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derechos humanos

torturas por encargo en europa


[Farah Stockman] Investigador suizo denuncia que Estados Unidos encarga torturas.
Washington, Estados Unidos. Un investigador suizo del Consejo de Europa dijo que está reuniendo crecientes evidencias de que en los últimos años Estados Unidos ha trasladado a más de cien sospechosos de terrorismo a través de Europa, a países donde podían ser torturados.
Dick Marty, encargado de investigar los informes de las transferencias de prisioneros de la CIA y detenciones en Europa, dijo que era "altamente improbable" que los servicios de inteligencia europeos no estuvieran al tanto de la prática, a la que se refirió como "torturas por encargo".
Marty emitió ayer una evaluación interina en Estrasburgo, Francia, diciendo que necesitaba más tiempo para determinar si ha habido alguna vez cárceles secretas de Estados Unidos en Europa, como informó Washington Post en noviembre. Pero dijo que había razones para continuar investigando. Marty dijo que necesitaba más tiempo para analizar los diarios de vuelo de aviones privados utilizados por la CIA en Europa y las imágenes por satélite de bases aéreas en Rumania y otros sitios que fueron usadas supuestamente como cárceles secretas, las que recibió apenas el lunes.
También mencionó la necesidad de investigar más profundamente las acusaciones publicadas este mes por el diario suizo SonntagsBlick, que hubo centros de detención en Bulgaria, Macedonia, Kosovo y Ucrania, así como en Rumania y Polonia.
El diario dijo que los servicios de inteligencia suizos habían interceptado un fax del ministerio egipcio de Asuntos Europeos a la embajada egipcia en Londres en noviembre con el listado de países donde estuvieron localizados los centros de detención secretos. Desde entonces el gobierno suizo ha iniciado una investigación para determinar cómo llegó esa información a la prensa.
Ayer el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Sean McCormack, desechó la evaluación interina de Marty como "los mismos viejos informes envueltos en una nueva retórica".
"No hay nada nuevo", dijo.
De acuerdo a Reuters, Denis MacShane, miembro británico del Parlamento y ex ministro en Europa, dijo a periodistas que la evaluación de Marty "tenía más hoyos que un queso suizo".
Pero otros dijeron que la pesquisa europea subraya que Estados Unidos corre el riesgo de alejar de sí a aliados cruciales en la guerra contra el terrorismo, al usar tácticas que los grupos de derechos humanos han venido condenando desde hace décadas.
"Es vergonzoso que el Consejo de Europa esté investigando prácticas de Estados Unidos, de la CIA", dijo el diputado Edward J. Markey, un demócrata de Massachusetts, que pidió al Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara que iniciara una investigación de los supuestos traslados de prisioneros. "Estados Unidos debería dirigir los esfuerzos para investigar las violaciones de derechos humanos, y no ser empujado por Europa a reconocer a reconocer que encarga torturas, que ha sido la política estadounidense".
Una agitada investigación se inició en toda Europa después de la publicación del informe del Post de que la CIA mantenía cárceles secretas en Europa del Este. Pesquisas criminales separadas se han iniciado en Italia y Alemania, donde la CIA está acusada de secuestrar a dos sospechosos y de entregarlos a Egipto para ser interrogados.
El Consejo de Europa, fundado en 1949 para defender los derechos humanos y elaborar un código legal standard en todo el continente, pidió a sus miembros investigar si sus propias leyes nacionales permiten que sus gobiernos ayuden a un país extranjero a violar los derechos legales de los detenidos. La organización también pidió información adicional a Rumania, Polonia y a la misión observadora de Estados Unidos, después de que Human Rights Watch señalara a Rumania y Polonia como las ubicaciones más probables de esas cárceles.
Ayer, Marty urgió a sus colegas europeos "ir más allá" que limitarse a determinar si la CIA -o sus aliados- habían violado leyes europeas. Dijo que deben decidir si Europa debe continuar siendo un aliado de Estados Unidos en su guerra contra el terrorismo.
"El gobierno estadounidense actual obviamente considera que los instrumentos tradicionales de los estados democráticos gobernados por el estado de derecho -justicia, garantías constitucionales de juicios justos, respeto por la dignidad humana- son inadecuados para hacer frente a la amenaza terrorista", escribió. "¿Está Europa preparada para aceptar una interpretación semejante?"

25 de enero de 2006

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se entrega fugitivo serbio


Era buscado por crímenes de guerra. Pero el gobierno serbio se niega a entregar a otros criminales identificados.
Belgrado/La Haya, Holanda. El serbo-bosnio Sredoje Lukic, acusado de crímenes de guerra por el Tribunal de Yugoslavia, se ha entregado a las autoridades de la República Serbia. El tribunal lo espera dentro de unos días en La Haya.
Sredoje Lukic, 44, es uno de los últimos ocho sospechosos fugitivos del Tribunal. Fue acusado en 1998, con su sobrino Milan Lukic, por crímenes de guerra en Visegrad, al este de Bosnia, en 1992.

