resistencia cambia tácticas
[Steve Fainaru] Marines relatan dramático asalta en base cerca de Siria.
Husaybah, Iraq. El soldado de primera clase de la Marina, Joshua Butler, se sacudió los escombros del estallido de una camión suicida. Se tambaleó hacia el borde un su torre de vigilancia de tres pisos y miró la nube de humo blanco.
Butler, 21, de Altoona, Pensilvania, se quedó un momento sordo debido a la detonación, pero lo que pasó después lo recuerda con cinematográfica nitidez. El humo blanco se abrió para revelar un limpio y rojo camión de bomberos. Pasó a toda velocidad frente a un mural que dice a los viajeros Adiós del Iraq Libre' y se abalanzó directamente contra Butler, que disparó contra el camión hasta que este explotó a unos 40 metros de él.
Esta verídica pesadilla ocurrió el lunes de la semana pasada. El ataque en esta remota avanzada de la Marina en la frontera siria sólo causó lesiones leves, pero marcó un dramático cambio en los métodos de los insurgentes, que durante dos años han llevado a cabo ataques la mayor parte de las veces de golpe-y-fuga contra militares norteamericanos.
En entrevistas y en informes posteriores los Marines que defendieron exitosamente la base esa mañana describieron un sofisticado asalto en el que participaron entre 50 a 100 combatientes.
Los insurgentes distrajeron a los guardias de la Marina con bien dirigidos ataques con morteros y granadas, y luego lanzaron tres ataques suicidas sucesivos en un intento de volar la base y destruirla. El camión de bomberos tenía un conductor, un vigía y un parabrisas antibalas, y estaba cargado con docenas de galones de gas propano rellenos de explosivos. La detonación hizo llover metralla roja durante más de un minuto, y desgoznó puertas y agrietó los fundamentos de edificios en el interior de la base de la Marina.
El ataque "demuestra una resistencia extremadamente madura y capaz", dijo el mayor John Reed, oficial ejecutivo del Tercer Batallón, 2º Regimiento de la Marina, que comanda tropas norteamericanas. "Mostró su capacidad de preparar un ataque complejo muy rápidamente".
El ataque, junto con un ataque similar el 2 de abril contra la cárcel de Abu Ghraib gestionada por norteamericanos en el que quedaron heridos 44 soldados norteamericanos, presenta un nuevo reto a los militares norteamericanos, que quieren desgastar a la resistencia antes de transferir responsabilidades de seguridad a fuerzas iraquíes adiestradas por Estados Unidos. Jefes militares estadounidenses han expresado optimismo de que los rebeldes, mientras que están lejos de estar derrotados, se han degradado significativamente como fuerza combatiente; dijeron que desde las elecciones del 30 de enero los ataques habían sido menos frecuentes y menos efectivos.
El número de ataques diarios en ciudades como Bagdad y Mosul ha disminuido hasta en un 50 por ciento. Hasta hace poco, esos ataques habían sido en gran parte atentados con bombas improvisadas en las calles y coches-bomba dirigidos contra pelotones de vehículos militares norteamericanos que realizan cientos de patrullas al día.
Jefes militares norteamericanos dijeron que interpretaban el ataque como un intento desesperado de los insurgentes de influir de energía el conflicto. "Creo que están perdiendo, así que están intentando ataques más grandes para recuperar algo de la iniciativa", dijo el capitán de la Marina, Frank Diorio, comandante de la Compañía India en el Campamento Gannon, la base de la Marina cerca de la ciudad de Qaim en la frontera con Siria. "Reconozco sus méritos; están tratando de golpear fuerte. Esto lo volveremos a ver. Pero ahora lo sabemos y podemos hacerles frente".
Husaybah es un polvoriento foco de contrabando en las áridas extensiones del occidente de Iraq, un paisaje lunar desértico de tierra y rocas, con su visibilidad frecuentemente entorpecida por tormentas de arena. El Campamento Gannon está situado en la sección noroeste de la ciudad.
El perímetro norte de la base es la frontera siria, marcada por un barrera de tres metros de alto de sacos de arena y alambres de púas. Hacia el sur y este hay casas de cemento bajas y calles de tierra, vecindarios tan hostiles que los marines no pueden entrar sin exponerse a riesgos de ataques. La austera base ha sido bombardeada tan frecuentemente que los marines no dejan nunca sus barracas sin cascos y chalecos antibalas, incluso cuando van a los urinarios -tubos de mortero metidos en el suelo.
Salvo de Apertura
Aquí la batalla empezó hacia las 8:15 de la mañana, poco después de que el 2º Pelotón de la Compañía India instalara la guardia de turno para el perímetro este de la base. Cuatro proyectiles de morteros pasaron sobre la base e impactaron a unos 300 metros en territorio sirio, dijo el capellán Roy Mitros, el marine de guardia que se trepó a una torre para mirar dónde habían impactado.
Dentro en el Puesto 8, un búnker en la esquina sudeste de la base, los soldados de primera clase Joe Lampe, 22, de Lacey Township, Nueva Jersey, y Anthony Fink, 21, de Columbus, Ohio, empezaron a recibir informes de que otros puestos de guardia estaban siendo atacados esporádicamente. Entonces, a las 8:25 de la mañana un proyectil impactó en su búnker.
Lampe y Fink quedaron ilesos, pero el búnker se llenó con el polvo de docenas de sacos de arena de protección. "No se veía nada a una pulgada de distancia", dijo Lampe. "Oímos la explosión y luego todo fue polvo en torno a nosotros".
Momentos después, el soldado de primera clase Diego Naranja, 22, del municipio de Queens en la Ciudad de Nueva York, llamó por radio a una torre de vigilancia al norte del Puesto 8 para decir que había divisado a un camión volquete blanco avanzando hacia el norte por una calle de una vía que los militares norteamericanos llaman el West End. "Pero tan pronto como terminó de decirlo, todo detonó", dijo Lampe. "Fue entonces que hubo otra explosión. Esa explosión nos arrojó al suelo".
Fink dijo que estaba convencido de que los rebeldes concentraron el fuego contra el Puesto 8 como una maniobra de diversión. "No tengo ninguna duda", dijo. "Ellos sabían que era el puesto más cercano. Si nos mantenían ocupados, podían echar los camiones con explosivos a la calle". Naranja dijo que logró disparar varias veces contra el camión, que este desapareció pronto.
El camión volquete llegó a una bifurcación y dobló al oeste. Pasó por cuatro arcos de concreto y aceleró hacia la base, ubicada junto al cruce de la frontera. Los militares norteamericanos cerraron la frontera por razones de seguridad antes de las elecciones de enero y no había sido reabierto. El área ahora es un pueblo fantasma de puestos de aduana y casas de seguridad y una mural de cemento de 50 metros pintado con la bandera iraquí.
El volquete se dirigió hacia Butler, que estaba de guardia con uniforme de camuflaje en la torre 2. Butler abrió el fuego, y el camión viró hacia la izquierda y chocó contra un grupo de camiones que los marines habían aparcado juntos para bloquear el acceso a la entrada de la base. Entonces estalló el volquete, que puso a correr a Butler hacia el borde de la torre mientras los escombros de concreto caían sobre él.
El campamento Gannon estaba ahora bajo fuego. Morteros y proyectiles llovían sobre la base desde el sur y el este mientras la mayoría de los marines, todavía en la cama, corrían hacia la seguridad de los búnkeres.
Unos 45 segundos después de que explotara el volquete, su intención quedó clara. Era para servir como de ariete para limpiar la entrada de la base para que pasara el camión de bomberos.
El camión cisterna era algo así como un fantasma para la Compañía India. Los marines habían oído que los insurgentes podrían usar uno para un atentado suicida. Durante dos meses fueron advertidos por sus jefes de estar alertas ante camiones cisterna, pero nunca lo habían visto y algunos marines habían concluido que no era verídico.
Ahora el camión cisterna avanzaba a toda velocidad por el West End. "Cuando lo vi, se me paró el corazón", dijo el soldado de primera clase, Sebastián Lankiewics, 20, también de Queens. "Fue como estar mirando a la muerte en persona misma viniendo desde el condenado West End".
El camión de bomberos hizo la misma ruta que el camión volquete, doblando a la izquierda en la bifurcación, pasando por debajo de los arcos y avanzando a toda velocidad hacia la entrada de la base. Butler, que se había puesto de pie, lo pudo oír antes de verlo, el camión diesel se acercaba a toda velocidad envuelto en una nube de humo.
"Fue como una película", dijo. "Me recordó Arma mortal'. El humo lo ocultaba todo y justo entonces pasó como un bólido, como en la película". "El humo se esfumó de las ventanas. No podía creer lo que estaba pasando".
Repentinamente estaba encima de él y Butler pudo ver el interior del vehículo. "Había dos individuos en él", dijo. "Estaban vestidos de negro y las caras cubiertas con pañuelos. Pude ver la raya de sus ojos".
Butler disparó unas 100 balas contra el camión de bomberos. Como el volquete, había doblado a la izquierda antes de llegar a la entrada. Butler dijo que pensó que el conductor se había despistado por los disparos o fue incapaz de localizar la entrada.
El sonido de la explosión fue "realmente inexplicable, el sonido y la violencia", dijo Diorio, el comandante de la compañía. Aunque el camión de bomberos fracasó en penetrar la entrada, "ellos estaban básicamente dentro de nuestro perímetro", dijo. La detonación fue tan fuerte que Diorio temió lo peor.
Poco a poco empezaron a llegar informes en la red del pelotón.
"No hay bajas en el segundo pelotón".
"No hay bajas en el tercer pelotón".
"No hay bajas en el cuarto pelotón".
"Gracias, Dios mío", susurró Diorio para sí mismo.
"Estuvieron claramente cerca de causar un montón de daños", dijo. "Es por el lugar que escogieron para hacer explotar el camión. Si yo hubiera un elegido un lugar donde detonar un camión de bomberos lleno de explosivos, si yo tuviera que elegir un lugar, habría elegido precisamente ese".
Bienvenido a Iraq
El vehículo explotó cerca del mural con Bienvenido a Iraq', que absorbió parte de la explosión. Lo mismo hizo un enorme alero de metal ondulado que proporcionaba sombra a los vehículos que hacían cola en la frontera. Fue completamente eliminado, junto con un edificio bajo azul y blanco que también absorbió parte de la explosión.
Sólo tres marines resultaron heridos, ninguno de seriedad. Un trozo de metralla agujereó las gafas protectoras de Butler, pero no perforó el casco al que estaban conectadas.
El sargento primero Don Brazeal, 39, de Riviera Beach, Maryland, estaba en el puesto de comando de la compañía cuando explotó el camión de bomberos. También temió lo peor y corrió hacia el perímetro de la base. "Es una especie de instinto paternal el que se apoderó de mí", dijo. "Un montón de estos tíos son tan jóvenes como mis hijos. Pensé en ese momento que mis hijos tenían dificultades".
Brazeal llegó al Puesto 8 y vio a Fink disparando contra una docena de rebeldes. Estaban protegidos por una muralla al otro lado de la calle.
Brazeal cogió un lanzagranadas y se subió encima de una barrera de tierra, exponiéndose al fuego enemigo. Disparó el proyectil contra la muralla. Luego Fink hizo lo mismo. Entonces cesaron los disparos, dijeron.
