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RACISMO EN UN PUEBLO DE NOORD-TILBURG - jutta chorus y ahmet olgun


En pueblos de Noord-Tilburg la marca Lonsdale es popular entre los jóvenes. Es símbolo de odio hacia los extranjeros. El racismo y las agresiones contra extranjeros son características de los grupos de extrema derecha. La ciudadanía pide cada vez más que se les aplique mano dura.
Helden, Holanda. Las puertas de los grandes almacenes Hema se cierran y los últimos clientes salen del centro comercial del centro de Helden, Noord-Limburg. Ya se ha puesto el sol. Poco después del cierre un grupos de 14 jóvenes, hombres y mujeres, ocupan el banco de metal frente a los almacenes, y bajan sus cremalleras para mostrar quiénes son. En sus jerseyes se ve el logo de la flauta de pan y la marca Lonsdale. A sus ojos, la marca es símbolo de una ideología de extrema derecha.
"Estamos a favor de la raza blanca", dice Chiel. De su cuello cuelga una cruz celta. Tienen quince y dieciséis años y son osados, aunque prefieren no aparecer con sus nombres en el diario. La mayoría de ellos cursan la tercera y cuarta clase de la escuela secundaria en el Colegio Bouwens van der Boije, en Panningen, un pueblo vecino.
Escuchan música gabber en un radiocasete gigante, lían torpemente un porro en el sillín de una motocicleta y hablan sobre los ‘boetenlanders' [juego de palabras entre ‘boeten' = expiar, pagar por un crimen, y ‘buitenlanders' = extranjeros]. Hace más de una semana que no hablan de otra cosa, desde el 13 de noviembre cuando se prendió fuego a la mezquita local de musulmanes turcos y marroquíes. "Sé quién lo hizo", dice Remco, 15, y mira como si fuera a contar un chiste. "Fue San Nicolás: había un montón de zapatos fuera". Nadie ríe, porque ya se lo saben de memoria.
Los jóvenes del Hema han pensado sobre el asunto. Tienen argumentos. "No tengo nada contra los extranjeros", dice Bram. "Pero si trabajan, se comportan como todo el mundo, aprenden holandés y no cobran subsidio. De otro modo, que se marchen". Su novieta Nicole: "No son ellos los discriminados, sino nosotros, porque llevamos Lonsdale". Remco: "No tengo nada contra los extranjeros de Helden, pero no me gustan los de Blerick". Esos son peores. "Llegaron aquí porque no vivían seguros en su país", dice un chico alto con un corrector dental. "Ahora que no corren peligro, pueden volver".
En enero de este año alguien rompió una ventana de la mezquita en la calle de Ruijs. En abril, unos jóvenes que llevaban ropa de Lonsdale arrojaron una bomba incendiaria hecha de una pelota de tenis de plástico por la ventana del templo. El atentado fracasó, y la policía detuvo a jóvenes Lonsdale de Helden y Panningen.
Durante la kermes de agosto, en Reuver, se produjo una pelea entre jóvenes de Helden y jóvenes marroquíes. A principios de octubre tres jóvenes de Maasbree y Helden cubrieron unos 60 edificios y estatuas de Helden con pintadas de la swástica, símbolos del Poder Blanco y lemas de Sieg Heil. "Afortunadamente hay una empresa que retira los graffiti dentro de dos minutos", dice el alcalde Nol Kleijngeld.
Los jóvenes fueron arrestados, dos de ellos llevaban jerseyes Lonsdale. El 7 de octubre, John van de Bongard, coordinador del bachillerato del Colegio Bouwens van der Boije, durante una reunión con padres y apoderados se refirió al racismo en el pueblo como un "virus contagioso".
El 11 de noviembre la policía impidió un intento de incendio de una mezquita de Venray. Dos días después incendiaron la mezquita de Helden.
"El asesinato de van Gogh", explica el alcalde. Los autores aún no han sido detenidos.
Tres días tras el incendio de la mezquita estalló en el vecino pueblo de Venray una pelea entre jóvenes marroquíes y lonsdalers después de que uno de estos últimos hubiese apedreado a una mujer marroquí.
Según una investigación que presentó la policía de Vento este verano, hay un núcleo formado por 120 jóvenes, principalmente hombres, de 13 a 23 años, que es responsable de los destrozos y violencia. De estos, 39 son de Venlo y 38 de Helden y Panningen, que con 20.000 habitantes es cinco veces más chico de que Venlo. "Los jóvenes lonsdale son pueblerinos", dice el jefe de distrito Wim van Amerongen. Los jóvenes provienen de grupos sociales débiles, pero también de la clase media.
Según la investigación los miembros del núcleo no tienen una ideología definida ni una organización de grupo. Sus conductas criminales se derivarían del tedio. "Su capacidad de reflexionar no está muy desarrollada", dice van Amerongen. "Para ellos se trata del prestigio y del dinero".
Los jóvenes del núcleo de Noord-Limburg han desarrollado un idioma propio que incorpora cada vez más signos y símbolos. Traducen la marca comercial norteamericana Lonsdale -que se transformó en el símbolo de los neo-nazis alemanes a fines de los años ochenta- como "Los holandeses juntos eliminaremos poco a poco a los extranjeros" [Lonsdale: Laat Ons Nederlanders Samen De Allochtonen Langzaam Elimineren]. Cuando abren un poco sus chaquetas, se alcanza a leer en sus jerseyes las letras NSDA, que interpretan como una referencia al partido nacional-socialista de Adolfo Hitler. Unos cordones blancos en cajitas negras significa: la raza blanca es superior a la negra. Unos cordones rojos significan: he golpeado alguna vez a un extranjero.
En la casa del ayuntamiento de Helden se respira un ambiente de crisis. Un equipo de la televisión Al Yazira recorre el pueblo. El alcalde Kleijngeld no quiere estigmatizar a los lonsdalers, "pero cuando se trata de incendios provocados debemos investigar a este grupo". En el despacho del concejal Arno Timmermans (VVD, bienestar) se han cerrado las cortinas. Bajo su ventana hay un grupo de lonsdalers. Cuando descorre un poco la cortina, uno de los jóvenes le muestra el dedo del corazón. "¿Ayudar a esos jóvenes? Vamos, ¿hasta dónde puede llegar la tolerancia? ¡Hay que darles con el látigo!"
Junto a los jóvenes del Hema en el centro comercial hay dos jóvenes turcos con sus amigas holandesas. Erhan Sahin, 18, desprecia a los "racistas lonsdalers". Cuenta de innumerables peleas en las que ha estado metido -ayudando a sus amigos turcos que se sentían discriminados.
Poco antes del incendio de la mezquita, a Sahin lo persiguieron en bicicleta un "grupito de lonsdalers". Ya en casa llamó a su hermano que, con sus amigos en dos coches, llegó a ayudarle. "Le dimos una paliza a los niños", dice Sahin.
Según el jefe de policía de Venlo, van Amerongen, un grupo de jóvenes marroquíes y turcos de Helden "resisten". "También buscan prestigio. Dicen: ‘quiero respeto y prestigio, no tengo ganas de pasarme toda la vida con mi fiambrera en la bici camino a la fábrica'".
Según el director de estudios Harry Jacobs del Colegio Bouwens van der Boije, los marroquíes y turcos reaccionan furiosamente ante los insultos de los lonsdalers. "Si pasa un lonsdaler por la esquina de los extranjeros, se monta un cuchicheo".
"Nosotros combatimos los síntomas", reconoce Jacobs. "Tratamos de que la conducta de los 20 a 30 lonsdalers sea tolerable". Se aconseja a los alumnos que llevan ropa Lonsdale que no lo hagan. Jacobs no piensa en prohibir la marca. "Si prohibimos hoy la ropa Lonsdale, mañana tendremos que prohibir el pañuelo de cabeza. Así prohibiríamos el legado cultural".
La impotencia de los docentes es, según Jacobs, un gran problema. "Se preguntan a sí mismos: ‘¿dónde está la frontera y soy capaz de establecerla?'" Desde el inicio del año escolar reciben los docentes lecciones de vigilancia. "Aprenden a no hacer la vista gorda si observan algo que no les gustaría ver. Aprenden a preguntar: ‘¿por qué lo insultas?' y ‘por qué llevas ropa Lonsdale?'"
Un joven lonsdaler de cuarto año amenazó a un grupo de extranjeros. Primero verbalmente, después lo empujó. El joven fue suspendido por un día; si reincide será expulsado del colegio.
Sus padres se acercaron al colegio. "Felizmente era gente respetuosa de la autoridad", dice Jacobs. "Eso ayudó". A menudo pasa que los padres protegen a sus hijos. "Se trata de jóvenes que han tenido problemas con la policía debido a sus ideas racistas y agresiones. Pero descubrimos que sus padres piensan como ellos".
El orientador John van den Bongard organiza semanalmente conversaciones con lonsdalers y, a veces, con sus padres. "Los padre dicen: ya nos aburrimos de los extranjeros. No miran más allá de su nariz. Esto no es un problema escolar, sino un problema social".

