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persiste demencia serbia


[Roger Cohen] Ilusiones de una gran Serbia siguen en mentalidad de opinión pública.
Todos los meses, se pregunta a los oficiales de las fuerzas armadas de Serbia y Montenegro si han viajado al extranjero. La pregunta es una rutina, un resto de la era comunista.
Las respuestas mencionan unas vacaciones familiares en Turquía, una visita a la costa del Mar Negro. Más oficiales viajan en estos días, a menudo con pasaportes nuevos, aunque los salarios mensuales de 450 dólares (para un teniente coronel) limitan las estadías en el extranjero.
Pero existe un problema, y no es nuevo en Serbia, con definir que está dentro y qué fuera del país.
Algunos oficiales que han visitado Bosnia son reluctantes a clasificar sus viajes como en el extranjero. Dicen que estuvieron asignados allá y no serán capaces nunca de considerar al antiguo territorio yugoslavo como "extranjero".
Las protestas son rechazadas sumariamente: Ahora un frontera internacional separa a Serbia de Bosnia. Pero esas pequeñas confrontaciones, presenciadas y narradas por un miembro del ejército, dicen mucho sobre la confusión de Serbia a medida que se aproxima el quinto aniversario del derrocamiento de Slobodan Milosevic, el 5 de octubre.
En su nivel más básico, está confusión se deriva de la geografía. Como parte de la gran pregunta de dónde termina Europa, un asunto de creciente debate en Bruselas, se encuentra en la pregunta menor pero más volátil sobre dónde termina Serbia.
El histórico error serbio de 1918, cuando el reino victorioso apostó por el gran país que tomaría el nombre de Yugoslavia, antes que consolidar el compacto estado de Serbia, continúa acosando a Belgrado. No está claro cómo completar la larga retirada de esta arrogante extralimitación.
El territorio gobernado por Belgrado sigue reduciéndose. El próximo año, bajo un acuerdo propuesto por el jefe de política de exterior de la Unión Europea, Javier Solana, Montenegro piensa llamar a un referéndum para decidir si separarse.
Su unión con Serbia ya tiene mucho de ilusoria -las dos repúblicas usan monedas diferentes- y muchos fatigados serbios se muestran inclinados a decir adiós a la divertida federación llamada a veces ‘Solandia'.
Pero Vojislav Kostunica, el conservador primer ministro de Serbia, se opone a la independencia montenegrina. También se opone el ejército. Y también la Unión Europea, que no ve la necesidad de crear otro mini-estado europeo. Y también muchos montenegrinos que se preocupan de que puedan perder el acceso a los buenos hospitales de Belgrado y otros privilegios. Como resultado, el referéndum del 2006 sigue siendo incierto.
Esta incertidumbre es inútil. "Mientras más pronto deciden, cuanto mejor", dijo Goran Svilanovic, ex primer ministro. "Necesitamos saber la respuesta a esta pregunta: ¿Estás en mi país o no? La gente sufre de un problema de identidad crónico".
La naturaleza de ese problemas es suficientemente conocido. Belgrado es la capital de un país que está desapareciendo y que se estiraba antes hasta la frontera austriaca. El estuco desconchado de las paredes y los coches viejos son emblemáticos de la decadencia. Nadie necesita pensarlo demasiado para saber quién fue el gran perdedor de la desintegración de Yugoslavia. Eslovenia y Croacia han dejado a Serbia en el polvo.
Pero las ilusiones serbias persisten. Como sugiere la reluctancia de los oficiales de clasificar a Bosnia como país extranjero, la antigua grandeza es difícil se reconciliar con la pequeñez actual. Eso hace que la mediocre realidad sea más difícil de aceptar.
Parte de esta realidad es que Montenegro no está solo en contemplar una secesión. Es probable que las negociaciones sobre la posición de Kosovo empiecen más tarde este año -Kosovo es formalmente parte de Serbia, aunque en realidad es un distrito de la comunidad internacional, y según la opinión de casi todos sus ciudadanos albaneses étnicos, un estado independiente putativo.
Lo que se siembra, se cosecha. Kovoso fue la plataforma de lanzamiento del demente nacionalismo inventado por Milosevic cuando Yugoslavia empezó a desmoronarse. Ahora será, con toda probabilidad, el último pedazo que deje Serbia, pero no sin una amarga pelea sobre lo que muchos serbios llaman la cuna de su civilización.
Cuando el fin de semana pasada dos serbios murieron en un tiroteo en Kosovo, Kostunica y Boris Tadic, el presidente serbio, se apresuraron a emitir declaraciones de indignación. En esencia, sus mensajes eran que el incidente demostraba lo lejos que estaba Kosovo de las normas básicas exigidas por Europa y Estados Unidos para cualquier comunidad con ambiciones de auto-gobierno. Tenían un argumento.
Sin embargo, el problema es que Serbia, siempre rápida en su denuncia del "terrorismo" de los albaneses étnicos de Kosovo, apenas ha empezado a enfrentarse a los crímenes que cometió en gran escala en Croacia, Bosnia y Kosovo en los años noventa.
Un video que mostraba a serbios matando a musulmanes en Srebrenica, que apareció en junio en el tribunal por crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia de La Haya, provocó aquí consternación. Eso fue saludable. Fue también una terrible demostración del grado de ignorancia serbia una década después de la guerra de Bosnia. En el video se muestra el asesinato de seis musulmanes bosnios en 1995. ¡Seis! En los primeros meses de la guerra de Bosnia de 1992, decenas de miles de musulmanes fueron desalojados de sus casas, detenidos en campos y asesinados selectivamente. Sobre esa homicida campaña no se dice nada. Desde Kostunica para abajo, domina la ofuscación del tipo: "Ellos no mataron, nosotros los matamos".
"Si preguntas a la gente sobre si integrarse a la Unión Europea, todo el mundo está de acuerdo", dijo Dusan Pavlovic, cientista político. "Pero si preguntas sobre la responsabilidad serbia en los crímenes de guerra, la mayoría de la gente dice que no. Y si les preguntas cómo piensan integrarse a la Unión Europea sin aceptar esa responsabilidad, te quedan mirando sin nada que decir".
Por supuesto, el avance hacia la integración en la UE no ocurrirá hasta que dos de los principales protagonistas de la violencia serbia, el general Ratko Mladic y Radovan Karadzic, no sean entregados al tribunal internacional. Kostunica y Tadic han prometido su captura, pero los sentimientos nacionales están divididos.
Dentro del ejército, oficiales jóvenes, con un ojo en la integración potencial a la OTAN, aprueban la entrega de Mladic. Pero los más viejos no aceptan su captura. "Dicen que nunca aceptarán la detención de un hombre que luchó en Bosnia", dijo el miembro del ejército.
Eso es interesante. Una de las muchas invenciones de Serbia, y de Milosevic, era que el ejército yugoslavo nunca peleó en Bosnia y que la campaña no tenía nada que ver con Belgrado. Por supuesto, es un sin sentido, pero Serbia sigue ambivalente sobre la realidad.

