destruyendo la democracia
[Wubby Luyendijk] Catedrático Herman van Gunsteren rechaza medidas anti-terroristas del gabinete. Somos prisioneros de una nueva idea de viabilidad, dice el politólogoVan Gunsteren. "El estado de la seguridad crea nuevas inseguridades".
Amsterdam, Holanda. Pregunté al catedrático sobre su formación, y me dijo que su tesina marchó bien. Le pregunté por las opiniones políticas de la estudiante que llegó al Parlamento por el VVD, y suspiró. Dijo entonces: "Yo rechazo su idea de que la democracia liberal sólo puede tener enemigos externos que la puedan destruir: los extremistas musulmanes". Las autoridades en Holanda, con sus medidas anti-terroristas, están vaciando de contenido nuestra democracia liberal. La lucha contra el terrorismo islamita se transforma en lo mismo que exorcizar al diablo con Belcebus".
Quien lo dice es Herman van Gunsteren, catedrático de teorías políticas y filosofía del derecho en la Universidad de Leiden. El profesor habla de la política del VVD Ayaan Hirsi Ali (una "antigua alumna") y las medidas contra el terrorismo musulmán tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el 11 de marzo de 2003 en Madrid y el 2 de noviembre en Linaeustraat de 2004 en Amsterdam. Tres años de angustia y confusión, escribe van Gunsteren en su libro Gevaarlijk Veilig' [Peligrosamente Seguro], "se han cuajado en instituciones reformadas, atribuciones más amplias y un cambio de lo que damos por entendido". Redundan en "más estado, menos derechos y más obligaciones para los ciudadanos" y clausurado la democracia liberal por miedo al terrorista musulmán.
¿Qué es lo malo de estas medidas que deben disuadir a los terroristas?
No digo que no deban tomarse medidas. Pero estas medidas anti-terroristas pudieron haber sido dictadas por un soberano absoluto: consideraciones, argumentos y peligros no se discuten nunca. Simplemente las aplicamos por tiempo indefinido. Las medidas pueden perjudicar y destrozar a ciudadanos inocentes que no se pueden resistir. De hecho, con estas nuevas medidas de seguridad estamos limitando nuestra libertad.
¿Cómo?
¿Qué derechos tienes si te prohíben salir a la calle? Los expertos determinan que eres peligroso, porque son ellos los que poseen nuestros historiales. No sabemos qué dicen, porque no están obligados a rendir cuentas públicamente. Yo tengo miedo de la arbitrariedad, el abuso, errores que no pueden ser revelados ni controlados, simplemente porque no puedes presentar una protesta en ninguna parte. El senador Edward Kennedy ha sido retenido en cinco oportunidades durante sus viajes porque su nombre aparece en una lista de un posible terrorista.
Sin embargo, la Cámara las aprueba unas tras otras.
Es agobiantemente angustiante. Somos prisioneros de una nueva idea de viabilidad: Holanda debe defenderse del terrorismo musulmán. En creemos que realmente es así. Lo dijo la reina en su discurso: Holanda será más segura. Pero nos olvidamos de la nueva inseguridad.
¿Qué inseguridad?
Vamos paso a paso. Los ministros están haciendo cosas que al principio no querían hacer. No querían estas prohibiciones de acercamiento, y ahora quiere retirar de la vía pública a "ciudadanos de riesgo", que no pueden hacer nada con ello. No pueden agarrar a los imanes, pero ahora es posible prohibir el ejercicio de una profesión y pisoteas la libertad de credo.
¿Es eso inseguro?
Sí, porque nos dejamos disciplinar, afecta nuestra libertad. Yo lo llamo la nueva cautela. Como ciudadano debes comportarte de tal manera que los controladores puedan controlar y los vigilantes vigilar. Pero eso lo hacemos en Holanda por tiempo indefinido, con todas las consecuencias que acarrea a las libertades de credo religioso, de expresión y de movimiento.
Usted también escribe que la democracia liberal está amenazada por la religión que volvió a la política. Hirsi Ali critica "unos principios determinados del islam".
Eso es muy peligroso. Hemos tenido muchas guerras. Van Oldenbarneveldt tuvo que involucrarse en la guerra entre los arminianos y gomaristas en la Guerra de Ochenta Años. De todas esa guerras surgió hace 150 años un compromiso: tú puedes creer libremente, pero déjalo en casa. Esa tolerancia es el producto del hecho de que ninguna religión podía ganar. Quiero decir: nuestra democracia liberal, la sociedad libre, es producto de la reflexión.
El gabinete quiere hacerle la vida difícil a las mezquitas radicales. Pero sin imponer sanciones.
Eso se llama acoso. Las autoridades van a acosar a las personas y organizaciones que no sigan la corriente, que sean demasiado críticos o radicales. Eso también lo hicieron los Medici: imponían impuestos hasta que sus opositores quebraban. Pero con la opresión se fortalece la fuerza vinculante de la religión. Entonces el sufrimiento se transforma en algo grandioso. En tiempos de los romanos los cristianos se quedaron, a pesar de la persecución y opresión. Las mezquitas entrarán en la clandestinidad; es algo que se puede decir en voz alta.
¿Hay alguna alternativa?
Sí. Discute, trata de abrir un poco a las mezquitas. Ten confianza en la elasticidad de la democracia liberal. Se escudan en cosas como la competencia en el mercado, el principio de la contradicción en en la jurisprudencia, gobernar y hacer oposición en política y confrontar opiniones rivales de lo que es verdadero en la ciencia.
¿Qué ocurrirá si las medidas anti-terroristas son implementadas?
El miedo es el aceite de la tiranía del estado. Ya Stalin llamaba terroristas a todos sus enemigos.
¿No es esto retórica barata?
No. Los regímenes de Hitler y Stalin están particularmente bien documentados. Por ellos sabemos que muchos en la época interpretaron esos desarrollos como algo que iba de sí. Ahora vemos que el concepto terrorismo aparece por todas partes, hay cada vez más actividades que se llaman terroristas. Si las autoridades hacen completamente suya la lógica de lo nuevo, se contagian. Si luchas contra algo absolutamente, te transformas en lo que quieres destruir. Entonces te transformas en un fundamentalista de la democracia liberal. Eso trae peligro de muerte.
2 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh"
Amsterdam, Holanda. Pregunté al catedrático sobre su formación, y me dijo que su tesina marchó bien. Le pregunté por las opiniones políticas de la estudiante que llegó al Parlamento por el VVD, y suspiró. Dijo entonces: "Yo rechazo su idea de que la democracia liberal sólo puede tener enemigos externos que la puedan destruir: los extremistas musulmanes". Las autoridades en Holanda, con sus medidas anti-terroristas, están vaciando de contenido nuestra democracia liberal. La lucha contra el terrorismo islamita se transforma en lo mismo que exorcizar al diablo con Belcebus".Quien lo dice es Herman van Gunsteren, catedrático de teorías políticas y filosofía del derecho en la Universidad de Leiden. El profesor habla de la política del VVD Ayaan Hirsi Ali (una "antigua alumna") y las medidas contra el terrorismo musulmán tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el 11 de marzo de 2003 en Madrid y el 2 de noviembre en Linaeustraat de 2004 en Amsterdam. Tres años de angustia y confusión, escribe van Gunsteren en su libro Gevaarlijk Veilig' [Peligrosamente Seguro], "se han cuajado en instituciones reformadas, atribuciones más amplias y un cambio de lo que damos por entendido". Redundan en "más estado, menos derechos y más obligaciones para los ciudadanos" y clausurado la democracia liberal por miedo al terrorista musulmán.
¿Qué es lo malo de estas medidas que deben disuadir a los terroristas?
No digo que no deban tomarse medidas. Pero estas medidas anti-terroristas pudieron haber sido dictadas por un soberano absoluto: consideraciones, argumentos y peligros no se discuten nunca. Simplemente las aplicamos por tiempo indefinido. Las medidas pueden perjudicar y destrozar a ciudadanos inocentes que no se pueden resistir. De hecho, con estas nuevas medidas de seguridad estamos limitando nuestra libertad.
¿Cómo?
¿Qué derechos tienes si te prohíben salir a la calle? Los expertos determinan que eres peligroso, porque son ellos los que poseen nuestros historiales. No sabemos qué dicen, porque no están obligados a rendir cuentas públicamente. Yo tengo miedo de la arbitrariedad, el abuso, errores que no pueden ser revelados ni controlados, simplemente porque no puedes presentar una protesta en ninguna parte. El senador Edward Kennedy ha sido retenido en cinco oportunidades durante sus viajes porque su nombre aparece en una lista de un posible terrorista.
Sin embargo, la Cámara las aprueba unas tras otras.
Es agobiantemente angustiante. Somos prisioneros de una nueva idea de viabilidad: Holanda debe defenderse del terrorismo musulmán. En creemos que realmente es así. Lo dijo la reina en su discurso: Holanda será más segura. Pero nos olvidamos de la nueva inseguridad.
¿Qué inseguridad?
Vamos paso a paso. Los ministros están haciendo cosas que al principio no querían hacer. No querían estas prohibiciones de acercamiento, y ahora quiere retirar de la vía pública a "ciudadanos de riesgo", que no pueden hacer nada con ello. No pueden agarrar a los imanes, pero ahora es posible prohibir el ejercicio de una profesión y pisoteas la libertad de credo.
