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¿está viva marilyn?


[Robert W. Welkos] Una cantante canadiense dice que es la reencarnación de la estrella. Aunque muchos encuentran escandalosa la afirmación, tiene un firme partidario en el psiquiatra de Malibú, Adrian Finkelstein.
Se llama Sherrie Lea Laird. Es la vocalista de una banda de rock canadiense llamada Pandamonia, y la madre divorciada de una hija de 21 años.
Pero en su vida, Laird, de 43, afirma que también ha sido otra persona: Marilyn Monroe.
La creencia de Laird de que ella es la reencarnación del símbolo de Hollywood es, ciertamente, rechazada por los escépticos. Pero ha encontrado un ardiente defensor en un psiquiatra de Malibú llamado Adrian Finkelstein, que dijo que descubrió la vida anterior de Laird tras someterla a hipnosis como parte de una terapia altamente controversial conocida como ‘regresión a vidas pasadas', en la que los pacientes recuerdan sus vidas pasadas como un modo de solucionar los problemas de sus vidas actuales.
"En la ciencia, y yo soy un científico, creemos en lo que se puede probar científicamente", dijo Finkelstein en una entrevista hace poco. "Yo he probado, mediante una investigación, que Sherrie Lea Laird es la reencarnación de Marilyn Monroe".
Finkelstein es un escritor y conferencista que, antes de incursionar en los reinos de las sanaciones espirituales y las terapias New Age, se educó en las formas tradicionales de la psiquiatría, y se graduó en la prestigiosa Academia de Psiquiatría Menninger, de Topeka, Kansas, fue un instructor voluntario en el departamento de psiquiatría de la Universidad de California en Los Angeles a principio de los años noventa y actualmente goza del privilegio de practicar en el Centro Médico Cedars-Sinaí en Los Angeles, donde, ocasionalmente, enseña sobre técnicas de hipnosis.
Sus sesiones, grabadas en video, con Laird -que no se parece apenas a la difunta leyenda de la pantalla- las cuenta en un nuevo libro que escribió con el título de ‘Marilyn Monroe Returns: The Healing of a Soul'. Hablando como ‘Marilyn', la hipnotizada Laird recuerda sus aventuras amorosas con John y Robert Kennedy, incluyendo una cita secreta con JFK en la Casa Blanca; cuenta que JFK le contó secretos de estado sobre Fidel Castro y Cuba; y dio detalles sobre la muerte de la actriz a los 36 años por sobredosis el 5 de agosto de 1962, desechando las teorías conspirativas de que Monroe fue asesinada.
Ni la Asociación Americana de Psiquiatría, ni la Asociación Americana de Psicología han adoptado una posición oficial sobre la terapia regresiva de vidas pasadas, pero no es considerada una terapia convencional.
Sin embargo, sus detractores dicen que el proceso puede conducir a que los pacientes tengan recuerdos falsos, a menudo como resultado de sugerencias intencionadas o involuntarias del propio hipnotizador. Como resultado, dicen los escépticos, esas versiones son difíciles, sino imposible, de corroborar.
Steven Jay Lynn, profesor de psicología en la Universidad del Estado de Nueva York en Binghamton, que ha publicado más de 250 libros, artículos y capítulos sobre hipnosis, recuerdos, victimización y psicoterapia, dijo que la terapia de regresión a vidas pasadas "puede ser un gran consuelo para la gente, y es posiblemente útil, pero eso no quiere decir que hayan recordado algo que sea un residuo de una vida anterior".
Demasiado a menudo, dice Lynn, los pacientes y sus terapeutas puede involucrarse emocionalmente al tratar de descubrir experiencias de vidas pasadas y por eso son susceptibles de interpretar situaciones de modos que confirmen sus creencias.
"No es un fraude: la gente cree sinceramente que han tenido vidas anteriores", agregó.

Beneficios de la Terapia
Los que practican la terapia de regresión a vidas pasadas, dicen que para algunos pacientes puede ser fundamental. "Realmente puede ayudar a curar o aliviar síntomas mentales y físicos", dice el doctor Brian L. Weiss, un graduado de la Facultad de Medicina de Yale y presidente emérito de psiquiatría en el Centro Médico Monte Sinaí de Miami, que dice que ha pasado 26 años realizando terapia de regresión a vidas pasadas de unos cuatro mil pacientes.
Un paciente con persistentes problemas de cuello puede recordar haber sido ahorcado en una vida pasada, mientras que alguien con vértigo pueden llegar a creer que fue lanzado al vacío desde la torre de algún castillo en el siglo quince. Comprender la raíz de estos temores aparentemente infundados, permite que los pacientes los enfrenten y superen, dijo.
Aunque muchos desechan la idea de las almas o espíritus puedan volver a nacer en un nuevo cuerpo, Weiss dice que es un concepto ampliamente aceptado en el Oriente y en otros lugares. También dijo que muchos en Estados Unidos creen en él, aunque no les guste admitirlo públicamente. Una encuesta nacional realizada en 2004 para Fox News por Opinion Dynamics Corp., constataba que un 25 por ciento de los estadounidenses creen en la reencarnación.
"No son solamente los hindúes y los budistas", dice Weiss. "Hay una tradición judía y la Cábala. El cristianismo mítico. Platón creía en ella. Los antiguos griegos creían en la reencarnación. Muchos romanos también creían en la reencarnación. Benjamín Franklin creía en ella".
Después de tratar a cientos de pacientes con la terapia de regresión, Finkelstein, que dirige el Centro de Salud Holístico de Malibú, se convenció de que Laird no estaba mintiendo ni era psicótica.
En realidad, observó, era capaz de responder -bajo hipnosis- cientos de preguntas cuidadosamente formuladas e investigadas en relación con la vida de Monroe. Observó que algunas de sus respuestas sólo pudo conocerlas la verdadera Monroe, tal como ser capaz de identificar a las tías maternas de la actriz en un álbum de fotos de la familia.
El psiquiatra también destacó las similitudes que dijo que existen entre los rasgos faciales, manos, pies, voz y la letra de las dos mujeres. Finkelstein enfatizó que Laird no era una impostora que quería personificar a Monroe, sino que alguien que estaba luchando para reconciliar años de dolor y recuerdos inquietantes: "Ella no quería ser Marilyn Monroe, punto. A diferencia de muchas otras, de chicas guapas que se presentaron y quisieron ser ella, Laird quería ser ella misma".
De cierto modo, la versión de Laird hace recordar el éxito de ventas de 1956, ‘The Quest for Bridey Murphy'.
En ese libro, el difunto escritor Morey Bernstein, que era un hombre de negocios de Colorado e hipnotizador amateur, escribió sobre las sesiones de hipnosis con una ama de casa de 29 años llamada Virginia Tighe. En cierto punto empezó a hablar con un pesado acento irlandés, y en varias sesiones describió su vida como una mujer llamada Bridey Murphy, que había nacido en 1798 cerca de Cork, Irlanda. Esas sesiones llegaron a primera plana y cautivaron la imaginación del público: ¿Cómo pudo Tighe invocar detalles tan vívidos sobre la vida en el campo de Irlanda? ¿Cómo podía hablar ese irlandés tan pronunciado? El hecho de que investigaciones posteriores no pudieran probar que Bridey Murphy hubiera existido de verdad en Irlanda en esa época no mitigaron el interés del público.
Finkelstein se acercó a las creencias New Age después de haberse formado en la psiquiatría tradicional.
Finkelstein, que nació en Rumania, obtuvo su diploma médico en Israel y luego se mudó a Estados Unidos, donde tomó residencia y siguió una formación como becario en la Academia Menninger.
Finkelstein dijo que a mediados de los años setenta, cuando era profesor asistente de psiquiatría en la Facultad de Medicina Rush y en la Universidad de Chicago, se desilusionó con el psicoanálisis. Escribe en su libro que "una mañana temprano tuve una sobrecogedora experiencia personal, al recordar espontáneamente una de mis vidas pasadas". (En una de esas vidas, dijo Finkelstein, fue médico en la Francia medieval).
Finkelstein dijo que sus colegas en Rush no estaban enamorados de sus opiniones poco ortodoxas. "No me despidieron ni nada parecido, pero presentía lo que querían hacer", dijo, riendo entre dientes, "así que, sabes, me escondí entre los matorrales para seguir haciendo mi trabajo" con una práctica privada. De 1977 a 1980, en su consultorio privado en Palatine, Illinois, observa en su libro, realizó un estudio con voluntarios con más de 700 regresiones.
En el otoño de 1998, mucho después de mudar su práctica a California, Finkelstein recibió un e-mail de Laird. En el libro, ella describe que primero visitó a un psiquiatra en Canadá, que le pidió que escribiera lo que pensaba que estaba mal con ella.
Al final de la página escribió: "Creo que soy Marilyn Monroe". Le dieron tabletas y la enviaron a casa. En esa época, Laird empezó a recorrer internet, buscando a un doctor que creyera, como ella, en vidas pasadas. Entonces llegó a la página web de Finkelstein.
Laird dijo que cuando tenía 11 o 12 años se preguntó en voz alta sobre el lunar sobre su labio, y su tía empezó a cantar: "A kiss on the hand may be quite continental, but diamonds are a girl's best friend" [Un beso en la mano puede ser muy continental, pero los diamantes son los mejores amigos de las chicas]. Cuando Laird le preguntó de quién era la canción, su tía le dijo que era de Marilyn Monroe en la película ‘Ellos las prefieren rubias' [Gentlemen Prefer Blondes].
Hasta ese momento, dijo Laird, "yo no sabía cómo se veía Monroe ni quién era, pero eso fue como una explosión en mi mente".
A medida que los años pasaban, dijo Laird, empezó a tener espeluznantes recuerdos y sueños sobre Marilyn que la hicieron aterrizar en las drogas y el alcohol e incluso en un pabellón psiquiátrico. Dijo que le daba miedo y vergüenza contar a otros sus creencias. Dijo que ni siquiera le había contado a su madre o novio que ella creía que era la reencarnación de Marilyn Monroe, lo que hizo poco antes de la publicación del libro.
Laird dijo que ella no se vestía como Monroe ni trataba de imitarla, aunque accedió a posar como la difunta actriz para algunas fotos del libro como una manera de trazar comparaciones con lo que Finkelstein dice que son semejanzas entre las dos mujeres. Laird también insistió en que ella no estaba tratando de aprovecharse del libro de Finkelstein ni le habían pagado por su trabajo para el libro, ni recibía nada de las ventas del libro. También dijo que los otros miembros de la banda estaban preocupados sobre su exposición en esta época por temor a que la historia dañara la credibilidad del grupo. (Eso dicho, esta semana actuarán en Los Angeles después de las ruedas de prensa, y programas de televisión en los que participará para promover su libro en vísperas del aniversario de la muerte de la Monroe).
Laird dijo que tenía un conocimiento superficial de Monroe, pero que nunca había hecho el tipo de investigación que podría explicar la persistente familiaridad que siente con Marilyn.
Laird describió la regresión a vidas pasadas como "espeluznantes y horribles". Pero dijo que la había liberado de sus demonios. "Después de las sesiones te quedas exhausta", dijo. "Y no quiero asustar a la gente. Yo realmente soy partidaria de las regresiones, pero físicamente son horribles".
Boca arriba, con los ojos cerrados, sus mechones de rubio teñido cayendo en desorden sobre sus hombros, Laird pasó horas bajo hipnosis el año pasado en Toronto, su ciudad natal, adonde Finkelstein viajó para tratarla.
En una sesión realizada el 11 de noviembre y recontada en el libro, Finkelstein pregunta a la hipnotizada Laird qué ocurrió la noche del 4 de agosto de 1962, que provocó la muerte de Marilyn en su casa en Brentwood.
"¿Fue un accidente, o te asesinaron en esta vida como Marilyn?", pregunta Finkelstein a Laird. "¿Y si es así, quién lo hizo?"
"Yo", contesta ella.
"¿Tú?"
"Sí".
Laird, hablando como Marilyn, agregó: "No me mataron".
Laird también dijo que su relación sentimental con JFK empezó en 1954 y que duró hasta dos meses antes de la muerte de la actriz. Recordó que viajaba e con el futuro presidente en 1957 o 1958 y que estaban "jugando" y "tocándose" en el coche.
Con la cara torcida, y su cuerpo temblando, la hipnotizada Laird se aferró fuertemente a la mano de Finkelstein mientras gritaba: "No quiero que {JFK] me deje. Tengo los brazos entumecidos. ¡Ayúdame, ayúdame, ayúdame. ¡Ayúdame, ayúdame!"