E-mail: rcohen@iht.com

1 de septiembre de 2005
©new york times
©traducción mQh

pueblo de forajidos


[Clifford Krauss] Yukón está poblado por convictos y fantasmas.
Dawson, Territorio de Yukón, Canadá. La gente aquí todavía lía sus propios cigarrillos, beben montones y juegan en un casino donde el ritmo sincopado se toca en un piano de pared. Ha sido así desde que hace un siglo la gran fiebre del oro de Klondike llenó en pocos meses Dawson de 30.000 mineros enloquecidos por el oro, bailarinas y una gran variedad de gamberros.
En estos días el pueblo cuenta con 1.200 habitantes y el gobierno municipal se encuentra en bancarrota, a pesar de una creciente industria turística y una colonia de artistas. Pero en el remoto Yukón algunas cosas nunca cambian.
Las calles siguen sin pavimentar, las aceras son de madera, los edificios clásicos son de madera y muchas casas son poco más que cabañas de troncos, sin agua corriente ni electricidad. Las agua del alcantarillado municipal todavía corren sin tratar hacia el río Yukón, para horror de los ecologistas e indios que viven corriente abajo, hasta en Alaska.
Este área se llamaba el Salvaje Oeste. Dawson, que muchos residentes todavía llaman Dawson City, todavía lo es. Apenas el otro día un hombre incendió un garaje de la sede de la Real Policía Montada de Canadá, destruyendo una lancha de propulsión a chorro, sin motivo aparente.
Se rumorea que en un hotel en el centro acechan los fantasmas y otro rumor sigue la vieja tradición de mezclar las bebidas con dedos humanos en salmuera (el local dice que son deshidratados y conservados en sal) donados por la gente en sus testamentos o por los desafortunados que sufren congelamientos en invierno. (Los que las beben son inscritos en el ‘Club del Cóctel del Dedo Agrio').
El gusano del oro tarda en morir, y mucha gente aquí todavía trabaja en la minería en los ríos y manantiales circundantes. Montones de vecinos, incluyendo a sus principales políticos, tienen antecedentes criminales. E incluso los que no parecen venir escapando de algo o que simplemente buscan el tipo de libertad que no se encuentra en lugares corrientes.
"Una cosa sobre Yukón: el pasado lo dejas en la puerta", dijo Bob Hilliard, 53, el pianista de Dawson, mejor conocido como Barnacle Bob. "Hay un montón de historias personales que es mejor dejar fuera del territorio".
Entre los grandes estafadores, dicen algunos, se encuentran los líderes municipales de Dawson. Peter Jenkins, que fue alcalde de 1980 a 1994, es conocido aquí como ‘Pete el Pirata' porque -lo admite espontáneamente- pirateaba las señales de satélite y distribuía televisión gratuitamente a la gente del pueblo.
"Ayudé a traer la televisión a mi comunidad", dijo Jenkins, sonriendo, hace poco. Sin una pizca de remordimiento, explicó cómo el pueblo se subscribió a la televisión por satélite pagando tasas residenciales inscribiendo los nombres de gente muerta, pioneros como Tagish Charley y Skookum Jim.
Jenkins, ahora jefe adjunto de todo Yukón, ganó las elecciones de alcalde aunque había sido condenado por perjurio en los años setenta, cuando se descubrió que su hotel estaba robando electricidad. Aprendió a volar cuando estuvo en la cárcel de seguridad mínima en Whitehorse. El premier de Yukón, Dennis Fentie, fue condenado por tráfico de drogas en 1975 y pasó 17 meses en una penitenciaría federal antes de ser indultado.
"En Yukón, todo es transparente", dijo Jenkins en una entrevista. "No existen los secretos".
La política de Dawson es dominada por la enemistad entre Jenkins y Glen Everitt, que fue alcalde e 1996 hasta abril de 2004, cuando el gobierno territorial despidió al ayuntamiento debido a irregularidades fiscales, acusaciones de corrupción y crecientes deudas. Una nueva intervención de cuentas y una revisión financiera mostró que casi 200.000 dólares fueron hechos desaparecer o fueron malgastados por importantes funcionarios del ayuntamiento. "El abuso de las tarjetas de crédito de la municipalidad de parte de funcionarios de Dawson era un secreto público", dice el informe.
Everitt está siendo investigado por la Real Policía Montada de Canadá, y ha admitido públicamente ante la Compañía de Radiodifusión Canadiense haber presentado una cuenta de un bar de más de 2.000 dólares, a cargo de la municipalidad, que estaba escrita en una servilleta y firmada por una camarera. Su explicación al CBC fue que era "un asunto promocional".
Pero en una entrevista culpó del escándalo a sus enemigos políticos.
Everitt dijo que estaba considerando presentarse nuevamente al cargo de alcalde, dependiendo de quién se presente cuando se restablezca el gobierno democrático.
"Aquí la mayoría de la gente perdona los errores de los otros", dijo Everitt. "La gente no juzga a los otros por su pasado. Se concentran en lo que ofrecen en el presente".
Para sus vecinos y visitantes habituales, Dawson tiene una poderosa cualidad redentora, un lugar donde todos tienen una segunda posibilidad, y gente de todo tipo, edades y profesiones se sienten protegidos y aceptados por los otros.
"En una ciudad, un tipo como yo sería considerado un vagabundo y la gente rica no sabría qué hacer conmigo", dijo Bill Donaldson, 41, que es aquí mejor conocido como ‘Bill el Cavernario', porque vive en una caverna al otro lado del río. "Aquí puede beber con cualquiera y le escucharán, y si no nos conocieras no sabrías quiénes son los ricos y quiénes los vagabundos. Nos vemos todos iguales".
La sensación de que están todos juntos en Dawson sorprendió a Wade Simon, propietario de uno de los restaurantes más importantes del pueblo, cuando fue detenido en 1997. Un policía montado entró al restaurante, el Klondike Kate's, y lo detuvo por rompimiento de la libertad condicional tras pasar un tiempo en la cárcel por agresión en Quebec hace 17 años.
El pueblo se unió en torno a Simon, y los vecinos escribieron docenas de cartas a la comisión local de libertad condicional defendiendo su causa. Fue liberado rápidamente y volvió a su restaurante. Su novia, que no conocía los detalles más oscuros de su vida anterior, se casó con él de todos modos.
Después de que Simon fuera liberado, recordó que "un montón de gente del pueblo me vino a ver y me contaron sus historias".
"También han hecho cosas", dijo. "Yo era el sacerdote en la cabina".
Ahora está contento de haber sido atrapado y puede vivir su vida sin mirar sobre sus hombros. "Aquí es donde terminó todo, y donde comenzó todo", dijo durante una entrevista en la ordenada terraza de su restaurante. "En este lugar me siento en casa".