¿Es eso inseguro?
Sí, porque nos dejamos disciplinar, afecta nuestra libertad. Yo lo llamo la nueva cautela. Como ciudadano debes comportarte de tal manera que los controladores puedan controlar y los vigilantes vigilar. Pero eso lo hacemos en Holanda por tiempo indefinido, con todas las consecuencias que acarrea a las libertades de credo religioso, de expresión y de movimiento.
Usted también escribe que la democracia liberal está amenazada por la religión que volvió a la política. Hirsi Ali critica "unos principios determinados del islam".
Eso es muy peligroso. Hemos tenido muchas guerras. Van Oldenbarneveldt tuvo que involucrarse en la guerra entre los arminianos y gomaristas en la Guerra de Ochenta Años. De todas esa guerras surgió hace 150 años un compromiso: tú puedes creer libremente, pero déjalo en casa. Esa tolerancia es el producto del hecho de que ninguna religión podía ganar. Quiero decir: nuestra democracia liberal, la sociedad libre, es producto de la reflexión.
El gabinete quiere hacerle la vida difícil a las mezquitas radicales. Pero sin imponer sanciones.
Eso se llama acoso. Las autoridades van a acosar a las personas y organizaciones que no sigan la corriente, que sean demasiado críticos o radicales. Eso también lo hicieron los Medici: imponían impuestos hasta que sus opositores quebraban. Pero con la opresión se fortalece la fuerza vinculante de la religión. Entonces el sufrimiento se transforma en algo grandioso. En tiempos de los romanos los cristianos se quedaron, a pesar de la persecución y opresión. Las mezquitas entrarán en la clandestinidad; es algo que se puede decir en voz alta.
¿Hay alguna alternativa?
Sí. Discute, trata de abrir un poco a las mezquitas. Ten confianza en la elasticidad de la democracia liberal. Se escudan en cosas como la competencia en el mercado, el principio de la contradicción en en la jurisprudencia, gobernar y hacer oposición en política y confrontar opiniones rivales de lo que es verdadero en la ciencia.
¿Qué ocurrirá si las medidas anti-terroristas son implementadas?
El miedo es el aceite de la tiranía del estado. Ya Stalin llamaba terroristas a todos sus enemigos.
¿No es esto retórica barata?
No. Los regímenes de Hitler y Stalin están particularmente bien documentados. Por ellos sabemos que muchos en la época interpretaron esos desarrollos como algo que iba de sí. Ahora vemos que el concepto terrorismo aparece por todas partes, hay cada vez más actividades que se llaman terroristas. Si las autoridades hacen completamente suya la lógica de lo nuevo, se contagian. Si luchas contra algo absolutamente, te transformas en lo que quieres destruir. Entonces te transformas en un fundamentalista de la democracia liberal. Eso trae peligro de muerte.
2 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh"
ganado alimentado con basura
Minitro Donner debe publicar informe policial. Una mayoría de la Cámara Baja quiere que el ministro Donner (Justicia, CDA) haga público el informe Inventario de la criminalidad del medio-ambiente'. Varios miembros de la oposición insistieron en ello.
La Haya, Holanda. También el partido de la coalición de gobierno CDA quiere que el documento se haga público. En el informe del Servicio Nacional de Cuerpos de Policía KLPD de noviembre de 2003, se lee entre otras cosas que en el sector de la alimentación animal se viola la ley a gran escala. Así se procesa la basura en alimento animal, por lo que la seguridad del producto se pone en peligro. Según el KLPD se socava la autoridad de la administración, porque el estado se muestra "negligente", entrega injustamente permisos de explotación y "tolera y facilita esos delitos contra el medio-ambiente".
La oposición y la coalición tienen diferentes razones para pedir a Donner que haga público el informe del KLPD. El diputado Atsma (CDA) opina que las informaciones sobre del informe ayer por Wakker Dies no agregan "nada nuevo" y que era conocido en la Cámara Baja. "Quiero que se publique para ver si esta vez se dice algo nuevo, porque todo lo que he oído hasta ahora ya lo sabía. Además, el tema alimento animal es una pequeña parte del informe".
El portavoz en Agricultura Waalkens del partido de oposición PvdA exige la publicación del informe para discutirlo durante el debate de interpelación con el ministro Donner. "Porque del informe se desprende que la seguridad del alimento no está garantizada. Y también tenemos las preguntas necesarias sobre la integridad administrativa. El control del alimento animal hace parte de las labores del ministerio de Agricultura, así que no es algo independiente".
El PvdA espera formar una mayoría en la Cámara Baja para realizar una investigación parlamentaria del sector del alimento animal. "Del informe se desprende que el estado facilita la criminalidad", dijo Tichelaar, del PvdA. "Si a esas personas no se las interroga bajo juramento, no sabremos nunca la verdad y entonces corren peligro los intereses de los consumidores".
Un portavoz de la asociación agrícola LTO califica a la ganadería holandesa el "talón de Aquiles" de la economía holandesa. La cadena alimentaria no es completamente segura".
El ministroVeerman (Agricultura, CDA) presentó en octubre de 2004 la ley de alimento animal. Con ella el ministro puede intervenir él mismo, si es necesario, y, por ejemplo, retirar productos peligrosos del mercado.
2 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
La Haya, Holanda. También el partido de la coalición de gobierno CDA quiere que el documento se haga público. En el informe del Servicio Nacional de Cuerpos de Policía KLPD de noviembre de 2003, se lee entre otras cosas que en el sector de la alimentación animal se viola la ley a gran escala. Así se procesa la basura en alimento animal, por lo que la seguridad del producto se pone en peligro. Según el KLPD se socava la autoridad de la administración, porque el estado se muestra "negligente", entrega injustamente permisos de explotación y "tolera y facilita esos delitos contra el medio-ambiente".La oposición y la coalición tienen diferentes razones para pedir a Donner que haga público el informe del KLPD. El diputado Atsma (CDA) opina que las informaciones sobre del informe ayer por Wakker Dies no agregan "nada nuevo" y que era conocido en la Cámara Baja. "Quiero que se publique para ver si esta vez se dice algo nuevo, porque todo lo que he oído hasta ahora ya lo sabía. Además, el tema alimento animal es una pequeña parte del informe".
El portavoz en Agricultura Waalkens del partido de oposición PvdA exige la publicación del informe para discutirlo durante el debate de interpelación con el ministro Donner. "Porque del informe se desprende que la seguridad del alimento no está garantizada. Y también tenemos las preguntas necesarias sobre la integridad administrativa. El control del alimento animal hace parte de las labores del ministerio de Agricultura, así que no es algo independiente".
El PvdA espera formar una mayoría en la Cámara Baja para realizar una investigación parlamentaria del sector del alimento animal. "Del informe se desprende que el estado facilita la criminalidad", dijo Tichelaar, del PvdA. "Si a esas personas no se las interroga bajo juramento, no sabremos nunca la verdad y entonces corren peligro los intereses de los consumidores".
Un portavoz de la asociación agrícola LTO califica a la ganadería holandesa el "talón de Aquiles" de la economía holandesa. La cadena alimentaria no es completamente segura".
El ministroVeerman (Agricultura, CDA) presentó en octubre de 2004 la ley de alimento animal. Con ella el ministro puede intervenir él mismo, si es necesario, y, por ejemplo, retirar productos peligrosos del mercado.
2 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
problemas en el paraíso
[Simon Kuper] Un impactante reportaje sobre Holanda y su creciente fascismo. Gobierno holandés impone régimen de apartheid a población musulmana.
Seis semanas antes de que fuera asesinado a balazos en la calle, el polemista holandés Theo van Gogh participó en un debate en Amsterdam en un hall lleno de musulmanes holandeses. El debate había sido organizado por un grupo llamado: ¿Me tienes miedo?', que intenta conciliar a los holandeses blancos y morenos.
Van Gogh llamó a menudo a los musulmanes, "follacabras". Los musulmanes en el debate lo aplaudieron por el coraje de mostrarse entre ellos, pero después de eso todo el mundo lo abucheó. En un momento van Gogh les preguntó: "¿Qué sois en primer lugar, musulmanes u holandeses?" "¡Musulmanes!", gritó una chica. El concejal de Amsterdam, Ahmed Aboutaleb, la corrigió. "Aquí hay una holandesa que es musulmana".
"Todavía tenéis un montón que aprender", dijo van Gogh, con un gesto de desprecio.
El 2 de noviembre, mientras iba en bicicleta en la ciudad, le dispararon varias veces. Van Gogh cayó al suelo y, de acuerdo a un testigo, imploró al holandés de padres marroquíes Mohammed Bouyeri, que le perdonara la vida. Bouyeri supuestamente le cortó la garganta. Fue detenido tras una balacera con la policía minutos después del asesinato.
El asesinato ha exacerbado los ánimos anti-musulmanes que han sido un rasgo característico de la vida pública holandesa desde el surgimiento del político anti-inmigración Pim Fortuyn en 2001. El mes pasado [noviembre], hubo varios atentados contra mezquitas e iglesias, fue incendiada una escuela musulmana y muchos musulmanes han sido insultados o atacados en la calle. Mujeres musulmanas han reportado que algunos les han sacado a tirones los pañuelos.