El agente de policía Sredoje Lukic se habría unido a la milicia paramilitar Águilas Blancas de su sobrino Milan, que entre mayo de 1992 y octubre de 1994 se hizo culpable de limpiezas étnicas. De ese modo, en junio de ese año los primos capturaron dos veces a un grupo de unos 70 musulmanes bosnios -entre ellos mujeres, niños y ancianos- y los encerraron en una casa en Visegrad, para quemarlos vivos. En esta ocasión Sredoje disparó con su arma automática contra los que trataban de escapar por una ventana.
El mes pasado se detuvo en Argentina al fugitivo Milan Lukic. Debido a que Serbia también había pedido la extradición de Lukic, un juez argentino deberá determinar dentro de poco a qué petición de extradición será entregado.
Serbia está bajo fuerte presión de colaborar con el tribunal para asegurar su ingreso a la Unión Europea y la OTAN. La fiscal jefe Carla del Ponte insistió ayer ante Belgrado que entregue a los dos criminales de guerra más buscados -el líder serbo-bosnio Radovan Karadzic y el general Ratko Mladic- antes del 5 de octubre, el quinto aniversario de la caída del presidente Slobodan Milosevic en 2000. Las autoridades serbias lo habían prometido en su visita anterior en junio. Si a fin de año no se les detiene, el tribunal no alcanzará a juzgarlo antes del plazo impuesto por el Consejo de Seguridad. Para 2010, el tribunal deberá haber terminado su trabajo.

16 de septiembre de 2005
©volkskrant
©traducción mQh


violencia policial en rusia


[Kim Murphy] Golpiza de parlamentario ruso revela brutalidad policial. Con Putin, ex espía de la KGB, volvió el autoritarismo a Rusia.
Moscú, Rusia. Normalmente, Ivan Musatov no se habría involucrado. En esta violenta ciudad no era inusual ver a dos hombres golpeando a un joven en una acera. Pero fue el modo en que lo estaban haciendo. Lo estaban fotografiando con un móvil. Uno de ellos golpeaba la desplomada cabeza con un puñetazo a la barbilla, y el otro tomaba una fotografía.
Musatov, diputado en el parlamento ruso, no necesitaba meterse en los problemas de otro. Pero cuando empezaron a arrastrar al joven hacia los matorrales, Musatov bajó de su coche. Los dos hombres se volvieron contra Musatov, y cuando el amigo del diputado también intervino, una docena o más de hombres salieron de una cafetería cercana y empezaron a golpearlos. Musatov cogió su móvil y llamó a su esposa. "Ven a la estación de trenes de Paveletsky", suplicó. "Me están matando".
Tres tenderos gritaron que habían llamado a la policía. "Nosotros somos la policía", gritó uno de los matones, brusco.
Para cuando terminó, Musatov tenía tres costillas quebradas, una concusión y un ojo en tinta. Su amigo estaba cubierto de sangre, con el estómago e hígado dañados. Y tres de los agentes, fuera de servicio en ese momento, estaban siendo investigados por abuso de poder y vandalismo.
"Los rusos tienen mucho más miedo de la policía que de la mafia, porque la policía es más peligrosa", dijo la esposa de Musatov, Anastasia Mikhailovskaya, mientras almorzaba con su marido en un restaurante en el centro de la ciudad la semana pasada, después de que fuera dado de alta del hospital y se preparaba para ingresar a otro.
De todos los peligros que amenazan a un ruso cuando sale de su casa todos los días -conductores borrachos, terroristas chechenos-, ninguno inspira más temor que el poli de la esquina que para a alguien al entrar al metro y lo lleva a la temida oficina de la militsia.
En una encuesta realizada por el respetado Centro Levada, el 38 por ciento de los encuestados clasificaron a los terroristas y traficantes de drogas como la segunda y tercera profesiones criminales en Rusia, detrás de la policía. Otra encuesta en marzo revelaba que el 56 por ciento de los moscovitas temen a la policía.
En su discurso anual sobre el estado de la nación en abril, el presidente Vladimir V. Putin reconoció que la reforma de la policía se había convertido en una prioridad nacional. "Necesitamos autoridades policiales de las que el ciudadano respetuoso de la ley puede enorgullecerse antes que dar la vuelta a la vista de un hombre uniformado", dijo.
Los abogados de la defensa han presentado demandas a nombre que clientes que saltaron a su muerte desde el quinto piso de centros de detención antes que soportar la tortura durante los interrogatorios. Defensores de derechos humanos han trazado la desaparición y muerte de ciudadanos que han tenido contactos con la policía, y la mayoría de los rusos considera que un encuentro con la policía es redondo cuando termina con el pago de un pequeño soborno.
La violencia e intimidación policial han alcanzado tal nivel que se han convertido en un punto neurálgico de la oposición a Putin, que dice que el país ha vuelto a convertirse en un estado policial bajo el liderazgo del ex agente de la KGB.
"Una cosa es que la gente haga algo que viola los derechos humanos. Pero cuando lo hacen con la autoridad del gobierno, es terror policial, porque uno de sus objetivos es aterrorizar a la sociedad civil, para que la gente guarde silencio y respete las reglas [del gobierno]", dijo Roman Dobrokhotov, portavoz del grupo juvenil pro-democracia de oposición Nosotros.
"Alguna gente tiene miedo de que nos estemos deslizando de vuelta en la Unión Soviética, pero de hecho la gente tiene cada vez más conciencia de que el brazo armado no puede realmente solucionar sus problemas", dijo Dobrokhotov. "Han aumentado las protestas sociales, y mientras más se las reprime, más fuertes se hacen".
Musatov, 29, diputado del Partido Liberal Democrático, hace parte nominalmente de la oposición política, pero proviene de un partido marcadamente nacionalista que normalmente apoya las inclinaciones autoritarias del gobierno. Sin embargo, el diputado anunció que como resultado de la agresión del 26 de agosto, estaba organizando una línea telefónica de ayuda para ciudadanos que quieran quejarse de la policía.
Dijo que creía que los agentes de policía que lo atacaron, que cree que puede haber sido un grupo de nuevos reclutas y agentes veteranos borrachos que celebraban una reciente graduación policial, habrían matado al joven, y posiblemente a él, si los transeúntes no hubiesen llamado a la policía de otras comisarías a que se acercaran al lugar de los hechos.
Pero incluso después de que llegara un enorme contingente de policías uniformados, dijo Musatov, lo dejaron tendido, esposado en una acera, y fue repetidas veces pateado en las costillas mientras otros gentes le golpeaban la cabeza contra el pavimento, reclamando que sus credenciales parlamentarias eran falsas.
"Uno de los agentes, que iba de paisano, amenazó con violarme. Dijo: "Te llevaremos a la comisaría y allá te violaremos'. Lo dijo mientras se agarraba sus partes privadas como Michael Jackson cuando baila".
Dijo que un teniente de policía atendió sus protestas y presentó un informe que condujo a la investigación criminal a cargo de la fiscalía de Moscú. Sergei Marchenko, portavoz de la fiscalía, dijo que dos agentes de policía han sido detenidos y un tercero fue hospitalizado con una lesión ocular. No ha habido ninguna reacción oficial, ni se han ofrecido excusas; personeros del ministerio del Interior se han mantenido igualmente callados sobre el caso.
"No es una actuación propia de una fuerza policial. No proporcionan ni protección ni seguridad. Pero puede ser que yo sea la piedra con la que tropezaron", dijo Musatov. "Es tiempo de actuar. Si tenemos librar al estado de esta enfermedad, tenemos que empezar por la cabeza".

