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TRIBUNAL SUPREMO: EUTANASIA NO SOLICITADA ES ASESINATO


La sentencia del Tribunal Supremo mantiene el principio de que no puede aplicarse la eutanasia sin una petición explícita del paciente. Al año, los médicos terminan con la vida de 900 pacientes que no han solicitado la muerte.
La Haya, Holanda. ¿Eutanasia o asesinato? Esa era entonces la pregunta en el caso de médico de cabecera amsterdamés Wilfred van P. El Tribunal Supremo de La Haya tuvo el martes, como el más alto órgano judicial del país, la última palabra: van O. se hizo culpable de asesinato cuando en febrero de 1997 terminó con la vida de una anciana, enferma terminal.
Con ello sigue en vigor la sentencia del tribunal de Ámsterdam. En junio de 2003 el tribunal resolvió que la decisión del médico de 56 años, van O., no puede ser considerada eutanasia, dado que la mujer no había pedido ella misma la terminación de su vida y tampoco sufría dolores insoportables. El tribunal, y ahora también el Tribunal Supremo, determinaron que la conducta de van O., desde un punto de vista jurídico, sólo se puede calificar de asesinato.
El tribunal apuntó que el calificativo de ‘asesinato' no coincide con la opinión general de lo que constituye un asesinato, pero en este caso se trata de un término jurídico-técnico, "del que no se puede desconocer que según los criterios establecidos por el legislador, se aplica como era su intención".
El tribunal impuso una semana de prisión condicional, con la conclusión del tribunal de que el médico había actuado en conciencia. Fue condenado por asesinato y por rellenar incorrectamente el acta de defunción. En ella apuntó que la causa de su muerte era natural.
Van O. se hizo conocido por un documental de IKON ‘Muerte a petición'. El documental causó revuelo internacional. En 1997 volvió a aparecer, pero de otra manera, en la publicidad. El médico de cabecera fue acusado de asesinato.
El médico terminó con la vida de la mujer de 85 años, que el día de su muerte yacía en su cama entre sus excrementos y con fétidas heridas. Según el médico la mujer habría muerto si se la aseaba. Van O. puso fin a su vida a petición de las hijas de la mujer, de una manera humana, utilizando un medicamento de distensión de músculos, allofirine.
El Tribunal Supremo mantuvo la sentencia del tribunal, porque el médico declaró injustamente que se trataba de una situación de emergencia. La mujer estaba en coma, pero su sufrimiento no era insoportable. "No había circunstancias de tal naturaleza que el médico pudiera decir que había una situación de emergencia", según el Tribunal Supremo.
Van O. reaccionó decepcionado de la sentencia. "Los juristas van a juzgar por los médicos, esto es un desastre para la profesión, y más importante, para el paciente", hizo saber desde su consultorio en Ámsterdam. El médico recurrió la primera sentencia al más alto órgano de justicia de Holanda, porque piensa que no es culpable de asesinato, sino que actuó en una situación de emergencia. "Con esta sentencia se limita aun más la libertad de acción de un médico. Estar en coma en esas circunstancias aparentemente no es doloroso, si hay que creer a los juristas".
La KNMG (la organización colegial de los médicos) y la NVVE, la Asociación Holandesa para la Terminación Voluntaria de la Vida [Nederlandse Vereniging voor een Vrijwillig Levenseinde] se mostraron decepcionadas de la decisión del Tribunal Supremo. La KNMG repitió su alegato en favor de procedimientos médicos claros para aplicar la eutanasia sin petición del paciente.
Se calcula que los médicos terminan con la vida de unas 900 personas al año, sin que hayan recibido de esas personas una petición explícita. Esto no se menciona casi nunca, porque los médicos temen las consecuencias jurídicas.
El ministerio fiscal se mostró satisfecho con la sentencia del Tribunal Supremo.