24 de noviembre de 2004
©nrc-handelsblad
©traducción mQh

GABINETE QUIERE BARRIOS SÓLO PARA RICOS - marieke monden


El gabinete aprueba un plan para quitar la protección oficial a un gran porcentaje de las viviendas. En Ámsterdam habrá barrios donde sólo podrán vivir los ricos. La gente de bajos ingresos será desalojada.
Ámsterdam, Holanda. Hace semanas que el asunto, a una anciana que vive en el barrio De Pijp, le quita el sueño. Tiene miedo con la anunciada liberalización de los precios del alquiler no pueda ya pagar su casa. Militantes del partido laborista (PvdA) salieron a la calle en Ámsterdam el sábado, para protestar contra los planes del ministro del VVD, Dekker.
En una esquina de la plaza del Maas paseaban San Nicolás y su Criado Moro. Un enorme triciclo de reparto con el logo del Partido de los Trabajadores PvdA se encuentra aparcada al otro lado de la plaza. Unos treinta militantes se apretujan unos a otros mientras el concejal Egbert de Vries explica el objetivo de la protesta.
No se pudo coordinar mejor la marcha de protesta por el barrio Oud Zuid y Zuideramstel. El viernes el gabinete aprobó una propuesta de Dekker de liberalizar poco a poco los precios del alquiler de viviendas. Con esta propuesta el alquiler de casas con un valor WOZ de más de 130.000 euros subirá fuertemente.
En Ámsterdam la cantidad de casas del sector libre subirá de un cinco a cerca de un 30 por ciento. Sólo las personas con bajos ingresos y subsidio de alquiler serán protegidas permanentemente de las fuertes alzas del alquiler.
"En Zuideramstel el 60 por ciento de las casas pertenecerá al sector libre. Eso significa el fin de los alquileres protegidos. Y con ello, nuestro fin", explica Jeroen Koster del grupos de arrendatarios de Zuideramstel a los políticos y voluntarios.
Preocupado, un asistente pregunta si es seguro que el plan del ministro seguirá adelante. Koster asiente. "Espera", grita el diputado Staf Depla. "Si es así, mejor nos vamos a casa. Tenemos que convencer al CDA para que cambie de planes. Vamos a protestar, a enviar faxes, a escribir cartas". Todo el mundo asiente. Del triciclo de reparto se sacan formularios con una encuesta. "No es que haya muchas preguntas, pero así nos mantenemos en contacto", dice el redactor.
Mientras la lluvia se transforma en granizo, los voluntarios y políticos se confunden con el público que hace las compras. Parecen estar ya al tanto de las noticias de La Haya. Muchos tienen miedo de que su alquiler suba fuertemente. "Me afectará a mí también", dice un padre con sus dos hijos de la mano. No tiene miedo de que deba dejar su casa. "No, yo puedo pagar un alquiler más alto, pero no tengo ganas. Además, creo que es incorrecto para las personas que tienen menos dinero".
Otros vecinos sí temen verse obligados a salir de sus casas. Sobre todo personas sin subsidio de alquiler tienen miedo de transformarse en víctimas del nuevo plan. Y no sin razón, dice Koster. El grupo de arrendatarios de Zuideramstel recibe quince llamadas a la semana con preguntas sobre los planes del gabinete. Muchos viejos están preocupados.
Cuando los militantes llegan al Pijp, las chaquetas rojas están empapadas. No todos quieren seguir fuera en este tiempo de perros. Sin embargo, la mayoría de la gente quiere mostrar su indignación. "El gabinete tiene que dejar de machacar a la gente sin medios", apunta un voluntario en su formulario.
Los inquilinos amsterdameses opinen que el concejal del PvdA Duco Stadig está de su lado, según quedó claro en un debate en Huize Lydia. Se preocupa seriamente de si queden en Ámsterdam viviendas que la gente pueda pagar. Algunos barrios bonitos sólo podrán ser pagados por gente rica, teme. Quiere hacer acuerdos con las corporaciones de vivienda para que se mantengan las viviendas de alquiler protegido en algunos barrios solicitados, como el centro.
En las últimas semanas, Stadig trató de convencer al ministro de abandonar esos planes, pero sin éxito. El consejo del ayuntamiento buscará el apoyo de otros diputados en las próximas semanas.