7 de septiembre de 2005
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cicatrices de srebrenica


[Alissa J. Rubin] Sus cicatrices pueden no cerrar nunca. Las divisiones religiosas y étnicas de Bosnia son tan profundas como en 1995. Serbios continúan apoyando a partidos fascistas.
Osmace, Bosnia-Herzegovina. Tarde en la noche, las tres mujeres descansan sobre una andrajosa manta, cansadas de sus ocupaciones diarias que ahora son sólo de ellas en esta aldea sin hombres.
Son sobrevivientes de la masacre de Srebrenica que empezó el 11 de julio de 1995, cuando tropas serbo-bosnias dominaron la ‘zona segura' declarada por Naciones Unidas y se llevaron a sus maridos y padres, hermanos e hijos. En los siguientes ocho días, en las colinas, los serbios asesinaron a 8.000 hombres y niños musulmanes, la peor masacre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
"Podríamos perdonar que nos hubiesen robado, si no se hubiesen llevado a nuestros jóvenes, nuestros hombres, nuestras vidas", dijo Hasrija Krdzic, 66, que perdió en la masacre y otros incidentes violentos de la guerra, a su marido, dos hermanos y varios sobrinos. Volvió hace dos años a Osmace, su aldea natal, a una media hora de Srebrenica.
Hoy, los únicos hombres de la aldea son un puñado de adolescentes y una pareja de veinteañeros que eran niños cuando ocurrió la carnicería. Así que son en general mujeres las que acarrean leña y la cortan para encender el fuego, trabajan en los huertos y cuidan del ganado.
Sólo unos pocos musulmanes han vuelto a la ciudad de Srebrenica misma, aunque muchos de los serbios que se habían apropiado de casas de musulmanes han sido obligados a desalojarlas por el gobierno. Las dos comunidades tienen panaderías separadas, y cafeterías separadas; los serbios posee la mayoría de las tiendas de alimentación. En resumen, es un lugar arruinado donde la poca gente se mueve como sombra, y musulmanes y serbios viven vidas separadas.
Casi 10 años después del fin de la guerra, Bosnia-Herzegovina sigue siendo un lugar profundamente afligido: dividido étnicamente, dependiente de la ayuda internacional para su supervivencia económica y gobernado por un intendente europeo que puede decretar leyes y despedir a funcionarios bosnios si no logran integrar a las poblaciones croata, serbia y musulmana.
Los retos que enfrenta aquí la comunidad internacional son importantes lecciones para los diplomáticos norteamericanos y británicos en Iraq que se enfrentan ahora a una tarea similar remendando la sociedad civil y superando las fisuras étnicas y religiosas. La principal lección de Bosnia, una década después del violento conflicto personificado por Srebrenica, es que los odios étnicos y religiosos, una vez violentamente desatados, son difíciles de enterrar.
Hay similitudes en las circunstancias de los dos países. Los dos deben encontrar un modo de compartir el poder entre los tres grupos étnicos. En Bosnia, musulmanes, croatas y serbios compiten por el poder; en Iraq, la lucha es entre kurdos, árabes sunníes musulmanes y chiíes musulmanes.
En ambos existen animosidades étnicas y religiosas que habían sido mantenidas bajo control por el ex presidente de Iraq, Saddam Hussein, que fue mucho más brutal que su contraparte yugoslavo, Josip Broz Tito. Los dos países han sufrido intervenciones militares y en ambos las potencias occidentales han empezado a reconstruir el país y mantener la paz.
Pero también hay diferencias. En Bosnia, para cuando la OTAN envió tropas, ya habían muerto 200.000 personas en una guerra civil con tres participantes. En Iraq, el conflicto étnico y religioso estalló después de la invasión de la coalición norteamericana.
Otra llamativa diferencia es la ausencia de violencia en Bosnia desde el fin de la guerra en diciembre de 1995. Desde entonces no ha muerto ni un solo soldado de las fuerzas internacionales como resultado de acciones hostiles, y los asesinatos motivados étnicamente han terminado poco a poco.
Los comandantes militares internacionales en Bosnia entraron "con una fuerza literalmente aplastante", dijo el alto representante Paddy Ashdown, y el resultado es que "los asuntos de seguridad rara vez llegan a mi escritorio... Estamos en la fase de construcción del estado".
Los comandantes de la OTAN han destacado 60.000 tropas en Bosnia, un país con una población de apenas más de 3.5 millones de personas. Para una fuerza comparable en Iraq, deberían haberse estacionado más de 360.000 tropas en mayo de 2003, cuando el presidente Bush declaró que la guerra había terminado. En lugar de eso, algo más de un tercio de esas tropas estaban en el país. Y aunque Estados Unidos ha agregado tropas, los niveles siguen siendo todavía proporcionalmente mucho menores que en Bosnia.
El gran logro de Bosnia, al menos aparentemente, ha sido el esfuerzo para revertir los desplazamientos de casi 2 millones de personas en campañas de ‘limpieza étnica'. "Lograr que volvieran a sus casas habría sido imposible sin seguridad, que para la mayoría de la gente quería decir la seguridad de que no habría más asesinatos.
En docenas de entrevistas con serbios y musulmanes, nadie dijo que temiera la violencia de sus vecinos, pero una mirada más detenida reveló una imagen menos optimista.
En general son personas mayores las que han retornado a sus casas; la gente más joven sólo volvió a reconstruir sus casas y venderlas luego a cualquiera que perteneciera al grupo étnico mayoritario de la localidad. La escasez de gente joven en las aldeas de Bosnia significa que cuando muera la generación de residentes más viejos, también se acabará con ellos la diversidad étnica del área.
"Manifiestamente hay menos multi-etnicidad que antes de la guerra. ¿Falta mucho todavía? Sí, pero lo que ya ha ocurrido es bastante extraordinario", dijo Ashdown, indicando que las estadísticas de Naciones Unidas dicen que 1 millón de personas desplazadas han vuelto a sus casas, aunque la cifra no dice cuántos se han quedado.
