Blogia
mQh

reportajes

los repartidores de almuerzos


[Saritha Rai] En India. Cocina a abuela, ellos reparten.
Bombay, India. Gaurav Bamania, un analista de fondos de inversión que trabaja en una de las numerosas torres de oficinas en el centro de la ciudad que ahora dominan el paisaje de la capital financiera de India, podría almorzar fácilmente en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad. Pero en lugar de eso, Bamania, 26, se aferra a una práctica que se remonta a más de un siglo a los primeros años del dominio británico: come un almuerzo caliente preparado en casa cariñosamente por su abuela, y llevado todos los días a su escritorio.
En India, donde muchas tradiciones están siendo dejadas de lado a gran velocidad como resultado de la globalización, la práctica de comer comida casera a la hora de almuerzo sigue presente.
Para que esto sea posible en esta gigantesca amalgama urbana de unos 25 millones de personas, donde los largos viajes en tren y autobús son rutina, los vecinos de Bombay dependen de una operación de trabajo intensivo organizada intrincadamente que causa la vergüenza de algunos de los sistemas automáticos de alta tecnología. La operación logra entregar decenas de miles de almuerzos en lugares de trabajo en toda la ciudad casi con la precisión de un reloj.
En el centro de esta inusual red se encuentra una cadena de repartidores llamados dabbawallas.
La palabra viene de tiffin dabba, una referencia de tiempos de la colonia a una caja que contenía un comida ligera, y walla, repartidor. La precisión y eficiencia de los dabbawallas ha sido comparada con internet, donde paquetes identificados por marcadores exclusivos son transportados a sus destinaciones por medio de una compleja red.
"Hay un servicio llamado FedEx que es similar al nuestro, aunque ellos no entregan almuerzos", dijo un repartidor, Dhondu Kondaji Chowdhury.
Los británicos introdujeron el servicio hace 125 años después de que la ciudad fuera invadida por trabajadores de diferentes regiones. Los repartidores hicieron posible que los trabajadores redujeran la distancia entre el trabajo y la casa y entre los sabores regionales.
El servicio se ha sostenido hasta hace poco solamente por el poder de la palabra. Pero ahora está disfrutando de un estímulo de alta tecnología, ahora que los repartidores se han unido a los proveedores de servicios en la red. Un oficinista, si tiene a alguien en casa para hacerlo, puede contratar el servicio por medio de un mensaje de texto o de un mensaje por correo electrónico.
En Estados Unidos, generalmente en áreas metropolitanas con extensas poblaciones del sudeste asiático como San Francisco y Nueva York, han surgido variaciones del sistema de reparto de almuerzos. Pero estos servicios son comparativamente pequeños.
En la extensión urbana de Bombay, donde ir al trabajo significa salir de casa a las siete de la mañana, mucho antes de que la mujer de la casa empiece a cocinar para el día, el sistema de los repartidores ha resistido el embate de las cantinas oficiales, de las cocinerías de barrio, de las cadenas multinacionales y de los restaurantes elegantes, donde es difícil reservar una mesa. Los repartidores reparten incluso bajo lluvias torrenciales y durante conflictos políticos. Y el negocio sigue creciendo, a una firme tasa de cinco a diez por ciento al año.
El servicio es simple y complejo a la vez. Una red de wallas recoge las cajas en las casas de los clientes o en las de los cocineros por encargo, y entregan luego las comidas en una estación de ferrocarriles local. Las cajas son clasificadas manualmente para ser entregadas en diferentes estaciones en el centro de Bombay y luego vueltas a clasificar y llevadas a sus destinaciones. Después del almuerzo, el servicio se invierte, y las cajas vacías son devueltas a casa.
El secreto del sistema está en los códigos de color pintados en un costado de las cajas, que indica a los repartidores de dónde viene la comida y por cuáles estaciones debe pasar antes de llegar a una oficina específica en un edificio específico en el centro de Bombay.
"No sé cómo podríamos sobrevivir sin este sistema", dice Vrinda Chiplunkar, que prepara todos los días almuerzos de lentejas, verduras, arroz, chapatis y ensalada para su marido, Chandrashekhar Chiplunkar, que dirige la división de cambio de divisas del Banco Internacional de Omán. "El anticuado y barato sistema de repartidores es un raro sobreviviente en este mundo acelerado".
Los Chiplunkar son fieles clientes del señor Chowdhurry, 64. Como muchos de sus colegas dabbawallas, Chowdhurry es un inmigrante de un pueblo rural de la región, todavía analfabeto pero que aprendió en el trabajo a leer las cifras y letras pintadas en las cajas del almuerzo y a firmar su nombre en los recibos de los clientes.
"Para una persona como yo, esta es la mejor profesión en Bombay", dice Chowdhurry, haciendo una pausa entre sus rondas, que consisten en subir y bajar por serpenteantes escaleras en los viejos edificios de apartamentos de Bombay, llevando contenedores llenos de comida en la mañana y devolviendo más tarde las cajas vacías.
Con las cinco mil rupias (unos 123 dólares) que gana cada mes, logra mantener a su esposa, hijo e hija en una casa de dos habitaciones en el lejano suburbio de Goregaon. Chowdhury sueña con enviar a su hijo, que sigue el noveno, a la universidad. Sin embargo, no hay escasez de repartidores, ya que hombres jóvenes siguen llegando a la ciudad desde los alrededores del pueblo natal de Chowdhurry.
Para Suresh Shivekar, que transporta cajas de almuerzo desde el suburbio de Versona hasta Colaba, la jornada laboral empieza a las ocho y media de la mañana cuando empieza a recoger los almuerzos. Transporta las cajas en bicicleta y llega no mucho después a la estación de tren. Allá las cajas son clasificadas, cargadas en una enorme caja de madera que Shivekar sube a un vagón. En un día normal, el compartimento de equipaje en la parte delantera del tren es una montaña de cajas de almuerzo, todas clasificadas con pinturas de color.
Shivekar llega a Colaba a las once y media de la mañana, y ahí se reúne con un grupo de repartidores. En una atiborrada acera dejando apenas espacio suficiente para que pasen los transeúntes, Shivekar y sus colegas repartidores intercambian cajas briosamente, encaminándose cada uno a edificios diferentes.
Las cajas son entonces cargadas en una carretilla de madera que cruza el ajetreado tráfico de Bombay, y cada caja de almuerzo es entregada personalmente a su dueño legítimo. Shivekar, Chowdhurry o cualquier otro repartidor conocen rara vez el nombre de la persona o compañía a la que entregan los almuerzos. Todo lo que saben es el código del edificio y el piso.
A la una de la tarde ya se han entregado todos los almuerzos y Shivekar y un grupo de repartidores hacen una pausa para almorzar ellos mismos, instalándose en una esquina cercana para comer rápidamente la comida que han traído de casa.
En la tarde, miles de repartidores recogen las cajas de almuerzo vacías y los suben a los trenes de regreso. Shivekar ha extraviado rara vez un almuerzo o entregado una caja a la persona equivocada -y en la rara ocasión en que ha ocurrido, los números pintados en las cajas se habían borrado.
Y los clientes aprecian esa fiabilidad. Anand Sahasrebuddhe, 46, que trabaja en las oficinas de Churchgate de la ACC Limited, uno de los fabricantes de cemento más grandes de India, lleva 26 años dependiendo de los repartidores.
"Simplemente adora la comida casera", dice su madre, Suman Sahasrebuddhe.