Durante casi una hora llovieron sobre la base morteros y granadas lanzadas por lanzagranadas -los marines piensan que fueron unas 30. La unidad pidió la intervención de aviones de guerra F-18 y helicópteros de combate Cobra; los Cobra dispararon sus ametralladoras y misiles Hellfire contra los que un informe sobre el incidente describió como vehículos que transportaban armas. El fuego de armas ligeras en la base aligeró a las 9:30 de la mañana, pero continuó esporádicamente durante casi 10 horas.
Los marines dijeron que murieron 19 insurgentes, quedando 15 heridos, durante las 24 horas de combate. También murió un número desconocido de civiles.
Esta semana la ciudad siguió tensa. Los marines creen que han logrado una victoria decisiva, sólo templada por el hecho de que tuvieron que hacer frente a un rival más sofisticado que el que conocían.
"Estos tíos saben lo que están haciendo", dijo el teniente Ronnie Choe, 25, de Los Angeles, oficial de inteligencia del batallón. "No eran tipos cualquiera que decidieron atacarnos para no aburrirse".
20 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
Butler, 21, de Altoona, Pensilvania, se quedó un momento sordo debido a la detonación, pero lo que pasó después lo recuerda con cinematográfica nitidez. El humo blanco se abrió para revelar un limpio y rojo camión de bomberos. Pasó a toda velocidad frente a un mural que dice a los viajeros Adiós del Iraq Libre' y se abalanzó directamente contra Butler, que disparó contra el camión hasta que este explotó a unos 40 metros de él.
Esta verídica pesadilla ocurrió el lunes de la semana pasada. El ataque en esta remota avanzada de la Marina en la frontera siria sólo causó lesiones leves, pero marcó un dramático cambio en los métodos de los insurgentes, que durante dos años han llevado a cabo ataques la mayor parte de las veces de golpe-y-fuga contra militares norteamericanos.
En entrevistas y en informes posteriores los Marines que defendieron exitosamente la base esa mañana describieron un sofisticado asalto en el que participaron entre 50 a 100 combatientes.
Los insurgentes distrajeron a los guardias de la Marina con bien dirigidos ataques con morteros y granadas, y luego lanzaron tres ataques suicidas sucesivos en un intento de volar la base y destruirla. El camión de bomberos tenía un conductor, un vigía y un parabrisas antibalas, y estaba cargado con docenas de galones de gas propano rellenos de explosivos. La detonación hizo llover metralla roja durante más de un minuto, y desgoznó puertas y agrietó los fundamentos de edificios en el interior de la base de la Marina.
El ataque "demuestra una resistencia extremadamente madura y capaz", dijo el mayor John Reed, oficial ejecutivo del Tercer Batallón, 2º Regimiento de la Marina, que comanda tropas norteamericanas. "Mostró su capacidad de preparar un ataque complejo muy rápidamente".
El ataque, junto con un ataque similar el 2 de abril contra la cárcel de Abu Ghraib gestionada por norteamericanos en el que quedaron heridos 44 soldados norteamericanos, presenta un nuevo reto a los militares norteamericanos, que quieren desgastar a la resistencia antes de transferir responsabilidades de seguridad a fuerzas iraquíes adiestradas por Estados Unidos. Jefes militares estadounidenses han expresado optimismo de que los rebeldes, mientras que están lejos de estar derrotados, se han degradado significativamente como fuerza combatiente; dijeron que desde las elecciones del 30 de enero los ataques habían sido menos frecuentes y menos efectivos.
El número de ataques diarios en ciudades como Bagdad y Mosul ha disminuido hasta en un 50 por ciento. Hasta hace poco, esos ataques habían sido en gran parte atentados con bombas improvisadas en las calles y coches-bomba dirigidos contra pelotones de vehículos militares norteamericanos que realizan cientos de patrullas al día.
Jefes militares norteamericanos dijeron que interpretaban el ataque como un intento desesperado de los insurgentes de influir de energía el conflicto. "Creo que están perdiendo, así que están intentando ataques más grandes para recuperar algo de la iniciativa", dijo el capitán de la Marina, Frank Diorio, comandante de la Compañía India en el Campamento Gannon, la base de la Marina cerca de la ciudad de Qaim en la frontera con Siria. "Reconozco sus méritos; están tratando de golpear fuerte. Esto lo volveremos a ver. Pero ahora lo sabemos y podemos hacerles frente".
Husaybah es un polvoriento foco de contrabando en las áridas extensiones del occidente de Iraq, un paisaje lunar desértico de tierra y rocas, con su visibilidad frecuentemente entorpecida por tormentas de arena. El Campamento Gannon está situado en la sección noroeste de la ciudad.
El perímetro norte de la base es la frontera siria, marcada por un barrera de tres metros de alto de sacos de arena y alambres de púas. Hacia el sur y este hay casas de cemento bajas y calles de tierra, vecindarios tan hostiles que los marines no pueden entrar sin exponerse a riesgos de ataques. La austera base ha sido bombardeada tan frecuentemente que los marines no dejan nunca sus barracas sin cascos y chalecos antibalas, incluso cuando van a los urinarios -tubos de mortero metidos en el suelo.
Salvo de Apertura
Aquí la batalla empezó hacia las 8:15 de la mañana, poco después de que el 2º Pelotón de la Compañía India instalara la guardia de turno para el perímetro este de la base. Cuatro proyectiles de morteros pasaron sobre la base e impactaron a unos 300 metros en territorio sirio, dijo el capellán Roy Mitros, el marine de guardia que se trepó a una torre para mirar dónde habían impactado.
Dentro en el Puesto 8, un búnker en la esquina sudeste de la base, los soldados de primera clase Joe Lampe, 22, de Lacey Township, Nueva Jersey, y Anthony Fink, 21, de Columbus, Ohio, empezaron a recibir informes de que otros puestos de guardia estaban siendo atacados esporádicamente. Entonces, a las 8:25 de la mañana un proyectil impactó en su búnker.
Lampe y Fink quedaron ilesos, pero el búnker se llenó con el polvo de docenas de sacos de arena de protección. "No se veía nada a una pulgada de distancia", dijo Lampe. "Oímos la explosión y luego todo fue polvo en torno a nosotros".
Momentos después, el soldado de primera clase Diego Naranja, 22, del municipio de Queens en la Ciudad de Nueva York, llamó por radio a una torre de vigilancia al norte del Puesto 8 para decir que había divisado a un camión volquete blanco avanzando hacia el norte por una calle de una vía que los militares norteamericanos llaman el West End. "Pero tan pronto como terminó de decirlo, todo detonó", dijo Lampe. "Fue entonces que hubo otra explosión. Esa explosión nos arrojó al suelo".
Fink dijo que estaba convencido de que los rebeldes concentraron el fuego contra el Puesto 8 como una maniobra de diversión. "No tengo ninguna duda", dijo. "Ellos sabían que era el puesto más cercano. Si nos mantenían ocupados, podían echar los camiones con explosivos a la calle". Naranja dijo que logró disparar varias veces contra el camión, que este desapareció pronto.
El camión volquete llegó a una bifurcación y dobló al oeste. Pasó por cuatro arcos de concreto y aceleró hacia la base, ubicada junto al cruce de la frontera. Los militares norteamericanos cerraron la frontera por razones de seguridad antes de las elecciones de enero y no había sido reabierto. El área ahora es un pueblo fantasma de puestos de aduana y casas de seguridad y una mural de cemento de 50 metros pintado con la bandera iraquí.
El volquete se dirigió hacia Butler, que estaba de guardia con uniforme de camuflaje en la torre 2. Butler abrió el fuego, y el camión viró hacia la izquierda y chocó contra un grupo de camiones que los marines habían aparcado juntos para bloquear el acceso a la entrada de la base. Entonces estalló el volquete, que puso a correr a Butler hacia el borde de la torre mientras los escombros de concreto caían sobre él.
El campamento Gannon estaba ahora bajo fuego. Morteros y proyectiles llovían sobre la base desde el sur y el este mientras la mayoría de los marines, todavía en la cama, corrían hacia la seguridad de los búnkeres.
Unos 45 segundos después de que explotara el volquete, su intención quedó clara. Era para servir como de ariete para limpiar la entrada de la base para que pasara el camión de bomberos.
El camión cisterna era algo así como un fantasma para la Compañía India. Los marines habían oído que los insurgentes podrían usar uno para un atentado suicida. Durante dos meses fueron advertidos por sus jefes de estar alertas ante camiones cisterna, pero nunca lo habían visto y algunos marines habían concluido que no era verídico.
Ahora el camión cisterna avanzaba a toda velocidad por el West End. "Cuando lo vi, se me paró el corazón", dijo el soldado de primera clase, Sebastián Lankiewics, 20, también de Queens. "Fue como estar mirando a la muerte en persona misma viniendo desde el condenado West End".
El camión de bomberos hizo la misma ruta que el camión volquete, doblando a la izquierda en la bifurcación, pasando por debajo de los arcos y avanzando a toda velocidad hacia la entrada de la base. Butler, que se había puesto de pie, lo pudo oír antes de verlo, el camión diesel se acercaba a toda velocidad envuelto en una nube de humo.
"Fue como una película", dijo. "Me recordó Arma mortal'. El humo lo ocultaba todo y justo entonces pasó como un bólido, como en la película". "El humo se esfumó de las ventanas. No podía creer lo que estaba pasando".
Repentinamente estaba encima de él y Butler pudo ver el interior del vehículo. "Había dos individuos en él", dijo. "Estaban vestidos de negro y las caras cubiertas con pañuelos. Pude ver la raya de sus ojos".
Butler disparó unas 100 balas contra el camión de bomberos. Como el volquete, había doblado a la izquierda antes de llegar a la entrada. Butler dijo que pensó que el conductor se había despistado por los disparos o fue incapaz de localizar la entrada.
El sonido de la explosión fue "realmente inexplicable, el sonido y la violencia", dijo Diorio, el comandante de la compañía. Aunque el camión de bomberos fracasó en penetrar la entrada, "ellos estaban básicamente dentro de nuestro perímetro", dijo. La detonación fue tan fuerte que Diorio temió lo peor.
Poco a poco empezaron a llegar informes en la red del pelotón.
"No hay bajas en el segundo pelotón".
"No hay bajas en el tercer pelotón".
"No hay bajas en el cuarto pelotón".
"Gracias, Dios mío", susurró Diorio para sí mismo.
"Estuvieron claramente cerca de causar un montón de daños", dijo. "Es por el lugar que escogieron para hacer explotar el camión. Si yo hubiera un elegido un lugar donde detonar un camión de bomberos lleno de explosivos, si yo tuviera que elegir un lugar, habría elegido precisamente ese".
Bienvenido a Iraq
El vehículo explotó cerca del mural con Bienvenido a Iraq', que absorbió parte de la explosión. Lo mismo hizo un enorme alero de metal ondulado que proporcionaba sombra a los vehículos que hacían cola en la frontera. Fue completamente eliminado, junto con un edificio bajo azul y blanco que también absorbió parte de la explosión.
Sólo tres marines resultaron heridos, ninguno de seriedad. Un trozo de metralla agujereó las gafas protectoras de Butler, pero no perforó el casco al que estaban conectadas.
