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guerra de mafias llega a acapulco


[Laurence Iliff] Recrudece guerra de traficantes por el control del popular balneario.
Acapulco, México. El alcalde Félix Salgado se desplaza en un coche policial seguido por guardaespaldas y debe pasar por puestos de control para llegar al ayuntamiento. Su buen humor desaparece cuando mira cómo cientos de agentes federales y tropas del ejército invaden el segundo balneario de México para patrullar sus calles, allanar domicilios e investigar amenazas de atentados con bomba.
Los traficantes de drogas han consternado al alcalde y su ciudad a medida que la guerra de los carteles se desplaza desde la frontera hacia el sur, llevando la violencia al popular balneario.

Drogas y Violencia de Pandillas
Un tiroteo la semana pasada en el centro de Acapulco dejó cuatro muertos, supuestamente miembros de una banda de vendedores de drogas, y cuatro agentes heridos, provocando el refuerzo de las medidas de seguridad. Algunos temen que Acapulco, que ha estado disfrutando de un rápido renacimiento, se convierta con la misma rapidez en ‘Narcopulco’.
Los traficantes se disputan las rutas para el tráfico de drogas de la ciudad, los cercanos cultivos de marihuana y amapola y el auge del comercio local en cocaína y otras drogas.
"Es suficiente. Basta. Esa es la palabra correcta. Basta de violencia de Acapulco. Queremos paz, pero sin rendirnos", dijo Salgado la semana pasada tras completar dos meses en el cargo.
Mientras Nuevo Laredo, en la frontera de México con Texas, se ha convertido en un bastión del cartel del Golfo que está ahora siendo amenazado por el cartel de Sinaloa, Acapulco es precisamente lo contrario, dijo esta semana el procurador general Daniel Cabeza de Vaca.
"Acapulco ha sido un lugar con una fuerte presencia... del cartel de Sinaloa, y ahora hay un intento de controlar el territorio por un cartel armado del Golfo, los Zetas", dijo.
Un acta judicial federal de 216 páginas obtenida por el Dallas Morning News muestra que el año pasado el cartel de Sinaloa pagó por protección policial a tres niveles de gobierno, compuesto por tres partidos políticos, para mantener su posición en Acapulco.
Salgado dijo que una de sus prioridades como alcalde era sanear la policía y sacarla del negocio de la protección a los narcotraficantes. "Había una red de complicidad dentro de la policía... Necesitamos una policía que esté al servicio de la gente", dijo.
El documento judicial también detalla cómo el cartel del Golfo y su brazo armado de los Zetas han montado ataques contra los rivales de Sinaloa y otros, incluyendo el asesinato del funcionario policial número dos del estado cuando salía de un popular restaurante de la franja turística.
El gobierno federal ha incluido el paraíso del Pacífico en su Operación México Seguro para atacar las operaciones del cartel, junto con Nuevo Laredo, Tijuana y Culiacán, la capital del estado de Sinaloa.
De momento, los turistas no se han asustado. Representantes de los hoteles Hyatt, Fiesta Americana y Mayan Palace, todos populares entre el público estadounidense, dijeron que la violencia todavía no ha disuadido a los visitantes.
"Hay problemas como en cualquier parte, pero las cosas están tranquilas", dijo Estrada Vargas en la Fiesta Americana.
La embajada norteamericana en Ciudad de México no ha emitido ninguna recomendación de viaje, aunque la violencia en Acapulco ha sido mencionada en su hoja de informaciones consulares periódica en internet, dijo una portavoz.
Pero el sangriento tiroteo un asoleado viernes, a 2 kilómetros y medio de la playa, ha preocupado a los empleados de turismo de que la temporada de primavera de Acapulco, que está adquiriendo popularidad y atrayendo a miles de turistas estadounidenses, pueda poner en peligro la temporada y que los millones de turistas que vienen desde Ciudad de México empiecen a buscar destinaciones más pacíficas.
En el choque, el jefe de policía Genaro García y sus guardaespaldas intercambiaron disparos con armas automáticas con matones del cartel de Sinaloa en el centro de Acapulco después de una persecución en coche. Cuatro agentes resultaron heridos. Y cuatro supuestos narcotraficantes quedaron muertos. Las autoridades evacuaron el ayuntamiento y pidieron la intervención del ejército mientras se preparaban para la venganza. García renunció inesperadamente.
Fotografías de los muertos y cuerpos heridos en las calles llevaron la guerra territorial de los carteles a las casas de México y del mundo, pero el sangriento enfrentamiento no fue sino el último de una persistente escalada de violencia por el control de la "plaza" de Acapulco, como llaman los narcotraficantes a sus territorios.
El documento judicial obtenido por el Dallas Morning News contiene testimonios de testigos protegidos, parientes de supuestos traficantes y gente que ha trabajado para el cartel de Sinaloa en Acapulco, entre otros. Muestra que el choque entre los carteles entró en una mortífera nueva fase el año pasado. Las policías local, del estado y federal han estado invariablemente implicadas.
El documento contiene el caso de los procuradores generales contra ocho agentes federales y dos civiles por colaboración con el tráfico de drogas en Acapulco.
De acuerdo a los testimonios agentes de la Agencia Federal de Investigación AFI estaban literalmente empotrados con importantes operativos del cartel de Sinaloa, y viajaban juntos en todoterrenos con ventanillas opacas. Dependientes de gasolineras de Acapulco veían diariamente a los hombres, los que fueron identificados como agentes de la AFI, y a traficantes que fueron identificados con fotos de archivo.
Cuando los supuestos traficantes fueron confrontados por la policía local por portar armas ilegalmente, bloquearon las calles de la ciudad con hasta 30 vehículos. La policía desistió rápidamente, dijeron testigos.
Los dependientes de gasolineras describieron cómo caravanas de todoterrenos transportando traficantes fuertemente armados se movilizaban libremente por la turística avenida principal, a metros del paseo del malecón visitado por los turistas. Una trabajadora de una gasolinera declaró que creía haber visto a miembros del cartel perseguir a un hombre, en coche, una noche. Tras su captura, oyó disparos y los narcotraficantes huyeron.
Una ‘vigía’ del cartel de Sinaloa declaró que estaba estacionado cerca de la base militar en la zona de los hoteles, encargado de monitorear los movimientos de tropas y otras cosas. El informante dijo que él era uno de los muchos que se comunicaban con una locación central usando celulares y radios. Si los vigías observaban cualquier problema con la policía local o del estado, se resolvía rápidamente con una llamada telefónica.
Alrededor de una docena de miembros de los Zetas, de Nuevo Laredo, planeaban secuestrar a miembros del cartel de Sinaloa en Acapulco en mayo pasado. En lugar de eso, al menos cinco de los Zetas fueron secuestrados, llevados a una casa de seguridad en Sinaloa en el corazón de la zona turística y golpeados. Las autoridades creen que los cinco están muertos.
Testigos, incluyendo a los dependientes de la gasolinera y a una mujer que pasó 24 horas en una casa de seguridad del cartel en Sinaloa, observaron a dos importantes operativos del cartel en la ciudad durante varios meses al año. Se trata de Edgar Valdéz Villerreal, conocido como ‘La Barbie’, y Arturo Beltrán Leyva, conocido como ‘El Barbas’, ciudadanos estadounidenses nacidos en Tejas.