Los políticos holandeses también se muestran más duros con los musulmanes. Ya han alcanzado consenso en que los inmigrantes deben ser obligados a "integrarse". Rita Verdonk, ministro de Extranjería, propuso que los inmigrantes debían llevar "viñetas" que midieran su grado de integración. No estaba claro qué quería decir exactamente -si acaso consistiría en una marca física, como una etiqueta de identificación o un sello de pasaporte, o algún tipo de sistema de gradación invisible. No lo aclaró, pero abandonó la idea después de que Hans Dijkstal, el antiguo líder de su partido liberal' VVD, dijera que le hacía recordar la estrella amarilla que obligaron los nazis a portar a los judíos. Desde entonces Verdonk se ha concentrado en elaborar cursos obligatorios de holandés y de integración para los nacidos fuera de Holanda. Un profesor retirado de origen extranjero que recibió una carta en la que se le decía que debía seguir ese curso, corrigió los errores ortográficos y la envió de vuelta. Los cursos no habrían ayudado a Bouyeri, que escribió un poema de rimas en holandés para marcar la muerte de van Gogh.
Todos los gobiernos europeos han tenido que vérselas con problemas musulmanes. Pero ninguno ha adoptado una posición tan dura como el holandés. La imagen de sí mismos de los holandeses -antiguamente tolerantes, satisfechos, pacíficos- se transformó desde el surgimiento de Fortuyn. De repente muchos holandeses empezaron a ver su país como un lugar dividido, donde musulmanes y blancos no pueden co-existir, y que está al borde del desastre. "Ahora es un país estrafalario", me dijo Ed van Thijn, un grande del partido laborista. "Ando con la boca abierta", dice un asombrado historiador, Geert Mak. La fe holandesa en su propio modelo se ha destrozado, y quieren un nuevo modelo. El resto de Europa puede aprender de sus errores.
En los últimos 30 años Holanda ha cambiando más que otros países europeos. Cuando yo emigré allá en 1976, el país vivía una repentina secularización. En Holanda, Dios murió hacia 1971. La mayoría de los 14 millones de habitantes del país más densamente poblado de Europa eran blancos en ese entonces, pero la población musulmana estaba creciendo rápidamente. En los años sesenta, Holanda reclutó trabajadores invitados turcos y marroquíes. Se les dieron escobas y cascos, un apartamento en un gueto, y se los mandó a trabajar. Los marroquíes en particular tenían poca educación. Un tercio de ellos no había ido nunca a una escuela. Nadie se preocupó de enseñarles holandés. Después de la crisis del petróleo en 1973, los holandeses dejaron de reclutar trabajadores y muchos perdieron sus trabajos. Sin embargo, se permitió que sus familias se les reunieran en Holanda.
Sin embargo, las políticas racistas tuvieron un despegue difícil: los políticos consideraban que el tema era tabú. En parte esto se debió a que el recuerdo del holocausto seguía siendo fuerte: la guerra fue una "página traumática que es difícil pasar", como diría Fortuyn más tarde. Los pocos políticos anti-inmigración que emergieron fueron estigmatizados como neo-nazis.
En cualquier caso, la mayoría de los holandeses parecían satisfechos. Hacia mediados de 2001, Holanda era más o menos la sociedad ideal. La economía había crecido sin parar durante casi 20 años. El estado de bienestar era firme. Casi el 74 por ciento de los holandeses tenían trabajo, una tasa incluso más alta que en Estados Unidos, pero tenían las jornadas más cortas de la Unión Europea. La tasa de asesinatos era baja, y confinada en gran parte a los traficantes de drogas. La segunda generación de inmigrantes obtenía cada vez mejores resultados en las escuelas, comenzaban a ir a la universidad y tenían casi la misma tasa de desempleo que los nativos. Sólo el clima era malo.
Entonces pasó lo de Fortuyn, justo cuando el 11 de septiembre hizo que sus ataques contra los musulmanes se hicieran aceptables. Algunos de sus opositores usaron el viejo truco de relacionarlo con el nazismo: Thom de Graaf, el líder del partido liberal D66, preguntó: "¿Hemos olvidado a Ana Frank? Cito de su diario: "Veo que la gente tiene miedo y se ocultan, y espero que esto no vuelva a ocurrir'. Pim Fortuyn quiere un país en el que la gente de cierta religión, de cierta cultura, de trasfondos culturales diferentes, puedan ser discriminados".
Pero nadie creyó que Fortuyn fuera un Hitler holandés. Era un demócrata impecable, limpio de anti-semitismo, que hablaba a menudo de los valores "judeo-cristianos". El 15 de mayo de 2002, nueve días después de su asesinato a manos de un activista verde, su partido Lista Pim Fortuyn obtuvo el 18 por ciento de los votos en las elecciones parlamentarias. Para entonces sus rivales lo estaban copiando para atraer a sus poco educados partidarios. Rob Oudkerk, un concejal laborista, fue captado en un video usando la palabra kutmorakkanen', (literalmente, "marroquíes de mierda"). No se le obligó a renunciar.
El ataque contra los musulmanes tuvo éxito debido en parte a que los inmigrantes cometían un desproporcionado número de delitos -aunque la tasa holandesa de criminalidad correspondía al promedio de Europa occidental. También, en parte, porque muchos turcos y marroquíes viejos reciben subsidios de incapacidad laboral -aunque no eran más que 20.000 de casi un millón de beneficiarios holandeses. En resumen, los inmigrantes le cuestan dinero a Holanda, a diferencia de Italia o Estados Unidos. Muchos holandeses se indignaban también por la homofobia de algunos musulmanes: unos marroquíes holandeses habían golpeado a homosexuales, y se informó que los maestros homosexuales la pasaban muy mal en las escuelas negras'. (Las escuelas holandesas son en gran parte segregadas). Algunos alumnos musulmanes se negaban a asistir a clases sobre el Holocausto.
Al atacar a los musulmanes, los holandeses estaban también atacando su propio pasado. A la generación de Fortuyn le metieron la religión por la garganta. Dijo una vez de su escuela primaria católica, dirigida por monjas: "Era terror puro, terror psicológico, y a veces incluso terror físico. Convirtieron una parte de mi alma en un infierno". Los holandeses se habían liberado eso desde los años 50, haciéndose más seculares, educados y ricos. Los musulmanes, a menudo religiosos y pobremente educados, les recordaban a sus abuelos. Holanda ha sido habitada durante siglos por gente que cree que hombres y mujeres son desiguales, y que la homosexualidad es un pecado, pero ahora se ha decidido que los musulmanes que observan esas opiniones contradicen los "valores holandeses".
Empero el principal problema era que muchos holandeses no podían aceptar la rápida transformación de su paisaje. Holanda tiene hoy 16 millones de habitantes, de los cuales 1 millón son musulmanes, o el 6 por ciento de la población, una de las cifras más grandes de Europa. Yo salí de Holanda en 1986, y el país ahora se ve tan diferente ahora que me siento como un viajero en el tiempo. Un domingo por la mañana, atascado en un pequeño embotellamiento en La Haya, viví una secuencia de experiencias: ¡Un atasco en domingo! ¡Una barbería abierta! ¡Una barbería que se llama Estambul'! Lo que los holandeses ven ahora cuando pasan con sus bicicletas son mezquitas, locutorios baratos para llamar a Turquía y África y adolescentes marroquíes paseando. Holanda ya no es el lugar donde crecieron.
Los políticos están respondiendo a esa impresión de pérdida. Ahora quieren ser "francos". Citas del difundo Fortuyn, que eran antes escandalosas, son ahora normales. Gerrit Zalm, el vice-premier, apoya el lema de Fortuyn de que "Holanda está lleno", mientras Geert Wilders, un diputado que ha fundado un partido anti-inmigración, repite la opinión de Fortuyn de que el "islam es atrasado". Wilders y su colega diputado Ayaan Hirsi Ali viven en locaciones secretas después de recibir amenazas de muerte de musulmanes fundamentalistas. Otros políticos holandeses también viven bajo protección policial. Esto es un shock para un país que, antes del de Fortuyn, estuvo 300 años libre de los asesinatos políticos.
El debate público sobre los musulmanes se ha hecho también "más franco". Declaraciones liberales sobre la raza son desechadas por ser "políticamente correctas"A la gente negra se la llama negers'. Todo adolescente nacido en Holanda de padres marroquíes es un marroquí. Si un adolescente comete un delito, los diarios y los políticos sobre lo que nos dice sobre los inmigrantes o el islam.
Entre toda esta franqueza, van Gogh nadaba. Un cineasta menor, buscaba constantemente tabúes que romper. En los años ochenta y noventa, cuando el Holocausto seguía siendo el más grande tabú holandés, él lo profanaba. Una de sus bromas era: "Aquí huele a caramelo. Seguro que están quemando a judíos con diabetes". Más tarde volcó su atención hacia los musulmanes. Eso lo transformó en uno de los muchos holandeses que debaten sobre el islam sin ningún conocimiento sobre esa religión.
Submission', la película de van Gogh, que muestra cuerpos femeninos maltratados superpuestos con textos misóginos del Corán, fue emitido por la televisión holandesa en septiembre. Pocos señalaron que se podría haber hecho una película similar con textos misóginos de la Biblia. Más bien, dio voz a la creciente creencia de que el islam es incompatible con la sociedad holandesa. El asesinato de van Gogh nutrió esa creencia. Como con el 11 de septiembre, se ha culpado al islam, y así todos los musulmanes son culpables. Rachid Majiti, un holandés marroquí que estudia para una maestría den Insead, Francia, dice: "La gente ve una superposición de mí y de los terroristas de que son musulmanes. La idea es que los musulmanes son sospechosos hasta que demuestren lo contrario.
