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opinión

cruda política en iraq


[David Ignatius] Es una buena decisión que Estados Unidos se niegue a pagar las cuentas de un gobierno que no tenga la unidad de Iraq como su principal prioridad.
Desde el punto de vista estadounidense, las elecciones en Iraq han dado a Oriente Medio una demostración de la ley de Murphy: Todo lo que puede salir mal, saldrá mal. En medio de la resultante confusión política, el gobierno de Bush está adoptando el famoso consejo de Yogi Berra de mantener una paciente testarudez: Todavía no termina.
La política iraquí entró en una fase decisiva con las elecciones de diciembre, que eligieron al parlamento que deberá elegir al nuevo gobierno permanente de Iraq. Como diría Yogi, es la temporada de la liga. De momento, no se ha desarrollado como había esperado Estados Unidos.
Los iraquíes votaron en diciembre a los partidos confesionales, contrariando las expectativas americanas de que muchos de ellos volverían a votar por los partidos laicos que se postulan por encima de los vínculos religiosos. Luego, el domingo, en otro revés, el bloque chií dominante conocido como la Alianza Unida Iraquí, confundió las esperanzas de Washington y nominó para el siguiente primer ministro al titular Ibrahim Jafari, al que muchos iraquíes critican por incompetencia. Lo peor de todo, la eminencia gris en la elección de Jafari fue el impetuoso líder de una milicia chií que es un enemigo jurado de Estados Unidos, Moqtada Sáder. Y apostando por Jafari se encontraba también el peripatético Ahmed Chalabi, que sueña con ser el zar económico del próximo gobierno.
Pero todavía no ha terminado. En una ronda de los trapicheos y negocios que rivaliza con Tammany Hall [organización política de los demócratas de Nueva York hasta comienzos del siglo 20 que buscaba el poder político por medio de la corrupción y el padrinaje], los líderes kurdos y sunníes de Iraq -respaldados por la embajada de Estados Unidos en Bagdad- exigen la formación de un gobierno amplio de unidad nacional. Y han adoptado una postura dura frente a la coalición chií: amenazando con formar un gobierno alternativo si no se satisface sus demandas.
Los partidos kurdos, que mantienen la balanza de poder, lograron ponerse de acuerdo en cuanto a sus exigencias para una reunión el 22 de enero, en su bastión de Salahuddin, de un gobierno nacional de coalición. Funcionarios estadounidenses, que respaldan lo que han estado llamando los principios de Salahuddin me pasaron las actas de la reunión. Se trata básicamente de una hoja de ruta para crear el tipo de amplia coalición que podría llevar estabilidad a Iraq y, al mismo tiempo, justificar la enorme cantidad de dinero y vidas que ha gastado el gobierno de Bush en Iraq.
El documento de Salahuddin llama a la formación de un gobierno compuesto por los cuatro partidos más grandes: la alianza chií, la alianza kurda, una coalición de partidos sunníes y la lista laica de Ayad Allawi. La insistencia en incluir a Alawi es un ataque directo contra la facción de Sáder, que cree (correctamente) que Alawi trató de destruir a Sáder y su milicia cuando era primer ministro interino.
Para alcanzar el consenso, el documento Salahuddin llama a la formación de un Consejo de Seguridad Nacional que incluiría a líderes de los principales partidos políticos y, de acuerdo al documento, "definiría políticas que reflejen la unidad nacional y tomen decisiones basadas en acuerdos". El documento también se hace eco de la insistencia del gobierno de Bush de que los líderes de los dos ministerios de seguridad claves -Defensa e Interior- "deben ser neutrales o aceptados por todos los partidos que participen en el gobierno".
"No puede haber estabilidad política a menos que se incluya a todos los grupos", dijo el líder kurdo Barham Salih en una entrevista telefónica desde Bagdad, el miércoles. "Es por eso que la alianza kurda está trabajando en un gobierno que incluya a estos cuatro bloques políticos".
Lo que importa es que Estados Unidos acoja estos principios -con el riesgo de enajenarse a sus aliados chiíes. Zalmay Khalilzad, el embajador estadounidense en Bagdad, explicó esta semana en una entrevista telefónica, que "apoyamos las ideas básicas detrás de los principios Salahuddin. Los ministerios de Seguridad han de estar en manos de gente que cuente con un amplio apoyo, que sean no confesionales y que no tengan lazos con las milicias. No podemos invertir grandes cantidades de dinero en fuerzas que no cuenten con el amplio apoyo de los iraquíes. Ellos deben decidir. Nosotros decidiremos según lo que decidan ellos".
A medida que Khalilzad y otros cuentan los votos, creen que la alianza chií, con unos 130 escaños, no tiene los votos que necesita para formar un nuevo gobierno sin los kurdos. Y calculan que los partidos no-chiíes pueden reunir unos 140 votos -que técnicamente les permitiría formar un gobierno. Eso les da verdadera influencia política -lo que significa que las negociaciones están lejos de haber terminado. Khalilzad no excluye la posibilidad de que, a medida que continúan las negociaciones, Jafari podría no sobrevivir como la preferencia chií para el cargo de primer ministro. "No excluiría la posibilidad de que si ellos no se ponen de acuerdo sobre los programas y la gente, puede haber un nuevo candidato para la función de primer ministro", dice Khalilzad.
Esto es política a pelo: negociar, intermediar, tratos en la trastienda. Es un proceso sucio, especialmente contra el feo telón de fondo de las fotos de Abu Ghraib. Pero es una buena noticia que la gente que quiere un Iraq unido y democrático esté peleando con todo lo que tienen para conseguirlo -y que Estados Unidos esté advirtiendo que no pagará las cuentas de ningún gobierno que no tenga como prioridad número uno la unidad del país.

davidignatius@washpost.com

17 de febrero de 2006

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¿dónde quedó la tolerancia holandesa?