22 de noviembre de 2004
24 de noviembre de 2004
©het parool
©traducción mQh

IMÁN SIGUIÓ LAS REGLAS DEL PROFETA - arjen schreuder


Dar la mano no favorece la integración de los musulmanes. El que da la mano, promueve la hipocresía, según el imán de Tilburgo, Ahmad Salam.
Tilburgo, Holanda. "Prefiero morir antes de cambiar mi religión por saludar a las mujeres dándoles la mano".
Ahí está otra vez. El imán Ahmad Salam, de Tilburgo, llegó a primera plana hoy hace casi dos años por declarar que los hombres pueden golpear a sus mujeres si estas no respetan el compromiso matrimonial y si hablar y dormir separados no funciona. "‘Golpear es como un medicamento de mal sabor. El último recurso".
Ahora está detrás de su escritorio en la mezquita de la van Suppéstraat, de Tilburgo, para explicar en árabe por qué el sábado pasado se negó a darle la mano a la ministro Rita Verdonk (de Integración). Salam, sirio, llegó hace quince años a Holanda. A pesar de llevar varios años estudiante el holandés, no lo habla lo suficientemente bien como para sostener una conversación con matices sin un intérprete, su hijo. "Para los viejos es muy difícil aprender una nueva lengua", dice su hijo.
La prensa ha transformado el asunto de la mano en algo "demasiado grande", dice el imán. Pero la ministro puedo haber reaccionado de otra manera, dice. "Al hacerse la sorprendida y decirme que éramos iguales, me quiso obligar a hacer a elegir. Espero reunirme con ella dentro de poco para discutir cómo promover la integración. Pero sin necesidad de darle la mano".
La opinión de Salam sobre la integración es clara. "La reunión de varias culturas y religiones con respeto mutuo". Lo que ahora se entiende en Holanda por integración no se parece en nada a su punto de vista. Salam: "Tengo miedo de que la integración en Holanda conduzca a que gente no musulmana determine qué aspectos de nuestra integración podemos practicar".
Según Salam, deben saludarse con la mano aquellos que lo tienen por costumbre. "No condeno a gente no holandesa que se da la mano. Pero lo que pedimos a los holandeses es que nos respeten y nos obligarnos a hacer lo que no queremos".
Los demás imanes sí dieron la mano el sábado a la ministro Verdonk. Deben darse cuenta que con su conducta "cambian" la religión. Salam: "Hay imanes que se saben el Corán de memoria, pero no conocen las leyes del islam". También hay muchos imanes que obedecen el tabú, pero no lo publicitan. "Tampoco le dan la mano al médico o al alguien de la corporación de vivienda si se trata de una mujer".
El darse la mano entre personas de diferente sexo tiene consecuencias perjudiciales entre los musulmanes, opina el imán de Tilburgo. "Hay imanes que saben que el islam prohíbe dar la mano a las mujeres, pero no lo predican. Esos imanes se engañan a sí mismos y a los demás. Al dar la mano, no favorecen la integración, sino sólo la hipocresía y la falsedad. Algunos imanes no dicen la verdad sobre el islam. Se quedan callados cuando se ataca al islam. Eso conduce a una escalada de tensiones entre musulmanes y no musulmanes".
Para que se entienda bien: el imán de Tilburgo condena severamente el asesinato del crítico del islam, Theo van Gogh. "Deplorable. El autor del crimen no conoce bien el islam. Es ignorante". Si el motivo del asesinato fue la película ‘Submission' de la diputado Ayaan Hirsi Ali y Theo van Gogh, ese motivo no se puede justificar de ninguna manera. "Una mala película, pero sobre podemos hablar".
Sobre el tabú de saludar con la mano a una mujer se encuentran "pruebas auténticas" en el islam. Salam: "El profeta dijo: ‘Yo no saludo con la mano a una mujer'. Y debemos respetar al profeta si queremos practicar el islam de verdad". Segunda prueba: "Cuando los acompañantes del profeta lo invistieron dándole la mano, el profeta no admitió que le diera la mano una mujer". Tercera prueba: "El profeta dice: ‘si a alguien le clavan una aguja en la cabeza, es todavía menos terrible que darle la mano a una mujer'".
La razón detrás del tabú es que el contacto entre los sexos es innecesariamente recargado con un posible principio de libertinaje. "Dar la mano es un contacto físico, del mismo modo que el contacto sexual. Por eso sólo su marido, hermanos y tíos pueden tocar a una mujer". ¿Cómo se acerca entonces un hombre a una mujer? ¿Cómo conoció el imán a su propia esposa? Salam sonríe amable: "Con palabras. Con las palabras puedes conseguir mucho más que con el contacto físico".
Los visitantes de la mezquita de Tilburgo opinan que estuvo "muy bien" que el imán Ahmad Salam se haya negado a saludar con la mano a la ministro el sábado. "Es un signo de respeto hacia la mujer". Los fieles de la mezquita tratan de explicar el asunto. "Se trata de la mujer de otro", traduce el hombre que domina mejor el holandés. "Ahora se dice que el islam oprime a las mujeres. Pero lo contrario es verdad. Antes del islam, la mujer era una esclava. El islam ha logrado que la mujer no viva en la esclavitud". A la mujer hay que verla como si fuera "un diamante", dice uno de los jefes de la mezquita. Los fieles asienten con la cabeza.
Hay excepciones al tabú, dice el imán Ahmad Salam en la mezquita ante las cámaras de televisión. Del mismo modo que se admite el alcohol cuando es el único medio que tiene para mantenerse en vida, también se admite cuando el contacto físico entre gente de sexo opuesto en caso de enfermedad grave o cuando no hay alguien del otro sexo para que cuide de ese enfermo. Mantener la paz con la ministro no hace parte de las excepciones. "La ministro me pide que tome distancia de mi propia religión, después de que yo le dijera porqué no le podía dar la mano".
Hay gente que dice que los imanes como Salam deberían vivir en un pueblo musulmán lo más lejos posible de Holanda. "No", dice Salam. "Un musulmán no cambia de religión como quien se cambia de ropa. El credo se mantiene igual en todas partes".
23 de noviembre de 2004
©nrc
©traducción mQh