¿Conectadas Al Nacer?
Laird nació 11 meses después de la muerte de Marilyn. Pero Laird dice que no cree eso contradiga la teoría de la reencarnación.
Laird dijo que su madre sufrió un aborto y dos meses después volvió a quedar embarazada. "Yo era el mismo bebé", dijo Laird. "Ella me perdió, pero yo volví".
Finkelstein llegó a otra asombrosa conclusión que puede ser más difícil de digerir, para algunos, que el hecho de que Sherrie Laird sea Marilyn Monroe.
Cree que su hija Kezia es la reencarnación de su Gladys Baker, la madre de Monroe.
Observó que Keiza fue concebida a los días de la muerte de Baker en 1984.
"Parece que inmediatamente después de su muerte, Gladys hizo una ‘reserva' para nacer como Sherrie", escribe Finkelstein en su libro.
"Ese es el regalo más importante que he recibido", dijo Laird en una entrevista. "Kezia es Gladys... En realidad es la oportunidad para superar traumas con tus seres queridos".
Laird debe aparecer en una rueda de prensa con Finkelstein el viernes en Westwood para promover su libro. Al día siguiente, en el aniversario número 44 de la muerte de Monroe, Finkelstein dijo que piensan visitar la cripta de la actriz en el Parque del Recuerdo de Westwood, donde se reúnen los fans todos los años para recordarla.
Laird dijo que ella inicialmente estaba "llena de dudas" sobre dar a conocer su historia.
"Yo quiero que me conozcan por mi voz y mis canciones. ¿Qué tengo que hacer yo posando como Marilyn? Eso queda para una impostora chapucera. Yo no soy eso".

Jennifer Byrne contribuyó a este artículo.

2 de agosto de 2006
©los angeles times
©traducción mQh
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¿y después del líbano?


[Anthony Shaidid] La angustia se apodera del país cuando observa las ruinas de la guerra.
Mukhtara, Líbano. El sábado, en su ciudadela en la cima de la colina, Walid Jumblat se veía preocupado. En la bizantina y siempre cambiante política del Líbano, el líder de la comunidad drusa del país se ha convertido en uno de los críticos más severos de Hezbolah. Pero como el astuto veterano que es, comprende la aritmética de Oriente Medio en estos días: En la guerra, la supervivencia significa victoria. Y tras 18 años de guerra con Israel, se estaba preparando para lo que significará la supervivencia de Hezbolah para un país asido por una volátil incertidumbre.
La supervivencia del Líbano, dijo, estaba ahora en manos de Hezbolah y su líder, Hasan Nasrallah.
"Tenemos que reconocer que han derrotado a los israelíes. No se trata de ganar un pueblo más o de perderlo. Han derrotado a los israelíes", dijo. "Pero la cuestión ahora es a quién ofrecerá Nasrallah su victoria".
En contraste con los primeros días de la guerra, con ambiciosas declaraciones de norteamericanos e israelíes de que desmantelarían la milicia del grupo libanés, ahora casi nadie espera que Hezbolah desaparezca de la escena en la que ha jugado durante largo tiempo un papel de primera importancia, apoyándose en una comunidad musulmana chií que hoy se siente todavía más asediada. Y en un país donde la victoria de una comunidad es la derrota de otra, la supervivencia de Hezbolah seguramente alterará de modo fundamental al Líbano, que se tambalea con el shock de un conflicto que ha terminado con la vida de cientos de civiles, ha obligado a huir de sus casas a 750 mil y ha dejado en ruinas la infraestructura del país. Para un país cuya identidad no ha sido nunca definitiva y donde la diversidad religiosa es más una maldición de una bendición, el Líbano se enfrenta ahora a las contradicciones de su propia historia.
Incluso antes de que se logre una tregua, los libaneses han empezado a preguntarse: ¿Qué tipo de país nos dejará la guerra?
Desde la sureña ciudad de Tyre, hasta los barrios cristianos de Beirut, los vecinos hablan agriamente sobre las perspectivas de una guerra civil en un país todavía ensombrecido por los quince años del fratricidio que terminó en 1990. Las divisiones entre los musulmanes chiíes y las otras confesiones del país -drusos, musulmanes sunníes y cristianos- se han hecho más profundas que en cualquier momento en quizás una generación. Como nunca antes, los libaneses especulan sobre la estabilidad del gobierno, sobre si puede este incluso sobrevivir.
Nasrallah trató enérgicamente de mitigar esas preocupaciones el sábado en una emisión del canal de televisión de su grupo, al-Manar. "Les digo a los libaneses que nadie debería tener miedo del triunfo de la resistencia", dijo, sonando discreto y seguro. "Yo afirmo que la victoria será de todo el Líbano, de todos los árabes, musulmanes y cristianos honorables, que estuvieron con el Líbano y lo defendieron".
Pero reflejaban más los ánimos las palabras de Hassan Taryaki, un sunní encargado de proporcionar ayuda a los refugiados chiíes de la sureña ciudad de Sidón, donde 57 chiíes abandonaron sus hogares.
Taryaki, un hombre serio de 21 años, ha trabajado durante días con otros 30 voluntarios de la Universidad de San José, un campus en la cima de la colina en la costera ciudad sunní donde han buscado refugio 400 mil musulmanes chiíes desplazados. Durmieron a unos metros de aquí, en el patio, en aulas y en un sombreado terreno cubierto de hierba con vistas al rocoso valle. Pero un abismo separaba sus sentimientos de los de ellos.
"Ahora el país es un montón de escombros", dijo. "No sólo lo que reconstruimos, sino todo. Está totalmente destruido".
Estudiante de la Universidad Americana del Líbano, Taryaki fue tajante. Dijo que Hezbolah emergería de la guerra con su organización intacta. Conservaría de uno u otro modo sus armas, y los otros grupos del Líbano tendrían que responder.
"Si gana Hezbolah, el grupo será el líder del país, y todo el mundo tendrá que empezar a reconstruir sus milicias de nuevo para tener algo que decir", dijo. "Si tienes una milicia, puedes sobrevivir. Si no, no puedes. Todo volverá a ser como en los años ochenta".
Dijo que el objetivo ahora, para las comunidades, era "protegerse a sí mismas".
Funcionarios estadounidenses han insistido en que el Líbano no puede volver a su status quo anterior, pero Taryaki expresó temor sobre cómo será el nuevo orden.
"No somos un país fuerte", dijo, sombrío.

"Ya Estábamos en Guerra"
Sidón es el lugar de nacimiento de Rafiq Hariri, el ex primer ministro libanés que jugó un papel fundamental en la reconstrucción de la infraestructura de Beirut y en la reconstrucción de su centro, un símbolo de la recuperación del país de la guerra civil de 1975-1990. Su asesinato el año pasado provocó masivas protestas en la Plaza de los Mártires de Beirut, que contribuyeron a que el gobierno sirio pusiera fin a su presencia militar de 29 años en el país. Las manifestaciones culminaron el 14 de marzo. Una semana antes, Hezbolah había organizado una demostración pro-Siria. Aunque enorme, fue más pequeña que las otras. De cierto modo, el Líbano sigue estando dividido entre esas dos protestas.
Al año siguiente, los intentos de reconciliación entre las facciones del Líbano no llevó a ninguna parte y Hezbola bloqueó efectivamente todo intento de desarme de su milicia, la última de la época de la guerra civil que todavía portaba armas.
"Ya teníamos una guerra en este país antes de que empezara esta guerra", dice Tayseer Shalaan, 28, un musulmán chií que huyó en una caravana de cien personas hace días de su aldea de Bidyas cerca de la ciudad de Tyre, al sur del país.
Estaba con sus vecinos en la ribera a lo largo del campus. En sus palabras se observaban a veces los sentimientos ambiguos de la comunidad chií: la confianza de que son el grupo más grande del Líbano, subrayado por la sensación de asedio de un grupo que ha sido maltratado durante mucho tiempo, ignorado y marginado por la política libanesa, su destino en manos de señores feudales y clérigos reaccionarios.
En estos días hablan de la invasión israelí de 1982, cuando miles de combatientes palestinos fueron obligados a salir de Beirut en botes, poniendo fin a lo que fue durante un tiempo un estado palestino dentro del estado en el sur del Líbano.
"No pueden meternos a todos en un bote" dice Abu Malek Jiha, un conductor de 40 años, de Tyre.
Sentados en el suelo, compartiendo tazas de amargo café, los otros asintieron. Se oyó una explosión en la distancia. "¿Oís eso?", preguntó Shalaan. Un amigo, Ghaleb Atwi, miró en la distancia hacia la explosión, luego pensó en el futuro.
"¿Cuál es la justificación para quitarle las armas a Hezbolah?", preguntó. "¿Proteger a Israel? Ese país tiene el arsenal nuclear más grande del mundo, y nosotros tenemos rifles y viejos cohetes para defender a nuestros hijos y la tierra en que vivieron nuestros abuelos".
Cada uno ofreció su propia premonición de lo que pasaría si Hezbolah fuera desarmado forzosamente.
"Si tratan de imponer el desarme a la fuerza, la guerra se intensificará y extenderá", dijo Atwi.
"La violencia no lleva a ninguna parte", agregó Jiha. "Sólo provocará más guerras. Recuérdenlo".

¿Hezbolah Como Eminencia Gris?
Larguirucho y cínico, Jumblatt presentó una lúgubre visión de las dificultades del Líbano. "Estamos atascados entre el martillo israelí y el yunque sirio e iraní".
Desde el inicio del conflicto, ha insistido en que Hezbolah estaba actuando a instancias de sus aliados, Irán y Siria, cada país con sus propios objetivos : Irán para proteger su programa nuclear, Siria para reafirmarse a sí misma en el región y evitar que un tribunal internacional investigue su posible responsabilidad en la muerte de Hariri. Las acusaciones de Jumblatt han indignado a los líderes de Hezbolah. "Esta victoria será un incentivo para fortalecer nuestra unidad nacional", dijo Nasrallah el sábado.
Jumblatt dijo que él no veía unidad, sino división. No cree que Hezbolah se desarme, a pesar de su aceptación de un plan libanés para una tregua que sugiere que podría incluir su desarme. Fue franco al decir que su gobierno no tenía poder para implementarlo. Desechó los temores de otros de una guerra civil; su milicia fue acusada de haber participado en las atrocidades del último conflicto. Pero, dijo, "temo por el futuro del Líbano".
"O tenemos un estado capaz de afirmar su control sobre el país o tendremos un estado comparable a lo que está pasando en Palestina", dijo. "Es decir, un estado reducido y debilitado y una milicia más poderosa que el ejército libanés que decide en cualquier momento sobre la guerra y la paz y que tiene un programa definido por los iraníes y sirios". Lo calificó como "una especie de golpe de estado".
"No puedo imaginarme un estado libanés que sobreviva a una milicia y un ejército. Eso es", dijo.
De momento, los líderes de las facciones libanesas han formado un frente unido frente a las agresiones de Israel. A diferencia de lo que ocurrió durante la guerra civil, nadie ha aceptado las justificaciones israelíes y estadounidenses, aunque muchos han expresado en privado que esperan que el conflicto obligue al desarme de Hezbolah. Pero estas posturas cuidadosas se asumen en parte para conservar la credibilidad y las credenciales nacionalistas para tener algo que decir después de la guerra.
Muchos temen que incluso si no vuelve a estallar un conflicto, un Hezbolah considerado victorioso podría convertirse en una eminencia gris en política.
"Hezbolah sería capaz, por ejemplo, de imponer su opción preferida para presidente de la república, vetar a candidatos a formar parte de un futuro gobierno, etcétera", dijo Melhem Chaoul, sociólogo y profesor en la Universidad Libanesa de Beirut. "Tendríamos un estado semi totalitario bajo la forma de una democracia basada en el consenso".
No todos comparten la certeza de Jumblatt de que no habrá una nueva guerra civil. "Todos estamos muy preocipados por esa posibilidad", dijo un ministro sunní, que pidió que no se mencionara su nombre.

