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detenidos iraquíes son maltratados


[Kristin Roberts] Informe señala reiteradas prácticas de abusos y maltratos en cárceles iraquíes.
Washington, Estados Unidos. Detenidos iraquíes son rutinariamente golpeados, sometidos a la privación de sueño, a sostenerse en posiciones de estrés y otras formas de maltratos por interrogadores norteamericanos, de acuerdo a un informe de Human Rights Watch dado a conocer el sábado, que ofrece una versión de primer mano de tres ex soldados.
El grupo de observación de Estados Unidos dice que su informe desmiente los alegatos del gobierno de que el maltrato de detenidos es producto de conductas aberrantes y no autorizadas de parte de los militares.
El informe incluye relatos de los ex soldados que dicen que los detenidos eran regularmente golpeados, privados de sueños y obligados a sostenerse en posiciones difíciles -prácticas que salieron a luz hace dos años cuando empezaron a circular fotografías de abusos físicos y humillaciones sexuales en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.
"Esos relatos desmienten las aseveraciones del gobierno norteamericano de que las torturas y abusos en Iraq eran prácticas no autorizadas y excepcionales -al contrario, eran prácticas autorizadas y de uso común", dice John Sifton, autor del informe y investigador jefe del grupo en temas de terrorismo y contraterrorismo.
Sin embargo, un portavoz del ministerio de Defensa, dijo que se han realizado 12 revisiones y ninguna constató que el Pentágono haya promulgado una política que condonara, autorizara o alentara los abusos.
"El tratamiento normal de los prisioneros es y ha sido siempre humano", dijo el teniente coronel Mark Ballesteros, portavoz del Pentágono.
Human Rights Watch dijo que sólo podía documentar los abusos cometidos por los soldados desplegados en Iraq hasta abril de 2004.
Estados Unidos ha sido criticado internacionalmente por la detención indefinida de prisioneros en la base naval de Bahía Guantánamo, Cuba, y por los maltratos físicos y abusos sexuales de los detenidos en Abu Ghraib.
Sin embargo, el gobierno de Bush dice que trata de manera humana a los prisioneros. El Pentágono reconoció antes este mes que los detenidos por los militares norteamericanos están protegidos por un artículo de las Convenciones de Ginebra que prohíben el trato inhumano.
Pero Human Rights Watch dice que la insistencia del gobierno estadounidense en que las prácticas de abusos no eran autorizados ni normales y la incapacidad de los militares de responsabilizar a los jefes ha impedido investigar el tratamiento de los detenidos.
El informe del grupo ofrece instancias de abusos en tres cárceles de Iraq.
El ex interrogador del ejército, Tony Lagouranis, dice en una versión que las técnicas de abusos eran un lugar común en una cárcel de Mosul, donde estuvo asignado desde febrero a abril de 2004.
Lagouranis dijo que le dieron las reglas de interrogatorio en una tarjeta que según Human Rights Watch, entre otros métodos de coerción, autorizaba el uso de perros, la exposición a temperaturas altas y bajas, la privación del sueño y los ejercicios forzados.

23 de julio de 2006
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buscando opciones en iraq