En el trabajo y en la escuela se exige constantemente a los musulmanes que tomen posición. En realidad, Zalm dijo después del asesinato que las organizaciones musulmanas "deben condenar este acto". Naima El-Bezaz, un novelista holandés marroquí, dice que muchos marroquíes se están preguntando: "¿Por qué debo justificarme a mí mismo por las acciones de otra persona? Tú no eres responsable si un cristiano coloca una bomba en, digamos, Irlanda del Norte".
Majiti dice que el mejor modo de "integrar" a esta segunda generación sería ayudándoles a obtener una buena educación, y poniendo fin a la discriminación laboral. Un sondeo de la Organización Internacional del Trabajo de 2000 sobre la discriminación en el lugar de trabajo en Holanda, Gran Bretaña, Alemania y el Reino Unido concluyó que era peor en Holanda.
El gobierno holandés no ha dicho demasiado sobre este asunto. Su principal preocupación después del asesinato de van Gogh ha sido sepultar el consenso multicultural que prevaleció en los años setenta. De acuerdo al multiculturalismo, una sociedad consiste de bloques de grupos étnicos que viven felizmente unos junto a otros dentro de sus propias culturas. "El grupo se integra mientras mantiene su identidad', esas eran las palabras mágicas", dice van Thijn, que como ministro laborista de Interior y más tarde alcalde de Amsterdam ayudó a introducir el multiculturalismo holandés. Hoy el concepto ya no está de moda en Europa. Los críticos dicen que encapsula a la gente en una idea fija e imaginaria de lo que significa ser "marroquí" o "musulmán". En la Holanda de hoy, el término multiculti' es peyorativo. La nueva palabra mágica europea es integración', que significa asimilación'. El mes pasado los ministros europeos de Justicia e Interior acordaron exigir a los inmigrantes que aprendieran la lengua de sus países adoptivos y que adhirieran a "valores europeos".
Verdonk, la ministro de Extranjería, está llevando la asimilación mucho más allá. Quiere que todos los inmigrantes aprenden "valores holandeses", aunque nadie tiene en claro cuáles son. Van Thijn me dijo: "Ahora hay sólo una identidad dominante: la holandesa. Eso hace de Holanda un país terriblemente intolerante".
Majiti y El Bezaz no se oponen a los cursos de holandés. Lo que encuentran nocivo es el tono del debate sobre la integración'. La base de los cursos de integración de Verdonk es que los musulmanes deben transformarse en holandeses. Es la premisa que estaba implícita en la pregunta de van Gogh a la audiencia musulmana en septiembre: "¿Qué sois en primer lugar, musulmanes u holandeses?" Si eres sobre todo musulmán, implicaba, no puedes ser completamente holandés.
Majiti dice que eso coloca a los musulmanes en un aprieto: no quieren negar que son musulmanes, o marroquíes, o beréberes, y ahora se dan cuenta que eso significa que no serán aceptados como holandeses. Integrarse se ha hecho más difícil para ellos, aunque quisieran, porque la clase política holandesa y la opinión pública enfatiza siempre que los "musulmanes" o los "marroquíes" no son lo mismo que los "holandeses". El debate deja poco espacio para las identidades híbridas.
Por una vez, el resto de Europa está observando a Holanda. Hay pocas cosas que otros países pueden aprender. Primero, si los políticos quieren que los musulmanes se unan a la comunidad, deberían dejar de acosarlos. Ordenando a la gente que se integre, es como decirles, a ellos y a todos los demás, que no son del lugar, lo que hace que su integración sea más difícil. Aunque sea políticamente correcto, el tono sí es importante.
En segundo lugar, aceptar que no puedes reducir a cero el riesgo la violencia musulmana fundamentalista. Claramente el estado debe espiar a los posibles terroristas para atraparlos antes de que actúen. Sin embargo, como dice Majiti: "La ilusión de una sociedad segura no es más que eso, una ilusión. Cosas que pasan en otras partes del mundo también llegan aquí, porque la gente viaja". En teoría, los holandeses podrían expulsar a todos los musulmanes, perseguir a los conversos -como el colega de Bouyeri, Jason W. (hijo de un soldado estadounidense y una holandesa) e impedir que otros se conviertan. Si no lo hacen, tendrán que aceptar que habrá entre ellos algunos posibles terroristas. Usar este dato como una excusa para poner toda la vida a prueba la lealtad de todos los ciudadanos musulmanes es contraproducente. Tampoco debemos exagerar los riesgos: el cigarrillo todavía mata a muchos miles más holandeses que el fundamentalismo musulmán.
En tercer lugar, los países europeos deben aceptar que el paraíso no es de este planeta. Siempre habrá delincuencia callejera. Durante un par de décadas al menos, los inmigrantes recientes tendrán malos resultados en la escuela y en el mercado laboral que la mayoría de los europeos. Eventualmente se pondrán a la altura. A menos que los políticos quieran deportar a todos los inmigrantes, deberían aprobar medidas que solucionen esos problemas, en lugar de producir histeria, como hizo Fortuyn en 2002 con un libro que sostiene que Holanda está "en ruinas" o lo que hizo el politólogo laborista Paul Scheffer en 2000 con su ensayo El drama multicultural'.
Holanda no está en ruinas. En octubre la Oficina de Planificación Social y Cultural de los laboristas holandeses concluyó de ocho de diez personas están satisfechas con sus vidas y más de tres de cada diez estaban "muy satisfechos". Sin embargo, cuando se les preguntó evaluar la sociedad holandesa, el resultado fue apenas cinco de cada diez -"insatisfecho"-, de los originales siete de cada diez en 1999. Los encuestados temían la delincuencia y las tensiones étnicas. Una fuente de su ansiedad es que Holanda ya no es una gran familia. En el pasado todo el mundo era lo mismo y votaban a los partidos centristas -hoy, muchos holandeses sienten el mismo tipo de inquietud que los norteamericanos. Ya no están seguros de lo que comparten con los valores de los países vecinos.
La brecha no es solamente entre blancos y musulmanes. El debate sobre la raza ha abierto una división entre los holandeses sin y con educación. Los primeros tienden a ser más anti-inmigrantes que los segundos. Esa división existe en todos los países europeos, pero es más notoria en Holanda. Una guerra civil cultural acecha. En un reciente programa de televisión donde se votaba por el personaje más importante de la historia de Holanda, los no educados apoyaron a Fortuyn, mientras los educados eran partidarios de Guillermo de Orange. Fortuyn fue proclamado ganador esa noche, pero después de unos floridianos reconteos se anunció que Guillermo había ganado de todos modos. Los holandeses están peleándose por su identidad, y lo que se ve no es agradable.
3 de diciembre de 2004
1 de febrero de 2005
©The Financial Times
©http://www.salaam.co.uk/news/displaynews.php?news_id=229955
©financial times
©traducción mQh
Seis semanas antes de que fuera asesinado a balazos en la calle, el polemista holandés Theo van Gogh participó en un debate en Amsterdam en un hall lleno de musulmanes holandeses. El debate había sido organizado por un grupo llamado: ¿Me tienes miedo?', que intenta conciliar a los holandeses blancos y morenos.Van Gogh llamó a menudo a los musulmanes, "follacabras". Los musulmanes en el debate lo aplaudieron por el coraje de mostrarse entre ellos, pero después de eso todo el mundo lo abucheó. En un momento van Gogh les preguntó: "¿Qué sois en primer lugar, musulmanes u holandeses?" "¡Musulmanes!", gritó una chica. El concejal de Amsterdam, Ahmed Aboutaleb, la corrigió. "Aquí hay una holandesa que es musulmana".
"Todavía tenéis un montón que aprender", dijo van Gogh, con un gesto de desprecio.
El 2 de noviembre, mientras iba en bicicleta en la ciudad, le dispararon varias veces. Van Gogh cayó al suelo y, de acuerdo a un testigo, imploró al holandés de padres marroquíes Mohammed Bouyeri, que le perdonara la vida. Bouyeri supuestamente le cortó la garganta. Fue detenido tras una balacera con la policía minutos después del asesinato.
El asesinato ha exacerbado los ánimos anti-musulmanes que han sido un rasgo característico de la vida pública holandesa desde el surgimiento del político anti-inmigración Pim Fortuyn en 2001. El mes pasado [noviembre], hubo varios atentados contra mezquitas e iglesias, fue incendiada una escuela musulmana y muchos musulmanes han sido insultados o atacados en la calle. Mujeres musulmanas han reportado que algunos les han sacado a tirones los pañuelos.