Rabia en el Ambiente
El miércoles pasado se emitió un polémico programa de televisión de dos horas en el canal LBC, una estación que apoya al Partido Cristiano Libanés. En ‘Talk of the People', jóvenes de varias facciones sacaron cuentas sobre la guerra.
Ali al-Ghoul, uno de los invitados, dijo que para él Irán e Israel eran lo mismo, que la lealtad hacia Irán era lo mismo que la lealtad hacia Israel.
Otro invitado, Osama Wehbeh, lo pensó. "¿Quién va a ganar? ¿El Líbano, Hezbolah o Irán?"
Un tercer invitado, Georges Jreij, alzó su voz. Haciéndose eco de las acusaciones formuladas por Nasrallah, dijo que Israel había estado planeando hacía mucho esta guerra, incluso antes de que fueran capturados sus dos soldados por Hezbolah en una incursión al otro lado de la frontera. "¿Por qué permitimos que Israel destruya al Líbano sin tener nada con que negociar?", se preguntó. "¿Ahora es rendirse la norma y resistir se ha convertido en algo anómalo?"
El programa ofreció una mirada a lo que se dice en las calles del Líbano, donde las opiniones suenan a menudo más indignadas que las palabras de la elite política.
"Por lo que veo a mi alrededor, creo que tenemos un 90 por ciento de posibilidades de que estalle una guerra civil", dijo Faten Dimasi, 29, que trabaja en una joyería en Sidón. "¿Habrá problemas entre sunníes y chiíes?"
La política del Líbano ha menudo es reducida de manera simplista a sus sectas religiosas. Estas facciones crean los contornos de la opinión pública y sus dirigentes exigen a veces lealtad incondicional. Pero dentro de cada grupo todavía existe una enorme diversidad que trasciende las lealtades religiosas. En el programa del LBC , las opiniones de los invitados a menudo contradicen las de sus grupos confesionales.
Los seguidores del líder cristiano Michel Aoun han participado activamente proporcionando ayuda a los chiíes musulmanes desplazados, coordinándose con las campañas de asistencia de Hezbolah mismo. En todo el país grupos de base no-confesionales se han movilizado para prestar ayuda en una exhibición de unidad nacional.
En ciudades como Sidón, los clérigos sunníes han llamado a la guerra santa, que va más allá de Hezbolah en su enfrenamiento con Israel, y retroceden ante lo que ven como lazos demasiado estrechos de los líderes de la comunidad con Estados Unidos. "La guerra es el estado natural de las relaciones con el enemigo sionista y debe ser erradicado", declara una pancarta en un barrio sunní de Sidón. Allá, uno de los grupos sunníes más radicales, a menudo en líos con Hezbolah, ha desplegado a 500 activistas para ayudar con el reasentamiento de unos ocho mil chiíes desplazados.
Pero la infusión de decenas de miles de personas desplazadas, a veces atiborrando las calles, ha crispado los lazos sociales en barrios que han ido perdiendo cada vez más su diversidad desde el fin de la guerra civil. Otros se preocupan de que la guerra callejera se pueda convertir en algo más serio, o que Hezbolah trate de reafirmarse en los barrios.
"Está perfecto cuando tienes invitados por una semana; también podría ser dos semanas. Pero cuando es un período más largo, seguro que surgirán problemas", dice Mira Ghandour, 42, una ejecutiva de mercadeo en el barrio cristiano de Ashrafiyeh.
Otros libaneses dicen que no confían ni en sí mismos.
"Así somos. Es nuestra naturaleza", dice Dimasi. "Si no encontramos a alguien con quien pelear, terminamos peleándonos entre nosotros. Si no tenemos problemas, los buscamos".
En el programa de televisión ‘Talk of the People' los problemas hicieron arder la noche del miércoles.
En un momento, Luana Saghieh preguntó qué había perdido Israel en todo esto.
"Nosotros somos los que retrocedemos en veinte años", dijo. "No me importa. Por el Líbano yo ahora haría un pacto hasta con el demonio", agregó.
Los otros invitados la emprendieron contra ella. Uno dijo que ella se preocupaba solamente de su ‘bronzage', bronceado en francés, una palabra que usa todo el mundo.
A veces, la discusión devino tan intensa que los productores debieron intervenir.
Cerraron los micrófonos, excepto el del coordinador.

Forma Parte del Pueblo
Ghassan Farran, 49, médico, estaba parado encima de los escombros de lo que había sido su casa en Tyre, al sur del Líbano.
Vivía en un edificio que el miércoles fue convertido en polvo por cuatro misiles israelíes. Se cree que un apartamento era usado, aunque rara vez, como oficina por Nabil Kaouk, un líder de Hezbolah del sur del Líbano. Las explosiones en un barrio densamente edificado en el centro de la ciudad, provocaron un círculo de destrucción en las residencias aledañas. Los escombros se amontonaban en balcones todavía intactos, como si fuesen muebles desechados. Cerca estaban los álbumes de foto de Farran, que ya se había mudado con su mujer y cuatro hijos a una cuadra más allá.
Cogió las fotografías, hojeándolas una por una. En total se habían quemado cientos de sus fotos, que constituían su pérdida más dolorosa.
"Todos mis sueños, yo y mis hijos", dijo. "Esto es lo que recibimos de Estados Unidos".
No negó que Hezbolah tuviera una oficina en el edificio, pero se enfurece con el hecho de que 16 civiles resultaron heridos.
"¿Esto es terrorismo?", preguntó, apuntando hacia las ruinas de su casa. "¿Yo soy terrorista?", preguntó, apuntándose a sí mismo. "En el Líbano hay oficinas de Hezbolah en todas partes. Hezbolah forma parte del pueblo, no de Siria ni de Irán ni de ninguna otra parte. Si quieren destruir a Hezbolah, tendrán que destruir a todo el Líbano, todo".
Farran es chií, pero de izquierdas, y su postura laica está lejos de la amalgama ideológica de tradicionalismo religioso y nacionalismo árabe de Hezbolah. En una entrevista al día siguiente, dijo que se sentía solo, varado en la guerra y en lo que vendría.
"¿Qué opciones tengo? Pelear contra Israel o irme del Líbano. Pero no puedo marcharme. Tengo que quedarme, y si me quedo alguien tiene que protegerme", dice, dando una calada a su cigarrillo. "Hezbolah es la única fuerza militar que me puede proteger".
Pero la protección, reconoció, no era mutua. "La comunidad libanesa está dividida. Aquí hay dos opiniones contradictorias sobre el futuro del Líbano. Lo sabe todo el mundo. Lo que yo espero es que los ciudadanos libaneses no empiecen a matarse unos a otros después de la guerra. Eso es lo que espero".
Hizo una larga pausa, sopesando las posibilidades de una guerra civil.
"Espero que no la haya", dijo, finalmente. "Pero, sí, estoy preocupado".

Alia Ibrahim y Lynn Maalouf en Beirut contribuyeron a reportaje.

29 de julio de 2006
©washington post
©traducción mQh
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pueblo con locaciones


[Laura M. Holson] Pueblo rural de Idaho quiere convertir su condición de escenario del cine cult en fuente de prosperidad.
Preston, Idaho, Estados Unidos. El Big J Burger en State Street aquí puede difícilmente ser confundido con un club de Hollywood de moda. Pero el sábado tarde un chico de 16 con botas lunares y una camiseta de manga corta con el lema ‘Vote por Pedro', brincó de su silla y empezó a moverse en una pista de baile improvisada. Con una minicadena tronando detrás de él, bailó entre las mesas del restaurante al compás del éxito de 1999, ‘Canned Heat', mientras más de cien personas aplaudían y gritaban de alegría.
El bailarín, Bryan Demke, de Fort Worth, estaba recreando un momento crucial de la película cult de 2004, ‘Napoleón Dinamita', que fue rodada en Preston. Y la multitud que asistía al segundo festival anual de Napoleón Dinamita estaba encantada. "¡Tú te sabes mover!", gritó una chica, levantando su celular para tomar una foto. "¡Napoleón, te adoro!", gritó otra, soplándole un beso al bailarín.
"Pensaba que la película era estúpida", dijo un sonriente Craig Smith, que llegó con su hermano Gordon y su hijo adolescente Kyle. "Pero ese chico me está matando".
Más de 300 personas viajaron de lugares tan remotos como California y Connecticut para tener la posibilidad de disfrutar de su propio Napoleón interior. La película, escrita por la pareja formada por Jared y Jerusha Hess, fue dirigida por el señor Hess, un nativo de Preston que vive en Salt Lake City. Ahora Preston, con una población de cinco mil personas es un condado fundamentalmente rural, espera capitalizar el status de culto de la película.
Otros pueblos han hecho lo mismo y prosperado. ‘Campos de sueños' [Fields of Dreams] convirtió al poco conocido Dyersville, Iowa, en un paraíso turístico cuando se relanzó la película en 1989. Ahora lo visitan unas 65 mil personas al año. El Valle de Santa Ynez en California se convirtió en un popular balneario de vacaciones después de que ‘Entre copas' [Sideways] fuera relanzada hace dos años. Incluso Metropolis, Illinois, vio aumentar sus visitantes después de que los teatros volvieran a exhibir ‘El retorno de Superman' [Superman Returns] el mes pasado.
Preston, sin embargo, puede ser la locación más improbable de la historia reciente. ‘Napoleón Dinamita' fue filmada por 400 mil dólares, no contó en su reparto con estrellas de Hollywood y no ganó ningún premio importante. Pero la película, distribuida por Fox Searchlight Pictures, tocó una cuerda entre los cinéfilos, especialmente entre estudiantes universitarios, cosechando 44 millones de dólares en las boleterías nacionales.
"No les gusta a algunos, pero lo aceptan", dice Penny Christensen, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio del Área de Preston, que organizó el primer festival después de que quince mil personas pasaran por su despacho preguntándole por un plano de la locación de la película. "Quiero decir, ¿por qué no podemos lucir nuestro pueblo?"
‘Napoleón Dinamita' es la historia de un joven marginal y torpe de un pueblo chico que trata de sobrevivir la escuela secundaria. Es miembro de Future Farmers of America (F.F.A.), donde es probador de leches. Come bolitas de puré a la hora de almuerzo en la cafetería de la escuela, juega al espiro y baila solo en su dormitorio después de clases. Napoleón gana una repentina popularidad después de mostrar sus pases a lo Michael Jackson en el auditorio de la escuela, ayudando a su amigo Pedro Sánchez a ganar las elecciones de delegado de curso.
Gordon Smith, un vendedor de aspersores anti-fuego, condujo una hora y media desde su casa en Utah para asistir al festival con su hija Mariah. Como su hermano Craig, al principio no le interesaba la película, pero le descubrió otros significados después de verla varias veces.
"La entiendo", dijo. "En la secundaria el mundo se divide entre los chicos listos y todos los demás. Yo era parte de todos los demás. Pero en la película los cretinos como Napoleón se apoyan unos a otros. Sabes, ese es un super mensaje".
La película también convirtió en estrellas locales a algunos de los amigos de la familia Hess, incluyendo a Dale Critchlow, el ganadero de 76 años que estaba firmando autógrafos para sus fans que hacían cola en la State Street en el centro de Preston el sábado.
"Estaba metiendo el heno en el granero cuando mi hija se apareció con Jared y me dijo: ‘Antes de que digas no, escucha lo que tiene que decir'", dijo Critchlow, recordando cuando Hess le pidió que hiciera de Lyle en la película. "Me dijo: ‘Vengo a pedirle un favor. Quiero que aparezca en mi película'. Yo dije: ‘¿Qué tengo que hacer?' Jared me dijo: ‘Dispararle a una vaca'. Yo dije: ‘¿Eh? Okay, eso sí lo puedo hacer'".
Critchlow no llegó a dispararle a la vaca y no le pagaron por la escena. (Ninguno de los vecinos fueron pagados). En lugar de eso, lo que ganó fue ser famoso.
"Nunca tuve ese tipo de atención en mi vida", dijo, mientras varios curiosos lo miraban intensamente. La semana pasada Critchlow dijo que el dueño de la vaca lo llamó y le pidió que posara para una fotografía, con un arma en la mano, y la vaca. El dueño, dijo, quiere vender la vaca en internet.
Aunque el señor Critchlow era el favorito de los cazadores de autógrafos el sábado, los fans en el festival se vistieron como personajes más reconocibles de la película. (Ninguno de los actores principales, incluyendo a Jon Heder, que hizo de Napoleón, asistió). En el torneo de look-alikes realizado el sábado noche en el Auditorio de la Escuela Secundaria de Preston, se presentaron cinco Napoleones, dos RexKwon Dos (el personaje que enseña a Napoleón y a su hermano Kip un método de defensa personal) y un Pedro, un Kip y un Deb, una compañera de escuela enamorada de Napoleón.

