retorno de los zombis
[Robert Abele] Los zombis son la especialidad de George Romero, y está a punto de dejarlos sueltos por primera vez en 20 años.
Mientras sorbe café helado en el restaurante del hotel Regent Beverly Wilshire, el cineasta George Romero -el padre o, a sus 65, el abuelo del cine de horror moderno- confiesa que lo que más le asusta en estos días es el 24 de junio.
"Es terrible estrenar en el verano", dice Romero sobre su última película de zombis, Land of the Dead'. Llegará a las salas el viernes -37 años después de su seminal debut con la caníbal película La Noche de los Muertos Vivientes' y 20 años desde su última aventura con los no-muertos, El Día de los Muertos'.
Estaba originalmente programada como un lanzamiento para la fiesta de Todos los Santos, pero en una señal de confianza en la ansiosamente esperada fiesta de horror, la Universal soltó los 18 millones de dólares necesarios. Y aunque las primeras críticas han sido entusiastas, dice Romero: "Espero que no sean demasiadas películas del género. Estamos apretados entre Batman' y La Guerra de los Mundos'".
Romero, un hombre desgarbado y de voz suave con las típicas gafas de científico loco, de marco negro de pasta, nunca tuvo el reconocimiento oficial de maestro del horror ni es un estilista del todo-vale, sino la reputación de ser un pintor satírico, un Bosch cinematográfico.
Sus sagas con zombis, que también incluyen la elogiada obra maestra de 1979, El Amanecer de los Muertos' (su remake fue un éxito el año pasado), son melodramas de supervivencia alegres y angustiados, pero como dice Romero modestamente, le gusta "decir algunas cosas sobre lo que está pasando en el mundo".
La Noche' evocaba la sangrienta era de Vietnam y, con su protagonista negro atrapado en una granja, reflejaba la histeria de los derechos civiles. El Amanecer' se burlaba del desmoralizador consumismo. Y El Día' tocaba el tema de la ética en la ciencia. Con Land of the Dead', Romero se aboca a los temas de la seguridad y sus límites, mostrando a una comunidad fortificándose para hacer frente a una horda homicida mientras los más ricos mantienen vivas las divisiones de clase que los separan de los más débiles.
"Es una locura decir que todo está bien, no nos preocupemos", dice Romero, que escribió Land' antes de los sucesos del 11 de septiembre de 2001. Entonces se concentraba en la idea de que se "ignoran los males sociales, creando un sentido sintético de la comodidad".
Dice que no tuvo que rebuscar mucho para pensar en los nuevos temores que crea el terrorismo. Cuando le dijeron que no era difícil pensar en Iraq cuando se veía a un vehículo blindado lleno de humanos locos por disparar pasando por un suburbio zombificado atacando contra todo lo que ven, Romero sonrió: "Esa es una de las cosas que puse después".
El productor Mark Canton, que cerró rápidamente un trato con Universal para Land' después de que esta languideciera en 20th Century Fox, dice: "Otra vez, George mete un montón de niveles en esta película. Es reflexiva, es social, es política, es chévere... Es el retorno del maestro".
En el invierno pasado hubo peregrinaciones de aficionados hacia Toronto para el gélido y nocturno rodaje de Land' para satisfacer el sueño de toda la vida de ser un zombi de Romero. Dos de ellos eran Edgar Wright y Simon Pegg, que el año pasado hicieron la respetuosa parodia zombi Shaun of the Dead', que a Romero le encantó. "Son los zombis de la cabina fotográfica", dice Romero. "Filmaron su propio corto mientras estaban en el plató y lo sacarán en DVD".
Romero está completando diligentemente la edición para todo público en DVD, así que aunque la teatral versión clasificada para adultos contiene montones de la crujiente, porosa y visceral extravagancia que es el sello de una película de Romero, la carnicería durará un poco más en el home video.
Hasta Land', Romero ha tenido poco de que ver con la MPAA -sus películas de zombis son normalmente para toda edad. Y cuando la MPAA se metió con él, fue inevitablemente sobre la cantidad de fotogramas, algo que Romero todavía no puede entender. "Una película que hice hace mucho tiempo llamada Martin', hay una escena en la que Martin le corta la muñeca a una mujer, y la toma duró 28 fotogramas. Me dijeron: Redúzcala a 17'. ¿Se supone que eso va a proteger la inocencia de alguien? O se toma, o se deja".Sin embargo, Romero es un alma enchapada a la antigua cuando se trata de lo que llama "la personalidad del horror". Land' empieza con un logo blanquinegro de la Universal de los años treinta, un capricho que Romero pidió para asociarse con el apogeo del estudio con Frankenstein' y Drácula y la Momia', películas que vio cuando era niño en las salas del Bronx. (Vive en Pittsburgh desde los años en la universidad).
Y aunque opinó que el remake de El Amanecer' estaba "bastante bien", desdeñó la nueva ola de zombis atletas, un elemento de 28 Días Después', la película de 2003 que provocó la resurgencia de los zombis.
"Yo me crié con esas criaturas lentas pero que no pueden parar por sí mismos, de los que tenías que descubrir el talón de Aquiles o, en este caso, el cerebro de Aquiles", dice, refiriéndose al órgano cuya destrucción termina con los zombis. "En el remake son unos santones, no puedes reconocer a ninguno de ellos y no hay nada que los distinga... A mí me gusta dar incluso a los zombis incidentales un poco de identidad. Creo que es buen modo de recordar que ellos somos nosotros. Salieron de una vida y cayeron en esta". (Uno de los zombis principales en Land' es un ex dependiente en una gasolinera).
En el mundo de Romero, los figurantes son los personajes principales, y la idea más espeluznante de Land' es lo poco que los da por sentado.
"Me interesa su avance mental", agrega. "Yo digo en broma que mis zombis son más bien lectores de bibliotecas que gente que va al gimnasio".
23 de junio de 2005
©calendarlive
©traducción mQh
Mientras sorbe café helado en el restaurante del hotel Regent Beverly Wilshire, el cineasta George Romero -el padre o, a sus 65, el abuelo del cine de horror moderno- confiesa que lo que más le asusta en estos días es el 24 de junio."Es terrible estrenar en el verano", dice Romero sobre su última película de zombis, Land of the Dead'. Llegará a las salas el viernes -37 años después de su seminal debut con la caníbal película La Noche de los Muertos Vivientes' y 20 años desde su última aventura con los no-muertos, El Día de los Muertos'.
Estaba originalmente programada como un lanzamiento para la fiesta de Todos los Santos, pero en una señal de confianza en la ansiosamente esperada fiesta de horror, la Universal soltó los 18 millones de dólares necesarios. Y aunque las primeras críticas han sido entusiastas, dice Romero: "Espero que no sean demasiadas películas del género. Estamos apretados entre Batman' y La Guerra de los Mundos'".
Romero, un hombre desgarbado y de voz suave con las típicas gafas de científico loco, de marco negro de pasta, nunca tuvo el reconocimiento oficial de maestro del horror ni es un estilista del todo-vale, sino la reputación de ser un pintor satírico, un Bosch cinematográfico.
Sus sagas con zombis, que también incluyen la elogiada obra maestra de 1979, El Amanecer de los Muertos' (su remake fue un éxito el año pasado), son melodramas de supervivencia alegres y angustiados, pero como dice Romero modestamente, le gusta "decir algunas cosas sobre lo que está pasando en el mundo".
La Noche' evocaba la sangrienta era de Vietnam y, con su protagonista negro atrapado en una granja, reflejaba la histeria de los derechos civiles. El Amanecer' se burlaba del desmoralizador consumismo. Y El Día' tocaba el tema de la ética en la ciencia. Con Land of the Dead', Romero se aboca a los temas de la seguridad y sus límites, mostrando a una comunidad fortificándose para hacer frente a una horda homicida mientras los más ricos mantienen vivas las divisiones de clase que los separan de los más débiles.
"Es una locura decir que todo está bien, no nos preocupemos", dice Romero, que escribió Land' antes de los sucesos del 11 de septiembre de 2001. Entonces se concentraba en la idea de que se "ignoran los males sociales, creando un sentido sintético de la comodidad".
Dice que no tuvo que rebuscar mucho para pensar en los nuevos temores que crea el terrorismo. Cuando le dijeron que no era difícil pensar en Iraq cuando se veía a un vehículo blindado lleno de humanos locos por disparar pasando por un suburbio zombificado atacando contra todo lo que ven, Romero sonrió: "Esa es una de las cosas que puse después".
El productor Mark Canton, que cerró rápidamente un trato con Universal para Land' después de que esta languideciera en 20th Century Fox, dice: "Otra vez, George mete un montón de niveles en esta película. Es reflexiva, es social, es política, es chévere... Es el retorno del maestro".
En el invierno pasado hubo peregrinaciones de aficionados hacia Toronto para el gélido y nocturno rodaje de Land' para satisfacer el sueño de toda la vida de ser un zombi de Romero. Dos de ellos eran Edgar Wright y Simon Pegg, que el año pasado hicieron la respetuosa parodia zombi Shaun of the Dead', que a Romero le encantó. "Son los zombis de la cabina fotográfica", dice Romero. "Filmaron su propio corto mientras estaban en el plató y lo sacarán en DVD".
Romero está completando diligentemente la edición para todo público en DVD, así que aunque la teatral versión clasificada para adultos contiene montones de la crujiente, porosa y visceral extravagancia que es el sello de una película de Romero, la carnicería durará un poco más en el home video.
Hasta Land', Romero ha tenido poco de que ver con la MPAA -sus películas de zombis son normalmente para toda edad. Y cuando la MPAA se metió con él, fue inevitablemente sobre la cantidad de fotogramas, algo que Romero todavía no puede entender. "Una película que hice hace mucho tiempo llamada Martin', hay una escena en la que Martin le corta la muñeca a una mujer, y la toma duró 28 fotogramas. Me dijeron: Redúzcala a 17'. ¿Se supone que eso va a proteger la inocencia de alguien? O se toma, o se deja".Sin embargo, Romero es un alma enchapada a la antigua cuando se trata de lo que llama "la personalidad del horror". Land' empieza con un logo blanquinegro de la Universal de los años treinta, un capricho que Romero pidió para asociarse con el apogeo del estudio con Frankenstein' y Drácula y la Momia', películas que vio cuando era niño en las salas del Bronx. (Vive en Pittsburgh desde los años en la universidad).
Y aunque opinó que el remake de El Amanecer' estaba "bastante bien", desdeñó la nueva ola de zombis atletas, un elemento de 28 Días Después', la película de 2003 que provocó la resurgencia de los zombis.