SALUDAR CON LA MANO, O CON LA MANO EN EL CORAZÓN - froukje santing


El sábado un imán le negó la mano a la ministro Verdonk (Extranjería e Integración, del VVD), en un encuentro de jefes islámicos. El resto sí se la dio. Las costumbres y reglas varían, también entre los propios musulmanes. La mayoría de los musulmanes no tienen ningún problema en dar la mano al inicio de un encuentro.
Rótterdam, Holanda. Cuánto más ortodoxo sea un musulmán, más probable es que -ya sea hombre o mujer- no desee rozar a una persona del sexo contrario. Ello se considera contrario a las enseñanzas del profeta Mahoma, según palabras del catedrático de estudios coránicos Fred Leemhuis, de la Rijksuniversiteir de Groningen. "Este dijo alguna vez que es mejor que una aguja te atraviese la cabeza que tocar a una mujer". Leemhuis: "Algunos musulmanes se lo toman al pie de la letra y consideran una absoluta prohibición rozar a otra mujer que no sea la suya. Pero la mayoría de los musulmanes hace una interpretación más amplia. Para ellos ‘tocar' es un eufemismo; se refiere, pues, a contacto sexual".
Sobre todo los musulmanes que desempeñan una función religiosa, los imanes en una mezquita, o los juristas islamitas, se niegan casi siempre a darle la mano a una mujer. Según Leemhuis esto también empieza a ocurrir entre musulmanes conversos y fundamentalistas de Estados Unidos y -en menor medida- en Europa Occidental. "Estos se basan en el wahabbismo, el código jurídico más severo del Islam, que, no obstante, cada vez más es visto como una forma pura del Islam por musulmanes jóvenes y de buena formación, también en Occidente".
Lo que a menudo se hace en lugar de dar la mano es colocarla -la derecha- sobre el corazón, bajando levemente la cabeza, en dirección al interlocutor. A menudo son intercambiadas también fórmulas, como ‘salam alleikum' (la paz esté con vosotros). La persona que llega de visita, o a quien uno se encuentra en una tienda, o en la mezquita, o en una cafetería, contesta diciendo ‘alleikum salam'.
También entre judíos (ultra)ortodoxos es común que los hombres no den la mano a las mujeres, y viceversa. A veces los judíos (ultra)ortodoxos casados incluso evitan cualquier contacto físico en público.
También la costumbre holandesa de besarse tres veces en las mejillas se limita a menudo a las personas del mismo sexo. En los países sureuropeos y en los Balcanes, además de en algunos países islámicos, los hombres se tocan mucho más que en Holanda. Los saludos suelen ser también más extensos que en Holanda. No sólo se pregunta sobre el estado de salud del invitado; también sobre sus familiares. Al invitado le corresponde entonces tomar conocimiento del estado de la familia del anfitrión o anfitriona.

23 de noviembre de 2004
©nrc
©traducción mQh

IMÁN SE NIEGA A DAR LA MANO A ‘HIJA DE HITLER'


Ha nuevamente surgido una polémica por el hecho de que el sábado pasado un imán se negó, por razones religiosas, a saludar con la mano a la ministro Verdonk.
Rótterdam, Holanda. La ministro Verdonk (Extranjería e Integración) reaccionó indignada el sábado en la tarde cuando un imán se negó a darle la mano. "Pero, yo soy su igual", dijo Verdonk. "Con todo respeto", respondió el imán originario de Siria, Ahmad Salam, que predica en una mezquita de Tilburgo, "pero mi religión me prohíbe darle la mano a una mujer". La ministro dijo entonces: "Bueno, entonces tenemos bastante de qué hablar".
El VVD desaprueba la actitud del imán. "Escandalosa", según el parlamentario Visser (VVD). "Es la actitud de alguien que no acepta esta sociedad". El CDA y el PvdA opinan que los imanes deben respetar las normas de sociabilidad corrientes en Holanda. "Pero sería ir demasiado lejos como para fijarlo en la ley", según el parlamentario Dijsselboem (PvdA). El diputado Sterk (CDA) enfatiza que también los judíos ortodoxos no dan la mano a las mujeres. "No debemos generalizar todo el rato sobre el islam".
El imán Ahmad Salam se hizo conocido hace dos años porque se negaba a saludar con la mano de sus vecinas del barrio. Dijo también que las mujeres no debían trabajar fuera de casa y aprobaba que los maridos golpearan a las mujeres adúlteras.
Verdonk se hizo presente el sábado en una reunión de decenas de imanes, la mayoría de Marruecos, que en seminarios a puertas cerradas estudiaron temas como la libertad de expresión y el clima que ha surgido en Holanda tras el asesinato de van Gogh.
La ministro Verdonk insistió en la importancia de aprender el holandés. "Así no podemos hablar", según la funcionaria. Cuando se enteró de sus palabras debían ser traducidas al árabe, Verdonk se apoderó nuevamente del micrófono. "El próximo año nos reuniremos aquí nuevamente y me imagino que podremos dialogar en holandés", dijo. La ministro también señaló la importancia de tener un centro de formación de imanes en el país. El gobierno y una mayoría de la Cámara Baja opinan que a partir de 2008 no se debe admitir que imanes formados en el extranjero prediquen en Holanda. Ahora, aparte pocas excepciones, los imanes se forman en el extranjero. Verdonk dijo que ahora en comparación con el pasado hay un cambio en la actitud de las federaciones de mezquitas. "Ahora toman sus responsabilidades y abrirán un diálogo con la sociedad", según la ministro. El concejal amsterdamés Aboutaleb (PvdA) pidió a los imanes que cuidaran sus palabras. "No perdáis de vista el efecto que pueden tener", según Aboutaleb.