[H.D.S. Greenway ] Después de décadas y en realidad siglo de tolerancia, los holandeses han girado violentamente hacia el odio y el apartheid. El retorno del nazismo no es impensable. Está esperando un nuevo atentado.
Cuando se trata de acoger a inmigrantes, los holandeses han estado entre los tíos más amables de Europa. Cuando los judíos fueron expulsados de España en 1492, los holandeses les abrieron sus puertas en momentos en que otros no lo hacían. Cuando los hugonotes tuvieron problemas en Inglaterra, los holandeses los recibieron antes de que ellos se marcharan a América. En tiempos modernos, los siempre tolerantes holandeses acogieron a trabajadores invitados y refugiados, muchos de ellos de países musulmanes, y los dejaron a su aire. Pero ahora, como en otros países europeos con poblaciones musulmanas numerosas, los holandeses lo están reconsiderando.
Los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron especialmente impactantes porque muchos de los secuestradores habían vivido en Europa. ¿Eran las minorías musulmanas en Europa un caballo de Troya? Madrid y Londres sufrieron atentados terroristas, pero el trauma para Holanda ocurrió con el asesinato en 2004 del cineasta Theo van Gogh, cometido por un joven holandés marroquí que criticaba una película que Van Gogh había hecho sobre los maltratos a las mujeres en el mundo musulmán. ¿Cómo podía ocurrir esto en Holanda, y todavía por un joven completamente integrado que hablaba fluido holandés?
Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y especialmente después del asesinato de Van Gogh, algunos holandeses han empezado a decir cosas duras sobre sus vecinos musulmanes. Algunas mezquitas han sido atacadas.
Uno de los primeros en defender a los musulmanes de Holanda fue Awraham Soetendorp, el rabí de 63 años y fundador del Instituto Judío para los Valores Humanos de Holanda, que ha hecho mucho más que cualquier clérigo en Europa por acercarse a los musulmanes.
Encontré a Soetendorp en el Foro Económico Mundial en Suiza, el mes pasado, y me dije que "cuando se ataca a una mezquita, se ataca a todos los templos. Cuando oigo calumnias sobre los musulmanes, siento las mismas náuseas que cuando oigo comentarios antisemitas. Estoy sintiendo como están estigmatizando a todo un pueblo de mil millones de personas y a una religión", dijo. "Ese es un crimen que no podemos admitir que se cometa".
Hoy, Soetendorp trabaja incansablemente por acercar a musulmanes, cristianos, judíos -y también budistas e hindúes- a diálogos inter-confesionales, diálogos que eran considerados marginales pero que "ahora se están moviendo hacia el centro", dice. Algunos dicen que esos diálogos pueden ser la mejor defensa contra el virus del extremismo que ha infectado a un diminuto pero peligroso grupo de jóvenes musulmanes de Europa.
Algunos musulmanes con los que hablé creen que pueden aprender algo de los judíos, que en general están mejor organizados para sus tratos con los gobiernos, nacionales y locales, y han tenido más éxito que los musulmanes a la hora de obtener reconocimiento oficial y espacio para su religión.
Aparte de talentos organizativos, los judíos de Europa tienen algo más con que inspirar a los inmigrantes musulmanes. Durante dos mil años los judíos se han negado obstinadamente a abandonar su fe y su comunidad en medio de tremendas presiones para que se asimilen en el mundo cristiano circundante. Por ello han pagado un precio terrible. A través de los siglos, han sufrido terribles persecuciones y pogromos, que culminaron en los horrores sin precedentes del siglo veinte. Sin embargo, han conservado su fe y sus tradiciones.
Todavía hay antisemitismo en Europa, y parte de este proviene de musulmanes indignados por la guerra palestino-israelí. Pero el antisemitismo organizado por el estado es algo del pasado, y los musulmanes en Europa quieren alcanzar el estatus que ya han alcanzado los judíos.
Como dice Soetendorp: "La comunidad judía está establecida en Holanda desde el siglo 17, y, aunque no siempre ha sido fácil, los judíos han demostrado, en general, que pueden mantener su identidad y seguir siendo ciudadanos decentes y leales de nuestro país. Mientras más fuerte es tu identidad, más abierto estarás hacia los otros".
Esta posición ha resonado entre los musulmanes europeos que quieren mantener su fe y tradiciones, y sin embargo seguir siendo ciudadanos leales en los países seculares que son ahora sus países. Hoy la presión se siente en Europa. ¿Por qué no se asimila esta gente? Si no quieren ser como nosotros, ¿por qué han venido?
Para Soetendorp este tipo de ideas son peligrosas. Sí, Holanda ha sido un país tolerante, pero a principios de los años cuarenta, cuando los holandeses fueron ocupados, muchos de ellos se descubrieron intolerantes y rechazaron a los judíos. "No quiera Dios" que ocurra en Europa algún atentado terrorista de la magnitud del 11 de septiembre de 2001, dice Soetendorp. Porque si ocurre, los musulmanes, que son casi todos inocentes, serán los chivos expiatorios y serán perseguidos como fueron perseguidos los judíos.