No es así como lo ven los bosnios. Aunque musulmanes, serbios y croatas a veces viven lado a lado en las grandes ciudades o en villorrios vecinos en el campo, dicen que viven en mundos diferentes. Los matrimonios inter-étnicos e inter-confesionales que antes de la guerra era algo frecuente han desaparecido casi por completo.
Los musulmanes han desarrollado "una conciencia de su identidad como nación y conciencia de su religión", dijo el columnista liberal Gojko Beric, un serbo-bosnio que vive en un vecindario mixto de Sarajevo, la capital predominantemente musulmana.
Antes de la guerra, la mayoría de los bosnios musulmanes, especialmente los de Sarajevo, rara vez asistían a las oraciones, excepto durante la mayoría de los festivos religiosos del año, y tenían amigos de diferentes grupos. Pocas mujeres llevaban el pañuelo de cabeza.
Hoy, el llamado musulmán a las oraciones resuena en los altavoces de todas las mezquitas cinco veces al día -un recordatorio de que el grupo más grande del país sigue un credo diferente al de la minoría serbia, que son cristianos ortodoxos, y croatas, que son católicos.
Beric, que defendió fervientemente a los musulmanes durante la guerra, escribiendo columnas sobre los ataques contra Sarajevo por las que fue puesto en la picota por sus compatriotas serbios, describió cómo sus vecinos musulmanes piensan ahora que tienen más en común con otros musulmanes que han llegado recientemente a su edificio de apartamentos, que con él.
"Nadie me necesita", dijo Beric, triste.
"Los musulmanes no me necesitan -en la guerra me necesitaron para verificar lo que estaba pasando en Sarajevo. Los serbios piensan que soy un traidor, y no les agrado tampoco a los croatas. Mi identidad es nadie y nada".
Los sentimientos nacionalistas se han fortalecido en Bosnia en los últimos cinco años, y los tres partidos más nacionalistas dominan la escena política. Todos se definen como los más capaces en defender los derechos de "su gente". Los partidos más moderados e inter-étnicos, apoyados por la comunidad internacional, lo lograron ganar el voto popular.
Los bosnios liberales, tanto serbios como musulmanes, dicen que 10 años después de la guerra, ha habido pocos intentos de reconciliación.
"Nadie en Sarajevo o Banja Luka ha ofrecido la mano de la reconciliación", dijo Branko Todorovic, que dirige el Comité Helsinki de Derechos Humanos en la República de Srpska, la parte dominada por los serbios en Bosnia. Banja Luka es la capital. "La generación más joven es más nacionalista, más extrema en términos religiosos y étnicos que la generación que participó en la guerra. Mi generación fue criada en una tradición de tolerancia, con un montón de matrimonios mixtos, y sin embargo participó en una violenta guerra".
La mayoría de la gente joven en la República de Srpska han crecido sin haber conocido nunca a un musulmán. Sarajevo para ellos es lo mismo que un país extranjero. El hijo de 12 de Todorovic, y los amigos de su hijo, animan a los equipos de fútbol de las vecinas Serbia y Montenegro, y no de Bosnia.
La mejor esperanza de estabilidad en Bosnia puede ser el inicio de un proceso de admisión a la Unión Europea, de modo que la gente se vea a sí misma como europea antes que como croatas, musulmanes o serbios. "Lo que mantiene unida a esta región es la esperanza de integrarse a Europa... Si eso fracasa, esta región volverá a su estado natural de confrontación y conflicto", dijo Ashdown.
Pero con los países de la Unión Europea crecientemente divididos sobre la admisión de nuevos miembros, no está claro que Bosnia obtenga luz verde.
Srebrenica mismo es un ejemplo en alienación y acechantes odios. La población del pueblo se ha reducido dramáticamente, apenas hay fábricas o trabajos en el área y la mayoría de la gente joven quiere marcharse del lugar.
Los serbios en Srebrenica dicen que en la guerra los dos lados cometieron atrocidades. Creen que sufrieron tanto como los musulmanes.
"Todos aceptamos la culpa, pero ellos sólo culpan a un lado, a los serbios, mientras que los lados cometieron crímenes", dijo Rajko Misatovic, 64, que se ganaba la vida como taxista. "También hubo genocidio de los serbios".
Misatovic, como otros serbios de Srebrenica, vive con una magra pensión en un destartalado edificio de apartamentos con un techo que gotea. Interrogado sobre su nacionalidad, uno de los colegas pensionistas de Misatovic respondió meditativamente antes de que Misatovic pudiera responder: "Nunca bosnio". Misatovic asintió, agregando: "Somos serbo-bosnios".
En los años de después de la guerra, los serbios ocuparon las casas de los musulmanes de Srebrenica y de aldeas cercanas como Osmace. Pero en los últimos cinco años, Naciones Unidas y la policía local comenzaron un intenso intento por desalojarlos para cumplir con el requerimiento de que las propiedades fuesen devueltas a sus propietarios legítimos. Los serbios a menudo incendiaron y bombardearon las casas que dejaban para que los musulmanes tuvieran que reconstruirlas.
Las mujeres de Osmace miraron intrigadas cuando se les preguntó sobre la reconciliación con los serbo-bosnios. Comparando la vida de antes y después de la guerra, Krdzic, 66, se esforzó por expresar la enormidad de la diferencia.
"Yo tenía 100 ovejas y dos vacas y ahora...", su voz se apagó y apartó la vista, embarazada.
"Ahora tengo una cordero y una oveja, y no tengo con qué esquilarlos. Y, y, en la aldea faltan 100 hombres".
La municipalidad de Srebrenica, que incluye las aldeas circundantes, tenía una población de 38.000 habitantes. Hussein Hadzic, 72, presidente de la comunidad musulmana, calcula que la población ha disminuido en un 80 por ciento.
Él volvió a Srebrenica hace tres años; reconstruyó su casa con la ayuda de sus hijos, y volvió a plantar su huerto.
"Hoy no hay nadie a quien darle los ‘buenos días'; nadie a quien decirle ‘buenas tardes'", dijo Hadzic, que había huido a otra ciudad para cuando la masacre de 1995. "Srebrenica no tiene futuro. Han reconstruido la clínica, la comisaría de policía, pero la gente no vuelve".