Los políticos holandeses también se muestran más duros con los musulmanes. Ya han alcanzado consenso en que los inmigrantes deben ser obligados a "integrarse". Rita Verdonk, ministro de Extranjería, propuso que los inmigrantes debían llevar "viñetas" que midieran su grado de integración. No estaba claro qué quería decir exactamente -si acaso consistiría en una marca física, como una etiqueta de identificación o un sello de pasaporte, o algún tipo de sistema de gradación invisible. No lo aclaró, pero abandonó la idea después de que Hans Dijkstal, el antiguo líder de su partido liberal' VVD, dijera que le hacía recordar la estrella amarilla que obligaron los nazis a portar a los judíos. Desde entonces Verdonk se ha concentrado en elaborar cursos obligatorios de holandés y de integración para los nacidos fuera de Holanda. Un profesor retirado de origen extranjero que recibió una carta en la que se le decía que debía seguir ese curso, corrigió los errores ortográficos y la envió de vuelta. Los cursos no habrían ayudado a Bouyeri, que escribió un poema de rimas en holandés para marcar la muerte de van Gogh.
Todos los gobiernos europeos han tenido que vérselas con problemas musulmanes. Pero ninguno ha adoptado una posición tan dura como el holandés. La imagen de sí mismos de los holandeses -antiguamente tolerantes, satisfechos, pacíficos- se transformó desde el surgimiento de Fortuyn. De repente muchos holandeses empezaron a ver su país como un lugar dividido, donde musulmanes y blancos no pueden co-existir, y que está al borde del desastre. "Ahora es un país estrafalario", me dijo Ed van Thijn, un grande del partido laborista. "Ando con la boca abierta", dice un asombrado historiador, Geert Mak. La fe holandesa en su propio modelo se ha destrozado, y quieren un nuevo modelo. El resto de Europa puede aprender de sus errores.
En los últimos 30 años Holanda ha cambiando más que otros países europeos. Cuando yo emigré allá en 1976, el país vivía una repentina secularización. En Holanda, Dios murió hacia 1971. La mayoría de los 14 millones de habitantes del país más densamente poblado de Europa eran blancos en ese entonces, pero la población musulmana estaba creciendo rápidamente. En los años sesenta, Holanda reclutó trabajadores invitados turcos y marroquíes. Se les dieron escobas y cascos, un apartamento en un gueto, y se los mandó a trabajar. Los marroquíes en particular tenían poca educación. Un tercio de ellos no había ido nunca a una escuela. Nadie se preocupó de enseñarles holandés. Después de la crisis del petróleo en 1973, los holandeses dejaron de reclutar trabajadores y muchos perdieron sus trabajos. Sin embargo, se permitió que sus familias se les reunieran en Holanda.
Sin embargo, las políticas racistas tuvieron un despegue difícil: los políticos consideraban que el tema era tabú. En parte esto se debió a que el recuerdo del holocausto seguía siendo fuerte: la guerra fue una "página traumática que es difícil pasar", como diría Fortuyn más tarde. Los pocos políticos anti-inmigración que emergieron fueron estigmatizados como neo-nazis.
En cualquier caso, la mayoría de los holandeses parecían satisfechos. Hacia mediados de 2001, Holanda era más o menos la sociedad ideal. La economía había crecido sin parar durante casi 20 años. El estado de bienestar era firme. Casi el 74 por ciento de los holandeses tenían trabajo, una tasa incluso más alta que en Estados Unidos, pero tenían las jornadas más cortas de la Unión Europea. La tasa de asesinatos era baja, y confinada en gran parte a los traficantes de drogas. La segunda generación de inmigrantes obtenía cada vez mejores resultados en las escuelas, comenzaban a ir a la universidad y tenían casi la misma tasa de desempleo que los nativos. Sólo el clima era malo.
Entonces pasó lo de Fortuyn, justo cuando el 11 de septiembre hizo que sus ataques contra los musulmanes se hicieran aceptables. Algunos de sus opositores usaron el viejo truco de relacionarlo con el nazismo: Thom de Graaf, el líder del partido liberal D66, preguntó: "¿Hemos olvidado a Ana Frank? Cito de su diario: "Veo que la gente tiene miedo y se ocultan, y espero que esto no vuelva a ocurrir'. Pim Fortuyn quiere un país en el que la gente de cierta religión, de cierta cultura, de trasfondos culturales diferentes, puedan ser discriminados".
Pero nadie creyó que Fortuyn fuera un Hitler holandés. Era un demócrata impecable, limpio de anti-semitismo, que hablaba a menudo de los valores "judeo-cristianos". El 15 de mayo de 2002, nueve días después de su asesinato a manos de un activista verde, su partido Lista Pim Fortuyn obtuvo el 18 por ciento de los votos en las elecciones parlamentarias. Para entonces sus rivales lo estaban copiando para atraer a sus poco educados partidarios. Rob Oudkerk, un concejal laborista, fue captado en un video usando la palabra kutmorakkanen', (literalmente, "marroquíes de mierda"). No se le obligó a renunciar.
El ataque contra los musulmanes tuvo éxito debido en parte a que los inmigrantes cometían un desproporcionado número de delitos -aunque la tasa holandesa de criminalidad correspondía al promedio de Europa occidental. También, en parte, porque muchos turcos y marroquíes viejos reciben subsidios de incapacidad laboral -aunque no eran más que 20.000 de casi un millón de beneficiarios holandeses. En resumen, los inmigrantes le cuestan dinero a Holanda, a diferencia de Italia o Estados Unidos. Muchos holandeses se indignaban también por la homofobia de algunos musulmanes: unos marroquíes holandeses habían golpeado a homosexuales, y se informó que los maestros homosexuales la pasaban muy mal en las escuelas negras'. (Las escuelas holandesas son en gran parte segregadas). Algunos alumnos musulmanes se negaban a asistir a clases sobre el Holocausto.
Al atacar a los musulmanes, los holandeses estaban también atacando su propio pasado. A la generación de Fortuyn le metieron la religión por la garganta. Dijo una vez de su escuela primaria católica, dirigida por monjas: "Era terror puro, terror psicológico, y a veces incluso terror físico. Convirtieron una parte de mi alma en un infierno". Los holandeses se habían liberado eso desde los años 50, haciéndose más seculares, educados y ricos. Los musulmanes, a menudo religiosos y pobremente educados, les recordaban a sus abuelos. Holanda ha sido habitada durante siglos por gente que cree que hombres y mujeres son desiguales, y que la homosexualidad es un pecado, pero ahora se ha decidido que los musulmanes que observan esas opiniones contradicen los "valores holandeses".
Empero el principal problema era que muchos holandeses no podían aceptar la rápida transformación de su paisaje. Holanda tiene hoy 16 millones de habitantes, de los cuales 1 millón son musulmanes, o el 6 por ciento de la población, una de las cifras más grandes de Europa. Yo salí de Holanda en 1986, y el país ahora se ve tan diferente ahora que me siento como un viajero en el tiempo. Un domingo por la mañana, atascado en un pequeño embotellamiento en La Haya, viví una secuencia de experiencias: ¡Un atasco en domingo! ¡Una barbería abierta! ¡Una barbería que se llama Estambul'! Lo que los holandeses ven ahora cuando pasan con sus bicicletas son mezquitas, locutorios baratos para llamar a Turquía y África y adolescentes marroquíes paseando. Holanda ya no es el lugar donde crecieron.
Los políticos están respondiendo a esa impresión de pérdida. Ahora quieren ser "francos". Citas del difundo Fortuyn, que eran antes escandalosas, son ahora normales. Gerrit Zalm, el vice-premier, apoya el lema de Fortuyn de que "Holanda está lleno", mientras Geert Wilders, un diputado que ha fundado un partido anti-inmigración, repite la opinión de Fortuyn de que el "islam es atrasado". Wilders y su colega diputado Ayaan Hirsi Ali viven en locaciones secretas después de recibir amenazas de muerte de musulmanes fundamentalistas. Otros políticos holandeses también viven bajo protección policial. Esto es un shock para un país que, antes del de Fortuyn, estuvo 300 años libre de los asesinatos políticos.
El debate público sobre los musulmanes se ha hecho también "más franco". Declaraciones liberales sobre la raza son desechadas por ser "políticamente correctas"A la gente negra se la llama negers'. Todo adolescente nacido en Holanda de padres marroquíes es un marroquí. Si un adolescente comete un delito, los diarios y los políticos sobre lo que nos dice sobre los inmigrantes o el islam.
Entre toda esta franqueza, van Gogh nadaba. Un cineasta menor, buscaba constantemente tabúes que romper. En los años ochenta y noventa, cuando el Holocausto seguía siendo el más grande tabú holandés, él lo profanaba. Una de sus bromas era: "Aquí huele a caramelo. Seguro que están quemando a judíos con diabetes". Más tarde volcó su atención hacia los musulmanes. Eso lo transformó en uno de los muchos holandeses que debaten sobre el islam sin ningún conocimiento sobre esa religión.
Submission', la película de van Gogh, que muestra cuerpos femeninos maltratados superpuestos con textos misóginos del Corán, fue emitido por la televisión holandesa en septiembre. Pocos señalaron que se podría haber hecho una película similar con textos misóginos de la Biblia. Más bien, dio voz a la creciente creencia de que el islam es incompatible con la sociedad holandesa. El asesinato de van Gogh nutrió esa creencia. Como con el 11 de septiembre, se ha culpado al islam, y así todos los musulmanes son culpables. Rachid Majiti, un holandés marroquí que estudia para una maestría den Insead, Francia, dice: "La gente ve una superposición de mí y de los terroristas de que son musulmanes. La idea es que los musulmanes son sospechosos hasta que demuestren lo contrario.