"Yo me crié con esas criaturas lentas pero que no pueden parar por sí mismos, de los que tenías que descubrir el talón de Aquiles o, en este caso, el cerebro de Aquiles", dice, refiriéndose al órgano cuya destrucción termina con los zombis. "En el remake son unos santones, no puedes reconocer a ninguno de ellos y no hay nada que los distinga... A mí me gusta dar incluso a los zombis incidentales un poco de identidad. Creo que es buen modo de recordar que ellos somos nosotros. Salieron de una vida y cayeron en esta". (Uno de los zombis principales en Land' es un ex dependiente en una gasolinera).
En el mundo de Romero, los figurantes son los personajes principales, y la idea más espeluznante de Land' es lo poco que los da por sentado.
"Me interesa su avance mental", agrega. "Yo digo en broma que mis zombis son más bien lectores de bibliotecas que gente que va al gimnasio".
23 de junio de 2005
©calendarlive
©traducción mQh
batman en el diván
[Ann Hornaday] En la última entrega del héroe de historietas pasa demasiado tiempo en el diván.
En Batman Begins', uno de los directores del momento en Hollywood, Christopher Nolan, se ataca al mito de creación de uno de los iconos populares más perdurables de Estados Unidos, el héroe de DC Comics que apareció por primera vez en 1939 y que ha inspirado innumerables interpretaciones desde entonces.
La más conocida repetición de Batman', por supuesto, es la boba serie de televisión que introdujo en los años sesenta a toda una generación a los placeres campy de la gráfica tipo Roy Lichtenstein y del críptico erotismo homosexual. Nolan pasa de toda esa meta-hilaridad, entregando un laborioso retrato psicológico profundo y carente de ironía con tal convincente sentido de gravedad que linda con el engreimiento.
Para los puristas que no han sido nunca felices con ninguna película de Batman', ni siquiera con la tenebrosamente extravagante versión de Tim Burton de 1989 con Michael Keaton y Jack Nicholson, la densa y solemnemente respetuosa versión sobre los orígenes del superhéroe puede resultar siendo la definitiva, ya que introduce a los cinéfilos por primera vez a personajes como el teniente James Gordon (Gery Oldman), el científico de Wayne Enterprises, Lucius Fox (Morgan Freeman) y el psiquiatra Jonathan Crane (Cillian Murphy), que aparecieron todos ellos en las historias originales de Batman' de Bob Kane.
Combinando el cómic de Kane con algunas de sus propias especulaciones, Nolan y el guionista David S. Goyer nos proporcionan una detallada, aunque a menudo enrevesada explicación de cómo el huérfano multimillonario Bruce Wayne se transformó en una leyenda vestida con un traje de murciélago. Nolan, que hizo la compleja y estructurada Memento', así como el gélido thriller de Insomnio', toma casi toda una hora nada más que en las primeras fases de la vida de Bruce -su presencia en el doble homicidio de sus padres; su exilio en una vida al margen de la ley; su adiestramiento en artes marciales bajo la tutela de un misterioso mentor llamado Ducard (Liam Neeson); y, finalmente, su regreso a la corrupta cloaca de Gotham City.
Como mostró Burton en su Batman', los motivos de Wayne para combatir el crimen tiene raíces psicológicas, pero no sólo se siente culpable de haber sobrevivido a su padre sino además sufre de un profundo miedo a, cómo podría ser de otra manera, los murciélagos (por añadidura, Nolan hace que Nolan y su familia vayan a ver la noche de su asesinato una función de Die Fledermaus').
"Tienes miedo de tu propio poder. Tienes miedo de tu rabia", le dice Ducard a Wayne mientras lo prepara como un guerrero al estilo ninja. "Para conquistar el temor, debes transformarte en él".
El joven al otro extremo de este rollo tipo Dr. Phil es Christian Bale, cuya combinación de carácter reservado y fuerza física se ajusta perfectamente a un héroe tímido con una interpretación de noblesse oblige sacada de la furia del Viejo Testamento.
Lo que es más, tiene lo que necesita todo Bartman: una enorme boca, esencial para un rol en el que el actor oculta el resto de su cara detrás de una capucha la mayor parte del tiempo.
Bale, que se parece al joven Cliff Robertson, es formidable tanto como el conflictivo Bruce Wayne -que toma la personalidad de un rico playboy para ocultar su identidad- y el encapado Batman, que siempre ha tenido un inconfundible frisson erótico. (También logra comunicar periódicos estallidos de humor impasible que son lamentablemente engullidos por el casi constante bombardeo de ruidos, frenética acción y rebuscado espectáculo).
De hecho, no sólo Bale sino casi todo el reparto de Batman Begins' es de primera clase, incluyendo a Michael Caine, que ofrece algún descanso cómico como el fiel mayordomo de Bruce Wayne; Tom Wilkinson es un infame padrino del crimen llamado Falconi; y los antes mencionados Freeman y Oldman. (Es fácil olvidar a Katie Holmes, como la novieta de infancia de Bruce Wayne, cuyo rol es más una ocurrencia tardía que un personaje redondeado).
Pero tan bien como las actuaciones, y como el obediente Nolan ha estado tratando de conservar el legado de Kane en Batman Begins', hay algo triste en toda la empresa, que hace recordar el tono sombrío de Robo-Cop' y Blade Runner', aunque no posee ni el ingenio del primero ni el refinamiento narrativo del último. Como lo demuestran al menos dos familias sacaron del cine a sus hijos en una función reciente -las dos veces durante una de las interminables y sorprendentemente violentas escenas de lucha-, está claro que esta película no sólo es inapropiada para niños, sino puede ser incluso demasiado larga y deprimente para adolescentes.
Esto plantea la pregunta de para quién es precisamente Batman Begins'. ¿Para fanáticos del ordenador y jugadores? ¿Para adultos atraídos por fetichista surtido de objetos brillantes y agudos del Cruzado Encapuchado?
Claramente, sólo los adultos podrán ver toda la historia con innumerables secuencias de peleas y persecuciones, explicaciones arcanas de un alucinógeno que produce pánico y que amenaza a Gotham y una grandiosa escena en la que aparecen zombis que parecen sacados directamente de una de las películas B de George Romero.
Después de casi dos horas y media de psicología, puñetazos y obsesiones, está claro que Batman Begins' está bien; la pregunta es si terminará alguna vez.
16 de junio de 2005
©washington post
©traducción mQh
En Batman Begins', uno de los directores del momento en Hollywood, Christopher Nolan, se ataca al mito de creación de uno de los iconos populares más perdurables de Estados Unidos, el héroe de DC Comics que apareció por primera vez en 1939 y que ha inspirado innumerables interpretaciones desde entonces.La más conocida repetición de Batman', por supuesto, es la boba serie de televisión que introdujo en los años sesenta a toda una generación a los placeres campy de la gráfica tipo Roy Lichtenstein y del críptico erotismo homosexual. Nolan pasa de toda esa meta-hilaridad, entregando un laborioso retrato psicológico profundo y carente de ironía con tal convincente sentido de gravedad que linda con el engreimiento.
Para los puristas que no han sido nunca felices con ninguna película de Batman', ni siquiera con la tenebrosamente extravagante versión de Tim Burton de 1989 con Michael Keaton y Jack Nicholson, la densa y solemnemente respetuosa versión sobre los orígenes del superhéroe puede resultar siendo la definitiva, ya que introduce a los cinéfilos por primera vez a personajes como el teniente James Gordon (Gery Oldman), el científico de Wayne Enterprises, Lucius Fox (Morgan Freeman) y el psiquiatra Jonathan Crane (Cillian Murphy), que aparecieron todos ellos en las historias originales de Batman' de Bob Kane.
Combinando el cómic de Kane con algunas de sus propias especulaciones, Nolan y el guionista David S. Goyer nos proporcionan una detallada, aunque a menudo enrevesada explicación de cómo el huérfano multimillonario Bruce Wayne se transformó en una leyenda vestida con un traje de murciélago. Nolan, que hizo la compleja y estructurada Memento', así como el gélido thriller de Insomnio', toma casi toda una hora nada más que en las primeras fases de la vida de Bruce -su presencia en el doble homicidio de sus padres; su exilio en una vida al margen de la ley; su adiestramiento en artes marciales bajo la tutela de un misterioso mentor llamado Ducard (Liam Neeson); y, finalmente, su regreso a la corrupta cloaca de Gotham City.
Como mostró Burton en su Batman', los motivos de Wayne para combatir el crimen tiene raíces psicológicas, pero no sólo se siente culpable de haber sobrevivido a su padre sino además sufre de un profundo miedo a, cómo podría ser de otra manera, los murciélagos (por añadidura, Nolan hace que Nolan y su familia vayan a ver la noche de su asesinato una función de Die Fledermaus').
"Tienes miedo de tu propio poder. Tienes miedo de tu rabia", le dice Ducard a Wayne mientras lo prepara como un guerrero al estilo ninja. "Para conquistar el temor, debes transformarte en él".
El joven al otro extremo de este rollo tipo Dr. Phil es Christian Bale, cuya combinación de carácter reservado y fuerza física se ajusta perfectamente a un héroe tímido con una interpretación de noblesse oblige sacada de la furia del Viejo Testamento.
Lo que es más, tiene lo que necesita todo Bartman: una enorme boca, esencial para un rol en el que el actor oculta el resto de su cara detrás de una capucha la mayor parte del tiempo.
Bale, que se parece al joven Cliff Robertson, es formidable tanto como el conflictivo Bruce Wayne -que toma la personalidad de un rico playboy para ocultar su identidad- y el encapado Batman, que siempre ha tenido un inconfundible frisson erótico. (También logra comunicar periódicos estallidos de humor impasible que son lamentablemente engullidos por el casi constante bombardeo de ruidos, frenética acción y rebuscado espectáculo).
De hecho, no sólo Bale sino casi todo el reparto de Batman Begins' es de primera clase, incluyendo a Michael Caine, que ofrece algún descanso cómico como el fiel mayordomo de Bruce Wayne; Tom Wilkinson es un infame padrino del crimen llamado Falconi; y los antes mencionados Freeman y Oldman. (Es fácil olvidar a Katie Holmes, como la novieta de infancia de Bruce Wayne, cuyo rol es más una ocurrencia tardía que un personaje redondeado).
Pero tan bien como las actuaciones, y como el obediente Nolan ha estado tratando de conservar el legado de Kane en Batman Begins', hay algo triste en toda la empresa, que hace recordar el tono sombrío de Robo-Cop' y Blade Runner', aunque no posee ni el ingenio del primero ni el refinamiento narrativo del último. Como lo demuestran al menos dos familias sacaron del cine a sus hijos en una función reciente -las dos veces durante una de las interminables y sorprendentemente violentas escenas de lucha-, está claro que esta película no sólo es inapropiada para niños, sino puede ser incluso demasiado larga y deprimente para adolescentes.
Esto plantea la pregunta de para quién es precisamente Batman Begins'. ¿Para fanáticos del ordenador y jugadores? ¿Para adultos atraídos por fetichista surtido de objetos brillantes y agudos del Cruzado Encapuchado?