Tiendas Narco
Solamente en las primeras semanas de este año han sido asesinadas una docena de personas en incidentes violentos relacionados con drogas cuando hombres armados abrieron fuego o lanzaron granadas en establecimientos.
Javier Trujillo, un periodista del semanario La Palabra, dijo que hay al menos unas estimadas 800 a mil "tiendas narco" en la ciudad, de un millón de habitantes, y que se han convertido crecientemente en blancos en la guerra de los carteles.
Los ataques contra las tiendas que compran drogas al cartel de Sinaloa, por ejemplo, son probablemente llevados a cabo por los Zetas, que tratan de arruinar sus negocios.
Pero el reciente tiroteo agrega una nueva dimensión a la guerra por Acapulco.
En el enfrentamiento, García, su segundo-al-mando y varios agentes de policía dieron caza a tres vehículos con hombres fuertemente armados. Uno de los vehículos escapó y los hombres de otros dos vehículos se enfrentaron a la policía en un cruce en el centro, dijo Trujillo, uno de los periodistas que se encontraba en el lugar de los hechos.
El incidente ha causado confusión, dijo Trujillo, porque existe la extendida creencia de que los polis locales tienen un "acuerdo" con la organización de Sinaloa que permite que los operativos del cartel trabajen a sus anchas.
"Para la mayoría de mis colegas, los policías son héroes", dijo Trujillo. "Yo creo que ahora habrá una serie de asesinatos porque los narcos se van a vengar de la policía".

7 de febrero de 2006

©miami herald
©dallas daily news


©traducción mQh

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capturan a mataviejitas


Agentes se volvieron los héroes del momento.
Ciudad de México, México. Dos son los héroes del momento en la ciudad de México: los policías que participaron en la captura de Juana Barraza Samperio, ex luchadora profesional de 48 años señalada como la ‘Mataviejitas’, una presunta asesina en serie de ancianas que mantuvo en jaque a las autoridades por meses.
"Una captura para los anales de la historia. ‘¡Policía!’, fue el grito que puso en alerta a los tripulantes de la patrulla VCA-3 1050, los ya célebres policías José Ismael Alvarado Ruiz y Marco Antonio Cacique Rosales", describe la secretaría de seguridad pública en su página de internet.
Y sí se han vuelto célebres: desde la tarde del miércoles pasado, cuando Barraza fue detenida en la capital del país poco después de asesinar a una anciana, Alvarado, de 36 años, y Cacique, de 37, no han parado de hablar con la prensa, la radio y la televisión.
Todo inició así...
Los policías recuerdan que la historia de la aprehensión comenzó cuando un joven les pidió ayuda para detener a una persona que salió del domicilio de Ana María Reyes, de 82 años, y comenzó a correr.
Cacique fue tras ella: "Cuando empezó a correr, corrió como hombre... pensé que una mujer no corre tan rápido... que era un travesti".
Barraza respondió con golpes y agresiones verbales contra Cacique y su compañero, que en ese momento se acercaba para ayudar a su compañero.
En el transcurso de los minutos comenzaron a sospechar que se trata de la ‘mataviejitas’, de quien la policía dijo durante meses que se trataría de un hombre vestido de mujer o de un travesti.
Una vez que vieron que la anciana estaba muerta y que los rasgos del rostro de Barraza coincidían con los del retrato hablado del ‘mataviejitas’ que tenían en una ventana de su patrulla, informaron a sus superiores.
Horas después, las autoridades señalaron que tenían elementos para creer que se trataba de la asesina, involucrada en la muerte de al menos 10 ancianas.

Capturaron A Presunta Mataviejitas
"Es una satisfacción ya haber terminado con el dolor de cabeza de todos nosotros", dijo Alvarado, policía desde hace ocho años, para referirse a los meses que tuvieron que estar alertas por el ‘mataviejitas’.
Para Cacique, "esto te anima a echarle más ganas a tu trabajo".
La detención de Barraza les valió que la secretaría de seguridad pública anunciara que les dará un premio de 100 mil pesos (unos 9.560 dólares) en efectivo a cada uno y que los ascenderá de policías rasos a policías primeros.
El gobierno de la ciudad de México, por su parte, anticipó que les regalará un departamento para cada uno de ellos.
"Merecen todo nuestro respeto y agradecimiento", dijo el alcalde capitalino Alejandro Encinas.
Barraza, conocida en su etapa de luchadora como ‘La Dama del Silencio’, está relacionada con 10 homicidios de ancianas, aunque las autoridades investigan su implicación en otros más.
La mujer, madre de dos niñas y un niño, sólo ha reconocido ante las autoridades cuatro asesinatos y declaró que lo hizo por coraje, según relató el procurador capitalino Bernardo Bátiz.
"Tuvo una vida muy difícil, que su mamá la regaló de pequeñita; que la persona que la recibió, después tuvo relaciones con ella y procrearon una hija", dijo Bátiz, quien aseguró que Barraza está "muy consciente" de lo que hizo y que podría enfrentar una pena de hasta 70 años de prisión.

©univisión

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marxista con marimbas en yucatán