En el trabajo y en la escuela se exige constantemente a los musulmanes que tomen posición. En realidad, Zalm dijo después del asesinato que las organizaciones musulmanas "deben condenar este acto". Naima El-Bezaz, un novelista holandés marroquí, dice que muchos marroquíes se están preguntando: "¿Por qué debo justificarme a mí mismo por las acciones de otra persona? Tú no eres responsable si un cristiano coloca una bomba en, digamos, Irlanda del Norte".
Majiti dice que el mejor modo de "integrar" a esta segunda generación sería ayudándoles a obtener una buena educación, y poniendo fin a la discriminación laboral. Un sondeo de la Organización Internacional del Trabajo de 2000 sobre la discriminación en el lugar de trabajo en Holanda, Gran Bretaña, Alemania y el Reino Unido concluyó que era peor en Holanda.
El gobierno holandés no ha dicho demasiado sobre este asunto. Su principal preocupación después del asesinato de van Gogh ha sido sepultar el consenso multicultural que prevaleció en los años setenta. De acuerdo al multiculturalismo, una sociedad consiste de bloques de grupos étnicos que viven felizmente unos junto a otros dentro de sus propias culturas. "El grupo se integra mientras mantiene su identidad', esas eran las palabras mágicas", dice van Thijn, que como ministro laborista de Interior y más tarde alcalde de Amsterdam ayudó a introducir el multiculturalismo holandés. Hoy el concepto ya no está de moda en Europa. Los críticos dicen que encapsula a la gente en una idea fija e imaginaria de lo que significa ser "marroquí" o "musulmán". En la Holanda de hoy, el término multiculti' es peyorativo. La nueva palabra mágica europea es integración', que significa asimilación'. El mes pasado los ministros europeos de Justicia e Interior acordaron exigir a los inmigrantes que aprendieran la lengua de sus países adoptivos y que adhirieran a "valores europeos".
Verdonk, la ministro de Extranjería, está llevando la asimilación mucho más allá. Quiere que todos los inmigrantes aprenden "valores holandeses", aunque nadie tiene en claro cuáles son. Van Thijn me dijo: "Ahora hay sólo una identidad dominante: la holandesa. Eso hace de Holanda un país terriblemente intolerante".
Majiti y El Bezaz no se oponen a los cursos de holandés. Lo que encuentran nocivo es el tono del debate sobre la integración'. La base de los cursos de integración de Verdonk es que los musulmanes deben transformarse en holandeses. Es la premisa que estaba implícita en la pregunta de van Gogh a la audiencia musulmana en septiembre: "¿Qué sois en primer lugar, musulmanes u holandeses?" Si eres sobre todo musulmán, implicaba, no puedes ser completamente holandés.
Majiti dice que eso coloca a los musulmanes en un aprieto: no quieren negar que son musulmanes, o marroquíes, o beréberes, y ahora se dan cuenta que eso significa que no serán aceptados como holandeses. Integrarse se ha hecho más difícil para ellos, aunque quisieran, porque la clase política holandesa y la opinión pública enfatiza siempre que los "musulmanes" o los "marroquíes" no son lo mismo que los "holandeses". El debate deja poco espacio para las identidades híbridas.
Por una vez, el resto de Europa está observando a Holanda. Hay pocas cosas que otros países pueden aprender. Primero, si los políticos quieren que los musulmanes se unan a la comunidad, deberían dejar de acosarlos. Ordenando a la gente que se integre, es como decirles, a ellos y a todos los demás, que no son del lugar, lo que hace que su integración sea más difícil. Aunque sea políticamente correcto, el tono sí es importante.
En segundo lugar, aceptar que no puedes reducir a cero el riesgo la violencia musulmana fundamentalista. Claramente el estado debe espiar a los posibles terroristas para atraparlos antes de que actúen. Sin embargo, como dice Majiti: "La ilusión de una sociedad segura no es más que eso, una ilusión. Cosas que pasan en otras partes del mundo también llegan aquí, porque la gente viaja". En teoría, los holandeses podrían expulsar a todos los musulmanes, perseguir a los conversos -como el colega de Bouyeri, Jason W. (hijo de un soldado estadounidense y una holandesa) e impedir que otros se conviertan. Si no lo hacen, tendrán que aceptar que habrá entre ellos algunos posibles terroristas. Usar este dato como una excusa para poner toda la vida a prueba la lealtad de todos los ciudadanos musulmanes es contraproducente. Tampoco debemos exagerar los riesgos: el cigarrillo todavía mata a muchos miles más holandeses que el fundamentalismo musulmán.
En tercer lugar, los países europeos deben aceptar que el paraíso no es de este planeta. Siempre habrá delincuencia callejera. Durante un par de décadas al menos, los inmigrantes recientes tendrán malos resultados en la escuela y en el mercado laboral que la mayoría de los europeos. Eventualmente se pondrán a la altura. A menos que los políticos quieran deportar a todos los inmigrantes, deberían aprobar medidas que solucionen esos problemas, en lugar de producir histeria, como hizo Fortuyn en 2002 con un libro que sostiene que Holanda está "en ruinas" o lo que hizo el politólogo laborista Paul Scheffer en 2000 con su ensayo El drama multicultural'.
Holanda no está en ruinas. En octubre la Oficina de Planificación Social y Cultural de los laboristas holandeses concluyó de ocho de diez personas están satisfechas con sus vidas y más de tres de cada diez estaban "muy satisfechos". Sin embargo, cuando se les preguntó evaluar la sociedad holandesa, el resultado fue apenas cinco de cada diez -"insatisfecho"-, de los originales siete de cada diez en 1999. Los encuestados temían la delincuencia y las tensiones étnicas. Una fuente de su ansiedad es que Holanda ya no es una gran familia. En el pasado todo el mundo era lo mismo y votaban a los partidos centristas -hoy, muchos holandeses sienten el mismo tipo de inquietud que los norteamericanos. Ya no están seguros de lo que comparten con los valores de los países vecinos.
La brecha no es solamente entre blancos y musulmanes. El debate sobre la raza ha abierto una división entre los holandeses sin y con educación. Los primeros tienden a ser más anti-inmigrantes que los segundos. Esa división existe en todos los países europeos, pero es más notoria en Holanda. Una guerra civil cultural acecha. En un reciente programa de televisión donde se votaba por el personaje más importante de la historia de Holanda, los no educados apoyaron a Fortuyn, mientras los educados eran partidarios de Guillermo de Orange. Fortuyn fue proclamado ganador esa noche, pero después de unos floridianos reconteos se anunció que Guillermo había ganado de todos modos. Los holandeses están peleándose por su identidad, y lo que se ve no es agradable.
3 de diciembre de 2004
1 de febrero de 2005
©The Financial Times
©http://www.salaam.co.uk/news/displaynews.php?news_id=229955
©financial times
©traducción mQh
holanda ataca a españa
[Hetty van Rooij] Insiste Verdonk: ilegales deben ser deportados. Campaña holandesa contra legalización de inmigrantes en España. Verdonk: no queremos ilegales por la puerta de atrás.
Luxemburgo. La ministro holandesa Verdonk (Extranjería) intenta impedir, a través de la Unión Europea, la aplicación de las medidas españolas por las que, de un golpe, más de 800.000 trabajadores ilegales recibirán permiso de trabajo y de residencia.
"Algo así tiene consecuencias para el resto de Europa. Tenemos que ponernos de acuerdo al respecto", dijo el sábado al término del encuentro con sus colegas europeos en Luxemburgo. Un portavoz de Justicia confirmó que la ministro, a pesar de la cuidadosa y diplomática elección que hace de sus palabras, es una fiera opositora a los planes españoles.
A partir del 7 de febrero, España inicia la legalización de grandes grupos de ilegales que puedan mostrar que tienen trabajo y que al menos llevan un año en el país. Se trata sobre todo de sudamericanos y norafricanos,la mayoría de Ecuador y Marruecos. El tamaño de los grupos se estima que oscilará entre los 800.000 y los más de 1 millón de personas.
Intranquilidad
El ministro alemán Schilly y su colega Verdonk están preocupadísimos sobre el hecho de que tal cantidad de ilegales tenga acceso, a través de una puerta trasera de España, a la UE. En Holanda "está descartada" la posibilidad de legalizar a gran escala a los ilegales, asegura Verdonk. Schilly y ella plantearon el sábado el problema a sus colegas de la Unión, y esperan que la presidencia de luxemburguesa emprenda alguna acción al respecto. "Cuando hablamos de armonización y colaboración, también nos referimos a esta materia." Según un diplomático español, estas medidas no tiene prácticamente consecuencias para el resto de la Unión. "Se quedarán en España, por el clima y la lengua". Pero Verdonk no está convencida de ello. Los ilegales legalizados por último tendrán derecho a viajar libremente por toda la Unión.
Fruticultura
El gobierno de Zapatero decidió en agosto del año pasado que se legalizaría a grandes grupos de trabajadores extranjeros, para gran satisfacción de sus patronos. En total en España hay 2,5 millones de ilegales, casi el 6 por ciento del total de la población. Se trata de trabajadores imprescindibles en la fruticultura del sur del país. Por ello, las organizaciones patronales están contentas de que el gobierno de Zapatero esté dispuesto a considerar su presencia en el país como un problema económico, y no como un problema de seguridad.