23 de noviembre de 2004
NRC-Handelsblad
©traducción mQh

EL ODIO COMO FACTOR DE LA HISTORIA - mérici


columna de mérici
Dialogar con la extrema derecha es a menudo un diálogo de sordos. ¿Por qué? ¿Solamente porque no usamos los mismos criterios para analizar la realidad? Por ejemplo: según informes policiales, los atentados contra mezquitas de los últimos años, incluyendo los de las últimas semanas en Holanda, son obra de grupos organizados y coordinados de extrema derecha. ¿Por qué pues insisten algunos en que son expresión de una "indignación popular"? Esos atentados no son actos espontáneos. ¿Por qué entonces esa insistencia, que lleva al gobierno a desmentir a su propia policía? ¿Sabe más que la policía? La conclusión que se impondría, razonablemente, a los interlocutores, sería que las conclusiones del gobierno son erróneas o, en el peor de los casos, manipuladas. Pero nuestro rival de extrema no acepta esta conclusión. ¿Por qué no? Por un lado, no le conviene; lo que le conviene es que esos atentados sean actos espontáneos de grupos no organizados para poder decir que la ciudadanía se toma la justicia en sus manos.
Obviamente, el paso siguiente es que como no es normal que los ciudadanos se echen a la calle a hacer justicia, debe la policía encargarse del asunto y para ello necesita más poderes y atribuciones. Por otro lado, si se aceptara la conclusión de la policía, de que son actos organizados y coordinados de terrorismo blanco, habría justamente que encargarla de reprimirlos y acabar con ellos. Y esto no lo querrán hacer, ya que les consideran ´ciudadanía´. Hasta tal punto, que esos actos de terror no son considerados terroristas, sino "actos de violencia política" (según el Instituto Neerlandés de Relaciones Internacionales). Así, si la policía recibe más poderes no será para combatir este terrorismo, sino al grupo que el gobierno (escudándose en los actos de "indignación popular") culpa de originarlo, o sea, a las víctimas precisamente de ese terrorismo. Como se ve, es un tipo de pensamiento reacio a una sana y natural lógica.
Ahora, ¿por qué habría de reprimirse a las víctimas del terror blanco? Porque, dirían, son ellas las que han provocado los actos terroristas musulmanes. Esto, naturalmente, vuelve a desdecir las pesquisas policiales, que señalan que estos grupos vienen cometiendo actos de terror antes de que tuviesen lugar los actos terroristas musulmanes -antes que el asesinato de van Gogh. Pero, sigamos: ¿por qué sería culpable la cultura mora del asesinato de un individuo? Porque, responde el fanático, la cultura mora prescribe el crimen. Esto, naturalmente, es un absurdo y una falsedad. Y encima contradice todos nuestros principios jurídicos y éticos, y hasta nuestra epistemología. (Que el asesino de Fortuyn sea holandés no implica que todos los holandeses sean criminales). Pero al extremista no le interesa nada de esto. En realidad, para él mismo el diálogo no es más que una pérdida de tiempo, un artilugio para meter baza. Los criterios con que juzgamos las cosas no le interesan.

Si La Realidad Niega Sus Conclusiones, Tratará De Cambiarla Para Que Sustente Sus Conclusiones
Su fanatismo le lleva incluso a negar lo que es más evidente, e incluso a desmentir las instituciones en las que confiamos. Si la policía insiste en que se trata de atentados cometidos por terroristas de extrema derecha, entonces o la policía se equivoca o miente o llama terrorismo a lo que no lo es. Este mecanismo mental se observa en otros terrenos. Por ejemplo, el gobierno formó una comisión parlamentaria y científica -la comisión Blok- para investigar la integración de los extranjeros y concluyó 2003 que estaban perfectamente integrados. Las conclusiones fueron rechazadas por el gobierno. No se formó otra comisión para volver a investigar el asunto, sino simplemente se siguió adelante con un plan que estaba preparado ya antes de conocerse las conclusiones de la comisión. En otras palabras, el gobierno simplemente esperaba que la comisión reafirmara sus propósitos.
Pero no fue así. Al fascista no le interesa la realidad del asunto. Las conclusiones de la comisión Blok eran que los principales problemas para la integración lo constituían las prácticas de segregación del estado y la sociedad misma. Si se aceptaban las conclusiones de la comisión, todo el programa de segregación del gobierno tendría que haber sido desechado. Este plan -que se presenta como un plan de integración- es en realidad de un plan de segregación y explotación o expropiación de la población extranjera, llevado a cabo con un lenguaje moderno y encubierto. Por ejemplo: las medidas de restricción de la inmigración afectan particularmente a los extranjeros de países árabes y del tercer mundo, y para hacer encajar su concepción fascista de las cosas, el gobierno utiliza categorías culturalo-raciales en las que, por ejemplo, los japoneses, entre otros, son considerados "occidentales".
Lo mismo las medidas claramente ilegales de restricción de la ley de reunificación familiar. Son tan altas las tarifas que se imponen a esa gente para ingresar al país que la reunificación familiar a la que tienen derecho se transforma simplemente en algo imposible. Lo mismo las nuevas leyes que exigen que los ciudadanos que quieran casarse con parejas de esos países en lista negra deben ganar más que los ciudadanos que no se casen con parejas de esos países -leyes muy similares a las de los nazis. Quien se niega a ver que este es un plan destinado a oprimir y despojar de sus recursos a la población extranjera está ciego. Esta no es una realidad que se pueda ocultar. Poco importa que el gobierno se escude en un lenguaje burocrático obtuso, como hacían igualmente los nazis: las intenciones son claras. Lo han confirmado parlamentarios, grupos de derechos humanos, incluso antiguos políticos, incluyendo al ex ministro del Interior, Dijkstal, y analistas nacionales y extranjeros.
Pero el interlocutor de extrema derecha niega que esto sea realidad. (Y en el caso de Holanda hay que destacar que el objetivo de hacerse con el dinero de los extranjeros es casi explícito; la ministro Verdonk, encargada de este plan, declaró que los ingresos de su Servicio de Inmigración y Naturalización, por concepto de las nuevas leyes y tarifas, son "estructurales" -aunque declaró también que los refugiados expulsados no serían expropiados). Y, si no, argumenta que son medidas necesarias, o que se lo merecen. Pero, claro, el punto de partida de la postura fascista es falso. Para tocar un solo aspecto: la restricción de la reunificación familiar es anterior a los atentados terroristas por grupos musulmanes. Ahora se restringirá aun más este derecho para, según argumenta el fascista, impedir esos atentados. Pero, ¿no nos ha oído? ¿Por qué seguir machacando con una falsedad?