9 de noviembre de 2004
11 de noviembre de 2004

©volkskrant
©traducción mQh

¿QUÉ NOS ESTÁ PASANDO? - loes de fauwe


El rabí Awraham Soetendorp llama a líderes religiosos a preservar la decencia en Holanda.
Ámsterdam, Holanda. El rabí Awraham Soetendorp, 61, está terriblemente preocupado de las consecuencias que puede tener el asesinato de Theo van Gogh para la sociedad holandesa. Inquietud es la palabra que usa.
Hay, dice, una necesidad de liderazgo espiritual y piensa que los líderes religiosos tienen una gran tarea ante sí. Deben orientar el proceso que permita que la sociedad holandesa, a pesar de lo ocurrido, conserve la "decencia". Habla de un llamado, un toque de clarín, un grito del corazón a las "personas que quieran aceptar esa responsabilidad".
En sus años mozos, como cuenta él mismo, Soetendorp recorrió con miles de otros las calles de Ámsterdam, protestando contra injusticias en el mundo. Eso lo hizo conocido. En los últimos diez años, el publicista liberal judío desapareció de la publicidad, porque se pasó a una escena más internacional para seguir luchando por un mundo mejor. Ahora ha vuelto al ‘frente' holandés.
Lo que más le preocupa es el inquietante discordia, la amenaza de que dominen los sentimientos viscerales. "Tenemos que apoyarnos unos a otros, apoyar a los políticos, tenemos que hacernos responsables unos de otros, y sí, siento la necesidad de participar, de volver a tomar iniciativas. Son otros tiempos, hay otro ánimo, es nuevamente necesario, todos debemos participar y yo quiero aportar mi grano de arena. Tenemos que protegernos unos a otros y luchar por el derecho a discutir y a vivir en un mundo sin intimidaciones".
Hace 66 años esta noche en Alemania se inició lo que pasó a la historia bajo el nombre de ‘la noche de los cristales rotos' (1938), con agresiones contra judíos y el saqueo de propiedades judías. Esa noche se conmemora todos los años en el Amstel, en Zwanenburgwal, pero ayer no había nadie junto al monumento a la resistencia judía durante la Segunda Guerra Mundial. La causa son problemas de organización de Holanda Toma Partido [Nederland Bekent Kleur].
La decisión de no conmemorar la fecha se había tomado antes de que Mohammed B. silenciara con un cuchillo y una pistola literalmente a Theo van Gogh. Que anoche reinara el silencio en el Amstel es algo que no debió haber ocurrido. Soetendorp se dio cuenta recién el lunes noche. "¡Recién el lunes por la noche!" Quizás debió, dice ahora, haber cogido el teléfono para improvisar una reunión.
"Teníamos que haber hecho algo. En el pasado he organizado cientos de manifestaciones, y pensé qué hacer, ¿volver a coger el teléfono?" A última hora decidió sacar una declaración a nombre de la comunidad judío-liberal de Holanda. Con un llamado: "Hoy, el día que Theo van Gogh es incinerado, estamos más conscientes aun de la necesidad de luchar como una sociedad comunidad holandesa por una sociedad decente, donde los todos los ciudadanos se sientan seguros, donde cada uno viva en libertad, donde nadie sea humillado".
Siente la necesidad nuevamente de dar orientación. "Hay preocupación, temor, ansiedad. La necesidad de aumentar la cohesión social es enorme. En contraste con el resto del mundo, Holanda fue siempre una isla de decencia, de riqueza, de posibilidades, pero ahora nos enfrentamos a elementos que amenazan esa libertad. En realidad, no se puede creer. En el pasado hemos lucha contra injusticias en Europa del Este, la Guerra Fría terminó, tenemos una Europa unida, y ¿qué se ha introducido entre nosotros?"
Soetendorp rechaza la generalización que dice que el islam es la gran amenaza. "Si fuera así, no tendríamos ninguna posibilidad. Estamos hablando de mil millones y medio de personas. Creo que se trata de un grupo muy pequeño, que mete mucho ruido y hace cosas terribles. Pero cuando veo las puertas calcinadas de las mezquitas y las ventanas rotas de las iglesias, me pregunto qué está pasando con nosotros".
"Yo vivo con la conciencia histórica de las leyes que se adoptaron en los años 30 para impedir la inmigración de los refugiados que venían de Alemania. No quiero comparar, no quiero evocar fantasmas, pero tenemos que luchar para fortalecer la cohesión de este país, para tener discusiones sanas y eso hay que hacerlo de manera más visible que hasta ahora".
"Por eso fue un error que en el Amstel no hubiera nadie. Ayer pasé por Linnaeusstraat, miré y vi el respeto con que se hacía todo, y pensé: ‘tenemos que organizar más reuniones, tenemos que hablar más sobre nuestra sociedad multi-étnica, y tenemos que expresar nuestra inquietud. Está claro que todas las religiones deben hacer algo más".
Soetendorp habla del surgimiento de una "cierto relajamiento"; echa de menos la pasión de décadas anteriores. "Lo que ha ocurrido ahora es un atentado contra nuestra seguridad, contra la flexibilidad de la capacidad humana de reaccionar ante lo incomprensible, lo despreciable, lo inaceptable".
Soetendorp es un hijo clandestino. "Llegué a abuelo gracias a unas personas desconocidas que, a pesar del terror de los ocupantes alemanes durante la Segunda Guerra, tuvieron compasión y me llevaron, de bebé, a su casa. Por eso haré todo lo que pueda para seguir plantando árboles frutales, para que puedan dar sus frutos para las generaciones futuras".