El sargento primero Don Brazeal, 39, de Riviera Beach, Maryland, estaba en el puesto de comando de la compañía cuando explotó el camión de bomberos. También temió lo peor y corrió hacia el perímetro de la base. "Es una especie de instinto paternal el que se apoderó de mí", dijo. "Un montón de estos tíos son tan jóvenes como mis hijos. Pensé en ese momento que mis hijos tenían dificultades".
Brazeal llegó al Puesto 8 y vio a Fink disparando contra una docena de rebeldes. Estaban protegidos por una muralla al otro lado de la calle.
Brazeal cogió un lanzagranadas y se subió encima de una barrera de tierra, exponiéndose al fuego enemigo. Disparó el proyectil contra la muralla. Luego Fink hizo lo mismo. Entonces cesaron los disparos, dijeron.
Durante casi una hora llovieron sobre la base morteros y granadas lanzadas por lanzagranadas -los marines piensan que fueron unas 30. La unidad pidió la intervención de aviones de guerra F-18 y helicópteros de combate Cobra; los Cobra dispararon sus ametralladoras y misiles Hellfire contra los que un informe sobre el incidente describió como vehículos que transportaban armas. El fuego de armas ligeras en la base aligeró a las 9:30 de la mañana, pero continuó esporádicamente durante casi 10 horas.
Los marines dijeron que murieron 19 insurgentes, quedando 15 heridos, durante las 24 horas de combate. También murió un número desconocido de civiles.
Esta semana la ciudad siguió tensa. Los marines creen que han logrado una victoria decisiva, sólo templada por el hecho de que tuvieron que hacer frente a un rival más sofisticado que el que conocían.
"Estos tíos saben lo que están haciendo", dijo el teniente Ronnie Choe, 25, de Los Angeles, oficial de inteligencia del batallón. "No eran tipos cualquiera que decidieron atacarnos para no aburrirse".
20 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
cine latino en miami
[Martta Barber] Una fascinante y tormentosa historia de amor en Quito.
Las siguientes son reseñas de algunas películas que serán exhibidas en la primera semana del Festival de Cine Latino de Miami.
1809-1810, Mientras Llega el Día'
Todos los hechos en la película ecuatoriana de Camilo Luzuriaga toman lugar en Quito entre el 10 de agosto de 1809, cuando la población se rebeló contra el dominio español, y el mismo día un año después, cuando los participantes decisivos en esa insurrección ya han muerto. Entretanto, esta película bien hecha, con un agudo ojo por la autenticidad, teje una fascinante historia de amor en medio de una sociedad en torbellino.
1809-1810' es una película inteligente, no solamente hablada en español, sino salpicada de frases del latín usado por la gente culta y los sacerdotes, y el quechua de la población indígena. Entre los cultos se encuentra Pedro Matías, un viudo durante más de 20 años enamorado secretamente de Judit, una estudiante de un curso que dicta en la biblioteca. También enamorado de Judit está Arredondo, un coronel del ejército enviado por Lima a reprimir la rebelión. Pero Judit tiene una excusa para no aceptar las declaraciones de amor de Arredondo. Ella está casada con un español conocido como El Manchego, un hombre demente al que desprecia.
Aunque el triángulo amoroso es el centro de la trama, el verdadero atractivo de la película es la lucha entre los gobernantes españoles; los criollos', es decir, los nacidos en las colonias de padres españoles; los mestizos', o los individuos de sangre mezclada; y los indios. Sólo los mestizos y los criollos participaron en la revolución. Cuando Julián, el ayudante indio de Matías, ve a las tropas españolas acercarse demasiado como para sentirse cómodo, le dice a su empleador: "Me voy. Esta guerra no tiene nada que ver con nosotros".
Es la atención por el detalle la que hace de 1809-1810' una película tan fascinante. Dramática, pero a diferencia de tantas obras latinas sobre ese período, sea novelas o telenovelas, 1809-1810' no se transforma nunca en melodrama -un logro sorprendente y bienvenido.
RepartoArístides Vargas, Marilú Vaca, Aitor Merino, Gonzalo Gonzalo. Director Camilo Luzuriaga Guionistas Mauricio Samaniego, Camilo Luzuriaga.
La Promesa
La veterana del cine español Carmen Maura tiene un dramático papel en La Promesa', una película de suspense psicológico con montones de promesas pero limitado logro. Marua es Gregoria, una esposa maltratada física y psicológicamente cuya condición mental es obviamente frágil.
Después de un incidente particularmente violento con su marido, Gregoria lo mata. Coge sus pocas posesiones, la mayoría objetos religiosos, y se marcha a un pequeño pueblo en el noroeste de España donde nadie la conoce. Cuando encuentra trabajo como niñera y empleada con una familia acomodada que vive en una bella mansión con vistas al mar, le dice a sus empleadores que se llama Celia. Finalmente libre, empieza a crecer en su trabajo, ganándose el afecto de Daniel, el hijo de la pareja, y la confianza de la esposa, una mujer descuidada por su marido. Mientras gana más influencia en la casa, la cocinera y el jardinero de la mansión tienen cada vez más sospechas.
Una vieja mansión, un acantilado que cae en el mar, criados celosos: el director Héctor Carré toma prestada unas pocas ideas de Rebeca', de Alfred Hitchcock, pero La Promesa' no se acerca al suspense de la película del maestro.
La dimensión psicológica de este thriller gira en torno a los problemas mentales de Celia causados por años de maltratos. Una serie de desgracias la hace creer que tiene poderes, que Daniel, aburrido y consentido, no pierde tiempo en confirmarle. "Tienes miedo, lo puedo ver en tu cara", dice el imaginativo muchacho a la nana cada vez más agotada.
Maura hace lo mejor para su papel de la angustiada Celia, pero su personalidad es demasiado fracturada como para hacerla creíble o crear suspense. ¿Esá Celia enferma, es manipuladora o simplemente mala? El ingenioso final casi salva la película. Casi.
Reparto Carmen Maura, Ana Fernández, Juan Margallo, Santiago Barón. Guionista-director Héctor Carré.
El Rey'
Antes que Carlos Lehder, Pablo Escobar y otros infames barones de los carteles de la cocaína colombianos, hubo un Pedro Rey, el hombre que empezó todo. El Rey', una película de Antonio y Juan Antonio Dorado sigue a Rey en sus primeros días como ratero hasta sus años como traficante de cocaína. La historia empieza en Cali, Colombia, en 1966, con Rey dirigiendo desde su oscuro y sórdido bar a una banda de ladrones de coches. Cuando los capturan, él se une a su amigo El Pollo para vender marihuana.
El Rey' tiene mucho de película B de polis-y-cacos, con tipos malos. Lo que empezó como una pequeña operación entre amigos se transforma en un negocio internacional que incluía a políticos, empresarios y campesinos pobres. Y durante los años sesenta, los estadounidenses frecuentaban Colombia como parte de la Alianza por el Progreso, un programa que inició el presidente Kennedy para llevar prosperidad a los países latinoamericanos. ¿Qué mejor manera de hacer dinero que vender marihuana a los norteamericanos?
A ojos de Rey, el negocio de la cocaína que construye es la primera compañía multinacional de Colombia.
Dejando de lado el mensaje social, El Rey' no es demasiado interesante. La dirección es desaliñada y Rey, representado por Fernando Solorzano, no parece suficientemente listo -o carismático- para dirigir semejante organización. En las películas de gángsteres a uno puede no gustarle el jefe, pero ciertamente debe concitar atención. Rey no lo hace, y lo mismo es válido para la película.
Reparto Fernando Solorzano, Cristina Umana, Marlon Moreno, Vanessa Simón. Director Antonio Dorado, Jose Antonio Dorado. Guionistas Antonio Dorado, Llona Kunesova.
mbarber@herald.com
20 de abril de 2005
©miami herald
©traducción mQh
Las siguientes son reseñas de algunas películas que serán exhibidas en la primera semana del Festival de Cine Latino de Miami.1809-1810, Mientras Llega el Día'
Todos los hechos en la película ecuatoriana de Camilo Luzuriaga toman lugar en Quito entre el 10 de agosto de 1809, cuando la población se rebeló contra el dominio español, y el mismo día un año después, cuando los participantes decisivos en esa insurrección ya han muerto. Entretanto, esta película bien hecha, con un agudo ojo por la autenticidad, teje una fascinante historia de amor en medio de una sociedad en torbellino.
1809-1810' es una película inteligente, no solamente hablada en español, sino salpicada de frases del latín usado por la gente culta y los sacerdotes, y el quechua de la población indígena. Entre los cultos se encuentra Pedro Matías, un viudo durante más de 20 años enamorado secretamente de Judit, una estudiante de un curso que dicta en la biblioteca. También enamorado de Judit está Arredondo, un coronel del ejército enviado por Lima a reprimir la rebelión. Pero Judit tiene una excusa para no aceptar las declaraciones de amor de Arredondo. Ella está casada con un español conocido como El Manchego, un hombre demente al que desprecia.
Aunque el triángulo amoroso es el centro de la trama, el verdadero atractivo de la película es la lucha entre los gobernantes españoles; los criollos', es decir, los nacidos en las colonias de padres españoles; los mestizos', o los individuos de sangre mezclada; y los indios. Sólo los mestizos y los criollos participaron en la revolución. Cuando Julián, el ayudante indio de Matías, ve a las tropas españolas acercarse demasiado como para sentirse cómodo, le dice a su empleador: "Me voy. Esta guerra no tiene nada que ver con nosotros".
Es la atención por el detalle la que hace de 1809-1810' una película tan fascinante. Dramática, pero a diferencia de tantas obras latinas sobre ese período, sea novelas o telenovelas, 1809-1810' no se transforma nunca en melodrama -un logro sorprendente y bienvenido.
RepartoArístides Vargas, Marilú Vaca, Aitor Merino, Gonzalo Gonzalo. Director Camilo Luzuriaga Guionistas Mauricio Samaniego, Camilo Luzuriaga.
La Promesa
La veterana del cine español Carmen Maura tiene un dramático papel en La Promesa', una película de suspense psicológico con montones de promesas pero limitado logro. Marua es Gregoria, una esposa maltratada física y psicológicamente cuya condición mental es obviamente frágil.
Después de un incidente particularmente violento con su marido, Gregoria lo mata. Coge sus pocas posesiones, la mayoría objetos religiosos, y se marcha a un pequeño pueblo en el noroeste de España donde nadie la conoce. Cuando encuentra trabajo como niñera y empleada con una familia acomodada que vive en una bella mansión con vistas al mar, le dice a sus empleadores que se llama Celia. Finalmente libre, empieza a crecer en su trabajo, ganándose el afecto de Daniel, el hijo de la pareja, y la confianza de la esposa, una mujer descuidada por su marido. Mientras gana más influencia en la casa, la cocinera y el jardinero de la mansión tienen cada vez más sospechas.
Una vieja mansión, un acantilado que cae en el mar, criados celosos: el director Héctor Carré toma prestada unas pocas ideas de Rebeca', de Alfred Hitchcock, pero La Promesa' no se acerca al suspense de la película del maestro.
La dimensión psicológica de este thriller gira en torno a los problemas mentales de Celia causados por años de maltratos. Una serie de desgracias la hace creer que tiene poderes, que Daniel, aburrido y consentido, no pierde tiempo en confirmarle. "Tienes miedo, lo puedo ver en tu cara", dice el imaginativo muchacho a la nana cada vez más agotada.