En Un Circo De Débiles Mentales
Con esto vuelvo a mi problema original: es difícil debatir con un fascista, porque no acepta los criterios normales del conocimiento ni de la validez de proposiciones lógicas. En realidad, como digo, el diálogo mismo no le interesa. El argumento fascista no es un argumento propiamente hablando; es simplemente una expresión de odio. Y el fascista utiliza todo argumento, incluso el engaño, la mentira y la falsificación, para dar apariencia de verdad a sus puntos -como lo demuestra el caso del presidente del partido fascista Lista Pim Fortuyn, que escribió cartas de amenaza a parlamentarios, firmándolas como si las hubiese enviado un grupo terrorista musulmán. Los parlamentarios de ese partido exigieron en el Parlamento medidas más duras contra los musulmanes justamente motivándose en las cartas de amenaza que habían recibido. Y hoy, a casi dos semanas de descubrirse el engaño -que le costó diez días de prisión al presidente fascista-, esos parlamentarios siguen utilizando esas cartas de amenazas para hablar del clima de tensión que se viviría en el país. Realmente, es como estar en un circo de débiles mentales.
Creo yo que el fascista simplemente odia. Y trata de ocultar su odio. Aunque cada vez menos, porque el fascista ahora proclama que es malo tener posiciones políticas correctas -como proclamo ayer una parlamentaria del VVD, ese partido cuyas siglas significan Patria, Pueblo y Libertad, que es un conglomerado tan horrendo como el de los ´liberales´ rusos y austriacos, ahora dominado por la extrema derecha. Ser "políticamente correcto" significa en Holanda no incitar al odio contra los musulmanes u otros grupos. Y la parlamentaria rechazaba con cara de asco justamente la corrección política. Ahora el fascista reclama el derecho a mostrar públicamente su odio, y se escuda en lo que llama la libertad de expresión. (Su concepción de esta es también curiosa, porque excluye de este derecho a los musulmanes). Así, como digo, lo que inspira a la extrema derecha es el odio.

El Odio Y La Codicia Y La Incorrección Política
¿De dónde viene este odio? ¿Qué es? Dar respuesta a esta pregunta me atormenta. El odio como factor en la historia no es un asunto que se trate normalmente. Obviamente hay pasión en la historia. Pasión hubo en la historia antigua. También en la moderna. Por ejemplo, hay evidentemente pasión en la guerra de Bush hijo contra Saddam Hussein, el antiguo enemigo de su padre. Pero también el odio está asociado a la codicia. Por eso no es raro que estos programas de odio contra los extranjeros vayan acompañados de medidas cuyo fin es extraer recursos y medios de la población a la que se desprecia: así, los extranjeros deberán pagar impuestos más altos que los nativos y se les extraerá recursos de otros modos -por ejemplo, obligándoles a seguir un curso de integración de varios miles de euros que los cursistas mismos deberán pagar; obligándoles a pagar tarifas extras altísimas, e ilegales en gran parte, si quieren vivir con sus familias, u obtener un documento de residencia oficial. También intentarán los fascistas de disminuir los gastos del estado con esos grupos, tratando de excluirles -como es el caso en Holanda- de los servicios médicos, de vivienda y otros.
Muchas veces los comentaristas de asuntos políticos pasan por alto este punto: el odio. O lo desdeñan, como esa parlamentaria del VVD que predica la "incorrección política", o sea la inmoralidad. Quizás convenga pensar en la significación de los nazis, como la expresión de un odio transformando en una ideología xenófoba. Ese régimen persiguió, oprimió, robó, encarceló, torturó y mató a millones de seres humanos, niños y adultos, hombres y mujeres. Llegó al punto de querer explotar económicamente lo que quedaba de sus víctimas -extrayéndoles los dientes de oro, por ejemplo, y experimentando con su piel y carne para fabricar lámpara y jabones. Esto no es nada imaginario. No es una película. Esto es una imagen del infierno. Los seres humanos que hicieron esto son, en mi opinión, demonios. Ellos y sus jefes son demonios llegados a la Tierra para causar el mal y el dolor de los pueblos de Dios. Son lo que llamamos ´el Mal´ en la Tierra. Este odio -injustificado, innecesario, incomprensible- es el mal propiamente dicho. Y no tiene otro objetivo que causar el mal a otros porque sí -en el menor de los casos, por codicia-, simplemente porque necesita re-afirmarse. (Este mecanismo mental se ve en operación en el ´axioma´: bin Laden ordenó un atentado en Nueva York; bin Laden vive en Afganistán; por tanto, hay que atacar a Iraq). Y porque necesita re-afirmarse, no necesita mayor justificación ni racionalidad. Su odio mismo es su justificación -de ahí el desprecio por la corrección moral y política.
¿Cómo se hace frente al mal? El odio es persistente. Utiliza todos los medios. Su objetivo es implantarse en tanto que tal, en tanto que odio socialmente reconocido como un bien cultural. El fascista quiere que se le rinda tributo según su falta de criterio: porque es más fuerte, porque para el fascista ser fuerte es o debe ser un criterio válido en la vida política; porque quiere, porque querer e imponerse es el punto del fascista, es aquí donde se prueba y demuestra su dominio; porque es blanco -poco le importa en realidad: su definición de lo correcto es siempre arbitraria y cambia bruscamente a cada momento; porque habla su idioma -así castigará y humillará a los que no lo hablen. Será capaz incluso de declararse cristiano, aunque los cristianos son para él también enemigos. Por lo mismo, muchos de sus decretos son arbitrarios y descerebrados: así lo quiere el fascista, quiere demostrar a su víctima que tiene completo dominio sobre ella y obligarla a hacer actos ridículos y humillantes, como llevar una estrella de tela amarilla en la ropa, o cargar con una tarjeta donde se especifica su puntaje desde el punto de vista de la integración, o negar a la víctima el derecho a vestirse como quiera. Poco le importa. Lo que le importa es humillar, y demostrar así su poder y su fuerza. La impunidad, para él, es un logro. Cometer un crimen, y no pagar por ello, el símbolo máximo de su poder.