Claramente, sólo los adultos podrán ver toda la historia con innumerables secuencias de peleas y persecuciones, explicaciones arcanas de un alucinógeno que produce pánico y que amenaza a Gotham y una grandiosa escena en la que aparecen zombis que parecen sacados directamente de una de las películas B de George Romero.
Después de casi dos horas y media de psicología, puñetazos y obsesiones, está claro que Batman Begins' está bien; la pregunta es si terminará alguna vez.
16 de junio de 2005
©washington post
©traducción mQh
la otra familia de sinatra
[Cristóbal Peña] Nueva biografía aporta elementos desconocidos de la relación del cantante con el crimen organizado. Criado con quienes serían capos de la mafia, no es raro que "La Voz" haya consolidado su popularidad con ayuda del clan de Lucky Luciano, que financió el inicio de su carrera. Las conexiones están consignadas en los archivos del FBI y un nuevo libro -Sinatra: La Vida', recién aparecido en EEUU- suma antecedentes.
Hacia principios de los 50, Frank Sinatra necesitaba dinero con urgencia y estaba dispuesto a sacarle partido a su mala fama para conseguirlo. Principalmente por eso, y de seguro también para alimentar el mito sobre sí mismo y provocar a sus detractores, aceptó protagonizar Meet Danny Wilson', filme donde interpreta a un cantante melódico de un club de mala muerte, en apariencia arrogante, pero buena persona, que logra popularidad gracias a los favores de la mafia. El elemento autobiográfico es evidente, pero en ese entonces el interés público por la vida de Sinatra, incluso el de sus aspectos más oscuros, estaba en franco declive.
La película, como todo lo que hacía su protagonista por aquella época, resultó un fracaso comercial, y entre lo poco que dejó para éste se pueden rescatar tres cosas. Uno: 25 mil dólares extras para sus alicaídas finanzas. Dos: una pelea a muerte con la actriz Shelley Winters. Y tres: la comprobación de que, hiciera lo que hiciera, a esas alturas no había cómo desmentir los rumores que lo vinculaban con el crimen organizado. Y en ese caso, lo mejor era mantener el tema en el terreno del mito y la ficción.
Para entonces era sabido que Sinatra había participado en la cumbre de mafiosos ítalo-estadounidenses organizada por Charles Lucky' Luciano a principios de 1947, en La Habana. Y también, que a través de un matón de los bajos fondos le había mandado un recadito a Tommy Dorsey, pidiéndole "por las buenas" que lo liberara de un contrato. El resto, que es bastante y dio para reportajes, libros, investigaciones de la Cámara de Representantes y del FBI, fue conociéndose con el tiempo. Y ahora que han pasado siete años desde su muerte, un libro saca a la luz nuevos antecedentes sobre el tema.
El descubrimiento más sonado está en el terreno de la anécdota. El mismo año de la convención mafiosa en Cuba -escriben Anthony Summers y Robbyn Swan, en la biografía Sinatra: The Life'- el cantante cruzó la frontera de su país con una maleta cargada con tres y medio millones de dólares en billetes de 50. Se dirigía a La Habana por Nueva York y estuvo a punto de ser descubierto en el aeropuerto. Cuando estaba siendo registrado, una turba de fanáticos se abalanzó sobre él y lo liberó del trámite aduanero. Así, dicen Summers y Swan, basándose en el testimonio de Jerry Lewis y de otras fuentes, Ojos Azules' habría zafado de un buen lío y, de paso, cumplido con éxito el favor encomendado por Luciano, jefe del sindicato del crimen y coterráneo del cantante. Sus antepasados provenían del mismo pueblo de Sicilia: Lercara Friddi.
Querido Paisano
Aunque el reciente testimonio de Jerry Lewis tuvo bastante publicidad, la historia de la maleta millonaria ya era conocida. Se consigna en los archivos desclasificados del FBI, ampliamente difundidos. Otra cosa es que esa y otras anécdotas sean verídicas. Como la de muchos otros famosos, la carpeta de Sinatra fue abierta a instancias de J. Edgar Hoover, temido director del FBI, y alimentada por no pocos chismes y rumores de soplones a sueldo y periodistas antiliberales que detestaban el carácter de La Voz'.
Uno de éstos, el columnista Lee Mortimer, fue el primero en publicar los nexos de Sinatra con la mafia. Y al menos en lo que se refiere a la participación de éste en la convención de 1947, hasta el propio cantante tuvo que darle la razón al periodista. Era cierto, terminó reconociendo en una entrevista, había coincidido con Luciano en el Hotel Nacional de La Habana, pero de pura casualidad, y si habían terminado cenando juntos fue por cortesía.
Lo que en ningún caso califica como casualidad, aunque sí como cortesía, es la evidencia encontrada tres décadas después: "Para mi querido paisano Charlie, de su amigo Frank Sinatra", se leía en un mechero de oro requisado por la policía italiana al allanar el departamento de Luciano en Roma, en 1972.
Fondo Común
Que Frank Sinatra se haya vinculado a la mafia no es raro. Lo raro sería lo contrario. Por entonces, varios artistas y políticos hacían lo mismo, y con mayor razón él, criado en el barrio neoyorquino de Little Italy con los futuros capos del crimen. El mismo Luciano reconoció en una entrevista que, tal como en la película Meet Danny Wilson, "cuando hizo falta poner algo de dinero para que la voz de Frank llegara al público (los sicilianos) la soltaron sin chistar".
Era el orgullo de la colonia, un ejemplo que seguir: para triunfar en Estados Unidos no era necesario acomodarse a sus reglas y modales. Frankie era uno de ellos y su vínculo inicial con el crimen organizado fue Joe Fischetti, amigo de infancia y cuñado de Al Capone. Eso, hasta que Luciano cayó en desgracia. Después, desde comienzos de los 60, coincidiendo con las célebres funciones del Rat Pack en el Hotel Sands de Las Vegas, su amigo fue el jefe de la mafia de Chicago, Sam Giancana.
Deja de Lloriquear
En la mejor biografía de Sinatra, A su manera' (1997), J. Randy Taraborrelli expone los nexos entre el cantante, Giancana y los Kennedy. Y para ilustrar el estilo de la relación, en el que se mezclan mujeres y negocios, recoge el testimonio de un mafioso llamado Tomy DiBella. Un día Sinatra llamó desesperado a Giancana. Le contó que un periodista lo tenía harto y que ya no sabía qué hacer.
"Deja de lloriquear, Frank, yo me encargaré", lo consoló el capo. Después Giancana volvió a tomar el teléfono y llamó a un amigo. "El tipo del periódico está dando problemas a Sinatra. Hazle una visita, ¿quieres? Métele un dolorcito de cabeza. Le he prometido a Frank que me encargaría del asunto".
El libro fue publicado un año antes de la muerte de Sinatra y éste, tal como había hecho otras veces, desconoció los hechos más comprometedores. Desde el comienzo atribuyó todo a malentendidos, coincidencias lamentables y rumores interesados. Y, en último caso, le echó la culpa al estigma de un apellido como el suyo, "terminado en vocal", como la mayoría de los que comandaban el crimen organizado.
12 de junio de 2005
©tercera
Hacia principios de los 50, Frank Sinatra necesitaba dinero con urgencia y estaba dispuesto a sacarle partido a su mala fama para conseguirlo. Principalmente por eso, y de seguro también para alimentar el mito sobre sí mismo y provocar a sus detractores, aceptó protagonizar Meet Danny Wilson', filme donde interpreta a un cantante melódico de un club de mala muerte, en apariencia arrogante, pero buena persona, que logra popularidad gracias a los favores de la mafia. El elemento autobiográfico es evidente, pero en ese entonces el interés público por la vida de Sinatra, incluso el de sus aspectos más oscuros, estaba en franco declive.La película, como todo lo que hacía su protagonista por aquella época, resultó un fracaso comercial, y entre lo poco que dejó para éste se pueden rescatar tres cosas. Uno: 25 mil dólares extras para sus alicaídas finanzas. Dos: una pelea a muerte con la actriz Shelley Winters. Y tres: la comprobación de que, hiciera lo que hiciera, a esas alturas no había cómo desmentir los rumores que lo vinculaban con el crimen organizado. Y en ese caso, lo mejor era mantener el tema en el terreno del mito y la ficción.
Para entonces era sabido que Sinatra había participado en la cumbre de mafiosos ítalo-estadounidenses organizada por Charles Lucky' Luciano a principios de 1947, en La Habana. Y también, que a través de un matón de los bajos fondos le había mandado un recadito a Tommy Dorsey, pidiéndole "por las buenas" que lo liberara de un contrato. El resto, que es bastante y dio para reportajes, libros, investigaciones de la Cámara de Representantes y del FBI, fue conociéndose con el tiempo. Y ahora que han pasado siete años desde su muerte, un libro saca a la luz nuevos antecedentes sobre el tema.
El descubrimiento más sonado está en el terreno de la anécdota. El mismo año de la convención mafiosa en Cuba -escriben Anthony Summers y Robbyn Swan, en la biografía Sinatra: The Life'- el cantante cruzó la frontera de su país con una maleta cargada con tres y medio millones de dólares en billetes de 50. Se dirigía a La Habana por Nueva York y estuvo a punto de ser descubierto en el aeropuerto. Cuando estaba siendo registrado, una turba de fanáticos se abalanzó sobre él y lo liberó del trámite aduanero. Así, dicen Summers y Swan, basándose en el testimonio de Jerry Lewis y de otras fuentes, Ojos Azules' habría zafado de un buen lío y, de paso, cumplido con éxito el favor encomendado por Luciano, jefe del sindicato del crimen y coterráneo del cantante. Sus antepasados provenían del mismo pueblo de Sicilia: Lercara Friddi.
Querido Paisano
Aunque el reciente testimonio de Jerry Lewis tuvo bastante publicidad, la historia de la maleta millonaria ya era conocida. Se consigna en los archivos desclasificados del FBI, ampliamente difundidos. Otra cosa es que esa y otras anécdotas sean verídicas. Como la de muchos otros famosos, la carpeta de Sinatra fue abierta a instancias de J. Edgar Hoover, temido director del FBI, y alimentada por no pocos chismes y rumores de soplones a sueldo y periodistas antiliberales que detestaban el carácter de La Voz'.
Uno de éstos, el columnista Lee Mortimer, fue el primero en publicar los nexos de Sinatra con la mafia. Y al menos en lo que se refiere a la participación de éste en la convención de 1947, hasta el propio cantante tuvo que darle la razón al periodista. Era cierto, terminó reconociendo en una entrevista, había coincidido con Luciano en el Hotel Nacional de La Habana, pero de pura casualidad, y si habían terminado cenando juntos fue por cortesía.
Lo que en ningún caso califica como casualidad, aunque sí como cortesía, es la evidencia encontrada tres décadas después: "Para mi querido paisano Charlie, de su amigo Frank Sinatra", se leía en un mechero de oro requisado por la policía italiana al allanar el departamento de Luciano en Roma, en 1972.
