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comedor popular en evanston


[Lisa Black] Tiempos difíciles para comedor popular. Voluntarios luchan por alimentar a indigentes de Evanston.
Evanston, Chicago. Un proyecto en Evanston que ha proporcionado comida caliente gratuitamente a unos cien residentes todos los martes durante más de 20 años necesita él mismo ayuda para seguir adelante.
Soup at Six [Sopa a las seis], que gasta unos 12 mil dólares al año en alimentos y suministros, ha operado en la Iglesia Metodista Unificada de Hemenway desde 1983. Los organizadores están cada vez más preocupados debido a que las donaciones han disminuido en los últimos años.
"De un modo u otro, serviremos menos comida o tendremos que hacer algo para mantener abierto el comedor", dijo Mike Murdock, un voluntario de 1988.
En el pasado, dijo, se había mostrado reluctante a pedir donaciones, por lo que la diferencia la cancelaba de su propio bolsillo.
"Me era más fácil hacer un cheque que salir a recolectar dinero", dijo.
Los voluntarios se han hecho más eficientes, estirando los fondos para preparar ensaladas frescas, entrada y pan todas las semanas, así como un almuerzo para los huéspedes que se los llevan a casa, dijo.
"Damos una tonelada de comida, y gastamos unos 2 dólares por persona", dijo Murdock. "Servimos una comida aceptable, y con dignidad".
Dijo que no sabe por qué se han reducido las contribuciones, pero podría ser porque los donantes están ayudando en otros problemas, como el huracán Katrina.
Las Hermanas de la Caridad Cristianas de Wilmette son unas de las donantes que han mantenido en pie al proyecto.
Mary Gavin y varios otros residentes empezaron el proyecto sirviendo comidas desde 1983 para dar un respiro a gente que tiene problemas en pagar las cuentas "porque parecía que era lo que había que hacer", dijo.
Eligieron el martes porque era el día más conveniente para voluntarios con obligaciones familiares. La primera tarde sólo se apareció una persona a comer, dijo. Pero luego los huéspedes fueron tan numerosas que tuvieron que servir la comida en el gimnasio.
Aunque la tradición del martes todavía se llama Soup at Six, los voluntarios sirven la comida normalmente a las cuatro y media de la tarde.
"El pastor dijo que pensaba que duraríamos tres semanas", dijo Gavin.

Para contribuir, los cheques deben ser enviados a:
Soup at Six, c/o Hemenway United Methodist Church, 933 Chicago Ave., Evanston, IL 60202.

Se puede escribir a la autora a: lblack@tribune.com

16 de enero de 2006

©chicago tribune
©traducción mQh

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américa a los ojos de un francés


[Sebastian Rotella] Bernard-Henri Lévy reanuda expedición de Tocqueville.
Hay un episodio emblemático en ‘American Vertigo’, el libro por aparecer de Bernard-Henri Lévy sobre su odisea literaria en Estados Unidos.
Cuando viajaba hacia el oeste, cerca de Battle Creek, Michigan, en la carretera interestatal 94, el célebre intelectual francés paró para orinar a orillas del camino. Un agente patrullero de las autopistas del estado se acercó con las sirenas encendidas y lo que siguió fue un choque cultural: los parisinos aceptar orinar en público, incluso en los barrios buenos, mientras que los estadounidenses lo ven como algo de borrachos, vagabundos y locos. El agente le dijo a Lévy que estaba en problemas. Las tensiones escalaron. Entonces Lévy le explicó que él estaba haciendo la versión moderna del viaje que hizo su compatriota Alexis de Tocqueville en 1835, y que relató en ‘La democracia en America’.
"El agente, que yo pensaba que me iba a pasar una multa por conducta escandalosa, exhibición sexual pública o, del cualquier modo, ‘merodear con fines delictivos’, me miró con repentina amabilidad y empezó a preguntarme qué, en mi opinión, seguía siendo válido en el análisis de Tocqueville", escribe Lévy. "¿Qué mejor respuesta para aquellos que nos dicen insistentemente que Estados Unidos es un país de vaqueros primitivos y de gente inculta? Y qué estupendo reto para aquellos que en estos días recurren a la francofobia como la última palabra en nuestras relaciones transatlánticas".
El martes, la Random House lanzará con abundante fanfarria, ‘American Vertigo: Traveling America in the Footsteps of Tocqueville’ (en una traducción inglesa de Charlotte Mandell, que también tradujo su libro de 2004, ‘War, Evil, and the End of History’) antes de que salga en Francia.
"Lo escribí para América, sobre América, así que me pareció en realidad natural", dice Lévy, bebiendo té hace poco en su elegante apartamento en el Boulevard St. Germain. "Es un espejo más o menos fiel... que yo sostengo ante los americanos. Me parece justo que sean ellos los primeros en decir si se reconocen ellos mismos o no en él. También tenía la sensación de haber sido bien recibido en ese país, así que quería darles algo de vuelta".
Aquí en Francia, Lévy aparece en los primeros lugares de la lista de bestsellers gracias a sus 30 libros y a una hábilmente cultivada imagen de intelectual de capa y espada y líder de opinión, que al mismo tiempo fastidia y seduce a una ampia audiencia. Lévy es el tema de tres biografías no autorizadas recientes.
En contraste, entre los estadounidenses no es un nombre familiar, ya que no comparten la reverencia de los franceses por los filósofos. Algunos lectores estadounidenses conocen los libros de Lévy, tales como ‘Who Killed Daniel Pearl?’ [¿Quién mató a Daniel Pearl?], un libro de 2003 sobre el asesinato del periodista del Wall Street Journal, y debaten sobre sus teorías paranoicas y el uso de técnicas narrativas.
El libro reúne una serie de artículos publicados el año pasado en Atlantic Monthly. Lévy, 57, y su editor esperan que tanto su imagen como sus ideas puedan ser traducidas. El lanzamiento de su gira nacional en Nueva York incluirá apariciones en programas de televisión, una recepción ofrecida por el embajador francés y eventos en lugares importantes, como la Biblioteca Pública de Nueva York, donde dictará una charla con Tina Brown, ex editora en el New Yorker y Vanity Fair.
"Una de las cosas que hace interesante a Lévy, es que es un filósofo que trata de dirigirse a una amplia audiencia", dijo por teléfono desde Nueva York Will Murphy, el editor en la Random House. "En Estados Unidos no tenemos un personaje equivalente... Merece ser mejor conocido. Un autor como él es bueno para el nivel intelectual aquí".
La idea para esta expedición neo-tocquevilliana empezó hace dos años y medio con los editores de Atlantic Monthly. Al principio Lévy se mostró reticente. No conocía particularmente bien a Tocqueville, que no tiene aquí, irónicamente, el mismo aura que en Estados Unidos. La mezcla de Lévy de reportajes y filosofía se ha concentrado siempre a lugares álgidos, como Afganistán y Bosnia-Herzegovina.
"Les dije: ‘Me gusta el campo, el campo de batalla", recordó. "Y me dieron una respuesta extraordinaria: ‘Pero Estados Unidos es un campo de batalla’".
Al final, decidió que era una idea oportuna en el momento indicado.
"El país estaba en una encrucijada", dijo. "En una batalla política, ideológica que no se parece en nada a lo ocurrido en los últimos cuarenta años, desde los sucesos de los años sesenta. Y parecía muy interesante captar la realidad de Estados Unidos en este momento de simultánea incertidumbre, revuelos políticos y geopolíticos, de renovación de las ideas, y de un serio choque interno... todo esto crea un vértigo que es siempre interesante".
Fue también interesante, sino grave, para la alianza transatlántica, con pesimistas advertencias sobre el abismo que divide tenazmente a Occidente. Europeos y estadounidenses no solamente riñen sobre la guerra en Iraq, riñen también sobre temas culturales como la pena de muerte, el recalentamiento global, la religión en la vida pública. Muchos europeos, especialmente los de izquierdas, han aceptado una caricatura de los norteamericanos como idiotas imperialistas y fundamentalistas, y gordos.