Para El Fascista El Diálogo Es Una Pérdida De Tiempo
Argumentar con la extrema derecha es así imposible, fundamentalmente porque no le interesa. En realidad, su objetivo es acabar con el diálogo. El diálogo, para el fascista, es un método más para identificar a los que serán sus enemigos. Así, el fascista considera enemigos a todo el que se opone a él. Considera enemigos a los partidarios de la Constitución. Enemigos a los que respetan las leyes -como criticaba un ministro del VVD holandés a otro, despreciándolo públicamente por "preferir el respeto de las leyes antes que la defensa del pueblo holandés" (Remkes, del Interior, a Donner, demócrata-cristiano del CDA). Son enemigos también los que defienden los derechos humanos. Y también son sus enemigos los que defienden la simple y sana lógica. El fascista re-definirá las leyes de modo tal que las mismas acciones sean consideradas delito dependiendo de quien los comete. Es delito, en una reciente ley holandesa "incitar al odio contra las sociedades occidentales". Incitar al odio contra un grupo de la población -los musulmanes, en este caso- no es delito, sino libertad de expresión. Para la extrema derecha, todos somos enemigos.
No hay una fórmula para acabar con el mal. Tendremos que ir tirando. Se pregunta uno cómo es posible que los demócratas hayan dejado que las cosas llegaran tan lejos. Tan lejos en realidad que algunos partidos políticos de centro y de derecha los han admitido en su seno -¿cómo, sino, explicar que haya personas como Verdonk, Remkes, Zalm, van Aartsen, en un partido supuestamente liberal? ¿Cómo es posible que partidos demócratas hayan pactado y gobernado con un partido claramente fascista, como el de Pim Fortuyn? Se piensa que esos partidos no los consideran fascistas, ni peligrosos. Pero es evidente que son ambas cosas, como ya lo tienen en claro -aunque no les llaman así- muchos prohombres de derechas, como el antiguo ministro holandés del Interior. Tan urgente era la necesidad de llegar o mantenerse en el poder, que fueron capaces de unirse con el demonio para ello. ¿Cómo pueden esos partidos haber perdido tanto el norte moral? ¿Es también por ansia de poder y codicia? ¿Por qué han hecho la vista gorda durante años sobre el peligro fascista, sobre los atentados contra mezquitas y extranjeros? ¿Por qué no han tratado, como en Bélgica, de poner trabas legales y otras al desarrollo del fascismo?

Reprimir Al Fascismo
Algunos analistas dicen que, fascistas o no, esos grupos tienen derecho a participar en la vida política porque representan obviamente a una parte de la ciudadanía. Pero este es un punto de vista viciado y carente de ética y de inteligencia. Es evidente que no es razonable permitir la participación en la vida política de grupos e individuos que tienen por fin terminar el sistema político que hace posible justamente su participación. No es inteligente permitir a partidos políticos que ven la democracia como una debilidad y apenas un método, entre otros, para hacerse con el poder. Estos partidos deben ser prohibidos y reprimidos severamente. La democracia como sistema político supone una cierta comunidad de principios morales. Hoy en día, no es posible pensar la democracia como un mero método sin relación alguna con los derechos humanos o con principios morales internacionales europeos que prohíben, por ejemplo, la discriminación. La democracia no es simplemente contar los votos de todos. Si un grupo de la población se manifiesta políticamente contra estos principios, debe ser razonablemente reprimido y excluido de su participación en la vida política. También para defender la democracia hay que tener coraje.
Me temo que aquí un problema grave es que muchos políticos y comentaristas consideran a los fascistas miembros de su propia población. El fascismo les parece una reacción de su propio pueblo. Así, a los ministros holandeses les ha dado con referirse a los grupos terroristas de extrema derecha como "jóvenes exaltados". Sí, son exaltados, como lo son los grupos terroristas musulmanes. Pero a estos últimos el gobierno llama "terroristas internacionales". Pareciera que no les parece grave el terrorismo blanco. ¿Por qué? Ese terrorismo y esa gente es igual o más peligrosa aun que los otros terroristas. ¿Por qué no se les reprime? Aquí llegamos a un terreno de la vida política donde hay cosas inconfesables. El gobierno holandés se sustenta, pero sin admitirlo, en que esos grupos son formados por gente de su misma raza. El gobierno entiende sus motivos. Si lo confesara, el gobierno se excluiría voluntariamente de todo lo que llamamos "valores occidentales". El mal, que nos desprecia, evitará mostrar su verdadera cara. Nos la mostrará cuando sienta seguro.

¿Hay Fascismo En Holanda?
¿Por qué Holanda? ¿Por qué se desarrollaría justamente en Holanda este fascismo moderno? Dar respuesta a esto es mucho más complicado. Un historiador norteamericano, James Kennedy, dice que Holanda sufre un problema de identidad desde julio de 1995, cuando tropas holandesas se rindieron ante los serbios y permitieron que estos asesinaran a sangre fría a 7.800 niños y hombres musulmanes. En esa matanza, las tropas holandesas facilitaron su labor a los serbios separando a hombres de mujeres en los campos. Holanda, supuestamente, no ha podido remontarse de ese golpe a la imagen que tenía de sí misma. Sus soldados eran cobardes. Se hicieron cómplices de un espantoso crimen. Sin embargo, no se les juzgó. El gabinete entonces, en 2002, renunció colectivamente. Así pagó Holanda ese crimen ante la comunidad internacional. Desde entonces tenemos una tiranía fascista en el país. De las elecciones que siguieron a la debacle, surgió el partido fascista LPF, con el que partidos políticos demócratas, pero irresponsables, llegaron incluso a gobernar. Luego, se hicieron con su programa.
Para este cambio de constelación política tiene ingredientes psico-sociales. Pareciera ser que el mecanismo para dar cuenta de ese increíble acto de cobardía y bajeza incluía presentar los acontecimientos de entonces como justificados de algún modo. Así, se dirá que el enclave de Sbrenica era un antro de terroristas. Por lo demás, se dijo también, los serbios eran cristianos; los bosnios, musulmanes. Y ahora los acontecimientos en el mundo, sobre todo los atentados del 11 de septiembre de 2001, vienen a demostrar que se tenía razón: las sociedades musulmanas generan terrorismo. Los holandeses no consideran que la matanza de Sbrenica haya sido un acto de terror. A pesar de ello, la comunidad internacional no tomó medidas contra Holanda. El mundo guardó silencio. Se contentó con la caída del gabinete, que, dicho sea de paso, nada tenía que ver con la inmoral conducta de sus tropas. Este acontecimiento puede considerarse como una capitulación moral. Es el momento en que Holanda empieza a alejarse de lo que llamamos la civilización occidental.
Muchos críticos me han reprochado que niego la historia de Holanda. Que, por ejemplo, Holanda resistió la ocupación nazi. Estoy muy lejos de negar que hubo muchos holandeses que lucharon contra la ocupación. Pero no me olvido que la población colaboró con los alemanes y que ello condujo a que Holanda exterminara, como en Alemania y Polonia, a casi toda su población judía. No conviene olvidar estos hechos. Cuando se instalaron tribunales, en Holanda se juzgó, si no me equivoco, a cinco funcionarios holandeses nazis. Es increíble. Veía hace unos días un documental en televisión sobre la policía de Amsterdam durante la ocupación. Y me entero que la policía colaboró enteramente, desde el primer día, con los alemanes; que participó en la expropiación y transporte de los judíos a campos de concentración en Alemania; que cuando llegaron las tropas aliadas, quemó sus archivos; y que no fue purgada. No se castigó a ninguno de los policías que participaron en esos horrendos crímenes.
Y esos mismos policías que colaboraron con los nazis, son los que al año siguiente y posteriores pusieron flores en el monumento a las víctimas del nazismo. Este es el pasado de Holanda. Un pasado que se oculta y reprime. Un crimen sobre el que no se puede hablar y sobre el que hay que pretender que los holandeses no lo cometieron. Es simplemente una imagen distorsionada de la realidad. Pero había que mentir, y mentirse. Un país se libra de sus propios demonios cuando se enfrenta a ellos. Cuando los niega, en realidad los protege. Los mantiene a resguardo para dejarlos salir cuando crea que ha llegado su nueva oportunidad de manifestarse en la historia. Es nuevamente el mal, suelto por la Tierra. Y creen que ese momento ha llegado. Amparándose en la amenaza terrorista musulmana, implantarán un régimen demoníaco en este país, con guetos y campos de concentración, con expropiaciones y expulsiones, con medialunas en lugar de estrellas amarillas colgando de la ropa. El mal no tiene límites. Y nada impide que vuelva a re-editar el odio de un modo que le es conocido.