Fondo Común
Que Frank Sinatra se haya vinculado a la mafia no es raro. Lo raro sería lo contrario. Por entonces, varios artistas y políticos hacían lo mismo, y con mayor razón él, criado en el barrio neoyorquino de Little Italy con los futuros capos del crimen. El mismo Luciano reconoció en una entrevista que, tal como en la película Meet Danny Wilson, "cuando hizo falta poner algo de dinero para que la voz de Frank llegara al público (los sicilianos) la soltaron sin chistar".
Era el orgullo de la colonia, un ejemplo que seguir: para triunfar en Estados Unidos no era necesario acomodarse a sus reglas y modales. Frankie era uno de ellos y su vínculo inicial con el crimen organizado fue Joe Fischetti, amigo de infancia y cuñado de Al Capone. Eso, hasta que Luciano cayó en desgracia. Después, desde comienzos de los 60, coincidiendo con las célebres funciones del Rat Pack en el Hotel Sands de Las Vegas, su amigo fue el jefe de la mafia de Chicago, Sam Giancana.
Deja de Lloriquear
En la mejor biografía de Sinatra, A su manera' (1997), J. Randy Taraborrelli expone los nexos entre el cantante, Giancana y los Kennedy. Y para ilustrar el estilo de la relación, en el que se mezclan mujeres y negocios, recoge el testimonio de un mafioso llamado Tomy DiBella. Un día Sinatra llamó desesperado a Giancana. Le contó que un periodista lo tenía harto y que ya no sabía qué hacer.
"Deja de lloriquear, Frank, yo me encargaré", lo consoló el capo. Después Giancana volvió a tomar el teléfono y llamó a un amigo. "El tipo del periódico está dando problemas a Sinatra. Hazle una visita, ¿quieres? Métele un dolorcito de cabeza. Le he prometido a Frank que me encargaría del asunto".
El libro fue publicado un año antes de la muerte de Sinatra y éste, tal como había hecho otras veces, desconoció los hechos más comprometedores. Desde el comienzo atribuyó todo a malentendidos, coincidencias lamentables y rumores interesados. Y, en último caso, le echó la culpa al estigma de un apellido como el suyo, "terminado en vocal", como la mayoría de los que comandaban el crimen organizado.
12 de junio de 2005
©tercera
belgas en el festival
[Kenneth Turan] En mayo, dos cineastas belgas se llevaron el premio principal en Cannes.
Cannes, Francia. El 58 Festival de Cannes proporcionó un poderoso empujón al cine socialmente consciente, aunque altamente dramático, cuando entregó el sábado la Palma de Oro a la discretamente devastadora The Child', de Jean-Pierre y Luc Dardenne. Fue la segunda Palma para los hermanos cineastas belgas, que ganaron el principal premio aquí en 1999 por Rosetta'.
The Child' presenta a Jeremie Renier como un amoral, joven estafador que se mete en un terrible lío cuando se hace padre. Como todas las películas de los Dardenne, incluyendo La promesse', de 1996, en la que Renier es también protagonista, es una tajada de realidad de las clases bajas que muestra despiadadamente lo difícil que puede ser tener sentimientos humanos normales cuando se vive en circunstancias miserables.
El festival de este año fue especialmente favorable con los cineastas estadounidenses. La primera película teatral del actor-director Tomme Lee Jones, The Three Burials of Melquíades Estrada', ganó dos premios durante la ceremonia en el Grand Palais. Incluían el premio para mejor actor, para Jones, y mejor guión, del mexicano Guillermo Arriaga, que dijo, al aceptar el premio, que llevaba "el primer smoking de mi vida".
El director es un capataz de un rancho al oeste de Texas que hace lo imposible para que su asesinado mejor amigo, un inmigrante ilegal, reciba un entierro decente en México. Jones, cuya película se estrenó el viernes, agradeció especialmente a "el cálido público francés que vino a ver la película... Nunca me he sentido más feliz en mi vida".
El premio del Grand Jury, considerado el segundo premio del festival, fue concedido a Broken Flowers', de Jim Jarmush, con un casi catatónico Bill Murray en el papel protagonista como el avejentado Lothario que oye que puede tener un hijo y empieza una búsqueda de ultratumba para descubrir quién es la madre.
Aunque su película no se presentó a concurso, Cannes también fue positivo para la directora americana independiente Miranda July. Su caprichoso favorito del Festival de Cine de Sundance, Me and You and Everyone We Know', compartió la Cámara de Oro para la mejor película junto con "The Forsaken Land', de Sri Lanka, del director Vimukthi Jayasundara, y también se llevó el Gran Premio de la sección de la Semana de Críticos. El premio de la Cinefondation, para un examen de academia, fue otorgado a otro estadounidense, Antonio Campos, de la Universidad de Nueva York, por su Buy It Now'.
Como es de costumbre, las películas bien recibidas por los críticos no impactaron necesariamente al principal jurado de Cannes, que incluía a los directores Emir Kusturica y Agnes Varda, al escritor Toni Morrison y la actriz Salma Hayek, una comisión que Jarmush definió aptamente en su discurso de aceptación como "muy rara".
La excepcional A History of Violence', de David Cronenberg, fue completamente ignorada, y el director-escritor Michael Henke, un austriaco que hace películas en francés, tuvo que contentarse con el premio al mejor director por su bien recibida Hidden'.
Hidden', que también ganó el premio internacional de la crítica, FIPRESCI, y el premio del Jurado Ecuménico, detalla una pesadilla moderna: El anfitrión de un programa de televisión francés (Daniel Auteuil) y su esposa (Juliette Binoche) recibe una serie de videos anónimos mostrando que alguien ha estado filmando su mundo en secreto. La película más accesible de un director con una visión del mundo normalmente gélida, Hidden' trata convincentemente con temas de venganza, reproches y responsabilidad personal y social.
Otras noticias sobre premios: La convincente actuación de la israelí Hanna Laslo, en la didáctica Free Zone', de Amos Gitai, se llevó el premio a la mejor actriz, y Shanghai Dreams', de Wang Xiaoshuai, una gentil mirada a un explosivo período de la historia china, ganó el Premio del Jurado. La sección Un Certain Regard fue ganado por la rumana Cristi Puiu, por The Death of Mr. Lazarescu', y la muy oficiosa Palma Canina para la mejor actuación canina fue otorgada en su quinto año a un perro cruzado asiático visto en un nuevo largometraje de Mongolia mostrado en el mercado cinematográfico de Cannes.
No todas las películas exhibidas en Cannes son candidatas a premios. Una de las más misteriosas de estas fue Factotum', con Matt Dillon, escenificada en Los Angeles y dirigida por Bent Hamer, de Noruega. Combina elegantemente la árida sensibilidad de Kitchen Stories', la última película de Hamer, con el sombrío mundo del desesperado poeta Charles Bukowski, en cuyos escritos se basa la película. El título de una de las historias de Bukowski lo dice casi todo sobre el personaje: My Beer-Sodden Soul Is Sadder Than All the Dead Christmas Trees in the World' [Mi Alma Empapada en Cerveza Es Más Triste que Todos los Árboles de Navidad del Mundo].
La película fuera de competición más comentada, entre americanos al menos, fue Match Point', de Woody Allen, ambientada en Londres, un desvío no sólo en escenario sino también en tema. Un thriller del molde de Patricia Highsmith con Jonathan Rhys-Meyers como un implacable arribista y Scarlett Johansson como el joven americano con el que se involucra, Match Point' mostró más vigor que cualquier película de Allen en años. Si esto es suficiente para transformar a la película en un éxito sigue siendo una pregunta abierta.
Las películas más consistentemente interesantes en Cannes, como en muchos festivales de cine en estos días, fueron los documentales, que cubrieron un rango especialmente amplio de materias. Shadowing The Third Man', de Frederick Baker, es un aventurero estudio de esa gran película, completo con tomas originales de la película de Carol Reed proyectada en salas hoy en Viena, mientras Pele Forever' es un autorizado, impresionante recordatorio de las inigualadas destrezas del más grande jugador de fútbol de todos los tiempos. Incluso después de ver los más de 300 goles del jugador, quieres ver más.
Un documental inesperadamente satisfactorio que ofreció Cannes fue Screaming Masterpiece', subtitulado 1000 Years of Icelandic Popular Music'. Un sondeo de esa vibrante y creativa escena del rock, incluyendo entrevistas y tomas de espectáculos de cantantes como Bjork y Sigur Rosd, Screaming' presenta grandes temas musicales así como una vivaz e informativa gira por el país que la produjo.
Los momentos más alegres y tristes se vivían en Cannes todas las mañanas a las 8:30. Eran el resultado de la decisión del festival de hacer preceder las películas de la competición de este año de una serie de cortos de cinco minutos de películas del maestro francés Jean Renoir.
Empezar el día con momentos clásicos de tesoros como French Cancan' y A Day in the Country', fue encantador. Pero deprimía darse cuenta de que el espíritu de optimista humanismo de Renoir encuentra poco eco en la elite del mundo del cine internacional.
2 de junio de 2005
22 de mayo de 2005
©calendarlive
©traducción mQh
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The Child' presenta a Jeremie Renier como un amoral, joven estafador que se mete en un terrible lío cuando se hace padre. Como todas las películas de los Dardenne, incluyendo La promesse', de 1996, en la que Renier es también protagonista, es una tajada de realidad de las clases bajas que muestra despiadadamente lo difícil que puede ser tener sentimientos humanos normales cuando se vive en circunstancias miserables.
El festival de este año fue especialmente favorable con los cineastas estadounidenses. La primera película teatral del actor-director Tomme Lee Jones, The Three Burials of Melquíades Estrada', ganó dos premios durante la ceremonia en el Grand Palais. Incluían el premio para mejor actor, para Jones, y mejor guión, del mexicano Guillermo Arriaga, que dijo, al aceptar el premio, que llevaba "el primer smoking de mi vida".
El director es un capataz de un rancho al oeste de Texas que hace lo imposible para que su asesinado mejor amigo, un inmigrante ilegal, reciba un entierro decente en México. Jones, cuya película se estrenó el viernes, agradeció especialmente a "el cálido público francés que vino a ver la película... Nunca me he sentido más feliz en mi vida".
El premio del Grand Jury, considerado el segundo premio del festival, fue concedido a Broken Flowers', de Jim Jarmush, con un casi catatónico Bill Murray en el papel protagonista como el avejentado Lothario que oye que puede tener un hijo y empieza una búsqueda de ultratumba para descubrir quién es la madre.
Aunque su película no se presentó a concurso, Cannes también fue positivo para la directora americana independiente Miranda July. Su caprichoso favorito del Festival de Cine de Sundance, Me and You and Everyone We Know', compartió la Cámara de Oro para la mejor película junto con "The Forsaken Land', de Sri Lanka, del director Vimukthi Jayasundara, y también se llevó el Gran Premio de la sección de la Semana de Críticos. El premio de la Cinefondation, para un examen de academia, fue otorgado a otro estadounidense, Antonio Campos, de la Universidad de Nueva York, por su Buy It Now'.