1 de septiembre de 2005
17 de junio de 2005
©new york times
©traducción mQh


daneses limitan libertades


[Kevin Sullivan] Dinamarca adopta medidas antiterroristas en medio de preocupación de defensores de las libertades civiles.
Copenhagen, Suecia. Said Mansour, un hombre de complexión delgada y una tupida barba, cree que los musulmanes tienen derecho a matar a americanos en Iraq, dijo, porque "esto es una guerra, no un picnic".
Así, explicó la semana pasada en una entrevista, no vacilaba en bajar y quemar CDs con videos de internet con imágenes de decapitaciones en Iraq y discursos de Abu Musab Zarqawi, el cerebro terrorista detrás de gran parte de la resistencia iraquí.
Ahora la policía danesa intenta convertir a Mansour, 45, un ciudadano danés nacido en Marruecos, en la primera persona en ser acusada bajo una ley antiterrorista aprobada en 2002 que prohíbe la instigación al terrorismo o prestar asistencia a terroristas. Fuentes policiales dijeron que Mansour será probablemente acusado de distribuir CDs que contenían los incendiarios discursos yihadistas y las espeluznantes imágenes.
La ley contiene restricciones de la libertad de expresión que son extraordinarias en un país famoso por su tolerancia de todo punto de vista. Ilustra cómo las democracias en Europa adoptan medidas más severas en una era de creciente violencia terrorista, a pesar de las protestas de que se sacrifican en el proceso las libertades civiles.
Los atentados contra los trenes en Madrid en 2004, que mataron a 191 personas, y los atentados con bomba en Londres el mes pasado, que mataron a 56, incluyendo a los cuatro terroristas, han añadido todavía más urgencia al tema.
"Tenemos que mirar la realidad", dijo Rikker Hvilshoj, ministro de Asilo, Inmigración e Intregración de Dinamarca, observando que algunos han abusado de las garantías de la libertad de expresión de Dinamarca, al fomentar la violencia y los asesinatos. "El día que no tengamos libertad de expresión, habrán ganado los fundamentalistas", dijo. "Por otro lado, no podemos ser ingenuos".
Expertos dicen que el debate sobre cómo equilibrar las protecciones antiterroristas con las libertades individuales es una de las primeras prioridades en el programa de los países europeos. El tema es especialmente intenso en Dinamarca, Italia y Polonia -que tienen tropas en Iraq como parte de la coalición norteamericana y temen que puedan ser los próximos objetivos- y en España, después de los atentados de marzo de 2004.
"Los ánimos han cambiado en Europa y ahora se prefiere más seguridad que antes de los atentados de Londres", dijo Daniel Keohane, investigador del Centro de Reforma Europea de Londres. "Los europeos han sido siempre muy cuidadosos a la hora de limitar las libertades civiles. Pero cuando vives el terrorismo, cambia tu punto de vista".
Francia, que tiene la comunidad musulmana más grande de Europa -6 millones de personas- acaba de anunciar planes para reforzar sus leyes antiterroristas, las más severas de Europa. Gran Bretaña se propone prohibir o deportar a los que inciten al terrorismo, cerrar librerías o templos usados por grupos radicales y penalizar las expresiones que "fomenten, justifiquen o ensalcen" el terrorismo.
Grupos de derechos humanos y líderes musulmanes han calificado esas medidas de demasiado amplias.
"Lo que puede ser visto como ensalzamiento del terrorismo por una persona, puede ser visto como una explicación de las causas del terrorismo por otra", dijo Azzam Tamimi, importante personero de la Asociación Musulmana de Gran Bretaña.
Algunos activistas políticos aquí dijeron que el gobierno estaba pisoteando las garantías de la libertad de expresión contenidas en la constitución danesa.
"Han cruzado la línea", dijo Naser Kahder, 42, miembro del parlamento nacido en Siria que ha sido un declarado opositor de los extremistas musulmanes. "La sociedad debe ser abierta y libre. Si la cierras e impones un montón de restricciones, los terroristas consiguen exactamente lo que quieren".
Pero una encuesta reciente concluyó que un 80 por ciento de los daneses apoyaban las nuevas leyes contra el terrorismo y de control de la inmigración. En Gran Bretaña un 73 por ciento de la gente encuestada por el diario The Guardian a mediados de agosto dijeron que estaban dispuestos a renunciar a algunas libertades para mejorar la situación de seguridad.
"El terrorismo se está acercando", dijo Morten Messerschmidt, miembro del parlamento por el partido anti-inmigración, el Partido del Pueblo Danés. "Primero fue Washington y Nueva York, luego Madrid y ahora Londres. ¿Quién es el siguiente? No hay ninguna duda de que estamos en una situación potencialmente peligrosa, y eso asusta a la gente".
Messerschmidt dijo que restringir la libertad de expresión fue "muy duro y turbador en Inglaterra y otros países que respetan esa libertad, pero es necesario". Dijo que un atentado terrorista en Dinamarca era inevitable. "Tendrías que vivir en un mundo de fantasía para creer que no pasará aquí".
Inmediatamente después de los atentados de Londres, el primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen ordenó una revisión de las leyes nacionales sobre seguridad y libertades civiles. "No queremos un estado policial ni una sociedad vigilada", dijo en un reciente programa de radio. "Pero tampoco debemos ser indulgentes".
Muchos países europeos han conocido durante largo tiempo leyes que prohíben el odio racista, una excrecencia de sus experiencias con la Alemania nazi y el Holocausto. Pero analistas dijeron que la nueva ley de expresión de Dinamarca, como parte de un paquete de leyes antiterroristas aprobadas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, estaba en la vanguardia de leyes europeas más severas. La ley que prohíbe la instigación al terrorismo implica una pena de hasta seis años de prisión.
Las leyes antiterroristas danesas también prohíben el financiamiento de grupos radicales y dan a la policía nuevas atribuciones para interceptar electrónicamente a fanáticos sospechosos. Agentes de la policía secreta danesa también han aumentado lo que Hans Jorgen Bonnichsen, comandante del Servicio de Inteligencia y Seguridad danés, calificó de "conversaciones preventivas" con potenciales radicales.
En una entrevista, Bonnichsen dijo que sus agentes realizan una estrecha vigilancia de radicales sospechosos y hacerles saber de vez en vez que están siendo vigilados con el fin de interrumpir sus actividades. Dijo que los agentes de inteligencia trabajan estrechamente con universidades danesas para controlar a los estudiantes nacidos en el extranjero y vigilar actividades sospechosas.
"Hace tres años la gente pensaba que Dinamarca estaba haciendo algo terrible", dijo Hvilshoj, la ministro de Inmigración. Pero con los ánimos cambiantes en Europa, dijo, "eso ha cambiado. La gente mira a Dinamarca de otra manera".
En Dinamarca, como en gran parte de Europa, el temor ante el terrorismo se mezcla a menudo con preocupaciones sobre la inmigración, especialmente la inmigración de musulmanes. En los 25 países de la Unión Europea viven unos 15 millones de musulmanes. Gruesamente, de los 5.4 millones de daneses, 200.000 son musulmanes.
El gobierno derechista de Rasmussen fue elegido en noviembre de 2001, montado en una ola de indignación popular sobre la creciente inmigración. De un día para otro, el gobierno revocó las generosas políticas de inmigración de Dinamarca, reforzando las exigencias para solicitantes de asilo y para residentes extranjeros que tratan de casarse en el extranjero.
Muchos musulmanes ven motivos racistas en las políticas del gobierno danés. ""Los daneses tienen miedo de desaparecer en el océano europeo más grande", dijo Ahmed Abu Laban, uno de los imanes más prominente de Dinamarca. "Quieren que los inmigrantes paguen el precio. Los musulmanes se han convertido en un chivo expiatorio. Tienen miedo de que socavemos su cultura y valores".
Pero funcionarios policiales dijeron que el racismo no tenía nada que ver con la acusación contra Mansour.
Mansour, que llegó para una entrevista con una larga túnica y sandalias, insistió en rezar antes de hablar con el periodista.
Dijo que había llegado a Dinamarca en 1983 para unirse a su hermana, que vivía aquí. Se casó con una danesa al año siguiente; ahora tienen cuatro hijos que asisten a escuelas públicas. Su esposa es una maestra en una escuela pública, pero Mansour dijo que estaba desempleado y cobraba una prestación mensual de unos 1.800 dólares.
Mansour dijo que tenía una vida activa en círculos musulmanes de Dinamarca, distribuyendo casetes y videos de canciones y cuentos musulmanes pacíficos. Negó ser un radical violento, aunque dijo que se "alegró" con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y admitió que tenía relaciones con otros conocidos radicales de otros países.
Dijo que había sido un amigo cercano del jeque Omar Abdel Rahman, el clérigo que fue condenado en relación con el atentado con bomba en 1993 contra el World Trade Center de Nueva York. Dijo que Abdel Rahman alojó dos veces en su casa en sus visitas a Dinamarca.
Mansour también dijo que estaba en contacto con dos hombres sobre los que las autoridades han dicho que han ayudado o inspirado los atentados del 11 de septiembre de 2001. Uno es Abu Qatada, un clérigo musulmán radical que fue condenado en Jordania por varios atentados con bomba; se encontraron cintas de sus discursos en el apartamento alemán usado por varios de los secuestradores del 11 de septiembre. El otro es Imad Eddin Barakat Yarkas, un sirio acusado en España de haber financiado y apoyado a los atacantes del 11 de septiembre.
Mansour dijo que estaba consciente de que la policía quiere acusarlo. Pero dijo que conocer a gente que ha sido condenada no es ilegal y que distribuir materiales bajados de internet tampoco lo es.
"Lo puede hacer todo el mundo", dijo, afirmando que los funcionarios daneses están "simplemente tratando de mostrar a los norteamericanos que están luchando contra el terrorismo. No tienen a nadie, por eso me utilizan a mí".