Maura hace lo mejor para su papel de la angustiada Celia, pero su personalidad es demasiado fracturada como para hacerla creíble o crear suspense. ¿Esá Celia enferma, es manipuladora o simplemente mala? El ingenioso final casi salva la película. Casi.
Reparto Carmen Maura, Ana Fernández, Juan Margallo, Santiago Barón. Guionista-director Héctor Carré.
El Rey'
Antes que Carlos Lehder, Pablo Escobar y otros infames barones de los carteles de la cocaína colombianos, hubo un Pedro Rey, el hombre que empezó todo. El Rey', una película de Antonio y Juan Antonio Dorado sigue a Rey en sus primeros días como ratero hasta sus años como traficante de cocaína. La historia empieza en Cali, Colombia, en 1966, con Rey dirigiendo desde su oscuro y sórdido bar a una banda de ladrones de coches. Cuando los capturan, él se une a su amigo El Pollo para vender marihuana.
El Rey' tiene mucho de película B de polis-y-cacos, con tipos malos. Lo que empezó como una pequeña operación entre amigos se transforma en un negocio internacional que incluía a políticos, empresarios y campesinos pobres. Y durante los años sesenta, los estadounidenses frecuentaban Colombia como parte de la Alianza por el Progreso, un programa que inició el presidente Kennedy para llevar prosperidad a los países latinoamericanos. ¿Qué mejor manera de hacer dinero que vender marihuana a los norteamericanos?
A ojos de Rey, el negocio de la cocaína que construye es la primera compañía multinacional de Colombia.
Dejando de lado el mensaje social, El Rey' no es demasiado interesante. La dirección es desaliñada y Rey, representado por Fernando Solorzano, no parece suficientemente listo -o carismático- para dirigir semejante organización. En las películas de gángsteres a uno puede no gustarle el jefe, pero ciertamente debe concitar atención. Rey no lo hace, y lo mismo es válido para la película.
Reparto Fernando Solorzano, Cristina Umana, Marlon Moreno, Vanessa Simón. Director Antonio Dorado, Jose Antonio Dorado. Guionistas Antonio Dorado, Llona Kunesova.
mbarber@herald.com
20 de abril de 2005
©miami herald
©traducción mQh
continúa purga de sunníes
[Ellen Knickmeyer, Caryle Murphy y Anthony Shadid] Alianza iraquí quiere sacar a funcionarios de la era de Hussein.
Bagdad, Iraq. El dirigente bloque chií en el nuevo gobierno iraquí pedirá la remoción de todos los funcionarios de alto nivel que todavía quedan de la era del antiguo presidente Saddam Hussein, dijo un funcionario de alto rango. La medida sería parte de una purga que funcionarios estadounidenses temen que pueda sacar a miles de los más capaces iraquíes de las fuerzas militares y de inteligencia en cuya reconstrucción Estados Unidos ha gastado más de 5 billones de dólares.
La Alianza Unida Iraquí dominada por los chiíes también insistirá en juzgar a todo antiguo funcionario, soldado o empleado sospechoso de delitos durante esa época, dijo Hussain Shahristani, que contribuyó a formar la alianza chií, en una entrevista en la que delineó los planes para ocuparse de los miembros del Partido Baaz de Hussein en las fuerzas armadas y en los servicios de inteligencia.
Shahristani dijo que la alianza también tratará de procesar a los que dijo eran unos pocos miles de líderes de la resistencia dirigida por los sunníes.
Para la alianza y la comunidad chií perseguida durante tanto tiempo, representa, dijo Shahristani, "que la justicia prevalece" por sobre todo lo demás.
Los temores de una purga han provocado una dura respuesta de Estados Unidos. El ministro de Defensa Donald H. Rumsfeld, llegando sorpresivamente a Iraq la semana pasada, advirtió que el gobierno dirigido por los chiíes no debe "barrer la casa" de las fuerzas de seguridad.
El plan de la alianza chií también contradice los esfuerzos de otros políticos iraquíes que dicen que esperan disolver la resistencia incorporando al proceso político a la enajenada minoría sunní, sacada del poder con Hussein. El nuevo presidente, Jalal Talabani, cuyo bloque kurdo forma parte de la coalición con la alianza chií, ha pedido una amnistía y negociaciones oficiales con algunos insurgentes.
Pero Shahristani dijo que la alianza dirigida por los chiíes cree que las armas, y no la apaciguamiento, terminarán con la resistencia.
"No creo que se pueda derrotar con negociaciones a la resistencia", dijo Shahristani, que está cercano al líder religioso más influyente de Iraq políticamente, el gran ayatollah Ali Sistani. "Para nosotros en la alianza no lo tomamos en serio. Creemos que es rendirse, y el pueblo iraquí no aceptará que nos entreguemos".
Cómo se aborde la purga se destaca como una de las tareas potencialmente más divisivas y peligrosas a la que deberá hacer frente la coalición chií-kurda que llegó al poder en las elecciones nacionales del 30 de enero. Adnan Ali Kadhimi, un asesor del primer ministro entrante, Ibrahim Jafari, dijo el domingo que estaba trabajando para dar a conocer el nuevo gabinete a principios de la próxima semana. Jafari es el primer premier chií en medio siglo.
Durante Hussein la inscripción en el Partido Baaz era un requisito para trabajos a casi todos los niveles, desde general de ejército a maestro. Las fuerzas armadas de Hussein y sus casi dos docenas de agencias de inteligencia, fueron responsables de asesinatos masivos, encarcelamientos, desarraigos y tortura. Miembros de la oposición chií y kurda fueron cientos de miles de las víctimas.
Los políticos dicen que la gente responsable de algunos de esos abusos y baazistas recalcitrantes se habían infiltrado en las nuevas fuerzas de seguridad y debían ser removidos.
Pero una purga demasiado amplia y profunda amenaza con empeorar uno de los más grandes legados del derrocamiento de Hussein y la ocupación norteamericana: el creciente tinte religioso y étnico en la política del país.
La percepción de que fuerzas de seguridad y de inteligencia dominadas por chiíes fortalecería la sensación de asedio entre algunas comunidades sunníes. También los kurdos y otros grupos chiíes estarían menos dispuestos a desbandar sus milicias, a las que ven como una última defensa ante las ambiciones de los chiíes.
Wamidh Nadhmi, líder de la Tendencia Nacionalista Árabe y portavoz de una coalición de grupos sunníes y chiíes que boicotearon las elecciones, dijo que una purga virulenta de las fuerzas de seguridad terminaría atiborrándolas con lealtades partidistas, un tema común en la historia de Iraq, cuando los partidos competían por el poder.
"Esa gente nos está amenazando con el sistema de los señores de la guerra que destruirá al país", dijo Nadhmi.
Estados Unidos y muchos líderes iraquíes dicen que dejar sin trabajo a los funcionarios y oficiales de la era baazista los estimularía a unirse a la resistencia.
Una importante preocupación para Estados Unidos es que la purga vaya tan lejos solamente en términos militares, diezmando a las nuevas fuerzas mientras combaten contra la resistencia en todo el país, dijo en Bagdad un funcionario norteamericano.
Si el bloque chií "va iniciar una purga severa de todos los que alguna vez llevaron una carta de inscripción baazista, entonces se van deshacer de gente que realmente tiene experiencia y se han probado a sí mismos", dijo el funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato.
"Estamos realmente convencidos de que ellos son la clave", dijo de los veteranos de la era baazista, mencionando la conducta de antiguos agentes baazistas de nivel medio en importante enfrentamientos -y las vidas y dólares norteamericanos invertidos en la reconstrucción de las fuerzas armadas de Iraq".
Y en un clima en que las divisiones sectarias y étnicas son agudas, los errores podrían adquirir vida propia, dijo oficial norteamericano, también a condición de guardar el anonimato.
"Los partidos que se sientan a la mesa no tienen demasiada confianza unos en otros", dijo. "Y así todo error percibido, todo mal uso del poder, dependiendo de dónde estás, será magnificado. Así que existen peligros en todo el proceso".
Dijo que en la purga veía riesgos y beneficios.
"Si se lleva a cabo una purga, el simple hecho es que tendremos una fuerza que está tan ahuecada que será menos capaz", dijo. "Si no se hace la purga, habrá algún grupo que analizará a los miembros de las fuerzas de seguridad y dirá que algunos de ellos deberían ser expulsados y eso aumentará el grado de desconfianza".
Shahristani señaló los servicios de inteligencia como uno de los principales campos de batalla a medida que la alianza chií compite con funcionarios de la era baazista por el control de las agencias y archivos.
Los servicios de inteligencia de después de la guerra cuentan con muchos funcionarios y agentes baazistas integrados al trabajo por la CIA en su búsqueda de inteligencia sólida contra los insurgentes, dijeron funcionarios norteamericanos e iraquíes.
"Sabemos que la mayoría de los funcionarios veteranos del departamento provienen del servicio de inteligencia anterior que han estado oprimiendo al pueblo iraquí", dijo Shahristani.
Legisladores de la coalición gobernante dicen que la alianza chií ha accedido a no desmantelar los servicios de inteligencia claves. La pregunta será quién los dirige y provee de personal, dicen. El bloque que controle indisputadamente a las agencias de seguridad nacional y sus archivos tendrán los medios, e información, para identificar a sus enemigos políticos.
Si se purga a los funcionarios de inteligencia sunní, los fanáticos chiíes incorporarán en los servicios secretos a unidades de las milicias chiíes incluyendo a la Brigada Báder, un grupo formado por líderes chiíes iraquíes cuando vivían en el exilio en Irán durante el gobierno de Hussein.
"Tienes que asumir -Allawi lo asume- que la Brigada Báder querrá infiltrar los servicios secretos", dijo un importante funcionario kurdo en la coalición con la alianza, refiriéndose a Ayad Allawi, primer ministro del gobierno interino y uno de los principales personeros que se esfuerzan ahora tratando de frenar el sectarismo chií en el nuevo gobierno.
Shahristari dijo que los planes de la alianza sobre la purga eran ligeramente más duros que los de Allawi. Para la alianza, dijo, "la desbaazificación no significa excluir a los sunníes, ni tampoco que todos y cada uno de los miembros del Partido Baaz son culpables mientras no demuestren su inocencia".
Con sólo 17 diputados sunníes en la nueva asamblea de 275 escaños como resultado del boicot sunní de las elecciones, los sunníes deben buscar a otros para que representen sus intereses en la purga próxima.
Nadhmi dijo que sospechaba que Estados Unidos serviría de control.
"No creo que los norteamericanos permitan una desintegración total del sistema que ellos ayudaron a iniciar", dijo. "Los obligarán a llegar a un buen montón de compromisos".
19 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
La Alianza Unida Iraquí dominada por los chiíes también insistirá en juzgar a todo antiguo funcionario, soldado o empleado sospechoso de delitos durante esa época, dijo Hussain Shahristani, que contribuyó a formar la alianza chií, en una entrevista en la que delineó los planes para ocuparse de los miembros del Partido Baaz de Hussein en las fuerzas armadas y en los servicios de inteligencia.
Shahristani dijo que la alianza también tratará de procesar a los que dijo eran unos pocos miles de líderes de la resistencia dirigida por los sunníes.