Como es de costumbre, las películas bien recibidas por los críticos no impactaron necesariamente al principal jurado de Cannes, que incluía a los directores Emir Kusturica y Agnes Varda, al escritor Toni Morrison y la actriz Salma Hayek, una comisión que Jarmush definió aptamente en su discurso de aceptación como "muy rara".
La excepcional A History of Violence', de David Cronenberg, fue completamente ignorada, y el director-escritor Michael Henke, un austriaco que hace películas en francés, tuvo que contentarse con el premio al mejor director por su bien recibida Hidden'.
Hidden', que también ganó el premio internacional de la crítica, FIPRESCI, y el premio del Jurado Ecuménico, detalla una pesadilla moderna: El anfitrión de un programa de televisión francés (Daniel Auteuil) y su esposa (Juliette Binoche) recibe una serie de videos anónimos mostrando que alguien ha estado filmando su mundo en secreto. La película más accesible de un director con una visión del mundo normalmente gélida, Hidden' trata convincentemente con temas de venganza, reproches y responsabilidad personal y social.
Otras noticias sobre premios: La convincente actuación de la israelí Hanna Laslo, en la didáctica Free Zone', de Amos Gitai, se llevó el premio a la mejor actriz, y Shanghai Dreams', de Wang Xiaoshuai, una gentil mirada a un explosivo período de la historia china, ganó el Premio del Jurado. La sección Un Certain Regard fue ganado por la rumana Cristi Puiu, por The Death of Mr. Lazarescu', y la muy oficiosa Palma Canina para la mejor actuación canina fue otorgada en su quinto año a un perro cruzado asiático visto en un nuevo largometraje de Mongolia mostrado en el mercado cinematográfico de Cannes.
No todas las películas exhibidas en Cannes son candidatas a premios. Una de las más misteriosas de estas fue Factotum', con Matt Dillon, escenificada en Los Angeles y dirigida por Bent Hamer, de Noruega. Combina elegantemente la árida sensibilidad de Kitchen Stories', la última película de Hamer, con el sombrío mundo del desesperado poeta Charles Bukowski, en cuyos escritos se basa la película. El título de una de las historias de Bukowski lo dice casi todo sobre el personaje: My Beer-Sodden Soul Is Sadder Than All the Dead Christmas Trees in the World' [Mi Alma Empapada en Cerveza Es Más Triste que Todos los Árboles de Navidad del Mundo].
La película fuera de competición más comentada, entre americanos al menos, fue Match Point', de Woody Allen, ambientada en Londres, un desvío no sólo en escenario sino también en tema. Un thriller del molde de Patricia Highsmith con Jonathan Rhys-Meyers como un implacable arribista y Scarlett Johansson como el joven americano con el que se involucra, Match Point' mostró más vigor que cualquier película de Allen en años. Si esto es suficiente para transformar a la película en un éxito sigue siendo una pregunta abierta.
Las películas más consistentemente interesantes en Cannes, como en muchos festivales de cine en estos días, fueron los documentales, que cubrieron un rango especialmente amplio de materias. Shadowing The Third Man', de Frederick Baker, es un aventurero estudio de esa gran película, completo con tomas originales de la película de Carol Reed proyectada en salas hoy en Viena, mientras Pele Forever' es un autorizado, impresionante recordatorio de las inigualadas destrezas del más grande jugador de fútbol de todos los tiempos. Incluso después de ver los más de 300 goles del jugador, quieres ver más.
Un documental inesperadamente satisfactorio que ofreció Cannes fue Screaming Masterpiece', subtitulado 1000 Years of Icelandic Popular Music'. Un sondeo de esa vibrante y creativa escena del rock, incluyendo entrevistas y tomas de espectáculos de cantantes como Bjork y Sigur Rosd, Screaming' presenta grandes temas musicales así como una vivaz e informativa gira por el país que la produjo.
Los momentos más alegres y tristes se vivían en Cannes todas las mañanas a las 8:30. Eran el resultado de la decisión del festival de hacer preceder las películas de la competición de este año de una serie de cortos de cinco minutos de películas del maestro francés Jean Renoir.
Empezar el día con momentos clásicos de tesoros como French Cancan' y A Day in the Country', fue encantador. Pero deprimía darse cuenta de que el espíritu de optimista humanismo de Renoir encuentra poco eco en la elite del mundo del cine internacional.
2 de junio de 2005
22 de mayo de 2005
©calendarlive
©traducción mQh
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aviadores en filme de ruiz
[Rodrigo González]Le domaine perdu' llega el próximo miércoles a las salas francesas.La cinta con Grégoire Colin y François Cluzet transcurre en Londres durante la Segunda Guerra y también en el período del golpe militar de 1973. El filme precede la llegada de la esperada 'Klimt', con John Malkovich.
Lo había dicho Raúl Ruiz en una de sus últimas visitas a Chile: "El lugar de Europa que más se parece al Chile que yo conocí es Rumania. Ni siquiera el Chile de ahora es tan similar". Y precisamente en dicha nación rodó parte de la trama de Le domaine perdu' [El Dominio Perdido], su última película. La cinta número 67 del realizador de Puerto Montt se estrena el próximo miércoles en Francia, antes de su esperada Klimt, que protagoniza por John Malkovich.
Le domaine perdu' reitera también la constante de Cofralandes, rapsodia chilena' (2002) y Días de campo' (2003), dos de las últimas películas del realizador: la presencia del escenario y los personajes nacionales. Es más, el protagonista de la cinta es un chileno, que se pasea por diversos países a través del tiempo.
El filme arranca en una fecha aciaga: el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973. Max -encarnado por Christian Colin, padre de Grégoire Colin, quien lo interpreta más joven- es un hombre de 50 años que busca evitar ser blanco de los militares, ahora en el poder. Mientras sucede esto, recuerda otro episodio particularmente duro: Londres asediado por los bombardeos nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En ese momento Max es un muchacho y se encuentra por segunda vez en su vida con Antoine (François Cluzet), un aviador carismático y de vida aventurera. Diez años antes, sin embargo, Max ya había tenido la ocasión de conocer a Antoine, quien aterrizó en su aeroplano literalmente al lado de su casa, en el sur chileno.
Desde ese época de su vida -la infancia soñadora y fantástica- Max ha visto en Antoine el ideal del hombre gobernado sólo por su espíritu libre. Es por eso que él también busca ser aviador y se transforma en su aprendiz.
Le domaine perdu' está basada parcialmente en El gran Meaulnes' (1913), clásico de la literatura francesa de Alain Fournier, acerca de un legendario aviador de espíritu rebelde. Con un presupuesto cercano a los cuatro millones de dólares, la cinta recrea locaciones en distintos lugares de Europa y utiliza los saltos temporales y espaciales como estructura narrativa. Los territorios correspondientes al Chile campesino de 1932 y urbano de 1973 fueron filmados en el país de Ionesco y Ceausescu. "En el sector campestre de Rumania reconstruimos una base militar abandonada. Fue ese paisaje de características oníricas el que nos ayudó a introducirnos en el clima de ensoñación que tiene toda la película", afirmó Grégoire Colin, conocido por cintas como Antes de la lluvia'.
El proximo estreno de Ruiz será su cinta basada en la vida del pintor austríaco Gustav Klimt. Además de Malkovich, actúan Veronica Ferres y Saffron Burrows. Está previsto que el filme se estrene en septiembre, dentro del Festival de Cine de Venecia.
27 de mayo de 2005
©tercera
Lo había dicho Raúl Ruiz en una de sus últimas visitas a Chile: "El lugar de Europa que más se parece al Chile que yo conocí es Rumania. Ni siquiera el Chile de ahora es tan similar". Y precisamente en dicha nación rodó parte de la trama de Le domaine perdu' [El Dominio Perdido], su última película. La cinta número 67 del realizador de Puerto Montt se estrena el próximo miércoles en Francia, antes de su esperada Klimt, que protagoniza por John Malkovich.Le domaine perdu' reitera también la constante de Cofralandes, rapsodia chilena' (2002) y Días de campo' (2003), dos de las últimas películas del realizador: la presencia del escenario y los personajes nacionales. Es más, el protagonista de la cinta es un chileno, que se pasea por diversos países a través del tiempo.
El filme arranca en una fecha aciaga: el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973. Max -encarnado por Christian Colin, padre de Grégoire Colin, quien lo interpreta más joven- es un hombre de 50 años que busca evitar ser blanco de los militares, ahora en el poder. Mientras sucede esto, recuerda otro episodio particularmente duro: Londres asediado por los bombardeos nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En ese momento Max es un muchacho y se encuentra por segunda vez en su vida con Antoine (François Cluzet), un aviador carismático y de vida aventurera. Diez años antes, sin embargo, Max ya había tenido la ocasión de conocer a Antoine, quien aterrizó en su aeroplano literalmente al lado de su casa, en el sur chileno.
Desde ese época de su vida -la infancia soñadora y fantástica- Max ha visto en Antoine el ideal del hombre gobernado sólo por su espíritu libre. Es por eso que él también busca ser aviador y se transforma en su aprendiz.
Le domaine perdu' está basada parcialmente en El gran Meaulnes' (1913), clásico de la literatura francesa de Alain Fournier, acerca de un legendario aviador de espíritu rebelde. Con un presupuesto cercano a los cuatro millones de dólares, la cinta recrea locaciones en distintos lugares de Europa y utiliza los saltos temporales y espaciales como estructura narrativa. Los territorios correspondientes al Chile campesino de 1932 y urbano de 1973 fueron filmados en el país de Ionesco y Ceausescu. "En el sector campestre de Rumania reconstruimos una base militar abandonada. Fue ese paisaje de características oníricas el que nos ayudó a introducirnos en el clima de ensoñación que tiene toda la película", afirmó Grégoire Colin, conocido por cintas como Antes de la lluvia'.
El proximo estreno de Ruiz será su cinta basada en la vida del pintor austríaco Gustav Klimt. Además de Malkovich, actúan Veronica Ferres y Saffron Burrows. Está previsto que el filme se estrene en septiembre, dentro del Festival de Cine de Venecia.
27 de mayo de 2005
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suegra de pesadilla
[Stephen Holden] Una pesadilla con una suegra tremebunda.
La duplicidad del personaje de Jane Fonda en Monster-in-Law' es una comedia tan ansiosa de evitar toda posible ofensa que rehuye con pánico todos los problemas que menciona y se niega a tratar. Su alter ego en la pantalla, Viola Fields, es una entrevistadora de televisión de Los Angeles, de la estatura de Barbara Walters, que se vuelve loca y termina en una clínica de rehabilitación después de ser puesta a pastar de manera poco ceremoniosa por los jefes del canal obsesionados por la juventud.