[David Ignatius] Presidente Bush debe decidir entre opciones limitadas.
Después de las elecciones del martes, el presidente Bush deberá tomar una de las decisiones más difíciles de su mandato cuando trate de diseñar una estrategia para hacer frente al desastroso caos en Iraq. Tendrá que hacer lo que ha veces le ha sido lo más difícil: hacer una opción definitiva entre las contradictorias recomendaciones de sus consejeros.
El inminente debate sobre política exterior será modelado por las recomendaciones del bipartidista Grupo de Estudio de Iraq, encabezado por el ex ministro de asuntos exteriores James A. Baker III y el ex diputado Lee Hamilton. Pero también reabrirá los conflictos básicos que han surgido en el último año sobre la estrategia en Oriente Medio -que opone al ministerio de Asuntos Exteriores de Condoleezza Rice, al despacho del vice-presidente Cheney.
Para Bush probablemente la pregunta central estará en el centro de las recomendaciones de Baker-Hamilton: ¿La mejor esperanza que tiene Estados Unidos para estabilizar Iraq es un amplio esfuerzo para resolver las tensiones en Oriente Medio, incluyendo el conflicto árabe-israelí? Este enfoque regional comprehensivo de Iraq es controvertido por dos razones: Estados Unidos tendría que involucar a los pesados vecinos de Iraq, Irán y Siria; y tendría que presionar a Israel para que hiciera concesiones a los palestinos como parte de un acuerdo de paz más amplio.
Un indicio de que el gobierno (o al menos una parte de él) está considerando un enfoque semejante, se advirtió el 15 de septiembre en un discurso de Philip Zelikow, consejero de Rice, en una reunión del Washington Institute for Near East Policy. Habló sobre la necesidad de mantener una coalición de europeos y árabes moderados para resolver problemas como Iraq e Irán, y luego instó: "Lo que unirá a esa coalición y la mantendrá unida es la convicción de que se están tratando los problemas árabe-israelíes". Su discurso condujo a Shmuel Rosner, el principal corresponsal del diario israelí Haaretz, a preguntarse en su bitácora: "¿Significa realmente un cambio importante en la postura norteamericana en torno al conflicto árabe-israelí?"
Baker sería el catalista ideal para un enfoque regional semejante, en parte porque ya hizo ese trayecto antes con la conferencia de paz de Madrid en 1991. Esa conferencia reunió a las principales potencias globales y regionales para apoyar una ronda de acuerdos de paz que se concretó en un tratado entre Israel y Jordania, negociaciones entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina, los acuerdos de Oslo entre Israel y los sirios y, finalmente, los acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina. Para empezar a explorar la posibilidad de un nuevo diálogo regional, Baker ya se ha reunido en privado con diplomáticos iraníes y sirios.
Algunos conservadores están nerviosos con Baker. Hace unas semanas un empleado del Consejo de Seguridad Nacional comentó agriamente que Baker no era el ministro de asuntos exteriores y que no hablaba a nombre de Bush. Y el presidente mismo, aunque admira las capacidades de negociación de Baker, está preocupado de que un ex ministro de asuntos exteriores demasiado entusiasmado puede brincar en un avión hacia Teherán mañana mismo, si se aprobaran sus propuestas.
Gran Bretaña ha estado escudriñando las aguas para una aproximación regional. Sir Nigel Sheinwald, el más importante asesor en política exterior del primer ministro Tony Blair, visitó Damasco esta semana para una serie de encuentros con el presidente sirio Bashar al-Assad y sus jefes de inteligencia. Sheinwald también visitó Washington una semana antes de planear el viaje con altos funcionarios de gobierno que, aunque escépticos en cuanto a lo que pueda lograr la comitiva, sí la bendijeron.
Sheinwald expuso una serie de preocupaciones británicas y norteamericanas, incluyendo la participación de Siria en proveer de una base a los insurgentes iraquíes y las recientes amenazas sirias de desestabilizar al gobierno libanés del primer ministro Fouad Siniora. Aunque el encuentro no produjo ningún avance importante, se dijo que la atmósfera ha sido mejor de lo que se esperaba, y hay esperanzas de futuras conversaciones sobre problemas de seguridad.
Funcionarios de gobierno están mudos sobre los planes de contactos con Irán. Pero está claro que están buscando una manera de acercarse al régimen iraní y explorar temas de preocupación mutua, empezando por la deteriorada situación en Bagdad.
El nido de avispas en el centro de Oriente Medio es Iraq. En cuanto a este tema central, el gobierno está explorando una amplia gama de opciones, desde cambios en la estrategia militar básica hasta a quién nombrar como el próximo comandante del comando central. El gobierno pensaba convencer al general de la Marina James Jones, el comandante de la OTAN en proceso de retirarse, para que aceptara esa función. Sería una elección popular dentro y fuera de las fuerzas armadas, pero se dice que tiene reservas.
Los israelíes están observando cuidadosamente el debate sobre política exterior en Washington. Existe preocupación de que el gobierno pueda estar tratando de hacer de Israel el chivo expiatorio de los problemas de Estados Unidos con Iraq e Irán. Pero varios de los israelíes más cercanos al primer ministro Ehud Olmert dicen en privado que el actual vacío de poder en la región perjudica sobre todo a Israel y que Estados Unidos debe recuperar su ímpetu estratégico, incluso si eso significa hablar con sus adversarios. Hay que mantener la sintonía para ver si Bush opta por una ‘sorpresa de noviembre'.

thttp://blog.washingtonpost.com/postglobal

isdavidignatius@washpost.com

3 de noviembre de 2006
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©traducción mQh
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eua reconsidera estrategia


