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CONTROLES DE COCAÍNA EN EL AEROPUERTO DE ÁMSTERDAM


El ministro envía de regreso a sus países sin juicio a contrabandistas con menos de 3 kilos.

La Haya, Holanda. Las autoridades del aeropuerto de Schiphol decomisan cada vez menos cocaína. Según el ministro Piet Hein Donner, de Justicia, ello es consecuencia de los controles totales que se están realizando.
Mediante estos chequeos totales se controlan minuciosamente los ‘vuelos de riesgo'. La policía de aduana y la militar cogieron en enero 500 kilos de cocaína. En mayo tan solo 80.
Según Donner los controles han conducido a otros métodos de contrabando. Proporcionalmente hay más boleros [que transportan coca en la barriga] que antes. Como de esta manera sólo se puede transportar una cantidad relativamente pequeña, ha disminuido la cantidad de coca que entra en el país a través del aeropuerto.
Si se mantiene la tendencia, Donner quiere continuar con estos controles totales.
El ministro envía de regreso a sus países sin juicio a aquellas personas que traigan menos de 3 kilos, con el fin de evitar sobrecargas del aparato jurídico. Según él, los contrabandistas no piensan en caer por debajo de este límite a la hora de hacer el transporte.
Los controles totales ("al 100%") sobre todo se centran en aviones que llegan de las Antillas, Suriname y Venezuela [este último país se añadió hace poco a la lista]. Los críticos advierten al gobierno que los contrabandistas se desvían hacia otras rutas, y llegan después de un desvío al aeropuerto de Ámsterdam, debido ello a la atención que la policía está prestando a los vuelos de los mencionados ‘países de riesgo'.

25 de julio de 2004
©hetparool
©traducción mQh

¿Está En Peligro La Identidad Holandesa?