Sin Clichés
Lévy no tiene paciencia con el anti-americanismo. Su libro arremete contra el presidente Bush, pero pinta un retrato a menudo simpático de intelectuales neo-conservadores de Washington, cadetes de la Fuerza Aérea, agentes de la Patrulla Fronteriza y otros personajes que los extranjeros tienden a demonizar. Aunque los amigos y compañeros ideológicos de Lévy son sobre todo de izquierdas, se mofa de gran parte de elite intelectual "progresista", acusándola de encontrarse en "un coma profundo".
"Traté de deconstruir los clichés de que se nutren los franceses sobre Estados Unidos, pero también los de América sobre sí misma", dijo. "A veces, hablando con intelectuales de la Costa Este, me sorprendió su ceguera hacia su propio país... Esta idea de que Estados Unidos está al borde del fascismo, por ejemplo..., creo que hay fascistas en Estados Unidos, que hay tipos malos. Hay un Estados Unidos de extrema derecha, pero Estados Unidos no está al borde del fascismo".
Después de sumergirse en los escritos de Tocqueville, Lévy empezó a principios de 2004 su viaje de un año por las carreteras de Estados Unidos. Usó choferes en parte porque le gusta el lujo y en parte porque nunca aprendió a conducir. Aunque habla inglés, ocasionalmente contrató a asistentes e intérpretes para tomar notas y tener ayuda con los acentos regionales.
Su lista de entrevistas es un Rodelex intelectual, complejo y predominantemente masculino: el filántropo multimillonario George Soros, el ex asesor del Pentágono, Richard Perle, Norman Mailer, el senador Barack Obama (demócrata de Illinois), Woody Allen, Warren Beatty.
El autor también aterrizó en un avión de campaña para una entrevista con el senador John Kerry (demócrata de Massachusetts) justo antes de las elecciones presidenciales. Pero el personal del candidato tenía miedo a un contragolpe francés, de modo que un exasperado Lévy tuvo acceso al senador sólo después de insistir en que su historia no aparecería sino después de la votación.
Lévy también habló con gente de verdad en el corazón de Estados Unidos. En Grand Juction, Colorado, un simpático bartendero de un hotel descifró las complejidades de los beneficios del seguro médico para él. En una convención evangélica afro-americana en Memphis, absorbió la pompa del culto y el mercado, el espectáculo de "ministros que parecen abogados" y "abogados que parecen guardaespaldas".
El análisis panorámico de la sociedad americana que hizo Tocqueville surgió de un estudio académico del sistema de prisiones, así que Lévy visitó seis instituciones penales, incluyendo la infame penitenciaría Angola, de Louisina, y el centro de detención en Bahía Guantánamo, Cuba, un pararrayos para las críticas de todo el mundo.
Aunque reconoce que las prisiones francesas son lúgubres, Lévy se mostró escandalizado de encontrar que muchos de los reclusos eran delincuentes de poca monta y drogadictos que en Europa probablemente no habrían sido encerrados. El sistema penal norteamericano lo sorprendió como designado para "condenar a los pobres absolutos a la invisibilidad".
Como resultado, ve Guantánamo no como una aberración sino como el último producto lógico de una mentalidad punitiva, que ha empeorado, afirma, por la brutal campaña antiterrorista que fomenta la tortura y otros maltratos.
Por otro lado, algunas de las admirativas observaciones de Tocqueville siguen siendo relevantes para Lévy ciento setenta años después. El libro recuerda que la religión fue "la cuna, no la tumba" de la democracia estadounidense. Rechaza la noción de una amenazadora versión del siglo 21 de una Roma imperial instalándose en la orilla occidental del Atlántico, citando la afirmación de Tocqueville de que "los americanos están todavía menos dispuestos hacia la guerra que hacia la política".
Durante la entrevista, Lévy contrastó los progresos que ha hecho Estados Unidos contra el racismo, con las dificultades de Francia a la hora de integrar a los inmigrantes, un problema exhibido por los disturbios nacionales en noviembre.
"En Francia, la nacionalidad es considerada como algo que debería ser otorgado inmediatamente y sin juramentos republicanos", dice. "En Estados Unidos hay que seguir un curso que lo hace más difícil, y una vez que se termina ese proceso, está anclado mucho más sólidamente... La máquina que ensambla a los estadounidenses, la fábrica que produce ciudadanos, funciona.
"Lo que está bien con el modelo americano es la aceptación de las comunidades étnicas como la base para crear ciudadanos. Lo malo del modelo francés es negar la etnicidad para conjurar un ciudadano que sigue siendo imaginario".
El libro explora expansiones en el mapa que no existían en tiempos de Tocqueville. Lévy cubrió la Costa Oeste desde la frontera mexicana cerca de San Diego, donde acompañó a la Patrulla Fronteriza, hasta Seattle, cuya "amplia abertura" y "delicados varaderos bañados por el sol" la convirtieron en una de sus ciudades favoritas.
Y, religiosamente, también visitó Los Angeles. Tuvo un guía eminente en el historiador Kevin Starr, para la Olvera Street. Visitó una clínica para bajar de peso, aunque cree que la epidemia de obesidad no es peor en Estados Unidos que en Francia. Paseó por lo que llama la "grotesca" CityWalk en los estudios de la Universal. Habló de política con Sharon Stone en su mansión de Beverly Hills.
Sin embargo, aunque como discípulo de Tocqueville admira Estados Unidos, su cariño titubea en Los Angeles. No entiende a Los Angeles. La llama la ciudad "ilegible e ininteligible".
"La definición de monstruo de Aristóteles es demasiada substancia y poca forma", dice Lévy. "Es exactamente el caso de Los Angeles. Puede ser un punto de vista europeo. Lo digo con la prudencia de alguien quizás con una idea tradicional de ciudad... No digo que la odiara, pero me sentía extraviado.. Quizás es la ciudad del futuro. Pero sin mí".