Para la alianza y la comunidad chií perseguida durante tanto tiempo, representa, dijo Shahristani, "que la justicia prevalece" por sobre todo lo demás.
Los temores de una purga han provocado una dura respuesta de Estados Unidos. El ministro de Defensa Donald H. Rumsfeld, llegando sorpresivamente a Iraq la semana pasada, advirtió que el gobierno dirigido por los chiíes no debe "barrer la casa" de las fuerzas de seguridad.
El plan de la alianza chií también contradice los esfuerzos de otros políticos iraquíes que dicen que esperan disolver la resistencia incorporando al proceso político a la enajenada minoría sunní, sacada del poder con Hussein. El nuevo presidente, Jalal Talabani, cuyo bloque kurdo forma parte de la coalición con la alianza chií, ha pedido una amnistía y negociaciones oficiales con algunos insurgentes.
Pero Shahristani dijo que la alianza dirigida por los chiíes cree que las armas, y no la apaciguamiento, terminarán con la resistencia.
"No creo que se pueda derrotar con negociaciones a la resistencia", dijo Shahristani, que está cercano al líder religioso más influyente de Iraq políticamente, el gran ayatollah Ali Sistani. "Para nosotros en la alianza no lo tomamos en serio. Creemos que es rendirse, y el pueblo iraquí no aceptará que nos entreguemos".
Cómo se aborde la purga se destaca como una de las tareas potencialmente más divisivas y peligrosas a la que deberá hacer frente la coalición chií-kurda que llegó al poder en las elecciones nacionales del 30 de enero. Adnan Ali Kadhimi, un asesor del primer ministro entrante, Ibrahim Jafari, dijo el domingo que estaba trabajando para dar a conocer el nuevo gabinete a principios de la próxima semana. Jafari es el primer premier chií en medio siglo.
Durante Hussein la inscripción en el Partido Baaz era un requisito para trabajos a casi todos los niveles, desde general de ejército a maestro. Las fuerzas armadas de Hussein y sus casi dos docenas de agencias de inteligencia, fueron responsables de asesinatos masivos, encarcelamientos, desarraigos y tortura. Miembros de la oposición chií y kurda fueron cientos de miles de las víctimas.
Los políticos dicen que la gente responsable de algunos de esos abusos y baazistas recalcitrantes se habían infiltrado en las nuevas fuerzas de seguridad y debían ser removidos.
Pero una purga demasiado amplia y profunda amenaza con empeorar uno de los más grandes legados del derrocamiento de Hussein y la ocupación norteamericana: el creciente tinte religioso y étnico en la política del país.
La percepción de que fuerzas de seguridad y de inteligencia dominadas por chiíes fortalecería la sensación de asedio entre algunas comunidades sunníes. También los kurdos y otros grupos chiíes estarían menos dispuestos a desbandar sus milicias, a las que ven como una última defensa ante las ambiciones de los chiíes.
Wamidh Nadhmi, líder de la Tendencia Nacionalista Árabe y portavoz de una coalición de grupos sunníes y chiíes que boicotearon las elecciones, dijo que una purga virulenta de las fuerzas de seguridad terminaría atiborrándolas con lealtades partidistas, un tema común en la historia de Iraq, cuando los partidos competían por el poder.
"Esa gente nos está amenazando con el sistema de los señores de la guerra que destruirá al país", dijo Nadhmi.
Estados Unidos y muchos líderes iraquíes dicen que dejar sin trabajo a los funcionarios y oficiales de la era baazista los estimularía a unirse a la resistencia.
Una importante preocupación para Estados Unidos es que la purga vaya tan lejos solamente en términos militares, diezmando a las nuevas fuerzas mientras combaten contra la resistencia en todo el país, dijo en Bagdad un funcionario norteamericano.
Si el bloque chií "va iniciar una purga severa de todos los que alguna vez llevaron una carta de inscripción baazista, entonces se van deshacer de gente que realmente tiene experiencia y se han probado a sí mismos", dijo el funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato.
"Estamos realmente convencidos de que ellos son la clave", dijo de los veteranos de la era baazista, mencionando la conducta de antiguos agentes baazistas de nivel medio en importante enfrentamientos -y las vidas y dólares norteamericanos invertidos en la reconstrucción de las fuerzas armadas de Iraq".
Y en un clima en que las divisiones sectarias y étnicas son agudas, los errores podrían adquirir vida propia, dijo oficial norteamericano, también a condición de guardar el anonimato.
"Los partidos que se sientan a la mesa no tienen demasiada confianza unos en otros", dijo. "Y así todo error percibido, todo mal uso del poder, dependiendo de dónde estás, será magnificado. Así que existen peligros en todo el proceso".
Dijo que en la purga veía riesgos y beneficios.
"Si se lleva a cabo una purga, el simple hecho es que tendremos una fuerza que está tan ahuecada que será menos capaz", dijo. "Si no se hace la purga, habrá algún grupo que analizará a los miembros de las fuerzas de seguridad y dirá que algunos de ellos deberían ser expulsados y eso aumentará el grado de desconfianza".
Shahristani señaló los servicios de inteligencia como uno de los principales campos de batalla a medida que la alianza chií compite con funcionarios de la era baazista por el control de las agencias y archivos.
Los servicios de inteligencia de después de la guerra cuentan con muchos funcionarios y agentes baazistas integrados al trabajo por la CIA en su búsqueda de inteligencia sólida contra los insurgentes, dijeron funcionarios norteamericanos e iraquíes.
"Sabemos que la mayoría de los funcionarios veteranos del departamento provienen del servicio de inteligencia anterior que han estado oprimiendo al pueblo iraquí", dijo Shahristani.
Legisladores de la coalición gobernante dicen que la alianza chií ha accedido a no desmantelar los servicios de inteligencia claves. La pregunta será quién los dirige y provee de personal, dicen. El bloque que controle indisputadamente a las agencias de seguridad nacional y sus archivos tendrán los medios, e información, para identificar a sus enemigos políticos.
Si se purga a los funcionarios de inteligencia sunní, los fanáticos chiíes incorporarán en los servicios secretos a unidades de las milicias chiíes incluyendo a la Brigada Báder, un grupo formado por líderes chiíes iraquíes cuando vivían en el exilio en Irán durante el gobierno de Hussein.
"Tienes que asumir -Allawi lo asume- que la Brigada Báder querrá infiltrar los servicios secretos", dijo un importante funcionario kurdo en la coalición con la alianza, refiriéndose a Ayad Allawi, primer ministro del gobierno interino y uno de los principales personeros que se esfuerzan ahora tratando de frenar el sectarismo chií en el nuevo gobierno.
Shahristari dijo que los planes de la alianza sobre la purga eran ligeramente más duros que los de Allawi. Para la alianza, dijo, "la desbaazificación no significa excluir a los sunníes, ni tampoco que todos y cada uno de los miembros del Partido Baaz son culpables mientras no demuestren su inocencia".
Con sólo 17 diputados sunníes en la nueva asamblea de 275 escaños como resultado del boicot sunní de las elecciones, los sunníes deben buscar a otros para que representen sus intereses en la purga próxima.
Nadhmi dijo que sospechaba que Estados Unidos serviría de control.
"No creo que los norteamericanos permitan una desintegración total del sistema que ellos ayudaron a iniciar", dijo. "Los obligarán a llegar a un buen montón de compromisos".
19 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
rebeldes en la pantalla
[Colin McMahon] Reality-TV iraquí exhibe interrogatorios de rebeldes. Participantes son humillados, torturados y, a veces, asesinados después.
Bagdad, Iraq. El imán hizo un tipo de publicidad que incluso el dinero de las redes de televisión no podría pagar: Id a casa, dijo el clérigo a los fieles al término de las oraciones de los viernes, y ved El Terror en Manos de la Justicia'.
No es que la audiencia de la mezquita de Al-Zuwiya de Bagdad necesite que se lo recuerde. El Terror en Manos de la Justicia' es un fenómeno cultural en Iraq.
El concepto de un programa de reality TV es simple como su nombre. Policías e interrogadores militares iraquíes amenazan, intimidan, sonsacan, engatusan e interrogan a los insurgentes acusados. Graban las sesiones y las emiten en horario nocturno por el canal estatal Iraqiya TV.
Las confesiones son a menudo apasionantes, los crímenes monstruosos. A veces los acusados, que deben ser juzgados si se les acusa formalmente, son locuaces. Otras, sus maneras hoscas hacen creer que las confesiones son montadas y moretones visibles sugieren que fueron golpeados. Los detractores la llaman unreality TV.
Pero aunque parezca inquietante para jueces de La Haya o profesores de la Facultad de Leyes de Harvard, produce una televisión fenomenal.
"No te puedes quejar sobre los derechos humanos con esta gente -son traidores", dijo Alaa al-Saffar, periodista iraquí, exponiendo una opinión tan común que muchos iraquíes se asombran de que el tratamiento de los acusados pueda ser considerado injusto. "Este no es tu país. Aquí la situación es mala. Es lo que tenemos que hacer".
Y funciona, dice al-Saffar, funcionarios iraquíes y autoridades norteamericanas. El programa ha despojado a los insurgentes de su aire de invencibilidad, dicen los aficionados. Muestra que las tropas iraquíes están deteniendo a gente, y no solamente diciéndolo. Y ha alentado a los iraquíes de a pie a hacer frente a los insurgentes y cooperar con la policía y soldados iraquíes, dicen sus partidarios.
"La gente ahora se da cuenta de que los terroristas no son invencibles porque los ven capturados en la televisión", dijo Udai al-Jubouri, un ingeniero militar cuyo barrio de Dora en el sur de Bagdad es una de las zonas más peligrosas de Iraq. "La gente sólo cree lo que ve. La gente en las tiendas y en los salones de té que antes apoyaban este tipo de ataques, ahora no lo hace".
Habib al-Sáder, director general del canal Iraqiya, dijo que el programa tiene éxito en todas partes. Ayuda en la lucha contra el terrorismo, dijo, y entrega al golpeado pueblo iraquí el tipo de venganza que anhela.
En cuanto al principio de que se es inocente mientras no se demuestre que se es culpable, al Sáder dijo: "No hay duda de que esta gente son terroristas, mercenarios y asesinos".
Aunque algunos acusados empiezan el programa declarando su inocencia, al final de las sesiones grabadas la mayoría de ellos admite cualquiera cosa de que se les acuse.
Un antiguo teniente de la policía de Mosul, Shuqair al-Farishi, ha aparecido en el programa al menos tres veces, y se ve cada vez más desesperado. En su última aparición tenía círculos negros y azules en los ojos, que antes no tenía.
Al-Farishi y un compañero, Hussein Sheikhu, admitieron haber matado a dos cristianos -"porque eran colaboracionistas"-, violado y asesinado al menos a 10 mujeres y de trabajar para un agente sirio.
Los acusados dijeron que no habían matado a ningún norteamericano, un punto que el interrogador aprovechó para ridiculizarlos por atacar solamente a iraquíes. Un punto del programa es que los ataques contra las tropas norteamericanas no son realmente un problema, y los interrogadores se refieren a las tropas norteamericanas como "los ocupantes".
Clara Posición de Poder
Los interrogatorios son una mezcla de familiaridad, drama, ridículo y amenazas. Al-Farishi y otros son llamados por sus nombres de pila, y en un episodio el interrogador sugirió jovialmente hacer todo un programa solamente con al-Farishi. No hay ninguna duda de que el inquisidor, que no aparece en pantalla, tiene todo el poder.