21 de febrero de 2006

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©traducción mQh

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no castiguemos a los palestinos


[Jimmy Carter] Ex presidente Carter se opone a castigar a palestinos por votar a Hamas.
Mientras se implementan los resultados de las recientes elecciones palestinas, es importante entender cómo funciona el proceso de transición y también lo importantes que son en él Israel y Estados Unidos.
Aunque Hamas obtuvo 74 de los 132 escaños parlamentarios, el presidente palestino Mahnoud Abbas retiene todavía el derecho a proponer y vetar leyes, y se requieren 88 votos para anular su veto. Con nueve de de sus miembros electos en prisión, Hamas tiene sólo 65 votos, más los que pueda atraer de un tercer partido. Abbas también tiene autoridad para elegir y remover al primer ministro, firmar decretos con fuerza de ley si el parlamento no está sesionando, y declarar el estado de emergencia. Como comandante en jefe, también conserva su influencia última sobre la Fuerza de Seguridad Nacional y la inteligencia palestina.
Después de la primera sesión de la nueva legislatura, que fue el sábado, los miembros elegirán a un orador, dos presidentes y un secretario. Estos funcionarios legislativos no pueden detentar ninguna posición en el poder ejecutivo, de modo que los líderes de Hamas pueden preferir concentrar su influencia en el parlamento y proponer a moderados o tecnócratas para los puestos de gabinete y primer ministro. Se han reservado tres semanas para que el primer ministro forme un gabinete, y se requiere el voto mayoritario del parlamento para su aprobación.
El rol del primer ministro se vio fuertemente reforzado cuando Abbas y Ahmed Qureia ocupaban esa posición durante el régimen de Yasser Arafat, y Abbas ha anunciado que él no elegirá a un primer ministro que no reconozca a Israel o no adhiera a los principios básicos de la ‘hoja de ruta’. Esto podría resultar en el estancamiento del proceso, pero mis conversaciones con representantes de los dos lados indican que quieren evitar semejante embrollo. El portavoz de Hamas dijo: "Queremos un gobierno de unidad pacífico". Si esta es una declaración sincera, debemos darle una oportunidad.
En este tiempo de fluidez en la formación del nuevo gobierno, es importante que Israel y Estados Unidos jueguen papeles positivos. Cualquier colusión tácita o formal entre las dos potencias para interrumpir el proceso castigando al pueblo palestino, podría ser contraproducente y tener consecuencias desastrosas.
Desgraciadamente, estas medidas ya están en camino y son bien conocidas en los territorios palestinos y en el mundo. Israel decidió ayer retener los fondos (unos 50 millones de dólares al mes) que los palestinos ganan por concepto de aduanas e impuestos. Quizás una agravación todavía mayor de parte de los israelíes es su decisión de dificultar el movimiento de los miembros electos de Hamas al Consejo Legislativo Palestino por medio de los más de cien puestos de control israelíes en los territorios palestinos y alrededores. Eso presentará importantes obstáculos para el funcionamiento efectivo del gobierno. Abbas me informó que después de las votaciones la Autoridad Palestina debía 900 millones de dólares y que no podría pagar los salarios de febrero. Sabiendo que Hamas heredaría un gobierno en ruinas, los funcionarios estadounidenses han anunciado que retendrán todos los fondos del nuevo gobierno, incluyendo los que son necesarios para pagar los salarios de los maestros, enfermeras, asistentes sociales, policías y personal de mantenimiento. De momento no han acordado eludir al gobierno de Hamas y dejar que los fondos humanitarios sean canalizados hacia los palestinos a través de agencias de Naciones Unidas responsables de los refugiados, la salud y otros servicios humanitarios.
Este compromiso común a deshacerse de los funcionarios electos de Hamas castigando a los ciudadanos puede lograr este limitado objetivo, pero el resultado probable será distanciar todavía más a los palestinos oprimidos e inocentes, incitará a la violencia y aumentará la influencia interna y el prestigio internacional de Hamas. Ciertamente no inducirá a Hamas u otros militantes a moderar sus puntos de vista.
La elección de candidatos de Hamas no puede afectar adversamente las conversaciones de paz genuinas, ya que en los últimos cinco años esas conversaciones no se han realizado. Un acuerdo negociado es el único camino hacia la solución permanente de los dos estados, proporcionando paz a Israel y justicia a los palestinos. De hecho, si Israel estuviera dispuesto a incluir a los palestinos en el proceso, Abbas puede todavía utilizar su excepcional posición como negociador como el líder indiscutido de la OLP (no del gobierno que incluye a Hamas).
Fue bajo este alero, y no bajo el de la Autoridad Palestina, que Arafat negoció con los líderes israelíes concluir el acuerdo de paz de Oslo. Abbas ha buscado las conversaciones de paz con Israel desde su elección hace un año, y no hay nada que impida las conversaciones directas con él, incluso si Hamas no toma pronto los pasos que son en última instancia ineludibles, de renunciar a la violencia y reconocer el derecho a la existencia del estado de Israel.
No violaría ningún principio político dar a los palestinos al menos su propio dinero; dejar que la ayuda humanitaria continúe por medio de Naciones Unidas y agencias particulares; alentar a Rusia, Egipto y otros países a ejercer el máximo de influencia sobre Hamas para que modere sus políticas negativas; y apoyar al presidente Abbas en sus esfuerzos por aliviar la tensión, evitar la violencia y explorar medidas que conduzcan hacia una paz duradera.