8 de junio de 2007
29 de mayo de 2007
©new york times
©traducción mQh
rss

medicinas ponzoñosas 2


[Walt Bogdanich y Jake Hooker] La huella de las medicinas envenenadas, de China a Panamá. Burlando al sistema.
Wang pasó años trabajando como sastre en las ciudades industriales del delta del Yangtze, al este de China. Pero no quería ser artesano toda la vida, dicen los aldeanos. Puso la vista en el comercio de químicos, un negocio enraizado en muchas pequeñas plantas químicas que han brotado en la región.
"No sabía lo que estaba haciendo", dijo el hermano mayor de Wang, Wang Guoping, en una entrevista. "No sabía nada que química".
Pero sí sabía cómo burlar al sistema.
Wang Guiping, 41, se dio cuenta de que podía ganar dinero extra remplazando el jarabe para fines farmacéuticos -no aprobado para el consumo humano- por el jarabe más barato, para fines industriales. Para hacer caer a los compradores farmacéuticos, falsificó las licencias y los informes de análisis de laboratorio, según muestran documentos.
Wang dijo más tarde a los investigadores que no pensaba que el remplazo causaría problemas, porque él inicialmente probó una pequeña cantidad. Lo hizo con el conocimiento de un viejo sastre.
Él mismo se echó un trago. Como vio que nada pasó, lo vendió.
Una compañía que usó el jarabe a principios de 2005 fue Qiqihar No. 2 Pharmaceutical, a unos 1600 kilómetros de distancia en la provincia de Heilongjiang en el nordeste. Un comprador para la fábrica había visto un anuncio del jarabe de Wang en una página web.
De acuerdo a un investigador chino, después de un tiempo, Wang se propuso encontrar un sucedáneo de jarabe todavía más barato para aumentar todavía más sus ganancias. En un libro de química encontró lo que andaba buscando: otro jarabe inodoro, el glicol dietileno. En esa época, se vendía por seis mil a siete mil yuan la tonelada, de 725 a 845 dólares, mientras que el jarabe para fines farmacéuticos costaba quince mil yuan, unos 1815 dólares, de acuerdo al investigador.
Según el investigador de gobierno, Wang no probó esta segunda tanda de jarabe antes de enviarlo a Qiqihar Pharmaceutical, agregando: "Sabía que era peligroso, pero no sabía que podía matar".
El fabricante utilizó el jarabe tóxico en cinco fármacos: ampollas de Amillarisin A para problemas con la vesícula biliar; un fluido especial para lavativas para niños; una inyección para enfermedades de los vasos sanguíneos; un analgésico endovenoso; y un tratamiento de la artritis.
En abril de 2006, uno de los mejores hospitales del sur de China, en Guangzhou, en la provincia de Guangdong, empezó a medicar Amillarisin A. Al cabo de un mes habían muerto al menos dieciocho personas después de ingerir la medicina, aunque algunos pacientes ya se encontraban bastante enfermos.
Zhou Jianhong, 33, dijo que su padre tomó la primera dosis de Amillarisin A el 19 de abril. Una semana después se encontraba en condiciones críticas. "Si vas a morir, mejor que mueras en casa", dijo Zhou. "Así que lo sacamos del hospital". Murió al día siguiente.
"Todo el mundo quiere invertir en la industria farmacéutica, y está creciendo, pero los inspectores no pueden seguir el paso", dijo Zhou. "Necesitamos un sistema que garantice la seguridad".
El número total de muertes no está claro, ya que algunas personas que tomaron la medicina pueden haber muerto en zonas menos pobladas.
En una pequeña ciudad en la provincia de Sichuan, un hombre llamado Zhou Lianghui dijo que las autoridades no reconocieron que su esposa murió después de ingerir Amillarisin A. Pero Zhou, 38, dijo que comparó el número de identificación en el lote de medicinas que recibió su mujer con el que aparecía en una circular de aviso que circuló entre funcionarios farmacéuticos.
"Probablemente no puedes entender a las ciudades pequeñas si vives en Pekín", dijo Zhou Lianghui, en una conferencia telefónica. "El cielo es alto, y el emperador se encuentra lejos. Hay un montón de problemas aquí que la ley no puede resolver".
La incapacidad del gobierno a la hora de impedir que el veneno contaminara el suministro de fármacos provocó uno de los escándalos internos más serios del año. En mayo pasado, el premier de China, Wen Jiabao, ordenó una investigación de las muertes, declarando que "el mercado farmacéutico atraviesa por un período caótico".
Casi al mismo tiempo, a 1450 kilómetros, en Panamá, ya había empezado la larga estación pluviosa. En anticipación de resfríos y gripes, el programa de salud del gobierno empezó a fabricar un jarabe para la tos y antihistamínico. La medicina para la tos no contenía azúcar, de modo que lo pudieran usar incluso los pacientes de diabetes.
La medicina fue mezclada con un jarabe de color amarillo pálido, casi translúcido, que había llegado en 46 barriles desde Barcelona en el buque contenedor Tobias Maersk. Los documentos de embarque mostraban que la carga era glicerina 99.5 pura.
Pasarían meses y muchas muertes más antes de que se descubriera que los documentos de certificación eran falsos.

Renwick McLean y Brent McDonald contribuyeron a este reportaje.

30 de mayo de 2007
6 de mayo de 2007
©new york times
©traducción mQh
rss

klement, el buen amigo de hitler


[Victoria Ginzberg] Hallaron el pasaporte con el que el criminal nazi Adolfo Eichmann ingreso al país.
El pasaporte pertenece a una delegación de la Cruz Roja en Génova. Está a nombre de Ricardo Klement, el alias con el que vivió Eichmann en la Argentina hasta su captura, en 1960. El documento fue hallado en los archivos de los tribunales federales. La jueza Servini de Cubría se lo entregó al Museo del Holocausto para su conservación.
Un cartón plegado en cuatro partes. Casi no está amarillo. Es un pasaporte entregado por la delegación de Ginebra del Comité Internacional de la Cruz Roja el 1o de junio de 1950. En la foto hay una persona semicalva, anteojos redondos, saco, camisa y un moño en el cuello. El papel dice que es Ricardo Klement. Pero no es. Es Adolfo Eichmann, el criminal nazi que fue capturado en Buenos Aires en 1960. El documento con el que el director de la Oficina de Asuntos Judíos de Hitler ingresó al país fue hallado en el archivo de los tribunales federales y entregado por la jueza María Romilda Servini de Cubría al Museo del Holocausto para su conservación y exhibición.
El pasaporte tiene un sello del Consulado General de la República Argentina firmado por el vicecónsul Pedro Solari Capurro que indica que Ricardo Klement "técnico", nacido en Bolzano y "apolide" (es decir privado de ciudadanía, algo así como apátrida) puede ingresar a la República Argentina en base al permiso de libre desembarco de la Dirección General de Inmigración número 64.739. En las observaciones se aclara: "con documentación deficiente" y está fechado el 14 de julio de 1950, "año del Libertador General San Martín".
El documento estaba archivado en tribunales junto con una causa iniciada por Veronika Catalina Liebel de Eichmann luego de la captura de su esposo en Buenos Aires. Los papeles fueron rescatados por pedido de una estudiante de la Universidad de San Martín, que lo solicitó para la investigación de su tesis de maestría.
La carátula del expediente indica que se inició en 1960, cuando el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal número 1 de la Capital Federal –que ahora ocupa Servini de Cubría– estaba a cargo del juez Leopoldo Isaurralde. Es una querella promovida por la esposa de Eichmann por el secuestro de su marido.
Servini de Cubría entregó el documento la semana pasada a Mario Feferbaum y Graciela Jinich, presidente y directora del Museo de Holocausto, y al juez federal Daniel Rafecas, asesor académico de la entidad. La jueza consideró que se trataba de un material de "innegable trascendencia histórica para la humanidad" al nombrar al museo depositario judicial del pasaporte falso de Eichmann. El documento formará parte de la colección del organismo.
"Es una iniciativa notable de la jueza. Se trata de una prueba instrumental directa de que ingresaba gente con nombre falso con pasaportes emitidos por organismos internacionales. El pasaporte dice que nació en Italia, pero eso demuestra también la hipocresía de los funcionarios, por ejemplo, del Consulado argentino en Génova, porque este hombre de italiano no tenía nada. Aquí ingresaban nazis y fascistas y los judíos no podían hacerlo. Esperemos que estos hallazgos sirvan para remover lo que sigue tapado", señaló a Página/12 Feferbaum. Jinich agregó que el documento permite "saber que era un criminal, que existió y vivió acá y que pretendió ser un buen vecino y pasar desapercibido".
Eichmann, encargado de la burocracia de la maquinaria nazi que condujo a la muerte a seis millones de judíos y otro tanto entre homosexuales, gitanos, discapacitados, disidentes políticos y prisioneros de guerra, fue capturado en Argentina el 11 de mayo de 1960 por un grupo del Mossad, la agencia de inteligencia israelí. Fue llevado a Israel en un avión de El Al, el primero en llegar a Sudamérica, que había venido aprovechando que una delegación israelí visitaba el país por los festejos de los 150 años de la Revolución de Mayo. El vuelo despegó de Buenos Aires el 20 de mayo a la mañana y dos días después aterrizó en el aeropuerto de Lod. Al día siguiente el primer ministro israelí David Ben Gurión informó al Parlamento que habían arrestado a Eichmann. Fue sentenciado a la horca el 1o de diciembre de 1961. El 31 de mayo del año siguiente sus últimas palabras fueron: "Viva Alemania. Viva Argentina. Viva Austria. Estos son los países con los que estuve más relacionado y no los olvidaré. Tuve que obedecer las órdenes de la guerra y mi bandera. Estoy listo". La filósofa Hannah Arendt, que asistió al juicio como enviada del New Yorker, acuñó sobre este burócrata nazi la categoría de "la banalidad del mal".