22 de enero de 2006

©los angeles times
©traducción mQh

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el instinto saqueador


[Jeff Jacoby] El saqueo de Nueva Orleans causa profunda confusión.
El huracán Katrina fue horrendo en su devastación, pero la orgía de saqueos y caos que explotó en Nueva Orleans tras su paso fue, en cierto sentido, todavía más siniestra. Un desastre natural puede infligir graves perjuicios físicos a una comunidad. Pero cuando los seres humanos se convierten en salvajes, se despojan de los ligamentos de la civilización -la justicia, la confianza, el respeto, la consideración- que hacen posible la vida en común.
La ferocidad empezó casi antes de que pasara la tormenta. Uno de los primeros supermercados saqueados fue un Wal-Mart; su inventario de armas desapareció rápidamente. Turbas de ladrones vaciaron las tiendas de ropas, joyerías, tiendas de licores. A plena vista de equipos de televisión y reporteros gráficos -y en algunos casos, incluso de la policía y guardias nacionales-, los saqueadores arrastraban cajas de cervezas robadas por el agua que les llegaba a la cintura, llenaban contenedores de basura de ropas, zapatos, y joyas, y atiborraban los portaequipajes de coches con ordenadores y reproductores de DVDs. En un video mostrado por la NBC, unos guardias de seguridad se unieron a los saqueadores para dejar vacía una tienda. También participaron en el saqueo agentes de policía.
Para entrar en una droguería protegida por una barrera de acero, según informó el New York Times, "alguien robó una carretilla elevadora, la empujó durante cuatro manzanas, levantó la puerta de seguridad e irrumpió por la puerta principal". Los ladrones entraron al estacionamiento de un hospital de Nueva Orleans y despojaron a los coches de sus baterías y equipos musicales. Los ladrones robaron un vehículo a un chofer de un asilo de ancianos. Los saqueadores atacaron un camión policial lleno de alimentos.
Pero la interrupción de la sociedad civil no paró los ataques contra la propiedad. Pronto los depredadores empezaron a atacar a personas.
El jueves, el jefe de policía de Nueva Orleans, Eddie Compass, describió la barbarie que había en el centro de convenciones, donde se habían refugiado 15.000 personas: "Hay individuos que han sido violados; hay individuos que han sido agredidos". Envió a 88 agentes de policía a restablecer el orden; la turba los hizo retroceder. Francotiradores de la policía tomaron posiciones en los tejados de las comisarías, alertas a las bandas armadas que estaban recorriendo la ciudad. No todos los cadáveres que aparecieron en Nueva Orleans eran de víctimas ahogadas. Algunos fueron asesinados a tiros. La Agencia Federal de Control de Emergencias estaba tratando de hacer algo, dijo su director Michael Brown, "en condiciones de guerra urbana".
Los que llamaron al principio a disparar a la vista contra los saqueadores debieron ser escuchados -no porque la propiedad sea más valiosa que la vida humana, sino porque cuando la propiedad no está a resguardo de bandoleros, la vida humana tampoco lo está. Cuando los maleantes descubren que pueden saquear sin sufrir las consecuencias, también concluyen que pueden hacer lo que quieren.
Como siempre, también hubo de los que quisieron explicar lo inexcusable.
"Si Nueva York hubiera quedado aislada el 11 de septiembre de 2002, ¿qué habría pasado?", se pregunta Cynthia Hedge-Morrell, vice-presidente del Ayuntamiento de Nueva Orleans. "Cuando no hay alimentos, ni agua, ni servicios sanitarios, ¿quién puede decir lo que haríamos entonces? La gente estaba tratando de proteger a sus hijos". ¿Rompiendo los mostradores de las joyerías? ¿Robando cajas de cerveza? ¿Violando?
A medida que Nueva Orleans se hundía en la anarquía, el Washington Post recordó a sus lectores evitar los juicios morales. "Lo que nosotros pensamos del saqueo", escribió Linton Weeks en la primera página de la sección Estilo del Post, "puede ser más complicado de lo que parece". ¿Por qué exactamente sería "complicado" que los vándalos escapen con DVDs y televisores de pantalla plana? Weeks no lo explicó. Sin embargo, citó a otros que estaban "tratando de entender los matices del saqueo". El profesor Benigno Aguirre, de la Universidad de Delaware, dijo: "Desde fuera pareciera que están robando o violando la ley, pero de hecho algunos están tratando de sobrevivir".
Pero la mayoría de nosotros no tenemos problemas a la hora de distinguir entre gente desesperada que necesita comer y descarados delincuentes que descienden al nivel de salvajes. También la mayoría de nosotros entendemos que la moral y la virtud son todavía más esenciales cuando nos golpea el desastre.
Si demasiada gente se comportó vergonzosamente la semana pasada, innumerables más respondieron al horror de Katrina con bondad y coraje -del heroísmo de los que desafiaron la inundación para rescatar a desconocidos, hasta el torrente de ayuda privada, de un valor de varios millones de dólares, ahora proviniendo de todo el país.
En su clásico 'El hombre en busca del sentido último', el gran psicoanalista Viktor Frankl, escribió: "En este mundo hay dos razas de hombres... la ‘raza' de los decentes, y la ‘raza' de los indecentes". Cada uno de nosotros elige a qué ‘raza' pertenecer. La semana pasada en Nueva Orleans, decentes e indecentes tomaron posición.

Se puede escribir al autor a: jacoby@globe.com.