columna de mérici
Muchos atribuyen la actual actitud holandesa hacia los extranjeros, y en particular hacia los árabes o musulmanes, a que los percibirían como una amenaza para su identidad.
Sin embargo, esta identidad holandesa no ha sido definida en ninguna parte. Y una reciente encuesta sobre este asunto no pudo procesar los datos por la incoherencia de las respuestas a la pregunta sobre qué era la identidad.
Este es realmente algo asombroso, y pasará sin duda alguna a los anales de la sociología holandesa.
Así, si las actitudes actuales no se derivan de una amenaza percibida a la identidad nacional, ¿de dónde proviene este ánimo xenofóbico?
Hay que señalar en primer lugar que gran parte de estas actitudes han sido y son activamente alentadas por el gobierno y que la población es en gran parte ajena a las maquinaciones de sus autoridades actuales.
Todo el mundo se ha sorprendido de lo que se percibe como un rompimiento con las tradiciones holandesas de tolerancia, solidaridad y hospitalidad. Ámsterdam era reconocida y orgullosamente una ciudad de inmigrantes y refugiados.
No ha de olvidarse sin embargo que también es la cultura y sociedad que dio origen al comercio de esclavos y al apartheid en la antigua colonia de África del Sur.
También es el país donde durante la ocupación nazi la población colaboró masivamente con las fuerzas ocupantes. Sus gentes desvariaron también que eran de sangre germánica.
Esas dos tendencias -de rechazo al extranjero, de acogida al exiliado- están presentes en todas partes y no hay que pretender que alguna de las actitudes sea realmente típica de los holandeses.
Simplemente en esta época reinan los subnormales. Y el reinado terminará algún día previsible.
Los holandeses no han pedido a las nuevas autoridades que nombraran de ministro a un antigua directora de prisiones, que trata a los extranjeros como si fuesen presidiarios y delincuentes. Tampoco pidió la gente que se persiguiera a los refugiados y se les encerrase y apalease, se les dejase morir por inasistencia médica, se les devolviera a que fueran matados por los enemigos de los que vienen huyendo de sus países de origen. No pidió la gente que el ministro ordenara a la policía auscultar el ano de los extranjeros en los aeropuertos. No pidió tampoco que se obstaculizara el matrimonio con extranjeros. Ni que se echase de sus casas a los refugiados.
Esos planes no son de los holandeses. Son sólo medidas tomadas por un grupo oscuro de políticos y asesores trasnochados y acomplejados, y no por ello menos peligrosos para la libertad de Holanda y Europa.
Hay un buen porcentaje de holandeses que percibe a los árabes como una amenaza. Esas cifras no son muy diferentes en otros países. ¿Se puede esperar otra cosa después de los atroces atentados de Nueva York, Bali, Casablanca, Madrid y decenas de otras ciudades en todo el mundo y de la continuación de la absurda, ilegal y criminal invasión y ocupación de Iraq? Son sentimientos pasajeros.
La opinión pública recuperará la razón y verá que la amenaza terrorista no requiere ni la actual aberrante e inhumana política de deportaciones ni la supresión de las libertades y derechos civiles ni políticas insensatas e ilegales de inmigración.
Hay quién dice que el asesinato de Pim Fortuyn es lo que provocó este cambio de la opinión. Ese asesinato, vale decir, y no los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La postura es intrigante. El líder neonazi fue asesinado por un militante de un grupo ecologista extremo. Se supone -pero no se sabe con certeza- que lo mató a causa de las opiniones del político extremista sobre los árabes o por algún otro motivo.
Como quiera que sea, la extrema derecha y los neonazis hicieron uso de la oportunidad. Incluso formaron gobierno. Y a partir de ese momento la ideología oficial del estado ha estado imbuida por las perversiones neonazis del anterior gobierno y del líder asesinado. Los neonazis se han ido, pero otros políticos más "decentes" han hecho suyo el programa extremista.
Las fuerzas políticas de extrema derecha han estado largo tiempo en el poder, desde 1998, para implementar campañas xenofóbicas a todo trapo. Y lo viene haciendo efectivamente, siendo una de las últimas el llamado a denunciar a los residentes ilegales a la policía. Ahora todo el mundo parece estar convencido de la maldad de los musulmanes. Pero el día anterior a que el gobierno asumiera, la gente no pensaba así.
Francamente, la inconsciente ordinariez y arrogancia de los actuales representantes del pueblo han transformado la vida política en un simulacro de prisión. Ahora los ministros dan órdenes y ladran y amenazan y taconean y miran fijo y llevan botas e impermeables de nazis, pero te meten en cana si los llamas nazis. En las sesiones parlamentarias y en los pasillos del parlamento se tratan a insultos y empellones y el resto de los diputados pasan atemorizados por ellos. Los periodistas se callan. Ahora los ministros se expresan con desprecio y absurdos aires de superioridad sobre los extranjeros (sí, es muy divertido), a veces a grito pelado, y no terminan en cana. En mi país ideal, estarían presos. Ahora se decide expulsar a destinos inciertos a 26 mil extranjeros que tuvieron la desgracia de caer en el país en momentos en que gentes de semejante mala raza y sangre hacen de mandarines.
A una parte de la población le caeremos mal siempre. Siempre ha sido así en todas partes. Yo puedo vivir con eso. Acá hay nazis y gente que los amaba. Recuérdese que aquí el partido político más grande de la historia, con un millón y medio de miembros, fue el partido nazi colaboracionista. Recuérdese que no hace cincuenta años vivían cientos de miles de judíos en las ciudades y que sus vecinos les denunciaron para hacerse con sus viviendas y bienes. Hay muchas cosas que callar y olvidar por acá. Recuérdese que aquí reina el protestantismo, que puede ser la forma que asumió la resistencia de la cultura germánica ante el catolicismo occidental.
Las medidas que ha tomado el gobierno contra los árabes van dirigidas y afectan a todos los extranjeros, sin distinción. O lo harán a su tiempo. Sus políticas son derechamente nocivas y muy sospechosas. Las deportaciones y las cárceles para extranjeros, la llamada integración obligatoria, el desmantelamiento de la enseñanza para extranjeros, el cese total de los subsidios a las organizaciones culturales de extranjeros y, al mismo tiempo, la fundación y financiamiento de un centro de estudios del "pensamiento" del líder neonazi asesinado y la prohibición de comparar al gobierno con el régimen nazi lo dicen todo sobre a qué führer debe lealtad el gobierno actual.
Este es un gobierno que alimenta los sentimientos más bajos, crueles y rácanos de la gente porque le conviene ese ambiente de odio y miedo para mantenerse en el poder. El ideario neonazi ha incluso seducido a los laboristas, que hace quince años todavía entonaban el himno de los trabajadores.
Pero los holandeses siguen siendo como siempre. Ni peores ni mejores que otros. Eso de la identidad es cuento de viejas. Holanda no tiene una identidad tan marcada que la puedas definir en un dos por tres para definirla. Los holandeses no son católicos ni van a misa los domingos. Hay algunos que no dejan que sus hijos sean vistos por médicos. No rezan cinco veces al día mirando hacia la Mekka. No tienen bailes típicos elaborados, como los de los ballets folclóricos, por ejemplo. No conocen un deporte nacional distintivo, como la caza del zorro y las peleas de gallo. No se dan de azotes públicamente de vez en cuando hasta que sangran. No tienen más de una esposa. No ayunan un mes al año.
Pero a nadie de Ámsterdam, nacido aquí o no, le interesa que alguien lo haga. Al contrario. En todo caso, no a la gente holandesa de a pie. Sólo a la mala hierba de La Haya y alrededores.
mérici
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30 MESES DE CÁRCEL PARA HOMBRE QUE AMENAZÓ A PRIMER MINISTRO