"¿Dónde mataste a Ahmad Juma?", pregunta el interrogador a Sheikhu en un momento. "Nosotros lo secuestramos", dice Sheikhu.
"¿Quién lo mató?"
"Yo lo maté, señor", declara Sheikhu.
Más adelante en el mismo interrogatorio, Sheikhu es calificado de "despreciable". El interrogador dice a los hombres: "Ojalá que Alá te muela los huesos". Y al-Farishi es ridiculizado por ser evasivo sobre un supuesto agente sirio.
"¿Eres estúpido o te haces?", dice el inquisidor.
Al-Sáder, el ejecutivo de Iraqiya, dijo que la humillación tiene un objetivo. "Un montón de iraquíes corrientes pensaban que estos terroristas eran como Superman. Los canales de televisión los muestran grandes, agitando espadas y decapitando a gente como si estuvieran sacrificando a un animal.
"El Terror en Manos de la Justicia' muestra que son perdedores -sin trabajo, mercenarios, gente sin moral ni ética", dijo al-Sáder.
Los hombres en el programa a menudo son pequeños, frágiles y malvados. No sólo confiesan terribles atentados, secuestros y asesinatos; también confiesan violar los mismos principios islámicos que pretenden defender. Los acusados hablan de alcohol y drogas, violaciones y homosexualidad. Casi siempre dicen que lo hicieron por dinero.
Red Amenazada
Al-Sáder y otros en Al-Iraqiya han sido amenazados si continúan el programa. La red cerró el boulevard frente a su cuartel general y amplió su perímetro de seguridad otra cuadra más. Para llegar al pequeño despacho de al-Sáder, que se ve repleta con sus dos televisiones de pantalla plana, una enorme nevera y una unidad de aire acondicionado ajustado en Ártico', un visitante debe pasar por cuatro puestos de control de seguridad fuertemente armados.
"Recibo amenazas en mi cuenta de correo electrónico. Ellos las colocan en artículos en internet", dijo al-Sáder. "Dejaron una carta en el jardín de mi casa".
Críticos que acusaron a Al-Iraqiya de falsificar las confesiones, o de obligar a los acusados a incriminarse, fueron invitados a un programa, dijo al-Sáder. Nadie respondió, dijo, y eso incluye a un grupo de clérigos sunníes que cree que los insurgentes son combatientes legítimos de la resistencia.
Activistas extranjeros de derechos humanos sospechan que los detenidos son torturados en cárceles iraquíes que utilizan los mismos métodos que en la época de Saddam Hussein. Un funcionario iraquí de derechos humanos dijo que el programa causaba algunas preocupaciones, pero ha mostrado poco interés en investigar el asunto.
Funcionarios estadounidenses soslayan las preguntas sobre la ética jurídica y corrección humanas. Refiriéndose a los informes de inteligencia, dicen que el programa han irritado a algunos grupos de insurgentes. Ellos lo consideran como un signo de que está funcionando.
Nadeem Majeed contribuyó a este reportaje.
cmcmahon@tribune.com
18 de abril de 2005
©chicago tribune
©traducción mQh
"
Bagdad, Iraq. El imán hizo un tipo de publicidad que incluso el dinero de las redes de televisión no podría pagar: Id a casa, dijo el clérigo a los fieles al término de las oraciones de los viernes, y ved El Terror en Manos de la Justicia'.No es que la audiencia de la mezquita de Al-Zuwiya de Bagdad necesite que se lo recuerde. El Terror en Manos de la Justicia' es un fenómeno cultural en Iraq.
El concepto de un programa de reality TV es simple como su nombre. Policías e interrogadores militares iraquíes amenazan, intimidan, sonsacan, engatusan e interrogan a los insurgentes acusados. Graban las sesiones y las emiten en horario nocturno por el canal estatal Iraqiya TV.
Las confesiones son a menudo apasionantes, los crímenes monstruosos. A veces los acusados, que deben ser juzgados si se les acusa formalmente, son locuaces. Otras, sus maneras hoscas hacen creer que las confesiones son montadas y moretones visibles sugieren que fueron golpeados. Los detractores la llaman unreality TV.
Pero aunque parezca inquietante para jueces de La Haya o profesores de la Facultad de Leyes de Harvard, produce una televisión fenomenal.
"No te puedes quejar sobre los derechos humanos con esta gente -son traidores", dijo Alaa al-Saffar, periodista iraquí, exponiendo una opinión tan común que muchos iraquíes se asombran de que el tratamiento de los acusados pueda ser considerado injusto. "Este no es tu país. Aquí la situación es mala. Es lo que tenemos que hacer".
Y funciona, dice al-Saffar, funcionarios iraquíes y autoridades norteamericanas. El programa ha despojado a los insurgentes de su aire de invencibilidad, dicen los aficionados. Muestra que las tropas iraquíes están deteniendo a gente, y no solamente diciéndolo. Y ha alentado a los iraquíes de a pie a hacer frente a los insurgentes y cooperar con la policía y soldados iraquíes, dicen sus partidarios.
"La gente ahora se da cuenta de que los terroristas no son invencibles porque los ven capturados en la televisión", dijo Udai al-Jubouri, un ingeniero militar cuyo barrio de Dora en el sur de Bagdad es una de las zonas más peligrosas de Iraq. "La gente sólo cree lo que ve. La gente en las tiendas y en los salones de té que antes apoyaban este tipo de ataques, ahora no lo hace".
Habib al-Sáder, director general del canal Iraqiya, dijo que el programa tiene éxito en todas partes. Ayuda en la lucha contra el terrorismo, dijo, y entrega al golpeado pueblo iraquí el tipo de venganza que anhela.
En cuanto al principio de que se es inocente mientras no se demuestre que se es culpable, al Sáder dijo: "No hay duda de que esta gente son terroristas, mercenarios y asesinos".
Aunque algunos acusados empiezan el programa declarando su inocencia, al final de las sesiones grabadas la mayoría de ellos admite cualquiera cosa de que se les acuse.
Un antiguo teniente de la policía de Mosul, Shuqair al-Farishi, ha aparecido en el programa al menos tres veces, y se ve cada vez más desesperado. En su última aparición tenía círculos negros y azules en los ojos, que antes no tenía.
Al-Farishi y un compañero, Hussein Sheikhu, admitieron haber matado a dos cristianos -"porque eran colaboracionistas"-, violado y asesinado al menos a 10 mujeres y de trabajar para un agente sirio.
Los acusados dijeron que no habían matado a ningún norteamericano, un punto que el interrogador aprovechó para ridiculizarlos por atacar solamente a iraquíes. Un punto del programa es que los ataques contra las tropas norteamericanas no son realmente un problema, y los interrogadores se refieren a las tropas norteamericanas como "los ocupantes".
Clara Posición de Poder
Los interrogatorios son una mezcla de familiaridad, drama, ridículo y amenazas. Al-Farishi y otros son llamados por sus nombres de pila, y en un episodio el interrogador sugirió jovialmente hacer todo un programa solamente con al-Farishi. No hay ninguna duda de que el inquisidor, que no aparece en pantalla, tiene todo el poder.
"¿Dónde mataste a Ahmad Juma?", pregunta el interrogador a Sheikhu en un momento. "Nosotros lo secuestramos", dice Sheikhu.
"¿Quién lo mató?"
"Yo lo maté, señor", declara Sheikhu.
Más adelante en el mismo interrogatorio, Sheikhu es calificado de "despreciable". El interrogador dice a los hombres: "Ojalá que Alá te muela los huesos". Y al-Farishi es ridiculizado por ser evasivo sobre un supuesto agente sirio.
"¿Eres estúpido o te haces?", dice el inquisidor.
Al-Sáder, el ejecutivo de Iraqiya, dijo que la humillación tiene un objetivo. "Un montón de iraquíes corrientes pensaban que estos terroristas eran como Superman. Los canales de televisión los muestran grandes, agitando espadas y decapitando a gente como si estuvieran sacrificando a un animal.
"El Terror en Manos de la Justicia' muestra que son perdedores -sin trabajo, mercenarios, gente sin moral ni ética", dijo al-Sáder.
Los hombres en el programa a menudo son pequeños, frágiles y malvados. No sólo confiesan terribles atentados, secuestros y asesinatos; también confiesan violar los mismos principios islámicos que pretenden defender. Los acusados hablan de alcohol y drogas, violaciones y homosexualidad. Casi siempre dicen que lo hicieron por dinero.
Red Amenazada
Al-Sáder y otros en Al-Iraqiya han sido amenazados si continúan el programa. La red cerró el boulevard frente a su cuartel general y amplió su perímetro de seguridad otra cuadra más. Para llegar al pequeño despacho de al-Sáder, que se ve repleta con sus dos televisiones de pantalla plana, una enorme nevera y una unidad de aire acondicionado ajustado en Ártico', un visitante debe pasar por cuatro puestos de control de seguridad fuertemente armados.
"Recibo amenazas en mi cuenta de correo electrónico. Ellos las colocan en artículos en internet", dijo al-Sáder. "Dejaron una carta en el jardín de mi casa".
Críticos que acusaron a Al-Iraqiya de falsificar las confesiones, o de obligar a los acusados a incriminarse, fueron invitados a un programa, dijo al-Sáder. Nadie respondió, dijo, y eso incluye a un grupo de clérigos sunníes que cree que los insurgentes son combatientes legítimos de la resistencia.
Activistas extranjeros de derechos humanos sospechan que los detenidos son torturados en cárceles iraquíes que utilizan los mismos métodos que en la época de Saddam Hussein. Un funcionario iraquí de derechos humanos dijo que el programa causaba algunas preocupaciones, pero ha mostrado poco interés en investigar el asunto.
Funcionarios estadounidenses soslayan las preguntas sobre la ética jurídica y corrección humanas. Refiriéndose a los informes de inteligencia, dicen que el programa han irritado a algunos grupos de insurgentes. Ellos lo consideran como un signo de que está funcionando.
Nadeem Majeed contribuyó a este reportaje.
cmcmahon@tribune.com
18 de abril de 2005
©chicago tribune
©traducción mQh
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el candidato africano
[Craig Timberg] El chamán espiritual de Nigeria considerado en el Vaticano. Candidato papal de la vieja escuela fomentó el crecimiento de la iglesia.
Onitsha, Nigeria. La leyenda del cardenal Francis Arinze, candidato para ser el primer Papa de África en 1.500 años, se deriva de un momento de crisis en el centro de la Nigeria católica. A principios de los años setenta el gobierno ordenó a todos los sacerdotes europeos y estadounidenses -la mayoría de la jerarquía católica de la época- que se marcharan del país.
La purga política dejó a Arinze y a un puñado de sacerdotes nigerianos con una tarea gigantesca y pocos recursos para emprenderla, dijeron aquí autoridades de la iglesia. Pero Arinze, el primer arzobispo nacido en África en este sucio centro comercial junto al río Níger, se movilizó rápidamente para remplazar con nigerianos a los occidentales expulsados.