5 de septiembre de 2005
©boston globe
©traducción mQh


persiste demencia serbia


[Roger Cohen] Ilusiones de una gran Serbia siguen en mentalidad de opinión pública.
Todos los meses, se pregunta a los oficiales de las fuerzas armadas de Serbia y Montenegro si han viajado al extranjero. La pregunta es una rutina, un resto de la era comunista.
Las respuestas mencionan unas vacaciones familiares en Turquía, una visita a la costa del Mar Negro. Más oficiales viajan en estos días, a menudo con pasaportes nuevos, aunque los salarios mensuales de 450 dólares (para un teniente coronel) limitan las estadías en el extranjero.
Pero existe un problema, y no es nuevo en Serbia, con definir que está dentro y qué fuera del país.
Algunos oficiales que han visitado Bosnia son reluctantes a clasificar sus viajes como en el extranjero. Dicen que estuvieron asignados allá y no serán capaces nunca de considerar al antiguo territorio yugoslavo como "extranjero".
Las protestas son rechazadas sumariamente: Ahora un frontera internacional separa a Serbia de Bosnia. Pero esas pequeñas confrontaciones, presenciadas y narradas por un miembro del ejército, dicen mucho sobre la confusión de Serbia a medida que se aproxima el quinto aniversario del derrocamiento de Slobodan Milosevic, el 5 de octubre.
En su nivel más básico, está confusión se deriva de la geografía. Como parte de la gran pregunta de dónde termina Europa, un asunto de creciente debate en Bruselas, se encuentra en la pregunta menor pero más volátil sobre dónde termina Serbia.
El histórico error serbio de 1918, cuando el reino victorioso apostó por el gran país que tomaría el nombre de Yugoslavia, antes que consolidar el compacto estado de Serbia, continúa acosando a Belgrado. No está claro cómo completar la larga retirada de esta arrogante extralimitación.
El territorio gobernado por Belgrado sigue reduciéndose. El próximo año, bajo un acuerdo propuesto por el jefe de política de exterior de la Unión Europea, Javier Solana, Montenegro piensa llamar a un referéndum para decidir si separarse.
Su unión con Serbia ya tiene mucho de ilusoria -las dos repúblicas usan monedas diferentes- y muchos fatigados serbios se muestran inclinados a decir adiós a la divertida federación llamada a veces ‘Solandia'.
Pero Vojislav Kostunica, el conservador primer ministro de Serbia, se opone a la independencia montenegrina. También se opone el ejército. Y también la Unión Europea, que no ve la necesidad de crear otro mini-estado europeo. Y también muchos montenegrinos que se preocupan de que puedan perder el acceso a los buenos hospitales de Belgrado y otros privilegios. Como resultado, el referéndum del 2006 sigue siendo incierto.
Esta incertidumbre es inútil. "Mientras más pronto deciden, cuanto mejor", dijo Goran Svilanovic, ex primer ministro. "Necesitamos saber la respuesta a esta pregunta: ¿Estás en mi país o no? La gente sufre de un problema de identidad crónico".
La naturaleza de ese problemas es suficientemente conocido. Belgrado es la capital de un país que está desapareciendo y que se estiraba antes hasta la frontera austriaca. El estuco desconchado de las paredes y los coches viejos son emblemáticos de la decadencia. Nadie necesita pensarlo demasiado para saber quién fue el gran perdedor de la desintegración de Yugoslavia. Eslovenia y Croacia han dejado a Serbia en el polvo.
Pero las ilusiones serbias persisten. Como sugiere la reluctancia de los oficiales de clasificar a Bosnia como país extranjero, la antigua grandeza es difícil se reconciliar con la pequeñez actual. Eso hace que la mediocre realidad sea más difícil de aceptar.
Parte de esta realidad es que Montenegro no está solo en contemplar una secesión. Es probable que las negociaciones sobre la posición de Kosovo empiecen más tarde este año -Kosovo es formalmente parte de Serbia, aunque en realidad es un distrito de la comunidad internacional, y según la opinión de casi todos sus ciudadanos albaneses étnicos, un estado independiente putativo.
Lo que se siembra, se cosecha. Kovoso fue la plataforma de lanzamiento del demente nacionalismo inventado por Milosevic cuando Yugoslavia empezó a desmoronarse. Ahora será, con toda probabilidad, el último pedazo que deje Serbia, pero no sin una amarga pelea sobre lo que muchos serbios llaman la cuna de su civilización.
Cuando el fin de semana pasada dos serbios murieron en un tiroteo en Kosovo, Kostunica y Boris Tadic, el presidente serbio, se apresuraron a emitir declaraciones de indignación. En esencia, sus mensajes eran que el incidente demostraba lo lejos que estaba Kosovo de las normas básicas exigidas por Europa y Estados Unidos para cualquier comunidad con ambiciones de auto-gobierno. Tenían un argumento.
Sin embargo, el problema es que Serbia, siempre rápida en su denuncia del "terrorismo" de los albaneses étnicos de Kosovo, apenas ha empezado a enfrentarse a los crímenes que cometió en gran escala en Croacia, Bosnia y Kosovo en los años noventa.
Un video que mostraba a serbios matando a musulmanes en Srebrenica, que apareció en junio en el tribunal por crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia de La Haya, provocó aquí consternación. Eso fue saludable. Fue también una terrible demostración del grado de ignorancia serbia una década después de la guerra de Bosnia. En el video se muestra el asesinato de seis musulmanes bosnios en 1995. ¡Seis! En los primeros meses de la guerra de Bosnia de 1992, decenas de miles de musulmanes fueron desalojados de sus casas, detenidos en campos y asesinados selectivamente. Sobre esa homicida campaña no se dice nada. Desde Kostunica para abajo, domina la ofuscación del tipo: "Ellos no mataron, nosotros los matamos".
"Si preguntas a la gente sobre si integrarse a la Unión Europea, todo el mundo está de acuerdo", dijo Dusan Pavlovic, cientista político. "Pero si preguntas sobre la responsabilidad serbia en los crímenes de guerra, la mayoría de la gente dice que no. Y si les preguntas cómo piensan integrarse a la Unión Europea sin aceptar esa responsabilidad, te quedan mirando sin nada que decir".
Por supuesto, el avance hacia la integración en la UE no ocurrirá hasta que dos de los principales protagonistas de la violencia serbia, el general Ratko Mladic y Radovan Karadzic, no sean entregados al tribunal internacional. Kostunica y Tadic han prometido su captura, pero los sentimientos nacionales están divididos.
Dentro del ejército, oficiales jóvenes, con un ojo en la integración potencial a la OTAN, aprueban la entrega de Mladic. Pero los más viejos no aceptan su captura. "Dicen que nunca aceptarán la detención de un hombre que luchó en Bosnia", dijo el miembro del ejército.
Eso es interesante. Una de las muchas invenciones de Serbia, y de Milosevic, era que el ejército yugoslavo nunca peleó en Bosnia y que la campaña no tenía nada que ver con Belgrado. Por supuesto, es un sin sentido, pero Serbia sigue ambivalente sobre la realidad.