El Expediente
La denuncia de Veronika Catalina Liebel de Eichmann fue realizada el 12 de julio de 1960, es decir, cuando la captura del criminal nazi ya había sido anunciada por Ben Gurión. Allí, la mujer se identificó con su nombre verdadero e identificó también a su esposo, que en Argentina había usado hasta el día de su captura el alias de Klement.
"El 21 de mayo de 1935 contraje matrimonio con Otto Adolf Eichmann, como surge de la partida que acompaño. El 28 de julio de 1952 ingresé al país en el que ya se encontraba mi esposo desde 1950, quien ingresó con pasaporte extendido por la Cruz Roja Internacional. Mi esposo trabajó y se desempeñó en la vida de relación bajo el nombre de Ricardo Klement conforme al pasaporte de referencia. Comprendo que con esta presentación y la manifestación que efectúo despejo cualquier duda sobre si Ricardo Klement era o no Adolfo Eichmann y que en consecuencia lo identifico. Lo hago segura de que por su parte él no niega su nombre y afrontará su responsabilidad como yo asumo la mía trayendo a la Justicia el conocimiento de los hechos", dice la presentación.
Los agentes del Mossad que participaron del operativo revelaron muchos años más tarde que era cierto que Eichmann no negó ser quien era cuando lo atraparon. El espía Hermann Arndt narró que cuando introdujeron al nazi en una camioneta él le dijo: ‘No objete nada, no se defienda, no hace falta. Pero si usted hace algo mal, lo matamos'. Eichmann se quedó callado y él le gritó: ¿no me escucha?, ¿puede oírme?, ¿en qué idioma habla? Le habló en español, en alemán y no obtuvo respuesta. Pensó que estaba inconsciente o que había sufrido un ataque al corazón. Pero de golpe Arendt escuchó en alemán "Me he resignado a mi destino".
Su esposa, en cambio, no parecía resignada, sino, por el contrario, decidida a aprovechar el conflicto que se desató entre Argentina e Israel cuando se supo que el criminal nazi había sido sacado del país en forma irregular. La mujer aseguró que su marido había sido "secuestrado en la calle Cabildo a la altura de la avenida General Paz luego de haber descendido del ómnibus que lo transportó desde el establecimiento en el que trabajaba". Liebel invocó "el agravio inmerecido cometido contra la soberanía nacional". Y señaló que, "conforme al derecho, Eichmann sólo puede ser juzgado en el lugar en el que habría cometido los hechos por los que debe responder o bien por el tribunal internacional que ha juzgado casos similares luego de la victoria de los Ejércitos Aliados".
El juez Isaurralde archivó el caso a fines de 1962, luego de un intento de investigar lo ocurrido con Eichmann. "Han resultado estériles los esfuerzos del tribunal tendientes a individualizar a quienes de una u otra manera tuvieron intervención en el episodio." Durante años, Israel aseguró que el operativo de captura del criminal nazi había sido realizado por "voluntarios" , argumento destinado a bajar los decibeles de las quejas argentinas. A principios de 2005, a 45 años del hecho, se reconoció oficialmente que la operación la hizo una unidad especial del Mossad.
"Israel decidió hacer el operativo de esa manera porque en 1959 Alemania Federal había hecho un pedido formal para el arresto de Joseph Menguele que nunca fue resuelto. Argentina argumentaba que se trataba de delitos de índole política y que habían prescripto. Cuando Ben Gurión anuncia que Eichmann había sido detenido se produce un escándalo terrible con el gobierno de (Arturo) Frondizi. Se desató una campaña de prensa basándose en que se trataba de actos ilegales, sin tomar en cuenta los crímenes de Eichmann, y se aducía que se había violado la soberanía argentina. Hubo casi una ruptura de relaciones diplomáticas y el conflicto se solucionó muy lentamente", explicó a Página/12 Abraham Huberman, historiador de la Shoá.

29 de mayo de 2007
©página 12
rss

medicinas ponzoñosas 1


[Walt Bogdanich y Jake Hooker] La huella de las medicinas envenenadas, de China a Panamá.
Primero dejan de funcionar los riñones. Luego empieza a fallar el sistema nervioso central. Se extiende la parálisis, dificultando la respiración, que se torna a menudo imposible sin asistencia. Al final, la mayoría de las víctimas mueren.
Muchas de ellas son niños, envenenados por las manos de sus desprevenidos padres.
El almibarado veneno, glicol dietileno, es una parte indispensable del mundo moderno, un solvente industrial y principal ingrediente de algunos anticongelantes.
Es también mortal. Y las muertes, si no intencionales, tampoco son accidentales.
Con los años, el veneno se ha incorporado en toda una gama de medicinas -jarabe para la tos, medicamento contra la fiebre, fármacos inyectables-, un resultado de los falsificadores que obtienen beneficios substituyendo el inocuo jarabe más caro, usualmente glicerina, encontrada habitualmente en fármacos, alimentos, pasta dental y otros productos, por el dulce solvente.
El jarabe tóxico ha figurado, en las últimas dos décadas, en al menos ocho intoxicaciones masivas en todo el mundo. En muchos casos, no se ha podido determinar nunca el origen exacto del veneno. Pero documentos y entrevistas muestran que en tres de los últimos cuatro casos, fue fabricado en China, una importante fuente de medicinas falsificadas.
Panamá es la víctima más reciente. El año pasado, funcionarios de gobierno allá mezclaron sin darse cuenta glicol dietileno en 260 botellas de medicina antigripal con devastadoras consecuencias. Las familias han informado sobre 365 muertes atribuibles al veneno, de las cuales se han confirmado cien hasta el momento. Con el inicio de la temporada de lluvias, los investigadores han empezado a exhumar a tantas víctimas potenciales como posible antes de que los cuerpos se descompongan todavía más.
El número de muertes en Panamá conduce directamente a compañías chinas que hacen y exportan el veneno como glicerina 99.5 por ciento pura.
Cuarenta y seis barriles del tóxico jarabe llegaron a través de una red de distribución del veneno que se extiende por todo el mundo. Mediante documentos de embarque y entrevistas con funcionarios de gobierno, el New York Times identificó esta red desde el puerto de Colón, en Panamá, hasta compañías comerciales en Barcelona, España, y Pekín, a su origen cerca del delta del Yangtze en un lugar que los vecinos llaman "la comarca química".
La glicerina falsificada pasó a través de tres compañías comerciales en tres continentes, sin que ninguna de ellas analizara el jarabe para confirmar el contenido indicado en la etiqueta. Entretanto, un certificado que declara falsamente la pureza de la mercadería fue alterado repetidas veces, borrando el nombre del fabricante y propietario anterior. Como resultado, los comerciantes compraron el jarabe sin saber de dónde provenía, ni quién lo hizo. Con esta información, los comerciantes podrían haber descubierto -como lo hizo el Times- que el fabricante no contaba con licencia para producir ingredientes farmacéuticos.
Un examen de dos casos de intoxicación el año pasado -en Panamá y antes en China- muestra que las normas de seguridad chinas se han quedado detrás de su creciente papel como abastecedor barato del mundo. También demuestra cómo una cadena de comerciantes pobremente controlados permite en varios países que la medicina contaminada se introduzca en el mercado global.
La semana pasada, la Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos [AFA] advirtió a fabricantes y abastecedores en Estados Unidos que "vigilaran especialmente" la presencia de glicol dietileno. La advertencia no menciona específicamente a China, y dice que "no tiene razones para creer" que la glicerina este contaminada en este país. Incluso así, la agencia pide que todos los cargamentos de glicerina sean controlados para descubrir la presencia de glicol dietileno, y dijo que estaba "explorando cómo se pudieron contaminar los cargamentos de glicerina".
China ya ha sido acusada por las autoridades norteamericanas de exportar gluten de trigo contaminado con un químico industrial, la melamina, que terminó en el alimento para mascotas y en pienso animal. La AFA prohibió recientemente las importaciones de gluten de trigo hecho en China, después de que fuera vinculada con la muerte de mascotas en Estados Unidos.
Más allá de Panamá y China, el jarabe tóxico ha causado masivas intoxicaciones en Haití, Bangladesh, Argentina, Nigeria y dos veces en India.
En Bangladesh en 1992 los investigadores encontraron el veneno en siete marcas de fármacos contra la fiebre, pero sólo después de la muerte de numerosos niños. Un laboratorio de Massachusetts detectó la contaminación después de que el doctor Michael L. Bennish, un pediatra que trabaja en países en desarrollo, sacara del país, escondidas en una maleta, muestras del jarabe contaminado. Bennish, que investigó la epidemia en Bangladesh y contribuyó a un artículo en 1995 sobre ella para el BMJ, conocido antes como el British Medical Journal, dijo que dada la cantidad de fármacos distribuidos, las muertes "deben llegar a miles o decenas de miles".
"Se ha informado de manera muy deficiente sobre este asunto", dijo Bennish sobre la intoxicación con glicol dietileno. Los doctores pueden ignorar la medicina tóxica, especialmente en países pobres con recursos limitados y poblaciones generalmente poco sanas, dijo, agregando que "la mayoría de la gente que muere no lo hace en una instalación médica".
Los fabricantes de glicerina falsificada, que a primera vista se parece y actúa como la glicerina de verdad, pero cuesta considerablemente menos, son rara vez identificados, mucho menos procesados, dadas las dificultades de trazar los embarques al otro lado de las fronteras. "Este es realmente un problema global, y debe ser abordado de manera global", dijo el doctor Henk Bekedam, un alto representante de la Organización Mundial de la Salud en Pekín.
Hace setenta años, un fármaco contaminado con glicol dietileno mató a más de cien personas en Estados Unidos, lo que condujo a la introducción de severísimas normas para las medicinas de esa época y a la creación de la moderna Administración de Fármacos y Alimentos.
La AFA ha tratado de ayudar en casos de contaminación en todo el mundo, pero no es demasiado lo que puede hacer.
Cuando hace diez años murieron en Haití 88 niños, investigadores de la AFA trazaron el veneno hasta la ciudad manchuriana de Dalian, pero sus intentos de visitar al fabricante sospechoso fueron repetidas veces obstaculizados por los funcionarios chinos, de acuerdo a documentos internos del Departamento de Estado. Se les otorgó un permiso más de un año más tarde, pero para entonces la planta se había mudado y sus archivos, destruidos.
"Los funcionarios chinos que contactamos sobre este asunto se mostraron todos reluctantes a involucrarse", escribió en un cable confidencial la embajada norteamericana en Pekín. "No podemos mostrarnos optimistas sobre nuestras posibilidades de éxito en la detección de otros embarques posibles de glicerina".
De hecho, el Times encontró documentos que muestran que la misma compañía china implicada en las intoxicaciones en Haití también embarcó unas cincuenta toneladas de glicerina falsificada a Estados Unidos en 1995. Parte de esta fue revendida posteriormente a otro cliente estadounidense, la Avatar Corporation, antes de que se descubriera el engaño.
"Gracias a Dios que la detectamos a tiempo", dijo Phil Ternes, director de Avatar, una abastecedor del área de Chicago de productos farmacéuticos a granel y de artículos no medicinales. La AFA dijo que no sabía nada del cargamento.
En China, el gobierno ha jurado depurar su industria farmacéutica, en parte debido a las críticas por los fármacos adulterados que inundan los mercados mundiales. En diciembre, dos importantes inspectores de fármacos fueron arrestados por haber aceptado sobornos para aprobar medicinas. Además, el año pasado se descubrieron 440 operaciones de falsificación, según la Organización Mundial de la Salud.
Pero cuando los funcionarios chinos investigaron el papel de las compañías chinas en las muertes de Panamá, dijeron que no se había violado ninguna ley, de acuerdo a un funcionario de la agencia de control de fármacos del país. Las normas chinas son "un agujero negro", dijo un comerciante que ha hecho negocios a través de CNSC Fortune Way, el corredor de Pekín que los investigadores dicen que fue un conducto crucial para la intoxicación en Panamá.
En este contexto, Wang Guiping, un sastre que estudió hasta el noveno y leyó un libro de química, encontró fácil entrar como intermediario en el negocio del abastecimiento de productos farmacéuticos. Descubrió pronto lo que habían descubierto otros antes que él: que la falsificación era una manera sencilla de aumentar las ganancias.
Y entonces empezó a morir gente en China.