[Sam Enríquez] El Delegado Cero, alias el Subcomandante Marcos, lleva su gira nacional a Yucatán.
Cancún, México. Con inmensos retratos dibujados de Marx, Engels, Lenin y Stalin como telón de fondo, las bailarinas hacían girar muñecos gigantes y los malabaristas lanzaban antorchas encendidas. El líder rebelde con máscara negra, conocido anteriormente como el Subcomandante Marcos, había llegado a la ciudad, y estaba montando un estrafalario acto con marxismo y marimbas.
Una docena de años después de dirigir una rebelión armada en el sureño estado de Chiapas que terminó con más de cien muertos, el líder del movimiento zapatista llevó la semana pasada su sesentero discurso y espectáculo a dos balnearios de Yucatán, recibiendo comentarios mezclados de los numerosos curiosos que asistieron.
Después de años de vivir oculto -una revista decía que había encontrado el amor-, el antiguo profesor universitario que ahora prefiere que lo llamen el Delegado Cero dejó el 1 de enero su bastión en la selva para embarcarse en una gira de seis meses que espera que reviva el interés en su mensaje izquierdista.
Para los que se lo perdieron la primera vez que vino, incluyendo a decenas de jóvenes que viajaron exclusivamente para verlo a él, Marcos ocupó el centro del escenario y dio a sus temas un apasionada revisión: El capitalismo es malo. La globalización es mala. El racismo es malo. Todos los políticos, todos los partidos son lo mismo: malos. Los ricos se quedan con todo; los jóvenes y los pobres son ignorados.
Planea visitar los 31 estados para lo que llama "la otra campaña", un contrapunto de la campaña presidencial mexicana. El presidente Vicente Fox le ha prometido a Marcos un pasaje seguro, a pesar del hecho de que el Delegado no reconoce la soberanía de México.
Incluso a pesar del auge de la izquierda en otros países latinoamericanos, y más recientemente con la elección de nuevos presidentes en Chile y Bolivia, pocos creen aquí que la versión del anti-capitalismo de Marcos prenda en algún lugar. Todos los años medio millón o más de hombres y mujeres mexicanos arriesgan sus vidas cruzando la frontera estadounidense por la posibilidad de construir una vida mejor, con las ropas, coches y otros bienes materiales que ofrece el sistema de mercado.
Para los estimados 250 mil indígenas que viven en aldeas controladas por los zapatistas, la pobreza sigue como siempre. Las aldeas controladas por los zapatistas no aceptan los servicios del gobierno, lo que incluye la educación y el cuidado médico. Y el apoyo económico internacional del movimiento ha disminuido.
Sin embargo, es difícil resistir a un tipo enmascarado con una maja gorra y traje de faena que fuma pipa por un hoyo en su pasamontañas y se traslada en una moto negra. Aunque no sea realmente un nativo de la selva. Rafael S. Guillén, 48, un panzudo ex profesor de filosofía, es hijo de un vendedor de muebles del norte de México, según el gobierno. Pero él lo niega.
Marcos convocó a más de mil personas en un parque de aquí y a varios otros cientos a una cacha de fútbol de tierra en la cercana Playa del Carmen. Devotos partidarios se mezclaron con simpatizantes casuales, trabajadores pobres, turistas y transeúntes.
La noche de apertura en la Playa del Carmen el jueves incluía a músicos que tocaban tambores y conchas de caracolas y martilleaban dos marimbas hechas de gruesos trozos de madera y bambú. Digirieron una procesión de disfrazados en zancos que se pavonearon entre la muchedumbre vestidos con largas túnicas blancas, tradicionales máscaras de calaveras y sombreros.
Mientras los músicos se entregaron a un larga sesión improvisada de estilo maya en el escenario, una pareja de niños se entusiasmaron, de desnudaron hasta la cintura y empezaron a caminar sobre sus manos.
"El mensaje es un poco oscuro, mi español no es muy bueno", dijo uno de los tamborileros, David Bandikoro, que se vino desde París el año pasado para estudiar la música indígena de Tulum. "Pero la libertad y la igualdad, esas cosas sí las entiendo".
Marcos llegó a la cancha de fútbol poco antes de las nueve de la noche, y una hilera de partidarios se dieron las manos para formar una cadena humana que lo separaba de la muchedumbre. Dio la mano a los músicos y posó para las fotografías.
El lema del grupo, dijo, es" todo para todos; para nosotros, nada".
El turismo es venderse a los extranjeros, dijo, y aceptar una vida como sirviente y peón. Los ricos se divierten en los hoteles en la playa mientras los pobres viven en la miseria y el medio-ambiente está arruinado. Los candidatos presidenciales, dijo, son delincuentes. "Vinimos a contarles", dijo, "que nadie los puede salvar. Se tienen que salvar ustedes mismos".
Muchos estuvieron de acuerdo. Otros se rascaron la cabeza.
"Algunas de las cosas que dice están bien, pero ¿qué es lo que quiere? ¿Qué va a hacer?", dijo Leonel Vázquez Carranza, 47, un camarero de hotel desempleado que llegó aquí el miércoles en la noche con mente abierta y terminó muy dogmático. "Es bueno con las palabras, pero ¿qué es lo que va a hacer en concreto?"
Es difícil saber qué quiere decir Marcos exactamente porque se niega a conceder entrevistas y no responde preguntas de la audiencia. Sus amigos sugieren enviar preguntas a su sitio en la red: http://www.ezln.org.mx
Pero no hay que esperar una respuesta rápida, advierten; Marcos tiene poco tiempo.
La gran preocupación aquí en Cancún no es la ideología; es el trabajo. El huracán Wilma pasó por aquí en octubre y miles de cuartos de hotel siguen vacíos, sea debido a reparaciones o a falta de interés.
Los trabajos en la construcción viven un auge, pero los trabajos en servicios no remontarán sino cuando los turistas vuelvan en masa. Los gigantescos balnearios están todavía en reparaciones.
"Es verdad, todos los candidatos dicen: ‘Los vamos a ayudar’, pero nunca lo hacen", dijo Agustín González, 51, trabajador de mantención en un condominio. "Pero no queremos su ayuda. Queremos trabajo, para nosotros y nuestros hijos".

Carlos Martínez y Cecilia Sánchez contribuyeron a este reportaje.

23 de enero de 2006

©los angeles times
©traducción mQh

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el rey del tomate


[Sam Enríquez] Emigrado que triunfó en California, vuelve como alcalde a México y se convierte en polémico personaje.
Jerez, México. El equipo del telediario montó sus cámaras rápidamente y estaba listo para grabar cuando El Rey del Tomate levantó su mando grande y callosa.
Esperen, ordenó. Todo el mundo se quedó paralizado.