10 de noviembre de 2004
12 de noviembre de 2004
©Het Parool
©traducción mQh

ORGANIZACIONES RACISTAS DEBEN SER PROHIBIDAS


A pesar de que el partido fascista belga también asegura ser ‘liberal', los demócratas holandeses celebran su prohibición. Un editorial del diario liberal NRC Handelsblad.
La libertad de expresión no es absoluta y es limitada por otro derecho fundamental: el de trato igualitario, independientemente de la raza, opiniones o credo. Hay una prohibición general de la discriminación. Así lo recordó ayer el juez de más autoridad de Bélgica al ratificar la prohibición del partido de extrema derecha Vlaams Blok. El Vlaams Blok ha sido prohibido porque las organizaciones del partido representan a los extranjeros sistemáticamente como "chivos expiatorios" de todo tipo de problemas sociales, como el desempleo, la criminalidad y el abuso de la seguridad social. Ahora el Vlaams Blok debe fundar otro partido con un nuevo nombre y nuevos estatutos. Es de esperar que el partido cambie de verdad.
Esta resolución de la Corte de Apelaciones también tiene implicaciones para Holanda, porque la Corte se basa en reglas que también son válidas aquí. Tanto el Tratado Europeo sobre los derechos del hombre como el tratado de Naciones Unidas sobre los derechos humanos incluyen la prohibición de la discriminación, a la que también los holandeses pueden recurrir.
Esta condena del Vlaams Blok está en su lugar. Las declaraciones en cuestión de las organizaciones del partido dan prueba de xenofobia y no se parecen ni remotamente a las críticas del maltrato de las mujeres y de la interpretación del Corán de Ayaan Hirsi Ali y Theo van Gogh en su película ‘Submission'. Filip Dewinter afirma que ahora los políticos holandeses dicen lo mismo que él, pero eso es sólo parte de la verdad. Las declaraciones de marras del Vlaams Blok se pueden comparar mejor con el marginal partido de extrema derecha CP'86, que fue prohibido en Holanda por sembrar el odio. El asesinado político Pim Fortuyn no quiso por eso ser asociado con el Vlaams Blok.
Es bueno recordar la importancia del juez en un estado de derecho. Todo aquel que se sienta discriminado o insultado, puede recurrir a él. Ante el tribunal, los conflictos se resuelven con pruebas y discusiones, y no en la calle, con cuchillos e incendios. Una expresión que no es condenada por un juez no significa por ello que la condone. Todavía hay una prueba moral que se puede realizar gracias a la libertad de expresión. La sociedad no gana nada con las groserías en el lenguaje, aunque la ley lo permita.
Un capítulo aparte lo constituyen los imanes que siembran el odio en Holanda. No tiene sentido cerrar las mezquitas, pero sí se puede poner límites a los imanes extranjeros que siembran odio. El Tratado Europeo de los Derechos del Hombre pone en su artículo 16 explícitamente límites a las actividades políticas de los extranjeros. El subversivo fundamentalismo es una actividad política con la que la mayoría de los musulmanes no quiere tener nada que ver. También a ellos les conviene aplicar mano dura con los instigadores que aseguran basarse en el islam. El derecho a la libertad de expresión se encuentra limitada por la libertad de los otros a expresarse sin temor.