La principal obsesión en la lista de obsesiones de Viola es su determinación a desbaratar la relación encaminada al matrimonio de su adorado y único hijo, Kevin (Michael Vartan), un guapo cirujano, con Charlote (Jennifer López), una espabilada oficinista temporal y empleada de un catering a media jornada y cuidadora de perros a la que Viola considera indigno de su queridísimo hijo.
Aferrándose vorazmente a su primer papel en la pantalla en 15 años, Fonda es Viola en el único modo en que hace sentido, como una auto-depreciante y cómica caricatura de la misma personalidad conflictiva que revela la actriz en su autobiografía My Life So Far'. El papel arroja migas a los fans de Fonda (Viola es una seria y venerada periodista, firme feminista y belleza eternamente joven que se tutea con muchos presidentes del mundo), y rebanadas de bizcocho a sus detractores (profesionalmente suelta, Viola se metamorfosea en una excéntrica amarga y obsesionada por el control y viciosamente snob).
El retrato en la película de una mujer de carrera madura y soltera que, tras cuatro maridos, busca patéticamente la posesión exclusiva de un joven hombre que resulta ser su hijo, es una demencial y pesadillesca visión de la madurez moderna; un paso más y habríamos caído en el territorio de El crepúsculo de los dioses'.
Pestañeando profusamente cada paso del camino, Fonda infunde a su desagradable personaje de un afable y estrafalario brío que hace de Viola un personaje del que se puede disfrutar incluso cuando se comporta de la manera más atroz, que es la mayor parte de las veces. Aunque la estrella supera con éxito este acto de trapecio, uno se tiene que preguntar por qué decidió Fonda elegir para su regreso a la pantalla una comedia tan unidimensional y abyecta que hace que Los padres de ella' parezca vanguardista.
Dirigida por Robert Luketic (Una rubia muy legal', El chico de tu vida'), basada en una pieza de teatro de Anya Kochoff, Monster-in-Law' produce justo las risas necesarias (en estos días, tres o cuatro) para convertirla en un probable éxito de taquilla. La broma de más coraje aparece pronto en la película, justo después de que el hacha haya caído sobre Viola, cuando en su última entrevista de televisión interroga despiadadamente a una clon cabeza hueca de Britney-Jessica-Lindsay-Hilary. La chirriante adolescente, cuando le preguntan qué piensa de Roe versus Wade, dice que no sabe nada de box. Viola se pone bélica y se lanza a su garganta.
Monster-in-Law' sugiere que ha llegado el momento de que López abandone la comedia romántica por algo más salado. A los 35, ha estado demasiado tiempo en los negocios para seguir haciendo Jenny la chica del bloque, un tímida inocentona de cuello azul destinada a ser la Cenicienta. Pasa sin alegría por el papel de Charlie, pero obviamente su corazón no está ahí.
Cuando Charlie ve por primera vez al príncipe azul haciendo jogging en la playa, casi se queda sin aire, aunque la pareja, cuando finalmente se besuquean, no muestra ninguna química romántica. Un típico príncipe moderno de Hollywood, Kevin es un cero a la izquierda con un barbilla con hoyuelo, y una cuidadosamente arreglada barba de varios días y dientes brillantes.
En un ejemplo bizarro cuando muestra signos de personalidad, Kevin cae a sus rodillas y le propone matrimonio durante el encuentro inicial entre su novia y su mamá. Los que hicieron la película creen que este asunto de Hacerlo Frente a Tu Mami es simpático; a mí me parece enfermizo.
En su campaña para destruir a Charlie, Viola organiza una fiesta de fantasía con el fin de lograr que Charlie quede como un palurdo entre la realeza. Cuando el plan fracasa, Viola simula una crisis de nervios, irrumpe en el nido de amor de Kevin (cuando Kevin no está) y tratar de volver loca a Charlie con sus histriónicos espectáculos.
Pero Charlie se pone rápidamente al día de las intrigas de Viola y pelea. Mientras las dos mujeres se disputan sobre la ropa, las recetas y los planes de boda, cada parte juega sucio con la otra. Viola ha hecho investigar en secreto a Charlie (la Cenicienta, por supuesto, no tiene reproche alguno), y Charlie le suministra un poderoso tranquilizante.
Su conflicto culmina con una ronda de bofetadas que no ofrece ninguna descarga cómica, porque las escaramuzas que la preceden son demasiado ruines. Uno empieza a echar de menos las espantosas batallas domésticas de La guerra de los Roses', la exagerada comedia. Más tarde en el juego, Elaine Stritch entra en la película como la horrorosa madre de Viola y ejemplo modélico de terrorismo doméstico.
Si Monster-in-Law' tuviera sesos y un mínimo de coraje, no habría evitado los temas de clase, etnicidad y edad insinuados en su guión. La voz de la película semi-vérité es la de Wanda Sykes, como la divertida y no demasiado leal asistente de Viola, Ruby. Aunque Sykes le da a su clásico papel de Thelma Ritter un toque descarado, el cinismo del personaje se diluye con un cucharada de azúcar.
Monster-in-Law', a pesar de la animada y cómica presencia de Fonda, es una comedia atrofiada y cobarde que niega profundamente su propia naturaleza, que es mucho más horripilante de lo que uno hubiera creído.
Monster-in-Law
Dirigida por Robert Luketic; escrita por Anya Kochoff; director de fotografía, Russell Carpenter; editada por Scott Hill y Kevin Tent; música de David Newman; diseño de producción, Missy Stewart; producida por Paula Weinstein, Chris Bender y J. C. Spink; distribuida por New Line Cinema. Duración: 102 minutos. Mayores de 13. Reparto: Jennifer López (Charlie), Jane Fonda (Viola), Michael Vartan (Kevin), Wanda Sykes (Ruby), Elaine Stritch (Gertrude), Adam Scott (Remy), Monet Mazur (Fiona), Annie Parisse (Morgan) y Will Arnett (Kitt).
16 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
La duplicidad del personaje de Jane Fonda en Monster-in-Law' es una comedia tan ansiosa de evitar toda posible ofensa que rehuye con pánico todos los problemas que menciona y se niega a tratar. Su alter ego en la pantalla, Viola Fields, es una entrevistadora de televisión de Los Angeles, de la estatura de Barbara Walters, que se vuelve loca y termina en una clínica de rehabilitación después de ser puesta a pastar de manera poco ceremoniosa por los jefes del canal obsesionados por la juventud.La principal obsesión en la lista de obsesiones de Viola es su determinación a desbaratar la relación encaminada al matrimonio de su adorado y único hijo, Kevin (Michael Vartan), un guapo cirujano, con Charlote (Jennifer López), una espabilada oficinista temporal y empleada de un catering a media jornada y cuidadora de perros a la que Viola considera indigno de su queridísimo hijo.
Aferrándose vorazmente a su primer papel en la pantalla en 15 años, Fonda es Viola en el único modo en que hace sentido, como una auto-depreciante y cómica caricatura de la misma personalidad conflictiva que revela la actriz en su autobiografía My Life So Far'. El papel arroja migas a los fans de Fonda (Viola es una seria y venerada periodista, firme feminista y belleza eternamente joven que se tutea con muchos presidentes del mundo), y rebanadas de bizcocho a sus detractores (profesionalmente suelta, Viola se metamorfosea en una excéntrica amarga y obsesionada por el control y viciosamente snob).
El retrato en la película de una mujer de carrera madura y soltera que, tras cuatro maridos, busca patéticamente la posesión exclusiva de un joven hombre que resulta ser su hijo, es una demencial y pesadillesca visión de la madurez moderna; un paso más y habríamos caído en el territorio de El crepúsculo de los dioses'.
Pestañeando profusamente cada paso del camino, Fonda infunde a su desagradable personaje de un afable y estrafalario brío que hace de Viola un personaje del que se puede disfrutar incluso cuando se comporta de la manera más atroz, que es la mayor parte de las veces. Aunque la estrella supera con éxito este acto de trapecio, uno se tiene que preguntar por qué decidió Fonda elegir para su regreso a la pantalla una comedia tan unidimensional y abyecta que hace que Los padres de ella' parezca vanguardista.
Dirigida por Robert Luketic (Una rubia muy legal', El chico de tu vida'), basada en una pieza de teatro de Anya Kochoff, Monster-in-Law' produce justo las risas necesarias (en estos días, tres o cuatro) para convertirla en un probable éxito de taquilla. La broma de más coraje aparece pronto en la película, justo después de que el hacha haya caído sobre Viola, cuando en su última entrevista de televisión interroga despiadadamente a una clon cabeza hueca de Britney-Jessica-Lindsay-Hilary. La chirriante adolescente, cuando le preguntan qué piensa de Roe versus Wade, dice que no sabe nada de box. Viola se pone bélica y se lanza a su garganta.
Monster-in-Law' sugiere que ha llegado el momento de que López abandone la comedia romántica por algo más salado. A los 35, ha estado demasiado tiempo en los negocios para seguir haciendo Jenny la chica del bloque, un tímida inocentona de cuello azul destinada a ser la Cenicienta. Pasa sin alegría por el papel de Charlie, pero obviamente su corazón no está ahí.
Cuando Charlie ve por primera vez al príncipe azul haciendo jogging en la playa, casi se queda sin aire, aunque la pareja, cuando finalmente se besuquean, no muestra ninguna química romántica. Un típico príncipe moderno de Hollywood, Kevin es un cero a la izquierda con un barbilla con hoyuelo, y una cuidadosamente arreglada barba de varios días y dientes brillantes.
En un ejemplo bizarro cuando muestra signos de personalidad, Kevin cae a sus rodillas y le propone matrimonio durante el encuentro inicial entre su novia y su mamá. Los que hicieron la película creen que este asunto de Hacerlo Frente a Tu Mami es simpático; a mí me parece enfermizo.
En su campaña para destruir a Charlie, Viola organiza una fiesta de fantasía con el fin de lograr que Charlie quede como un palurdo entre la realeza. Cuando el plan fracasa, Viola simula una crisis de nervios, irrumpe en el nido de amor de Kevin (cuando Kevin no está) y tratar de volver loca a Charlie con sus histriónicos espectáculos.
Pero Charlie se pone rápidamente al día de las intrigas de Viola y pelea. Mientras las dos mujeres se disputan sobre la ropa, las recetas y los planes de boda, cada parte juega sucio con la otra. Viola ha hecho investigar en secreto a Charlie (la Cenicienta, por supuesto, no tiene reproche alguno), y Charlie le suministra un poderoso tranquilizante.
Su conflicto culmina con una ronda de bofetadas que no ofrece ninguna descarga cómica, porque las escaramuzas que la preceden son demasiado ruines. Uno empieza a echar de menos las espantosas batallas domésticas de La guerra de los Roses', la exagerada comedia. Más tarde en el juego, Elaine Stritch entra en la película como la horrorosa madre de Viola y ejemplo modélico de terrorismo doméstico.