"Si no lo entiendes, es que no lo entiendes", dice Ryan Grisso, que se vistió como Rex de rojo, blanco y pantalones azules tachonados de estrellas, un pañuelo patriótico en la cabeza y una camisa de punto azul con el nombre Rex bordado en ella (llegó segundo). El viernes, desde San Francisco llegó Grisso con su mujer, Coline, y su suegra Lila Ludahl McConnel, que vive a 560 kilómetros de distancia, en Caldwell, Idaho. Dijo que habrían venido al festival del año pasado si no hubiese sido porque su mujer estaba dando a luz.
Durante el torneo de consumo de bolitas de puré -donde los participantes deben engullir una libra de crujientes trozos de patatas-, la suegra de Grisso juguetonamente dejó caer algunas bolitas por debajo de su camisa verde. "Les dije que no estaba jugando para ganar", explicó la señora McConnel, riéndose, después de que el truco de la camisa fuera presenciado por un juez. "Sé que es idiota, pero es terriblemente entretenido".
Pero lo entretenido puede también ser rentable. Demke, el imitador de Napoleón, gana su dinero actuando en partidos de fútbol y baloncesto. Lo que más le gusta de su papel como Napoleón, es lo que ansían muchos adolescentes torpes: la capacidad de hablar en público sin hacer el ridículo. Demke contó que en enero estaba actuando en un partido de baloncesto entre la Universidad de Oklahoma y la Universidad de Texas cuando una atractiva mujer con una tiara le pidió que le firmara un autógrafo. "Yo pensé: ‘¿Qué tipo de idiota viene al baloncesto con una tiara?'", pensó.
Así que, imitando a Napoleón, Demke se lo preguntó. "Ella rió", dijo, y luego se presentó a sí misma como Jennifer Berry, la nueva Miss America. "Me sentí tan estúpido. Ella pensó que yo estaba haciendo mi papel. Yo estaba agradecido de que ella fuera una fan de la película".
Pero aunque los visitantes acogen con entusiasmo todo lo que tenga que ver con ‘Napoleón Dinamita', algunos en Preston tienen miedo de que la película los presente como torpes y poco sofisticados. Y no todo el mundo en este pueblo predominantemente mormón agradece las multitudes de turistas que se aparecen para sacar fotos de la locación de su película favorita.
"Pensaba que era divertido, pero me preocupa que la gente piense que este es un pueblo paleto", dice Monte Henderson, un ganadero que estaba en la tienda Happiness Is Scrapbooking [La felicidad es un álbum de recortes] el viernes, con Linda, su mujer. "Tengo que reconocer que me sentí identificado. Quiero decir, yo era de a F.F.A."
Hnderson agregó: "Yo manejo un bus escolar y no puedo decirte la cantidad de veces que tenemos que decir a los niños que recojan sus muñequitos de goma de la ventana", refiriéndose a una escena en la que Napoleón lanza por la ventanilla un muñeco de goma amarrado a una cuerda y lo mira rebotar en el pavimento.
Si el festival toma impulso, será debido a la señora Christensen, de la cámara. Este año la asistencia decayó en comparación con los seis mil del año pasado. El pueblo está considerando anular la entrada de diez dólares. Eso podría ser una bendición para gente como Tyra Andrews, que ganó el torneo de espiro, practicó todo el año y llegó al festival con diez miembros de su familia.
Pero lo que realmente daría un empujón al festival es lo mismo que les gustaría ver a muchos en Hollywood: una secuela. (Los estudios todavía no deciden si hacerla o no). Joyce Williams, que posee Happiness Is Scrapbooking, contó que estaba hablando hace poco con un representante del servicio al cliente de Hewlett-Packard que le preguntó dónde vivía. La señora Williams le dijo al agente "donde se rodó ‘Napoleón Dinamita'".
"Oh, conozco ese pueblo", exclamó el representante. "Mis niños adoran esa película. Nos gustaría venir de visita".

9 de julio de 2006
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en el gimnasio con el santo


[A.S. Hamrah] Héroes, disfraces, y ahora Jack Black. Bienvenido al mundo del Santo.
Si la nueva comedia de Jack Black, ‘Nacho Libre', del director Jared Hess, de ‘Napoleón Dinamita', no provoca nada más, hará por lo menos recordar a los cinéfilos que hubo una vez en que voluminosos héroes recorrían la Tierra, al menos al sur de la frontera.
Estos nobles hombres luchaban contra el mal, el que se les aparecía bajo la forma de vampiros, momias y científicos locos. Lucharon contra estos males llevando máscaras. Y mallas. Y, a veces, capas. Hablaban español, excepto cuando sus voces eran dobladas al inglés.
Cualquiera fuera la lengua que hablaran, su verdadero idioma era el esperanto de las patadas en el aire y las llaves de asfixia. Se lo llama en México la ‘lucha libre'.
En las películas mexicanas desde principios de los años cincuenta a fines de los noventa, estos luchadores demostraron que la lucha profesional, como en las películas, era un lenguaje internacional capaz de transmitir una verdad fundamental: Dios patea el trasero del demonio.
Su corolario era que también lo podían hacer hombres, mitad atletas mitad showmen, envueltos en estrafalarios trajes. Luchadores mexicanos como el Santo se convirtieron en iconos latinoamericanos, los que, como muestra ‘Nacho Libre', todavía resuenan al norte de la frontera 30 años después de sus días de apogeo.
Los luchadores mexicanos luchan contra criminales y monstruos, pero no son superhéroes en el sentido norteamericano. No tienen poderes extraordinarios. Dependen de habilidades ganadas duramente durante años en el ring. En una película de lucha libre, cuando el Santo, llamado ‘el Hombre de la Máscara de Plata', salta para trepar una muralla, y no demasiado alta, lo hace de verdad, sin doble, ni efectos especiales ni montaje. Su esfuerzo lo vemos todos.
Tampoco tiene el Santo una identidad secreta. No es un Clark Kent que se convierte en Superman en una cabina telefónica. Cuando se le cae la máscara, lleva otra idéntica debajo. Sale enmascarado cuando lleva a una amiga a dar un paseo en su convertible Aston Martin. A veces lleva su capa, si la cita es algo más formal. Incluso cuando lleva una americana o un cuello de cisne, no se desprende de la máscara. El hombre y el luchador de película son uno solo.
A mediados de los años cincuenta en un ensayo titulado ‘El mundo de la lucha libre', el crítico francés Roland Barthes equiparó la lucha libre con el sufrimiento y la justicia. ¿Exigiría demasiada credulidad decir que el sufrimiento de México, y sus esperanzas de justicia, encontraron una salida subconsciente en esas películas baratas y populares destinadas al público mexicano?
Pueden ser infantiles y campy -para no decir manifiestamente, incluso ridículamente psicosexuales-, pero las películas de lucha libre mexicanas se ubican en el lugar donde coliden el folclore mexicano y la entretención de masas. En películas donde luchadores enmascarados aplastan a momias aztecas, la colisión puede ser literal. Santo, como Godzilla en Japón, es donde reside la versión en cultura popular del alma del país.
¿Quién era el Santo? Preguntar eso en América Latina es como preguntar quién es Elvis en Tennessee. La carrera del Santo es la historia de la lucha libre. Como Elvis, su éxito en su campo lo llevó a una segunda carrera en el cine.
Nacido como Rodolfo Guzmán Huerta, en Hidalgo, en 1917, El Santo empezó a pelear cuando era adolescente, primero como rudo, el púgil que hace de canalla en el ring, y luego como técnico, como se llama en la lucha libre al tipo bueno. Después de aparecer en una serie de fotonovelas en los años cincuenta, el Santo dio el salto hacia los largometrajes. Sus primeras películas fueron rodadas en Cuba justo antes de la revolución.
Durante las siguientes dos décadas, el Santo dominó las películas de lucha libre, a pesar de la competencia de coloridos luchadores como Blue Demon y Mil Máscaras. Trabajaba ocasionalmente en equipo con ellos pero en casi 60 películas se dedicó principalmente a pelear solo contra criminales, espías, mujeres vampiro y marcianos.
Sant se retiró en 1982. Se quitó su máscara en público por primera vez en un programa de televisión mexicano en 1984. Una semana más tarde tuvo un ataque al corazón y murió, dejando 11 niños, y fue enterrado en Ciudad de México, con su máscara.
Santo murió como un genuino fenómeno latinoamericano; miles de personas asistieron a su funeral. Debe su notoriedad en Norteamérica a un hombre llamado K. Gordon Murray, distribuidor de películas que, en los años sesenta, compró brazadas de películas mexicanas, las dobló al inglés y las distribuyó en el mercado de los drive-in y de la televisión.
Durante tres décadas estuvieron en los márgenes de la cultura popular americana, en canales UHF y en matinés para niños. Poco a poco se hicieron camino hacia las corrientes más subterráneas de la conciencia americana. Surgió un mercado de coleccionistas de recuerdos cinematográficos mexicanos, carteles de películas y postales. Para fines de los años ochenta, con la disponibilidad de las películas de Murray en VHS, la lucha libre empezó a influir en el mundillo de los cómics alternativos y el rock de garaje.
‘Love & Rockets', una serie de historietas de los hermanos Jaime y Gilbert Hernández, de Los Angeles, insertaron los personajes del luchador y la luchadora entre los protagonistas -adolescentes punk muy realistas- y cosecharon un gran éxito. Los Straijackets, un banda surf de Nashville, usaban máscaras cuando actuaban. Todavía recorren Estados Unidos y el año pasado actuaron para grandes multitudes en Ciudad de México, donde han sido importante en el ambiente del surf-rock mexicano.
La serie de historietas ‘¡Mucha Lucha!' está destinada a niños cuyos padres crecieron en la cultura indie, leyendo ‘Love & Rockets' y escuchando a bandas como Los Straitjackets. ‘¡Mucha Lucha!', el invento de los animadores Eddie Mort y Lili Chin, estrenado en el canal WB en 2002 y que empezó a aparecer en la Cartoon Network en 2004. El programa, el primero de televisión hecho con animación Flash, se desarrolla en una ciudad llamada Lucha Libre, donde sus jóvenes protagonistas Rikochet, Buena Girl, y The Flea, asisten a una escuela de lucha libre. Como los Spy Kids o los adolescentes de ‘Una escuela de altos vuelos' [Sky High], el trío aprende los rudimentos de los superhéroes de padres criados en la cultura pop.
En México, la lucha libre no es simplemente diversión de cajón de arena. Aunque la lucha libre es, sin ninguna duda, un rico campo de investigación académica, su estudio recuerda el modo en que un productor hollywoodense reprocha al guionista neoyorquino en la película ‘Barton Fink', 1991, de los hermanos Cohen:
"Esta es una película de lucha libre", ladra. "¡El público quiere ver acción, drama -lucha libre por montones! Estas son grandes películas. Giran sobre hombres grandes. En mallas. Mentalmente y físicamente. Pero sobre todo físicamente".