Renwick McLean y Brent McDonald contribuyeron a este reportaje.

29 de mayo de 2007
6 de mayo de 2007
©new york times
©traducción mQh
rss

wiccans mantienen la fe


[Neela Banerjee]Considerados paganos, muchos ocultan su fe por temor al ostracismo.
Dumfries, Virginia, Estados Unidos. Encima de la chimenea de la mujer, cuelga una fotografía de su boda, tomada hace años en una iglesia luterana. Debajo, en la repisa de la chimenea, hay un pequeño altar wiccan: dos velas, una pequeña caldera, cuatro piedras que representan los elementos de la naturaleza y una pequeña amatista en representación de su espíritu.
La foto de la boda está siempre ahí. Pero cuando viene alguien a visitarla, la mujer esconde el altar. Criada como bautista del sur en Virginia, y ahora madre de dos hijos que se queda en casa en este suburbio de Washington, no le ha contado casi a nadie -no a sus familiares, amigos y a las otras madres de la guardería de sus hijos- que ella es wiccan.
Una de las religiones más populares que han florecido aquí en los años sesenta, wicca -una forma de paganismo- todavía lucha por ser aceptada, dicen wiccans expertos en religión. En abril, los wiccans obtuvieron una importante victoria cuando el Departamento de Asuntos de los Veteranos accedió a un acuerdo y acordó agregar el pentáculo wiccan al listado de símbolos religiosos aprobados que será grabado en las lápidas de los veteranos.
Pero en el mundo civilizado, wicca es una religión en gran parte clandestina. Los wiccans temen perder sus amigos y trabajos si la gente descubre su fe.
"Me gustaría poder decir: ‘Acéptennos tal como somos', pero no puedo, principalmente por mis niños", dice la madre suburbana que accedió a hablar sólo a condición de conservar su anonimato. "Los niños pueden ser crueles, y sus padres pueden ser todavía más crueles, y no quiero que se las tomen con mis hijos por la elección que hizo su mamá".
Le preocupa que, debido a que la mayoría de la gente sabe muy poco sobre la religión wicca, asuman que adora a Satanás. Teme que su familia y amigos la abandonen y que la comunidad la aísle.
David Steinmetz, profesor de historia del cristianismo en la Escuela de Teología de Duke, dice: "Los wiccans tienen tantas cosas amontonadas contra ellos, desde lo que dice la biblia sobre la práctica de la magia, hasta la historia en este país de juicios de brujas, que su imagen se suma a algo tan contrario al consenso sobre lo que es una religión genuina que todavía domina a la sociedad americana".
Los wiccans adoran lo divino en la naturaleza. Algunos la practican privadamente en sus casas, y otros hacen culto en enormes congregaciones. La mayoría de la gente no es criada como wiccan, sino que se llega a esta desde otras religiones.
"Es una religión muy abierta", dice Helen A. Berger, profesor de sociología en la Universidad de Pensilvania en West Chester. "Todo el mundo puede hacer lo que quiera, y no tiene que pertenecer a ningún grupo. Pueden tomar cosas de fuentes diferentes, como religiones orientales, prácticas celtas. Tú eres la autoridad última de tus propias experiencias".
Pero sus símbolos y prácticas despiertan sospechas, dicen wiccans y estudiosos de la religión.
Muchos wiccans practican alguna forma de magia o brujería, que dicen es un modo de intervenir en tu destino, pero que muchos ven como malo. El pentáculo wiccan, una estrella de cinco puntas dentro de un círculo, es a menudo confundido con símbolos satánicos. (La estrella de cinco puntas representa los elementos de la naturaleza: tierra, aire, fuego y agua -y el espíritu, dentro del eterno círculo de la vida).
No está claro cuántos wiccans y paganos hay. La Encuesta Americana de Identificación Religiosa de 2001, de la Universidad de Nueva York, constató que wicca era la religión de más rápido crecimiento del país, con 134 mil adherentes, en comparación con los ocho mil en 1990. La cifra actual puede ser mayor, dijo Berger. Alguna gente puede mostrar reluctancia a identificarse a sí mismos en la encuesta como paganos o wiccan. Otros combinan el paganismo con otras religiones.
Los wiccans deben vérselas con menos reacciones violentas que en el pasado. Internet proporciona alguna información sobre la wicca, y la popularidad de las novelas de Harry Potter ha logrado que la magia sea considerada como una fuerza buena, dicen estudiosos y wiccans.
David y Jeanet Ewing, coordinadores de dos grupos paganos en el área de Washington, calculan que en Virginia del Norte, Maryland y el Distrito de Columbia viven al menos mil wiccans y otros paganos. Al menos la mitad oculta su fe de sus familiares, dijo Ewing. Muchos también ocultan sus creencias a sus empleadores, dijo Ewing.
Una de esas personas es un ex católico de 58 años que ha sido auditor durante treinta años de lo que llama "uno de los departamentos más conservadores de una de las agencias más sacrosantas" del gobierno federal.
"Me pongo el traje de Contribuyente, y es como tener dos vidas", dijo. "Una minoría no me aceptaría, y sería un gran problema. Ellos asumirían que hacemos cosas raras, ilegales o inmorales, a toda hora. No quieren enterarse de quiénes somos en realidad. Prefieren seguir adelante con sus presuposiciones".
El auditor dijo que "por salir del armario" corría el riesgo de ser aislado en el trabajo y quizás ser obligado a jubilar joven, lo que influiría en su pensión. "Ni siquiera quiero pensar en ello", dijo.
Un ejecutivo de márketing en Nueva York, piensa que la ciudad es tan laica que apasionarse por cuestiones religiosas es a menudo mirado con suficiencia, y sería peor si la gente supiera que es wiccan, dijo. "En mi vida personal y privada, me guste que me tomen en serio", dijo. "Los paganos son asociados con los años setenta y los hippies y la contracultura. Nueva York es una ciudad del Tipo A, todo gira sobre salir adelante, y los excéntricos no avanzan".
Los miembros de otras religiones, entre ellos judíos y católicos, han sido obligados a veces en el pasado a ocultar su fe debido a prejuicios religiosos, dice el profesor Steinmetz. Pero es raro, agrega, que la gente oculte su religión a sus padres y abuelos, como es el caso de muchos wiccans.
La madre de Virginia no le ha contado ni a su madre ni a su abuela que es wiccan. "Tengo un arraigado temor de que digan: ‘No puedo hacerme partícipe de esto, estás criando a tus hijos como lo haría un demonio", dice.
Asiste a clases de wicca los viernes noche, y todavía debe advertir a su hijo mayor, preescolar, que no cuenta a nadie sobre ellos.
"Mi hijo dice: ‘Sí, mami va a la escuela de brujas'", dice. "Sólo estoy esperando el día que diga eso frente a un maestro".