Un minuto después llegó un ayudante con un sombrero negro, de vaquero.
"Es lo que le da personalidad a un hombre", dijo el Rey del Tomate mientras se calzaba el sombrero en su cabeza; con otro ademán, el alcalde indicó que estaba listo.
Cuando hacía campaña para el cargo, el comité de campaña de Andrés Bermúdez ideó el título para empaquetar mejor al corpulento emigrado de edad mediana que pasó las tres últimas décadas trabajando en la agricultura en California. Pero sus críticos se quejan de que se ha tomado el apoyo demasiado literalmente.
Quince meses después de que el más famoso hijo pródigo de México se mudara del condado de Yolo a gobernar Jerez, los diarios lo denostaron, calificándolo de autocrático y refiriéndose a él como El Tomatón. Los compradores en el centro dicen que no ha hecho nada. Un taxista resumió sus problemas con el alcalde, diciendo que era terco.
El listado de acusaciones es largo y no han sido demostradas: extravagancia, arrogancia, nepotismo, favoritismo, mal uso de fondos públicos, e incluso acoso sexual. Bermúdez rechaza las acusaciones y dice que los cargos son calumnias e injurias. Uno de sus aliados dice que la oposición se deja llevar por los prejuicios de los residentes ricachones contra el niño pobre que se mudó a Estados Unidos, prosperó al cabo de un tiempo y finalmente se convirtió en terratniente y agricultor comercial.
Todo esto deja a Bermúdez preguntándose por qué decidió volver a Zacatecas, el único estado mexicano donde los expatriados pueden postular a cargos públicos.
¿Dejó su granja de 240 hectáreas y una enorme casa con piscina, por esto?
"A alguna gente no le gusta la manera en que hago las cosas", dice Bermúdez con un inocente sarcasmo.
Sus detractores dicen que organiza cenas y almuerzos municipales en el restaurante de su hermano, en lugar de distribuir el dinero. Dicen que su gasolina, celular y cuentas de viaje son demasiado altas. Y debido a que controla 12 de los 20 escaños del concejo del municipio, se hace lo que dice.
Incluso sus partidarios reconocen que Bermúdez no siempre respeta las reglas.
"La mayoría de las quejas tienen que ver con sus gastos", dice Vicente Márquez, que firma los cheques en el ayuntamiento. "Algunos eran costes que debían ser aprobados. Pero él primero gastó el dinero y luego se hizo aprobar".
La familia de Márquez está dividida en cuanto al alcalde. Su hermana, la concejala Adriana Márquez Sánchez, es una de los líderes de la facción anti-Bermúdez. El mes pasado ella y otro miembro del concejo se declararon en huelga de hambre contra él, una protesta que se convirtió en una toma del ayuntamiento durante el fin de semana, por un grupo de manifestantes anti-Bermúdez.
"El Rey del Tomate es un mito", dice. "Prometió transformar a Jerez en una ciudad moderna... Dijo que venía con grandes proyectos. Pregúntenle cualquiera: ¿qué proyectos? Ninguno".
Bermúdez, que dice que sus opositores no le dejan trabajar, no está dispuesto a arrojar la toalla. Su mandato de tres años termina en septiembre de 2007. En México no se permite la reelección, así que esta es su única oportunidad para demostrar que un emigrante puede volver y cambiar para mejor su pueblo natal.
"Ahora mismo, soy el primero. Después se vendrán montones de gente", dijo. "Planté una semilla en la tierra y quiero ver qué sale. Tengo que hacerlo por mi gente en Jerez, por Estados Unidos y por México".
Muchos lo apoyan. Su estilo brusco y rudo delata a Bermúdez como campesino, un hombre del campo, dicen los jubilados con sombreros de vaquero que haraganean en los bancos de la plaza mayor. "A los ricos no les gusta", dice Trinidad Vega, 77.
Granjeros y rancheros de aquí tienen respeto por un hombre que hizo su fortuna trabajando la tierra, especialmente porque los frijoles, maíz y chiles que son cultivados aquí sólo proporcionan ingresos muy magros.
En la manifestación el mes pasado, ardientes partidarios de Bermúdez echaron fuera a los manifestantes que habían ocupado el ayuntamiento y lo recuperaron por la fuerza. Estaba presente la policía anti-disturbios, pero aparentemete sin saber qué partido tomar.
Cuando finalmente las puertas fueron forzadas con una palanca, Bermúdez dirigió a su séquito adentro en una procesión que fue emitida por televisión nacional. En su despacho, rodeado admiradores y medios de comunicación, se quebró y echó a llorar.
"¿Por qué no me dejan en paz?", dijo a TV Jerez, cuyo periodista, aparentemente para estar a la altura de la atmósfera circense del día, estaba vestido como un payaso, con maquillaje, sombrero chato y gafas de sol. "¿Por qué no puede gobernar un campesino?"
Bermúdez de jacta del cemento, láminas de metal para tejados y mochilas que ha dado a los necesitados, así como de los caminos recientemente pavimentados. Ha empezado un servicio de autobuses gratuito para los estudiantes de la universidad en Zacatecas, a una hora de camino.
Pero algunas de las promesas de la campaña, tales como crear cientos de trabajos, no se han cumplido. Gobernar, parece, es mucho más difícil que cultivar tomates.
"Puede que no sea el mejor modo de cambiar Jerez, pero es un modo", dice Raymundo Carrillo, un asesor voluntario que ha actuado como el principal asesor de Bermúdez desde 2000. "A la gente no le gusta que haya emigrado".
Como casi la mitad de la población de Zacatecas, Bermúdez dejó su hogar cuando era joven y pobre. Y como muchos, floreció en California, empezando como peón en una hacienda en 1974, para descubrir a los pocos años que podía ganar mucho más como contratista de trabajadores agrícolas. Finalmente compró tierras, donde cultivó tomates y otros productos, y diseño una máquina que transplantar las plantas de semillas más fácilmente.
Se sintió elogiado con la idea de que podía volver como un hombre exitoso a enseñar un par de cosas a sus hermanos en casa.
Jerez es una ciudad de 50 mil habitantes que depende de los dólares enviados a casa por padres, madres, hijos e hijas que han emigrado. Las estrechas y bien mantenidas calles del centro de la ciudad están alineadas con tiendas de electrodomésticos, boutiques de ropa, restaurantes, joyerías, clínicas y elegantes funerarias. En una calle se concentra media docena de locales de cambio de divisaso.
Bermúdez se presentó por primera vez a las elecciones de alcalde en 2001, con la ayuda de algunos empresarios locales que querían un gobierno más progresista.
"Al principio no lo conocía nadie, así que lo llamé el Rey del Tomate", dijo Ismael Solís, propietario de una tienda de alimentación y el primer coordinador de campaña de Bermúdez.
El Partido Revolucionario Institucional PRI había gobernado Jerez, como la mayor parte de México, durante siete décadas. El Rey del Tomate, dijo Solís, "era el tipo que iba a sacar al PRI. Nosotros lo levantamos, lo convertimos en un símbolo, para dar esperanzas a la gente".
Bermúdez ganó las elecciones, pero fue declarado no elegible antes de que pudiera asumir el cargo, debido a que no había vivido aquí todo un año, una exigencia que luego se abandonó. Él volvió a California.
Solis, tras reñir con Bermúdez, gobernó como alcalde durante el término de tres años y dio a Bermúdez el crédito por romper el control del PRI sobre el ayuntamiento.
Bermúdez se mantuvo en estrecho contacto con sus partidarios durante esos años por medio de visitas y conferencias telefónicas entre Jerez y su casa el oeste de Sacramento, dijo Carrillo. Cuando Bermúdez volvió a presentarse en 2004, ganó fácilmente.
Bermúdez tiene un buen corazón, pero carece de la capacidad para gobernar, dijo Solís: "No tiene sensibilidad política. No escucha a la gente".
Jerez no es el mismo lugar que dejó Bermúdez, agregó Solís, cuando el gobierno dependía de la imagen y regalos para mantenerse en el poder.
Muchos otros están decepcionados de que Bermúdez no ha sido capaz de cumplir las grandiosas promesas que hizo durante la campaña.
"Si gano, voy a invertir personalmente un millón de dólares en dos fábricas de conservas que crearán 600 empleos", dijo al Times justo antes de las elecciones del 4 de julio. "Les doy mi palabra".
Pero hay pocas evidencias de que, de momento, pueda convencer a la juventud de Jerez de que no emprendan viaje al norte a buscar trabajo.
Mostrando su típica bravuconería, Bermúdez dijo que su mera presencia en el ayuntamiento era una victoria importante.
"Hay millones de mexicanos en Estados Unidos, y todos ellos quieren volver y encontrar un país diferente", dijo. "Jerez ya es diferente. Cambió tan pronto como crucé la frontera".

Carlos Martínez contribuyó a este reportaje.

18 de enero de 2006

©los angeles times
©traducción mQh

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entre funcionarios y mafiosos