11 de junio de 2006
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perros parranderos y casamenteros


[Cindy Chang] Los perros son también gente, especialmente cuando pueden retozar día y noche en parques, cafés y clubes. Y son geniales como casamenteros.
Para los perros salchicha, bulldogs franceses y pinschers enanos en la sección de razas pequeñas del Parque Canino de Silver Lake, las amistades empiezan con un movimiento de rabo, simplemente, o olisqueando un trasero particularmente fragante.
Los dueños de estos ariscos perritos los llevan allá para que vean a otros perros, y es lo hacen, persiguiéndose de un lado a otro del pequeño terreno de tierra, peleándose o rechazando con un gruñido avances indeseados.
Mientras los humanos miran a sus perros, también ponen a prueba sus habilidades sociales dentro de su propia especie. El saludo típico no es el movimiento del rabo, sino una pregunta de perros: "¿Qué edad tiene? ¿Qué tipo de perro es?" Así han nacido amistades, relaciones comerciales e incluso romances.
"¡Ted!", gritó una tarde hace poco Lindsay Stewart cuando recogía su cocker spaniel-shih tzu con mezcla de Yorkshire terrier, y reanudaba su conversación con Joe Franks, una nueva conocido, sobre cómo tapizar un sofá. Unos minutos antes, las dos mujeres habían discutido una potencial colaboración comercial: Franks hace pizarras, y Stewart pensó que podría necesitar una para la floristería donde trabaja.
"Vengo aquí todos los días, y he hecho grandes amigos", dice Stewart. "La gente dice que vienen por sus perros, pero creo que el propósito es doble".
Nuestros amigos caninos, invalorables como proveedores de amor incondicional, también funcionan como lubricantes sociales, no solamente en los parques para perros, sino también en las aceras de la ciudad, los patios de Starbucks y donde quiera que se encuentren. Ese cachorro Labrador color chocolate, brincando alegremente a los pies de su dueña, está jugando un papel clave, aunque inconsciente, reforzando el flojo tejido social de una ciudad que depende de los coches y donde el culto del ego es, por desgracia, la norma.
Se ha dicho mucho sobre la aromoterapia y los suéteres Gucci para perros, que en esta época de maternidad aplazada y altos ingresos dispensables son considerados como sucedáneos de los niños
Pero ahora es más probable que incluso chuchos que no son mimados con cosas, salgan periódicamente de sus patios para un viaje a la playa, a un almuerzo en un café los domingos, a actividades sociales organizadas como clases agilidad y pastoreo o incluso de compras en Rodeo Drive. También están emergiendo locales nocturnos que atienden a gente que quiere tener sus perros consigo cuando salen de fiesta.
"Los Angeles es un lugar difícil para conocer gente. Cuando tienes un perro, te obliga a salir, a llevarlo al parque, a Runyon Canyon, te abre todo un mundo nuevo para ti", dice Zack Grey, un preparador de perros de Hollywood. "Es más fácil que la gente se acerque a ti si tienes un perro. Y es más fácil que tú te puedas acercar a la gente y beber algo mientras hablas sobre los perros. Cuando tu felicitas al perro, felicitas en realidad a su dueño".

Preparando el Ambiente
Desde 2002, la cantidad de familias americanas con al menos un perro ha aumentado en casi tres millones y ahora exceden los 43 millones,
de acuerdo a la Asociación Americana de Fabricantes de Productos para Mascotas. Hay más solteros de entre veinte y treinta años, que viven en apartamentos y con perros, aunque continúan frecuentando bares de moda y restaurantes nuevos.
No sorprende, entonces, que los perros y la vida nocturna empiecen a mezclarse. Una noche de salida y una noche con el chucho ya no son cosas mutuamente excluyentes. Y donde hay perros, la gente sale de sus conchas. Aunque todavía no tan descaradamente amistosa como sus compañeros caninos, la gente es mucho menos reservada e más probable que inicien una conversación con desconocidos.
En SKYBARk, un nuevo local de fiestas en el centro que se anuncia a sí mismo como "un lugar para humanos y perros hasta tarde por la noche", los perros están en todas partes, retozando en la zona de juegos con cuadrados de césped verdadero o repantigándose mientras sus dueños beben y charlan.
Hay perros grandes, chicos, blancos, negros, marrones, con manchas y perros con esmoquin y vestidos de fiesta con trajes de satén. Los humanos desfilan con vaporosas camisetas sin mangas y zapatos con tacón de aguja de tres pulgadas para estar a tono con los llamativos trajes que han escogido para sus acompañantes caninos.
Pero a pesar de todos los ostentosos decorados, SKYBARk tiene mucho en común con un parque canino. Imagínelo como un parque para perros, con cócteles y música en vivo.
"Los que tienen perros salchichas, suelen ser personas chéveres", dice Sharon Olan, 36, escudriñando el SKYBARk con su marido, David, su perro salchicha Stanley y su mix de chow, Kona. Los Olan descansan en un sofá con otros tres salchichas y sus dueños, algunos de los cuales son viejos amigos y otros con quienes se han conectado instantáneamente debido a su cariño compartido por los perros de orejas gachas y lomos largos.
Brandon Hochman, 33, ex snowboarder profesional, concibió el SKYBARk tanto como una promoción de su producto PETaPOTTY (un artilugio de césped que proporciona a perros que viven en apartamentos un lugar donde aliviarse) y como una poco frecuente oportunidad de salida para gente con perros. Cada vez que hay un evento se realizan subastas silenciosas a beneficio de una lista rotatoria de grupos de ayuda animal.
Más de 300 personas y 98 perros asistieron a la segunda fiesta de SKYBARk en mayo. El fin de semana pasado hubo una ‘'Baile de Ladridos' de dos días, y Hochman está planeando otro golpe para el Cuatro de Julio, con espectáculo de fuegos artificiales desde la terraza. (Chuchos asustadizos no deben temer nada, ya que la pirotecnia se hará a bastante distancia).
"Hay un montón de gente que considera a sus perros como sus acompañantes. Vienen solos, y aquí conocen a gente en su misma situación", dice Hochman. "Cuando la conversación decae, puedes agacharte y acariciar al perro".
Pasa lo mismo todos los jueves noche en Tail, en Santa Mónica, una boutique para perros en la Calle Principal. Ningún evento con perros está completo sin un juego de palabras relacionado con los perros, así que esta fiesta es conocida como Yappy Hour.
La duena de Tails, Jenna Wicks, empezó a organizar estas fiestas hace tres meses y, normalmente, al menos 20 personas se acercan con sus perros para degustar vinos y quesos de la casa y bizcochos de gourmet para perros.
Los perros recorren la tienda y el jardín, en general pasándola bien pero con ocasionales reyertas de bar, mientras los humanos charlan sobre temas caninos: "¿Cuál cobrador es el tuyo?"
"La gente con perros es social, así que es una buena combinación: hacer vida social con los perros y hacer vida social con la gente", dice Swig Miller, 35, que asiste con su esquimal siberiana Elka.
Los perros son una parte tan fija del tejido social del vecindario en Venice, que Craig Weiss está dispuesto a desafiar las reglas y acogerlos en su bar Abbot Kinney, que abrió en marzo. Por la misma razón, permite que los niños acompañen dentro a sus padres.
Temprano en la tarde, antes de que el local se llene demasiado, se puede ver a los perros sentados en banquillos de peluche color verde oliva mientras sus dueños degustan vinos de calidad.
"Las parejas casadas pueden traer a sus bebés, ya no necesitan quedarse siempre en casa", dice Weiss, que aplica medidas similares a chuchos y niños en los bares que posee en Nueva York y Miami. "Los dueños de perros no quieren dejar a sus chuchos en casa".

Conexión Canina
La gente que tiene perros tiene la firme creencia de que la gente que no comparte su entusiasmo por los canes debe esconder algún serio defecto.
De acuerdo a esta escuela de pensamiento, los amantes de los perros son más amables, más gentiles, más cariñosos que todos los demás, pues ¿quién, excepto un alma despiadada (léase: una persona amante de los gatos), puede no querer a estas leales y amorosas criaturas?
Naturalmente, estos juicios bruscos se trasladan al terreno romántico -preguntad a las hermanas casamenteras de Diane Lane en la película de 2005, ‘Y que le gusten los perros' [Must Love Dogs].
"¿Para qué quieres tener una red de personas que no gustan de los perros? No se puede confiar en ellas", dice Nathan Marsak, co-fundador del proyecto 1947, una bitácora sobre la historia de Los Angeles. Marsak perdió, al divorciarse, su mix de terrier y ahora es un compañero permanente de los dos perros de su novia. "La gente que no gusta de los perros son personas de una sola noche. Tú te casas con chicas con perros".
En sitios en la red como Datemypet.com, los amantes de los perros pueden buscar amor en un cuarto virtual lleno de almas afines, subir fotos y descripciones de sus mascotas junto con información sobre sí mismos. Aquí, al fin, hay alguien que aceptara el pesado aliento de Boomer, su inclinación a tragarse los calcetines y su cuerpo caliente en la cama en la noche.
Pero para el dueño de perro urbano, un día típico de paseos en el barrio y visitas al parque para perros, convierte en innecesario los perfiles online. Es el caso de Jerry Oliviera y Rondi Spurling.
Spurling iba caminando por el Wilshire Boulevard, y estaba de muy mal humor: Mientras hacía su turno como bartendera, le habían robado su cartera. Luego vio a un perro blanco con las orejas dobladas y una mancha oscura sobre un ojo. No pudo dejar de exclamar: "¡Qué perro tan bonito!"
Spurling y Oliviera, el dueño del perro, se dieron cuenta de que se habían conocido antes, a través de amigos mutuos. Esta vez, intercambiaron números de teléfono. Pronto empezaron a salir y llevan juntos casi un año.
Considerando su estado de ánimo ese día, dice Spurling, no se hubiese acercado por ningún motivo a Oliviera si no hubiese sido por Tucker, un bulldog americano.
"Yo estaba cruzando la calle cuando vi a Tucker", recuerda Spurling, 29. "Me compuso el día. Paré para mirar al perro, y entonces vi a Jerry".

Fiebre de Baile
Si el parque canino es como un patio de recreo, con perros en lugar de niños, entonces las clases de baile de estilo libre para perros
en Start Dog Sports, en Yorba Linda, son como la Pequeña Liga, o, quizás más aptamente, las clases de patinaje artístico para niños.
Apollon, un mix de chow y Labrador, da vueltas de un lado y otro entre las piernas de Gretchen Mavrovouniotis al son de ‘Footloose', volviéndose hacia atrás cuando ella lo hace, girando cuando ella gira. ¿Es posible que esté bailando de verdad?
En realidad, está obedeciendo las órdenes cuidadosamente coordinadas de Mavrovouniotis, su dueño -sin embargo, no es un logro desdeñable, ya que debe aprender órdenes tales como "¡Gira! ¡Dobla! ¡Párate!", y responderlas instantáneamente para crear la ilusión de que está bailando.
Apollon y sus compañeros de clase en Jump Start -un pastor Shetland, un perro salchicha, un braco húngaro, un caniche enano y un cobrador dorado- viajan juntos a torneos y presentaciones. En Navidad visitan clínicas de convalecencia, girando y brincado al sonido de ‘Santa Claus Is Comin' (In a Boogie Woogie Choo Choo Train)'.
Bailar boogie-woogie con un perro -o hacerlo girar en un terreno vacío para que pueda dirigir una manada de ovejas- puede provocar las carcajadas de los escépticos que creen que un paseíto diario es todo lo que necesita un perro.
Pero no se trata solamente de los perros. Como con el fútbol juvenil o la Pequeña Liga, también surgen sentimientos de camaradería entre los ‘padres' de los chuchos, que viajan juntos a los torneos y no se cansan nunca de comentar las peculiaridades de sus pupilos.
"Mi niño se fue, así que pensé, okay, no puedo ser una mamá futbolera, así que me voy a ocupar de algún chucho", dice Donna Johnson, 56, administradora de seguros jubilada, que baila con su cobrador de Labrador, Huxley.
En las clases de pastoreo como las que ofrecen Terry Parrisch, de Action K9 Sports, border collies, pastores australianos y otras razas pastoras aprenden las técnicas usadas por sus ancestros para dirigir a las ovejas desde los pastizales hasta los rediles en las granjas.
Las ovejas en la manada de práctica que Parrish transporta todas las semanas hasta La Puente desde su sede en Escondido, no necesitan realmente ser perseguidas de un lado a otro del terreno por un perro revoloteando. Pero cada vez más los dueños de perros desembolsan hasta 45 dólares por sesión para dar a sus mascotas la posibilidad de desarrollar sus instintos pastoriles.
Kathy Morris, que fundó Jump Start hace diez años, ha visto subir vertiginosamente las matrículas en clases de agilidad, baile de estilo libre y otras para perros, debido al aumento de parejas sin niños que tratan a sus perros como si fueran miembros de la familia.
"Es algo muy social", dice Morris. "Los fines de semana salen con sus amigos para hacer pruebas. Los perros la pasan bien. Son más como miembros de la familia que antes, y necesitan descargarse".