Si Monster-in-Law' tuviera sesos y un mínimo de coraje, no habría evitado los temas de clase, etnicidad y edad insinuados en su guión. La voz de la película semi-vérité es la de Wanda Sykes, como la divertida y no demasiado leal asistente de Viola, Ruby. Aunque Sykes le da a su clásico papel de Thelma Ritter un toque descarado, el cinismo del personaje se diluye con un cucharada de azúcar.
Monster-in-Law', a pesar de la animada y cómica presencia de Fonda, es una comedia atrofiada y cobarde que niega profundamente su propia naturaleza, que es mucho más horripilante de lo que uno hubiera creído.
Monster-in-Law
Dirigida por Robert Luketic; escrita por Anya Kochoff; director de fotografía, Russell Carpenter; editada por Scott Hill y Kevin Tent; música de David Newman; diseño de producción, Missy Stewart; producida por Paula Weinstein, Chris Bender y J. C. Spink; distribuida por New Line Cinema. Duración: 102 minutos. Mayores de 13. Reparto: Jennifer López (Charlie), Jane Fonda (Viola), Michael Vartan (Kevin), Wanda Sykes (Ruby), Elaine Stritch (Gertrude), Adam Scott (Remy), Monet Mazur (Fiona), Annie Parisse (Morgan) y Will Arnett (Kitt).
16 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
chico malo del cine coreano
[Damon Smith] Historias violentas e intrigantes.
Nueva York, Estados Unidos. En Estados Unidos, el director de Corea del Sur, Kim Ki-duk, es mejor conocido por Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera', una historia tranquila, casi budista, llena de exquisitos y serenos paisajes naturales.
Pero para el resto del mundo, Kim es famoso por películas considerablemente menos etéreas. La chica samaritana' (2004) puede sonar inocente, pero es en realidad una inquietante, oscura historia erótica de prostitución adolescente. La sórdida Chico malo' (2002) está ambientada en el barrio rojo de Seúl y se centra en el brutal reclutamiento de una estudiante por un chulo. Y una vez que asistes a la sangrienta carnicería en la acera de Ficción real' (2000), te das cuenta de que Travis Bickle, antes que Kwai Chang Caine, está más cerca en espíritu al arquetípico héroe del director.
Quizás debido a su fijación semi-autobiográfica en parias sociales y sus a menudo groseras descripciones de violencia sexual, no es una sorpresa que Kim, 44, sea considerado como el chico malo del cine coreano -no su acartonado sabio.
"En la mayoría de mis películas, los personajes pueden ser considerados malos", dice Kim, un hombre robusto y amable, durante una entrevista en Nueva York. "Quería estudiarlos y encontrar el lado que los hace humanos. Porque hasta ahora las películas han girado sobre personajes que son buenos, guapos y fantásticos". Los focos del cine convencional arroja dudas, dice Kim, así que "quería hacer películas con la luz en el otro lado".
Para Kim ha sido un buen año. Primavera, verano' obtuvo una nominación de la Academy Award para mejor director del Festival de Cine Internacional de Berlín. Y por su largometraje más reciente, Hierro 3', una bizarra historia de amor, recibió un montón de honores, incluyendo otro premio al mejor director en el Festival de Cine de Venecia en 2004.
No es un logro pequeño si se considera que Kim, un cineasta autodidacta que trabaja con presupuestos muy estrechos, rodó Hierro 3' y La chica samaritana' en apenas dos semanas cada una. Ha hecho la impresionante cantidad de 11 largometrajes en 10 años y no muestra signos de fatiga creativa, a pesar de la crítica hostilidad con que se recibe a menudo su trabajo en Corea.
Nacido en Bonghwa, una aldea montañesa en el norte, Kim se mudó con su familia a Seúl cuando era pequeño, abandonó la secundaria y trabajó en fábricas durante su adolescencia. Se alistó en el ejército a los 20 y después de cinco años de servicio se trasladó a Francia, donde intentó ganarse la vida vendiendo sus pinturas en las calles de Pigalle -pero en vano. En 1992, Kim volvió a Seúl y escribió su primer guión y finalmente reunión suficiente dinero como para financiar su primer largometraje, Cocodrilo'
"Con las pinturas tenías que expresar todo dentro de un marco físico, y pensé que era difícil hacer eso. Por otro lado", dice Kim, "una película tiene obviamente muchos más marcos en los que expresar cosas, así que he estado aprendiendo a hacer eso", agregado que no le obsesionan los aspectos técnicos. "Para mí, los elementos más importantes de una película son la historia, los personajes y episodios".
Rehuyendo la violencia brutal y exagerada de mucho de sus trabajos anteriores, Hierro 3' (el título coreano es Binjip', o Casa vacía') cuenta la historia de un allanador de moradas serial, Tae-suk, un motorista solitario y mudo que se instala a vivir en casas cuando sus habitantes se encuentran fuera. En lugar de robar, Tae-suk lava su ropa, se da baños calientes, y duerme pacíficamente en la noche, tomando irónicas fotos de sí mismo antes de partir. Cuando sin darse cuenta tropieza con Sun-hwa, una mujer que está siendo maltratada por su afluente marido. Tae-suk vuelve a su rescate y hace justicia con el palo de golf del marido y una tanda de bien colocadas pelotas de golf.
Ni tan tranquila como Primavera, verano' ni tan visualmente encantadora como La isla', una fábula sadomasoquista ambientada en un lago aislado, Hierros 3' hace alarde de una intrigante historia que depende del silencioso romance que florece entre el guapo delincuente Tae-suk y la inocente Sum-hwa, ninguno de los cuales -y este es el aspecto favorito de Kim- habla en toda la película. Su silencio parece a veces forzado, pero el mutismo también conlleva un sentimiento de vulnerabilidad, insinuando trágicas experiencias pasadas.
"También quería enfatizar los matices de la actuación física", dice Kim. "Un montón de personajes en las películas se expresan a sí mismos verbalmente, explicando sus pasados y futuros, pero yo estaba más interesado en tenerlos en el presente".
Hasta ahora el intento más sutil de Kim, Hierro 3' invoca una forma de fantasmagórica magia (decir más arruinaría la sorpresa) para resolver la relación entre Tae-suk, Sun-hwa y su violento marido, pero el golf, el deporte característico de la clase privilegiada, es la metáfora dominante. Como señala Kim, el titular palo es "el menos usado y el más difícil de usar para golpear", siendo a la vez símbolo de riqueza e instrumento de violencia, dando temporalmente poder a Tae-suk, pero también usado contra él por un vicioso poli en la paga del marido de Sun-hwa. "La violencia no es necesariamente una cosa mala", dice Kim. "Es también un modo de comunicación -incluso una pelea física o el intercurso sexual entre dos personas. Es un modo de resolver los conflictos que tienen. Con ese conflicto se crea algo nuevo".
Muchas de las películas de Kim presentan elementos recurrentes -protagonistas silenciosos, reversión de roles psicológicos, hombres enfurecidos y mujeres victimizadas- y temas que retan las normas tradicionales de la sociedad coreana, así como los gustos de muchos espectadores occidentales. Sin embargo, puedes sentir que está luchando por la redención en medio de toda la amargura.
"Una de las cosas que encuentro interesantes en el trabajo de Kim es que hace uso de la violencia y misoginia", dice Barbara Scharres, programadora en el Centro Cinematográfico Gene Siskel del Instituto de Arte de Chicago. "No siempre reacciono positivamente ante lo que hace, pero creo que tiene una poderosa credibilidad artística. Las tensiones de clase y las desigualdades entre los sexos se hacen muy claros, mientras que en las generaciones previas del cine coreano esto era disfrazado como una diversión estúpida. Sus películas no te sueltan. Te enganchas a las historias y psiques de esos individuos".
El cineasta y curador británico Tony Rayns es menos sanguíneo. A pesar de su amistad con el director, ha acusado a Kim de ser un "desvergonzado plagiador" y un provocador simple e ingenuo, llamándolo "el Freddie Mercury del cine mundial". Esa diatriba, publicada en el número de noviembre de Film Comment, encendió una polémica que irritó a bitácoras cinéfilas como Filmbrain y la Korean Film Page de Darcy Paquet. Pero otros creen que el teatro de la crueldad de Kim ofrece algo más que una superficial y dura visión del mundo.
Kim adopta una actitud generosa hacia la hostilidad de Rayns, y sigue en términos amistosos con él. "No creo que sea negativo que Tony escriba esas cosas", dice, sonriendo, "porque también lo ha hecho en Corea. Pero según creo lo he estado haciendo bastante bien y Tony me brinda la oportunidad de mirar hacia atrás y re-examinar mi trabajo. Y lo que dice tiene validez. [Ríe]... Para la agricultura se necesita no sólo sol sino también lluvia".
Sin embargo, los premios recientes han dado a Kim una pausa. "En cuanto a mis planes futuros", dice, "tengo conflictos sobre lo que quiero hacer. Creo que especialmente en Corea la gente espera que yo reciba premios cada vez más grandes, y me siento presionado por eso. Cuando hago cine empiezo desde cero".
10 de mayo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
Nueva York, Estados Unidos. En Estados Unidos, el director de Corea del Sur, Kim Ki-duk, es mejor conocido por Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera', una historia tranquila, casi budista, llena de exquisitos y serenos paisajes naturales.Pero para el resto del mundo, Kim es famoso por películas considerablemente menos etéreas. La chica samaritana' (2004) puede sonar inocente, pero es en realidad una inquietante, oscura historia erótica de prostitución adolescente. La sórdida Chico malo' (2002) está ambientada en el barrio rojo de Seúl y se centra en el brutal reclutamiento de una estudiante por un chulo. Y una vez que asistes a la sangrienta carnicería en la acera de Ficción real' (2000), te das cuenta de que Travis Bickle, antes que Kwai Chang Caine, está más cerca en espíritu al arquetípico héroe del director.
Quizás debido a su fijación semi-autobiográfica en parias sociales y sus a menudo groseras descripciones de violencia sexual, no es una sorpresa que Kim, 44, sea considerado como el chico malo del cine coreano -no su acartonado sabio.
"En la mayoría de mis películas, los personajes pueden ser considerados malos", dice Kim, un hombre robusto y amable, durante una entrevista en Nueva York. "Quería estudiarlos y encontrar el lado que los hace humanos. Porque hasta ahora las películas han girado sobre personajes que son buenos, guapos y fantásticos". Los focos del cine convencional arroja dudas, dice Kim, así que "quería hacer películas con la luz en el otro lado".
Para Kim ha sido un buen año. Primavera, verano' obtuvo una nominación de la Academy Award para mejor director del Festival de Cine Internacional de Berlín. Y por su largometraje más reciente, Hierro 3', una bizarra historia de amor, recibió un montón de honores, incluyendo otro premio al mejor director en el Festival de Cine de Venecia en 2004.