31 enero 2005
©Haagsche Courant
©traducción mQh
Luxemburgo. La ministro holandesa Verdonk (Extranjería) intenta impedir, a través de la Unión Europea, la aplicación de las medidas españolas por las que, de un golpe, más de 800.000 trabajadores ilegales recibirán permiso de trabajo y de residencia. "Algo así tiene consecuencias para el resto de Europa. Tenemos que ponernos de acuerdo al respecto", dijo el sábado al término del encuentro con sus colegas europeos en Luxemburgo. Un portavoz de Justicia confirmó que la ministro, a pesar de la cuidadosa y diplomática elección que hace de sus palabras, es una fiera opositora a los planes españoles.
A partir del 7 de febrero, España inicia la legalización de grandes grupos de ilegales que puedan mostrar que tienen trabajo y que al menos llevan un año en el país. Se trata sobre todo de sudamericanos y norafricanos,la mayoría de Ecuador y Marruecos. El tamaño de los grupos se estima que oscilará entre los 800.000 y los más de 1 millón de personas.
Intranquilidad
El ministro alemán Schilly y su colega Verdonk están preocupadísimos sobre el hecho de que tal cantidad de ilegales tenga acceso, a través de una puerta trasera de España, a la UE. En Holanda "está descartada" la posibilidad de legalizar a gran escala a los ilegales, asegura Verdonk. Schilly y ella plantearon el sábado el problema a sus colegas de la Unión, y esperan que la presidencia de luxemburguesa emprenda alguna acción al respecto. "Cuando hablamos de armonización y colaboración, también nos referimos a esta materia." Según un diplomático español, estas medidas no tiene prácticamente consecuencias para el resto de la Unión. "Se quedarán en España, por el clima y la lengua". Pero Verdonk no está convencida de ello. Los ilegales legalizados por último tendrán derecho a viajar libremente por toda la Unión.
Fruticultura
El gobierno de Zapatero decidió en agosto del año pasado que se legalizaría a grandes grupos de trabajadores extranjeros, para gran satisfacción de sus patronos. En total en España hay 2,5 millones de ilegales, casi el 6 por ciento del total de la población. Se trata de trabajadores imprescindibles en la fruticultura del sur del país. Por ello, las organizaciones patronales están contentas de que el gobierno de Zapatero esté dispuesto a considerar su presencia en el país como un problema económico, y no como un problema de seguridad.
31 enero 2005
©Haagsche Courant
©traducción mQh
holanda adiestrará policías iraquíes
El jueves una gran mayoría de diputados apoyó el despliegue de 25 soldados holandeses en una operación de la OTAN para adiestrar a fuerzas de seguridad iraquíes en la asediada capital iraquí de Bagdad.
Amsterdam, Holanda. Los partidos de oposición GroenLinks (verdes) y Partido Socialista votaron contra la misión. La diputado de GroenLinks Farah Karimi dijo que era irresponsable enviar tropas a la ciudad más peligrosa de Iraq, donde los atentados con bomba de los rebeldes ocurren casi todos los días.
La misión está planeada inicialmente para una duración no mayor a seis meses. Pero el gabinete dijo que un destacamento más grande también podría ser enviado a Iraq y que es posible que queden estacionados por un período más largo.
Actualmente hay 90 soldados de la OTAN formando a soldados iraquíes en adiestramiento. La alianza declaró antes este mes que aumentaría su despliegue a alrededor de 300 tropas.
Diputados holandeses apoyaron la misión durante un encarnizado debate en la Cámara Baja del Parlamento con el ministro de Asuntos Exteriores, Ben Bot, y el ministro de Defensa, Henk Kamp.
Kamp dijo que no estaba preocupado por la seguridad de las tropas holandeses porque estarían albergadas en el fortificado barrio de Bagdad donde también se ubican las delegaciones diplomáticas y las embajadas.
Pero el partido de la coalición de gobierno CDA fue atacado duramente durante el debate después de que la jefe de la bancada parlamentaria Maxime Verhagen creara confusión acerca de una posible extensión de la presente misión en el sur de Iraq.
El VVD (liberales') -que quería extender la misión hasta fines de año- reprochó duramente a Verhagen. El parlamentario laborista Bert Koenders también criticó al CDA, alegando que el partido había dañado la imagen internacional de los holandeses.
El primer ministro CDA Jan Peter Balkenende confirmó la semana pasada que la misión terminara de acuerdo a programa a mediados de marzo. Eso fue a pesar del hecho de que Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón y el gobierno iraquí hubieran instado al gobierno holandés a extender la misión.
Unas 1.400 tropas holandesas están estacionadas en la provincia iraquí de al-Muthanna. Dos soldados han muerto desde el inicio de la misión en el verano de 2003. Unos 350 soldados serán re-desplegados por un período de seis a ocho semanas tras el fin de la misión para desmantelar los campamentos holandeses.
1 de febrero de 2005
©expatica
©traducción mQh
Amsterdam, Holanda. Los partidos de oposición GroenLinks (verdes) y Partido Socialista votaron contra la misión. La diputado de GroenLinks Farah Karimi dijo que era irresponsable enviar tropas a la ciudad más peligrosa de Iraq, donde los atentados con bomba de los rebeldes ocurren casi todos los días.La misión está planeada inicialmente para una duración no mayor a seis meses. Pero el gabinete dijo que un destacamento más grande también podría ser enviado a Iraq y que es posible que queden estacionados por un período más largo.
Actualmente hay 90 soldados de la OTAN formando a soldados iraquíes en adiestramiento. La alianza declaró antes este mes que aumentaría su despliegue a alrededor de 300 tropas.
Diputados holandeses apoyaron la misión durante un encarnizado debate en la Cámara Baja del Parlamento con el ministro de Asuntos Exteriores, Ben Bot, y el ministro de Defensa, Henk Kamp.
Kamp dijo que no estaba preocupado por la seguridad de las tropas holandeses porque estarían albergadas en el fortificado barrio de Bagdad donde también se ubican las delegaciones diplomáticas y las embajadas.
Pero el partido de la coalición de gobierno CDA fue atacado duramente durante el debate después de que la jefe de la bancada parlamentaria Maxime Verhagen creara confusión acerca de una posible extensión de la presente misión en el sur de Iraq.
El VVD (liberales') -que quería extender la misión hasta fines de año- reprochó duramente a Verhagen. El parlamentario laborista Bert Koenders también criticó al CDA, alegando que el partido había dañado la imagen internacional de los holandeses.
El primer ministro CDA Jan Peter Balkenende confirmó la semana pasada que la misión terminara de acuerdo a programa a mediados de marzo. Eso fue a pesar del hecho de que Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón y el gobierno iraquí hubieran instado al gobierno holandés a extender la misión.
Unas 1.400 tropas holandesas están estacionadas en la provincia iraquí de al-Muthanna. Dos soldados han muerto desde el inicio de la misión en el verano de 2003. Unos 350 soldados serán re-desplegados por un período de seis a ocho semanas tras el fin de la misión para desmantelar los campamentos holandeses.
1 de febrero de 2005
©expatica
©traducción mQh
alcaldes contra elecciones
[Tom Kreling y Guus Valk] Alcades rechazan folleto de ministerio.
Rotterdam, Holanda. Un folleto del ministerio del Interior enviado a los 483 alcaldes esta semana, ha provocado la irritación de la asociación de alcaldes. Según la organización profesional y laboral Asociación Holandesa de Alcaldes NGB, en el folleto el ministro De Graaf (de Renovación Administrativa, D66) causa erróneamente la impresión de que el sistema de alcaldes elegidos ya es un hecho.
En el folleto El nuevo alcalde', el ministerio explica por qué se debe implementar el cargo de alcalde elegido y cómo se elegirá a los nuevos en 2006. El ministro De Graaf quiere que los alcaldes sean elegidos en todos los ayuntamientos. Según el proyecto de ley presentado en noviembre del año pasado, los alcaldes actuales serán despedidos. Pero sí pueden presentarse de candidatos para un nuevo mandato.
En la introducción del folleto, De Graaf escribe que "un alcalde con más atribuciones pero sin un mandato de los ciudadanos" no satisface "las exigencias de la democracia local moderna. Los ciudadanos quieren determinar ellos mismos quién será su presidente local". En el folleto se detallan también a qué reglas de integridad y campaña los candidatos deben satisfacer.
Según el presidente J.J.H. Pop, de la AHB (y alcalde de Haarlem), el folleto ha sido mal recibido por los miembros de su asociación. "El ministerio hace como si el alcalde elegido ya fuese un hecho, pero aún falta mucho para eso".
La Cámara Baja no ha tomado todavía una decisión sobre la introducción del alcalde elegido. Los partidos de oposición se oponen el plan. El PvdA quiere que el alcalde sea elegido por la junta del ayuntamiento. También los partidos de la coalición de gobierno CDA y VVD tienen algunas objeciones con el alcalde elegido. El CDA opina, siguiendo a la asociación de alcaldes y a la Federación de Ayuntamientos Holandesa VNG que su introducción brusca en 2006 va demasiado rápido.
El presidente Pop dice tener "hace un tiempo la impresión de que las objeciones de los gobiernos locales contra la introducción del alcalde por elección de momento no es oído por el gobierno".
Entretanto dos alcaldes han decidido no esperar hasta la posible introducción del alcalde elegido. Los alcaldes Meijers, de Onderbanken, y Van der Hurt, de Oud-Beijerland, renunciarán dentro de poco a sus funciones por cuestión de principios. "Tenemos que adaptarnos a la ligereza que domina la sociedad. Yo no quiero".