Abundan los Parques Caninos
Para los devotos de los parques para perros es difícil imaginar la vida sin un espacio público donde sus perros puedan retozar con otros perros,
sin correa. Pero el primer parque para perros de Los Angeles, el espacioso Parque Canino Laurel Canyon, no abrió sino en 1990. Ahora hay más de 20 parques para perros en Los Angeles y ciudades adyacentes, así como playas para perros en Long Beach y Huntington Beach.
Cada parque tiene su propio carácter, que refleja a menudo al barrio de los alrededores. Silver Lake tiene su cuota de snobs y hay más pit bulls que en el parque para perros de Westside, donde son más comunes los cobradores de Labrador y labradores. Los parques de perros de Bretwood y Redondo Beach son los mejor mantenidos.
La mayoría de los parques tienen áreas separadas para perros grandes y chicos, que funciona muy bien con los humanos, ya que los dueños de pastores alemanes tienen a mirar a los dueños de chihuahuas como una raza alienígena (y recíprocamente).
En el Parque para Perros de Barrington, en Bretwood, una activa asociación de voluntarios patrocina una parrillada anual y vende limonadas las noches de verano. Es un lugar donde una asistente de dentista, un diseñador gráfico, una artista del maquillaje, un diseñador de joyas y un ejecutivo de espectáculos pueden convertirse en grandes amigos.
Tabitha Mollo, la asistente de dentista, que estaba acompañada de sus dos perros, Daisy y Bailey, dijo que la pasaba socialmente mal en Los Angeles, cuando llegó desde Florida.
"Me vine aquí hace un año y medio, y me ha costado encontrar amigos", dice Mollo. "Pero una vez que compré un perro, se me abrió todo un mundo diferente".

29 de junio de 2006
©los angeles times
©traducción mQh
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fin de mundo


[Louis Sahagun] Grupos religiosos del ‘fin de los tiempos' quieren el apocalipsis pronto.
Durante miles de años, los profetas han anunciado el fin del mundo. Hoy, varios grupos religiosos están tratando de acelerarlo, utilizando las últimas tecnologías.
Su objetivo es acelerar la venida del mesías.
Para algunos cristianos, esto significa echar los fundamentos para el Armagedón.
Con ese objetivo en mente, los pastores de la mega-iglesia se reunieron recientemete en Inglewood para pulir sus estrategias en el uso de comunicaciones globales y la aviación para trasladar a misioneros y cumplir con la Gran Misión: hacer que todas las personas de la Tierra conozcan el mensaje de Jesús. Cuando ocurra, según creen, se producirá el fin del mundo, quizás dentro de dos décadas.
En Irán, el presidente Mahmoud Ahmadinejad tiene una idea muy diferente, Como alcalde de Teherán en 2004, gastó millones de dólares en el remozamiento de la ciudad para hacerla más acogedora para el retorno de un mesías musulmán conocido como el Mahdi, de acuerdo a un informe reciente del Centro Americano de Política Exterior, un laboratorio ideológico independiente.
Para la mayoría de los chiíes, el Mahdi fue el último de los verdaderos herederos del profeta Mahoma -los 12 rectos descendientes escogidos por Dios para dirigir a los fieles.
Ahmadinejad espera saludar a Mahdi en Teherán dentro de dos años.
Inversamente, algunos grupos judíos en Jerusalén esperan allanar el camino para su propio mesías, reconstruyendo un templo en un sitio ocupado ahora por uno de los santuarios más venerados del islam.
Los artesanos han recreado las túnicas sacerdotales de lino blanco, petos con incrustaciones de piedras preciosas, trompetas de plata y candelabros de oro macizo para ser usados en el Templo Sagrado -junto con dos piedras angulares de seis toneladas y media de mármol, para los fundamentos del edificio.
Luego está Clyde Lott, un ganadero y predicador evangélico de Mississippi. Está tratando de reunir una manada única de vaquillas rojas para satisfacer un oscuro mandato en el Libro de los Números: el sacrificio de una vaquilla roja, sin manchas, para los rituales de purificación que son necesarios para allanar el camino del mesías.
De momento, sólo una de sus vacas ha sido confirmada por los rabíes como adecuada, lo que quiere decir que no encontraron en el cuerpo animal tres pelos negros o blancos.
Vinculando estos proyectos se encuentra la creencia de que las tecnologías modernas y las comunicaciones globales han hecho posible inducir en esta generación la compleción de los planes divinos.
Aunque existe una miríada de interpretaciones de cómo ocurrirá, la cuenta atrás cristiana apocalíptica básica -tal como está descrita en el Libro de las Revelaciones del Nuevo Testamento- es como sigue:
Los judíos vuelven a Israel después de dos mil años, se reconstruye el Templo Sagrado, mueren millones de personas durante siete años de desastres naturales y plagas, surge el anticristo y gobierna el mundo, estalla la batalla de Armagedón en las cercanías de Israel, Jesús vuelve para derrotar a los ejércitos de Satanás y presidir durante el Día del Juicio Final.
Generaciones de cristianos han esperado la Segunda Venida de Jesús, dice el historiador Eugen Weber, de la UCLA, autor del libro de 1999 ‘Apocalypses: Prophecies, Cults and Millennial Beliefs Through the Ages' [Apocalipsis: Profecías, Cultos y Creencias Milenaristas A Través de las Épocas].
"Y ha sido siempre una esperanza sangrienta, una esperanza de matadero", agrega con un suspiro. "Lo que tenemos ahora en esta edad global es una versión más grande y más sanguinaria y más wagneriana que nunca. Pero es que somos una raza muy imaginativa".
Los movimientos apocalípticos no son nada nuevo; incluso Cristóbal Colón esperaba colaborar con la Gran Misión evangelizando a los habitantes del Nuevo Mundo.
Algunos investigadores religiosos presenciaron un aumento del fervor apocalíptico a medida que se aproximaba el 2000, y esperaban que disminuyera después de que llegara, ileso, el milenio.
No ocurrió. De acuerdo a varias encuestas, un 40 por ciento de los estadounidenses creen que una secuencia de acontecimientos que presagian el fin de los tiempos ya está en camino. Entre los creyentes hay pastores de algunas de las iglesias evangélicas más importantes de Estados Unidos, que convergieron en la Iglesia Bíblica de la Fe [Faith Central Bible Church] en Inglewood en febrero para redondear sus planes de empezar cinco millones de nuevas iglesias en todo el mundo en diez años.
"Jesucristo encargó a sus discípulos a ir a los confines de la Tierra y revelar a todo el mundo cómo podían alcanzar la vida eterna", dice James Davis, presidente de la Red de Pastores Globales ‘Iniciativa Mil Millones de Almas', una de las dos mil iniciativas mundiales destinadas a estimular la población cristiana.
"A medida que avanzamos en el mundo", dijo Davis, "acortaremos el tiempo necesario para cumplir con la Gran Misión. Entonces, dice la Biblia, vendrá el fin".
Una visión opuesta, invocada por Ahmadinejad en un discurso ante Naciones Unidas el año pasado, sugiere que el imán Mahdi, el personaje del siglo nueve, emergerá pronto de un pozo para conquistar el mundo y convertir a todos al islam.
"Oh, Dios todopoderoso", dijo. "Ruego para que aceleres la emergencia de tu último enviado, el prometido, ese hombre perfecto y puro, el que llenará este mundo con justicia y paz".
En el momento adecuado, de acuerdo a la tradición chií, el Mahdi volverá y, con Jesús, dirigirá a los musulmanes en una lucha por librar al mundo de la corrupción y establecer la justicia.
Para los cristianos, el futuro de Israel es la clave de cualquier guión para el fin de los tiempos, y varios grupos se están acercando a los judíos -haciendo proselitismo entre ellos- para fomentar la Segunda Venida.
Un creciente número de cristianos fundamentalistas, sobre todo en los estados sureños, están adoptando prácticas religiosas judías para adaptarse a las profecías, diciendo que los gentiles serán indistinguibles de los judíos cuando se acerque el último día.
El evangélico John C. Hagee, de los 19 mil miembros de la Iglesia Fundamental de San Antonio, ha ayudado a 12 mil judíos rusos a trasladarse a Israel, y donado varios millones de dólares a hospitales y orfelinatos israelíes.
"Somos la generación que verá probablemente el éxtasis de la iglesia", dice Hagee, refiriéndose al momento poco antes de la venida de Jesús cuando los verdaderos fieles del mundo serán transportados al cielo.
"En la teología cristiana, lo primero que ocurre cuando vuelve Cristo a la Tierra es el juicio de las naciones", dice Hagee, que lleva un chal de oraciones judíos cuando sirve su ministerio. "Tiene un solo criterio: ¿Cómo trataste a los judíos? Todos querrán estar al lado correcto de la pregunta. Aquellos que sean antisemitas serán condenados para toda la eternidad".
El 18 de julio, Hagee planea dirigir un contingente de evangélicos conocidos hacia Washington para expresar sus preocupaciones sobre la seguridad de Israel a los líderes del Congreso. Se espera que asistan a la reunión más de 12 mil evangélicos".
"Hace 25 años, llamé a una reunión de evangélicos para discutir esa iniciativa y la conversación duró menos de una hora", dijo. "Esta vez, los cité y vinieron todos y se quedaron. Y cuando la reunión terminó, estos estuvimos de acuerdo en defender a Israel".
Subrayando esa urgencia está la creencia de que el reloj del fin de los tiempos empezó a sonar el 15 de mayo de 1948, cuando Naciones Unidas reconoció formalmente al estado de Israel.
"Nunca olvidaré esa noche", dice Hagee. "Yo tenía ocho años entonces y estábamos en la cocina con mi padre escuchado las noticias sobre el renacimiento de Israel, en la radio. ‘Hijo', me dijo, ‘este es el día más importante del siglo 20".
El mensaje de Hagee lo transmiten 160 canales de televisión y 50 emisoras de radio y puede ser visto en África, Europa, Australia, Nueva Zelanda y gran parte de los países del Tercer Mundo
En contraste, Bill McCartney, un antiguo director técnico de fútbol americano de la Universidad de Colorado, y co-fundador del movimiento evangélico Cu,plidores de Promesas [Promise Keepers] para hombres, que creció enormemente en los años noventa, las ha pasado canutas para lanzar su propia campaña apocalíptica.
Se llama El Camino a Jerusalén, y su misión es convertir a los judíos al cristianismo -mientras haya tiempo.
"Nuestro propósito es apresurar el fin de los tiempos", dijo. "La Biblia dice que los judíos sentirán envidia cuando vean juntos a los fieles judíos y cristianos y querrán formar parte de ese movimiento. Eso significará el retorno de Jesús".
Los judíos y otros que no acepten a Jesús, dijo flemático, "arderán".
McCartney, que hace sólo una década daba sermones en un estadio lleno de miembros de Cumplidores de Promesas, dijo que hacer que la gente vuelva a su causa ha sido "arar en el cemento".
Dados esos guiones de fin de mundo, decir que los no-creyentes morirán antes del retorno de Jesús -y que el anticristo reinará desde el reconstruido Templo Sagrado de Jerusalén-, los judíos tienen sentimientos mezclados sobre el flujo de apoyo que está recibiendo Israel de organizaciones evangélicas.
"Yo creo sinceramente que John Hagee es una persona osada y bella, y bastante peligrosa a la vez", dice el rabí ortodoxo Brad Hirschfield, vice-presidente del Centro Nacional Judío de Aprendizaje y Liderazgo, de Nueva York.
"Lo reconozco sinceramente como un héroe que llevó a Israel aviones llenos de gente en una época en que había muchos atentados", dijo Hirschfield. "Pero también cree que el único camino hacia el padre es a través de Jesús. Y eso me deja fuera".
Entretanto, en lo que se ha transformado en una espectacular rutina anual, los judíos -a la espera de reconstruir el Templo Sagrado destruido por los romanos en el año 70 después de Cristo-, intentan llevar en camión las piedras angulares de seis toneladas y media al Templo Sagrado, el sitio ocupado ahora por el santuario de la Cúpula de la Roca. Cada año son rechazados por la policía.
Entre los que han sido retirados del templo se encuentra Gershon Solomon, portavoz del Instituto del Templo, de Jerusalén. Cuando se construya el templo, dice, "el islam se acabará".
"Estoy agradecido de todos los maravillosos ángeles cristianos que quiere ayudarnos", agregó Solomon, reconocineod el respaldo político de "cristianos que son ahora los mejores cabilderos de Israel en Estados Unidos".
Sin embargo, cuando se le pidió un comentario sobre el destino de los no-cristianos en la Segunda Venida de Jesús, dijo: "Esa es una pregunta muy embarazosa. ¿Qué puedo decirte? Esa es una idea terriblemente cristiana. ¿Qué clase de religión es esta que espera la destrucción de otra?"
Pero, ¿no son todos estos esfuerzos por acelerar el fin del mundo un poco como jugar a ser Dios?
Algunos cristianos, como los católicos y algunas denominaciones protestantes, creen en la Segunda Venida de Cristo, pero no tratan de acelerarla. Es importante estar listo para la Segunda Venida, dicen, pero el momento en que ocurra no puede ser manipulado.
Hirschfield dice que reza todos los días por el regreso del mesías judío, pero también cree que no se puede apurar a Dios.
"Para mí", dijo, "el mesías como el conejo mecánico de las carreras: Está siempre un poco más adelante de los corredores, pero mantiene el ritmo hacia un mundo redimido".
"El problema es que mucha gente quiere un mesías que se parezca a ellos. Para mí, esa especie de mesianismo es narcicismo espiritual".
Pero algunos líderes cristianos dicen que no están jugando a ser Dios; están llevando a cabo su voluntad.
Ted Haggard, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos, dice que la dedicación a cumplir la Gran Misión se ha, naturalmente, intensificado con los avances tecnológicos que Dios proporciona para llevar a cabo sus planes.
En Mississippi, Lott cree que está haciendo el trabajo de Dios, y eso es porqué quiere criar algunas vaquillas rojas para los altos sacerdotes judíos. Refiriéndose a las Escrituras, Lott y otros dicen que se ha de sacrificar una vaquilla roja, que deberá ser quemada y sus cenizas utilizadas en los rituales de purificación que permitirán que los judíos reconstruyan el templo.
Pero los planes de Lott se han apartado de sus propósitos.
Enfrentado a un laberinto de papeleo y análisis que implica el envío de animales al extranjero -y rumores de amenazas de árabes y judíos por igual que dicen que las vacas sólo causarán más problemas en Oriente Medio- ha renunciado a sus planes de transportar vacas a Israel. De momento.
Entretanto, algunos rancheros locales han mostrado interés en criar sus propias vaquillas rojas para Israel, y los temores de la fiebre aftosa y la lengua azul obligaron a Lott a reubicar a su única vaquilla verificada -nació en 1993- en Nebraska.
No puede recurrir a la clonación, dice, porque la técnica "no ha sido aprobada por el consejo de rabíes de Israel". La inseminación artificial no ha logrado producir otra vaquilla certificada por los rabíes.
"Algo en lo más profundo de mi corazón dice que Dios me quiere como una bendición para Israel", dijo Lott en una conferencia telefónica. "Pero es complicado. Simplemente no estamos en estado de enviar una vaquilla roja a Israel".
Si no ahora, ¿cuándo?
"Si hay un Dios soberano que mete sus narices en los asuntos de los hombres, ocurrirá, y será algo crucial", dijo. "Ese momento está cerca. Muy cerca".