En los últimos meses se han producido varias expresiones de protesta extremas, como la de las dos mujeres que manchan de ketchup a Rita Verdonk, ministra de integración y extranjería, la abogada que intenta atropellar a un funcionario, el abogado que reparte octavillas previniendo a la población de los peligros para la salud del instituto de inmigración. El gobierno reacciona aplicando penas durísimas de cárcel.
Ámsterdam. El juzgado de La Haya ha condenado al hombre que amenazó por email al primer ministro, Balkenende, a 30 meses de cárcel, de los cuales, 10 condicionales. Dennis K., de 35 años, además de por amenazas al ministro, ha sido encontrado culpable del robo a dos empresas.A principios de diciembre de 2003, K. le pidiEa Balkenende que prestase atención a su mala situación con la vivienda. El 11 de diciembre le mandó un segundo email, donde lo amenazaba con secuestrarlo. A finales de diciembre 2003, Balkenende respondió al primer email de K. con una carta donde remite al hombre a un centro de trabajo social de su localidad. K. volvió a mandarle el 18 de marzo de 2004 un email, titulado ‘Ahora te voy a matar'. Junto al texto le envió la foto de un hombre enmascarado con un arma en la mano.
©volkskrant ©traducción mQh

HOLANDA: UN PELIGRO PARA LA UNIÓN


columna de mérici
El 1 de julio comenzó el turno de Holanda en la presidencia de la Unión Europea, que se extenderá por demasiados meses. Ha coincidido con el nombramiento de un holandés a la coordinación europea de la lucha contra el terrorismo. Y son dos noticias muy malas para la democracia y la libertad de Europa.
Sobre todo inquieta que Holanda se ocupe de la coordinación anti-terrorista. Los antecedentes del país en este terreno son de los peores de Europa.
Para comenzar, el servicio secreto holandés participó en la conspiración para mentir y fabricar evidencias sobre las armas de destrucción masiva del dictador Saddam Hussein y su capacidad de ataque contra Europa. Aunque el gobierno holandés finalmente optó por basar su apoyo de la invasión de Iraq en una "decisión soberana" (vale decir, que el gobierno no deberá explicarse ante nadie, pues el principio supone la impunidad), el servicio secreto participó en la aberrante farsa, hoy conocida por todos e incluso aceptada por sus fabricadores.
Este solo hecho, en sí mismo, quita toda validez a las absurdas pretensiones holandesas. Un servicio de inteligencia servil como el de los Países Bajos no tiene nada que hacer en una Europa que necesita gente capaz a la altura de la labor.
La semana pasada decretó el gobierno un estado de alarma grave por amenazas concretas de atentados terroristas. El ministro del Interior dijo basar su decisión en informaciones del servicio secreto, que habría recibido supuestamente de Naciones Unidas en Nueva York. Allá habría llegado una carta de amenazas de Osama Bin Laden. Los atentados se cometerían en La Haya y Bruselas. El estado de alarma mencionaba además objetivos concretos y en razón de estos planes de atentado se detuvo a dos personas. Pero la verdad, según informó la prensa ayer y hoy, es que Naciones Unidas no informó para nada a Holanda por la simple razón de que la información, incluyendo la carta del cabecilla terrorista y los planes de atentados contra objetivos precisos, era falsa. Sin embargo, esas dos personas detenidas fueron explícitamente acusadas de planear uno de esos atentados. ¿Qué significa esto? ¿Cómo pretende el ministro procesar a esas dos personas por planear un atentado que ahora su propio servicio secreto dice que nunca existió?
Bien considerado, este caso es francamente aterrador. Trae a la memoria los hechos no muy lejanos acaecidos en Macedonia, donde el ministro del Interior del anterior gobierno de extrema derecha, similar al holandés en muchos respectos, ordenó matar a siete inmigrantes paquistaníes para hacer creer a la opinión pública y a Estados Unidos que eran blanco de los terroristas y que luchaban junto a Occidente contra ellos. La trama se descubrió; el ministro está encarcelado, y el nuevo gobierno pidió excusas a las familias y ofreció compensaciones. La estrategia es muy similar, aunque ciertamente no incluye el caso holandés todavía esos extremos.
Es grave que un ministro del Interior, jefe directo del jefe anti-terrorista de Europa, conspire de manera tan descarada y burda para mentir y fingir atentados imaginarios. Las intenciones son claras: hacer creer a la opinión pública que la amenaza es inminente para justificar medidas represivas de la población musulmana y la supresión de los derechos y libertades civiles.