Nombró a laicos, incluyendo a mujeres, en posiciones claves, dijeron líderes de la iglesia. Recorrió la región en su destartalado Peugeot blanco, reclutando jóvenes para el sacerdocio mediante llamados apremiantes y simples. Con su maestría del idioma y cultura de la región, esos nuevos sacerdotes finalmente demostraron ser más eficientes que los extranjeros a la hora de conquistar nuevos fieles.
El rápido cambio hacia un liderazgo nigeriano, dicen aquí muchos, ayudó a transformar esta arquidiócesis en una de las comunidades católicas de más rápido crecimiento en África, que a su vez es el continente donde la iglesia crece más rápidamente que cualquier otra. Desde la purga de los sacerdotes nacidos en el extranjero, en el territorio que era antes supervisado por Arinze los miembros de la iglesia se han quintuplicado a través de una combinación de conversiones y el floreciente tamaño de las familias católicas. Dos de cada tres habitantes de la zona son católicos.
Cuando en 1985 Arinze se trasladó a un cargo en el Vaticano, después de casi 18 años como arzobispo de Onitsha, dejó atrás una iglesia construida a su imagen: devota, humilde, profundamente conservadora en cuestiones morales y distintamente africana. Son las mismas cualidades, dijeron católicos aquí, que Arinze, 72, llevaría al papado si fuera elegido para suceder a Juan Pablo II en el cónclave que empieza el lunes. Analistas del Vaticano colocan a Arinze entre el puñado de principales contendientes, junto con al menos dos latinoamericanos.
Las opiniones decididamente tradicionales de Arinze en asuntos sexuales han provocado algunas críticas. En un discurso en Washington en 2003, denunció la homosexualidad y la pornografía; el año pasado sugirió que los católicos que apoyan el aborto deberían ser excluidos de la santa comunión.
Entre los católicos nigerianos, las charlas sobre la posibilidad de que Arinze se transforme en Papa provocan una mezcla de euforia y escepticismo. Muchos dudan que una iglesia que ha sido manejada tanto tiempo por europeos elija a un líder africano, incluso si la iglesia se ha desplazado decisivamente hacia el sur. América Latina y África, junto con regiones en desarrollo en otros continentes, son ahora el hogar de dos tercios de todos los católicos. De1 1.1 billón de católicos del mundo, unos 150 millones viven en África, y unos 19 millones de esos viven en Nigeria.
"Alguna gente dice que si no fuera por su color, Arinze ciertamente es el más cualificado", dijo George Adimike, 26, un locuaz seminarista de aquí envuelto en una larga sotana blanca y sandalias negras. "Si tuviéramos un Papa africano, mostraría que la humanidad es algo universal".
Adimike es uno de los más de 1.000 seminaristas preparándose para el sacerdocio en la región sur de Nigeria. En el campus de Onitsha las oraciones empiezan a las 5:20 de la mañana. Cuando se anuncia el amanecer, los jóvenes ya han estado meditando durante una hora para preparar la misa, dicha en lengua ibo al suave ritmo de tambores.
El seminario universitario más reciente, que abrió sus puertas en 2000 para responder al aumento de las matrículas, fue llamado en honor al Padre Michael Tansi, un antiguo profesor de Arinze que fue beatificado en 1998, colocándolo en ruta para transformarse en el primer santo de África occidental. Hay una estatua de Tansi en el jardín del campus y su cara intensa y con gafas adorna las sotanas ceremoniales que llevan aquí algunos sacerdotes.
Rebosante de seminaristas, la arquidiócesis de Onitsha envía cada vez más frecuentemente a sus jóvenes sacerdotes al Chad, Camerún, Sierra Leona e incluso a Europa y Estados Unidos, donde el reclutamiento de nuevos sacerdotes ha estado quedándose atrás. La fe católica se ha convertido convincentemente en el más importante producto de exportación de una región que contribuye con pocas otras cosas al mundo aparte pastillas de freno y aceite de palma.
"Aquí la iglesia es todavía joven, así que la gente tiene mucho entusiasmo, como fue antes en Europa y América", dijo Ignatius M.C. Obinwa, rector del seminario. "Ahora nos toca a nosotros producir sacerdotes y enviarlos a evangelizar a otros lugares. Nos han alimentado. Ahora nos toca alimentarles a ellos".
Incluso más allá de los ordenados jardines del seminario, el vigor del movimiento religioso construido por Arinze es difícil de pasar por alto: Muchos camiones en las carreteras llevan dibujos de Jesús en sueltas sotanas o mensajes cristianos como "Jesús Es el Camino". En tenderetes junto al camino, entre pilas de basura, se venden coloridas estatuas de tamaño natural de Jesús y la Virgen María. Se puede ver a las monjas cruzando las miserables y peligrosas calles de Onitza en el asiento trasero de motocicletas.
Los primeros misioneros católicos llegaron desde Europa en 1885, y la mayoría de ellos pagó el precio último, al morir de malaria y otras enfermedades tropicales. Pero la tribu ibo dominante aquí, cuya religión tradicional tenía elementos de sacrificio y rituales similares a los del catolicismo, empezó a aceptar la nueva fe. Eso fue especialmente verdad después de que misioneros irlandeses empezaran a construir a principios del siglo 20 las primeras escuelas de la región, tentando a muchos practicantes de la religión ibo tradicional a enviar a sus hijos a escuelas dirigidas por misioneros, la mayoría blancos.
Cada vez más nigerianos empezaron a ocupar puestos de autoridad en la iglesia con Tansi y más tarde con Arinze, que fue criado como ibo pero se convirtió al catolicismo a los 9 años. Fue nombrado arzobispo en 1967, al comienzo de la guerra en el estado separatista de Biafra, con la que los ibo y otras tribus del sudeste trataron de independizarse de un gobierno autoritario. Tras el fin de esa guerra en 1970, los victoriosos federales del gobierno expulsaron a los sacerdotes nacidos en el extranjero por haber supuestamente apoyado la causa de los rebeldes.
Después de organizar una visita del Papa Juan Pablo II a Onitsha en 1982, Arinze se trasladó al Vaticano en 1985 y finalmente se transformó en el asesor del Papa en cuestiones rituales y sacramentales. También fue el enlace con otras religiones, como el islam, lo que le permitió usar su experiencia en Nigeria, donde el norte es predominantemente musulmán.
Desde su posición en el Vaticano, Arinze se ha transformado en una figura controvertida para muchos católicos americanos debido a sus rígidas opiniones doctrinarias. Arinze anunció durante las elecciones presidenciales norteamericanas de 2004 que a los católicos que no actuaban contra el aborto -un grupo que incluía al nominado presidencial demócrata John F. Kerry- no debería dejárseles tomar la eucaristía durante misa.
Un año antes, Arinze provocó conmoción y protesta en la Universidad de Georgetown, cuando como orador de la graduación denunció lo que llamó amenazas contra la vida de familia.
"La familia está siendo atacada en muchas partes del mundo", dijo a los estudiantes. "Está siendo atacada por una mentalidad enemiga de la vida, que vemos en la contracepción, en el aborto, en el infanticidio y en la eutanasia. Se la desdeña y es trivializada en la pornografía, profanada por la fornicación y el adulterio, hecha objeto de burla por la homosexualidad, saboteada por uniones irregulares y cortada en dos por el divorcio".
Esas declaraciones no son controvertidas en Onitsha, o entre los católicos en la mayoría de los países africanos, donde la homosexualidad es a la vez ilegal y considerada anti-natural. La doctrina del Vaticano contra el aborto, la eutanasia y la contracepción provocan aquí poco disentimiento. Y aunque los seminaristas reconocen la dificultad de mantener sus votos de castidad, dicen que el sacrificio es central en su concepción del sacerdocio.
"Yo tengo impulsos sexuales", reconoció Augustine Umeh, 27, un seminarista de suave voz. Pero agregó: "Si estás solo, toda tu mente y todo lo demás se centrarán en la iglesia, en la gente de la parroquia".
"Si la iglesia dijera que los sacerdotes se pueden casar, abandonaríamos el seminario", declaró Umeh. "Nosotros apreciamos el celibato".
Para Umeh y otros jóvenes, la notoria corrupción y desigualdades sociales en Nigeria también sirven como inspiración para hacerse sacerdotes. Dicen que hay pocas otras opciones que les permitan mantenerse apartados de los tratos comerciales ilícitos que son centrales en la política y los negocios aquí.
Pero más que nada, estos fervientes jóvenes católicos dicen que han recibido un llamado de Dios para servir, como sus héroes Tansi y Arinze antes que ellos.
En sus dos décadas en el Vaticano, Arinze ha seguido siendo un visitante regular de Onitsha y también de su aldea natal Eziowelle, a una media hora por caminos de tierra profundamente surcados. Una visita programada para agosto puede ser todavía más significativa para los seminaristas que se gradúen en Onitsha, que serán ordenados por Arinze.
Sin embargo, teniendo en cuenta el cónclave, saben que pueden intervenir otras fuerzas.
"Si lo eligen Papa", dijo Livins Ugocsukwu, 29, "¿quién sabe?"
17 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
La purga política dejó a Arinze y a un puñado de sacerdotes nigerianos con una tarea gigantesca y pocos recursos para emprenderla, dijeron aquí autoridades de la iglesia. Pero Arinze, el primer arzobispo nacido en África en este sucio centro comercial junto al río Níger, se movilizó rápidamente para remplazar con nigerianos a los occidentales expulsados.
Nombró a laicos, incluyendo a mujeres, en posiciones claves, dijeron líderes de la iglesia. Recorrió la región en su destartalado Peugeot blanco, reclutando jóvenes para el sacerdocio mediante llamados apremiantes y simples. Con su maestría del idioma y cultura de la región, esos nuevos sacerdotes finalmente demostraron ser más eficientes que los extranjeros a la hora de conquistar nuevos fieles.
El rápido cambio hacia un liderazgo nigeriano, dicen aquí muchos, ayudó a transformar esta arquidiócesis en una de las comunidades católicas de más rápido crecimiento en África, que a su vez es el continente donde la iglesia crece más rápidamente que cualquier otra. Desde la purga de los sacerdotes nacidos en el extranjero, en el territorio que era antes supervisado por Arinze los miembros de la iglesia se han quintuplicado a través de una combinación de conversiones y el floreciente tamaño de las familias católicas. Dos de cada tres habitantes de la zona son católicos.
Cuando en 1985 Arinze se trasladó a un cargo en el Vaticano, después de casi 18 años como arzobispo de Onitsha, dejó atrás una iglesia construida a su imagen: devota, humilde, profundamente conservadora en cuestiones morales y distintamente africana. Son las mismas cualidades, dijeron católicos aquí, que Arinze, 72, llevaría al papado si fuera elegido para suceder a Juan Pablo II en el cónclave que empieza el lunes. Analistas del Vaticano colocan a Arinze entre el puñado de principales contendientes, junto con al menos dos latinoamericanos.
Las opiniones decididamente tradicionales de Arinze en asuntos sexuales han provocado algunas críticas. En un discurso en Washington en 2003, denunció la homosexualidad y la pornografía; el año pasado sugirió que los católicos que apoyan el aborto deberían ser excluidos de la santa comunión.
Entre los católicos nigerianos, las charlas sobre la posibilidad de que Arinze se transforme en Papa provocan una mezcla de euforia y escepticismo. Muchos dudan que una iglesia que ha sido manejada tanto tiempo por europeos elija a un líder africano, incluso si la iglesia se ha desplazado decisivamente hacia el sur. América Latina y África, junto con regiones en desarrollo en otros continentes, son ahora el hogar de dos tercios de todos los católicos. De1 1.1 billón de católicos del mundo, unos 150 millones viven en África, y unos 19 millones de esos viven en Nigeria.