E-mail: rcohen@iht.com

1 de septiembre de 2005
©new york times
©traducción mQh

daneses limitan libertades


[Kevin Sullivan] Dinamarca adopta medidas antiterroristas en medio de preocupación de defensores de las libertades civiles.
Copenhagen, Suecia. Said Mansour, un hombre de complexión delgada y una tupida barba, cree que los musulmanes tienen derecho a matar a americanos en Iraq, dijo, porque "esto es una guerra, no un picnic".
Así, explicó la semana pasada en una entrevista, no vacilaba en bajar y quemar CDs con videos de internet con imágenes de decapitaciones en Iraq y discursos de Abu Musab Zarqawi, el cerebro terrorista detrás de gran parte de la resistencia iraquí.
Ahora la policía danesa intenta convertir a Mansour, 45, un ciudadano danés nacido en Marruecos, en la primera persona en ser acusada bajo una ley antiterrorista aprobada en 2002 que prohíbe la instigación al terrorismo o prestar asistencia a terroristas. Fuentes policiales dijeron que Mansour será probablemente acusado de distribuir CDs que contenían los incendiarios discursos yihadistas y las espeluznantes imágenes.
La ley contiene restricciones de la libertad de expresión que son extraordinarias en un país famoso por su tolerancia de todo punto de vista. Ilustra cómo las democracias en Europa adoptan medidas más severas en una era de creciente violencia terrorista, a pesar de las protestas de que se sacrifican en el proceso las libertades civiles.
Los atentados contra los trenes en Madrid en 2004, que mataron a 191 personas, y los atentados con bomba en Londres el mes pasado, que mataron a 56, incluyendo a los cuatro terroristas, han añadido todavía más urgencia al tema.
"Tenemos que mirar la realidad", dijo Rikker Hvilshoj, ministro de Asilo, Inmigración e Intregración de Dinamarca, observando que algunos han abusado de las garantías de la libertad de expresión de Dinamarca, al fomentar la violencia y los asesinatos. "El día que no tengamos libertad de expresión, habrán ganado los fundamentalistas", dijo. "Por otro lado, no podemos ser ingenuos".
Expertos dicen que el debate sobre cómo equilibrar las protecciones antiterroristas con las libertades individuales es una de las primeras prioridades en el programa de los países europeos. El tema es especialmente intenso en Dinamarca, Italia y Polonia -que tienen tropas en Iraq como parte de la coalición norteamericana y temen que puedan ser los próximos objetivos- y en España, después de los atentados de marzo de 2004.
"Los ánimos han cambiado en Europa y ahora se prefiere más seguridad que antes de los atentados de Londres", dijo Daniel Keohane, investigador del Centro de Reforma Europea de Londres. "Los europeos han sido siempre muy cuidadosos a la hora de limitar las libertades civiles. Pero cuando vives el terrorismo, cambia tu punto de vista".
Francia, que tiene la comunidad musulmana más grande de Europa -6 millones de personas- acaba de anunciar planes para reforzar sus leyes antiterroristas, las más severas de Europa. Gran Bretaña se propone prohibir o deportar a los que inciten al terrorismo, cerrar librerías o templos usados por grupos radicales y penalizar las expresiones que "fomenten, justifiquen o ensalcen" el terrorismo.
Grupos de derechos humanos y líderes musulmanes han calificado esas medidas de demasiado amplias.
"Lo que puede ser visto como ensalzamiento del terrorismo por una persona, puede ser visto como una explicación de las causas del terrorismo por otra", dijo Azzam Tamimi, importante personero de la Asociación Musulmana de Gran Bretaña.
Algunos activistas políticos aquí dijeron que el gobierno estaba pisoteando las garantías de la libertad de expresión contenidas en la constitución danesa.
"Han cruzado la línea", dijo Naser Kahder, 42, miembro del parlamento nacido en Siria que ha sido un declarado opositor de los extremistas musulmanes. "La sociedad debe ser abierta y libre. Si la cierras e impones un montón de restricciones, los terroristas consiguen exactamente lo que quieren".
Pero una encuesta reciente concluyó que un 80 por ciento de los daneses apoyaban las nuevas leyes contra el terrorismo y de control de la inmigración. En Gran Bretaña un 73 por ciento de la gente encuestada por el diario The Guardian a mediados de agosto dijeron que estaban dispuestos a renunciar a algunas libertades para mejorar la situación de seguridad.
"El terrorismo se está acercando", dijo Morten Messerschmidt, miembro del parlamento por el partido anti-inmigración, el Partido del Pueblo Danés. "Primero fue Washington y Nueva York, luego Madrid y ahora Londres. ¿Quién es el siguiente? No hay ninguna duda de que estamos en una situación potencialmente peligrosa, y eso asusta a la gente".
Messerschmidt dijo que restringir la libertad de expresión fue "muy duro y turbador en Inglaterra y otros países que respetan esa libertad, pero es necesario". Dijo que un atentado terrorista en Dinamarca era inevitable. "Tendrías que vivir en un mundo de fantasía para creer que no pasará aquí".
Inmediatamente después de los atentados de Londres, el primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen ordenó una revisión de las leyes nacionales sobre seguridad y libertades civiles. "No queremos un estado policial ni una sociedad vigilada", dijo en un reciente programa de radio. "Pero tampoco debemos ser indulgentes".
Muchos países europeos han conocido durante largo tiempo leyes que prohíben el odio racista, una excrecencia de sus experiencias con la Alemania nazi y el Holocausto. Pero analistas dijeron que la nueva ley de expresión de Dinamarca, como parte de un paquete de leyes antiterroristas aprobadas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, estaba en la vanguardia de leyes europeas más severas. La ley que prohíbe la instigación al terrorismo implica una pena de hasta seis años de prisión.
Las leyes antiterroristas danesas también prohíben el financiamiento de grupos radicales y dan a la policía nuevas atribuciones para interceptar electrónicamente a fanáticos sospechosos. Agentes de la policía secreta danesa también han aumentado lo que Hans Jorgen Bonnichsen, comandante del Servicio de Inteligencia y Seguridad danés, calificó de "conversaciones preventivas" con potenciales radicales.
En una entrevista, Bonnichsen dijo que sus agentes realizan una estrecha vigilancia de radicales sospechosos y hacerles saber de vez en vez que están siendo vigilados con el fin de interrumpir sus actividades. Dijo que los agentes de inteligencia trabajan estrechamente con universidades danesas para controlar a los estudiantes nacidos en el extranjero y vigilar actividades sospechosas.
"Hace tres años la gente pensaba que Dinamarca estaba haciendo algo terrible", dijo Hvilshoj, la ministro de Inmigración. Pero con los ánimos cambiantes en Europa, dijo, "eso ha cambiado. La gente mira a Dinamarca de otra manera".
En Dinamarca, como en gran parte de Europa, el temor ante el terrorismo se mezcla a menudo con preocupaciones sobre la inmigración, especialmente la inmigración de musulmanes. En los 25 países de la Unión Europea viven unos 15 millones de musulmanes. Gruesamente, de los 5.4 millones de daneses, 200.000 son musulmanes.
El gobierno derechista de Rasmussen fue elegido en noviembre de 2001, montado en una ola de indignación popular sobre la creciente inmigración. De un día para otro, el gobierno revocó las generosas políticas de inmigración de Dinamarca, reforzando las exigencias para solicitantes de asilo y para residentes extranjeros que tratan de casarse en el extranjero.
Muchos musulmanes ven motivos racistas en las políticas del gobierno danés. ""Los daneses tienen miedo de desaparecer en el océano europeo más grande", dijo Ahmed Abu Laban, uno de los imanes más prominente de Dinamarca. "Quieren que los inmigrantes paguen el precio. Los musulmanes se han convertido en un chivo expiatorio. Tienen miedo de que socavemos su cultura y valores".
Pero funcionarios policiales dijeron que el racismo no tenía nada que ver con la acusación contra Mansour.
Mansour, que llegó para una entrevista con una larga túnica y sandalias, insistió en rezar antes de hablar con el periodista.
Dijo que había llegado a Dinamarca en 1983 para unirse a su hermana, que vivía aquí. Se casó con una danesa al año siguiente; ahora tienen cuatro hijos que asisten a escuelas públicas. Su esposa es una maestra en una escuela pública, pero Mansour dijo que estaba desempleado y cobraba una prestación mensual de unos 1.800 dólares.
Mansour dijo que tenía una vida activa en círculos musulmanes de Dinamarca, distribuyendo casetes y videos de canciones y cuentos musulmanes pacíficos. Negó ser un radical violento, aunque dijo que se "alegró" con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y admitió que tenía relaciones con otros conocidos radicales de otros países.
Dijo que había sido un amigo cercano del jeque Omar Abdel Rahman, el clérigo que fue condenado en relación con el atentado con bomba en 1993 contra el World Trade Center de Nueva York. Dijo que Abdel Rahman alojó dos veces en su casa en sus visitas a Dinamarca.
Mansour también dijo que estaba en contacto con dos hombres sobre los que las autoridades han dicho que han ayudado o inspirado los atentados del 11 de septiembre de 2001. Uno es Abu Qatada, un clérigo musulmán radical que fue condenado en Jordania por varios atentados con bomba; se encontraron cintas de sus discursos en el apartamento alemán usado por varios de los secuestradores del 11 de septiembre. El otro es Imad Eddin Barakat Yarkas, un sirio acusado en España de haber financiado y apoyado a los atacantes del 11 de septiembre.
Mansour dijo que estaba consciente de que la policía quiere acusarlo. Pero dijo que conocer a gente que ha sido condenada no es ilegal y que distribuir materiales bajados de internet tampoco lo es.
"Lo puede hacer todo el mundo", dijo, afirmando que los funcionarios daneses están "simplemente tratando de mostrar a los norteamericanos que están luchando contra el terrorismo. No tienen a nadie, por eso me utilizan a mí".