11 de julio de 2005
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héroe improbable


[Kim Murphy] Un ex agente de policía es acusado de crímenes de guerra en Chechenia. Para algunos, su caso ilustra la equivocada política de Moscú hacia la república.
San Petersburgo, Rusia. En una guerra de horror, sería uno de los peores capítulos. En la mañana del 5 de febrero de 200, más de 100 soldados profesionales rusos y policías anti-disturbios entraron a la aldea de Novye Aldi en Chechenia, allanando casa tras casa en un inútil búsqueda de separatistas rebeldes.
Lo que siguió fue lo que investigadores de derechos humanos describirían más tarde como "una orgía de asesinatos, incendios y violaciones".

Más de 55 civiles, de entre 1 y 82 años de edad, fueron asesinados a balazos, estrangulados o quemados en sus casas. A las víctimas les arrancaron los dientes de oro; se robaron los televisores, grabadoras y dinero; las mujeres fueron violadas colectivamente y asesinadas o dejadas por muertas. Han pasado más de 5 años y sin embargo ningún soldado ha sido arrestado ni acusado -hasta hace poco.
No hasta que Sergei Babin se transformó en uno de los fugitivos más inverosímiles de Rusia.
El ex agente de 34 años de la unidad de elite de la policía anti-disturbios conocida como OMON está acusado de la ejecución sumaria de un anciano durante una operación de limpieza en Novye Aldi. También está acusado de robar 350 rublos -unos 12 dólares- y un par de pendientes incrustados de gemas que robó a la vecina de la víctima.
Si las autoridades lo encuentran alguna vez, el arresto y juicio de Babi podría ser el primer paso concreto para reparar una de las peores atrocidades de la guerra chechena. Sin embargo, en un signo de lo profundamente preocupada que está la opinión pública rusa sobre el prolongado conflicto, Babin ha emergido como una causa célebre del movimiento contra la guerra aquí en San Petersburgo, un símbolo de lo mal que pueden ponerse las cosas cuando el país envía a sus hijos a luchar en una guerra poco popular.
El 30 de mayo varias docenas de manifestantes de organizaciones liberales, izquierdistas y pro-democracia de la ciudad, incluyendo al ultra-izquierdista Partido Bolchevique Nacional, el liberal movimiento juvenil Yabloko y la organización pro-democracia Nuestra Opción, se reunieron frente al cuartel general de la OMON en San Petersburgo. Los piqueteros exigieron que Babin sea juzgado en San Petersburgo no en Chechenia, y lo llamaron víctima de la ineficiente política del presidente ruso Vladimir V. Putin en la república separatista al norte del Caúcaso.
"Babin Es un Rehén de Putin", decía una de las pancartas. "¡Parad la Guerra de Chechenia!", decía otra.
¿Cómo es posible que jóvenes activistas liberales estén marchando en las calles en defensa un agente de anti-disturbios acusado de crímenes de guerra?
A pesar de más de una década de guerra intermitente en Chechenia y de una guerrilla rebelde que continúa reclamándose la vida de decenas o más de militares rusos al mes, este país no ha tenido un movimiento importante contra la guerra. Frente a los frecuentes actos de terror de organizaciones chechenas, la mayoría de los rusos han guardado silencio o han apoyado silenciosamente los intentos del gobierno de reprimir a los separatistas y apuntalar al gobierno checheno pro-Moscú en la capital de la república, Grozny.
Sin embargo, la incapacidad de Moscú para poner fin a las hostilidades y la continuada necesidad de enviar tropas y agentes de policía rusos a la peligrosa república han inspirado sigilosamente una creciente oposición a la guerra. Un sondeo en mayo del respetado centro Yuri Levada muestra que un 77 por ciento de los encuestados teme que Putin no sea capaz de poner fin a la guerra, y un 62 por ciento favorece las negociaciones de paz con los rebeldes chechenos, un curso de acción que Putin se ha negado firmemente a adoptar.
El incidente en Novye Aldi, en las afueras de Grozny, es uno de los más exhaustivamente investigados de la guerra chechena, y Moscú ha estado bajo fuertes presiones de defensores de los derechos humanos en casa y en otras partes en Europa para llevar a justicia a sus perpetradores.
Pero aquí en San Petersburgo, los partidarios de Babin dicen que creen en la declaración del antiguo agente de anti-disturbios y sus oficiales superiores de que él se encontraba en un pueblo a 90 kilómetros de Novye Aldi el día de la operación. También apoyan la decisión del agente de huir de la justicia, por temor a ser asesinado si lo trasladan a una cárcel chechena.
"Yo era un agente de policía. Y ahora soy un fugitivo. Ahora sé lo que es estar al otro lado", dijo Babin en una entrevista el mes pasado, en una ubicación que no fue revelada de antemano."La situación ahora es que nadie quiere ir a Chechenia. Nuestro número récord de soldados [en la unidad de OMON en San Petersburgo] fue de 1.200 agentes, pero ahora San Petersburgo necesita 500 agentes más. Hay una enorme circulación de personal, en gran parte porque no quieren ir a Chechenia... La situación es bastante grave, y no sé qué va a ocurrir", dijo.
Babin formaba parte de un pelotón de ingeniería enviado para desactivar explosivos y había servido siete períodos en Chechenia.
Ese día del 2000, mientras las fuerzas rusas estaban en medio de una larga batalla por Grozny y el campo circundante, dice Babin, él estaba trabajando en un puesto de control en la aldea de Beti-Mokhk.
Volvió a San Petersburgo más tarde en el año y se retiró de la OMON en 2003, sólo para ser detenido en diciembre pasado, basándose en las declaraciones de un vecino de Novye Aldi, que dijo que había reconocido a Babin en una fotografía.
Fue dejado en libertad bajo fianza y entró en la clandestinidad. Hace medio año que no ve a su hija de 8 meses.
"Normalmente, en las manifestaciones, nosotros y la OMON estamos a lados opuestos de las vallas", dijo Andrei Dmitriyev, dirigente del Partido Nacional Bolchevique en San Petersburgo. "Nos dispersan, a veces nos golpean. Pero al mismo tiempo, ellos también son víctimas del gobierno que tenemos. Sufren con las autoridades que los están usando como carne de cañón en Chechenia.