El ex presidente Carter dirigió un equipo del Centro Carter y del Instituto Democrático Nacional que observaron las elecciones palestinas del mes pasado.

20 de febrero de 2006

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¿quién quiere un implante de chips?


¿Dictadura del gran hermano o ventajas infinitas?
Implantar a todo el mundo con un chip de ordenador es una de esas ideas que la mayoría de la gente rechaza sin siquiera pensarlo. La idea de estar equipado con un artefacto que podrá algún día ser trazable por satélites globales, identificándote a unos metros de su ubicación exacta, conjura todo tipo de desagradables imágenes sacadas de Orwell y su pesadillesca novela ‘1984’.
Pero gente como Sean Darks, presidente de CityWatcher.com en Cincinnati, están entrando resueltamente en ese mundo. Darks tiene un implante de un chip radiotransmisor en su brazo y en dos empleados de su firma de seguridad. Ahora, a unos 30 centímetros de distancia, un aparato especial lee el número de 16 dígitos del chip y voilá, la puerta se abre.
Por supuesto, los defensores de las libertades civiles están horrorizados. "Quizás sea apropiado para el ganado, las mascotas o los paquetes, pero con los humanos es un asunto muy diferente", dice Lee Tien, abogado de Electronic Frontier Foundation.
Sí, es muy diferente. Todo el mundo debería tener un chip como ese. Pero esto es sólo el comienzo. Estos son chips rudimentarios que te identifican frente a un escáner que abre la puerta. ¿Qué tiene de novedoso? Un carné de identidad también lo puede hacer. Si tu objetivo es que la gente quiera que les implantes estas astillas de media pulgada -costes de cerca de los 200 dólares-, vas a tener que agregar algunos otros beneficios, o killer apps [aplicación definitiva], como dicen en la industria de la computación.
No pienses en esto como si el Gran Hermano te estuviera mirando por encima del hombro. Piensa en las ventajas. Una vez que todos tengamos chips, nunca más volveremos a tener dudas sobre quién es quién. ¿Se ha retrasado el tipo del cable? Simplemente controla su sistema GPS. ¿Una pareja dice que tiene que quedar a trabajar por la noche? Ahora se puede confirmar fácilmente. ¿El fontanero promete que está en camino? Bueno, ya veremos.
Cuando todo el mundo puede ser localizado en todo momento, ¿qué pasa con la delincuencia? Los polis no tendrían que preguntarte dónde estuviste la noche en cuestión. Podrían saber dónde estuviste sin preguntártelo. Y lo sabría igualmente cualquiera que tenga acceso a tu chip.
Pero para atraer verdaderamente al consumidor americano, este chip no puede ser solamente un artefacto de localización. Tiene que implicar más bienes y servicios. ¿Cómo sería, por ejemplo, si tu chip se pudiera comunicar con otros chips que estén, digamos, en una caja en unos grandes almacenes. Desde el momento en que entras, tu chip podría comunicar una compra (en la información de tu chip) y esta estaría lista para ti cuando llegaras al principio de la cola. Es apenas un ejemplo.
Hay un enorme potencial para la comunicación de chip a chip. ¿Perdiste las llaves? Tu chip podría encender tu coche cuando te acerques a él. ¿Buscar a tientas las llaves de tu casa? ¿Qué pasaría si la puerta supieras que estás ahí? ¿Por qué no empieza la ducha cuando te acercas al cuarto de baño en la mañana?
En Canadá una romántica pareja tenía, se dice, unos chips implantados para permitir su acceso a las puertas de sus casas y a sus ordenadores.
La última frontera: la comunicación de chip a chip. ¿Por qué esperar por un mensaje de texto, o incluso por una llamada telefónica? Eso puede ser una pérdida de tiempo. Tu chip puede ser configurado para recibir mensajes instantáneos de miembros del sexo opuesto cuando pasas por la calle.
Podrías comunicar al adolescente más cerca de la casa que hay que cortar el césped del jardín. Y no podríamos pretender que no oímos la llamada o que el celular estaba desconectado. El potencial no tiene límites, como dicen en el mundo de los chips.
En algún momento, habrá tanta información fluyendo de un chip a otro, que tendremos que actualizarnos. Pero para entonces todos tendremos puertos USB.
18 de febrero de 2006
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no hay una tercera vía en oriente medio