21 de mayo de 2007
16de mayo de 2007
©new york times
©traducción mQh
rss

riña por la historia


[Erika Kinetz] De la cruenta tiranía comunista de los Khmer Rouge en Camboya.
Phnom Penh, Camboya. En un país donde la mitad de los estudiantes que entran a la escuela primaria no terminan nunca sus estudios, Cheak Socheata, 18, es una de las más privilegiadas de su generación: Llegó a la universidad.
Pero incluso Cheak, estudiante de medicina de primer año en la Universidad de Ciencias de la Salud de Phnom Penh, en la escuela no aprendió casi nada sobre los Khmer Rouge, que en menos de cuatro años en el poder ejecutaron, torturaron y causaron la muerte por hambre, según se calcula, de unos 1.7 millones de camboyanos, casi un cuarto de la población.
"Sólo oí decir a mis padres que habían ocurrido asesinatos en masa", dijo Cheak. "Es difícil de creer". En la secundaria, su profesor de historia le enseñó lo más básico -que los Khmer Rouge gobernaron Camboya desde 1975 a 1979- y le aconsejó que leyera por su propia cuenta, dijo.
Casi tres décadas después del derrocamiento de los Khmer Rouge, en Camboya se está librando una nueva guerra sobre su historia. Por un lado están las fuerzas ansiosas de estudiar el pasado, tanto en las escuelas como en un tribunal especial instalado para enjuiciar a los líderes todavía vivos de los Khmer Rouge. Muchos maestros, estudiantes y grupos de activistas dicen que debería enseñarse más sobre los años de los Khmer Rouge, una materia que está prácticamente ausente de los currículos escolares de hoy.
Pero estas demandas son rechazadas por un gobierno cuyos líderes máximos estuvieron en el pasado asociados con el ahora difunto movimiento comunista y que no quieren ceder el control sobre un capítulo tan políticamente sensible de la historia de Camboya.
"Supongamos que Alemania hubiera sido gobernada, desde 1945, por los antiguos nazis", dice Philip Short, autor de ‘Pol Pot: Anatomía de una pesadilla' [Pol Pot: Anatomy of a Nightmare], una biografía de los cabecillas de los Khmer Rouge publicada en 2004. "¿Se enseñaría en la Alemania de hoy honestamente la historia del régimen nazi? Ese es el problema de Camboya".
Un nuevo texto de estudio sobre esa época para la escuela secundaria, el primero escrito por un camboyano, fue publicado hace poco por el Centro de Documentación de Camboya, un instituto independiente de Khnom Penh que se especializa en la historia de los Khmer Rouge. En ‘A History of Democratic Kampuchea', el autor, Khamboly Dy, 26, explica en once detallados capítulos el surgimiento, reinado y caída de los Khmer Rouge, que se llamaban a sí mismos el Partido Comunista de Kampuchea y el país, Kampuchea Democrática.
Una comisión del gobierno camboyano consideró que el libro no era apropiado para su uso en el currículo normal. En lugar de eso, la comisión declaró que el libro podría ser usado como material de referencia suplementario y como base para un nuevo libro de texto del ministerio de Educación.
"Es un principio. La puerta está abierta", dijo Youk Chhang, director del Centro de Documentación, que desde 1999 ha estado pidiendo la introducción de un libro de texto en las aulas.
Short dijo que el texto de Khamboly es difícil de refutar sobre bases históricas sólidas. "No solamente merece ser un libro de texto aprobado para las escuelas en Camboya, sino que debería ser un texto obligatorio, que debería exigirse que estudien todos los niños camboyanos", dijo.
Ponerlo a un lado refleja la incapacidad de los actuales líderes del país de superar el pasado Khmer Rouge, dijo. El primer ministro Hun Sen, el presidente de la Asamblea Nacional, Heng Samrin, y el presidente del senado, Chea Sim, fueron todos oficiales de nivel medio de los Khmer Rouge, dijo.
Los tres abandonaron Camboya y se establecieron en Vietnam a fines de los años setenta y volvieron con las tropas del ejército vietnamita que derrocó a Pol Pot en 1979. Hoy, su legitimidad política depende en parte de su prestigio como los hombres que ayudaron a liberar a Camboya de la tiranía de los Khmer Rouge.
Heng Samrin dijo que no era justo implicarlo a él y a otros altos funcionarios del gobernante Partido del Pueblo Camboyano en los crímenes de los Khmer Rouge.
En una entrevista con un periodista camboyano, mantuvo que el término Kampuchea se refiere solamente a la gente que se unió al Frente Nacional Unido de Kampuchea, que en la primera mitad de los años setenta luchó contra el gobierno de Lon Nol respaldado por Estados Unidos pero que más tarde traicionó la revolución y mató a gente inocente.
Él y sus colegas sólo pelearon para liberar a Camboya de Lon Nol y sus matones imperialistas, dijo. "No éramos parte del régimen de los Khmer Rouge", dijo, agregando que él sólo había sido un "simple soldado".
Khamboly dijo que moverse con cautela a través de puntos políticamente cargados fue el aspecto más difícil a la hora de escribir el libro, que fue publicado con un subsidio de diez mil dólares de la Fundación Soros del Instituto Sociedad Abierta y la Fundación Nacional para la Democracia. Khamboly dijo que citando fuentes, concentrándose en relatos de sobrevivientes y buscando un lenguaje neutral, esperaba evitar peleas políticas.
Pero no fue suficiente. La comisión de revisó el texto lo reprobó por prestar demasiada atención a los años de después de 1979, cuando los partidos camboyanos se trenzaron en una guerra civil, y por trazar los orígenes de los Khmer Rouge a la guerra contra la colonización francesa y al Partido Comunista de Indochina, de Ho Chi Minh.
Los miembros de la comisión también dijeron que mencionar a los individuos asociados al gobierno de los Khmer Rouge era "innecesario" y una amenaza a su seguridad.
"Deberíamos prohibir que se discutiera el pasado al menos durante sesenta años [después de los acontecimientos]", dijo el miembro de la comisión Sorn Samnang, presidente de la Real Sociedad de Camboya, egresado universitario, de acuerdo a las actas de una reunión de la comisión de revisión el 14 de diciembre.
Ha habido un prolongado debate político en Camboya sobre si Vietnam liberó o invadió el país cuando derrocaron a los Khmer Rouge.
El libro de Khamboly no utiliza ninguno de esos términos, diciendo solamente que las tropas vietnamitas "se hicieron camino peleando en Camboya".
"Usé hechos", dijo Khamboly. "Si ellos invadieron o liberaron al país, es una cuestión de interpretación".
Pero en Camboya, así como en otros países después de conflictos, hay pocos hechos que todos consideren por igual. En una carta a Hun Sen del 19 de septiembre, el premier, su asesor de educación Sean Borat, elogió el libro en general, pero se molestó con que Khamboly no definiera la acción vietnamita como liberación.
También objetó la caracterización de los camboyanos que volvieron con los vietnamitas en 1979 como "desertores del Khmer Rouge". Esa frase, escribió Sean Borat, debería ser borrada porque "el Partido del Pueblo Camboyano no se originó en los soldados del Khmer Rouge sino en masivo movimiento que emergió para resistir el brutal régimen de Pol Pot".
La frase ofensiva fue retirada de la versión final del libro.
Los jóvenes camboyanos no son formalmente enseñados en la escuela en cuanto al período de los Khmer Rouge -al menos, no desde la publicación de textos de propaganda en los años ochenta, cuando Camboya era gobernado por un gobierno comunista instalado por los vietnamitas. Esos libros describen a los Khmer Rouge con tal bestial ferocidad que algunos niños se criaron creyeron que eran realmente monstruos.
Esos libros fueron retirados de circulación en 1991, cuando Naciones Unidas auspició las conversaciones de paz que terminaron con más de una década de guerra civil y se convocó a elecciones.
En 2002, se introdujo un libro de texto de historia para que tocaba los años de Pol Pot, pero fue rápidamente retirado después de que surgieran controversias sobre la omisión en el libro de la victoria electoral en 1993 del monárquico partido Funcinpec. Una nueva versión del libro de texto debe todavía aparecer. Funcionarios del ministerio de Educación dicen que van a publicar un nuevo texto en 2009; responsabilizan del retraso a la falta de fondos.
Entretanto, los jóvenes de Camboya son "una generación perdida", dice Chea Vannath, ex presidente de Centro para el Desarrollo Social, un grupo local de defensa de derechos. En ausencia de una historia nacional compartida sobre los Khmer Rouge, a las escépticas generaciones más jóvenes se les están contando miles de conversaciones, fracturadas por la política, los rumores, mitos y toda una gama de experiencias humanas.
"Cuando un niño no se come el arroz de su plato, su madre le dice: ‘Si vivieras en el régimen de Pol Pot, te morirías, porque entonces no había suficientes alimentos", dice Nou Va, 27, funcionario del Instituto Khmer por la Democracia, un grupo sin fines de lucro que produjo hace poco un documental sobre la brecha generacional. "El niño dice: ‘Oh, nos dice eso solamente para echarnos la culpa, pero yo no le creo'".
La guerra por la historia también se está librando en los antiguos cuarteles militares en las afueras de Phnom Penh, donde un tribunal especial instalado por Naciones Unidas y el gobierno camboyano está tratando de llevar a justicia a los líderes de los Khmer Rouge que todavía viven (Pol Pot murió en 1998).
Los intentos de instalar el tribunal se remontan a una década. Pese a signos recientes de progreso hacia la convocatoria de los juicios, muchos observadores han concluido que el gobierno camboyano no está preparado para una investigación realmente independiente de ese capítulo del pasado del país.
"Si Hun Sen y sus colegas permitieran una valoración honesta del pasado, sería la mejor prueba de que finalmente han roto con ese pasado y salido de la sombra de sus orígenes en el Khmer Rouge", dijo Short. "Desgraciadamente, todos los indicios señalan en la dirección opuesta".
Cheak, la estudiante de medicina, tiene una preocupación más inmediata. Se trata del nuevo libro de Khamboly. Pregunta: "¿Dónde puedo comprar un ejemplar?"