1 de septiembre de 2005
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más pobreza en usa


[Jennifer C. Kerrt] Tasa de pobreza sube al 12.7 por ciento.
Washington, Estados Unidos. El año pasado, la tasa de pobreza del país subió al 12.7 por ciento de la población, el cuarto incremento anual consecutivo, según el Buró de Censos el martes.
El porcentaje de gente sin seguro médico siguió constante.
En total, había 37 millones de personas viviendo en la pobreza, desde 1.1 millones en 2003.
Los asiáticos son el único grupo étnico que muestra un decline de la pobreza -de 11.8 por ciento en 2003 a 9.8 por ciento el año pasado. La tasa de pobreza entre la tercera edad también disminuyó de 10.2 por ciento en 2003 a 9.8 por ciento el año pasado.
El último descenso de la pobreza se produjo en 2000, cuando 31.1 millones de personas vivían bajo el umbral -un 11.3 por ciento de la población.
La cantidad de gente sin seguro médico creció de 45 millones de 45.8 millones. Al mismo tiempo, la cantidad de gente con seguro médico subió en 2 millones el año pasado.
Charles Nelson, jefe de división adjunto del Buró de Censos, dijo que el porcentaje de gente sin seguro médico seguía constante debido a un "aumento de la cobertura oficial, especialmente Medicaid, y el programa de seguro médico infantil, que compensó un descenso en la cobertura que depende del empleo".
Entretanto el ingreso familiar mediano de 44.389 dólares no cambió desde 2003. Entre los grupos étnicos y raciales, los negros tuvieron el ingreso mediano más bajo y los asiáticos, el más alto. El ingreso mediano se refiere al punto en que la mitad de las familias gana más, y la mitad, menos.
Regionalmente, el ingreso descendió solamente en el Midwest, con un 2.8 por ciento a 44.657 dólares. El sur fue la región más pobre, y el noroeste y oeste tuvieron los ingresos medianos más altos.
El aumento de la pobreza se produce a pesar de un fuerte crecimiento económico, que contribuyó a crear el año pasado 2.2 millones de empleos.
"Supongo que lo que pasó el año pasado era de algún modo similar a lo que pasó a principios de los años sesenta, cuando tuvimos una recesión que había terminado oficialmente y luego tuvimos varios años de creciente pobreza", dijo Nelson. "Esas cifras reflejan cambios entre 2003 y 2004. No reflejan los avances en la economía en 2005".
Sheldon Danziger, co-director del Centro Nacional sobre Pobreza de la Universidad de Michigan, dijo que la tasa de pobreza es todavía mucho mejor que en los años ochenta y principios de los noventa.
"La buena noticia es que la pobreza está mucho más baja que en 1993, pero pasamos por un terrible auge económico", dijo Danziger. "Nadie predice que vamos a pasar por otro período de auge".
El umbral de la pobreza difiere de acuerdo al tamaño y composición de una familia. Por ejemplo, una familia de cuatro con dos niños era consideraba como viviendo en la pobreza si el ingreso era de 19.157 dólares o menos. Para una familia de dos sin hijos, era de 12.649 dólares. Para una persona de 65 años y más que vive sola, era de 9.060 dólares.
Las estimaciones de la pobreza, la ausencia de seguro médico y el ingreso se basan en suplementos del Sondeo Actual de Población del buró, y se realizan cada tres meses, empezando en febrero, entre 100.000 familias en todo el país.
La única ciudad con un millón o más de habitantes que mostró cambios significativos en los niveles de pobreza el año pasado fue Nueva York, que vio subir la pobreza de 19 por ciento a 20.3 por ciento.

Fuente: Census Bureau: http://www.census.gov

31 de agosto de 2005
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despedido por odiar


[Paul Farhi] Presentador de programa radial despedido por observaciones odiosas sobre el islam.
La estación de radio de Washington, WMAL-AM despidió ayer a su presentador Michael Graham después de que se negara a moderar su descripción del islam como una "organización terrorista" en un programa el mes pasado.
Graham ha sido suspendido sin paga de su programa diario de tres horas desde que hiciera sus comentarios el 25 de julio. La emisora había hecho depender su retorno al turno de media mañana de la lectura de una declaración aprobada por la estación en la que Graham habría dicho que sus declaraciones contra el islam eran "demasiado amplias" y que a veces usaba "hipérboles" en el curso de su programa. WMAL también pidió a Graham que hablara con los anunciadores y empleados sobre la controversia.
Pero Graham rechazó ambas condiciones, obligando a la emisora a despedirlo.
De acuerdo a WMAL, Graham dijo "el islam es una organización terrorista" 23 veces en su programa del 25 de julio. En el mismo programa, dijo repetidas veces que "los musulmanes moderados son los que sólo quieran matar a judíos" y que "el problema no es el extremismo. El problema es el islam".
Los comentarios provocaron quejas y desencadenaron una campaña de cartas contra la WMAL y sus anunciadores, organizada por un grupo musulmán, el Consejo de Relaciones Americano-Musulmanas CAIR, de Washington. Las protestas llevaron a varios anunciadores a pedir a WMAL a que dejara de emitir sus reclames durante el programa diario de Graham, aunque la emisora dice que no ha perdido anunciadores a raíz de la controversia.
En una declaración ayer, Graham culpó a CAIR de su despido y defendió sus comentarios: "Como fan de los programas de conversación creo que es absolutamente escandaloso que las presiones de un grupo de interés específico como el CAIR pueda conducir al abandono de la libertad de expresión y al discurso abierto en una programa de radio".
Graham dijo, en una entrevista la noche pasada, que él y la emisora habían alcanzado un acuerdo sobre las condiciones de su retorno la semana pasada, pero la emisora volvió a llamar para despedirlo. "Estaba planeado de antemano. Y no voy a pedir perdón por algo que es verdad".
Chris Berry, presidente y gerente general de WMAL, puso en duda la versión de Graham, diciendo en una entrevista que "nadie involucrado en la decisión tomó nunca contacto con nadie de CAIR". En lugar de eso, dijo, Graham fue despedido porque violó una norma de la emisora y rechazó las "indicaciones de la dirección" para superar la situación.
Empleados de WMAL, que es propiedad de la Walt Disney Co., habían inicialmente rechazado la idea de iniciar medidas disciplinarias contra Graham, defendiendo sus comentarios como parte de la recalentada retórica de un programa radial. Pero esa posición empezó a cambiar a medida que aumentaban las quejas sobre los comentarios de Graham.
Graham, 43, es uno de varios anfitriones de programas de la emisora. WMAL (630 AM) también transmite los programas sindicados nacionalmente de Rush Limbaugh y Sean Hannity. El programa de Graham de la WMAL no está sindicado.
La emisora tenía la intención de llegar a un acuerdo que permitiría el retorno a Graham al éter, dijo Berry, pero era evidente ayer en la tarde que Graham no aceptaba las condiciones de la emisora. Agregó en una declaración: "Algunos de los comentarios de Graham sobre el islam fueron exagerados -y no es la primera vez que ha sido reprendido por utilizar un lenguaje insensible y sus comentarios. En este caso, como antes, las declaraciones de Michael no reflejan las opiniones de la gerencia de la emisora. Le pedí a Michael un reconocimiento de que algunas de sus observaciones eran muy amplias, e, inexplicablemente, lo rechazó". En 1999, Graham fue despedido de una emisora de Charlotte por decir que el asesinato de atletas era un "beneficio menor" de la masacre en la escuela de Columbine. Pidió excusas al día siguiente.
CAIR aplaudió la decisión de WMAL. La organización había pedido a la emisora que se retractara o pidiera excusas, pero "no discutimos en detalle qué debería decir Graham", dijo Rabiah Ahmed, la portavoz. "Queríamos un reconocimiento de que esas declaraciones eran anti-musulmanas y odiosas, perjudiciales para nuestra comunidad y la imagen de nuestro país".
Berry dijo que no se ha buscado un remplazo permanente de Graham porque la emisora pensaba hasta ayer que Graham volvería a trabajar. Dijo que la WMAL tratará con varios anfitriones en las próximas semanas.
Graham ha chocado con CAIR en el pasado. El año pasado, el grupo dijo que comentarios que había hecho en la WMAL abogaban implícitamente por la violencia contra los musulmanes, y lo mencionó en una campaña llamada "El Odio Vulnera a Estados Unidos".