1 de septiembre de 2005
©washington post
©traducción mQh


pueblo de forajidos


[Clifford Krauss] Yukón está poblado por convictos y fantasmas.
Dawson, Territorio de Yukón, Canadá. La gente aquí todavía lía sus propios cigarrillos, beben montones y juegan en un casino donde el ritmo sincopado se toca en un piano de pared. Ha sido así desde que hace un siglo la gran fiebre del oro de Klondike llenó en pocos meses Dawson de 30.000 mineros enloquecidos por el oro, bailarinas y una gran variedad de gamberros.
En estos días el pueblo cuenta con 1.200 habitantes y el gobierno municipal se encuentra en bancarrota, a pesar de una creciente industria turística y una colonia de artistas. Pero en el remoto Yukón algunas cosas nunca cambian.
Las calles siguen sin pavimentar, las aceras son de madera, los edificios clásicos son de madera y muchas casas son poco más que cabañas de troncos, sin agua corriente ni electricidad. Las agua del alcantarillado municipal todavía corren sin tratar hacia el río Yukón, para horror de los ecologistas e indios que viven corriente abajo, hasta en Alaska.
Este área se llamaba el Salvaje Oeste. Dawson, que muchos residentes todavía llaman Dawson City, todavía lo es. Apenas el otro día un hombre incendió un garaje de la sede de la Real Policía Montada de Canadá, destruyendo una lancha de propulsión a chorro, sin motivo aparente.
Se rumorea que en un hotel en el centro acechan los fantasmas y otro rumor sigue la vieja tradición de mezclar las bebidas con dedos humanos en salmuera (el local dice que son deshidratados y conservados en sal) donados por la gente en sus testamentos o por los desafortunados que sufren congelamientos en invierno. (Los que las beben son inscritos en el ‘Club del Cóctel del Dedo Agrio').
El gusano del oro tarda en morir, y mucha gente aquí todavía trabaja en la minería en los ríos y manantiales circundantes. Montones de vecinos, incluyendo a sus principales políticos, tienen antecedentes criminales. E incluso los que no parecen venir escapando de algo o que simplemente buscan el tipo de libertad que no se encuentra en lugares corrientes.
"Una cosa sobre Yukón: el pasado lo dejas en la puerta", dijo Bob Hilliard, 53, el pianista de Dawson, mejor conocido como Barnacle Bob. "Hay un montón de historias personales que es mejor dejar fuera del territorio".
Entre los grandes estafadores, dicen algunos, se encuentran los líderes municipales de Dawson. Peter Jenkins, que fue alcalde de 1980 a 1994, es conocido aquí como ‘Pete el Pirata' porque -lo admite espontáneamente- pirateaba las señales de satélite y distribuía televisión gratuitamente a la gente del pueblo.
"Ayudé a traer la televisión a mi comunidad", dijo Jenkins, sonriendo, hace poco. Sin una pizca de remordimiento, explicó cómo el pueblo se subscribió a la televisión por satélite pagando tasas residenciales inscribiendo los nombres de gente muerta, pioneros como Tagish Charley y Skookum Jim.
Jenkins, ahora jefe adjunto de todo Yukón, ganó las elecciones de alcalde aunque había sido condenado por perjurio en los años setenta, cuando se descubrió que su hotel estaba robando electricidad. Aprendió a volar cuando estuvo en la cárcel de seguridad mínima en Whitehorse. El premier de Yukón, Dennis Fentie, fue condenado por tráfico de drogas en 1975 y pasó 17 meses en una penitenciaría federal antes de ser indultado.
"En Yukón, todo es transparente", dijo Jenkins en una entrevista. "No existen los secretos".
La política de Dawson es dominada por la enemistad entre Jenkins y Glen Everitt, que fue alcalde e 1996 hasta abril de 2004, cuando el gobierno territorial despidió al ayuntamiento debido a irregularidades fiscales, acusaciones de corrupción y crecientes deudas. Una nueva intervención de cuentas y una revisión financiera mostró que casi 200.000 dólares fueron hechos desaparecer o fueron malgastados por importantes funcionarios del ayuntamiento. "El abuso de las tarjetas de crédito de la municipalidad de parte de funcionarios de Dawson era un secreto público", dice el informe.
Everitt está siendo investigado por la Real Policía Montada de Canadá, y ha admitido públicamente ante la Compañía de Radiodifusión Canadiense haber presentado una cuenta de un bar de más de 2.000 dólares, a cargo de la municipalidad, que estaba escrita en una servilleta y firmada por una camarera. Su explicación al CBC fue que era "un asunto promocional".
Pero en una entrevista culpó del escándalo a sus enemigos políticos.
Everitt dijo que estaba considerando presentarse nuevamente al cargo de alcalde, dependiendo de quién se presente cuando se restablezca el gobierno democrático.
"Aquí la mayoría de la gente perdona los errores de los otros", dijo Everitt. "La gente no juzga a los otros por su pasado. Se concentran en lo que ofrecen en el presente".
Para sus vecinos y visitantes habituales, Dawson tiene una poderosa cualidad redentora, un lugar donde todos tienen una segunda posibilidad, y gente de todo tipo, edades y profesiones se sienten protegidos y aceptados por los otros.
"En una ciudad, un tipo como yo sería considerado un vagabundo y la gente rica no sabría qué hacer conmigo", dijo Bill Donaldson, 41, que es aquí mejor conocido como ‘Bill el Cavernario', porque vive en una caverna al otro lado del río. "Aquí puede beber con cualquiera y le escucharán, y si no nos conocieras no sabrías quiénes son los ricos y quiénes los vagabundos. Nos vemos todos iguales".
La sensación de que están todos juntos en Dawson sorprendió a Wade Simon, propietario de uno de los restaurantes más importantes del pueblo, cuando fue detenido en 1997. Un policía montado entró al restaurante, el Klondike Kate's, y lo detuvo por rompimiento de la libertad condicional tras pasar un tiempo en la cárcel por agresión en Quebec hace 17 años.
El pueblo se unió en torno a Simon, y los vecinos escribieron docenas de cartas a la comisión local de libertad condicional defendiendo su causa. Fue liberado rápidamente y volvió a su restaurante. Su novia, que no conocía los detalles más oscuros de su vida anterior, se casó con él de todos modos.
Después de que Simon fuera liberado, recordó que "un montón de gente del pueblo me vino a ver y me contaron sus historias".
"También han hecho cosas", dijo. "Yo era el sacerdote en la cabina".
Ahora está contento de haber sido atrapado y puede vivir su vida sin mirar sobre sus hombros. "Aquí es donde terminó todo, y donde comenzó todo", dijo durante una entrevista en la ordenada terraza de su restaurante. "En este lugar me siento en casa".