10 de noviembre de 2004
11 de noviembre de 2004
©NRC Handelsblad
©traducción mQh

ANTIGUO LÍDER LIBERAL DIJKSTAL NO VE MOTIVOS PARA DISCUTIR SOBRE EL ISLAM - bas soetenhorst


El antiguo líder liberal del VVD no entiende por qué se pretende que los musulmanes como comunidad deban pronunciarse sobre el asesinato de van Gogh. También es uno de los pocos liberales del país. Marca una diferencia con los extremistas que dominan hoy su antiguo partido.
La Haya, Holanda. Incluso para Hans Dijkstal es difícil no ponerse sombrío sobre la sociedad multicultural. "El estado de derecho está permanentemente bajo presión. Sin embargo, tengo optimismo. La gente entenderá finalmente que no podemos seguir así".
El antiguo líder del VVD, presente ayer durante la cremación de Theo van Gogh, sigue después del asesinato de van Gogh, fiel a sus principios. Por eso llama la atención de los políticos que digan sin límite alguno lo que se les viene a la cabeza, sin considerar las consecuencias de sus palabras. Y defiende a capa y espada a la comunidad musulmana: "No debemos poner a todo un grupo en el banquillo de los acusados".
"No soy un hombre de colectivos. Holanda tiene 16 millones de individuos. Entre ellos, un millón de musulmanes, y entre ellos surinameños, indonesios y otros más. No los puedes poner a todos en un solo montón. Así sólo vamos cuesta abajo. De hecho, creo que ya vamos cuesta abajo. La tolerancia en Holanda está bajo presión".
"Está muy bien que Ahmed Aboutaleb [popular concejal de Ámsterdam] pida a la comunidad musulmana que se distancie del asesinato, porque tiene una extraordinaria responsabilidad. Pero el resto de Ámsterdam debería hacer lo mismo. También el ayuntamiento, el gobierno local de Ámsterdam, la policía, tienen una responsabilidad especial".
"La sociedad como totalidad debe rechazar el asesinato. No se puede pedir sólo a los musulmanes que se distancien de eso. Así sólo creas un clima de ‘nosotros' contra ‘ellos'.
"No, no niego los problemas que hay en torno al islam. En Holanda está permitido que uno tenga ideas extremas en base a la religión. Otra cosa es cuando violas la ley en virtud de esas ideas. Es la violación de la ley de lo que deben ocuparse policía, servicio secreto y tribunales. Pero eso no tiene nada que ver con el islam. No entiendo la discusión que ha surgido en torno al tema a propósito del asesinato. El fundamentalismo es peligroso sólo cuando hace uso de medios violentos. Y contra eso hay que actuar consecuentemente. Lo mismo es válido en lo que se refiere a los jóvenes musulmanes. Si sabes quién causa molestias [en el barrio], la policía y la justicia deben intervenir".
A Dijkstal no le impresionan los informes de que una parte de los musulmanes justifica el asesinato de van Gogh. "La justificación de la violencia se ha dado en todas las épocas. Eso lo vimos entre la gente de extrema izquierda después del atentado en 1991 contra Aad Kosto [antiguo ministro de Justicia] y en círculos de gente de extrema derecha también se justifica la violencia".
Dijkstal no quiere de ningún modo establecer una relación entre el asesinato de van Gogh y lo que este hizo, dijo o escribió. "Si lo haces, puede terminar justificándolo, mientras que el asesinato debe ser condenado por sí mismo como un crimen aborrecible".
También sobre el hecho de que la gente en el entorno de Mohammed B. lo vieron apartarse y nadie haya dado la voz de alarma, recurre Dijkstal al pasado. "El no reaccionar a tiempo también se ve en otros terrenos, como en la ayuda a los jóvenes. Cuando alguien usa drogas, a menudo se interviene cuando ya es demasiado tarde. Eso debería cambiar, por supuesto".