Una Antiguerra Poco Probable
"Fue una oportunidad para demostrar al OMON lo cínicamente que están siendo utilizados, y qué tipo de autoridades están protegiendo", dijo Dmitriyev, fue era uno de los manifestantes el 30 de mayo.
Alexander Shurshev, presidente del grupo juvenil Yabloko, dijo que la idea de la protesta fue lanzada por un diputado local, Sergei Gulyaev, que ha tratado de movilizar apoyo para Babin.
"Debo decir que cuando se discutió por primera vez el tema de la protesta, esta acción produjo un montón de debates. Alguna gente se negó a tocar el tema", dijo Shurshev. "Pero mi justificación es que no somos nosotros los que debemos determinar si es culpable o no. No quiero que una persona posiblemente inocente sea juzgada en Chechenia".
Gulyaev dijo que Babin fue elegido como chivo expiatorio porque se había retirado del servicio en medio de una pesquisa no relacionada con Novye Aldi.
"Desde el principio Babin lo ha explicado como una especie de confusión o error, pero si se entrega, teme que lo lleven a la frontera chechena y lo maten", dijo Gulyaev. "Dirán que trató de fugarse. Pero incluso si llega vivo a una cárcel chechena, allá simplemente lo matarán".
El fiscal de Chechenia, Vladimir Kravchenko, dijo en una entrevista que él garantizaba la integridad de Babin.
"Sergei Babin está acusado de varios delitos muy graves. Uno de ellos es asesinato, y no prescribe. ¿Quiere realmente pasar el resto de su vida ocultándose, especialmente si dice que es inocente? Esa es una posición muy extraña para un agente de policía", dijo.
"Francamente, su rechazo a cooperar con la investigación hace surgir nuevas preguntas, y nos hace tener todavía más sospechas".
Organizaciones rusas de derechos humanos se han negado a unirse a la defensa de Babin.
"La iniciativa emprendida por Yabloko, los Bolcheviques Nacionales y otras organizaciones de San Petersburgo demuestra lo contradictorio, miope y confusa que es su posición", dijo Alexander Cherkasov, un activista de la organización de derechos humanos Memorial que se especializa en Chechenia.
"Por un lado, dicen que están contra la guerra en Chechenia; por otro, se manifiestan para impedir la investigación de un delito grave cometido por funcionarios policiales en Chechenia", dijo.
Cherkasov dijo que creía que los antiguos superiores de Babin lo apoyaban porque tenían miedo de que él pudiera identificar a los agentes de la unidad de San Petersburgo que fueron enviados ese día al pueblo.
"Tengo la convicción de que los agentes de la OMON saben quiénes cometieron esos crímenes, pero no quieren decir la verdad sobre sus camaradas de armas", dijo Cherkasov.
El comandante de la OMON en San Petersburgo, el coronel Viktor Kabatsky, dijo que estaba haciendo todo lo posible para ayudar a la defensa de Babin.
"Es un buen hombre. Un agente de la OMON fiable, honesto y trabajador. Y cuando ocurrieron los crímenes de los que hablamos, ni siquiera estaba cerca del lugar", dijo. "Yo puedo responder por él porque como su comandante, yo estaba con él allá".Gulyaev dijo que el gobierno tenía mucho más que perder con el caso de Babin. Si Babin es enviado a Chechenia, dijo, será un paralizante golpe a la moral de los agentes de la OMON que pueden ser enviados a la república.
"Si Sergei es entregado a los chechenos, pocos agentes querrán ir a Chechenia, sea para servir al país o a Putin", dijo.
"Yo preferiría que Chechenia fuera independiente", dijo Babin. "Si se retiran las tropas, será mucho mejor para todos".

Sergei L. Loiko contribuyó a este reportaje.

8 de julio de 2005
3 de julio de 2005
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"

casadas con sus violadores


[Amberin Zaman] Para resguardar el honor. Turquía está colaborando con agencias para combatir el extendido maltrato de mujeres. La educación y leyes más severas son parte de las reformas.
Diyarbakir, Turquía. Rojda tenía 13 años cuando fue violada hace dos años por un vecino en esta mísera provincia kurda. Para "limpiar" su honor, fue obligada a casarse con su agresor en una ceremonia musulmana de oficio. Más tarde fue condenado por la violación de un niño de siete años y ha sido encarcelado.
Pero los problemas de Rojda está lejos de haber terminado, según el relato de sus penurias contado por sus familiares y abogados. Volvió a ser violada por su suegro, que, según dijo ella, le exigió que se prostituyera para ganarse la vida. Cuando Rojda se negó, dicen sus familiares y abogados, un grupo de hombres la sujetó y le cortaron un pedazo de su nariz.
La policía allanó la casa después de ser alertada por los vecinos, que oyeron sus gritos. Los hombres fueron detenidos brevemente, y luego dejados en libertad -aunque han vuelto a ser arrestados.
La historia de Rojda no es inusual: Grupos de derechos humanos y funcionarios turcos dicen que la violencia contra las mujeres es un fenómeno extendido en Turquía, aunque no se dispone de estadísticas completas y muchas agresiones no son denunciadas. Responsabilizan de la violencia a la pobreza, a la falta de educación y a la estructura patriarcal predominante en gran parte de la sociedad turca.