No es un logro pequeño si se considera que Kim, un cineasta autodidacta que trabaja con presupuestos muy estrechos, rodó Hierro 3' y La chica samaritana' en apenas dos semanas cada una. Ha hecho la impresionante cantidad de 11 largometrajes en 10 años y no muestra signos de fatiga creativa, a pesar de la crítica hostilidad con que se recibe a menudo su trabajo en Corea.
Nacido en Bonghwa, una aldea montañesa en el norte, Kim se mudó con su familia a Seúl cuando era pequeño, abandonó la secundaria y trabajó en fábricas durante su adolescencia. Se alistó en el ejército a los 20 y después de cinco años de servicio se trasladó a Francia, donde intentó ganarse la vida vendiendo sus pinturas en las calles de Pigalle -pero en vano. En 1992, Kim volvió a Seúl y escribió su primer guión y finalmente reunión suficiente dinero como para financiar su primer largometraje, Cocodrilo'
"Con las pinturas tenías que expresar todo dentro de un marco físico, y pensé que era difícil hacer eso. Por otro lado", dice Kim, "una película tiene obviamente muchos más marcos en los que expresar cosas, así que he estado aprendiendo a hacer eso", agregado que no le obsesionan los aspectos técnicos. "Para mí, los elementos más importantes de una película son la historia, los personajes y episodios".
Rehuyendo la violencia brutal y exagerada de mucho de sus trabajos anteriores, Hierro 3' (el título coreano es Binjip', o Casa vacía') cuenta la historia de un allanador de moradas serial, Tae-suk, un motorista solitario y mudo que se instala a vivir en casas cuando sus habitantes se encuentran fuera. En lugar de robar, Tae-suk lava su ropa, se da baños calientes, y duerme pacíficamente en la noche, tomando irónicas fotos de sí mismo antes de partir. Cuando sin darse cuenta tropieza con Sun-hwa, una mujer que está siendo maltratada por su afluente marido. Tae-suk vuelve a su rescate y hace justicia con el palo de golf del marido y una tanda de bien colocadas pelotas de golf.
Ni tan tranquila como Primavera, verano' ni tan visualmente encantadora como La isla', una fábula sadomasoquista ambientada en un lago aislado, Hierros 3' hace alarde de una intrigante historia que depende del silencioso romance que florece entre el guapo delincuente Tae-suk y la inocente Sum-hwa, ninguno de los cuales -y este es el aspecto favorito de Kim- habla en toda la película. Su silencio parece a veces forzado, pero el mutismo también conlleva un sentimiento de vulnerabilidad, insinuando trágicas experiencias pasadas.
"También quería enfatizar los matices de la actuación física", dice Kim. "Un montón de personajes en las películas se expresan a sí mismos verbalmente, explicando sus pasados y futuros, pero yo estaba más interesado en tenerlos en el presente".
Hasta ahora el intento más sutil de Kim, Hierro 3' invoca una forma de fantasmagórica magia (decir más arruinaría la sorpresa) para resolver la relación entre Tae-suk, Sun-hwa y su violento marido, pero el golf, el deporte característico de la clase privilegiada, es la metáfora dominante. Como señala Kim, el titular palo es "el menos usado y el más difícil de usar para golpear", siendo a la vez símbolo de riqueza e instrumento de violencia, dando temporalmente poder a Tae-suk, pero también usado contra él por un vicioso poli en la paga del marido de Sun-hwa. "La violencia no es necesariamente una cosa mala", dice Kim. "Es también un modo de comunicación -incluso una pelea física o el intercurso sexual entre dos personas. Es un modo de resolver los conflictos que tienen. Con ese conflicto se crea algo nuevo".
Muchas de las películas de Kim presentan elementos recurrentes -protagonistas silenciosos, reversión de roles psicológicos, hombres enfurecidos y mujeres victimizadas- y temas que retan las normas tradicionales de la sociedad coreana, así como los gustos de muchos espectadores occidentales. Sin embargo, puedes sentir que está luchando por la redención en medio de toda la amargura.
"Una de las cosas que encuentro interesantes en el trabajo de Kim es que hace uso de la violencia y misoginia", dice Barbara Scharres, programadora en el Centro Cinematográfico Gene Siskel del Instituto de Arte de Chicago. "No siempre reacciono positivamente ante lo que hace, pero creo que tiene una poderosa credibilidad artística. Las tensiones de clase y las desigualdades entre los sexos se hacen muy claros, mientras que en las generaciones previas del cine coreano esto era disfrazado como una diversión estúpida. Sus películas no te sueltan. Te enganchas a las historias y psiques de esos individuos".
El cineasta y curador británico Tony Rayns es menos sanguíneo. A pesar de su amistad con el director, ha acusado a Kim de ser un "desvergonzado plagiador" y un provocador simple e ingenuo, llamándolo "el Freddie Mercury del cine mundial". Esa diatriba, publicada en el número de noviembre de Film Comment, encendió una polémica que irritó a bitácoras cinéfilas como Filmbrain y la Korean Film Page de Darcy Paquet. Pero otros creen que el teatro de la crueldad de Kim ofrece algo más que una superficial y dura visión del mundo.
Kim adopta una actitud generosa hacia la hostilidad de Rayns, y sigue en términos amistosos con él. "No creo que sea negativo que Tony escriba esas cosas", dice, sonriendo, "porque también lo ha hecho en Corea. Pero según creo lo he estado haciendo bastante bien y Tony me brinda la oportunidad de mirar hacia atrás y re-examinar mi trabajo. Y lo que dice tiene validez. [Ríe]... Para la agricultura se necesita no sólo sol sino también lluvia".
Sin embargo, los premios recientes han dado a Kim una pausa. "En cuanto a mis planes futuros", dice, "tengo conflictos sobre lo que quiero hacer. Creo que especialmente en Corea la gente espera que yo reciba premios cada vez más grandes, y me siento presionado por eso. Cuando hago cine empiezo desde cero".
10 de mayo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
haciéndose mujer en un burdel
[Ned Martel] En Bombay, una madre y su hija en la prostitución.
En un pantanoso retazo de un árido paisaje indio, un burdel bengalí abre sus puertas cuando llegan los clientes a disfrutar de las perfumadas prostitutas. Es 1969, y Lati, una niña de 14 representada por Samata Das, se muere de ganas de explorar el mundo que hay más allá, justo cuando la humanidad se prepara para dar un paso gigante hacia la Luna. Se siente atascada en sus sórdidos ambientes y su madre de 30, una favorita de la clientela, está igualmente aburrida de la rutina.
Sólo Lati las puede sacar de este hoyo en el infierno, como lo describe su madre. Pero mientras la niña quiere estudiar como un modo de escape, su madre, Rajani, cree que el cuerpo de Lati es la única esperanza. El conflicto es exacerbado por las típicas tensiones madre-hija y un lenguaje atípico que las transforma como en las dos partes de una agriada relación comercial. "Si me molesta", dice Rajani de su hija, "le quemaré la cara".
A Tale of a Naughty Girl' [Historia de una Chica Viciosa] es la historia de una niña honorable. Este drama juvenil recorre su terreno emocional a un ritmo tranquilo mientras el veterano cineasta Buddhadeb Dasgupta sopesa muchos aspectos de conducta animal. Por supuesto, está la triste previsibilidad de que los clientes preferirán a la joven Lati y las viejas prostitutas se resentirán con la recién llegada. También está la ley de la selva, donde los hombres con recursos obtienen los favores sexuales de las mujeres más deseadas. Las vírgenes pobres obtienen altos precios en este mercado: las condiciones de la madre para su única hija incluyen la instalación de una casa con criados para toda la vida y un cliente prospectivo está pensandóselo.
Aunque la película se atasca en el terreno de las señoras pintadas y coloridos saris, en ocasiones la acción, si se puede llamar así, se para a observar a los personajes en tediosos actos de observación. Ese mismo cliente posible, por ejemplo, solo en la sala de películas pornográficas que posee, observa soñoliento una escena de casi violación. En varios momentos el movimiento de las termitas en un árbol muerto es presentado como fascinante o significativo por razones que se me escapan. Algo de humor de corral ofrece algún alivio, cuando las prostitutas se burlan unas de otras y consultan los presagios con un burro clarividente. Y la tensión sube sobre si Lati escapará el peso gravitacional de su ambiente, tal como los astronautas de la Apolo 11. Pero en última instancia la película causa la sensación de una larga cuenta atrás con pocas promesas de una nueva frontera.
9 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
En un pantanoso retazo de un árido paisaje indio, un burdel bengalí abre sus puertas cuando llegan los clientes a disfrutar de las perfumadas prostitutas. Es 1969, y Lati, una niña de 14 representada por Samata Das, se muere de ganas de explorar el mundo que hay más allá, justo cuando la humanidad se prepara para dar un paso gigante hacia la Luna. Se siente atascada en sus sórdidos ambientes y su madre de 30, una favorita de la clientela, está igualmente aburrida de la rutina.Sólo Lati las puede sacar de este hoyo en el infierno, como lo describe su madre. Pero mientras la niña quiere estudiar como un modo de escape, su madre, Rajani, cree que el cuerpo de Lati es la única esperanza. El conflicto es exacerbado por las típicas tensiones madre-hija y un lenguaje atípico que las transforma como en las dos partes de una agriada relación comercial. "Si me molesta", dice Rajani de su hija, "le quemaré la cara".
A Tale of a Naughty Girl' [Historia de una Chica Viciosa] es la historia de una niña honorable. Este drama juvenil recorre su terreno emocional a un ritmo tranquilo mientras el veterano cineasta Buddhadeb Dasgupta sopesa muchos aspectos de conducta animal. Por supuesto, está la triste previsibilidad de que los clientes preferirán a la joven Lati y las viejas prostitutas se resentirán con la recién llegada. También está la ley de la selva, donde los hombres con recursos obtienen los favores sexuales de las mujeres más deseadas. Las vírgenes pobres obtienen altos precios en este mercado: las condiciones de la madre para su única hija incluyen la instalación de una casa con criados para toda la vida y un cliente prospectivo está pensandóselo.
Aunque la película se atasca en el terreno de las señoras pintadas y coloridos saris, en ocasiones la acción, si se puede llamar así, se para a observar a los personajes en tediosos actos de observación. Ese mismo cliente posible, por ejemplo, solo en la sala de películas pornográficas que posee, observa soñoliento una escena de casi violación. En varios momentos el movimiento de las termitas en un árbol muerto es presentado como fascinante o significativo por razones que se me escapan. Algo de humor de corral ofrece algún alivio, cuando las prostitutas se burlan unas de otras y consultan los presagios con un burro clarividente. Y la tensión sube sobre si Lati escapará el peso gravitacional de su ambiente, tal como los astronautas de la Apolo 11. Pero en última instancia la película causa la sensación de una larga cuenta atrás con pocas promesas de una nueva frontera.
9 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh