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quién está detrás de las muertes


[Ellen Knickmeyer] Oficial: escuadrones de la muerte están formados por guardias de los ministerios.
Bagdad, Iraq. El ministro del Interior de Iraq rechazó el viernes las acusaciones de que la policía y las fuerzas armadas iraquíes hayan jugado un papel importante en los escuadrones de la muerte a los que se acusa de la creciente violencia en Bagdad, diciendo que sólo un pequeño número de los capturados en allanamientos norteamericanos e iraquíes eran miembros de los militares o de la policía.
Jawad al-Bolani, hablando con un pequeño grupo de periodistas en Bagdad, responsabilizó al Servicio de Protección de Instalaciones, una enorme pero poco controlada fuerza de guardias del gobierno, que calculó en unos 150 mil efectivos.
"Toda vez que capturamos a alguno, es raro que se trate de un empleado de algún ministerio", dijo Bolani. Cuando lo son, "hemos descubierto que eran fundamentalmente del Servicio de Protección de Instalaciones, y unos pocos incidentes precisos, individuales, implicaban a funcionarios de los ministerios del Interior o de Defensa".
La violencia chií-sunní ha escalado en Bagdad desde mediados del verano. El ministerio de Salud informó el mes pasado que el número de asesinatos al mes aquí prácticamente se ha duplicado desde la primavera, llegando a 2.600 muertes. La mayoría de las víctimas fueron asesinadas a balazos y sus cuerpos arrojados en las calles, a menudo esposados, vendados y con signos de haber sido torturados.
Muchas de las víctimas son árabes sunníes. Los sunníes y algunos oficiales norteamericanos dicen que las milicias chiíes, a veces operando desde el interior de las fuerzas policiales chiíes, son responsables de la mayor parte de los asesinatos. Las víctimas de la violencia en Bagdad a menudo son secuestradas por hombres con uniformes de la policía y a veces en vehículos policiales, y más tarde encontradas muertas.
Bolani y su predecesor como ministro del Interior, Bayan Jabr, han ambos minimizado la posibilidad de la participación de la policía en los asesinatos nocturnos. "Tenemos un problema de apariencias", dijo Bolani el viernes, refiriéndose al papel de la policía en los asesinatos y en la infiltración de la policía por las milicias.
Los generales norteamericanos estuvieron entre los primeros en expresar públicamente la sospecha de que el Servicio de Protección de Instalaciones estaba jugando un papel clave en la creciente violencia religiosa. Los comandantes norteamericanos mismos fundaron la agencia poco después de la invasión norteamericana de 2003, con la intención de que fuera una fuerza de unos miles de hombres para proteger los edificios contra los saqueos.
Hoy el servicio ha crecido a un tamaño que rivaliza con las fuerzas estadounidenses en Iraq, aunque el control de los hombres del servicio está dividido entre los varios ministerios que deben proteger. La mayoría de ellos lleva uniformes similares o idénticos a los de la policía.
Bolan también dijo que las unidades de guardaespaldas asignados a funcionarios no especificados participaron en algunos de los asesinatos.
Bolani, como Jabr, ha sugerido repetidas veces que los asesinatos cometidos por pistoleros con uniformes de policía estaban siendo cometidos por impostores. El viernes repitió las promesas que hizo a principios de año de que la policía empezaría a usar pronto uniformes y vehículos que sería difícil duplicar.
Bolani también dijo que las fuerzas policiales están tratando de reformarse a sí mismas, mediante programas de readiestramiento y exigiendo juramentos de lealtad. Dijo que se necesitaban cambios importantes a nivel de comando en el ministerio del Interior mismo y que contaba con el respaldo del gobierno para introducirlos.
El gobierno de Iraq, dirigido por partidos religiosos chiíes que también controlan a las milicias, ha mostrado poca voluntad para hacerles frente.
Funcionarios del ministerio del Interior hablaban en serio sobre purgar a los "elementos corruptos" y han despedido por esa razón a unos tres mil empleados, dijo Bolani. Sus ayudantes dijeron que 1.228 de esos empleados habían sido sometidos a castigos administrativos, y Bolani dijo que diez a veinte por ciento de esos tres mil habían sido referidos para su posible procesamiento. Se negó a suministrar ejemplos de infracciones o a nombrar a los castigados.
Bolani, un aliado independiente de la coalición gobernante formada por los partidos religiosos chiíes, también dijo que tres de las milicias más grandes del país -las de los dos partidos kurdos más importantes y la del partido religioso chií de mayor influencia, el Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Iraq- estaban entre las que han sido integradas legalmente en las fuerzas de seguridad del país.
Dijo que una cuarta milicia importante, el Ejército Mahdi del clérigo chií Moqtada al-Sáder, junto a grupos insurgentes sunníes, estaban "fuera de la estructura política".
"No aprobamos la existencia de esas milicias", dijo Bolani refiriéndose al Ejército Mahdi y los insurgentes sunníes.

13 de octubre de 2006
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aprueban federalismo en iraq


[Qassim Abdul-Zahra] Parlamento iraquí aprueba ley federal.
Bagdad, Iraq. El parlamento dominado por los chiíes aprobó el miércoles una ley que permite la formación de regiones federales en Iraq, a pesar de la oposición de diputados sunníes y algunos chiíes que dicen que desmembrará al país y alimentará la violencia religiosa.
La coalición sunní en el parlamento y dos partidos chiíes trataron de impedir la votación sobre el proyecto de ley boicoteando la sesión el miércoles para mantener al cuerpo de 275 escaños lejos del quórum necesario del 50 por ciento.
Pero el quórum se alcanzó con 140 legisladores, que votaron sobre cada uno de los 200 artículos del proyecto de ley, aprobándolo unánimemente.
La ley incluye una disposición que estipula que las regiones no podrán ser formadas en los siguientes dieciocho meses, como una concesión a las preocupaciones sunníes.
La ley federal establece un sistema que permite que las provincias puedan unirse en regiones autónomas que tendrán considerable autonomía, un derecho adquirido en la constitución adoptada el año pasado mediante un referéndum nacional.
Algunos chiíes quieren crear una zona autónoma en sus territorios en el sur, muy similar a la región autónoma kurda en el norte de Iraq.
Pero los árabes sunníes se oponen fuertemente a las leyes federales, por temor a que divida a Iraq en mini-estados religiosos, entregando a chiíes y kurdos el control sobre las reservas de petróleo en el norte y sur del país y dejando a los sunníes en la zona central, empobrecida y carente de recursos. Algunos partidos chiíes -incluyendo la facción radical chií del clérigo Moqtada al-Sáder- también se oponen a las medidas por razones nacionalistas.
Otros detractores han advertido también que esa decisión podría exacerbar la violencia chií-sunní.
"Este es el principio del plan para dividir Iraq", dijo Adnan al-Dulaimi, líder del Frente Nacional de la Concordia, un grupo sunní, que boicoteó la votación junto con el partido de Sáder y el partido chií Fadila.
"Esperábamos que los problemas de la violencia religiosa fueran resueltos. Esperamos que no aumente la violencia", dijo al-Dulaimi.
El líder de la coalición chií que domina el parlamento, Abdul-Azziz al-Hakim, elogió la aprobación del proyecto y denunció a la oposición sunní al federalismo.
Dijo que la ley sería "un factor de unidad frente a los enemigos de Iraq -baazistas, saddamitas, delincuentes y takfiris [musulmanes extremistas]-, que rechazan el federalismo, como antes rechazaron la constitución". Los árabes sunníes votaron mayoritariamente contra la constitución aprobada en 2005 porque definía el sistema federal.
La ley describe el proceso para la formación de regiones, exigiendo que toda provincia que quiera unirse a una región realice un referéndum, si un tercio de los diputados provinciales lo solicita.
En septiembre, los partidos sunníes accedieron a que el proyecto de ley fuese presentado en el parlamento para ser votado después de llegar a un acuerdo con los diputados chiíes de que la ley no entraría en vigor sino de aquí a dieciocho meses y que se formaría una comisión para estudiar los cambios constitucionales que exigen los sunníes.
Sin embargo, los sunníes intentaron impedir la votación del miércoles, y los partidos chiíes les acusaron de romper el acuerdo. Durante la votación, algunos legisladores exigieron que la disposición de aplazar la entrada en vigor de la ley fuera anulada.
Pero al final la disposición de dieciocho meses fuea aprobada, aunque a regañadientes.
"No queremos traicionar el acuerdo, como hicieron los sunníes", dijo ante los legisladores Hadi al-Amiri, del partido de la organización chií Báder.
Al-Hakim dijo que los partidos chiíes estaban preparados para crear dos regiones con las nueve provincias chiíes del sur de Iraq.

11 de octubre de 2006
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víctimas de la guerra: 600 mil iraquíes


[Walter Oppenheimer] Más de 600.000 muertos en Irak desde 2003. Un estudio revela que los fallecidos de forma violenta han subido al 55% desde el inicio de la guerra.
Más de 600.000 iraquíes han muerto a causa de la violencia desde que Estados Unidos invadió el país en marzo de 2003, según un estudio publicado ayer en la edición electrónica de la prestigiosa revista médica británica The Lancet. El estudio, una actualización del que hace dos años puso de relieve que la invasión había provocado 100.000 víctimas, muchas más de las que entonces se admitían, señala ahora que la violencia va en aumento en Irak y que las tropas extranjeras son responsables de una de cada tres muertes violentas en el país. El informe, basado en una gran encuesta, revela que la tasa anual de mortalidad ha pasado de 5,5 personas por cada 1.000 habitantes en 2002 a una media de 13,3 por 1.000 en los 40 meses que han pasado desde la invasión.
El estudio ha sido financiado y ha recibido el ‘aval ético' del Comité de Investigación Humana de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg de Baltimore (Estados Unidos) y de la Escuela de Medicina de la Universidad Al Mustansiriya de Bagdad. Sus autores, Gilbert Burnham, Riyadh Lafta, Shannon Doocy y Les Roberts, subrayan que, aunque las cifras que ellos dan son muy superiores a los cerca de 50.000 muertos contabilizados por la ONG británica Iraq Body Count o los 30.000 admitidos por la Administración de Bush, la evolución de estos últimos datos desde la invasión en términos de crecimiento coincide con la evolución de los datos obtenidos por ellos.
Por ejemplo, las curvas de crecimiento del número de muertos facilitados por el Pentágono y los del Iraq Body Count siguen la misma pauta que las del estudio publicado en The Lancet, con la particularidad de que las cifras oficiales americanas, aunque 20 veces inferiores en número, crecen a una tasa aún más rápida que las de este estudio en los últimos 12 meses. La diferencia entre el estudio y los otros dos recuentos es que los científicos hacen una estimación estadística del número de muertos a partir de los datos de su encuesta comparados con la tasa de mortalidad antes del conflicto, mientras que los otros dos sistemas se basan en el recuento de cadáveres que llegan a las morgues.
Basado en entrevistas a más de 12.000 personas en todo el país, a partir de muestras aleatorias repartidas por Irak de acuerdo con el peso demográfico de cada provincia, el trabajo revela que la tasa anual de mortalidad ha pasado de 5,5 personas por cada 1.000 habitantes antes de la invasión, a una media de 13,3 por 1.000 en los 40 meses que han pasado desde la invasión. La población de Irak es de 25 millones. La tasa en los primeros seis meses de este año es de 14,2 por 1.000, confirmando la curva ascendente de las muertes violentas en el país.
Estas tasas ofrecen un resultado final de bajas muy superior a cualquiera de las cifras manejadas hasta ahora: "Estimamos que, como consecuencia de la invasión de marzo de 2003, han muerto alrededor de 655.000 iraquíes por encima de los que se podían esperar en una situación en la que no hubiera conflicto, lo que equivale a un 2,5% de la población en el área cubierta por el estudio", escriben los autores. "Nuestras estimaciones del ratio de mortalidad tras la invasión duplican los ratios medios de mortalidad, lo que de acuerdo con el Proyecto Sphere constituye una crisis humanitaria", añaden.
Los autores admiten que sus "estimaciones de muertos son mucho más altas que las facilitadas en Irak a través de medidas pasivas de vigilancia", pero advierten de que "esa diferencia no es una sorpresa". "Al margen del caso de Bosnia, no se conoce ninguna otra situación de conflicto en la que los sistemas de recuento pasivo den cuenta de más del 20% de las muertes medidas a partir de métodos basados en la población".
Los investigadores admiten que sus estimaciones pueden tener un margen de error hacia arriba o hacia abajo del 95%. Pero aunque eso ha hecho que en el pasado se descalificaran sus trabajos, en realidad no hace más que dar relevancia a sus cifras, si se tiene en cuenta que en el mejor de los casos el número de muertos provocados por la guerra sería de 392.979 y el máximo podría alcanzar los 942.636.
De los 655.000 muertos, unos 601.000 habrían sido víctimas de muerte violenta. Mientras antes de la invasión las muertes no violentas suponían el 98% del total y las violentas el 2%, tras la invasión el porcentaje de muertes violentas supone el 55% del total. Antes de la invasión, el 24% de los iraquíes morían por enfermedades cardiovasculares, el 18% por cáncer y otro 18% por enfermedades crónicas. Ahora la primera causa de mortalidad son los disparos de bala (31%) y la segunda las explosiones (22%), incluyendo los ataques aéreos y los coches-bomba.
El estudio achaca directamente a la coalición el 31% de las muertes violentas en Irak y subraya que, aunque proporcionalmente ha descendido la tasa de iraquíes muertos por la coalición, en términos brutos ha seguido aumentando. Los hombres en edad militar (entre los 15 y 44 años) son los que más posibilidades tienen de morir de forma violenta: suponen el 59% de los muertos.

11 de octubre de 2006
©el país
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eran enterrados vivos


[Bushra Juhi y Jamal Halaby] Mujer declara que en tiempos de Saddam Hussein, los guardias enterraban vivos a detenidos.
Bagdad, Iraq. Gendarmes de la época de Saddam Hussein acostumbraban a enterrar vivos a los detenidos y a mirar a las mujeres cuando se bañaban, disparando ocasionalmente sobre sus cabezas, declaró el lunes en el juicio por genocidio del ex presidente una mujer que fue prisionera.
Hablando en kurdo y traducida por un intérprete árabe, la testigo de 31 años recordó lo que vio cuando tenía 13 años y fue detenida durante una ofensiva de Saddam contra los kurdos a fines de los años ochenta.
Saddam y los otros acusados han sido formalizados por genocidio contra la población kurda de Iraq en una campaña que fue llamada Operación Anfal, en la que murieron unas 180 mil personas. De ser condenados, los acusados pueden ser sentenciados a la muerte en la horca.
La mujer, que declaró detrás de una cortina y cuyo nombre no fue revelado por temor a represalias, dijo que las fuerzas del gobierno iraquí destruyeron su pueblo kurdo en el norte de Iraq en 1988 y ella y otros miembros de su familia fueron encarcelados en el sur.
Un gendarme de la prisión al que identificó como Hajaj -cuyo nombre fue proporcionado por un testigo anterior en el juicio- "acostumbraba a arrastrar a las mujeres, con grilletes en pies y manos, para dejarlas bajo el abrasador sol durante varias horas".
"Los soldados nos miraban bañarnos", dijo la mujer. Los gendarmes también disparaban sobre la cabeza de las mujeres durante el baño.
La mujer dijo que varios de sus familiares desaparecieron durante la ofensiva contra los kurdos. "Conozco el destino de mi familia. Los enterraron vivos", declaró.
La fiscalía presentó al tribunal documentos que constatan que restos de los familiares de la mujer fueron encontrados en fosas comunes.
"Me gustaría preguntarle a Saddam: ‘¿Qué crimen cometieron esas mujeres y niños?'", dijo la mujer en el tribunal.
Saddam y los otros seis acusados permanecieron en silencio el lunes cuando se reanudó el juicio después de un lapso de 12 días. No fueron representados por sus abogados.
El juez presidente Mohammed Oreibi al-Khalifa impuso un receso después de una turbulenta sesión el 26 de septiembre en la que Saddam y los otros acusados fueron retirados del tribunal. El juez dijo entonces que quería dar tiempo a los acusados para que persuadieran a sus abogados que terminaran su boicot del juicio, o que buscasen a otros.
El domingo el abogado jefe de Saddam dijo que él y su equipo continuarían boicoteando el juicio en protesta por el alejamiento del primer juez presidente y la negativa del tribunal a dar tiempo a los abogados para estudiar miles de documentos.
El abogado Khalil al-Dulaimi dijo que la decisión de continuar con el boicot fue tomada después de que se reuniera con Saddam el 2 de octubre y debido a las "repetidas violaciones cometidas por el tribunal".
Un segundo testigo, el campesino de 41 años Abdul-Hadi Abdullah Mohammed, dijo el lunes ante el tribunal que su madre había muerto mientras estaba detenida y varios otros miembros de su familia desaparecieron en 1988 y suponía que habían muerto. "Hasta hoy no sé nada sobre el destino de mi familia", dijo.
El juicio fue pospuesto hasta el martes.

Bushra Juhi informó desde Bagdad y Jamal Halaby desde Amán, Jordania.

9 de octubre de 2006
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¿quién quiere ser policía en bagdad?


[John O'Neil] Bajas de la policía iraquí: cuatro mil, en dos años.
En los últimos dos años han muerto unos cuatro mil agentes de policía iraquíes, mientras otros ocho mil han resultado heridos, declaró hoy el general estadounidense a cargo del adiestramiento de las abatidas fuerzas policiales del país.
"Han pagado un alto precio", dijo el general de división Joseph Peterson. "Sin embargo, nos llegan reclutas todos los días".
El general Peterson dijo que las cifras cubrían las bajas desde septiembre de 2004 hasta hoy. Antes este año, un portavoz del general dijo a investigadores del congreso que en 2005 habían muerto 1.497 agentes de la policía iraquí, y 3.256 habían resultado heridos.
Durante gran parte de este año, las fuerzas de policía han remplazado a las tropas estadounidenses como el blanco de los ataques de los insurgentes, lo que aparentemente explica lo que parece ser una creciente tasa de bajas.
En una sesión informativa televisada desde Bagdad, el general Peterson reconoció que las fuerzas policiales y el ministerio del Interior, que las supervisa, están todavía plagadas por la corrupción y el sectarismo y que escasean buenos comandantes de unidades.
Pero señaló que varios desarrollos recientes justificaban el optimismo, incluyendo la decisión del ministro del Interior Jawad al-Bolani, la semana pasada, de suspender a la Brigada Número 8, una unidad policial de 700 miembros, después de que algunos de sus agentes se hicieran sospechosos de haber participado en el secuestro y asesinato de obreros sunníes de una planta elaboradora de carne.
El general Peterson dijo que se había arrestado al comandante de un batallón en un incidente, en el que su unidad estaba operando fuera de su zona autorizada, y que dos de los tres batallones de la unidad habían reprobado la inspección.
Los asesinatos y ejecuciones cometidos por los escuadrones de la muerte vinculados a las milicias religiosas son ahora la principal causa de las muertes de iraquíes, de acuerdo a los militares norteamericanos, y los líderes sunníes se han quejado amargamente sobre el hecho de que los asesinos chiíes operen bajo la cobertura de fuerzas dirigidas por el gobierno chií.
Bolani es considerado como una figura más independiente que su predecesor, y líder de uno de los principales partidos chiíes. El general Peterson calificó la suspensión de la Brigada Número 8 como el resultado de un "incidente aislado", pero dijo que Bolani "se da cuenta de que al interior de su ministerio hay individuos que se han unido a las fuerzas de seguridad legítimas de Iraq, pero conservando su lealtad a las milicias".
Interrogado sobre la percepción sunní de que la policía está dominada por los chiíes, el general Peterson dijo que las unidades de policía local debían reflejar la composición de la zona donde están asignadas. Dijo que la fuerza nacional de policía estaba compuesta en un 75 por ciento de chiíes y un 25 por ciento de sunníes, lo que refleja la composición del país, dejando fuera al Kurdistán, donde la seguridad es asunto del gobierno provincial.
La policía nacional será el foco de una nueva ronda de adiestramientos con el fin de mejorar la calidad de las fuerzas de seguridad, ahora que el objetivo de reclutar 188 mil agentes de policía se ha cumplido, dijo el general Peterson.
La fuerza fue creada para realizar operaciones paramilitares, y sus miembros necesitan aprender técnicas policiales básicas.
En general, Peterson enfatizó que se han hecho "tremendos progresos" desde que las fuerzas armadas estadounidenses declararan 2006 como el ‘año de la policía'.
Citó la provincia de Anbar, la inquieta región occidental largo tiempo dominada por los rebeldes sunníes. "Hace un año allá reinaba básicamente la anarquía", dijo el general Peterson. "Hemos limpiado el valle del río Eúfrates, y hemos visto cómo crecían las fuerzas policiales y se encargaban del control y asumían sus responsabilidades de manera admirable".
Pero enfatizó que resolver los problemas de la policía y restaurar el orden en Bagdad y alrededores y el país como un todo, tomaría tiempo.
"Es como construir un avión durante un vuelo", dijo en una entrevista con ABC News.
"A veces creo que les hemos fijado objetivos poco realistas a nuestros colegas iraquíes", continuó el general. "Son novatos y los hemos distribuido por todo Iraq. Les hemos dado líderes capaces, pero no es tan simple".

6 de octubre de 2006
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repensar la estrategia en iraq


[David S. Cloud] Plan de seguridad en Bagdad no incluye desarme de las milicias.
Washington, Estados Unidos. El presidente republicano del Comité de las Fuerzas Armadas del senado advirtió el jueves que la situación en Iraq estaba "descontrolando" y dijo que Estados Unidos debía considerar un "cambio de curso" si la violencia no se reducía pronto.
El presidente, el senador John W. Warner, de Virginia, expresó especial preocupación por el hecho de que el primer ministro Nuri Kamal al-Maliki aún no emprende acciones decisivas contra las milicias confesionales.
"Si esto no ocurre en dos o tres meses y no se controla este nivel de violencia, creo que es responsabilidad de nuestro gobierno determinar si no deberíamos cambiar de curso", dijo el senador Warner.
No especificó qué cambios serían necesarios en Iraq, pero dijo que los militares norteamericanos habían hecho lo posible por estabilizar Iraq y que no debía dejarse de lado ninguna opción. El senador dio una rueda de prensa en el Capitolio tras regresar de un viaje por Oriente Medio que incluyó una visita de un día a Bagdad.
Sus comentarios subrayan la creciente desazón entre los republicanos por la situación en Iraq. También parecen ser una advertencia al gobierno de Bush de que tiene que considerar otras opciones después de las elecciones de noviembre.
Warner, cuyo mandato como presidente del comité expira a fines de año, dijo que esperaba que su comité realizara audiencias en noviembre sobre opciones recomendadas por una comisión independiente, dirigida por el ex diputado Lee H. Hamilton, de Indiana, y el ex ministro de Asuntos Exteriores, James A. Baker III.
Warner dijo que la idea de dividir Iraq a lo largo de líneas étnicas y religiosas tendría "graves consecuencias" y se negó a endorsar la idea de fijar un calendario para una retirada gradual de las tropas estadounidenses.
En una rueda de prensa aparte, el senador Carl Levin, de Michigan, el demócrata más importate del comité, dijo que comunicó a funcionarios iraquíes durante el viaje que él prefería fijar una fecha para la retirada de las tropas.
Levin describió un plan que Maliki anunció el lunes para reforzar la seguridad en Bagdad como "muy flaco". El plan no incluye disposiciones para desarmar a las milicias religiosas, dijo.
Levin agregó que el embajador norteamericano en Bagdad, Zalmay Khalilzad, le dijo durante su visita que esos avisos eran un "mensaje útil" para Maliki, aunque el gobierno no respalda la idea.
"Creo que es hora de que el gobierno entregue ese mensaje", dijo, "porque es la única manera, creo, de cambiar la dinámica en Iraq".

5 de octubre de 2006
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desastre en la academia de policía


[Amit R. Paley] Proyecto de reconstrucción de academia de policía iraquí plagado de errores, fraude y mala calidad.

Bagdad, Iraq. Un proyecto de 75 millones de dólares para construir la academia de policía más grande de Iraq ha sido gestionado tan burdamente que el campus de la academia presenta serios riesgos de salud para los reclutas y podría ser parcialmente demolido, constataron investigadores estadounidenses.
La Academia de Policía de Bagdad proclamada como crucial en los esfuerzos de Estados Unidos para preparar a los iraquíes a que se ocupen de la seguridad del país, fue tan mal construida que los excrementos y la orina llueve de los techos sobre los barracones de los alumnos. En una habitación el agua gotea tan profusamente que la han apodado "la selva tropical".
"Este es el proyecto de seguridad civil más importante del país -y es un fracaso", dijo Stuart W. Bowen Jr., el inspector general especial para la reconstrucción en Iraq, una oficina independiente creada por el congreso. "La academia de policía de Bagdad es un desastre".
La oficina de Bowen dará a conocer el jueves un informe de 21 páginas, detallando los problemas más alarmantes en la planta.
Incluso en un proyecto de reconstrucción de 21 billones de dólares que se ha visto plagado de casos de corrupción y fraude, fallas en el adiestramiento y en el alojamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes son especialmente significativas debido a su impacto en lo que las fuerzas armadas norteamericanas han llamado su misión más importante aquí: preparar a los policías y soldados iraquíes de modo que los estadounidenses puedan marcharse.
Investigadores federales dijeron que los hallazgos del inspector general plantea serios interrogantes sobre si el Cuerpo de Ingenieros del ejército norteamericano ha fracaso en cuando a ejercer un control efectivo de la Academia de Policía de Bagdad o de los programas de reconstrucción en el país, a pesar de gravar a los contribuyentes con tarifas de gestión de al menos 4.5 por ciento del total de los costes de los proyectos. El Cuerpo de Ingenieros declaró el miércoles que ha iniciado una amplia investigación del proyecto de la academia de policía.
El informe es la acusación más reciente contra Parsons Corp., el gigante de la construcción norteamericano que recibió mil millones de dólares en una variedad de proyectos de reconstrucción en todo Iraq. Tras hacer la crónica de los fracasos previos de Parsons en la construcción adecuada de clínicas sanitarias, cárceles y hospitales, Bowen dijo que ahora piensa ejecutar auditorías de todos los proyectos de Parsons.
"Hay que contar la verdad sobre qué fue lo que no cumplió Parsons", dijo Bowen.
Una portavoz de Parsons dijo que la compañía no había visto el informe del inspector general.
La Autoridad Provisional de la Coalición contrató a Parsons en 2004 para transformar la Academia de Policía de Bagdad, una destartalada colección de edificios de los años treinta, en una planta moderna con capacidad para expandir el adiestramiento de 1.500 a 4.000 reclutas por lo menos. Según el contrato la compañía debía rehacer el campus construyendo, entre otras cosas, barracones de tres pisos para los alumnos, edificios de aulas y una instalación central para el lavado.
Mientras comandantes norteamericanos declararon 2006 como ‘el año de la policía', en un reconocimiento de su crucial papel a la hora de permitir una retirada de tropas norteamericanas, otros oficiales destacaron la Academia de Policía de Bagdad como uno de sus logros.
"Esta planta ha sido definitivamente una alta prioridad", dijo en un comunicado de prensa en julio el teniente coronel Joel Holtrop, de la División de Proyectos y Oficina de Contratación de la Región del Golfo del Cuerpo de Ingenieros. "Es muy emocionante ver que los cadetes se mudan a las nuevas edificaciones".
Sin embargo, las quejas sobre las nuevas instalaciones empezaron a fluir dos semanas después de que llegaran los reclutas a fines de mayo, dijeron oficiales del Cuerpo de Ingenieros.
El problema más grave fueron las instalaciones de tuberías de mala calidad, lo que provocó que los desechos de los retretes del segundo y tercer piso cayeran en cascada por todo el edificio. Una instalación eléctrica en una habitación dejó de funcionar porque se llenó de orina y materias fecales. Los residuos amenazan la integridad de los bloques de soporte, concluyeron los investigadores federales.
"Cuando pasamos por los pasillos, los iraquíes se acercaron corriendo y nos dijeron: ‘Por favor, ayúdennos. Hagan algo sobre esto'", recordó Bowen.
Phillip A. Galeoto, director de la Academia de Policía de Bagdad, escribió el 16 de agosto un memorándum catalogando al menos 20 problemas: instalaciones de ducha y cuarto de servicios que empezaron a filtrarse desde el primer día de uso, suelos de concreto y baldosas que sobresalían más de dos pulgadas del suelo, el agua cayendo por pasillos y escaleras debido a pendientes o desagües mal hechos en los cuartos de servicios, edificios de aulas con problemas con los fundamentos que causaron el hundimiento de las estructuras.
Galeoto observó que todo un edificio y cinco pisos de otros debieron ser cerrados para ser reparados, limitando la capacidad de la academia a 800 reclutas. Su memorándum también señalaba que la orina y las feces fluían por todo el edificio y, a veces, sobre los ocupantes de los barracones.
"Esta no es una lista completa", escribió, sino más bien una instantánea de "problemas a los que nos enfrentamos todos los días debido al trabajo incompleto o de mala calidad de los contratistas".
El contrato de Parsons, que finamente totalizó al menos 75 millones de dólares, fue terminado el 31 de mayo, "debido a presupuestos excedidos, demoras en la entrega y calidad deficiente", de acuerdo a un memorándum militar el 4 de septiembre. Pero antes que demandar a la compañía de Pasadena, California, el contrato fue terminado por "conveniencia del gobierno".
El coronel Michael Herman -subcomandante de la División Regional del Golfo del Cuerpo de Ingenieros, que se suponía que debía controlar el proyecto- dijo que los subcontratistas iraquíes contratados por Parsons fueron obligados a reparar los problemas en los edificios como parte de la garantía, sin costes para los contribuyentes. Dijo que se habían reparado cuatro de los ocho barracones.
Las fuerzas armadas norteamericanas accedieron inicialmente a llevar a un periodista del Washington Post en un recorrido de la planta el miércoles para examinar los problemas de construcción, pero la visita fue aplazada para el martes noche. Los investigadores federales que visitaron la academia la semana pasada, expresaron preocupación sobre la integridad estructural de los edificios y sobre la posibilidad de que los residuos fecales provoquen un estallido de tifus u otros problemas sanitarios.
"Quizás tengan que demoler todo lo que construyeron", dijo Robert DeShurley, ingeniero de la oficina del inspector general. "Tal como están, los edificios se están desmoronando".
Herman dijo que dudaba de que ese fuera el caso, pero que pensaba contratar a una firma de arquitectos e ingenieros para examinar las instalaciones. También planea investigar las preocupaciones formuladas por la oficina del inspector general de que el Cuerpo de Ingenieros del ejército no actuó adecuadamente en cuanto a los problemas de construcción señalados en los informes de control de calidad.
En la oficina del inspector general en Bagdad, una abrasadora tarde hace poco, varios investigadores federales expresaron su asombro de que se pudieran concentrar en un solo proyecto semejantes errores de construcción. Incluso en Iraq, dijeron, errores de esta magnitud son inusuales. Interrogados sobre si habían comparado los problemas en la academia de policía con otros proyectos que habían inspeccionado, las respuestas fueron rápidas.
"Las diferencias son importantes", dijo Jon E. Novak, asesor de la oficina del inspector general.
"Catastróficas", agregó DeShurley.
Bowen dijo: "Es lo peor".

28 de septiembre de 2006
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coalición iraquí en peligro


[Qassim Abdul-Zahra] Chiíes quieren cambios tras detención de guardia sunní.
Bagdad, Iraq. Políticos chiíes exigieron ayer cambios en el gobierno de Iraq, acusando a un partido árabe sunní de la coalición de tener vínculos con el terrorismo después de que se detuviera a un guardaespaldas de su presidente por sospechas de planificar atentados con bomba.
La disputa amenaza con provocar una crisis al interior del gobierno de unidad nacional del primer ministro Nouri al-Maliki, que está haciendo esfuerzos por contener la creciente campaña de asesinatos de chiíes y sunníes, que según el embajador norteamericano se cobran ahora más bajas mortales que los ataques de los rebeldes.
Tras la detención del guardaespaldas se decretó el domingo un precipitado toque de queda en Bagdad, prohibiéndose la circulación de transeúntes y vehículos. El toque de queda fue levantado ayer temprano.
Ayer murieron al menos 23 personas, y 21 cuerpos fueron encontrados en Bagdad o en el sur, muchos de ellos amarrados y con signos de haber sido torturados. En la tarde hombres armados irrumpieron en una planta de alimentos congelados de Bagdad y secuestraron a 24 obreros, dejando dos heridos. El ataque fue similar a ataques pasados en los que militantes han apartado a miembros de la confesión rival del grupo secuestrado para asesinarlos.
Los militares norteamericanos informaron también sobre la muerte en combate, el día anterior, de dos soldados norteamericanos en la provincia de Anbar, al oeste de Iraq, elevando al menos a 70 el número de bajas militares estadounidenses en septiembre, el segundo más alto en número de bajas después de abril, cuando murieron 76 soldados.
Tropas iraquíes respaldadas por asesores militares norteamericanos arrestaron a milicianos chiíes sospechosos de haber participado en secuestros y asesinatos.
En una balacera en la casa de uno de los sospechosos en Ciudad Sáder en Bagdad murieron una mujer y una niña, informó la policía iraquí.
Tras el incidente hombres indignados se reunieron en el lugar mostrando un retrato de un Cristo sonriente y con un dedo levantado en señal de aprobación que habría sido dejado por los soldados en la casa allanada, una acusación que fue rechazada por oficiales estadounidenses e iraquíes.
El retrato, conocido como ‘Buddy Christ', proviene de la película ‘Dogma', una sátira religiosa de 1999 en la que ‘Buddy Christ' forma parte de una campaña de la iglesia para mejorar la imagen de Jesús.
El portavoz militar norteamericano, el teniente corone Barry Jonhson, dijo que la foto era "más bien un ridículo intento" de desacreditar el allanamiento. No está claro cómo apareció en el lugar.
La potencial crisis de gobierno estalló después de que tropas norteamericanas arrestaran el viernes a un guardaespaldas de un político sunní, Adnan Dulaimi, diciendo que se sospecha que es el organizador de una célula asociada a al-Qaeda que estaba en "las últimas fases"para cometer atentados en la Zone Verde fortificada de Bagdad, el centro del gobierno y sede de las embajadas norteamericana y británica.
Dulaimi encabeza el Frente Iraquí de la Concordia, el principal partido sunní que obtuvo 44 escaños en el parlamento de 275 miembros y ocupa posiciones en el gobierno de Maliki, incluyendo un partidario en el ministerio de Defensa.
El gobierno también está compuesto por partidos chiíes asociados a las milicias acusadas del asesinato masivo de sunníes, y la detención amenaza con hacer naufragar los intentos de Malikik de fraguar una reconciliación entre los grupos religiosos que pudiera poner fin tanto a la violencia de las milicias como de los rebeldes.
"Tenemos dos opciones, o las milicias o el país. No permitiremos que se viole la dignidad de la nación", dijo el primer ministro chií ayer en una entrevista con Al-Hurra TV, que es financiada y dirigida por el ministerio de Asuntos Exteriores.
El embajador norteamericano Zalmay Khalilzad y el comandante de las tropas en Iraq, el general George Casey, trataron de contener la crisis, destacando en una declaración conjunta que "el individuo arrestado no tiene vínculos con la familia de al-Dulaimi, ni está conectado con él en cuanto a las actividades sospechosas del individuo".
Pero Baha el-Deen al-Araji, diputado del partido del clérigo radical chií Moqtada al-Sáder, acusó a los políticos chiíes de tener "lazos directos e indirectos con los saddamistas, takfiris [sunníes radicales] y terroristas".
Exigió una "remodelación significativa del gabinete" para cambiar los "ministerios de seguridad y de archivos de servicios públicos".
"Todos nuestros hermanos sunníes tienen grupos terroristas; este es un proceso de reconciliación destructivo", dijo a la Associated Press otro diputado sadirista, Nasser al-Saadi. "Debemos hacerles frente".
Dijo que si se demuestra que Dulaimi tiene vínculos con al-Qaeda, "debería ser tratado como terrorista". Los diputados dijeron que el parlamento debería discutir la detención en una sesión hoy.
Dulaimi negó toda conexión con los militantes y dijo que aquellos que trataban de difamar al Frente de la Concordia deberían "guardar silencio, porque todo factor que conduzca a exagerar este caso, pondrá en peligro todo el proceso de unidad nacional".

2 de octubre de 2006
©boston globe
©traducción mQh
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