mérici

HOLANDESES PARTICIPARÁN EN MISIONES DE PAZ EN BOSNIA


A pesar del drama de Sbrenica, cuando las tropas holandesas abandonaron la defensa del enclave y participaron con los serbios en separar a hombres de mujeres, Holanda volverá a participar en una misión de paz en Bosnia. Entonces los serbios mataron a sangre fría a 7.800 niños y hombres musulmanes.
La Haya, Holanda. La Cámara Baja aprobó unánimemente la participación holandesa en la misión de paz europea Althea en Bosnia-Herzegovina. Es la primera vez que la Unión Europea llevará a cabo una misión de paz de esta envergadura en el marco de la Política de Defensa y Seguridad Europeas EVDB.
Con Althea, la UE se hace responsable desde el 2 de diciembre de las fuerzas SFOR de la OTAN para la estabilidad en este ‘patio' de la Unión.
Holanda participará durante 6 meses en la operación con 530 militares. Pero según el ministro Bot (Asuntos Exteriores) alguna forma de presencia holandesa será probablemente necesaria después de ese período.
Las tropas occidentales están estacionadas en el territorio donde Holanda sufrió uno de sus más grandes trauma tras la entrega del enclave musulmán de Sbrenica en 1995.
Entonces se necesitaban 60.000 soldados para estabilizar la región; esa cantidad ha sido reducida ahora a cerca de 6.000 tropas. Holanda ha reducido su participación de cerca de mil a casi 500 militares.
El ministro Kamp, de Defensa, había dejado entrever que quería poner punto final a la presencia holandesa en Bosnia. Sólo fue apoyado por su propio partido, el VVD.
El diputado del VVD, van Baalen dijo que su grupo apoyaría como máximo una prolongación. El ministro Bot y la mayoría de las otras fracciones en la Cámara opinan que Holanda mantiene sus responsabilidades en Bosnia.
El objetivo de la misión europea es tratar de que Bosnia, en el curso de los próximos dos años, sea ella misma responsable de su seguridad. Althea empezará por eso como una misión militar pero recibirá gradualmente el carácter de una policía. En abril del próximo año se evaluará la participación holandesa.

18 de noviembre de 2004
©volkskrant
©traducción mQh

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR EN HOLANDA: MEDIO MILLÓN DE CASOS


Impresionantes cifras sobre agresiones intra-familiares. Muere un niño a la semana por maltratos (más informaciones en la sección Holanda).
Rótterdam, Holanda. La policía calcula que en Holanda ocurren al año cientos de miles de casos de violencia intra-familiar. Desde abril de este año los 25 cuerpos policiales registrarán de la misma manera la violencia familiar, por lo que se pudo hacer un cálculo nacional. Los primeros resultados de este método se dieron a conocer hoy.
Bajo la categoría ‘violencia familiar' la policía apunta no sólo los maltratos físicos (36 por ciento de los casos) sino también violencia psicológica (47 por ciento), amenazas (11 por ciento), agresión sexual (3 por ciento) y acoso (3 por ciento).
La mayor parte de las agresiones, casi un 80 por ciento, se dirigen a la pareja o ex pareja; en un 9 por ciento de los casos, las víctimas son niños. En todas las categorías la víctima es usualmente mujer, en promedio un 82 por ciento de los incidentes. Dos tercios de las víctimas de agresiones sexuales son menores de 24 años.
Para la investigación la policía utilizó datos de incidentes registrados por los cuerpos de policía en el período de mayo a agosto. Antes de esa fecha, los cuerpos usaban cada uno su propio método, por lo que las cifras no eran utilizables para llegar a un panorama nacional. En el período de investigación se registraron 18.795 denuncias. En un año serían unas 56.000 denuncias.
El jefe del proyecto, el comisario G. Dijksma, piensa que el total de casos de violencia intra-familiar redondea el medio millón de casos. Este cálculo se basa en un estudio del ministerio de Justicia de 1997, del que se desprendió que sólo un 12 por ciento de los casos llega a ser conocido por la policía.
No hay disponibles investigaciones más recientes. "Es posible que el porcentaje haya subido en los últimos años y que por tanto el cálculo de medio millón de casos sea menor", dice H. Ferwerda de la oficina de investigación Beke, que procesa las cifras de la policía. El número de incidentes de los que se hace denuncia ha subido enormemente desde 1997. "Pero se trata de 450.000 o de 500.000 casos, la señal es clara".
La policía no tiene cifras sobr el número de víctimas. En muchos casos la violencia intra-familiar es "pan de cada día", dice Ferwerda. Según Dijksma las víctimas son maltratadas 38 veces antes de que llegue a conocimiento de la policía. Tampoco está claro cuáles son las diferencias entre víctimas nativas y extranjeras.

18 de noviembre de 2004
©nrc
©traducción mQh