[Louise Roug] Para poner fin a violencia. Un general califica de "desalentadora" la campaña de Bagdad y dice que los oficiales están preocupados.
Bagdad, Iraq. Un alto portavoz militar norteamericano en Iraq reconoció el jueves que la publicitada campaña de seguridad de fuerzas iraquíes y estadounidenses no ha logrado reducir la violencia en la capital y calificó los resultados de "desalentadores".
En las primeras tres semanas del mes sagrado musulmán de Ramadán, que empezó a fines de septiembre, los atentados en Bagdad aumentaron en un 22 por ciento, según declaraciones del general de división William B. Caldwell IV, que dijo que los estrategas militares debían volver a la pizarra.
"Obviamente estamos muy preocupados sobre lo que estamos viendo en la ciudad", dijo Caldwell. "Vamos a dedicar mucho tiempo a revisar el plan de seguridad de Bagdad. Nos estamos preguntando si todavía se dan las condiciones según las cuales diseñamos y planeamos el primer plan, o si las condiciones han cambiado y el plan necesita ser modificado".
A pesar de la operación conjunta lanzada en junio, la violencia religiosa entre sunníes y chiíes continúa imperturbable. Y las tropas norteamericanas se han convertido en un blanco preferido, dijo Caldwell. Dijo que los combatientes paramilitares iraquíes estaban atacando más frecuentemente a las tropas norteamericanas debido a las inminentes elecciones estadounidenses, en las que la guerra de Iraq y las bajas norteamericanas son temas claves.
Caldwell dijo que al menos 73 soldados estadounidenses habían muerto en lo que va del mes, lo que coloca a octubre como uno de los meses más mortíferos para las fuerzas norteamericanas desde la batalla de Faluya en 2004.
Los militares norteamericanos también anunciaron que el miércoles murieron un marine y dos soldados norteamericanos. El martes perecieron en combate diez soldados estadounidenses.
El jueves, siete atacantes kamikaze actuaron en el norte de Iraq, atacando a tropas americanas e iraquíes y civiles. Los atentados con bomba mataron al menos a 20 iraquíes, dejando a ochenta heridos. En las explosiones no se informó de bajas norteamericanas.
En otros lugares de Iraq murieron al menos treinta iraquíes en ataques.
La mayoría de las bajas norteamericanas este mes ocurrieron en Bagdad, a pesar de la campaña de seguridad destinada a reducir los asesinatos sectarios en la capital.
En julio, el general de ejército George W. Casey Jr. ordenó un extenso despliegue de unos cuatro mil soldados de la Brigada Stryker 172, desplazándolos desde el norte de Iraq para reforzar la campaña bagdadí. En total, se agregaron unos doce mil soldados americanos e iraquíes como parte de un estricto plan para realizar allanamientos casa a casa en la ciudad y desarmar a las milicias chiíes y sunníes.
En esos momentos, el embajador norteamericano Zamay Khalilzad, en respuesta a preguntas de periodistas por e-mail, dijo que la ofensiva "contribuirá a definir el futuro de Iraq y el futuro de Oriente Medio".
Agregó que "Estados Unidos simplemente no puede lograr sus objetivos de un Iraq democrático, seguro y estable si continúan estos inaceptables niveles de violencia que hemos tenido en Bagdad en los últimos meses".
Pero a pesar de la adición de miles de tropas fuertemente armadas, el derramamiento de sangre continúa. En la morgue central de Bagdad los trabajadores han recibido miles de cuerpos; la mayoría de las víctimas fueron ejecutadas y mostraban signos de tortura.
En septiembre, el ministro iraquí de Salud informó que en Bagdad habían sido asesinados más de 2.660 civiles. En comparación, en mayo, justo antes de la ofensiva, sufrieron muertes violentas unas 2.150 personas.
"Solamente en Bagdad hemos visto un aumento de un 22 por ciento en los ataques durante las tres primeras semanas del Ramadán, en comparación con las tres semanas de antes del Ramadán", dijo Caldwell.
El jueves en Dora, uno de los primeros barrios que los comandantes norteamericanos declararon "barrido" como parte de la campaña de represión, los rebeldes hicieron detonar al menos una bomba dirigida contra la policía y en otro lugar de la comuna predominantemente sunní un grupo de hombres armados atacó a los agentes, matando a cuatro de ellos, en un atrevido ataque contra una comisaría de policía.
Los ataques en Dora aumentaron en promedio de 3.8 por día en el verano, a 6.5 por día entre el 24 de septiembre y el 10 de octubre, de acuerdo a los militares norteamericanos. Esta semana, dijo Caldwell, las tropas americanas volvieron a la comuna a tratar de restaurar el orden.
Parte del problema con la operación de seguridad, dijeron oficiales, es que se ha concentrado en desarmar los barrios musulmanes sunníes al oeste del río Tigris, ignorando las zonas musulmanas chiíes del este.
Entrar en los barrios chiíes es considerado políticamente delicado.
En privado los oficiales norteamericanos dicen que las milicias chiíes, algunas de ellas supuestamente afiliadas a las fuerzas de seguridad del gobierno iraquí, son responsables de la mayor parte de los ataques tanto contra tropas norteamericanas como contra civiles sunníes. Pero a menudo los comandantes son bloqueados cuando persiguen a las milicias chiíes, especialmente la milicia del clérigo antinorteamericano Muqtada al-Sáder, cuyo partido político cuenta con 30 escaños en el parlamento.
Antes esta semana, el primer ministro Nouri Maliki, chií, ordenó la liberación del jeque Mazen Saedi, un importante miembro de la organización Sáder que había sido arrestado por tropas norteamericanas por sospechas de ‘actividades ilegales', confirmó Caldwell el jueves. No especificó los delitos que se sospecha que cometió Saedi.
Maliki depende del apoyo de Sáder y en varias ocasiones ha intervenido para proteger al grupo del clérigo chií.
Agrava la situación que las fuerzas de seguridad iraquíes dominadas por los chiíes han estado plagadas de problemas, incluyendo acusaciones de tener vínculos con las milicias y una alta tasa de bajas. De los 312 mil hombres de las fuerzas de seguridad iraquíes, han muerto en acción unos ocho mil; 16 mil han resultado heridos.
Caldwell también reconoció que los rebeldes sunníes todavía eran capaces de montrar mortíferos ataques contra las tropas estadounidenses en la capital.
"Hemos visto una tremenda recuperación de algunos elementos sunníes extremistas", dijo el general. "Se trata principalmente de las zonas sunníes donde hemos encontrado a extremistas y a elementos de Al Qaeda".
Aunque Bagdad es el centro de la violencia, los rebeldes continúan atacando en todo el país.
En Mosul, una ciudad al norte de Iraq, estallaron el jueves seis coches bomba cerca de convoyes norteamericanos y comisarías de la policía iraquí en ataques coordinados que costaron la vida al menos a diez iraquíes. Otros 20 resultaron heridos, dijeron oficiales.
Uno de los terroristas amarró los explosivos a un camión cisterna y los hizo detonar frente a un edificio de la policía en el centro de Mosul. Otros dos terroristas atacaron patrullas norteamericanas, dijo Caldwell.
En respuesta al estallido de violencia, dijo, las autoridades locales cerraron todas las entradas a la ciudad y decretaron un toque de queda.
En la ciudad mixta de Kirkuk, también en el norte, un terrorista en un coche bomba hizo detonar los explosivos frente a un banco, matando a diez personas e hiriendo a otras sesenta, de acuerdo a las autoridades locales.
Otra bomba explotó cerca de un convoy que transportaba al jefe de la policía local, que sobrevivió el atentado. Una tercera bomba en la ciudad impactó en una patrullera, hiriendo a tres agentes, dijeron las autoridades.
En otro lugar en Kirkuk, un coche bomba mató a dos soldados iraquíes.
En Bagdad murieron al menos nueve personas y fueron encontradas muertas.
Justo al sur de la capital, hombres armados abrieron fuego contra el séquito de vehículos del ex vice-primer ministro y antiguo favorito del Pentágono, Ahmad Chalabi cuando volvía de un funeral en Nayaf. Según informó la policía, uno de sus guardaespaldas resultó herido.
En Khalis, al norte de Baqubah, una bomba estalló frente a una panadería, matando a siete personas.
En la sureña ciudad de Basra, tres personas murieron en varios ataques y se dispararon proyectiles contra bases británicas y el aeropuerto de la ciudad.
También en el sur, milicianos chiíes vestidos de negro irrumpieron en la petrolera ciudad de Amarah, provocando entre enfrentamientos tras el asesinato del jefe provincial de inteligencia el día anterior y el secuestro en venganza del hermano del jefe de una milicia. El director de inteligencia, el coronel Ali Qassam Tamimi, murió junto a cinco de sus guardaespaldas al estallar una bomba improvisada.
Indignados familiares tribales acusaron a la milicia Al Mahdi del clérigo chií Sáder del asesinato. Se vengaron secuestrando al hermano del jefe local de la milicia, amenazando con matarlo a menos que el Ejército Mahdi devuelva ho al atardecer al hombre que colocó la bomba casera.
En lugar de eso, milicianos fuertemente armados de Al Mahdi irrumpieron en la ciudad, ocupando las comisarías de policía y ordenando a los habitantes a permanecer en sus casas.
Los agentes de policía locales se atrincheraron en sus comisarías mientras los milicianos los atacaban con rondas de mortero y lanzagranadas. En los enfrentamientos murieron al menos siete personas; cinco resultaron heridos.
"Ahora Amarah está completamente controlada por las pandillas del Ejército Mahdi", dijo un médico en la ciudad, que pidió conservar el anonimato. "Ahora están atacando el cuartel general de la policía".
Los militares británicos evacuaron la provincia de Basra durante el verano, dejándola bajo el control de las fuerzas de gobierno.

louise.roug@latimes.com

Borzou Daragahi y Raheem Salman en Baghdad y corresponsales en Irbil, Baqubah y Kirkuk contribuyeron a este reportaje.

20 de octubre de 2006
©los angeles times
©traducción mQh
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milicia chií ocupa ciudad


[Louise Roug] Aunque brevemente, la ciudad de Amarah, en el sur de Iraq, fue ocupada por milicia chií.
Bagdad, Iraq. Hoy el gobierno nacional envió a una delegación de alto nivel a la sureña ciudad de Amarah después de que milicianos chiíes la ocuparan tras dos días de combate y volaran varias comisarías de policía, haciendo huir a los agentes, dijeron testigos y oficiales.
Los agentes se atrincheraron en sus comisarías para hacer frente a los atacantes, pero finalmente huyeron tras quedarse sin municiones. Los milicianos, seguidores del clérigo chií Moqtada al-Sáder, ocuparon entonces las comisarías. En los combates murieron al menos 15 personas, y 90 resultaron heridas. Otras siete murieron ayer.
Sáder también envió representantes a la ciudad, de acuerdo a personeros de su organización.
La ofensiva de la milicia Ejército Mahdi de Sáder, destaca lo difícil que ha sido para el gobierno central y sus fuerzas de seguridad controlar a las milicias chiíes tanto en la capital como en el sur.
El primer ministro Nouri Maliki visitó a Sáder a principio de la semana en la ciudad santa de Nayaf para pedirle su apoyo en la represión de las bandas de milicias armadas que matan con total impunidad. Pero Maliki está siendo obstaculizado en sus tratos con el clérigo antinorteamericano del que depende por su apoyo político. El partido de Sáder controla 30 escaños en el parlamento.
En Amarah, su milicia transmitió por altavoces varios mensajes victoriosos cuando en agosto pasado se retiraron de la ciudad las tropas británicas.
"Esta es la primera ciudad iraquí que ha expulsado al invasor", decía un anuncio. "Tenemos que celebrarlo".
La abrupta retirada británica fue seguida inmediatamente de choques entre milicianos y soldados iraquíes, y un amplio saqueo y puesta a fuego de su base por saqueadores que portaban fotografías de Sáder.
El conflicto actual estalló tras el asesinato del director provincial de inteligencia antes esta semana, que murió junto a cinco de sus guardaespaldas en un atentado. Miembros de su tribu apuntan a la milicia de Sáder, y se vengaron secuestrando al hermano del cabecilla del Ejército Mahdi de la localidad.
Como en otras partes del sur, la situación de seguridad se ha deteriorado últimamente en esta ciudad de 300 mil habitantes, a unos 320 kilómetros al sudeste de Bagdad.
Cuando llegaron aquí las tropas británicas, el sur de Iraq era un lugar relativamente pacífico y las tropas patrullaban las calles sin chalecos antibala, llevando sombreros blandos en lugar de cascos. Pero la calma se evaporó poco a poco a medida que empezaron a actuar las milicias chiíes.
Para agosto de este año, justo antes de su partida, las tropas británicas en la base de Amarah eran constantemente atacadas con morteros y proyectiles.
En esa época, los oficiales dijeron que la retirada tenía por objeto liberar a tropas británicas para patrullar la frontera iraní y entregar a fuerzas iraquíes el control de la seguridad regional.

roug@latimes.com

Raheem Salman en Baghdad y un corresponsal especial en Amarah contribuyeron a este reportaje.

20 de octubre de 2006
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gobierno quiere matar a saddam


[Bushra Juhi y Jamal Halaby] Al-Maliki cree que muerte de Saddam ayudaría a terminar con la resistencia.
Bagdad, Iraq. El primer ministro de Iraq dice que la ejecución de Saddam Hussein ayudaría a debilitar a la resistencia en momentos en que en el juicio del ex presidente se presentaron el jueves más testimonios sobre los ataques con gas venenoso contra pueblos kurdos hace dos décadas.
El primer ministro Nouri al-Maliki dijo que esperaba que el juicio, que empezó en agosto, no durara demasiado y que "pronto se dictará la sentencia de muerte contra este tirano criminal, sus ayudantes y los asesinos que colaboraron con él".
"Definitivamente, su ejecución terminará con las ilusiones de los que están apostando con retornar al poder bajo la bandera de Saddam y del Partido Baaz", dijo al-Maliki a los periodistas el miércoles en Nayaf.
Saddam y seis otros acusados están siendo procesados por su participación en la Operación Anfal, una ofensiva militar contra los kurdos en 1987-1988. La fiscalía dice que fueron asesinados unos 180 mil kurdos y cientos de pueblos fueron arrasados.
Saddam y otro acusado son acusados de genocidio, pero todos ellos podrían ser condenados a muerte si son hallados culpables.
Saddam también está esperando el veredicto final de un primer juicio en conexión con la muerte de 148 aldeanos chiíes en Dujail tras un intento de asesinato contra él en 1982. Ese veredicto se espera que se dicte este próximo mes; de ser hallado culpable, puede ser condenado a muerte en la horca.
Los dos juicios están siendo cuidadosamente observados por el gobierno iraquí, que lucha contra la resistencia en la que los partidarios de Saddam juegan un importante papel.
Los partidarios de Saddam han mantenido durante mucho tiempo que los juicios son injustos y que el gobierno dominado por los chiíes ha interferido en el proceso judicial -acusaciones que los nuevos líderes iraquíes han desmentido.
Durante la sesión del jueves, dos testigos declararon que los aldeanos huyeron despavoridos después de un ataque con armas químicas en el norte de Iraq en 1988; algunos de ellos se refugiaron en las montañas donde los aviones de la fuerza aérea iraquí los bombardearon.
"La gente de mi pueblo gritaba que estaban contaminados con armas químicas", declaró el testigo Abdullah Saeed, un kurdo de 79 años.
"Subimos a los niños, mujeres y otras personas infectadas con las armas químicas en tres camiones, para que huyeran del pueblo", dijo Saeed, recordando ese día en abril de 1988 cuando las tropas de Saddam bombardearon dos pueblos vecinos, causando nubes de humo que se deslizaron hacia su casa.
Un segundo testigo del mismo pueblo de Jalmard dijo al tribunal que mientras él y otros aldeanos huían de la nube química hacia las montañas, aviones de la fuerza aérea iraquí los habían bombardeado.
"Mi sobrino y otro hombre murieron entonces, y dejamos sus cuerpos en las montañas", declaró Bakir Qader Mohammad, 72.
Saeed dijo que cuando la gente salía del pueblo en una caravana de camiones, las tropas de Saddam los detuvieron y llevaron a un centro de detención donde las condiciones sanitarias eran espantosas.
El testigo Mohammed dijo que el campo a donde fueron enviados en el sur de Iraq, Nugrat Salman, era tan malo que murieron cientos de personas por desnutrición y enfermedades como el cólera.
Saeed declaró que al menos 1.800 de los 7.000 prisioneros de Nugrat Salman murieron de desnutrición.
Cuando el juez presidente interrogó las cifras que mencionaba Saeed, este dijo: "Antes de ser liberados del centro de detención, uno de los prisioneros robó un documento donde se mostraba esa cifra".
Saeed dijo que después de que cortaran el agua en el campo de detención, un grupo de prisioneros se acercó a un gendarme llamado Hajjaj -al que otros testigos han acusado de maltratar a los detenidos.
"Fuimos a ver a Hajjaj a suplicarle que nos diera agua, pero nos dijo: ‘Cortamos el agua para que mueran, aquí han llegado ustedes a morir'".
El tribunal volverá a reunirse el 30 de octubre.
El miércoles otros dos kurdos contaron al tribunal cómo pudieron sobrevivir las masacres realizadas por guardias que los llevaron en camiones al desierto, diciéndoles que estaban siendo trasladados hacia otro centro de detención.
Un testigo dijo que él había caído en una zanja llena de cuerpos. Dijo que trepó fuera y corrió por entre pilas de cadáveres en el desierto, las fosas comunes de otras víctimas de la ofensiva.
Los dos testigos recordaron a compañeros de detención recitando oraciones islámicas antes de morir, pidiendo a Dios perdón por sus pecados cuando se dieron cuenta de que iban a ser matados a tiros.

Juhi informó desde Bagdad y Halaby desde Amán, Jordania.

19 de octubre de 2006
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cambios de estrategia en iraq


[Doyle McManus] Comisión dice que hay que reformar la estrategia en Iraq.
Washington, Estados Unidos. Una comisión encargada por el presidente Bush para explorar las opciones de Estados Unidos en Iraq intentará proponer, a principios del próximo año, cambios significativos en la estrategia del gobierno, dicen sus miembros.
Dos opciones que están siendo consideradas representarían cambios fundamentales de la estrategia norteamericana: la retirada gradual de las tropas estadounidenses, y la incorporación de los vecinos Irán y Siria en un esfuerzo común para detener la guerra.
Mientras sopesa las alternativas, la comisión de diez miembros encabezada por el ex ministro de relaciones exteriores James A. Baker III, se ha puesto de acuerdo en un principio.
"No se tratará de ‘mantener el curso'", dijo uno de los participantes. "Lo fundamental es que la actual estrategia norteamericana no está funcionando... Hay que buscar otra manera".
Si la comisión recomienda revisar la política de Bush en Iraq, podría estimular no solamente a los críticos de la actual estrategia, sino también a funcionarios de gobierno que han demandado cambios importantes.
"En nuestro informe habrá probablemente cosas que podrían no gustar al gobierno", dijo Baker en una entrevista por televisión la semana pasada.
No está claro lo dispuesto que esté Bush a cambiar su estrategia, que se concentra en reforzar la seguridad de Bagdad, adiestrar a las fuerzas de seguridad iraquíes y presionar al gobierno iraquí para que forje un acuerdo político entre las facciones en conflicto.
El progreso en estos frentes ha sido lento, y la semana pasada Bush dijo que estaba abierto a sugerencias.
"Mi actitud es: Si no está funcionando, deja de hacer lo que estás haciendo. Cambia", dijo Bush en una rueda de prensa.
Cuando se formó la comisión en marzo, algunos funcionarios de gobierno esperaban que resultara en la aprobación bipartidista de la política existente. Pero a medida que la violencia religiosa empeoraba en Iraq, más republicanos en el congreso -y algunos funcionarios de gobierno en privado- se muestran abiertos a alternativas.
La comisión Baker, llamada el Grupo de Estudio de Iraq, fue formada en respuesta a una propuesta de miembros del congreso. Sin embargo, Baker pidió y obtuvo el respaldo de Bush. Otros miembros son el ex diputado Lee H. Hamilton (demócrata de Indiana), que también fue el co-presidente de la comisión que investigó los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001; la juez retirada de la Corte Suprema, Day O'Connor; el ex diputado Leon E. Panetta, un demócrata de California que fue el jefe de estado mayor del presidente Clinton, y el ex director de la CIA, Robert M. Gates.
En sus sesiones recientes a puertas cerradas, la comisión se concentró en dos opciones redactadas por expertos externos del gobierno.
Una, titulada ‘Primero estabilidad', llama a continuar tratando de estabilizar Bagdad, aumentando los esfuerzos para atraer a los insurgentes a la vida política, e incorporar a Irán y Siria en planes para terminar el conflicto.
El otro, titulado ‘Redespliegue y contención', va más lejos. Propone una retirada en fases, gradual, de las tropas estadounidenses a bases fuera de Iraq donde estarían disponibles para atacar a organizaciones terroristas en cualquier parte en la región.
Los expertos también prepararon una opción titulada ‘Mantener el curso, redefinir el objetivo', y una alternativa instando a una rápida retirada norteamericana, pero la comisión parece tener poco interés en esos planes, dijeron los participantes.
Las opciones fueron reportadas primero la semana pasada por el New York Sun.
Baker y otros miembros de la comisión se negaron a confirmar la médula de las opciones y enfatizaron que la comisión no había tomado decisiones. Pero Baker comentó las ideas centrales de las deliberaciones de la comisión en varias entrevistas por televisión la semana pasada.
"Nuestra comisión cree que hay alternativas entre las opciones propuestas, las que se comentan en el debate político de ‘mantener el curso' y ‘terminar y retirarse'", dijo Baker.
El ex ministro de relaciones exteriores, que fue durante largo tiempo ayudante del ex presidente George H.W. Bush, dijo también que era partidario que acercarse a Irán y Siria.
"Personalmente creo que tienes que hablar con tus enemigos", dijo. "Ni los sirios ni los iraníes quieren un Iraq caótico... así que quizás hay alguna posibilidad de empezar algo a lo que esos países no se opongan".
Introducir a Irán y Siria en las negociaciones exigirá importantes cambios en la política norteamericana.
"Para incluirlos, necesitamos dejar de enfatizar cosas como la democracia y empezar a enfatizar cosas como la estabilidad y la integridad territorial", dijo James Dobbins, de la Rand Corp., ex enviado de Estados Unidos en Afganistán. "Tenemos que dejar de hablar de reformas. Es poco razonable pensar que puedes estabilizar Iraq y desestabilizar Irán y Siria al mismo tiempo".
El Grupo de Estudio de Iraq dijo que Dobbins era uno de sus asesores. Dobbins se negó a hablar sobre el trabajo de la comisión, y dijo que estaba dando una opinión personal. Otros participantes describieron las discusiones de la comisión a condición de no ser identificados porque Baker les pidió mantener en secreto las deliberaciones del grupo.
Baker, que promueve un nuevo tomo de sus memorias en una reciente ráfaga de entrevistas por televisión, incluyendo una aparición en ‘The Daily Show With Jon Stewart', de Comedy Central, defendió sus puntos de vista en temas que están siendo considerados por la comisión. También apareció en ‘"This Week With George Stephanopoulos', de la ABC, en ‘The NewsHour With Jim Lehrer', de la PBS, y en ‘The Charlie Rose Show', de la PBS.
Después de que la guerra publicitaria provocara los suaves refunfuños de otros participantes de la comisión, Baker canceló un desayuno programado con periodistas de la prensa escrita y rechazó una petición de entrevista del Times.
En sus entrevistas, Baker dijo que no apoyaba los llamados a una retirada temprana de las tropas norteamericanas. "Creo que si recogiéramos nuestras cosas y nos marcháramos enseguida, tendríamos la más grande guerra civil jamás vista", dijo.
También dijo que no estaba de acuerdo con las propuestas para dividir Iraq en tres estados de árabes sunníes, chiíes y kurdos. "La mayoría de los expertos con los que hemos hablado piensan que eso podría... gatillar la guerra civil", dijo.
Y en lugar de tratar de llevar la democracia a todos los países de Oriente Medio, dijo, Estados Unidos debería definir el éxito en términos de alcanzar "gobiernos representativos, no necesariamente la democracia".
Otro participante, que habló a condición de mantener el anonimato, dijo que la comisión estaba considerando si Estados Unidos debería advertir al gobierno iraquí de que "actuaran juntos o", una amenaza de retirar las tropas a menos que el gobierno haga mayores esfuerzos.
Un funcionario de gobierno dijo que no creía que la comisión revelara nuevas opciones de estrategia, pero dijo que la Casa Blanca acogería nuevas ideas.
"Si un grupo independiente como la comisión Baker puede proponer algunas buenas ideas, todos las estamos esperando", dijo, a condición de conservar el anonimato, debido a que su comentario no había sido aprobado.
Los participantes en el Grupo de Estudio de Iraq dijeron que un objetivo adicional era definir las opciones que republicanos y demócratas podrían respaldar.
La comisión debe reunirse nuevamente a mediados de noviembre. Espera entregar un informe a Bush, y al congreso y al público a principio de 2007.
Algunos miembros del congreso, entre ellos el presidente del Comité de las Fuerzas Armadas del senado, John W. Warner (republicano de Virginia), pidió a Baker entregar un informe después de la elecciones del próximo mes, pero se dice que Baker concluyó que necesitaba más tiempo para alcanzar un consenso bipartidista con recomendaciones significativas.
Baker y Hamilton observaron que la comisión ha consultado a más de 150 expertos, incluyendo a representantes de Irán y Siria, y que sus miembros pasaron cuatro días en Iraq este año.
También se ha informado de las labores de la comisión a funcionarios de gobierno.
"No puedes asistir a una de esas sesiones informativas y no tener la impresión de que las cosas están muy mal", dijo uno de los participantes. "Lo esencial es que no está funcionando. Lo miembros de la comisión lo saben. Y saben que no tienen el tiempo de su lado".

doyle.mcmanus@latimes.com

Paul Richter y Peter Spiegel contribuyeron a este reportaje.

15 de octubre de 2006
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terroristas anuncian califato


El Consejo de la Shura (consultivo) de los Muyahidín (guerreros santos), una alianza de organizaciones terroristas encabezada por Al Qaeda, anunció la creación en parte de Iraq de un estado islámico.
En un vídeo difundido hoy por la cadena qatarí Al Yazira, que no dio detalles de cómo ni cuándo lo obtuvo, un hombre, cuyo rostro aparece tapado digitalmente, dijo que "la 'Coalición de los Mutayibin' anuncia la creación del Estado de la Justicia y del Islam, que gobernará a la gente de acuerdo con la ley de Dios".
La formación tiene como objetivo "proteger nuestra religión y a nuestra gente", añade el hombre.
En el vídeo, el comunicante explica que el Estado Islámico de Irak incluirá las provincias de Al Anbar, en el oeste del país, Salahedin, noroeste, Diyala, noreste, Nínive, Kirkuk, norte, y parte de Babilonia y Waset, en el centro.
"Insto a los líderes tribales y a las personalidades de esas provincias a que proclamen a Abu Omar el Baghadadi como líder de este estado", agregó.
Bagdad, "capital del califato islámico" sería la capital del estado ya que "fue edificada por nuestros antepasados que no devolveremos más que con el precio de nuestra vida", añadió.
El hombre también dice que ese estado será "un escudo impenetrable para los habitantes sunníes de la tierra de Mesopotamia (Iraq)".
El anuncio de la creación de dicho estado llega "después de que los kurdos se aseguraran un estado en el norte y de que los 'rafidas' (término despectivo para referirse a los chiíes) hayan conseguido que se apruebe el federalismo para el sur y el centro de Iraq", añadió.
El pasado miércoles, el parlamento de Iraq aprobó un proyecto de ley que permitirá en el futuro la formación de regiones autónomas pese a la oposición de la minoría árabe sunní y a la ausencia de casi la mitad de los parlamentarios iraquíes.
En una sesión a la que sólo acudieron 138 diputados, de los 275 de los que consta la cámara iraquí, todos los presentes votaron a favor de la ley, que modifica el límite de las competencias que pueden gestionar las dieciocho provincias iraquíes.
Los kurdos gozan de autonomía en tres provincias del norte del país, mientras que parte de la mayoritaria población chií exige el control del sur del país, donde dicha comunidad es mayoritaria.
Entretanto, las autoridades iraquíes anunciaron hoy el aplazamiento, por tiempo indefinido, de la conferencia de reconciliación nacional que el 21 de octubre debían celebrar los principales líderes políticos del país.
El anuncio fue hecho a través de un comunicado del ministerio de estado iraquí para Asuntos del Diálogo Nacional, en que el se explica que la medida fue tomada "por razones ajenas a la voluntad del ministerio".
Esa conferencia es la tercera de la cuatro contempladas en el plan de reconciliación nacional promovido por el primer ministro de Iraq, Nuri al Maliki.
La primera y la segunda fueron realizadas el mes pasado con la participación de lideres tribales y representantes de organizaciones civiles, y la cuarta está dedicada a los clérigos de las distintos credos y sectas.