Mientras este país trata de ser el primer país miembro de la Unión Europea con una población preponderantemente musulmana, su gobierno enraizado en el islam se ha unido a la Unión y otros grupos internacionales para combatir los maltratos mediante una serie de proyectos y campañas a nivel nacional.
Sus esfuerzos son evidentes aquí en Diyarbakir, donde el colegio de abogados está formando a administradores locales que entiendan e implementen las nueves leyes que, entre otras cosas, amplían los derechos de la mujer y endurecen los castigos para los agresores. El proyecto de medio millón de dólares es financiado por la Unión Europea.
"Hemos formado a 700 funcionarios el año pasado; hay más conciencia", dijo la semana pasada el presidente de la asociación, Sezgin Tanrikulu. Uno de esos funcionarios se enteró de las penurias de Rojda poco después de que sus agresores fueran inicialmente dejados en libertad. La llevó a Tanrikulu, quejándose de que no se había hecho justicia.
Rojda, con la figura de una niña de enormes ojos negros sobre su nariz desfigurada, estaba aterrorizada, recordó Tanrikulu. "Presentamos nuevos cargos contra ellos y los han vuelto a detener", dijo.
Su madre, Serife, que vive en una embarrada tienda en las afueras del pueblo cercano de Cinar, dijo que Rojda era "mi hija más bonita" antes del ataque. Serife, que llevaba a un enfermizo niño -su décimo- en un morral a la espalda, dijo que no "tendría paz" hasta que no vengara a su hija.
Sus abogados pidieron que Serife y su hija sólo fueran identificadas por sus nombres de pila.
Si se los encuentra culpables por los cargos separados de violación y agresión, los hombres pueden ser condenados hasta 22 años de prisión, dijo Meral Bestas, abogado del centro de asesoría para la mujer del colegio de abogados, que lleva el caso de Rojda.
Con seis abogadas, el centro ofrece asesoría jurídica gratis a las mujeres. Bestas dijo que sus clientes son a menudo analfabetas, con maridos polígamos y viven en matrimonios abusivos. Muchas tienen miedo de buscar ayuda.
"Sus maridos nos consideran subversivas, como una influencia corruptora, y les ordenan mantenerse alejadas", dijo Bestas.
Al otro lado del centro, en la barriada de Hasirli, una asistente social, Handan Coskun, se encarga de dar más poder a las mujeres de modos más sutiles. Supervisa una lavandería gratuita, que atrae a cientos de mujeres y sus hijos todas las semanas.
Las lavanderías son también escuelas donde las mujeres aprenden a leer y escribir y a controlar la natalidad. También son informadas de sus derechos legales.
"Me siento más fuerte y más segura después de seguir los cursos", dijo Naile Gungor, 49, madre de siete, mientras metía su ropa en una lavadora.Como muchas aquí, es una refugiada de uno de los miles de pueblos que fueron arrasados por las fuerzas de seguridad turcas durante la campaña separatista de 15 años dirigida por los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán PKK. Los planes del gobiernos de repatriar a los aldeanos han sido obstaculizados por un resurgimiento de la violencia después de que el PKK -que se ha rebautizado como Congreso por la Libertad y la Democracia del Kurdistán KADEK- pusiera fin el año pasado a una tregua a cinco años.
Con docenas de refugiados hacinados en diminutas chozas de cemento en villas miseria que han surgido en todo el sudeste, "los abusos y el incesto han impregnado los genes de la gente", dijo Coskun, la asistente social.
Otra parte importante para hacer frente a la violencia contra las mujeres es la educación de los hombres, dijo Meltem Agduk, consultora del Fondo de Población de Naciones Unidas.
La agencia de Naciones Unidas presentó hace poco un plan para desalentar a los conscriptos de usar la violencia en sus hogares.
Tomando en cuenta que todos los turcos mayores de 18 años están obligados a servir 15 meses de servicio militar, la campaña debería tener efectos de gran alcance, predijo Agduk en una entrevista en Ankara, la capital turca.
En una veta similar, el año pasado el gobierno instruyó a miles de clérigos musulmanes empleados por el estado que predicaran contra los ‘asesinatos por honor', homicidios cometidos por los familiares de mujeres y niñas acusadas de manchar la reputación de la familia.
Según el nuevo código penal de Turquía que entrará en vigor el 1 de junio, las sentencias por esos delitos serán aumentadas significativamente. En el pasado, los condenados podían recibir sentencias reducidas a 3 años de prisión porque la protección del honor de la familia era vista como un factor atenuante. Ahora deberán cumplir la misma sentencia que otros condenados por asesinato.
A pesar de esos esfuerzos, los asesinatos continúan.
Este año en la provincia de Batman, al este de Diyarbakir, una niña de 18 años fue matada a balazos por su hermano por llevar vaqueros.