[Héctor Tobar] Vendedores ambulantes reclaman un pedazo de acera.
Ciudad de México, México. El vendedor de jugos Bernardo Guzmán pagó hace poco más de 3800 dólares por un espacio de cinco metros cuadrados de acera en la bullente capital mexicana.
Aunque las aceras y calles del vecindario justo al norte del Zócalo, la plaza mayor, sean de propiedad pública, todo el mundo sabe que en realidad pertenecen a los vendedores ambulantes, un ejército de empresarios de poca monta que se ganan duramente la vida vendiendo de todo, desde DVDés pirateados hasta lencería barata y caramelos con sabor a fresa.
"Se vende todo el espacio de la calle", dijo Guzmán. "En las otras calles también".
Cada día es una batalla para mantener las calles abiertas a medida que vendedores callejeros desesperadamente pobres tratan de ocupar nuevos espacios en el concreto y asfalto de uno de los mercados abiertos más grandes de la ciudad. Muchos vendedores callejeros antiguos, como Guzmán, han encontrado modos de hacer que su presencia en la calle sea semi-permanente. Dueños y arrendatarios de las tiendas del barrio han desistido hace tiempo de tratar de expulsar a los vendedores callejeros.
En cierto sentido, el vecindario de Ciudad de México es un microcosmos: vibrante, hacinado y sin regulaciones.
"Siempre ha sido así", dice María Méndez, que gestiona una tienda de artículos de fiestas. Hay más todos los años".
Guzmán, el vendedor de jugos, paga a una cooperativa de vendedores ambulantes por su espacio en la acera. La cooperativa, a su vez, negoció un pacto con funcionarios de planificación urbana. Otros vendedores pagan un alquiler semanal a una red de ‘jefes’, que pagan sobornos a funcionarios y policías. De esto resulta una apariencia de orden, aunque no siempre.
Este mes, durante el punto álgido de la temporada de compras del festivo de Reyes Magos, la principal arteria del vecindario estuvo prácticamente cerrada debido a los vendedores de juguetes y baratijas. Se necesitaron más de mil policías para desalojar a los vendedores y mantener la calle transitable.
"Lo que ocurrió es que los vendedores habían ocupado cinco de las siete vías de tráfico", dice Raúl Arenas Juárez, el oficial de policía que dirigió las operaciones en la calle, Eje Uno Norte. Los buses se quedaban atascados. Era mucho peor que la pesadilla habitual de la Ciudad de México: Incluso se apareció un telediario a cubrir el suceso.
"Estamos tratando de poner orden a la situación", dijo Arenas Juárez.
Guzmán y sus vecinos vendedores también anhelan el orden. Durante años han estado operando en dos bloques de las calles Haití y República Dominicana. Durante seis días a la semana levantan sus endebles tenderetes cubiertos de lona en las atiborradas aceras. De noche, retiran las lonas y entregan la calle a las prostitutas.
El mes pasado, Guzmán y sus amigos completaron un proyecto para limpiar el área. Construyeron un tejado de dos pisos de acero y fibra de vidrio que se estira de un lado a otro de la calle a lo largo de algunas cuadras de la ciudad. También compraron nuevos contenedores de basura y contrataron personal de seguridad a tiempo completo.
"De ese modo es mucho más bonito", dice Guzmán. "Ya no estamos a merced del sol y la lluvia".
Para el derecho a vender jugos y caramelos bajo el mismo techo, Guzmán pagó 3800 dólares a la recién fundada cooperativa. Entre otras cosas, el pago único se destinó a montar cámaras de seguridad en el tejado, que vigilan la calle abajo.
"Bienvenido", dice un letrero que cuelga sobre la calle. "Compre seguro. Vigilancia 24 horas al día".
El tráfico todavía circula debajo del techo, porque la calle sigue siendo pública. El ayuntamiento aprobó el proyecto, aunque ningún vendedor aquí paga impuestos.
"Todo lo que estamos tratando de hacer es poner algo de orden en el sector informal y crear las condiciones para recuperar el flujo de tráfico", dijo Adolfo Savin, funcionario de planificación del ayuntamiento.
El acuerdo implica una promesa oficial de no aplicar la ley: Savin dice que el ayuntamiento podría expulsar a los vendedores si quisiera, pero probablemente no lo hará. Si lo hiciera, se provocaría probablemente un violenta y ruidosa protesta.
Estos acuerdos son corrientes en una ciudad donde millones de personas se ganan la vida en los mercados informales.
Los carroñeros, los vagabundos ciegos y los limpiaparabrisas de las esquinas deben todos pagar permisos regulares a los auto-nombrados ‘jefes’ que tienen conexiones con el gobierno. Muchos de ellos te dirán que los jefes en realidad son una mafia cuya principal tarea es extorsionar dinero a los pobres.
Los vendedores callejeros de Haití y República Dominicana pagaban a un jefe unos diez dólares a la semana para poder trabajar aquí. Cuando los vendedores empezaron su cooperativa, le pagaron para que se fuera.
"Al principio no quería marcharse, pero luego llegamos a un acuerdo con él", dijo Carlos Soto Cervantes, que vende bolsos y maletas.
Para Soto Cervantes, el nuevo tejado es la culminación de un sueño. Llegó a la calle hace siete años, junto a decenas de vendedores, después de que el ayuntamiento los expulsara de las aceras del centro histórico de Ciudad de México.
"Llegamos aquí como pioneros, cuando la calle estaba llena de coches abandonados y basura", dijo. "Nos pusimos a trabajar y la limpiamos".
Ahora Soto Cervantes ha estado en su pedazo de la calle de República Dominicana hace tanto tiempo que se ha hecho imprimir tarjetas de visita con la dirección: "Charly Creations... Mochilas y Bolsos de Viaje... Frente al número 4 de República Dominicana".
Como parte de su proyecto de cooperativa, los vendedores callejeros han reparado las desmoronadas aceras y rellenado los baches en la calle.
"El ayuntamiento podría tratar de sacarnos de aquí, pero con las cosas arregladas como están, les será más difícil hacerlo", dijo Soto Cervantes.
Algún día, dijo, él y sus colegas vendedores podrían incluso pagar impuestos.