[Shibley Telhami] En nuevas democracias en Oriente Medio, si se celebran elecciones las ganan los fundamentalistas. ¿Hay que seguir insistiendo en democratizar a toda marcha esas sociedades?
La realidad que muestra la victoria de Hamas en las elecciones palestinas es esta: Si se realizaran hoy elecciones completamente libres en el resto del mundo árabe, los partidos islamitas ganarían en la mayoría de los países. A pesar de intensos proyectos internacionales de apoyo a la "sociedad civil" y a organizaciones no-gubernamentales, las elecciones de aquí a cinco años probablemente tendrían los mismos resultados. La idea, popular en Washington en los últimos años, de que los programas y proyectos estadounidenses pueden ayudar a construir una tercera alternativa tanto para los gobiernos actuales como para los islamitas es simplemente una ilusión.
En la política árabe hay principalmente dos grupos de poder organizados: las organizaciones islámicas, que derivan su apoyo de un desencantado público que es movilizado por las mezquitas, y las elites gobernantes. Seguro, hay muchas otras organizaciones, a veces incluso algunas cuyas aspiraciones coinciden con las de grandes segmentos de la opinión pública, pero sus posibilidades seguirán siendo reducidas. Esto lo hemos atribuido a gobiernos injustos que obligan siempre a elegir entre ellos, por un lado, y los islamitas, por otro.
Pero esto es habitualmente un resultado político normal, incluso en las democracias maduras. La mayoría de la gente en el mundo tendría dificultades en interpretar el sistema político estadounidense como un sistema multipartidista. Incluso en muchos sistemas multipartidistas parlamentarios, la política es fundamentalmente una competencia entre dos partidos dominantes, haciendo extremadamente difícil que surja una tercera vía. Es una muestra extraordinaria de fe creer que podemos lograr un resultado diferente en Oriente Medio.
No es que la democracia no sea posible en el mundo árabe. De hecho, lo notable de las elecciones palestinas es que fueron libres y muy disputadas en circunstancias difíciles. Más del 20 por ciento de los candidatos, incluyendo a los de Hamas, fueron mujeres. Las elites gobernantes aceptaron la derrota y se hicieron a un lado. En el limitado éxito parlamentario en Egipto, los candidatos del gobierno perdieron en la mayoría de los distritos disputados por los candidatos de la Hermandad Musulmana -y los resultados se mantuvieron.
Pero en este histórico momento, los islamitas siguen siendo la más organizada alternativa a los gobiernos, una situación que es poco probable que vaya a cambiar dentro de poco. Y los gobiernos actuales no son populares: Un sondeo realizado en octubre por Zogby International (en Egipto, Arabia Saudí, Marruecos, Jordania, el Líbano y los Emiratos Árabes Unidos) preguntó a los árabes a qué presidentes del mundo admiraban más (fuera de sus propios países). El único presidente que obtuvo dos dígitos fue el presidente francés, Jacques Chirac (por lo que se interpreta como desafío a Estados Unido en cuanto a Iraq). Ningún gobernante árabe actual recibió más del 2 por ciento. Una mayoría de los árabes piensan que los clérigos tienen un papel de "muy poca importancia" en la política árabe. Hay un vacío de dirección que en unas elecciones completamente libres costarían gobiernos, inevitablemente.
Esto deja a la política exterior estadounidense con opciones limitadas. En Oriente Medio una democracia electoral plena conduciría inevitablemente al predominio de grupos islámicos, debiendo Estados Unidos sea continuar su enfoque de enfrentamiento, con altos y peligrosos costes para los dos lados, o encontrar un modo de hacerlos participar -algo que todavía debe ser considerado cabalmente. Dado este panorama, el escepticismo sobre los verdaderos objetivos de estos grupos deben ser balanceado por la apertura a la posibilidad de que, una vez en el poder, sus objetivos pueden diferir de los que tenían como grupos de oposición. Este exige una aceptación parcial, paciencia, y la disponibilidad a otorgar a esos nuevos gobiernos espacio y tiempo para probar sus objetivos en la realidad. De hecho, Hamas podría proporcionar un lugar de prueba de si una participación cuidadosa conduce a la moderación.
Si no estamos dispuestos a aceptar, queda una sola alternativa: repensar la política de una democracia electoral acelerada y concentrarnos en un enfoque más reforzado de reformas institucionales y económicas de las gobiernos existentes. No hay un tercer partido realista que sea probable que surja dentro de poco.
Cualquiera sea el mensaje de la política exterior estadounidense sobre la democracia, en Oriente Medio no ha sido clara. La mayoría de los gobiernos árabes ven el fomento americano de la democracia como dirigido principalmente contra ellos para que cooperen en asuntos estratégicos (como Iraq, la guerra contra el terrorismo y el problema palestino-israelí) y en desviar la atención sobre la ausencia de armas de destrucción masiva en Iraq. La mayoría de los árabes encuestados en nuestro sondeo no cree que Estados Unidos sea serio sobre la búsqueda de la democracia y que Oriente Medio es todavía menos democrático que antes de la guerra de Iraq.
El énfasis en la democracia y en Estados Unidos como un agente clave impulsándola, ha sido una distracción de otros retos centrales. La única variable demográfica más significativa relacionada con sentimientos anti-norteamericanos en el mundo árabe es el ingreso. En Gaza, donde el desempleo es de casi un 50 por ciento, el ingreso per cápita es la mitad de lo que era a fines de los años noventa. El ingreso está relacionado con la calidad de la educación. En Egipto, el hogar de un cuarto de los árabes, la Universidad del Craibo, la más importante universidad árabe, ocupa el lugar 28 -en África. Las violaciones de los derechos humanos siguen siendo extendidas en la región, donde nuestro problemático trato de los prisioneros ha dañado significativamente nuestra capacidad de dar sermones a otros. Esfuerzos concertados en esas áreas de desarrollo económico, educativo y judicial, con una fuerte política de derechos humanos, pueden tener una posibilidad mucho más grande de marcar una diferencia.
A pesar de todos sus problemas, Estados Unidos sigue siendo el país individual más poderoso, todavía lo suficiente como para volver a barajar el naipe en Oriente Medio. Pero nunca será lo suficientemente fuerte como para determinar cómo saldrán las cartas.