1 de septiembre de 2005
17 de junio de 2005
©new york times
©traducción mQh


persiste demencia serbia


[Roger Cohen] Ilusiones de una gran Serbia siguen en mentalidad de opinión pública.
Todos los meses, se pregunta a los oficiales de las fuerzas armadas de Serbia y Montenegro si han viajado al extranjero. La pregunta es una rutina, un resto de la era comunista.
Las respuestas mencionan unas vacaciones familiares en Turquía, una visita a la costa del Mar Negro. Más oficiales viajan en estos días, a menudo con pasaportes nuevos, aunque los salarios mensuales de 450 dólares (para un teniente coronel) limitan las estadías en el extranjero.
Pero existe un problema, y no es nuevo en Serbia, con definir que está dentro y qué fuera del país.
Algunos oficiales que han visitado Bosnia son reluctantes a clasificar sus viajes como en el extranjero. Dicen que estuvieron asignados allá y no serán capaces nunca de considerar al antiguo territorio yugoslavo como "extranjero".
Las protestas son rechazadas sumariamente: Ahora un frontera internacional separa a Serbia de Bosnia. Pero esas pequeñas confrontaciones, presenciadas y narradas por un miembro del ejército, dicen mucho sobre la confusión de Serbia a medida que se aproxima el quinto aniversario del derrocamiento de Slobodan Milosevic, el 5 de octubre.
En su nivel más básico, está confusión se deriva de la geografía. Como parte de la gran pregunta de dónde termina Europa, un asunto de creciente debate en Bruselas, se encuentra en la pregunta menor pero más volátil sobre dónde termina Serbia.
El histórico error serbio de 1918, cuando el reino victorioso apostó por el gran país que tomaría el nombre de Yugoslavia, antes que consolidar el compacto estado de Serbia, continúa acosando a Belgrado. No está claro cómo completar la larga retirada de esta arrogante extralimitación.
El territorio gobernado por Belgrado sigue reduciéndose. El próximo año, bajo un acuerdo propuesto por el jefe de política de exterior de la Unión Europea, Javier Solana, Montenegro piensa llamar a un referéndum para decidir si separarse.
Su unión con Serbia ya tiene mucho de ilusoria -las dos repúblicas usan monedas diferentes- y muchos fatigados serbios se muestran inclinados a decir adiós a la divertida federación llamada a veces ‘Solandia'.
Pero Vojislav Kostunica, el conservador primer ministro de Serbia, se opone a la independencia montenegrina. También se opone el ejército. Y también la Unión Europea, que no ve la necesidad de crear otro mini-estado europeo. Y también muchos montenegrinos que se preocupan de que puedan perder el acceso a los buenos hospitales de Belgrado y otros privilegios. Como resultado, el referéndum del 2006 sigue siendo incierto.
Esta incertidumbre es inútil. "Mientras más pronto deciden, cuanto mejor", dijo Goran Svilanovic, ex primer ministro. "Necesitamos saber la respuesta a esta pregunta: ¿Estás en mi país o no? La gente sufre de un problema de identidad crónico".
La naturaleza de ese problemas es suficientemente conocido. Belgrado es la capital de un país que está desapareciendo y que se estiraba antes hasta la frontera austriaca. El estuco desconchado de las paredes y los coches viejos son emblemáticos de la decadencia. Nadie necesita pensarlo demasiado para saber quién fue el gran perdedor de la desintegración de Yugoslavia. Eslovenia y Croacia han dejado a Serbia en el polvo.
Pero las ilusiones serbias persisten. Como sugiere la reluctancia de los oficiales de clasificar a Bosnia como país extranjero, la antigua grandeza es difícil se reconciliar con la pequeñez actual. Eso hace que la mediocre realidad sea más difícil de aceptar.
Parte de esta realidad es que Montenegro no está solo en contemplar una secesión. Es probable que las negociaciones sobre la posición de Kosovo empiecen más tarde este año -Kosovo es formalmente parte de Serbia, aunque en realidad es un distrito de la comunidad internacional, y según la opinión de casi todos sus ciudadanos albaneses étnicos, un estado independiente putativo.
Lo que se siembra, se cosecha. Kovoso fue la plataforma de lanzamiento del demente nacionalismo inventado por Milosevic cuando Yugoslavia empezó a desmoronarse. Ahora será, con toda probabilidad, el último pedazo que deje Serbia, pero no sin una amarga pelea sobre lo que muchos serbios llaman la cuna de su civilización.
Cuando el fin de semana pasada dos serbios murieron en un tiroteo en Kosovo, Kostunica y Boris Tadic, el presidente serbio, se apresuraron a emitir declaraciones de indignación. En esencia, sus mensajes eran que el incidente demostraba lo lejos que estaba Kosovo de las normas básicas exigidas por Europa y Estados Unidos para cualquier comunidad con ambiciones de auto-gobierno. Tenían un argumento.
Sin embargo, el problema es que Serbia, siempre rápida en su denuncia del "terrorismo" de los albaneses étnicos de Kosovo, apenas ha empezado a enfrentarse a los crímenes que cometió en gran escala en Croacia, Bosnia y Kosovo en los años noventa.
Un video que mostraba a serbios matando a musulmanes en Srebrenica, que apareció en junio en el tribunal por crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia de La Haya, provocó aquí consternación. Eso fue saludable. Fue también una terrible demostración del grado de ignorancia serbia una década después de la guerra de Bosnia. En el video se muestra el asesinato de seis musulmanes bosnios en 1995. ¡Seis! En los primeros meses de la guerra de Bosnia de 1992, decenas de miles de musulmanes fueron desalojados de sus casas, detenidos en campos y asesinados selectivamente. Sobre esa homicida campaña no se dice nada. Desde Kostunica para abajo, domina la ofuscación del tipo: "Ellos no mataron, nosotros los matamos".
"Si preguntas a la gente sobre si integrarse a la Unión Europea, todo el mundo está de acuerdo", dijo Dusan Pavlovic, cientista político. "Pero si preguntas sobre la responsabilidad serbia en los crímenes de guerra, la mayoría de la gente dice que no. Y si les preguntas cómo piensan integrarse a la Unión Europea sin aceptar esa responsabilidad, te quedan mirando sin nada que decir".
Por supuesto, el avance hacia la integración en la UE no ocurrirá hasta que dos de los principales protagonistas de la violencia serbia, el general Ratko Mladic y Radovan Karadzic, no sean entregados al tribunal internacional. Kostunica y Tadic han prometido su captura, pero los sentimientos nacionales están divididos.
Dentro del ejército, oficiales jóvenes, con un ojo en la integración potencial a la OTAN, aprueban la entrega de Mladic. Pero los más viejos no aceptan su captura. "Dicen que nunca aceptarán la detención de un hombre que luchó en Bosnia", dijo el miembro del ejército.
Eso es interesante. Una de las muchas invenciones de Serbia, y de Milosevic, era que el ejército yugoslavo nunca peleó en Bosnia y que la campaña no tenía nada que ver con Belgrado. Por supuesto, es un sin sentido, pero Serbia sigue ambivalente sobre la realidad.

E-mail: rcohen@iht.com

1 de septiembre de 2005
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sunníes son excluidos