También ha de recordarse que dos semanas atrás, con ocasión de una demostración en una pequeña ciudad del norte de Europa, contra la construcción de uno de los llamados ‘centros de partida' [ventrekcentra], las autoridades locales, con el consentimiento del gobierno, decretaron estado de emergencia en la zona, afectando a cuatro otras ciudades, que fueron aisladas telefónicamente y por carretera durante más de cuatro horas. La justificación de irritante mala fe es que había peligro para la seguridad y el orden público. En todo esto, el servicio secreto juega un papel destacado. Y también lo juega en sus labores de ayuda al nefasto Servicio de Inmigración y Naturalización [Immigratie- en Naturalisatiedienst], una dependencia que evoca cada vez más a unas SS nuevo estilo, que encabeza una antigua guardia y directora de prisiones de autoritarios y característicos aires.
Ayer anunciaba el ministro del Interior que quería unir a las policías y ponerlas bajo el mando directo del ministerio del Interior. La intención es grave y ominosa. Pretende poner a las policías del país bajo el mando del servicio secreto y, lo que es todavía peor, directamente bajo el mando del ministro. Estas son intenciones aviesas, si se atiende a la espeluznante hoja de servicio del ministro, que acaba de decretar un estado de alarma falso que Naciones Unidas acaba de desmentir. Sobre este capítulo ha de recordarse que el gobierno viene tratando desde hace un tiempo de controlar más directamente los cuerpos policiales, probablemente en preparación de los planes de implementación de las deportaciones forzosas y masivas de parte de la población extranjera. Hace unos meses han logrado finalmente uno de sus objetivos específicos, que era quitar a los alcaldes el mando de las policías locales y ponerlas bajo el mando directo del ministro. La consecuencia directa y evidente es que cuando los alcaldes, que no han estado colaborando con la ministro encargada de las deportaciones (la señora Rita Verdonk), rehúsen hacer intervenir a la policía para desalojar de sus casas a los refugiados, el ministro podrá anular a las autoridades locales. Es un plan siniestro. Y huele mal.
Hace algunas semanas se celebró el primer juicio -contra seis árabes sospechosos de querer cometer atentados terroristas- en que se aplicó la nueva ley del gobierno que permite que los jueces acepten como prueba definitoria las declaraciones anónimas de espías, agentes de policía y soplones e informantes. Naturalmente, fueron todos ampliamente condenados a largas estancias en prisión en base a esta aberrante manera de entender la administración de justicia. En estos juicios kafkianos el servicio secreto lleva la batuta.
También recientemente ha anunciado el gobierno su intención de hacer intervenir a la procuraduría pública toda vez que alguien en algún medio de prensa o público compare las medidas del gobierno con el período nazi o con la persecución de los judíos. Le disgusta al gobierno que se lo compare con los nazis y amenaza con penas de prisión a los que lo hagan.

Lleva la procuraduría en estos momentos algunos casos muy significativos: un señor, que envió un e-mail a un programa de televisión (cuyos redactores informaron a la policía) amenazando a un ministro literalmente con que "pasaría algo" en el mundo si no cambiaba dentro de dos semanas su política de deportaciones y se hacía solidario con dos señoras que mancharon con salsa de tomate a la ministro de Extranjería, está siendo acusado de planear un atentado terrorista y el fiscal, en el colmo del ridículo, pide nada menos que cadena perpetua para él. Las intenciones de acallar a la prensa y de intimidar a los ciudadanos son evidentes. Y en todo esto, el servicio secreto juega un importante papel.
¿Va pues Europa a dejar su seguridad en manos de matones? ¿En manos del mismo país que colaboró, con la cobardía de sus soldados y su odio por los musulmanes, en la muerte de siete mil vecinos de Sbrenica? ¿En manos de un gobierno que conspiró con Bush para falsificar las evidencias para hacer la guerra a Iraq? ¿En manos de un servicio secreto que guarda estrechas relaciones con Israel y su servicio secreto? ¿Un servicio secreto que inventa peligros y enemigos según manden las... autoridades?
Tendremos que aguantar, pues lo manda el reglamento. Y roguemos que no pase nada. El gobierno holandés viene implicado en una campaña contra los musulmanes que es absurda, injustificada, odiosa y ciertamente contraproducente. Sus políticas anti-árabes, xenofóbicas e ilegales, constituyen una terrible amenaza para Europa. Un coordinador holandés de la lucha anti-terrorista no va a impedir los atentados; lo más probable es que quiera provocarlos.
Hay que recordar que todos los gobiernos que se saben inmorales recurren a la represión y al terror para convencer a sus ciudadanos de que la mano dura es justificada. Es su única esperanza de permanecer en el poder. Son un peligro para la democracia y la libertad de Europa; un peligro para la civilización occidental.
Seis meses no es mucho. Ahora se harán eternos. Hay peligro. Que Dios esté con nosotros.