22 de junio de 2006
©los angeles times
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dejando la vida


[Bella English] Ahora vistas como víctimas de abusos, prostitutas adolescentes reciben ayuda para dejar la vida.
Lleva pantalones grises con zapatos de tacón negros, su larga cabellera ondeada recogida por detrás dejan ver unos pendientes plateados. Angel acaba de terminar una entrevista para una posición de nivel principiante en una importante empresa de Boston. Aunque le pagarán poco más que el salario mínimo, tendrá vacaciones y seguro médico. Hace apenas unos años, esta chica de 21 estaba haciendo la calle en hot pants y una camiseta mostrando la barriga, haciendo contactos por dinero. Aunque su chulo se quedaba con la mayor parte de sus ganancias, le proporcionaba comida, ropa, y techo. Recibía algo de dinero para las compras, y para hacerse la manicura. Hoy, Angel vive con su marido en un cuarto de alquiler en Dorchester, rodeada de diarios recordatorios de su antigua vida: prostitutas y chulos. La tentación todavía acecha, pero Angel trata de ignorarla.
"Ha habido veces en que estás tan pobre, sin nada en el nevera... Tengo el número de teléfono de un tipo, y sé que me dará 300 dólares por media hora", dice Angel, que habló con el Globe a condición de que no se publique su apellido ni una fotografía de su rostro. Pero ahora es una mujer casada con un tipo que, cuando era adolescente, estuvo en la cárcel por tráfico de drogas. "Tengo la suerte de tener un hombre que lo entiende", dice Angel. Espera asistir al preuniversitario. Dice que su marido también está tratando de salir adelante.
"No quiero saber nada de la vida", dice.
‘La vida' es lo que las chicas que trabajan como prostitutas llaman a la prostitución. Angel fue introducida por primera vez a la vida cuando tenía catorce. Era pupila del Departamento de Servicios Sociales DSS del estado, debido a que sus padres eran drogadictos y habían abandonado a sus hijos. Pero Angel se fugó de varios hogares del DSS y terminó con un hombre que le dio un lugar para vivir. Era dos veces mayor que ella y, sin que ella lo supiera, era un chulo.
Aunque finalmente lo dejó, Angel siguió en la vida durante cinco años más. "No tenía casa. Necesitaba comer y un lugar dónde quedarme". Hacía bailes eróticos en cuartos de motel, hacía las calles, trabajaba como escolta, y seguía las rutas de los camioneros hacia el sur, todo a instancias de uno u otro chulo. Fue golpeada y secuestrada en cuartos de motel por chulos y a menudo no tenía dónde vivir, dice.
Cuando trabajaba, podía reunir varios cientos de dólares en una noche, que iban todos a su chulo, que le devolvía una cantidad miserable. Y cuando la arrestaban, dice, los agentes de policía la insultaban o exigían servicios sexuales. Era a menudo enviada a custodia del DSS. Estuvo detenida algunas veces.
Las penurias de Angel subrayan un importante cambio en el modo en que el estado está tratando la prostitución adolescente. Gracias a la colaboración entre la policía y las agencias de servicio social en Massachusetts, chicas como Angel ya no son consideradas delincuentes. Son, en cambio, vistas como víctimas de abuso infantil; sus chulos y clientes son considerados violadores y pedófilos.
El ímpetu para el cambio es que las prostitutas se están haciendo más jóvenes. Cuando Leora Joseph accedió a ocuparse de casos de prostitución infantil para el despacho del fiscal del condado de Suffolk, pensaba que tendría un par de casos por año. Pero en realidad tiene unas cien carpetas azules en archivadores o en el suelo de su oficina. "Hasta hace un año y medio, el DSS nos enviaba rara vez estos casos porque pensaban que nosotros procesaríamos a las chicas", dice Joseph, que está a cargo de casos de abuso infantil para el despacho del fiscal. "Ahora que trabajamos juntos, nos envían tantos casos que no doy abasto".
No solamente hay más niñas: son también más jóvenes que nunca. Debido a internet, los pedófilos tienen fácil acceso a pornografía infantil y sitios de escoltas, y los puteros creen que es menos probable que las niñas transmitan enfermedades. Los chulos acceden alegremente: mientras más jóvenes sean las chicas, más dinero se hace con ellas.
Olinka Briceño, director de un programa de ayuda a chicas de riesgo, ha presenciando la disminución de la edad en los años que ha estado en A Way Back, un proyecto de Roxbury Youthworks. "He visto a más de 120 niñas, y son cada vez más jóvenes". Hace cuatro años, la edad promedio era de 15 o 16; ahora las niñas tienen 12, 13 o 14 años. "La más joven tenía once", dice Briceño, que conoce a Angel desde que esta tenía catorce.
Aunque Angel terminó de ser pupila del DSS cuando cumplió 18, Briceño todavía la supervisa por su propia cuenta. "Queremos a esta chica y vemos su potencial", dice. Pero sabe que si Angel pierde su trabajo, puede volver a la calle. "Está a apenas un cheque de volver a hacer sus numeritos", dice Briceño, que no sólo ha dado a Angel asesoría emocional, sino que la ayudado a buscar trabajo y vivienda.
El Departamento de Servicios Juveniles DSJ del estado está trabajando con el DSS, agencias privados de servicio social y la policía para tratar a prostitutas menores de edad como niñas sexualmente explotadas. "Llegan al DSJ con órganos sexuales poco desarrollados, y han sido abusadas", dice Laura Prescott, directora de servicios femeninos.
La colaboración entre las agencias fue formada después de que, en 2001, una niña en custodia del DSS fuera asesinada. Aunque el caso no se resolvió nunca, su chulo era el principal sospechoso. El Proyecto de Prevención de la Prostitución de Massachusetts empezó hace dos años. "Dijimos, mira, hay niñas allá afuera y no sabemos qué hacer para ayudarlas", dice Kerry Seitz, coordinador del proyecto en el despacho del fiscal de Suffolk.
Hace un año, lanzó una base de datos y ha identificado a unas cien niñas implicadas en la prostitución en el área de Boston. La edad promedio es de 15 años, pero ha habido niñas de hasta 11 años. "Las cifras están reflejando que este es un gran problema, y los casos que tenemos son la punta del iceberg", dice Seitz.
El perfil habitual es alguien como Angel, una chica que se fugó de casa o que fue abandonada, abusada o desdeñada por sus padres, sin un lugar adonde ir. Los chulos las detectan en centros comerciales, terminales de buses, paradas, pistas de patines, casas de grupo, el Pit en Harvard Square, Downtown Crossing, y las calles de áreas urbanas como Lawrence, Lowell, Chelsea, Lynn, Fall River, y New Bedford.
Su mensaje a las niñas vulnerables es siempre el mismo: Eres guapa, yo te cuidaré. Vas a ganar un montón de dinero. Para combatirlo, el Home for Little Wanderers, una agencia privada de servicios de la familia, creó un currículum de diez semanas para niñas llamado ‘Mi Vida, Mis Opciones'. En realidad es un chequeo de realidad, para que las niñas vean la vida como algo peligroso, no como algo atractivo. El proyecto fue auspiciado por el DSS y desarrollado por una ex prostituta, junto con Lisa Goldblatt Grace, una terapeuta de adolescentes.
Una de las maestras es Audrey Lynch, que pasó quince años en las calles y tiene la confianza de las niñas que son responsabilidad del DSS o del DSJ. Lynch -pidió a Globe usar solamente su nombre de soltera, porque sus hijos no saben que ella fue una prostituta- tenía 16 cuando empezó a hacer las calles. Tenía 30 cuando lo dejó con la ropa, y las cicatrices, a su espalda. En lugar de dinero y casas, se había convertido en una drogadicta y tenía antecedentes policiales.
Ahora de 43, Lynch comparte con las niñas las tácticas y trucos que usan los chulos para reclutar, y les habla sobre los peligros. "Les digo que pueden ser robadas, que les pueden colocar un cuchillo en la garganta, una pistola en la cabeza, y las golpizas que tienes que soportar de chulos y de clientes", dice. "Les digo la verdad". Mientras ella comía comida rápida y tenía un traje para trabajar, su chulo se alimentaba bien y llevaba ropa elegante y joyas.
Jack Arnoldy, un agente de capturas para el DSJ, trabaja con algunos de los peores infractores del estado, incluyendo a pandilleros. Encuentra particularmente patético el caso de las prostitutas menores de edad. "Es el trabajo más triste que he hecho", dice. "Esos tipos les prometen el mundo, y luego les quitan la ropa cuando están terminadas. Las chicas se quedan con nada, excepto una historia".
La Fay A. Rotenberg School, de Chelmsford, un recinto residencial cerrado, trata a las delincuentes juveniles más peligrosas del estado. La directora Marty Harte calcula que entre un 35 a 40 por ciento de las niñas tienen un pasado en la prostitución. "Los chulos las dicen: ‘Te voy a hacer un sitio en la red', o ‘Te convertiré en estrella', o ‘Es solamente un servicio de escolta'. Pero para cuando las chicas están terminadas, saben que fue algo malo".
En su oficina, dos niñas de 17 hablan sobre la vida. Las dos han seguido el curso de Lynch. "Se me han acercado muchas veces", dice una chica. "Pero creo que es denigrante". El DSJ no permite que se usen sus nombres, debido a que son menores de edad.
La segunda niña también niega haber estado en la vida, pero dice que su hermana, que tiene 18, era una prostituta drogadicta que vive ahora en un refugio, sin drogas. "Usan a las niñas porque a ellas no las encierran", dice.
Briceño dice que lo que más se necesita es una residencia de servicio completo para niñas que están tratando de salirse de la calle. Chicas como Angel, que perdió el acceso a los servicios cuando cumplió 18, siguen expuestas al riesgo de explotación sexual, dice. "Se trata de un proceso de recuperación de largo plazo, y necesitan un lugar seguro". Encerrar a las niñas, incluso en reformatorios juveniles, no ayuda para nada, agrega.
Más tarde Angel se entera de que le han dado el trabajo que quería. Ha hecho un montón de horas extras y está ahorrando dinero para el preuniversitario, donde ha estado siguiendo unos cursos después de sacar su diploma de la secundaria.
Sin embargo, tiene poco dinero, el cuarto es pequeño, el barrio es marginal. Cada noche, dice, vive la tentación de volver a la calle. "Estoy tratando de ordenar mi vida. No quiero llegar a los 30, 40 o 50 trabajando en la Blue Hill Avenue".