17 de mayo de 2007
8 de mayo de 2007
©washington post
©traducción mQh
rss


gluten, el nuevo canalla


[Kate Murphy] Ahora los supermercados y restaurantes favorecen las dietas sin gluten, ofreciendo productos sin esta proteína.
Brandi Walzer, 29, cartógrafo de Savannah, Georgia. Adora el pan, para no mencionar la pizza o la cerveza. Pero trata de evitarlos, porque contienen gluten -una substancia que según ella le revuelve el estómago, agrava su artritis y le provoca depresión.
Walzer forma parte del creciente grupo de estadounidenses que creen que el gluten -una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno- es responsable de una variedad de enfermedades, desde erupciones de piel hasta esterilidad, ansiedad y gases. Aunque los análisis de diagnóstico no han indicado que ella padezca de alergia o sea muy sensible al gluten, dice sin embargo que se siente mejor sin él.
"Estoy luchando por mantener una dieta sin gluten", dice. "Me siento mucho mejor sin gluten".
No hay duda de que el consumo de gluten agrava la condición celiaca, un trastorno autoinmune que daña el intestino delgado e interrumpe la absorción de nutrientes. Pero los médicos dicen que no está claro que el gluten pueda ser responsabilizado de los otros problemas.
Sin embargo, se ha convertido en un popular canalla dietético. Los alimentos sin gluten están apareciendo en las estanterías de las tiendas de abarrotes y en los menús de restaurantes, incluyendo los de cadenas nacionales como P.F. Chang's y Outback Steakhouse. Los avisos contra los males del gluten abundan en páginas web sobre medicina alternativa y en tablones de anuncios.
"Un montón de practicantes alternativos, como quiroprácticos, lo han incorporado y están agitando sus mágicas bolas plateadas, cristales y ese tipo de cosas, diciendo a la gente que no tienen tolerancia para el gluten", dijo el doctor Don W. Powell, un gastroenterólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas en Galveston.
Sloane Miller, 35, editor independiente de Nueva York, se sometió a una dieta sin gluten hace seis meses siguiendo los consejos de su acupunturista, aunque un análisis de sangre y una biopsia indicaban que no sufría de la condición celiaca. Asolada durante largo tiempo por un dolor gastrointestinal y creyendo que podría estar sufriendo de una intolerancia no detectable al gluten, Miller dijo que renunciar a este "valía la pena".
El doctor Joseph A. Murray, gastroenterólogo en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, que se especializa en el diagnóstico y tratamiento de la condición celiaca, dice que esos consejos pueden ser equivocados. "Ahora se ha puesto de moda echarle la culpa al gluten", dijo. "Es difícil separar la ciencia de las creencias".
Obviamente, el trigo entero y otros granos de cereales que contienen gluten pueden ser muy difíciles de digerir. Los componentes de fibras y gérmenes tienden a recorrer intactos el canal alimentario, que es la razón por la que a menudo son recetados como una suerte de escoba natural para aliviar el estreñimiento -y la razón también por la que provocan gases y diarrea.
Productos procesados y refinados derivados del trigo pueden provocar un aumento del azúcar en la sangre, que es seguido por una brusca reducción, que también puede provocar malestar en la gente. "Si dejas de comer Twinkie o comidas rápidas porque contienen trigo, seguro que te sentirás mejor", dice Murray. En realidad, mucha gente no inició dietas sin gluten para curarse de alguna enfermedad, sino simplemente para bajar de peso reduciendo los carbohidratos.
El gluten es relativamente nuevo en la dieta humana, habiéndose incorporado cuando empezó el cultivo de trigo hace unos diez mil años. Ahora se encuentra en todas partes, no solamente en alimentos procesados (incluyendo aliños de ensaladas, helados y crema de cacahuetes), sino incluso en los pegamentos de los sobres y en lápices labiales y en lociones. "Es muy difícil escapar al gluten", dijo Powell, de la Universidad de Texa.
Ahora el gluten también ha llegado a primera plana, porque algunos abastecedores chinos han sido acusados de introducir el químico industrial melamina en el gluten de trigo, que fue luego agregado al alimentos para mascotas en Estados Unidos, provocando finalmente el retiro de algunas marcas. Pero no existen indicaciones de que el gluten contaminado se haya incorporado al suministro de alimentos humanos.
Aunque las alergias al gluten que provocan respuestas inmunes como urticarias o problemas respiratorios son raras, la condición celiaca es más común de lo que se creía. La prevalencia en Norteamérica se calculaba previamente en uno en tres mil, pero varios estudios publicados en los últimos tres años indican que está más cerca de uno en cien -y de uno en veintidós para los que tienen factores de riesgo como tener un familiar directo con la condición.
Aunque nadie lo sabe a ciencia cierta, las cifras revisadas pueden ser atribuidas probablemente a la creciente incidencia así como a mejores herramientas de detección. "Ahora es probable que la gente conozca a alguien que la sufra", dijo el doctor Peter H.R. Green, director del Centro de la Enfermedad Celiaca del Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia.
Con el mayor conocimiento, dijo, más gente ha empezado a sospechar que padecen de la enfermedad celiaca o alguna forma más suave de intolerancia al gluten, y a decidir eliminar el trigo, la cebada y el centeno de su dieta sin un diagnóstico adecuado. Walzer, por ejemplo, renunció al gluten hace un año y medio tras enterarse que tenía síntomas similares a los que tenía una colega con la condición celiaca.
Aunque ningún análisis de la enfermedad celiaca es definitivo, el indicio más efectivo es un análisis de sangre utilizado ampliamente durante tres años que mide los niveles de antitransglutaminasa tisular, o anti-tTG, los anticuerpos de una enzima que secreta el cuerpo cuando el gluten irrita o daña el intestino delgado.
Los pacientes de la enfermedad celiaca tienen altos niveles de anti-tTG, lo que sugiere que el cuerpo ataca sus propias secreciones. Esta respuesta automática conduce a la destrucción de las paredes del intestino delgado y la consecuente mala absorción de nutrientes. (El análisis no será preciso si la persona ha dejado de consumir gluten). El análisis de sangre es usualmente seguido por una biopsia duodenal antes de que se haga un diagnóstico de la condición celiaca. La prueba final es una inversión de los síntomas de la dieta sin gluten.
Los análisis de sangre y ADN anteriores era mucho menos predictivos y la enfermedad celiaca fue difícil de identificar, especialmente debido a que sus síntomas varían ampliamente. Ann Austin McCormick, 64, directora jubilada de una escuela básica en Crosslake, Minnesota, dijo que sufría de diarrea y anemia crónicas antes de que le diagnosticaran la enfermedad celiaca hace cinco años. Colin Leslie, 15, alumno de secundaria en Rye, Nueva York, dijo que sufría severos dolores de las articulaciones y de cabeza antes de que le diagnosticaran la enfermedad en 2005.
Sin embargo, otros no presentan ningún síntoma -simplemente una forma latente de la enfermedad que pueden hacerse evidentes sólo después de algún suceso fisiológico o psicológico estresante, como una enfermedad grave o la muerte del cónyuge.
Investigadores en Estados Unidos, Italia y Gran Bretaña han postulado que la incidencia de la condición celiaca está aumentando en todo el mundo debido a que el trigo se ha convertido en un elemento dominante en la dieta occidental que ahora la gente está usando en demasía. Aunque discutible, este punto de vista también da cuenta de casos como los de Walzer y Miller, que creen que tienen una sensibilidad subclínica al gluten.
Actualmente, el único tratamiento para la condición celiaca o para una sensibilidad más subjetiva al gluten es tratar de evitar el consumo de cosas que contengan gluten. Olfateando la oportunidad, varias compañías, incluyendo Alba Therapeutics y Alvine Pharmaceuticals Inc., están trabajando para encontrar fármacos que inhiban la destructiva respuesta autoinmune al gluten que es característica de la enfermedad celiaca.
Y los fabricantes de suplementos alimenticios están intentando dar a toda prisa con fórmulas para desarrollar enzimas que ayuden a la gente a digerir el gluten, tal como las pastillas y gotas de lactosa fueron desarrolladas en los años ochenta para ayudar a la gente a digerir la lactosa de los productos lácteos.
Pero con los supermercados rebosantes de pan, cereales, tartas y galleticas sin gluten y restaurantes que sirven pastas, pizzas y cervezas sin la proteína, se ha hecho mucho menos difícil seguir dietas sin este ingrediente.
"Es fácil seguir la dieta sin gluten", dijo Miller. "No lo extrañas para nada".