17 de febrero de 2006

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traducción mQh

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arrogancia del poder


[David Ignatius] El gobierno hace lo que quiere; viola las leyes y la constitución, y nadie se lo impide.
Existe una tentación que se filtra en las almas de los políticos más correctos y los lleva a torcer las reglas, y finalmente la verdad, para que se ajusten a las necesidades políticas del momento. Esa arrogancia del poder la está exhibiendo el gobierno de Bush.
El ejemplo más vívido es el largo retraso en informar al país de que el vice-presidente Cheney había herido accidentalmente a un hombre el sábado pasado mientras cazaba en Texas. Para una Casa Blanca que nos informa sobre los más pequeños chichones y arañazos que sufre el presidente y el vice-presidente, la demora es inexplicable. Pero asumamos lo obvio: Fue un intento de retrasar y quizás suprimir la noticia embarazosa. Nunca sabremos si el despacho del vice-presidente habría anunciado el accidente si la anfitriona de la partida de caza, Katharine Armstrong no hubiese decidido por su propia cuenta informar, el domingo por la mañana, a su diario local.
Nadie murió en el Rancho Armstrong, pero este incidente me hace recordar un poco la demora del senador Edward Kennedy en informar a las autoridades de Massachusetts sobre su papel en el fatal accidente de automóvil en Chappaquiddick en 1969. Esa historia, y una docena más sobre la familia Kennedy, ilustra cómo la gente rica y poderosa se puede comportar como si estuvieran por sobre la ley. Para mi generación, la caída de Richard Nixon es la alegoría última sobre como puede el poder corromper y destruir. Comienza no con la venalidad, sino con la sensación de ser un enviado de Dios.
Yo me inclinaría a dejar a Cheney a merced de Jon Stewart y Jay Leno si no fuera por los otros signos de que su gobierno se ha salido del buen camino. Lo que más me preocupa es el mal uso que hace el gobierno de informaciones del servicio secreto para justificar su propio programa político. Para un país en guerra, eso es verdaderamente peligroso.
El ejemplo más reciente de informaciones politizadas fue la declaración del presidente Bush el 9 de febrero de que Estados Unidos habían "descarrilado" en 2002 un intento de secuestrar y estrellar un avión contra la Torre del Banco de Estados Unidos en Los Angeles. Bush mencionó a cuatro de los conspiradores de al Qaeda que habían planeado utilizar zapatos-bomba para abrir la puerta de la cabina del piloto. Pero un funcionario extranjero con conocimiento detallado de la inteligencia se burló de la versión de Bush diciendo que la información obtenida por Khalid Sheik Mohammed y un operativo indonesio conocido como Hambali era menos un plan operacional que la aspiración de destruir el edificio más alto de la Costa Oeste. Cuando pregunté a un ex alto funcionario de la inteligencia estadounidense sobre el comentario de Bush, dijo que Bush había exagerado.
Quizás el ejemplo más escandaloso de mal uso de la información de inteligencia fue el intento del gobierno de socavar a Paul Pillar y otros ex agentes de la CIA que trataron de advertir sobre los peligros en Iraq. No estoy hablando del chapucero trabajo de la agencia sobre las armas de destrucción masiva sino sobre sus advertencias de que el Iraq de posguerra sería caótico y peligroso. Pillar lo dijo en privado antes de la guerra, y ayudó a redactar en agosto de 2004 un aviso de la inteligencia nacional advirtiendo, correctamente, que la situación en Iraq se estaba deteriorando y deslizándose en el mejor de los casos hacia una "débil estabilidad".
No le agradaba a Bush esta recomendación negativa, lo mismo que refunfuñaba sobre los pesimistas informes de la estación de la CIA en Bagdad. Cuando Pillar hizo advertencias similares sobre Iraq durante una cena privada en septiembre de 2004, a la Casa Blanca se le pelaron los cables -y empezó a ver a Pillar como parte de una conspiración de la CIA para minar las políticas del presidente. Poco después, Bush nombró a un ex parlamentario republicano, Porter Gross, que empezó una purga en la agencia que se deshizo de toda una generación de administradores. Pillar y muchos, muchos otros se han jubilado, dejando al país sin algunos de sus mejores agentes de inteligencia cuando más los necesitamos.
Bush y Cheney están en el búnker. Eso es el único modo de entender sus acciones. Están echando humos en un caldo de informes de inteligencia diarios que resaltan las lúgubres amenazas terroristas a las que hace frente Estados Unidos. Han hecho juramentos de sangre de que defenderán a Estados Unidos de sus adversarios -no importa qué. Han hecho volar las reglas y restricciones usuales para entrar a territorios donde pocos presidentes se han atrevido: una región donde el presidente ordena interceptaciones sin contar con órdenes judiciales contra estadounidenses violando las leyes federales, donde autoriza duros métodos de interrogatorio que son equivalentes a técnicas de tortura.
Cuando los críticos ponen en duda la legalidad de las acciones del gobierno, Bush y Cheney reafirman el poder del comandante en jefe según el Artículo II de la Constitución. Cuando el Congreso aprueba una ley que prohíbe la tortura, la Casa Blanca le agrega una disposición insistiendo en que el Artículo II -el poder del comandante en jefe- es la carta de triunfo mayor. Digamóslo simplemente: Esto es arrogancia del poder, y en la Casa Blanca de Bush ya ha ido demasiado lejos.

davidignatius@washpost.com

15 de febrero de 2006

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inverosímil tempestad en torno a un turbante


[H.D.S. Greenway] Sin embargo, muchos musulmanes aceptan el derecho a publicar las caricaturas. Según muchos, la agitación en torno a las viñetas ha sido manipulada.