©traducción mQh

SOLDADO HOLANDÉS QUE MATÓ A IRAQUÍ SERÁ PROCESADO



Arnhem, Holanda. La Procuraduría Pública en Arhem procesará al marine Erik O. por el homicidio de un iraquí en el sur de Iraq. Así lo hizo saber un portavoz de la PP el martes.
Según la PP el 27 de diciembre del año pasado violó las instrucciones de servicio que son válidas para los militares holandeses en Iraq, al disparar contra un grupo de iraquíes.
Eso ocurrió durante un incidente en el que una turba de iraquíes trataba de robar un contenedor que se había deslizado de un camión. Según testimonios de otros marines presentes en el incidente, O. no tenía motivos para disparar. O. era en ese momento comandante de una unidad de operaciones especiales.
Según la fiscalía se trata de un delito militar porque murió alguien y se puso en peligro la vida de otros. El acusado debe presentarse ante el juez el 27 de septiembre. Una sala militar de un tribunal consta de dos jueces y un militar.
La Justicia detuvo a O. a fines del año pasado y lo trasladó a Holanda el día de Noche Vieja bajo acusación de asesinato, homicidio o muerte por imprudencia. El marine fue dejado en libertad una semana más tarde, por resolución del juez de instrucción de Arnhem. Eso ocurrió entonces debido a falta de evidencias en relación con la acusación formulada en primera instancia.
La policía militar envió después un equipo especial a Iraq con el fin de realizar una investigación adicional. De una circular confidencial del jefe de la PP, J. de Wijkerslooth, se desprende que Justicia ya pensaba que después de más investigaciones sí habría motivos para procesar al marine.
De Wijkerslooth escribió que según declaraciones de testigos, O. disparó un tiro de advertencia al aire. Para el segundo tiro, dijo un testigo militar, apuntó a la multitud y miró por el visor. O. disparó al suelo, a unos cien metros, a la izquierda de un grupo de iraquíes que se mostraban amenazantes.
Según la Procuraduría otros marines han declarado que no vieron como peligrosa la situación en que se encontraban ese 27 de diciembre. Por eso, según las instrucciones sobre el uso de fuerza, O. no debió haber disparado.
Del pasado militar de O. se desprende que el marine, por lo menos en la visión de la policía militar, ha mostrado tener un "umbral muy bajo" en el uso de violencia. O. participó en el pasado en operaciones violentas. Fue miembro de una unidad de elite BBE -una unidad de apoyo especial- de los marines. Como sargento mayor estuvo involucrado en un tiroteo.
En una entrevista en mayo en el programa de televisión NOVA, O. dijo que creía haber actuado correctamente y que no tiene culpa de nada. O. no ha sido condenado antes.

16 de julio de 2004
©volkskrant ©traducción mQh

NACIONES UNIDAS CONDENA POLÍTICA HOLANDESA DE INTEGRACIÓN OBLIGATORIA - roel janssen



La Haya, Holanda. La integración obligatoria de inmigrantes niega la diversidad humana y la existencia de identidades plurales. Eso dice en el informe sobre Desarrollo Humano, del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, que se publicó ayer, y que trata de la libertad cultural en el mundo.
La Organización de Naciones Unidas constata que en los países de Europa Occidental el flujo de emigrantes seguirá siendo imprescindible para mantener a niveles la fuerza de trabajo durante las próximas décadas. Las duras exigencias de adaptación a la cultura nacional por parte de los recién llegados, no son, según el informe, buena idea. Con esta afirmación, Naciones Unidas implícitamente condena la política de integración del gobierno holandés.
El Informe sobre Desarrollo Humano es una defensa del multiculturalismo en un mundo que se caracteriza por una cada vez mayor interrelación humana, cultural y económica. "Ningún país ha registrado desarrollos cerrando sus fronteras. Ya no podemos imaginarnos sin diversidad; y seguirá aumentando. Los Estados tienen que encontrar modos de alcanzar su identidad nacionala en mitad de esta diversidad", se dice en el informe. El concepto ‘cultura' se utiliza en el informe en su sentido más amplio, y abarca desde lengua y tradiciones a religión e identidad étnica.
Los intentos de frenar los flujos de personas van en contra de la globalización. Los recién llegados, como los emigrantes en Europa, deben tener la oportunidad de convertirse en participantes plenos de la vida social de su país de adopción, pero a la vez deben poder mantener los lazos con sus países de origen. El Programa de Desarrollo de Naciones Unidas aboga por el mantenimiento del multilingüismo en las escuelas, el reconocimiento de la doble nacionalidad, el trato preferente de las minorías, el respeto por los distintos sistemas de valores culturales y el espacio para el uso de vestimentas como los pañuelos islámicos. Además, debe haber un reconocimiento de asuntos como derechos humanos y estado de derecho.

16 juli 2004©nrc ©traducción mQh

MÉDICO SERÁ PROCESADO POR CASO DE EUTANASIA



Breda, Holanda. Un médico de 31 años de Nimega debe justificar ante un juez la muerte de un paciente de 77 años. El hombre, gravemente enfermo, murió en mayo del año pasado en el hospital de Oosterhout después de que el médico le pusiera una inyección. Así lo dio a conocer este viernes en Breda una portavoz de la Procuraduría Pública PP.
Además de morfina, el médico le suministró una cantidad del barbitúrico Dormicum. El médico no había mencionado el barbitúrico en la lista de medicinas del paciente. Además, en el acta de defunción el médico había declarado la muerte del paciente como debida a causas naturales.
Según la PP el hombre de Nimega causó la muerte del paciente "deliberadamente y con premeditación". Justicia toma el asunto muy en serio. "No está claro para nosotros de que se trata de un caso de eutanasia", dijo la portavoz. El caso está en lista de espera para el 28 de octubre.
C. Korvinus, abogado del médico, piensa que es "absurdo e injusto" que la PP procese a su defendido. "Se trataba de un paciente moribundo. La administración de medios adecuados en esa situación era completamente normal. Este caso lo denunció un enfermero que se sintió sobrepasado. Pero la familia apoya al médico", dijo. Según el abogado, tres renombrados profesores de medicina han deliberado sobre el asunto y llegado a la conclusión de que nada se puede reprochar al médico.

16 de julio de 2004
©nu ©traducción mQh

POLICÍA NO SE ENTERÓ DE ALARMA TERRORISTA



Rijkswijk, Holanda. Las sospechas de que el estado de alarma terrorista decretado por el gobierno el fin de semana pasado era dudoso parecen confirmarse: según un sindicato de policías, se enteraron del estado de alarma por el diario.
Gran inquietud ha surgido entre policías debido a la falta de información sobre la alarma terrorista del que fue decretada el viernes pasado. Así informó el sindicato de policías ACP. El sindicato se ha quejado en una carta enviada al ministro de Asuntos Interiores, Remkes.
En la carta el ACP exige más claridad sobre la alarma terrorista. Según el sindicato, muchos policías se enteraron por el diario que estaban en estado de alerta grave.
El viernes por la tarde y noche se tomaron en diversos lugares de Holanda medidas extraordinarias por una amenaza grave de atentado terrorista. El gobierno decidió decretar estado de alarma sobre la base de indicaciones del Servicio General de Información y Seguridad AIVD de que grupos de musulmanes extremistas posiblemente preparaban un atentado.
El sindicato se sorprende de la falta de información sobre las medidas de seguridad que deben tomarse ahora que Holanda tiene la presidencia de la Unión Europea. "Los policías que van a desempeñar un papel activo en esas medidas de seguridad apreciarían enormemente que el ministerio les informará sobre ello", escribió el ACP.
El ministro Remkes dijo que había informado a todos los cuerpos de policía sobre el estado de alarma. El departamento no ha recibido otras quejas sobre el asunto.
Así lo hizo saber un portavoz de Remkes el miércoles, en una reacción a la carta del sindicato de policías.

16 de julio de 2004
©volkskrant ©traducción mQh