11 de noviembre de 2004
©Het Parool
©traducción mQh

PRESIDENTE DE PARTIDO PIM FORTUYN SE AMENAZÓ A SÍ MISMO Y A SU PARTIDO


Para contribuir a la situación crispada del país y acelerar un estado de emergencia justificado en la amenaza musulmana, el presidente firmó carta de amenaza con nombre de organización árabe.
La Haya, Holanda. Sergej Moleveld, presidente del partido Lista Pim Fortuyn LPF, fue arrestado ayer por la policía, pues envió un fax con una falsa amenaza a sí mismo, a su propio partido y a un colega del partido. Moleveld se hizo pasar, en el remite, por un grupo islamita. Moleveld confesó, informó la fiscalía.
Mat Herben, diputado parlamentario, antiguo presidente de la fracción parlamentaria del LPF, fue amenazado en la carta. En una respuesta por escrito comunica que cree que la policía ha actuado adecuadamente. "Cualquier carta con amenazas desenmascarada es una amenaza menos a tener en cuenta, y hace más fácil la vida. La detención del presidente interino se presentó como una desagradable sorpresa. "Según Herben el partido está preparando la convocatoria de una junta general de miembros, "de modo que podamos elegir una nueva directiva".
El presidente del partido, de 33 años, envió sus faxes-amenaza el pasado viernes. La policía de Rótterdam-Rijnmond realizó una investigación y concluyó, según la fiscalía, que el presidente del LPF, amenazado en el fax, era el propio remitente.
Moleveld se convirtió en presidente del LPF después de que Jan Belder dimitiese en septiembre, después de que se diera a conocer que en 1985 fuera condenado por fraude administrativo.
Belder fue nombrado presidente después de que tres miembros de la directiva renunciasen y los ocho diputados en el parlamento del LPF rompieran con lo que quedaba de la directiva del partido. Herben dio a conocer el mes pasado que este mes quiere convertirse en presidente del LPF. Con el miembro (o dos) de la directiva que quede quiere resolver los problemas entre la directiva y la fracción.

11 de noviembre de 2004
NRC Handelsblad
©traducción mQh

CÁMARA BAJA QUIERE MANO DURA CON FUNDAMENTALISTAS


Mientras hoy los parlamentarios conversan sobre las nuevas medidas anti-terroristas que decretará el gobierno, muchos políticos ya han avanzado qué medidas podemos esperar. Un estado de excepción.
La Haya, Holanda. El gabinete, según opina la mayoría de los partidos en la Cámara Baja, debe hacer más para terminar con el fundamentalismo musulmán.
El VVD [‘liberales' de extrema derecha], LPF [fascistas] y el Grupo Wilders [neo-nazis] quieren que los ministros Donner (Justicia) y Remkes (Interior) cierren las mezquitas donde se predique odio y deporten a los imanes. Al mismo tiempo, quieren que se destine más dinero al servicio secreto AIVD.
Según el parlamentario Griffith el asesinato de van Gogh demuestra que el método del gabinete para dar cuenta del fundamentalismo musulmán no da resultado. "Lo que me sorprende es que el asesino sí era conocido del AIVD, pero no pertenecía al grupo de 150 jóvenes musulmanes que son permanentemente vigilados. Aparentemente, el grupo de musulmanes extremistas es mucho más grande de lo que se pensaba".
El SP [socialistas] y GroenLinks [izquierda verde] exigen que el gabinete haga todo lo posible para que el AIVD colabore mejor con los cuerpos de policía. "Sobre este punto, todo sale mal", dijo De Wit, del SP. "El asesino era conocido del AIVD. La policía de Ámsterdam no fue informada del peligro que representaba este hombre".
El diputado Vos, de GroenLinks: "Hay una cultura de la defensa de la islita propia en el AIVD y en Justicia, no se comparte la información. Cada uno está en su propio jardín. Donner y Remkes deben romper esas vallas".
Los grupos parlamentarios más grandes, el CDA [demócrata-cristianos] y el PvdA [laboristas] -con el D66- no se pronuncian todavía. Todavía no han dicho nada sobre cómo enfocar el problema del fundamentalismo musulmán. Primero quiere tener claro los motivos para el asesinato. También esperan las respuestas de Donner y Remkes a una gran cantidad de preguntas sobre las informaciones con que contaba el AIVD sobre el asesino.
Griffith piensa que el estado debe tener más atribuciones para perseguir a fundamentalistas. "La ley debe ampliarse para poder detener a los terroristas antes de que cometan un atentado. Pero entonces no tenemos que quejarnos cuando la policía detiene a algún inocente, como hace poco en Utrecht. Debemos darle espacio al estado para que termine con los extremistas".