1 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
Rotterdam, Holanda. Un folleto del ministerio del Interior enviado a los 483 alcaldes esta semana, ha provocado la irritación de la asociación de alcaldes. Según la organización profesional y laboral Asociación Holandesa de Alcaldes NGB, en el folleto el ministro De Graaf (de Renovación Administrativa, D66) causa erróneamente la impresión de que el sistema de alcaldes elegidos ya es un hecho.En el folleto El nuevo alcalde', el ministerio explica por qué se debe implementar el cargo de alcalde elegido y cómo se elegirá a los nuevos en 2006. El ministro De Graaf quiere que los alcaldes sean elegidos en todos los ayuntamientos. Según el proyecto de ley presentado en noviembre del año pasado, los alcaldes actuales serán despedidos. Pero sí pueden presentarse de candidatos para un nuevo mandato.
En la introducción del folleto, De Graaf escribe que "un alcalde con más atribuciones pero sin un mandato de los ciudadanos" no satisface "las exigencias de la democracia local moderna. Los ciudadanos quieren determinar ellos mismos quién será su presidente local". En el folleto se detallan también a qué reglas de integridad y campaña los candidatos deben satisfacer.
Según el presidente J.J.H. Pop, de la AHB (y alcalde de Haarlem), el folleto ha sido mal recibido por los miembros de su asociación. "El ministerio hace como si el alcalde elegido ya fuese un hecho, pero aún falta mucho para eso".
La Cámara Baja no ha tomado todavía una decisión sobre la introducción del alcalde elegido. Los partidos de oposición se oponen el plan. El PvdA quiere que el alcalde sea elegido por la junta del ayuntamiento. También los partidos de la coalición de gobierno CDA y VVD tienen algunas objeciones con el alcalde elegido. El CDA opina, siguiendo a la asociación de alcaldes y a la Federación de Ayuntamientos Holandesa VNG que su introducción brusca en 2006 va demasiado rápido.
El presidente Pop dice tener "hace un tiempo la impresión de que las objeciones de los gobiernos locales contra la introducción del alcalde por elección de momento no es oído por el gobierno".
Entretanto dos alcaldes han decidido no esperar hasta la posible introducción del alcalde elegido. Los alcaldes Meijers, de Onderbanken, y Van der Hurt, de Oud-Beijerland, renunciarán dentro de poco a sus funciones por cuestión de principios. "Tenemos que adaptarnos a la ligereza que domina la sociedad. Yo no quiero".
1 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
deportaciones desde vught
En Vught, Brabant, se construirá el segundo centro de partida para refugiados rechazados. El gobierno del ayuntamiento cerró un acuerdo con la Autoridad Central para Solicitantes de Asilo [Centraal Orgaan opvang Asielzoekers COA]. Así lo hizo saber el alcalde J. de Groot. El ayuntamiento debe todavía aprobar el plan, pero no se espera oposición.
Vught, Holanda. El primer centro se encuentra en Ter Apell. Después de un titubeante inicio, se encuentran ahora allí cien refugiados deportados, según M. van Beek, director de la COA. Opina que con dos centros de partida será suficiente. En los centros se prepara intensamente a los refugiados rechazados para su retorno a su país de origen.
El centro de Vught abrirá sus puertas el 1 de marzo en la antigua caserna Isabella. Hasta hace poco eran las instalaciones del controvertido centro para refugiados menores de edad solos. El recinto está ahora vacío. A su tiempo el ayuntamiento lo desmontará para levantar un nuevo complejo residencial.
El nuevo centro de partida sitará en Vught hasta 2012. Acoge a 350 personas. A cambio de su colaboración, la policía de Vught recibirá 16 plazas adicionales para garantizar el orden y la seguridad.
En Holanda hay unos 26.000 refugiados rechazados que serán deportados del país en un plazo de tres años. De acuerdo a van Beek hay un creciente número de refugiados que no pueden volver a su país. Cuando ese sea el caso, dijo, los refugiados recibirán un permiso de residencia.
Si resultara que en la práctica dos centros de partida no son suficientes, la COA buscará otro ayuntamiento que quiera albergar un centro semejante.
30 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
El centro de Vught abrirá sus puertas el 1 de marzo en la antigua caserna Isabella. Hasta hace poco eran las instalaciones del controvertido centro para refugiados menores de edad solos. El recinto está ahora vacío. A su tiempo el ayuntamiento lo desmontará para levantar un nuevo complejo residencial.
El nuevo centro de partida sitará en Vught hasta 2012. Acoge a 350 personas. A cambio de su colaboración, la policía de Vught recibirá 16 plazas adicionales para garantizar el orden y la seguridad.
En Holanda hay unos 26.000 refugiados rechazados que serán deportados del país en un plazo de tres años. De acuerdo a van Beek hay un creciente número de refugiados que no pueden volver a su país. Cuando ese sea el caso, dijo, los refugiados recibirán un permiso de residencia.
Si resultara que en la práctica dos centros de partida no son suficientes, la COA buscará otro ayuntamiento que quiera albergar un centro semejante.
30 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
diez años por rapto y violación
Un tribunal holandés ha impuesto sentencias de cinco a diez años a cuatro personas declaradas culpables de secuestrar a refugiadas y obligarlas a participar en películas pornográficas con animales.
Amsterdam, Holanda. Durante el juicio, el fiscal dijo que las tres víctimas norteafricanas escaparon de una brutal muerte en la que habrían sido mutiladas y asesinadas durante el rodaje de una película snuff.
El plan de la banda fue desbaratado cuando una de las víctimas escapó de un cobertizo en la aldea holandesa de Kraggenburg y dio la alarma.
La sentencia del principal acusado, Philip M. 36, de Bélgica, quedó pendiente de un examen psiquiátrico debido a las sospechas de que sufre de una enfermedad mental. El fiscal había pedido una sentencia de 14 años, diciendo que era "un hombre perverso y sádico", que seguiría siendo un peligro para las mujeres si no era tratado.
Su hermano Mario, 31, y Edward van E., de Rotterdam, 46, que alquilaba el cobertizo donde se retenía a las mujeres, fueron ambos condenados a diez años de prisión. La fiscalía había solicitado en el tribunal de la ciudad holandesa de Lelystad penas de 12 y 10 años, respectivamente.
Lorencia F. y Rose B. -las novias de los dos belgas- fueron condenadas a cinco años.
La novia de E., Gerda van V., fue absuelta de toda participación y conocimiento de las actividades de los hombres.
Originalmente, los seis -de edades entre los 24 y 46 años- fueron acusados de secuestro, violación, tráfico de seres humanos y participación en una organización criminal.
Los tres fueron detenidos en abril de 2005 después de que las refugiadas fueran secuestradas en Bélgica y obligadas a tener relaciones sexuales con hombres y animales en el cobertizo. Los actos sexuales fueron filmados.
Una de las tres mujeres logró escapar y alertar a la policía. Dos de ellas están demandando ahora indemnizaciones de 100.000 euros. Dicen estar traumatizadas y sufren ataques de pánico. Las mujeres han vuelto a Bélgica.
El holandés y Philip M. se han declarado inocentes y se han negado a declarar ante el tribunal.
29 de enero de 2005
©expatica
©traducción mQh
Amsterdam, Holanda. Durante el juicio, el fiscal dijo que las tres víctimas norteafricanas escaparon de una brutal muerte en la que habrían sido mutiladas y asesinadas durante el rodaje de una película snuff.El plan de la banda fue desbaratado cuando una de las víctimas escapó de un cobertizo en la aldea holandesa de Kraggenburg y dio la alarma.
La sentencia del principal acusado, Philip M. 36, de Bélgica, quedó pendiente de un examen psiquiátrico debido a las sospechas de que sufre de una enfermedad mental. El fiscal había pedido una sentencia de 14 años, diciendo que era "un hombre perverso y sádico", que seguiría siendo un peligro para las mujeres si no era tratado.
Su hermano Mario, 31, y Edward van E., de Rotterdam, 46, que alquilaba el cobertizo donde se retenía a las mujeres, fueron ambos condenados a diez años de prisión. La fiscalía había solicitado en el tribunal de la ciudad holandesa de Lelystad penas de 12 y 10 años, respectivamente.
Lorencia F. y Rose B. -las novias de los dos belgas- fueron condenadas a cinco años.
La novia de E., Gerda van V., fue absuelta de toda participación y conocimiento de las actividades de los hombres.
Originalmente, los seis -de edades entre los 24 y 46 años- fueron acusados de secuestro, violación, tráfico de seres humanos y participación en una organización criminal.
Los tres fueron detenidos en abril de 2005 después de que las refugiadas fueran secuestradas en Bélgica y obligadas a tener relaciones sexuales con hombres y animales en el cobertizo. Los actos sexuales fueron filmados.
Una de las tres mujeres logró escapar y alertar a la policía. Dos de ellas están demandando ahora indemnizaciones de 100.000 euros. Dicen estar traumatizadas y sufren ataques de pánico. Las mujeres han vuelto a Bélgica.
El holandés y Philip M. se han declarado inocentes y se han negado a declarar ante el tribunal.
29 de enero de 2005
©expatica
©traducción mQh