15 de mayo de 2007
8 de mayo de 2007
©new york times
©traducción mQh
rss

la reforma islámica


[Reza Aslan] Osama bin Laden pasará a la historia no solamente como el asesino que declaró la guerra santa a Estados Unidos, sino también como una figura de la Reforma Islámica.
El 6 de julio de 2005, en una exhibición sin precedentes de colaboración entre grupos religiosos, 170 de los más importantes clérigos y académicos musulmanes del mundo se reunieron en Amán, Jordania, para emitir una fatwa conjunta, para denunciar los actos de terrorismo cometidos en nombre del islam.
Este tardío intento de las instituciones religiosas tradicionales de ejercer algún tipo de influencia y autoridad sobre los musulmanes del mundo fue ciertamente uno de los desarrollos más interesantes de lo que se ha convertido en una épica guerra por definir la fe y su práctica por más de mil millones de personas. Nunca antes en la historia del islam representantes de las sectas y facultades de derecho más importantes del mundo se habían reunido como un solo organismo, mucho menos para ponerse de acuerdo sobre temas de interés mutuo.
Sin embargo, lo que hizo tan extraordinaria la declaración de Amán no fue su condena del terrorismo desde el 11 de septiembre de 2001. Declaraciones similares han sido emitidas por innumerables organizaciones musulmanas en todo el mundo, pese a creencias de lo contrario en Occidente. Más bien, fue la inclusión de un edicto tan abarcador recordando a los musulmanes que sólo aquellos que han dedicado sus vidas al estudio de las ciencias islámicas tradicionales -en otras palabras, los clérigos mismos- podían, en primer lugar, emitir una fatwa.
Esta declaración fue un intento deliberado de despojar a los militantes islámicos como Osama bin Laden de su autoproclamada autoridad para hablar a nombre de los 1.3 billones de musulmanes del mundo.
Pero si estos clérigos pensaron que podría ejercer autoridad sobre los militantes, se equivocaron. Al día siguiente, el 7 de julio, cuatro jóvenes musulmanes británicos se hicieron volar, ellos mismos y a 52 pasajeros del metro y un autobús en hora punta. Los terroristas de Londres, como los perpetradores de ataques similares en Madrid, Nueva York, Túnez, Turquía, Casablanca, Riad, Bali, Egipto y, más dramáticamente, Iraq, creían que estaban obedeciendo los llamados de bin Laden a una guerra santa global.
Así, no sorprende que desde el 11 de septiembre de 2001 bin Laden haya adquirido una estatura casi mítica en la imaginación del planeta como el líder incontestable de una red global unificada del terrorismo islámico (llamado más propiamente ‘yihadismo'). En realidad, según el presidente Bush, bin Laden es el Hitler o el Lenin de hoy. Pero en la mente de muchos estudiosos del islam y observadores del mundo musulmán, bin Laden no es solamente un asesino; se ha convertido a sí mismo en una de las principales figuras de lo que ahora muchos llaman la Reforma Islámica.
Obviamente, el término ‘reforma' tiene ciertas inevitables connotaciones cristianas y europeas que simplemente no son aplicables a los complejos conflictos sociopolíticos que asolan gran parte del mundo árabe y musulmán. Y toda comparación entre la gente y sucesos del siglo 16 con los del 21 debe hacerse con la advertencia de que las analogías históricas no son nunca simples y deberían formularse con cautela. Pero hay que recordar que la Reforma Cristiana fue, sobre todo, una disputa sobre quién tenía autoridad para definir la fe: el individuo o la institución. De muchos modos, este mismo debate está teniendo lugar al interior del islam, con consecuencias igualmente violentas.
Pese a la creencia corriente en Europa y Estados Unidos, el principal objetivo de bin Laden no son ni los cristianos ni los judíos (que son, ambos, llamados por al Qaeda los ‘enemigos distantes'), sino más bien las instituciones clericales tradicionales del islam, junto con esos cientos de millones de musulmanes que no comparten su punto de vista puritano (los ‘enemigos cercanos') y que, como consecuencia, constituyen la inmensa mayoría de las víctimas de al Qaeda.