17 de enero de 2006

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©traducción mQh

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asesino en serie en méxico


[Jonathan Clark] Un asesino en serie viene atacando a mujeres mayores en Ciudad de México por más de dos años. Algunos dicen que su caso demuestra la corrupción e ineptitud del sistema judicial.
Ciudad de México, México. Los criminales violentos no son nuevos en esta ajetreada y a menudo agresiva metrópolis de 20 millones de habitantes.
Las páginas de los tabloides despliegan rutinariamente horrendas fotografías de atracos chapuceados y violencia doméstica o relacionada con las drogas. Y la legendaria industria de los secuestros en la capital mexicana ha engendrado figuras tales como "el Mochaorejas" o "el Cortador de Dedos": hombres que envían esas partes de los cuerpos a las familias de las víctimas para obligarles a pagar.
Pero ha aparecido un nuevo criminal, acaparando los titulares y conmocionando todavía más a la sufrida ciudadanía del área metropolitana más grande de América. Conocido popularmente como el Mataviejitas, debido a la edad y sexo de las víctimas, este asesino inaugura una especie no muy conocida en México: el asesino en serie.
Los detectives dicen que el perpetrador es un hombre vestido de mujer, de al menos 35 años, que penetra en las casas de mujeres solitarias y viejas presentándose a sí mismo como una asistente social, enfermera, empleada del municipio o masajista.
Una vez dentro, estrangula a sus víctimas -ha asesinado en los últimos tres años a al menos dos docenas de mujeres- con un artículo de su propio atuendo y escapa con un objeto como ‘recuerdo’ del crimen.
Grupos de defensa de la tercera edad dicen que los asesinatos han arrojado luz sobre un problema social poco discutido: que incluso en una sociedad centrada en la familia, como México, mucha gente mayor vive sola.
Y grupos de ciudadanos y analistas dicen que el asesino a sacado a la luz una preocupación ampliamente reconocida: que la fuerza policial de Ciudad de México está mal equipada para hacer frente al desatado problema de la delincuencia en la capital.
"Un asesino en serie -especialmente uno que ataca a las ancianas- es ciertamente un fenómeno nuevo y muy preocupante", dijo José Antonio Crespo, presidente de un organización privada de ciudadanos por la seguridad pública. "Pero Ciudad de México es una ciudad violenta con un alto grado de procesos inefectivos, corrupción e incluso policías asociados con la delincuencia, de modo que es un terreno fértil en el que pueden surgir personajes como este".
Funcionarios policiales de Ciudad de México, mientras que ocasionalmente logran llevar a algunos criminales a justicia -el Mochaorejas está ahora en prisión- parecen estar poco preparados, superados y a veces sin interés en la captura del Mataviejitas.
De hecho, tomó más de un año de asesinatos y creciente presión de la opinión pública antes de que los funcionarios reconocieran que tenían que vérselas con un asesino en serie.
"Pueden haber tenido razones políticas para no querer reconocer lo que estaba ocurriendo", dijo Ana María Salazar, analista política y experta en seguridad. "Mucha gente se escandalizó cuando el despacho de la procuraduría general insistió en que no se trataba de un asesino en serie".
Ahora la policía ha concluido que 24 asesinatos no resueltos que se remontan hasta febrero de 2003 son en realidad el trabajo de un asesino en serie. Sin embargo, otros sugieren que la cifra real debe estar más cercana a 60 y podría remontarse a los años noventa.
Y a pesar de la insistencia de los funcionarios policiales de que esa medida es innecesaria, algunos grupos están exigiendo que el ayuntamiento nombre a un fiscal especial para investigar los asesinatos -siguiendo el modelo de la fronteriza Ciudad de Juárez, donde en la última década se ha asesinado a más de 300 mujeres.
Aunque la policía ha logrado componer un perfil detallado del modo de operación del asesino, las claves de su identidad y motivos han sido difíciles de dilucidad.
En octubre los investigadores obtuvieron su primer éxito en el caso cuando una persona que se ajustaba a la descripción entró a la casa de una mujer y le entregó un negativo de rayos X en el curso de una conversación. Cuando llegó uno de los hijos de la mujer, el individuo escapó, dejando sus huellas dactilares en el negativo.
Después de compararlas con las huellas de cinco impresiones parciales recuperadas en otras escenas policiales, la policía detuvo a cincuenta transsexuales, los metió en autobuses y los llevó a comisarías para fotografiaros y tomar sus huellas dactilares.
Varios de los detenidos denunciaron maltratos policiales durante la redada. No se encontraron huellas correspndientes.
Otras claves han simplemente confundido a los detectives. Dicen que tres de las víctimas más recientes tenían en sus casas estampas de ‘Retrato de un joven’, una pintura del artista francés del siglo 18, Jean-Baptiste Greuze.
Pero reconocieron no saber qué hacer con las coincidencias.
Sin desarrollos ulteriores en el caso, funcionarios anunciaron en diciembre que estaban investigando la posibilidad de que el asesino, inactivo desde octubre, pueda haberse suicidado.
Pero no había ninguna evidencia específica que sugiriera esa conclusión, admitió el procurador general de Ciudad de México, Bernardo Bátiz.
Antes en 2005, un frustrado Bátiz llamó "brillante" al asesino. Pero Renato Sales Hereida, el detective jefe del caso, lo desautorizó.
"No se necesita mucha inteligencia para sacar ventaja de un grupo social vulnerable", dijo al diario El Universal. "Sus víctimas son esencialmente mujeres abandonadas".
Otros preguntan cuánta inteligencia se necesita para eludir la captura en una ciudad donde la corrupción policial es escalofriante y los delincuentes operan con aparente impunidad.
"Hay una excusa muy conveniente para las autoridades", dijo Crespo. "Pero el problema no es la inteligencia del criminal, sino qué piensan los delincuentes sobre la inteligencia de la policía y de su habilidad para capturarlos".