16 de octubre de 2006
©la nación
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soldados mataron a periodista


[Karla Adam y Kevin Sullivan] Juez de instrucción dice que soldados norteamericanos mataron ilegalmente a periodista británico.
Oxford, Inglaterra. Un juez de instrucción británico concluyó el viernes que tropas norteamericanas mataron ilegalmente a un periodista de la televisión británica durante la invasión de Iraq en 2003.
El juez Andrew Walker, tras una instrucción de ocho días, dijo también que trataría de procesar a los soldados norteamericanos responsables de la muerte de Terry Lloyd, un veterano periodista del canal de televisión británico ITN. Walker dijo que pediría al fiscal general de Gran Bretaña y director de la fiscalía "si se podían tomar medidas para llevar a justicia a los perpetradores".
El ministerio de Defensa norteamericano dijo en una declaración que las autoridades militares estadounidenses habían investigado el incidente y que los soldados norteamericanos habían "seguido las reglas de combate correspondientes".
Aunque "la muerte de periodistas en Iraq" ha sido "una desafortunada realidad", las tropas norteamericanas no los han "atacado nunca deliberadamente", ni a ellos ni a otros no combatientes, dice la declaración.
De acuerdo a un video proporcionado por las fuerzas armadas estadounidenses y declaraciones de testigos, incluyendo la de un camarógrafo de ITN que estuvo en el lugar de los hechos, Lloyd, 50, fue matado tras quedar atrapado en fuego cruzado entre fuerzas norteamericanas e iraquíes cerca de Basra, al sur de Iraq, el 22 de marzo de 2003.
El juez británico dijo que Lloyd fue herido en la espalda por soldados iraquíes que atacaron su vehículo. Lloyd fue trasladado a una furgoneta y estaba siendo transportado para recibir tratamiento médico cuando las fuerzas norteamericanas abrieron fuego contra el vehículo, matando a Lloyd de un balazo en la cabeza, concluyó Walker.
"No hay ninguna duda de que la furgoneta no representaba ninguna amenaza para las fuerzas estadounidenses", dijo Walker. "No hay ninguna duda de que disparar contra la furgoneta fue un acto ilegal".
Según la ley británica, el juez de instrucción investiga en casos de muerte violenta o de causas desconocidas.
Un intérprete libanés, Hussein Osman, también murió en el incidente, y el camarógrafo francés Fred Nerac está oficialmente considerado como desaparecido y se lo presume muerto. El camarógrafo de ITN, Daniel Demoustier, sobrevivió el incidente.
"En mi opinión, las tropas norteamericanas implicadas deberían ser procesadas por crímenes de guerra", dijo Demoustier tras la resolución.
La viuda de Lloyd, Lynn, calificó el incidente, en una declaración leída por su abogado, como "un crimen de guerra muy grave" y dijo que los soldados responsables deberían ser juzgados por homicidio.
David Mannion, editor jefe de ITN, dijo que el canal apoyaba las acciones de la familia. "Todos nosotros queremos y necesitamos saber la verdad", dijo. "Terry Lloyd murió en un acto ilegal cuando un marine norteamericano disparó directamente contra la furgoneta civil en la que Terry, ya herido gravemente, yacía impotente".
Ningún militar norteamericano declaró en la pesquisa, aunque varios de ellos enviaron declaraciones escritas. Walker determinó que esas declaraciones eran inadmisibles porque no tuvo la oportunidad de interrogar a los soldados que las habían escrito.
Oficiales norteamericanos proporcionaron un video realizado por un militar desde uno de los tanques norteamericanos implicados en el incidente. El video, que fue visto durante la pesquisa el jueves, muestra a dos vehículos en llamas, uno de los cuales era la furgoneta que trasladaba a Lloyd. Un médico forense experto en videos declaró que antes de ser entregado al juez, del video se habían borrado unos quince minutos.
La hija de Lloyd, Chelsey, dijo el viernes que todavía quedaban sin responder "muchas preguntas" sobre la muerte de su padre, incluyendo "¿por qué se borraron esos quince minutos?" La familia dice que cree que los minutos que faltan muestran el ataque contra el vehículo de Lloyd.
La mayor Kay Roberts, el oficial de la Real Policía Militar a cargo de investigar la muerte de Lloyd, declaró que ella preguntó a las autoridades militares estadounidenses por qué se había alterado el video. Dijo que ellos le aseguraron que "nos estaban dando todo lo que ellos tenían".
Lloyd era un veterano con 20 años de experiencia en ITN que había hecho viajes previos a Iraq y tenía una amplia experiencia como corresponsal en zonas de guerra, incluyendo Kosovo y Bosnia. En su resolución, Walker elogió a Lloyd y su equipo como "esa escasa raza cuyo profesionalismo y dedicación en medio de grandes peligros personales es y sólo puede ser admirada por aquellos que quedan atrás".

15 de octubre de 2006
©washington post
©traducción mQh
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