22 de junio de 2006
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mujeres en el ring


[Vanessa E. Jones] Apela a las masas. Estadounidenses aman el deporte, y el ring.
[Allston, Boston, Estados Unidos] Sentada en el suelo del Rock City Body Pilates Studio en Allston, Carrie D'Amour está sacando los recuerdos que ha estado coleccionando en los últimos diez años que conmemoran su amor por la versión mexicana de la lucha: la lucha libre.
El deporte, que empezó a seducir a los fans mexicanos en los años treinta, ha conquistado un pequeño pero ferviente grupo de seguidores entre estadounidenses que se han enamorado de luchadores legendarios como el Santo, Blue Demon, Mil Máscaras y Fray Tormenta. El público mexicano toca cornetas y agita matracas con entusiasmo, mientras los enmascarados púgiles exhiben un estilo de lucha que se caracteriza por sus movidas acrobáticas aéreas. A menudo la acción desborda el ring y se traslada a las primeras hileras de la audiencia.
Los fans acogen el deporte de una variedad de maneras. Hace casi diez años, Keith Rainville, nativo de Whithinsville, empezó a introducir la lucha a audiencias de habla inglesa en todo el mundo a través de su revista From Parts Unknown. Después de convertirse en una apasionada de la lucha gracias a From Parts Unknown, D'Amour reclutó hace casi dos años a otras cuatro mujeres para participar en La Gata Negra: La Liga de Mujeres Luchadoras Enmascaradas, un grupo de lucha alternativo, inspirado fuertemente en la lucha libre, que ha actuado en el T.T. the Bear's, el Coolidge Corner Theatre, y en el College of Art de Massachusetts. También hay luchadoras locales profesionales, como Nikki Roxx y Ariel, que viajan a México, donde pelean en la Lucha Libre Femenil, la liga mexicana de mujeres luchadoras.
Pero la lucha libre se extiende por todo el país. El Lucha Va Voom, de Los Angeles, ofrece una mezcla de burlesque y lucha libre con importantes púgiles de México. Fans en St. Louis, Chicago, y Los Angeles, pueden disfrutar de auténticos luchadores protagonistas mexicanos.
Ahora la lucha libre está tratando de salir de la marginalidad con ‘Nacho Libre', que se estrena el viernes, una película basada libremente en la historia de Fray Tormenta. El sacerdote mexicano trabajó durante 23 años como un popular luchador para reunir dinero para su orfelinato. Algunos piensan que la película -que reúne a Jared Hess, director de ‘Napoleón Dinamita', con Mike White, el guionista de ‘Escuela de rock' [School of Rock]- puede sacar a la lucha libre de la subcultura y convertirla en un fenómeno pop.
Como es normal en estos casos, la transición no ha sido muy fluida. Algunos fans cotillean sobre la insensibilidad de los directores de poner en el reparto a un anglosajón (el actor Jack Black es un batallador cocinero que lucha por reunir dinero para alimentar a los huérfanos de su monasterio) como mexicano; de hecho, dice Hess, que dirigió ‘Nacho Libre' y co-escribió el guión, el personaje de Black es el hijo huérfano de una misionera escandinava y un diácono mexicano.
Otros fans temen perder el control de su venerado deporte a medida que se hace más popular.
"Sabes", dice D'Amour, una vecina de Pawtucket, Rhode Island, de 25 años, "creo que vas a tener sentimientos mezclados... con cualquier cosa que tenga que ver con un culto marginal. Quieres que la gente que hace la lucha libre reciba lo que es debido y hagan dinero y sean más accesibles, incluso para ti. Pero al mismo tiempo, corres el riesgo de una saturación y comercialización excesivas".

Camp Con Tortazos
Hess, 26, que tomó contacto con la cultura de la lucha libre hace unos diez años en la escuela secundaria cuando vio de casualidad una película del Santo en Galavisión, no comparte los temores de D'Amour. Ha coleccionado unos 25 DVDés de películas con luchadores como protagonistas, películas B de los días de apogeo de las películas de luchadores que empezaron en los últimos cincuenta años, y habla tan apasionadamente como cualquier otro fan.
La lucha, dice Hess, "es algo que, en México, será siempre lo que es... Aunque devenga popular aquí en Estados Unidos, no creo que pueda ser cambiada de manera fundamental".
De vuelta en los estudios Pilates, D'Amour se rodea de su colección de recuerdos de la lucha libre. Un diminuta figurita de Mil Máscaras con su capa roja y máscara blanca. Un pequeña pila de la revista From Parts Unknown. Programas de las actuaciones de Lucha Va Voom. Un puñado de DVDés de lucha libre clásicos.
From Parts Unknown se concentraba pesadamente en películas que, de acuerdo a Rainville, los mexicanos consideran "un género barato". Entre 1996 y 2000, la revista vendió entre tres mil y cinco mil ejemplares al año (ahora se encuentra online en www.frompartsunknown.net). Los creadores de la caricatura ‘¡Mucha Lucha!' leyeron From Parts Unknown; Rainville se convirtió en un personaje lo suficientemente influyente como para que el grupo que elaboró la primera Lucha Va Voom lo contratara como consultor.
"El cine clásico -eso era la mitad de lo que cubríamos", dice Rainville, que ahora vive en Los Angeles. "Hay más de 140 o 150 o más películas B hechas entre mediados de los años cincuenta y ochenta en México. Son las películas más maravillosas que he visto en mi vida".
Con sus imágenes visuales de luchadores vestidos con trajes nuevos de hombres de negocios y máscaras de lucha color de caramelo, las películas son camp de alto nivel mezcladas con una impresionante fisicalidad. Pero no hay que confundir la lucha libre con la popular lucha americana, que Rainville cree que ha estado en decadencia después de alcanzar su apogeo en los años noventa. La lucha es algo de lo que pueden disfrutar familias enteras, a diferencia de World Wrestling Entertainment, que D'Amour y cohortes se quejan de que presenta a las mujeres de manera exageradamente sexual.
"Espero que la gente no vea ‘Nacho Libre' y diga: ‘¿Qué es esto, Hulk Hogan?'", dice Rainville. "La lucha libre es algo enteramente diferente. No trata de esteroides e índices de rating gigantes y patrocinadores comerciales. Se trata de seis tipos en un ring en un mercadillo en Juárez con 150 personas de público que están, al mismo tiempo, comiendo churros y bebiendo cerveza Corona".

Convertirlo En Algo Propio
En estos días no tienes que ser mexicano para convertirte en un púgil de lucha libre.
Nicole Raczynski, que pelea bajo el nombre de Nikki Roxx, viajó a México durante 2004 a 2005 para pelear en la Lucha Libre Femenil. Pasaba algunas semanas en su casa en New Hampshire para luego volar a Monterrey, México, donde los organizadores le pagaban su nuevo apartamento. Raczynski no habla español, así que después de aprobar el examen físico para obtener su permiso, aprendió la mecánica de la lucha libre en el ring.
"Es mucho más rápido" que la lucha americana, dice Raczynski, "con muchas más acrobacias aéreas... y mayor impacto. Nosotras, los estadounidenses, nos sorprendemos cuando las luchadoras mexicanas nos pegan, porque son tan chicas. ‘Esto no me va a doler'. Pero duele".
Las lonas de los rings son también más duras que los de Estados Unidos.
"Es igual de duro que un suelo de tierra", dice Raczynski. "Concreto. Había algunos rings que estaban tan mal que hacía todo lo posible para no caerte; tenías que pelear a tope para que no te empujaran".
Los cinco miembros de la tripulación de La Gata Negra pelean en colchonetas. Las lenguas de las damas permanecen firmemente encerradas en sus mejillas mientras traman batallas para su loca colección de personajes de la lucha libre. Han creado un dúo de monjas llamado los Malos Hábitos contra dos colegialas sureñas que llaman las Gemelas Irlandesas. Para otro espectáculo, las luchadoras extranjeras St. Brawley Girl [La Chica de San Braulio] y la Swiss Fist [El Puño Suizo] lucharon por sus tarjetas verdes contra las americanas GI Jane Doe y Missy America. Entregan información sobre las biografías de sus personajes en www.lagatanegra.com
Las mujeres crean sus movidas estudiando las luchas en películas clásicas. Ama Allara, 35, miembro de La Gata Negra y propietaria del estudio Allston Pilates donde el grupo practica, se asegura de que lo hagan sin incidentes. Pero su presencia no ha impedido que las mujeres sufran su parte de fracturas y rosetones. D'Amour se quebró el tobillo durante un match; Lisa Magnani, 26, una recluta de las clases de Allara, se abrió una vez su barbilla.
Luego están las ocasionales fallas de guardarropa. Durante un match, el traje de Mistress Cheetah [Amante Chita] de Allara se deslizó, mostrando al público su pecho desnudo.
"Carrie me había hecho una llave y me tenía agarrada con mis brazos sobre mi cabeza", cuenta Allara. "No había nada que yo pudiera hacer".
¿Qué hace que las mujeres vuelvan a por más a las colchonetas?
"Te sientes realmente fuerte", dice la vecina de Allston, Alissa Grenman, 25, otra recluta de las clases de Allara. "Te siente como: ‘Oh, Dios mío, esto es divertido, son mujeres fuertes y montan estos estupendos espectáculos y todos mis amigos pueden verme... Te da poder'".

12 de junio de 2006
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