10 de enero de 2060

miami herald
©traducción mQh

de dónde vienen las armas


[Héctor Tobar] Pasan fácilmente desde Estados Unidos.
Nuevo Laredo, México. Los instrumentos más populares para cometer atracos, torturar y matar en esta ciudad asolada por la violencia son importados desde Estados Unidos.
"Advertencia", dice el letrero que da la bienvenida a los automovilistas en el lado estadounidense cuando se acercan al Río Grande que separa aquí a los dos países. "Es ilegal introducir armas de fuego o municiones a México. La pena es la prisión".
Los letreros han hecho poco para frenar lo que funcionarios estadounidenses y mexicanos dicen que es un constante y creciente comercio ilegal de armas de fuego -pistolas de 9 milímetros, escopetas, rifles AK-47, lanzagranadas. Un 95 por ciento de las armas confiscadas a delincuentes en México fueron primero vendidas legalmente en Estados Unidos, dicen funcionarios de los dos países.
Las armas son las herramientas esenciales para las guerras entre los sindicatos criminales de los bajos fondos, guerras que se han cobrado en 2005 entre 1400 y 2500 vidas, de acuerdo a cifras de varios periódicos y revistas.
Los más grandes delincuentes de México están involucrados en una carrera armamentística, con las ametralladoras que penetran los chalecos antibalas como la nueva e imprescindible arma que los carteles quieren obtener para pelear entre ellos por el control del lucrativo negocio de los narcóticos, dicen funcionarios estadounidenses y mexicanos.
En 2005, los residentes de Nuevo Laredo sufrieron más de 100 ejecuciones cometidas por los carteles de la droga en su ciudad, y la publicación de un horripilante video en el que un pistolero de un cartel ejecuta a un "prisionero". La ciudad se ha convertido en un trágico símbolo de la violencia que se extiende por todo el país.
"Es evidente de dónde vienen todas las armas", dijo Higenio Ibarra Murillo, un empresario en el histórico distrito del centro de Nuevo Laredo. "Aquí en México no fabricamos armas ni rifles".
Comprar legalmente un arma en México es extremadamente difícil. La secretaría de defensa del país controla todas las licencias de arma -el tiempo de espera es de uno o más años, y el coste de unos 1900 dólares. Las licencias deben ser renovadas cada dos años.
En todo el país hay menos de 2500 propietarios de armas registrados. Sin embargo, la policía mexicana confisca un promedio de 256 armas al día, dijeron hace poco funcionarios del despacho del fiscal general.
Javier Ortiz Campos, de la Policía Federal Preventiva, dice que el seguimiento de las armas confiscadas por el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos ATF en México a menudo conducen a tiendas y ferias de armas y mercados de pulgas de Texas. Ese estado norteamericano tiene las leyes de armas más liberales del país y una porosa frontera de 2 mil kilómetros con México.
"Al otro lado de la frontera venden armas hasta en el Wal-Mart", dijo Ortiz Campos. Las armas confiscadas en México provienen en su mayor parte de ciudades norteamericanas fronterizas tales como Laredo, El Paso y Brownsville, dijo. Pero muchas provienen también de Houston y San Antonio.
"Encontramos un montón de armas de Houston, porque los compradores obtienen un mejor precio que aquí en la frontera", dijo Ortiz Campos.
Los grupos criminales organizados en México compran sus armas a menudo a granel a través de compradores por encargo en Texas, donde no hay límites a la cantidad de armas que puede comprar un residente, dijo un funcionario estadounidense que pidió conservar el anonimato.
Normalmente un comprador mexicano pagará unos 50 o 100 dólares a un vecino de Texas para comprar armas, dijo el funcionario.
En un caso, las autoridades mexicanas y estadounidenses trabajando en conjunto trazaron el origen de 80 armas de fuego confiscadas a un nacional mexicano que pagaba a residentes tejanos para comprar armas a su nombre, dijo el funcionario.
El año pasado la policía recuperó una pistola de 9 milímetros en el sitio donde tuvo lugar una balacera entre agentes y pistoleros de un cartel de la droga en las afueras de Reynosa, una ciudad mexicana fronteriza. La pesquisa de los agentes del ATF condujo a otro hombre de Texas que había comprado 160 armas. Ese hombre está siendo juzgado ahora por tráfico de armas en Estados Unidos.
El año pasado funcionarios del ATF en Arizona arrestaron a un hombre que estaba tratando de comprar 30 granadas de mano de las fuerzas armadas norteamericanas. El hombre dijo a agentes encubiertos que las granadas eran para traficantes de drogas del norteño estado mexicano de Sonora. En agosto un hombre de Tucson fue acusado de introducir ilegalmente en México rifles y repuestos de AK-47.
Es ya rutina descubrir grandes alijos de armas aquí y en otras comunidades fronterizas. El 20 de diciembre se confiscaron en Tijuana 20 rifles de asalto; ese mismo día, tropas del ejército mexicano en el estado de Sinaloa detuvieron a un grupo de hombres que iban armados con cinco rifles AK-47 y un rifle AR-15.
El mes pasado la policía mexicana tropezaron con un arsenal en manos de miembros de un grupo del crimen organizado en Nuevo Laredo que incluía granadas, pistolas semiautomáticas y siete rifles de asalto.
Ninguna tienda de Nuevo Laredo vende pistolas o rifles en el mostrador. Pero si cruzas la frontera y caminas 15 minutos hacia Laredo, encontrarás un rifle Bushmaster AR-15 en cualquier armería por 1.199 dólares.
Los vendedores en la tienda hablan español, pero el letrero que se exhibe en un expositor de pistolas seminautomáticas está en inglés: "Si las armas se prohíben, sólo las tendrán los delincuentes".
El lema, popular entre los activistas norteamericanos defensores del derecho a portar armas, ciertamente se aplica al otro lado de la frontera. Sólo una persona tiene permiso para portar armas en todo el estado mexicano de Tamaulipas, que incluye a Nuevo Laredo. Sin embargo, hay armas en todas partes.
En los pobres márgenes de la ciudad, traficantes de drogas de poca monta protegen sus inversiones con semiautomáticas. Y muchos ciudadanos respetuosos de la ley han tenido encuentros con delincuentes armados.
El empresario José Luis Ortiz Cárdenas presenció el año pasado un intento de robo de auto con intimidación de ladrones armados frente a una de sus tiendas. Y no olvidará nunca el terrible tiroteo de 2003 a unas cuadras de la cantina que posee en el centro de la ciudad: la balacera se extendió hasta el puente que lleva a Estados Unidos.
"Era una lluvia de balas, los agentes federales disparaban contra otros agentes federales, los sicarios disparaban contra otros sicarios, con bazucas y todo lo demás", dijo el dueño de la cantina.
En los últimos años la policía mexicano ha confiscado un puñado de bazucas a grupos del crimen organizado. Funcionarios mexicanos y estadounidenses dicen que una cantidad muy pequeña de los excedentes militares de las guerras recientes en América Central se han introducido en México. Pero funcionarios estadounidenses dicen que una bazuca recuperada recientemente de sicarios de un cartel de drogas en México fue trazada hacia un depósito del ejército en Arkansas: el arma había sido depositada allí y fue registrada por última vez en 1967.
Rifles de asalto como el AR-15 y el AK-47 son de lejos las armas más populares importadas en México por los carteles de la droga, dijo el agente de policía Ortiz Campos.
El AR-15 es el equivalente civil, semiautomático, del M-16 usado por las tropas norteamericanas desde la Guerra de Vietnam. El AK-47 fue diseñado en 1947 por Mikhail Kalashnikov para el ejército soviético. En el coa de las calles mexicanas ambas son conocidas como ‘cuerno de chivo’, por la distintiva forma de los cargadores.
"Para los narcotraficantes es como su amuleto de la buena suerte", dijo Ortiz Campo. Los carteles de la droga prefieren el AK-47 por la misma razón que lo prefería el ejército soviético: su solidez y su versatilidad.
"Con ese arma puedes hacer cosas increíbles", dijo Ortiz Campos. El AK-47 no solamente es potente, sino además a prueba de tontos, agregó. "Dispara debajo del agua. Dispara inclusive cuando está cubierto de lodo".
El AK-47 aparece en varios narcocorridos sobre los fuera-de-la-ley y sus aventuras. La canción ‘El temible cuerno de chivo’ del grupos Los Incomparables de Tijuana fue utilizada en la película del mismo nombre.
"Tiene el cañón decorado, / las cachas y el llavador", dice la canción. "Incrustaciones de plata / por todo su alrededor, / es un arma que merece, / un arma que es de valor..." Es un instrumento de la muerte.
Los rifles de asalto se venden legalmente en Estados Unidos, pero no son completamente automáticos. Pero los funcionarios aquí dicen que son armeros de México los que adaptan las armas para convertirlas en completamente automáticas.
"Hemos encontrado a algunos en México que fueron reajustadas por un maquinista", dijo el funcionario norteamericano. "Eso nos dice que aquí está trabajando alguien con mucha experiencia en armas".
Funcionarios mexicanos y estadounidenses dicen que también están preocupados de la presencia en México de ametralladoras calibre 50. Originalmente diseñadas como armas antiaéreas, las armas son usadas por los carteles porque penetran el blindaje.
"Creemos que esas armas las usan los carteles para atacarse unos a otros" y no para atacar a la policía, dijo Ortiz Campos.
"Hace 15 años era raro ver un arma calibre 50" en México, dijo el funcionario estadounidense. "Ahora aparecen en todas partes".
Funcionarios norteamericanos dicen que sus colegas mexicanos están trabajando más que nunca para combatir el tráfico de armas. Los funcionarios federales mexicanos cooperan extensamente con el ATF para trazar las armas ilegales.
"Los mexicanos están ansiosos para que se persiga el tráfico de armas en Estados Unidos", dijo el funcionario estadounidense. "Es una actitud diferente a la que había en el pasado".
Sin embargo, la violencia continúa adquiriendo nuevas y perturbadoras dimensiones. Televidentes en todo México se horrorizaron el mes pasado cuando se emitió un video en el que miembros de un cartel en guerra por el control del negocio de las drogas en Nuevo Laredo torturan a pistoleros de otro cartel. El video, obtenido por el Dallas Morning News, termina cuando uno de los sicarios es ejecutado de un balazo en la cabeza con un pistola de 9 milímetros.
A medida que Nuevo Laredo se convierte en una zona de guerra, sus calles se tornan cada vez más vacías. Los turistas evitan en general la ciudad, asustados por los secuestros y desapariciones de varios estadounidenses aquí.
"El único consuelo que tenemos es que sabemos que no puede ser peor de lo que es ahora", dijo el empresario Ortiz Cárdenas. "Hemos tocado fondo".