4 de noviembre de 2004
11 de noviembre de 2004
©Eindhovens Dagblad
©traducción mQh

GOBIERNO DEBE PROTEGER TEMPLOS MUSULMANES


Las escandalosas declaraciones de la ministro Verdonk negando protección policial a las mezquitas han causado la repulsa de los demócratas y liberales holandeses. Un editorial de NRC Handelsblad.
El asesinato de van Gogh como expresión del extremismo ha provocado una inquietante reacción en cadena. Intentos de incendios de mezquitas, iglesias y escuelas, amenazas de muerte y allanamientos buscando a terroristas. La clase política de La Haya se muestra dividida y paralizada. Debe hacer frente a una doble crisis: en la sociedad y en la administración del estado. Este es el estado de la nación año 2004. Holanda no se reconoce a sí misma. En apenas una semana, parece haber quedado a la deriva. La cohesión social se encuentra bajo una fuerte presión. La tolerancia holandesa, tan celebrada por Erasmo, no está saliendo bien parada. Hay grupos de la población que parecen estar en pie de guerra. No todos ni en todas partes -la vida sigue su curso normal en la mayor parte del país-, pero hay tal polarización que es difícil imaginar de dónde proviene. Y la gran pregunta es: ¿Cómo metemos de vuelta en la botella a este genio maligno?
En primer lugar, respetando las propias reglas. El desquiciamiento empieza cuando se niega las reglas y las leyes, o se las canjea por la voluntad propia; cuando ya no cuenta la ética, sino la cruda razón propia. No es el estado el responsable de la conducta o mala conducta del ciudadano, del individuo, sino este mismo. Si se viola la ley, el estado debe intervenir -y si es necesario, con mano dura. Si un columnista o cineasta es asesinado por sus opiniones, si los templos y las escuelas son incendiadas en razón del credo religioso que se practica tras sus puertas, el estado no debe solamente buscar y procesar a los culpables, sino además prestar protección y seguridad. En tiempos de necesidad es cuando realmente se da contenido al concepto de estado de derecho. En este sentido, los acontecimientos de la semana pasada han sido una dura lección.
En lo que se refiere a esto último, la ministro Verdonk (de Integración y Extranjería) ha dado la nota falsa al declarar que las mezquitas no recibirán protección especial porque el estado holandés no puede proteger ni todo ni a todos. Literalmente es correcto, pero el asesinato de van Gogh enseña que hay una diferencia entre ´todos´ y el grupo más pequeño en cuestión. Naturalmente, el estado puede y debe prestar protección. Y ocurre, pero no en la medida suficiente y ciertamente de manera muy poco activa. Lo mismo es válido para las mezquitas, iglesias y escuelas. Si es necesario, deben ser protegidas. Si el estado no lo puede hacer ahora, no es necesario que lo haga nunca.
En estos días la clase política tendrá que mostrar todas sus artes para que el consternado ciudadano recupere la confianza en el estado de derecho. Declaraciones apresuradas e imprudentes de políticos, y riñas entre ellos, es lo menos que necesita Holanda en estos momentos. Un político del calibre de Zalm no debe expresarse de manera atolondrada, sino permanecer tranquilo y dejar claro dónde están los límites. El llamado a hacer rodar la cabeza del ministro Remkes (del Interior, VVD) es prematuro. Que primero se explique por qué debería renunciar, sin cargarle con la intranquilidad adicional que causan los reproches.
Los ciudadanos mismos deben oponerse a esta insensata espiral de acción y reacción que son indignas de un país civilizado. Junto a ello, las autoridades deben proceder con precisión y exactitud para resolver los crímenes que se han cometido y se cometen. Luego le tocará el turno a la política, que en las democracias tiene la última palabra. La clase política debe arrojar aceite en el mar, no en el fuego. Y debe tomar una posición clara contra lo inadmisible y brindar protección a los amenazados. Las miradas se posan en el primer ministro Balkenende, el primero entre sus iguales.