París, Francia. "La bomba en el turbante", como muchos franceses llaman a la explosión tras las polémicas caricaturas danesas, ha estallado en la cara de todo el mundo aquí, en el país con la población musulmana más grande de Europa.
Los musulmanes franceses mismos están divididos sobre el tema. Mientras un grupo, la Asociación de Sindicatos Musulmanes, organizó una marcha de protesta en la Place de la République el fin de semana pasado, la asociación coordinadora más grande, el Consejo de la Fe Musulmana francés, se opuso fuertemente. Con las tensiones tan altas, muchos musulmanes franceses pensaron que cualquier cosa que inflamara todavía más la situación debía ser evitada.
La mayoría de los musulmanes con los que hablé piensan que fue importante que el presidente francés Jacques Chirac hiciera una declaración que los musulmanes encontraron comprensiva. Algunos, aunque pueden haber estado indignados por las caricaturas del profeta Mahoma, se mostraron sin embargo respetuosos de la larga tradición de las publicaciones satíricas francesas.
El Consejo fue a tribunales la semana pasada para tratar de impedir que el semanario satírico Charlie Hebdo volviese a publicar las caricaturas danesas, además de publicar otras nuevas de su propia cosecha. Una de ellas mostraba al profeta Mahoma mirando las caricaturas y diciendo: "Es la primera vez que los daneses me hacen reír".
La demanda para parar la publicación fracasó por un tecnicismo, pero el Consejo planea demandar a los periódicos que vuelvan a publicar las caricaturas sobre la base de una ley francesa que prohíbe insultar a una religión. Chems-eddine Hafiz, abogado del Consejo, me dijo que había un precedente en un caso que se vio en marzo pasado contra una firma de moda francesa por hacer posar a chicas semi-desnudas en las posiciones de los 12 apóstoles tal como son representados en ‘La última cena’, de Leonardo da Vinci. La Iglesia Católica entabló una demanda y ganó.
El embajador kuwaiti en Francia, en su calidad de decano de los embajadores de países musulmanes, dijo al Consejo que solventaría todos los costes asociados a acciones legales, dijo Hafiz, que no estaba seguro de si el Consejo había aceptado el ofrecimiento.
Hablé con Twefik Allal, un francés argelino nacido en Marruecos que empezó la Asociación para los Manifiestos de Libertad, y me dijo que el tema de las caricaturas era más conflictivo que la fatwa del ayatollah Khomeini de 1989 con la sentencia de muerte contra Salman Rushdie por escribir ‘Los versos satánicos’ en 1989. Dijo que era todavía más conflictivo que la prohibición de usar pañuelos de cabeza que pesa sobre las niñas musulmanas en las escuelas, "debido al contexto social y político". La percepción de las caricaturas como blasfemas se produce en un momento de muchas tensiones entre el Oriente y Occidente. "Eso produce una terrible tensión", dijo, tanto en Francia como en el extranjero.
Allal se hizo un nombre en Francia enfatizando que se puede ser un buen musulmán y al mismo tiempo aceptar los valores franceses. Escribió un artículo en el último número de Charlie Hebdo, que fue eclipsado por las caricaturas, pero citaba a Hezbollah diciendo que si Khomeini hubiese encontrado a alguien para ejecutar su edicto contra Rushdie, "esa chusma de Dinamarca, Noruega, Francia, que insultan a nuestro profeta Mahoma, no se habrían atrevido nunca a hacer esto". La respuesta de Allal es que esta es nada menos que una exigencia de que los musulmanes no deban ser admitidos como europeos, ni pensar como europeos -una idea que rechaza.
Le pregunté a Olivier Roy, el escritor francés y experto en el islam, por qué pensaba que la bomba en el turbante había causado tanta agitación en el mundo musulmán fuera de Europa cuatro meses después de que las caricaturas fueran publicadas originalmente. Dijo que había estudiado algunas de las áreas donde se habían producido las peores manifestaciones: Gaza, Irán, Beirut, Damasco, Pakistán y Afganistán. Todas ellas, dijo Roy, tenían razones para castigar a Europa.
Europa ha sido siempre un aliada de los palestinos, mientras Estados Unidos favorece a Israel, dijo. Sin embargo, tras la victoria de Hamas en las elecciones del mes pasado, Europa pareció estar endureciendo su actitud, mientras el gobierno de Bush se mantuvo atípicamente silencioso sobre el asunto.
En Irán, después de años de ser el poli bueno contra el poli malo que es Estados Unidos, Europa apoyó la reciente referencia de Irán al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Damasco estaba todavía refunfuñando por el papel de los franceses en la remoción de Siria del Líbano, y en Afganistán tropas europeas se estaban movilizando hacia nuevas áreas bajo autoridad de la OTAN, que ayudó a aliviar la presión sobre las escuálidas tropas estadounidenses allá. Todo esto no fue accidental, dijo Roy. Sin embargo, con o sin manipulación, el asunto de las caricaturas muestras que el distanciamiento entre Oriente y Occidente no ha sido nunca tan intenso.