[Dexter Filkins y James Glanz] Chiíes y kurdos ponen fin a conversaciones con los sunníes.
Bagdad, Iraq. Líderes chiíes y kurdos que redactan la nueva constitución iraquí abandonaron el viernes las negociaciones con el grupo de representantes sunníes, decidiendo presentar la disputada constitución directamente al pueblo iraquí.
Con la presencia del embajador americano, Zalmay Khalilzad, los representantes chiíes y kurdos dijeron que se les había acabado la paciencia con los negociadores sunníes, un grupo que incluye a varios ex miembros del Partido Baaz de Saddam Hussein. Chiíes y kurdos dijeron que los sunníes se habían negado a transigir en un par de temas cruciales que impedían la compleción de la constitución.
Chiíes y kurdos llegaron a esta decisión en reuniones que se extendieron hasta tarde el viernes noche, desdeñando los llamados de los sunníes a darse más tiempo.
Los representantes chiíes y kurdos trataron de restar importancia a la exclusión de los sunníes, diciendo que con sus lazos con los baazistas no habían representado nunca realmente a la población sunní general. Los líderes iraquíes que redactaron la constitución la defendieron como un documento que asegurará la unidad del país y garantizará los derechos individuales.
"Las negociaciones terminaron, y tenemos un acuerdo", dijo Ahmad Chalabi, el vice-primer ministro y miembro de la dirigencia sunní. "Nadie tiene más tiempo. No puede seguir arrastrándose. La mayoría de los sunníes están satisfechos. Todos hicimos sacrificios. Es un documento excelente".
La decisión de seguir adelante es un duro golpe para el gobierno de Bush, que ha gastado una enorme cantidad de energía y capital político para forjar una constitución que incluya a los sunníes. El jueves, en un último intento de salvar las diferencias, el presidente Bush llamó a Abdul Aziz Hakim, clérigo y líder del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq, para presionarle a ofrecer un compromiso más digerible para los sunníes.
Los líderes sunníes se quejaron amargamente de que chiíes y kurdos no les ofrecieron concesiones reales sobre los dos temas que los dividen: autonomía para la mayoría chií y el fin de la campaña para erradicar del gobierno y la sociedad a los ex miembros del Partido Baaz.
Los líderes sunníes dijeron que instarán a los árabes sunníes a votar contra la constitución en el referéndum del 15 de octubre. Bajo un mecanismo especial acordado el año pasado a insistencia de los kurdos, el borrador de constitución será rechazado si dos tercios de los electores en cualquiera de tres de las 18 provincias iraquíes votan contra ella. Los árabes sunníes constituyen la mayoría de la población en tres provincias, aunque no está claro si pueden dominar a dos tercios de los votantes en esas tres provincias.
"La alianza dijo a los iraquíes: ‘O aceptáis mi punto de vista o no habrá constitución'", dijo Ayad al-Samaray, uno de los negociadores sunníes. "Los iraquíes quieren una constitución, pero no están dispuestos a vender Iraq".
En Washington, un importante funcionario del ministerio de Asuntos Exteriores insistió en que los acontecimientos en Iraq estaban "inclinándose hacia una dirección positiva". Dijo que los chiíes, kurdos y sunníes que han participado en las negociaciones continuaban discutiendo detalles y refinamientos.
"Estamos mirando ahora que terminó este proceso", dijo el funcionario. "No queremos ir más adelante que los iraquíes y hacer pronunciamientos, pero todos los partidos están involucrados en el proceso".
"Todavía hay negociaciones en curso", dijo.
Algunos líderes sunníes dijeron que contaban con esas conversaciones para garantizar cambios en la constitución que consideraban cruciales, a pesar de las declaraciones de chiíes y kurdos de que las negociaciones han terminado.
"Tenemos la esperanza, esperamos que el domingo podamos terminar algo", dijo Hachem al-Hassani, un sunní laico y vocero de la Asamblea Nacional iraquí.
Tal como está escrita, la constitución representa un comprehensiva redefinición del estado iraquí -desde uno con instituciones seculares controladas por un fuerte gobierno central, a uno con un débil gobierno central y una fuerte casta religiosa islámica. El borrador también contiene párrafos que garantizan las libertades individuales y un poder judicial independiente.
Khalilzad, el embajador estadounidense, trabajó rabiosamente durante toda la noche para lograr un acuerdo, pero al final aparentemente aceptó la decisión de chiíes y kurdos de excluir a los sunníes.
Después de que los negociadores sunníes abandonaran las conversaciones, que tomaron lugar en la fuertemente fortificada Zona Verde, Khalilzad permaneció un rato en la casa de uno de los líderes chiíes y se lo podía oír hablando por teléfono con ayudantes de Chalabi, que explicaban su decisión de seguir adelante.
Desde el principio, líderes iraquíes y miembros del gobierno de Bush han sostenido que la participación sunní en la redacción de la constitución, y en las elecciones parlamentarias de diciembre, eran primeros pasos esenciales para incorporar a los sunníes en el naciente proceso democrático iraquí. La resistencia guerrillera está compuesta en gran parte sunníes descontentos y las áreas sunníes del país boicotearon mayoritariamente las elecciones parlamentarias de enero.
Algunos líderes iraquíes, incluso los que dijeron que estaban hasta la tusa con los recalcitrantes negociadores sunníes, dijeron que estaban preocupados de que la constitución fuera aprobada por sólo dos de los tres grupos más importantes del país. Antes que unir al país, dijeron estos iraquíes, se corre el riesgo de que la constitución aparte todavía más a los grupos.
Adnan Pachachi, ex ministro iraquí de Asuntos Exteriores y un líder sunní laico, dijo que estaba de acuerdo con gran parte de la nueva constitución, pero estaba preocupado por sus disposiciones más abiertamente islámicas, como las que otorgan a los clérigos un papel en la administración del derecho familiar.
Pachachi, uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos en Iraq, dijo que estaba cada vez más preocupado sobre el exagerado poder de la dirigencia política chií clerical, que mantiene extensos vínculos con el gobierno iraní islámico vecino.
"Quieren meter la religión en todo, y no es correcto", dijo Pachachi sobre los líderes chiíes. "No puedo imaginar que quieran un régimen teocrático en Iraq parecido al de Irán. Eso sería un desastre".
En realidad, bajo la nueva constitución completada el islam será la religión oficial del estado y una principal fuente para la legislación iraquí. Los clérigos tendrán con toda probabilidad representación en la Corte Suprema, donde tendrán poder para examinar las leyes y asegurarse de que no contradigan al islam. Se les dará la oportunidad de aplicar la ley islámica en pleitos familiares sobre asuntos como el divorcio y las herencias.
Esas disposiciones han planteado dudas aquí, especialmente entre mujeres iraquíes y líderes laicos, que temen que se están sentando las bases de un estado islámico completamente desarrollado.
Pero el principal problema que hizo fracasar las negociaciones fue el federalismo. Los chiíes, que forman la mayoría de Iraq, quiere reunir a las nueve provincias de mayoría chií en una federación autónoma, imitando la región autónoma kurda en el norte de Iraq. La región chií, si se forma, se quedaría con casi la mitad de la población iraquí, y los yacimientos petrolíferos más ricos.
Los sunníes, que gozaron de privilegios durante Hussein y que han formado parte de las clases dominantes durante cientos de años, tienen miedo de que una región autónoma chií convierta en irrelevante al gobierno central y se convierta en un peón de Irán, una teocracia chií.
Con los kurdos mirando desde las bandas, no se puede encontrar nada que se parezca a un terreno común entre chiíes y sunníes en torno a este punto. De acuerdo a varios funcionarios iraquíes, el compromiso final, y las disposiciones de la constitución, darán al futuro parlamento iraquí el derecho a definir las normas que regulan la formación de las regiones autónomas, como la que se pretende en el sur de Iraq. Pero el nuevo parlamento estará dominado probablemente por los chiíes.
Sunníes y chiíes también chocaron sobre varios problemas que implican al Partido Baaz, especialmente en torno al comité de "desbaazificación" que está en la actualidad expulsando de la administración a antiguos miembros del partido. Bajo el compromiso ofrecido por los chiíes, el nuevo parlamento tendrá el poder de abolir la desbaazificación, pero sólo con una mayoría de dos tercios.
A pesar de persistentes afirmaciones de que se ha alcanzado un acuerdo, los indicios de que chiíes y kurdos habían excluido a los sunníes estaban presentes en todas partes.
"No hay acuerdo", dijo Saleh Mutlak, el líder de facto de los sunníes en el comité constitucional, al término de la última reunión el viernes por la noche.
Cuando se suspendían las negociaciones algunos líderes chiíes concedieron que las negociaciones estaban definitivamente suspendidas y empezaron a distanciarse de los sunníes del comité constitucional.
"No pueden hablar por los sunníes", dijo el jeque Khalid al-Atiyya, un chií del comité. "Predecimos que algunos de ellos no aceptarán el borrador porque un montón de ellos son baazistas".
En realidad, fue difícil encontrar el viernes por la noche a sunníes, fuera o dentro del comité, que respaldaran con entusiasmo lo que parece que será el documento final.
Cuando se le preguntó por nombres de sunníes que apoyarían el borrador de constitución, representantes de la oficina de Chalabi sugirieron que Hassani, el vocero laico sunní de la Asamblea Nacional, y proporcionaron el teléfono de su móvil. Pero Hassani dijo que él no compartía esa conclusión.
"No, no", dijo Hassani por teléfono. "Nunca he dicho si lo apruebo o no".
De hecho, dijo Hassani, él todavía tiene reservas sobre varias partes de la constitución, incluyendo las disposiciones relacionadas con los derechos de la mujer. Desde el punto de vista sunní, dijo, todo lo que ha pasado es que los kurdos y chiíes han enviado una nueva propuesta a los sunníes.
El abismo entre los dos lados se reveló en un intercambio en el canal de televisión Al Arabiya entre Samaray, el negociador sunní, y Laith Kubba, portavoz del primer ministro Ibrahim Jaafari, un chií.
"Se habló del consenso", dijo Samaray, refiriéndose a los primeros días de las negociaciones. "Ahora Kubba dice que el consenso es imposible".
Kubba respondió: "La ley que controla el proceso no habla de consenso".
Entre algunos chiíes de la alianza chií, sin embargo, había una pequeña sensación de victoria. "Llegamos a un acuerdo", dijo Entifadh K. Qanbar, portavoz de Chalabi. "Las negociaciones fueron largas y difíciles, pero también constructivas y útiles".
"Estoy contento", dijo Qanbar.

Abdul Razzaq al-Saeidy contribuyó al reportaje desde Bagdad, y Steven R. Weisman desde Washington.