10 de noviembre de 2004
11 de noviembre de 2004
©nrc handelsblad
©traducción mQh

CUERPOS DE POLICÍA CUMPLEN CON CUOTAS DE DETENIDOS Y MULTAS


Cuerpos de policía cumplieron las metas de cuotas acordadas con el gobierno y aumentaron así la cantidad de detenidos y dinero incautado por concepto de multas. Contratación de policías de origen extranjero sigue siendo muy baja.
Lelystad, Holanda. Los 26 cuerpos de policía con que cuenta Holanda recibieron un total 26,3 millones de euros en remuneraciones por rendimiento, ya que alcanzaron los objetivos propuestos en los contratos sobre cuotas de rendimiento para 2003.
Así lo ha hecho público esta mañana el ministro del Interior. B. Visser, presidente del Consejo de Jefes de Policía (RHC), que lo considera un reconocimiento de la buena labor policial. Según él, la sociedad ahora es más segura. El año pasado, Remkes, ministro del Interior, distribuyó 17 millones de euros en recompensas por buenos rendimintos a 15 de los 26 cuerpos de policía.Remkes firmó un convenio nacional en 2003 en que llegaba a acuerdos con todos los cuerpos acerca de las prestaciones que de ellos se espera hasta 2006. A la hora de evaluar las prestaciones se ha tenido en cuenta el número de sospechosos que los cuerpos de policía han entregado a la fiscalía nacional, el número de multas e infracciones, el grado de satisfacción del ciudadano sobre la actuación policial, los planes de los cuerpos para trabajar más eficazmente y el descenso de las bajas por enfermedad. En este último punto han sido satisfactorios los resultados ofrecidos por todos los cuerpos.
El cuerpo de Amsterdam-Amstelland obtuvo la mayor remuneración (2.907.722 euros), seguido del de Rotterdam-Rijnmond, con 2.721.440 euros. Y Haagland recibió 2.295.279, y Utrecht 1.527.863.
El número de multas e infracciones aumentó en un 25%. Al respecto Interior señala que no se ha hecho modificación alguna de los delitos, que no han pasado a ser menos graves. Pero sí parece que la policía se centra más en asuntos que irritan más a los ciudadanos, como la agresividad en el tráfico, el abuso de alcohol y el comportamiento que provoca el molestias, como orinar en la vía pública.
La cantidad total de sospechosos que los cuerpos de policía entregaron a la fiscalía nacional en 2003 aumentó en un 6,8% con 233.335. Se trató principalmente de personas activas en un amplio espectro de criminalidad.
Un problema es que el número de extranjeros dentro de los cuerpos sigue siendo bajo. También se observa que no todos los cuerpos han recuperado las armas de los agentes despedidos. Antes del 15 de noviembre tienen que enviar a Remkes un plan de actuación.

©nrc handelsblad
©traducción mQh