25 de mayo de 2005
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©traducción mQh

corte con problemas


[Theo Koelé] El tribunal europeo de derechos humanos corre el peligro de sucumbir ante su propio éxito. Más de 70.000 denuncias de ciudadanos esperan todavía ser tratadas por el tribunal en Estrasburgo, y esa cifra aumenta en miles cada mes. Durante una cumbre del Consejo de Europa el lunes en Varsovia se dio la alarma sobre el impresionante ritmo de trabajo.
Varsovia, Polonia. El Consejo de Europa, que vela por los derechos humanos, la democracia y el estado de derecho, ha visto aumentar el número de países miembros de 20 a 46 desde la caída del Muro de Berlín. El crecimiento se refleja en la cantidad de denuncias que llegan al tribunal, el principal instrumento del Consejo. Todo ciudadano puede quejarse ante el tribunal una vez agotados los recursos jurídicos en su propio país.
"Es inaceptable que no se destinen fondos extras para el tribunal, que realiza una labor fantástica", dijo el parlamentario de la Cámara Baja, René der Linden (CDA), presidente de la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa. Holanda y la mayoría de los otros países piensan que la organización debe buscar dinero en el propio presupuesto. Pero según Van der Linden esos recursos son escasos.
Según Van der Linden, la Unión Europea debe contribuir con medios financieros, pero el premier de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, no dijo palabra el lunes, como presidente de la Unión, sobre medios adicionales. Juncker reconoció que la corte europea "necesita aire". Según la Unión la carga de trabajo puede disminuir considerablemente si se "filtran" mejor las denuncias.
Los diplomáticos constatan que los jueces de Estrasburgo tienen la tendencia a concentrarse en los casos más llamativos. Hace poco se criticó duramente el proceso judicial en Turquía contra el líder kurdo radical Öcalan. En los nuevos países miembros con sistemas judiciales deficientes numerosos nuevos ciudadanos ansían por resoluciones judiciales sopesadas. Según un diplomático, no se podría exagerar el valor del tribunal: "Es impresionante que incluso Rusia acata las decisiones de la corte". Croacia, que busca ansiosamente su integración en la Unión, declaró el lunes que las resoluciones de la corte de derechos humanos serán elaboradas en la legislación nacional.
La cumbre de dos días en Varsovia tiene sobre todo la intención de confirmar el derecho a la existencia del Consejo de Europa. Ahora que la Unión Europea ha crecido sobre todo entre países de Europa Central y del Este, el más grande Consejo de Europea debe evitar una división del continente.

22 de mayo de 2005
©volkskrant
©traducción mQh