23 de agosto de 2005
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dudas sobre la guerra


[Mark Silva y Mike Dorning; corresponsales Tim Jones y Vincent J. Schod] Crecen en Estados Unidos. Incluso partidarios, dicen que el esfuerzo no vale la vida de los soldados americanos.
Cranberry Township, Pensilvania, Estados Unidos. Tan seguro como que los puestos de mazorcas de maíz y onduladas tierras de granjas cederán su lugar a conjuntos habitacionales rectangulares en los nuevos suburbios de aquí, el presidente Bush está perdiendo terreno en el campo de la batalla de la opinión pública cuando se trata de la guerra de Iraq.
Incluso entre los republicanos que aclamaron la invasión hace dos años, y algunos que apoyaron la reelección de Bush y su llamado a "mantener el curso", las continuadas pérdidas de vidas americanas sin un proyecto de retirada claro, se está cobrando su precio.
La creciente oposición a la guerra, así como el recelo de que los americanos estén más protegidos del terrorismo en casa, se reflejaron en una serie de encuestas de opinión recientes.
También aparece en una serie de entrevistas con votantes de los florecientes suburbios y abandonadas acerías en las afueras de Pittsburgh y de la vieja comarca de hilanderías y recintos militares en Carolina del Sur. La frustración y la perplejidad se dejan ver desde California del Sur hasta Terre Haute, Indiana.
"Hace dos o tres años, cuando empezó todo, pensé que era una buena idea", dijo Laura French, una republicana de Evan City, Pensilvania. "Pero ahora creo que basta. Es hora de volver a casa".
No es solamente el creciente número de bajas mortales lo que ha erosionado el apoyo americano de la guerra, de acuerdo a los encuestados, sino también la ausencia de armas de destrucción masiva en Iraq. Y la incapacidad de capturar a Osama bin Laden, cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
"Hace un par de año, pensé que la invasión de Iraq estaba justificada", dijo Víctor Díaz, 30, consultor en Los Angeles. "Yo creí en los informes que decían que Iraq tenía armas de destrucción masiva y pensé que encontrarlas era sólo una cuestión de tiempo".
Crecientes dudas hacen difícil que Bush mantenga la presencia continuada de las casi 140.000 tropas.
Más abajo en el camino hacia el rancho del presidente en Crawford, Texas, donde está pasando agosto, Cindy Sheehan, madre de un soldado de 24 que murió en Iraq, ha montado una tienda para exigir la retirada de las tropas. "Simpatizo con la señora Sheehan... y he pensado largamente sobre su posición", dijo Bush la semana pasada. Pero reafirmó que retirarse "sería un error".

Progreso Difícil de Definir
Hay pocos marcadores claros del progreso en Iraq, tales como territorio ganado o el nuevo gobierno instalado, para convencer a la opinión pública de que las cosas marchan bien.
"Esta es una guerra donde el progreso es difícil de definir, y debido a que el progreso es difícil de definir, los americanos no ven lo suficiente", dijo Terry Madonna, director del Centro de Asuntos Políticos y Públicos del Franklin and Marshall College en Pensilvania.
La mayoría de los americanos -54 por ciento en la última encuesta del sondeo de Gallup- dicen ahora que Estados Unidos cometió un error al enviar tropas a Iraq. Eso es, del 46 por ciento que calificó la invasión de error, en marzo.
Una minoría -apenas un 34 por ciento en un sondeo de Newsweek antes este mes, y 38 por ciento en una encuesta similar de Associated Press-Ipsos- aprobaba la conducción de Bush de la guerra de Iraq. Eso es 10 puntos menos que en marzo, en el sondeo de Newsweek, y 8 puntos en el de la AP.
Un número creciente de los americanos encuestados -59 por ciento en el último sondeo de la CBS el 29 de julio- el 2 de agosto y 60 por ciento y más en los sondeos de la CBS desde mayo- dicen que el resultado de la guerra el Iraq no vale la pérdida de vidas americanas ni otros costes de la guerra.
Al inicio de la invasión en marzo de 2003, una abrumadora mayoría de los americanos apoyaba la guerra.
Ahora, incluso entre los partidarios de la guerra se advierte un cambio de tono. La música country ha celebrado la campaña bélica con canciones patrióticas, pero el nuevo hit que se hace camino entre las listas de éxitos country, ‘Arlington', de Trace Adkins, es un amargo tributo al sacrificio de una nueva generación.
En las suaves colinas al norte de Carolina del Sur, un bastión profundamente conservador, la tradición del servicio en las fuerzas armadas es fuerte, y los votantes apoyan instintivamente a las tropas. Pero la duración de la guerra en Iraq y las continuadas bajas están causando inquietud aquí.
El rural condado de Pickens ha aportado una extraordinaria serie de cuatro ganadores de la Medalla al Honor, el tribuno más alto del país por valor en el combate. Y el año pasado, la gente llenó las calles y ondeó banderas por otro héroe local: la capitán del ejército Kimberly Hampton, 27, un antigua presidente de un centro de alumnos en Easley High Scholl, que murió cuando el helicóptero que pilotaba fue derribado cerca de Faluya, Iraq, en enero de 2004.
Frente a una nueva biblioteca de ladrillos rojos llamado en honor de Hampton, Steve Howard, 33, ex impresor que se dirigía a preparar el catecismo del domingo, admitió que las crecientes bajas y el lento progreso en Iraq le habían provocado dudas.
"Tengo mis dudas sobre las cosas. Pero todavía apoyo al presidente", dijo Howard.
Beth Padgett, un editor en The Greenville News en Carolina del Sur, que escribe a favor de la guerra.
"Hay inquietud" en la región, dijo. "Todos queremos que termine. Han habido más sacrificios lo que la mayoría de la gente, incluyéndome a mí, pensábamos que habría hace 2 años y medio".
En esta región, que mantuvo durante largo tiempo su apoyo a la Guerra de Vietnam incluso después de que el resto del país se había volcado contra ella, dijo Padgett, la mayoría de la gente sigue determinada a ver completada la misión en Iraq.
Entretanto, la aprobación del gobierno de Bush se ha hundido por debajo del 50 por ciento, con votantes que expresan su descontento por su conducción de la guerra en Iraq y de la economía en casa. Los republicanos están preocupados -y los demócratas esperan- de que el descontento con la guerra se extienda hacia las elecciones parlamentarias de 2006.
"Fue un tema en las últimas elecciones, y lo será en la próxima", dijo la representante Melissa Hart, una republicana que representa a un grupo de seis condados al oeste de Pensilvania que informó que sabía de la inquietud de los votantes, pero insistió en que no han abandonado la causa.
"A la luz de las bajas y otros desasosiegos, la gente un nivel de ansiedad normal", dijo Hart. "Pero nunca oí una sugerencia de que debíamos retirarnos. El presidente ha explicado sus expectativas de lo que tenemos que hacer, y creo que un número importante de personas entiende que estamos preparando a los iraquíes a formar su propio gobierno".