27 de agosto de 2005
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demasiado islam


[Edmund Sanders] Laicos iraquíes temen que conservadores religiosos obtengan demasiado poder.
Bagdad, Iraq. Mientras la Asamblea Nacional provisional se prepara para votar un nuevo borrador de constitución, juristas y algunos dirigentes políticos advirtieron el miércoles que el reconocimiento explícito del islam podría dar a los conservadores religiosos del ala dura un firme control de un país que era en el pasado uno de los más laicos de Oriente Medio.
En un intento de cerrar un compromiso entre las comunidades religiosas y laicas del país, la propuesta constitución iraquí reserva un lugar central a la ley islámica en el sistema jurídico, al mismo tiempo que garantiza las libertades personales y la democracia.
Pero el ambiguo lenguaje de la formulación y disposiciones aparentemente contradictorias no dejaron a ningún lado contento, y si se aprueba, el documento será probablemente materia de debate en tribunales iraquíes durante muchos años.
Por ejemplo, el borrador de la constitución declara al islam la "religión oficial" de Iraq y "una importante fuente" de legislación, antes que "la" fuente, como pretendían muchos chiíes conservadores. Pero los laicos siguen alarmados por una cláusula que prohíbe toda ley que "contradiga las normas indisputables del islam".
Los críticos temen que la disposición pueda ser usada por ultras religiosos para imponer una estricta versión de la ley islámica, tales como prohibir el alcohol, restringir los derechos de las mujeres e imponer los severos castigos coránicos, como la lapidación.
El borrador de la constitución iraquí también invoca la igualdad de los sexos y el derecho a la intimidad y prohíbe leyes que contradigan la democracia o las "libertades básicas" garantizadas por la constitución.
"No es un documento viable", dijo Abdullahi Ahmed An-Naim, un académico musulmán y profesor de leyes en la Universidad de Emory. "Barrieron sus diferencias debajo de la alfombra y redactaron un documento por el que pudieran votar. Es una bomba de tiempo que estallará tan pronto como se implemente", dijo.
An-Naim dijo que una decisión similar de ajustar las leyes al islam por el gobierno árabe de Sudán en los años ochenta, encendió una guerra civil de 20 años tras rebelarse los cristianos del sur. "Fue un desastre".
En Iraq, Iyad Jamal Din, un clérigo musulmán chií y activista político que se opone a revolver la religión con la política, expresó preocupaciones similares. "Trata de conservar los derechos humanos, pero dentro de una sociedad sofocante que es una clonación del sistema iraní", dijo. "Temo que esta constitución nos conduzca a una sociedad tenebrosa controlada por extremistas".
Aunque la constitución iraquí no intenta instalar a un "líder supremo" como el ayatollah Ali Khamenei de Irán, ya están surgiendo interrogantes sobre algunas disposiciones. Por ejemplo, ¿cuáles son las "normas indisputables" del islam? ¿Qué quiere decir "contradecir"? Ya que el Corán prohíbe el alcohol, ¿debería Iraq convertirse en un país abstemio? ¿Deben las mujeres cubrirse la cabeza? ¿Si un ladrón es condenado a una pena de prisión, se contradice al Corán, que estipula la amputación de una mano?
"El problema es que no hay acuerdo sobre estos asuntos", dijo Peter W. Galbraith, ex embajador norteamericano en Croacia que asesoró sobre la constitución a políticos kurdos. "Permite que cualquier clérigo haga su propia interpretación de la ley y abre la puerta a toda una amplia gama de abusos".
Galbraith dijo que el borrador estaba lejos del tipo de gobierno democrático que el gobierno de Bush esperaba instalar en Iraq. "Ahora Estados Unidos tiene que reconocer que derrocaron a Saddam Hussein para remplazarlo por un régimen pro-iraní", dijo.
Los negociadores kurdos habían hecho objeciones a muchas de las disposiciones, pero finalmente accedieron a aprobarlas después de que se incorporara una disposición que les permitirá redactar su propia constitución regional, que podría pasar por encima de la constitución nacional en temas como la religión y los derechos humanos, dijo Galbraith.
Por lo mismo, los chiíes en el sur intentarían aprobar una constitución regional con reglas todavía más estrictas que las nacionales, agregó.
Funcionarios estadounidenses en Washington e Iraq han encomiado el borrador. El presidente Bush observó que una disposición establece que se destine a mujeres un 25 por ciento de los escaños parlamentarios.
Zalmay Khalilzad, el embajador norteamericano en Iraq, dijo que la constitución era la mejor posible a la luz de las diferencias religiosas y étnicas de Iraq. Dijo que el documento reflejaba con precisión las opiniones de muchos iraquíes, que creían firmemente que el islam debería jugar un papel en el estado.
"Esta es una síntesis de tradiciones musulmanas y principios universales de democracia y derechos humanos", dijo Khalilzad a los periodistas luego que, esta semana, se sometiera el borrador a la aprobación de la Asamblea Nacional. "Abre un nuevo camino para otros en el futuro".
Como enviado estadounidense a Afganistán, Khalilzad supervisó un párrafo de la constitución que da al islam todavía mayor autoridad que el borrador iraquí. Pero la constitución afgana fue considerada por muchos en Occidente como un paso adelante debido que era mucho más liberal que el régimen talibán que remplazaba.
En Iraq, no-musulmanes dijeron que estaban angustiados acerca de sus derechos bajo la propuesta de constitución. Parado frente a una hilera de botellas de whisky de color ámbar, el dependiente Bassam Aboudi, cristiano, se está preparando para más intimidaciones de fanáticos religiosos.
Cientos de dueños de licorerías han cerrado sus tiendas o huido del país en medio de atentados con bomba e intentos de asesinato a manos de islamitas. Si el país adopta oficialmente la ley islámica, dijo Aboudi, él se unirá al éxodo. "Esto es lo que está llevando a tanta gente a abandonar el país".
Defensores de los derechos de la mujer, que habían esperado libertades adicionales, también expresaron su desilusión. Están especialmente preocupadas sobre la posición de un popular y antiguo código civil que resuelve pleitos en torno a asuntos familiares, tales como el divorcio, la tutoría de los hijos y las herencias.
El borrador no menciona la ley, pero se refiere a saldar esas materias basándose en creencias religiosas, evocando el espectro de los tribunales religiosos islámicos.
"Las mujeres iraquíes perderán mucho si se aprueba esta constitución", dijo Suha Azzawi, profesor en la Universidad de Bagdad que es miembro del comité constitucional.
Líderes religiosos, como el clérigo chií más importante de Iraq, el gran ayatollah Ali Sistani, esperaban que la constitución diera al islam un papel todavía más prominente, convirtiéndolo en "la" fuente de toda legislación, dijo el primer ministro Ibrahim Jafari, también chií. También trataron de incorporar una posición especial para los clérigos chiíes de la ciudad de Nayaf, pero dejaron de lado la cláusula cuando se opusieron los kurdos. A cambio, ganaron la disposición que prohíbe las leyes que contradicen al islam.
Líderes chiíes dijeron que el borrador está bien equilibrado.
"La democracia no contradice el islam", dijo Humam Hamoodi, presidente de la comisión de redacción de la constitución.
Juristas dicen que las inclinaciones islámicas en el borrador de constitución son de tipo medio si se las compara con otras constituciones del mundo musulmán. No es en absoluto tan severa como la de Irán, donde el islam es supremo, pero es más conservadora que la del Líbano, un país musulmán-cristiano cuya constitución no menciona la religión.
El nuevo texto iraquí se desvía de las constituciones iraquíes durante el dominio británico y el régimen de Saddam Hussein, que mencionaban en general el "espíritu del islam" como parte del tejido de la nación.
Luego de su aprobación en la Asamblea Nacional, será sometido a un referéndum nacional en octubre. Si se adopta, las probables batallas jurídicas para definir la constitución quedará en manos de una nueva Corte Suprema, que incluirá a clérigos islámicos y juristas. Borradores anteriores estipulaban que los clérigos debían tomar parte de la corte, pero los detalles de su composición serán ahora dejados en manos de los legisladores.
Un importante abogado iraquí dijo que no preveía una avalancha de pleitos para probar los límites de la constitución.
"Después de todo lo que ha pasado Iraq, todos los problemas, la gente no quiere volver a revolver las cosas", dijo Tariq Harb, un conocido jurista que apoya el borrador. "Están cansados de pelear".

Caesar Ahmed contribuyó a este reportaje.

26 de agosto de 2005
©los angeles times
©traducción mQh


constitución sin sunníes


[Ellen Knickmeyer y Jonathan Finer] La coalición kurdo-chií accede a negociar con los sunníes, que amenazan con rebelarse.
Bagdad, Iraq. La mayoría musulmana chií de Iraq y sus aliados kurdos avanzaron el lunes hacia una redefinición fundamental de su país, presentando una propuesta de constitución que crearía una floja federación con severas leyes nacionales islámicas.
El borrador de constitución enviado al parlamento apenas cinco minutos antes del plazo límite de medianoche, escandalizó a los negociadores de la minoría árabe sunní de Iraq, y los delegados sunníes en la asamblea advirtieron que se provocarían disturbios civiles si el documento se convertía en constitución a pesar de sus objeciones.
"Las calles se levantarán", predijo Salih Mutlak, un delegado sunní.
Pero la coalición de chiíes y kurdos, que controlan una sólida mayoría en el parlamento y podrían fácilmente aprobar la constitución por sí mismos, accedieron el lunes a posponer la votación durante tres días con la esperanza de apaciguar a los negociadores sunníes.
El apoyo sunní de la constitución es considerado como crucial para terminar con la resistencia que continúa montando mortíferos ataques en todo el país. Los sunníes temen que el sistema federal propuesto pueda provocar la desintegración de Iraq, pero líderes chiíes y kurdos dijeron que tenían la intención de ejercer su derecho a formar estados federales separados.
"No habrá un gobierno central como antes", dijo Human Hamoudi, el presidente del comité de redacción de la constitución y miembro de una secta chií, que estuvieron sometidos durante décadas a la represión del gobierno central de Saddam Hussein. "Lo que habrá es un gobierno descentralizado".
Hamoudi dijo que habría un diálogo en los próximos días, pero agregó: "No habrá cambios en los artículos o en los detalles de la constitución".
En Washington, la Casa Blanca elogió al gobierno iraquí por presentar la constitución y cumplir con la fecha límite exigida por la constitución interina de hechura americana.
"Creemos que los desarrollos de hoy son otro paso hacia adelante en el proceso constitucional de Iraq", dijo la Casa Blanca en una declaración. "El progreso hecho la semana pasada ha sido impresionante".
La ministro de Asuntos Exteriores, Condoleezza Rice, también alabó a los iraquíes en una declaración por su "sopesada decisión" de agregar tres días más para construir una consenso nacional.
Los negociadores aquí dijeron que los funcionarios americanos juegan un importante papel en la redacción. El embajador norteamericano Zalmay Khalilzad se traslada de líder en líder iraquí, y pidió el lunes tarde la inclusión de los sunníes en las conversaciones, dijeron los negociadores. Miembros del personal de la embajada norteamericana trabajaban en la sede de un partido kurdo para ayudar a redactar el borrador y traducir los cambios del inglés al árabe para los legisladores iraquíes, dijeron los negociadores.
La noche de conversaciones pasada tomó lugar en un día marcado por los apagones, atribuidos a los ataques rebeldes, que también estropearon el servicio de agua potable de la capital iraquí. Entretanto, atentados en la calle con bombas improvisadas mataron el lunes a dos soldados norteamericanos en Bagdad y a una pareja iraquí cerca de Kirkuk, al norte de Iraq. El Partido Islámico de Iraq sunní también informó sobre el asesinato de uno de sus dirigentes, Amer Abdul Jabar Ziayan, en el norte de Bagdad.
En Pakistán, funcionarios informaron que 11 trabajadores paquistaníes fueron liberados a nueve días de su secuestro en Iraq cuando viajaban por bus hacia Bagdad, desde Kuwait.
Si no se hacen cambios importantes, el borrador de la constitución consagraría oficialmente la profunda transformación de Iraq que empezó hace dos años y medio con la invasión norteamericana y el derrocamiento de Hussein. Los cambios tendrán enormes repercusiones para sus 26 millones de habitantes, sus recursos y relaciones con sus vecinos, como Turquía, que temen una decisión del norte kurdo de avanzar hacia la independencia que podría inducir a la rebelión a sus propias minorías kurdas.
La constitución tal como está escrita formalizará y ampliará la autonomía de la que ha disfrutado el norte kurdo desde la creación de una zona de exclusión aérea norteamericana después de la Guerra del Golfo Pérsico de 1991.
La definición en la constitución, de Iraq como una unión federal, también allanará el camino para un sur chií formado por la mitad de las 18 provincias de Iraq, dijeron los negociadores. El Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq, un partido religioso chií que es el bloque político más fuerte del país y tiene fuertes lazos con el vecino Irán, llamó este mes a la formación de un mini-estado en el sur.
Los sunníes temen que serán dejados atrás, con un estado débil y pobre en el oeste y centro del país.
Negociadores dijeron el lunes que el documento coloca la producción existente de petróleo bajo el control del gobierno central. Pero el control de la nueva producción pasará al norte y sur, donde se produce el petróleo, lo que quiere decir que los ingresos para el gobierno central, y los sunníes, probablemente menguarán dentro de pocos años.
"Dimos una opción: el que no quiere el federalismo, pueden optar por no practicarlo", dijo Ali Debagh, un miembro chií del comité constitucional. Reconoció que no es probable que los sunníes acepten el documento en el referéndum nacional programado para octubre.
El borrador de constitución presentado el lunes estipula que Iraq es un estado islámico y que ninguna ley puede contradecir los principios del islam, confirmaron los negociadores.
Los opositores han dicho que la última disposición sometería a los iraquíes al gobierno por edictos religiosos de clérigos o sectas.
Los opositores también dijeron que las mujeres perderían lo ganado durante el gobierno de Hussein, donde gozaban de derechos iguales en el código civil en asuntos que tocan al matrimonio, el divorcio y la herencia. El documento dice que los individuos pueden elegir que los pleitos familiares sean tratados sea por la ley civil o religiosa.
Los partidarios dicen que se necesita una declaración de derechos aparte para proteger a las mujeres, y disposiciones de la constitución que digan que ninguna ley puede contradecir la democracia o esa declaración de derechos.
Khalilzad, hablando con CNN el martes, calificó la constitución propuesta de "muy buena", porque garantiza derechos iguales para todos. Un norteamericano que es asesor de los kurdos, Peter Galbraith, rechazó que la constitución protegiera los derechos de la mujer y condenó lo que llamó la "hipocresía" del gobierno de Bush sobre ese tema en la constitución.
Las disposiciones en la ley islámica no se aplican al norte kurdo, dijeron los negociadores. Los negociadores kurdos criticaron esta semana a Khalilzad, un musulmán que ayudó a redactar la constitución del año pasado como enviado norteamericano en su nativo Afganistán, supuestamente por apoyar el intento chií de imprimir un fuerte énfasis religioso a la nueva constitución iraquí.
Tanto sunníes como kurdos acusaron a Khalilzad de empujar demasiado las negociaciones para cumplir con el plazo del lunes, ya aplazado una vez, y mantener al país en un estricto cronograma que convoca a un referéndum constitucional para octubre y nuevas elecciones nacionales para diciembre. Estados Unidos ha considerado el cronograma como esencial para sus expectativas de reducir el nivel de sus 138.000 tropas aquí hacia la primavera.
Pero los negociadores dijeron el lunes que Khalilzad había persuadido a chiíes y kurdos de darse más tiempo para convencer a los sunníes de que apoyen la constitución.
Mutlak expresó consternación a lo cerca que estuvieron otros negociadores de aprobar el borrador sin volver a consultar a los sunníes. "Francamente, ahora no confío en nadie", dijo después.
"Felicitaciones por su constitución", dijo Mutlak a Hamoudi, el presidente chií del comité, el martes después de la sesión. "Su constitución", dijo Hamoudi. Mutlak rebatió lúgubre: "La suya".
Para rechazar la constitución en el referéndum del 15 de octubre se requerirán dos tercios de los votos en tres provincias iraquíes. Se cree que en unas elecciones honestas los sunníes podrían obtener una mayoría semejante en al menos dos provincias. Si el parlamento no hubiese logrado presentar un borrador el lunes, se habría disuelto y se habría convocado a elecciones para que una nueva asamblea intentara redactar otra constitución. Si el referéndum del 15 de octubre fracasa, desencadenará la misma serie de acontecimientos.
Debido a las amenazas de los rebeldes y a los llamados al boicot de sus dirigentes, la mayoría de los sunníes de Iraq se apartaron de las elecciones nacionales de enero que condujeron al actual parlamento y gobierno. La decisión disminuyó enormemente sus posibilidades en el gobierno y en las negociaciones sobre la constitución. Muchos dirigentes sunníes dijeron que reconocían que había sido un error y están movilizando a sus seguidores a que voten "No" en el referéndum constitucional.

Omar Fekeiki y Naseer Nouri en Baghdad y Robin Wright en Washington contribuyeron a este reportaje.

24 de agosto de 2005
©washington post
©traducción mQh