Obviamente, a diferencia del cristianismo, el islam no ha tenido nunca nada parecido a un ‘Papa musulmán' ni a un ‘Vaticano musulmán'. En el islam, la autoridad religiosa no se centraliza en una sola institución o individuo; más bien, se encuentra dispersa en un montón de instituciones religiosas y escuelas jurídicas cada vez más poderosas.
Esta autoridad, se entiende, es auto-conferida, no ordenada divinamente. Como un rabí judío, el clérigo musulmán es un estudioso, no un sacerdote. Sus opiniones sobre un tema específico son respetadas y obedecidas no porque conlleven la autoridad de Dios, sino porque se supone que la erudición del clérigo le confiere un conocimiento más profundo de lo que quiere Dios para la humanidad. Consecuentemente, durante 1400 años las instituciones religiosas musulmanas han logrado mantener su monopolio de la interpretación religiosa afianzando su monopolio de la enseñanza religiosa.
Este ya no es el caso. El siglo pasado presenció un dramático aumento de la alfabetización y educación en todo el mundo árabe y musulmán, dando a hombres y mujeres musulmanes un acceso sin precedentes a nuevas ideas y fuentes de conocimiento. El resultado ha sido una firme erosión de la autoridad religiosa de las instituciones religiosas tradicionales del islam. Después de todo, los musulmanes ya no necesitan ir a una mezquita para oír la palabra de Dios; pueden vivir el Corán por sí mismos, en sus propias casas, entre sus propios amigos, y, cada vez más, en sus propias lenguas.
Durante el siglo pasado, el Corán se tradujo a más lenguas que en todos los catorce siglos previos. Hasta hace poco, casi el noventa por ciento de los musulmanes del mundo, para los que el árabe no es la lengua natal, dependían de sus líderes religiosos para definir la significación y el mensaje del Corán. Ahora, a medida que más laicos musulmanes, y especialmente mujeres musulmanas, están estudiando el Corán por sí mismos, están cada vez más dejando de lado siglos de interpretaciones religiosas conservadoras, dominadas por los hombres, y a menudo misóginas del islam.
Al arrancar el poder de interpretación de la garra de hierro de las instituciones religiosas, estos individuos no están solamente reinterpretando de manera activa el islam de acuerdo a sus propias y fluctuantes necesidades, sino también dando forma al futuro de su fe, en rápida expansión y profundamente fracturada.
Para ver cómo esta radical ‘individualización' del mundo musulmán está afectando las ideas tradicionales sobre la autoridad religiosa, no se requiere más que visitar la imponente ciudad de El Cairo, la capital cultural del mundo musulmán. Durante más de un milenio, la famosa Universidad de Al-Azhar de El Cairo ha sido el centro de la erudición islámica. Dentro de sus santificadas paredes, generaciones de estudiosos de las escrituras (llamados ulemas) han trabajado para construir un código comprehensivo de conducta, llamada sharia, con el propósito de regular todo aspecto de la vida de los fieles. Hubo una época en que los musulmanes de todo el mundo consultaban a los venerados académicos de Al-Azhar sobre cualquier cosa, desde cómo orar propiamente hasta como disponer de las uñas cortadas. Pero ya no es así.
Hoy, si un musulmán quiere asesoría legal o espiritual, sobre cómo vivir una vida recta, es probable él o ella pase por alto la anticuada erudición de Al-Azhar y favorezca las transmisiones televisadas del inmensamente popular predicador evangélico de la televisión egipcia, que no es un clérigo y que no ha estudiado nunca el islam ni el derecho musulmán en ninguna instancia oficial. Sin embargo, con su programa de televisión semanal, provee de informados consejos sobre asuntos religiosos o jurídicos a decenas de millones de musulmanes de todo el mundo, desde Detroit hasta Jakarta. Amr Khaled ha usurpado completamente el papel reservado tradicionalmente a la clase clerical musulmana.
Y no es el único. Internet -cuyo papel en la Reforma Islámica corre claramente paralelo al de la imprenta en la Reforma Cristiana- hace posible ahora que muchos musulmanes adopten no solamente las opiniones de sus propios líderes religiosos, sino también de un multitud de activistas y clérigos musulmanes que están proponiendo interpretaciones frescas y novedosas del islam.
Hace cincuenta años, si un musulmán de, pongamos por caso, Malasia, quería un pronunciamiento legal sobre un tema en discusión, sólo tenía acceso a la opinión religiosa del clérigo de su vecindario, cuyas palabras, al menos para sus seguidores, era esencialmente la ley. Ahora, ese musulmán puede visitar la inmensa base de datos de fatwa-online.com o islamonline.net, que proporcionan ambas edictos hechos a medida sobre cualquier tópico imaginable. Puede enviar un e-mail a Amr Khaled (amrkhaled.net) o al gran ayatollah Ali al-Sistani de Iraq (sistani.org) o a una gran cantidad de clérigos y no clérigos y estudiosos musulmanes que estarán más que felices en difundir su influencia más allá de sus comunidades locales. Y debido a que no existe una autoridad central en el islam para determinar cuáles opiniones son sensatas y cuáles no, los musulmanes simplemente pueden elegir el edicto que más les convenga.
Bienvenidos a la Reforma Islámica.

Por supuesto, tal como la Reforma Cristiana acomodara múltiples interpretaciones, a menudo contradictorias y a veces desconcertantes del cristianismo, del mismo modo la Reforma Islámica ha creado una cantidad de interpretaciones salvajemente divergentes y concurrentes del islam. Quizás es inevitable que, a medida que la autoridad religiosa pasa de las instituciones a los individuos, haya hombres y mujeres cuyas interpretaciones radicales de la religión se nutran de sus radicales programas sociales y políticos.
Es en este sentido que Osama bin Laden puede ser visto como una de las figuras más influyentes de la Reforma Islámica. De hecho, en algunas generaciones, cuando los historiadores examinen esta tumultuosa época, podrán comparar a bin Laden, no con Lenin o Hitler, sino más bien con los llamados reformadores radicales del cristianismo -hombres como Tomás Muntzer, Jacobo Hutter, Hans Hut o incluso Martín Lutero-, que llevaron el principio del individualismo religioso y el militante anticlericalismo a aterradores límites.
Como sus contrapartes cristianos del siglo 16, bin Laden está sobre todo preocupado de la purificación de su propia religión. Después de todo, al Qaeda es un movimiento puritano cuyos miembros se consideran a sí mismos los únicos verdaderos creyentes, y creen que todos los demás musulmanes son hipócritas, impostores y apóstatas, que deben ser rescatados de su demencia o abandonados a un terrible destino.
Bin Laden ha demostrado que está dispuesto a usar cualquier medio que estime necesario para limpiar el islam de lo que considera su adulteración a manos de la clase clerical tradicional. Mientras sus tácticas son inmorales e inhumanas, su justificación para el uso de la violencia no es tan diferente de la utilizada por reformadores radicales como Martín Lutero, que defendió la masacre de sus opositores protestantes afirmando que "en semejantes guerras, es un acto de amor cristiano estrangular a los enemigos, que roban, incendian y causan todo tipo de daños hasta que son derrotados".
Pero lo que más conecta a bin Laden con los reformadores radicales del siglo 16 es su deliberado intento de hacerse con los poderes reservados tradicionalmente a las autoridades institucionales de su religión. Lutero rechazó el derecho del Papa a ser el único intérprete de las escrituras; bin Laden rechaza el derecho de la clase clerical a ser la única intérprete de la ley islámica.
Es por eso que emite repetidas veces sus propios edictos, pese al hecho de que, como trata de recordar a los musulmanes la declaración de Amán, sólo un clérigo afiliado a una de las facultades de derecho reconocidas del islam tiene la autoridad de emitirlos.
Incluso más sorprendente es la fundamental reinterpretación de bin Laden del concepto islámico de la guerra santa. Lo que se consideraba antes un deber colectivo proseguido solamente bajo la dirección de una autoridad religiosa calificada, en las manos de bin Laden se ha convertido en una obligación violenta y radicalmente individual completamente divorciada de todo poder institucional. En resumen, la visión del islam de bin Laden está desprovista de control institucional, y en ella cualquiera puede emitir un edicto y cualquiera puede declarar una guerra santa.
Es en esta deliberada redefinición de la autoridad religiosa lo que ha hecho a bin Laden tan atractivo para los musulmanes, especialmente en Europa, cuya sensación de alienación social, económica y religiosa de sus propias comunidades los hacen anhelar fuentes alternativas de liderazgo. En sus discursos y escritos, bin Laden instruye a esos musulmanes descontentos no escuchar a sus propios clérigos, a los que considera incapaces de satisfacer sus necesidades. De hecho, afirma que aceptar la dirección de esos takfiri o autoridades religiosas apóstatas (con lo que quiere decir aquellos que desaprueban su interpretación del islam), es "equivalente a adorarlos a ellos antes que a Dios". Luego asume desafiantemente el papel reservado tradicionalmente a clase religiosa del islam de "imponer lo que es correcto y prohibir lo incorrecto".
Es un inteligente truco de manipulación: convencer a los musulmanes de que dejen de obedecer a sus autoridades religiosas, al mismo tiempo que se apropia de sus deberes religiosos tradicionales.
La lucha por definir la fe religiosa, como la conocemos en la historia del cristianismo, puede ser un asunto caótico y violento. Y la Reforma Islámica debe todavía avanzar un poco antes de que pueda ser resuelto. Es demasiado pronto para especular cómo influirá en los años venideros al islam el radical individualismo de bin Laden. Pero es importante observar que la voz de bin Laden es sólo una de entre un coro de voces que claman por definir la Reforma Islámica.
Hay millones de personas que, al apropiarse de la autoridad para interpretar el islam por sí mismos, están formulando nuevas y novedosas interpretaciones de su credo: algunos promueven la paz y la tolerancia, otros fomentan el fanatismo y el puritanismo. Todavía está por verse quién ganará esta guerra para el futuro de la fe musulmana. Pero una vez empezada, es una guerra que no puede ser detenida.

Reza Aslan investiga las religiones y es autor de ‘No god but God: The Origins, Evolution, and Future of Islam' (Random House).

10 de mayo de 2007
10 de septiembre de 2006
©boston globe
©traducción mQh
rss