Impaciencia en Wisconsin
Pero el senador Russ Feingold (demócrata de Wisconsin), que se opuso a una resolución que pedía un calendario para la retirada de las tropas norteamericanas de Iraq, habló de una creciente impaciencia incluso en regiones rurales conservadoras al norte de Wisconsin, que inicialmente mostraban un fuerte apoyo de la guerra.
"Esa es una de las cosas de los que estoy más seguro en mis 32 años como funcionario público y después de 300 sesiones informativas o reuniones de ayuntamiento en 13 años", dijo Feingold. "Este es uno de los mensajes más claro que he recibido".
Sin embargo, sondeos y entrevistas sugieren que aunque muchos apoyan eventualmente la retirada de las tropas americanas, poco son partidarios de una retirada inmediata.
"Creo que Estados Unidos puede ganar, pero tenemos que aguantarnos", dijo John Esparza, 45, un especialista en ordenadores y republicano conservador de Marietta, Georgia, cerca de Atlanta. "Si nos retiramos, los empezaremos a ver aquí".
"Tenemos que estar allá y tenemos que terminar el trabajo", dijo Debra Mathew, gerente en una compañía de televisión por satélite en Terre Haute, cuyo apoyo de la guerra es inquebrentable.
Sin embargo, Mathew encontraba mucha oposición de transeúntes en los terrenos del viejo tribunal de piedra caliza en el centro de Terre Haute, donde se escribieron a cincel más de 400 nombres en monumentos conmemorativos de los que murieron en dos guerras mundiales, Corea y Vietnam -y un nombre más, Kyle Childress, 29, que murió en Iraq en enero pasado.
"No estoy de que fuera lo correcto", dijo sobre Iraq, Richard Liston, 58, veterano de la Guerra de Vietnam en Terre Haute.
Beth Shaw, una estudiante de la Universidad del Estado de Indiana, que sirvió como lingüista de Oriente Medio hasta su baja médica en 2002, a unos bloques del monumento conmemorativo, dijo que "no hay modo de ganar, sea lo que sea que llamamos victoria".
Los llamados a la retirada vienen de algunos de las más firmes partidarios de Bush. Clyde Grahem, vendedor jubilado en la industria del transporte en Wexford, Pensilvania, votó dos veces por Bush.
"En esa época, pensé que debíamos mantener el curso", dijo Graham sobre las elecciones de 2004. "Ahora me estoy cuestionando eso".La guerra le costó a Bush el voto de la esposa de Graham, Margaret, también republicana, que apoyó a Bush en las elecciones de 2002, pero no su reelección.
"Cada vez aparecen más cosas que nos asustan", dijo. "No me asustan, me asombran -enviar a nuestros niños a una guerra inútil".
Pensilvania ha perdido a 87 soldados y marines en Iraq.
Uno, el sargento del ejército Carl Morgain, 40, guardia nacional, fue matado el 22 de mayo por un coche-bomba.
Era del condado de Butler, al norte de Pittsburgh.
Otro, el especialista del ejército, Shawn Davies, 22, murió el año pasado por una enfermedad no relacionada con la guerra. Era de Aliquippa, en el condado de Beaver, al oeste de Butler.
Los condados de Beaver y Butler son muy diferentes. En el condado de Beaver, sede de pesados restos de las acerías a lo largo de las escarpadas riberas de la confluencia de los ríos Ohio y Beaver, los trabajos han desaparecido y las tiendas a lo largo de la larga calle principal de Beaver Falls, están vacantes.
En el condado de Butler, los centros comerciales y tiendas de franquicia de bocadillos en el Municipio de Cranberry, brotan al otro lado de la calle en los viejos graneros rojas.
La población de Beaver se está achicando, la de Butler, creciendo. Beaver votó por el demócrata John Kerry en 2004, Butler por Bush.

Morir por Nada
Sin embargo, voces que cuestionan la guerra se oyen ambas partes.
Ruth Carlson, de Aliquippa, un veterano de la Marina, votó en 2000 por Bush. Lo mismo hizo su marido, un veterano de la Fuerza Aérea. En 2004, ninguno votó por Bush.
"Normalmente votamos a los republicanos", dijo Carlson. "Pero esta vez, no pudimos votar a Bush... Si vinieran a por mi hijo, tendría que sacarlo del país. No queremos que nuestro hijo sea enviado a morir por nada".
Vern Derryberry ayuda a su hija en su polvorienta tienda de antigüedades en Beaver Falls, cuando no está trabajando en un almacén de Cranberry Township.
"Yo estaba a favor de la guerra en Afganistán", dijo. "Pero empezaron a buscar a bin Laden, y nunca terminaron el trabajo. Entonces empezaron la guerra en Iraq. Todo el mundo dijo que se convertiría en un pantano, y se convirtió en un pantano".
El número de bajas mortales ha empezado a influir incluso en aquellos que mantienen que la guerra no fue un fracaso.
"Es difícil sentarse a mirar cómo vuelven los chicos en bolsas de cadáveres", dijo Rod Vingle, un banquero en Cranberry Township.
"Al principio apoyé la guerra, y he estado vacilando".
En todo el país, es la ausencia de la amenaza que se suponía que representaba Iraq la que más preocupa de Dale Blake, 42, un obrero de la construcción de Los Angeles.
"Cuando empezó esto, nos hablaban de armas nucleares, armas biológicas, gases, todo tipo de cosas", dice Blake. "Por supuesto, yo pensaba que debíamos deshacernos de ese tipo de cosas. Pero ahora sabemos que todo eso eran tonterías, y creo que me equivoqué. Pero quizás me equivoqué porque nos mintieron desde el principio. ¿Vamos a retirarnos ahora? Eso es lo que me gustaría saber".

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14 de agosto de 2005
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