8 de enero de 2006

©los angeles times
©traducción mQh

candidato enmascarado de gira


[James C. McKinley Jr.] Es la campaña política más estrambótica de México en los últimos años.
San Cristóbal de las Casas, México. El candidato es un líder rebelde marxista que una vez empezó una guerra civil, lleva un pasamontañas, fuma pipa, tiene como mascota a un gallo tullido y no se presenta a la candidatura de ningún cargo.
Sin embargo, el inicio de un tour nacional de seis meses dirigido por un hombre conocido como el Subcomandante Marcos tiene todas las características de una campaña corriente y moliente para un cargo público: lemas, himnos, canciones, mítines grandes y pequeños, una caravana de campaña que visita en ciudades y pueblos, provoca a otros políticos, ofrece divertidas presentaciones para los niños y abrazos para líderes comunitarios locales, apretones de mano con admiradores rodeado de guardaespaldas y da ocasionalmente un obligado beso, o al menos un achuchón, a uno o dos bebés.
Marcos, un persuasivo orador que ahora se llama a sí mismo el Delegado Zero, tiene inclusive una especie de discurso, en el que acusa al "capitalismo salvaje" y a los pecados de los ricos de prácticamente todo, desde las golpizas a los homosexuales hasta el racismo y la violencia doméstica.
Tiene planeado leerlo en todo el país como adelanto de las elecciones presidenciales de julio, tratando de convencer a los votantes de que no hay verdaderas diferencias entre los tres candidatos de los principales partidos, porque todos ellos sirven los intereses de los líderes empresariales de la oligarquía.
"En los próximos días vamos a oír toneladas de promesas, de mentiras, tratando de darnos esperanzas, sí, de que las cosas van a marchar mejor si cambiamos un gobierno por otro", dijo el martes ante una multitud de 4 mil partidarios enmascarados en la plaza mayor de Palenque, un sitio arqueológico maya. "Una y otra vez, todos los años, cada tres años, cada seis, nos convencen de esa mentira".
La multitud de partidarios enmascarados, muchos de ellos campesinos que llegaron en autobús esa mañana, llevaban carteles con lemas como "Muerte al Tratado de Libre Comercio" y "Muerte a la Globalización Neoliberal". Una bandera roja con la hoz y el martillo flotaba sobre la gente. Cerca, alguien había colgado enormes retratos de Marx, Engels, Lenin y Stalin.
"Esto sólo cambiará desde abajo y desde la izquierda", prosiguió Marcos, deteniéndose en un tema recurrente. Luego prometió un mundo mejor y más igualitario, "donde se nos respete por nuestro trabajo, donde valgamos como seres humanos, y no por nuestras cuentas bancarias o, digamos, por nuestros coches, el tipo de vehículo que conducimos o la ropa que llevamos, un mundo donde los trabajadores ocupen el lugar que merecen".
Marcos lanzó lo que llama "la otra campaña" el día de Noche Vieja, sorprendiendo al país al llegar a San Cristóbal de las Casas, la ciudad montañesa que ocupó con las armas en una rebelión hace 12 años, en una moto en lugar de un caballo, su transporte habitual. La fantástica máquina estaba equipada con una caja especial para su gallo, llamado el Pingüino, porque tiene los pies deformes y cojea.
El líder del movimiento zapatista ha prometido un movimiento no violento y el presidente Fox ha garantizado su seguridad para su visita de los 31 estados de México. Sin embargo, la primera semana se ha quedado en el familiar territorio de Chiapas, donde su movimiento rebelde que empezó hace tanto tiempo dejó de ser una amenaza militar y se ha convertido en una fuente de inspiración para los idealistas de izquierda de todo el mundo.
Por razones de seguridad Marcos guarda el secreto de sus escondites nocturnos y llega a las citas con un escudo humano de partidarios, la mayoría de ellos enmascarados, entre ellos mujeres y niños.
En enero de 1994 Marcos dirigió un ejército de campesinos indios de las montaña y ocupó la parte este del estado de Chiapas, protestando por el abandono en que tenía el gobierno a las comunidades indígenas. El gobierno respondió con una inmensa ofensiva al año siguiente, empujando a los rebeldes de vuelta a la selva lacandona, que cubre la mayor parte del este de Chiapas. Las autoridades dicen que Marcos en realidad es un profesor universitario blanco, que proviene de una familia de clase media, y que su nombre es Rafael Sebastián Guillén Vicente.
Desde que se derrotara en las elecciones de 2000 al viejo y corrupto régimen de partido único, el apoyo a Marcos y al Ejército Zapatista de Liberación ha disminuido algo. El gobierno de Fox ha destinado más dinero a escuelas y proyectos para la erradicación de la pobreza, al mismo tiempo que mantiene una fuerte presencia militar en la zona.
Entretanto, el Congreso ha rechazado algunos de los acuerdos con los rebeldes que habrían dado mayor autonomía a las comunidades indias.
Ahora Marcos parece estar tratando de volver a ocupar el centro de la atención nacional con una campaña no violenta destinada no a ocupar un cargo sino a construir un amplio movimiento de izquierdas para presionar desde fuera a los políticos.
Su emergencia de la selva se produce en momentos en que líderes de izquierda e indígenas están volviendo al poder en muchas partes en América Latina, como recientemente en Bolivia con la elección de Evo Morales.
El miércoles Marcos volvió a esta ciudad colonial y visitó un barrio pobre de las afueras, donde se dirigió a unos cientos de personas, la mayoría de origen maya, bajo una lluvia torrencial, acusando al candidato del Partido Revolucionario Institucional de ser un ladrón y diciendo que el partido había crecido con "la sangre de los indios". Ese noche se dejó ver en un festival en la plaza mayor.
Unas 5 mil personas, muchos de ellos turistas y partidarios zapatistas expatriados, escucharon música folclórica durante horas antes de que hablara Marcos. Esta vez usó la historia de su tullido gallo como parábola de los marginados con los que espera construir una coalición: indígenas, mujeres, sindicalistas, jóvenes y desempleados, homosexuales, obreros y pequeños campesinos. Su objetivo, dice, es "transformar la sociedad", no "desde arriba sino desde abajo".
Un hábil humorista, Marcos provocó las carcajadas de la multitud cuando describió los intentos de su gallo de encontrar amor en el corral, lo que siempre terminaba en que el Pingüino se caía antes de poder aparearse.
Esa anéctoda la contó para convencer a la gente de que aceptaran otros tipos amor entre parejas del mismo sexo. Cuando alguien desde atrás de la multitud gritó algo que Marcos no pudo oír, Marcos trató el asunto como un comediante con experiencia.
"Esta bien", dijo. "Esta parte ha sido calificada con tres equis. Es mejor que no la oigan".
Pedro Cruz, un obrero de la construcción de 49 años, es típico de los votantes mexicanos que han sido atraídos hasta aquí por sus discursos. Como mucha gente de la clase trabajadora, Cruz está desencantado de la política y dice que incluso su izquierdista Partido de la Revolución Democrática será corrompido por los grandes intereses empresariales si su candidato, Andrés Manuel López Obrador, es elegido. Dice que no piensa votar.
"Creo que Marcos va a tener una gran influencia", dijo. "El hecho es que nos da esperanzas de que puede haber alguna ayuda para los pobres".

6 de enero de 2006

©new york times
©traducción mQh