14 de febrero de 2006

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[Fareed Zakaria] Impedir el ocaso de Europa implicaría aceptar más inmigrantes, lo que muchos países europeos -a excepción de España- no quieren hacer.
Las caricaturas y disturbios llegaron a primera plana en Europa la semana pasada, pero es un evento mucho menos inflamado, la publicación de un estudio académico, el que arroja más luces sobre el futuro del continente.La Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo [Organization for Economic Cooperation and Development] OCED, con sede en París, publicó el informe ‘Going for Growth’ [Optando por el crecimiento] que detalla las perspectivas económicas del mundo industrial. Tiene 160 páginas de extensión, y está escrito en una prosa blanda, cautelosa, académica. Pero la conclusión es clara: Europa está en serios problemas. En estos días todos hablamos sobre el surgimiento de Asia y el reto que significa para Estados Unidos, pero parece que la tendencia de mayores consecuencias en la próxima década será el ocaso económico de Europa.
Se ha observado a menudo que la Unión Europea UE tiene un producto interno bruto que es aproximadamente el mismo que el de Estados Unidos. Pero la UE tiene 170 millones de personas más. Su producto interior doméstico per cápita es un 25 por ciento más bajo que el de Estados Unidos, y, todavía más importante, la brecha se ha estado ensanchando en los últimos 15 años. Si la tendencia actual continua, dice el principal economista de la OCED, en 20 años el ciudadano estadounidense promedio será dos veces más rico que el francés o alemán promedio. (Gran Bretaña es una excepción en la mayor parte de estas mediciones, ubicándose en algún lugar entre la Europa continental y Estados Unidos).
La gente ha sostenido que los europeos simplemente otorgan más valor al ocio y, como consecuencia, son más pobres pero tienen una mejor calidad de vida. Eso está bien si aceptas una reducción del 10 por ciento de los salarios y prefieres tener almuerzos y vacaciones más largas. Pero si sólo estás la mitad de bien que Estados Unidos, eso se traducirá en asistencias sanitarias más pobres y una menor calidad de vida. Dos investigadores suecos, Fredrik Bergstrom y Robert Gidehag, observan en una monografía publicada el año pasado que un "40 por ciento de las familias suecas serían clasificadas como familias de bajo ingresos en Estados Unidos". En muchos países europeos, el porcentaje sería todavía mayor.
En marzo de 2000, los jefes de estado de la UE acordaron hacer de la UE "la economía de conocimiento más competitiva y dinámica hacia el 2010". Hoy, el objetivo parece un chiste. El informe de la OCED analiza el progreso de las reformas país por país, y todas las principales economías del continente sacaron malas notas. Toda vez que algún político hace pequeños, titubeantes intentos de reforma, las huelgas y protestas paralizan al país. En los últimos meses, reformistas como Nicolás Sarkozy, en Francia; José Manuel Barroso, en Bruselas; y Ángela Merkel, en Alemania han estado echando marcha atrás en sus propuestas y, en su lugar, hecho suya una piadosa retórica sobre la necesidad de ‘administrar’ la globalización. Los intentos de Peter Mandelson, comisionado de comercio de la UE, de liberalizar el comercio han sido consistentemente socavados. Como resultado de la falta de voluntad de la UE de reducir sus masivas subvenciones a la agricultura, la ronda de la expansión comercial de Doha está muerta.
Si hablas con científicos y educadores importantes sobre el futuro de la investigación científica, observarás que rara vez mencionan a Europa. Hay áreas en las que es de primera clase, pero son menos de las que había antes. En las ciencias bioquímicas, por ejemplo, Europa ya no está en el mapa, y puede ser superada perfectamente por países asiáticos mucho más pobres. El presidente de una importante compañía farmacéutica me dijo que en diez años los tres países más importantes para su industria serán Estados Unidos, China e India.
Y ni siquiera he llegado a la demografía. En 25 años el número de europeos en edad de trabajar se reducirá en un 7 por ciento, mientras que los mayores de 65 aumentarán en un 50 por ciento. Una solución es que trabajen los viejos. Pero la tasa de empleo en Europa para la gente mayor de 60 es baja: un 7 por ciento en Francia y 12 por ciento en Alemania (comparado con el 27 por ciento en Estados Unidos). Modestos intentos de permitir que la gente jubile más tarde han sido recibidos con la habitual avalancha de protestas. Y mientras los economistas y la Comisión Europea siguen proponiendo que Europa debe aceptar más inmigrantes para expandir su fuerza laboral, eso no ocurrirá. La controversia sobre las caricaturas ha destacado poderosamente las dificultades que está teniendo Europa con sus inmigrantes.
¿Qué significa todo esto? La influencia europea en el mundo será menor. La posición de Europa en instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional depende su contribución al producto interno bruto mundial. Sus menguados gastos en defensa reduce su capacidad de ser un aliado militar de Estados Unidos, o de proyectar poder militar en el extranjero, incluso para propósitos de pacificación. Sus políticas estrechas, cada vez más proteccionistas, minarán aun más su vitalidad.
El ocaso de Europa significa un mundo con una mayor difusión del poder y menor capacidad de crear normas y reglas internacionales. También significa que la condición de superpotencia de Estados Unidos seguirá en pie. Pensemos en el dólar. Durante años muchos sostuvieron que sería dejado de lado a medida que los países en el mundo diversificaran sus ahorros. Pero tras examinar las alternativas, decidieron que los principales rivales, el euro y el yen, representaban economías que son estructuralmente débiles. Así que se han aferrado, aunque de mala gana, al dólar. En otros aspectos se observa una dinámica similar. No se puede derrotar algo con las manos vacías.

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