"Alguna gente dice que si no fuera por su color, Arinze ciertamente es el más cualificado", dijo George Adimike, 26, un locuaz seminarista de aquí envuelto en una larga sotana blanca y sandalias negras. "Si tuviéramos un Papa africano, mostraría que la humanidad es algo universal".
Adimike es uno de los más de 1.000 seminaristas preparándose para el sacerdocio en la región sur de Nigeria. En el campus de Onitsha las oraciones empiezan a las 5:20 de la mañana. Cuando se anuncia el amanecer, los jóvenes ya han estado meditando durante una hora para preparar la misa, dicha en lengua ibo al suave ritmo de tambores.
El seminario universitario más reciente, que abrió sus puertas en 2000 para responder al aumento de las matrículas, fue llamado en honor al Padre Michael Tansi, un antiguo profesor de Arinze que fue beatificado en 1998, colocándolo en ruta para transformarse en el primer santo de África occidental. Hay una estatua de Tansi en el jardín del campus y su cara intensa y con gafas adorna las sotanas ceremoniales que llevan aquí algunos sacerdotes.
Rebosante de seminaristas, la arquidiócesis de Onitsha envía cada vez más frecuentemente a sus jóvenes sacerdotes al Chad, Camerún, Sierra Leona e incluso a Europa y Estados Unidos, donde el reclutamiento de nuevos sacerdotes ha estado quedándose atrás. La fe católica se ha convertido convincentemente en el más importante producto de exportación de una región que contribuye con pocas otras cosas al mundo aparte pastillas de freno y aceite de palma.
"Aquí la iglesia es todavía joven, así que la gente tiene mucho entusiasmo, como fue antes en Europa y América", dijo Ignatius M.C. Obinwa, rector del seminario. "Ahora nos toca a nosotros producir sacerdotes y enviarlos a evangelizar a otros lugares. Nos han alimentado. Ahora nos toca alimentarles a ellos".
Incluso más allá de los ordenados jardines del seminario, el vigor del movimiento religioso construido por Arinze es difícil de pasar por alto: Muchos camiones en las carreteras llevan dibujos de Jesús en sueltas sotanas o mensajes cristianos como "Jesús Es el Camino". En tenderetes junto al camino, entre pilas de basura, se venden coloridas estatuas de tamaño natural de Jesús y la Virgen María. Se puede ver a las monjas cruzando las miserables y peligrosas calles de Onitza en el asiento trasero de motocicletas.
Los primeros misioneros católicos llegaron desde Europa en 1885, y la mayoría de ellos pagó el precio último, al morir de malaria y otras enfermedades tropicales. Pero la tribu ibo dominante aquí, cuya religión tradicional tenía elementos de sacrificio y rituales similares a los del catolicismo, empezó a aceptar la nueva fe. Eso fue especialmente verdad después de que misioneros irlandeses empezaran a construir a principios del siglo 20 las primeras escuelas de la región, tentando a muchos practicantes de la religión ibo tradicional a enviar a sus hijos a escuelas dirigidas por misioneros, la mayoría blancos.
Cada vez más nigerianos empezaron a ocupar puestos de autoridad en la iglesia con Tansi y más tarde con Arinze, que fue criado como ibo pero se convirtió al catolicismo a los 9 años. Fue nombrado arzobispo en 1967, al comienzo de la guerra en el estado separatista de Biafra, con la que los ibo y otras tribus del sudeste trataron de independizarse de un gobierno autoritario. Tras el fin de esa guerra en 1970, los victoriosos federales del gobierno expulsaron a los sacerdotes nacidos en el extranjero por haber supuestamente apoyado la causa de los rebeldes.
Después de organizar una visita del Papa Juan Pablo II a Onitsha en 1982, Arinze se trasladó al Vaticano en 1985 y finalmente se transformó en el asesor del Papa en cuestiones rituales y sacramentales. También fue el enlace con otras religiones, como el islam, lo que le permitió usar su experiencia en Nigeria, donde el norte es predominantemente musulmán.
Desde su posición en el Vaticano, Arinze se ha transformado en una figura controvertida para muchos católicos americanos debido a sus rígidas opiniones doctrinarias. Arinze anunció durante las elecciones presidenciales norteamericanas de 2004 que a los católicos que no actuaban contra el aborto -un grupo que incluía al nominado presidencial demócrata John F. Kerry- no debería dejárseles tomar la eucaristía durante misa.
Un año antes, Arinze provocó conmoción y protesta en la Universidad de Georgetown, cuando como orador de la graduación denunció lo que llamó amenazas contra la vida de familia.
"La familia está siendo atacada en muchas partes del mundo", dijo a los estudiantes. "Está siendo atacada por una mentalidad enemiga de la vida, que vemos en la contracepción, en el aborto, en el infanticidio y en la eutanasia. Se la desdeña y es trivializada en la pornografía, profanada por la fornicación y el adulterio, hecha objeto de burla por la homosexualidad, saboteada por uniones irregulares y cortada en dos por el divorcio".
Esas declaraciones no son controvertidas en Onitsha, o entre los católicos en la mayoría de los países africanos, donde la homosexualidad es a la vez ilegal y considerada anti-natural. La doctrina del Vaticano contra el aborto, la eutanasia y la contracepción provocan aquí poco disentimiento. Y aunque los seminaristas reconocen la dificultad de mantener sus votos de castidad, dicen que el sacrificio es central en su concepción del sacerdocio.
"Yo tengo impulsos sexuales", reconoció Augustine Umeh, 27, un seminarista de suave voz. Pero agregó: "Si estás solo, toda tu mente y todo lo demás se centrarán en la iglesia, en la gente de la parroquia".
"Si la iglesia dijera que los sacerdotes se pueden casar, abandonaríamos el seminario", declaró Umeh. "Nosotros apreciamos el celibato".
Para Umeh y otros jóvenes, la notoria corrupción y desigualdades sociales en Nigeria también sirven como inspiración para hacerse sacerdotes. Dicen que hay pocas otras opciones que les permitan mantenerse apartados de los tratos comerciales ilícitos que son centrales en la política y los negocios aquí.
Pero más que nada, estos fervientes jóvenes católicos dicen que han recibido un llamado de Dios para servir, como sus héroes Tansi y Arinze antes que ellos.
En sus dos décadas en el Vaticano, Arinze ha seguido siendo un visitante regular de Onitsha y también de su aldea natal Eziowelle, a una media hora por caminos de tierra profundamente surcados. Una visita programada para agosto puede ser todavía más significativa para los seminaristas que se gradúen en Onitsha, que serán ordenados por Arinze.
Sin embargo, teniendo en cuenta el cónclave, saben que pueden intervenir otras fuerzas.
"Si lo eligen Papa", dijo Livins Ugocsukwu, 29, "¿quién sabe?"
17 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
casándose con los primos
[N.C. Aizenman] En Afganistán surgen nuevas dudas sobre una práctica antigua pero arriesgada. El matrimonio entre primos de primer grado parece unido a una alta tasa de trastornos congénitos.
Kabul, Afganistán. Según las normas locales, eran una pareja ideal: primos de primer grado, criados en la misma casa desde que nacieron y, al año de su matrimonio, los orgullosos padres de un regordete bebé.
Pero poco después del nacimiento de su primer hijo, Ahmad y Mazari Ayubi se dieron cuenta de que la cabeza del pequeño Masi no se sostenía. Cuando cumplió dos años, el niño estaba paralizado desde el cuello hacia abajo y era mentalmente retardado, y Mazari empezó a sospechar lo que los doctores confirmarían más tarde:
"Es porque Ahmad y yo somos parientes que ocurrió esto", dijo tristemente, mientras acunaba al más pequeño de los tres niños, todos nacidos con la misma deformación. "Quizás es mejor que los primos no se casen entre sí".
Esas dudas son las primeras finas grietas de lo que es una tradición fundamental en Afganistán. Aunque no se dispone de estadísticas sobre el predominio del matrimonio entre primos de primer grado en el país, evidencias anecdóticas de empleados sanitarios, funcionarios de gobierno y familias afganas sugieren que la práctica es generalizada y está profundamente arraigada.
"Hay un dicho en nuestro país que dice que el matrimonio entre primos es el más indicado, porque el compromiso se hizo en el cielo", dijo M. Marouf Sameh, jefe de obstetricia y ginecología en el Hospital de Mujeres Rabia Balkhi, de Kabul.
Calculó que al menos un 10 por ciento de sus pacientes están casados con un(a) primo(a). Los doctores de varios otros hospitales y clínicas informan de tasas todavía más altas de matrimonios entre primos -casi siempre el resultado de acuerdos entre familias.
Algunos padres quieren conservar sus propiedades dentro de la familia o bajar el precio de la novia' que deben los hombres, por tradición, pagar a sus parientes políticos.
Otros dicen que están simplemente tratando de encontrar un pretendiente conveniente para sus hijos o hijas. Escoger a un extraño es visto como un riesgo. Mucho mejor, dice ese razonamiento, es elegir a un sobrino o sobrina cuyo carácter hayas podido conocer durante años de convivencia -una sabiduría aceptada no sólo en Afganistán, sino en muchas sociedades en Asia, África y Oriente Medio.
Incluso Sameh, cuyos padres no arreglaron su matrimonio, terminó enamorándose de una de sus primas. En una sociedad donde las mujeres tradicionalmente no pueden conversar con hombres que no son parientes, explicó, "esas eran las únicas niñas con las que podía pasar el tiempo". Pero fue sólo después de transformarse en médico, dijo Sameh, que se enteró de que las parejas cuyos miembros son parientes consanguíneos tan cercanos corren un riesgo más alto de concebir niños con defectos y enfermedades como el trastorno cerebral que sufren los niños de Ayubi.
Como la gran mayoría de hijos de primos, los propios hijos e hijas de Sameh son sanos. Pero se ha alarmado de la alta incidencia de defectos congénitos entre sus pacientes. Sameh, que es también director de la sección afgana de la Federación de Paternidad Planeada Internacional, ha empezado hace poco a hablar sobre el tema en programas de radio y televisión sobre los riesgos de los matrimonios en la familia.
Masooda Jalal, ministro de asuntos de la mujer, dijo que estaba buscando fondos para empezar una campaña nacional de concientización. "Estoy segura de que si supieran los posibles desdichados resultados, las generaciones futuras aprenderán a evitar esta práctica", dijo.
La experiencia de los Ayubi sugiere otra cosa.
Dos de los hijos de la pareja, incluyendo a Masi, ya han muerto, y dos hijas están cada día más incapacitadas. Sin embargo, el hermano menor de Ahmad, que comparte la misma casa en Kabul, insiste en que quiere arreglar el compromiso de su hija de 10 años con uno de los hijos sanos de Ahmad, que tiene 13.
Para pesar de Mazari, Ahmad está pensando en el ofrecimiento. "Primero trataré de encontrarle una esposa que no sea pariente y que sea responsable y obediente", dijo. "Pero si no encuentra ninguna, no tendremos otra opción".
Era la misma lógica que llevó a su propia madre a elegir a Mazari hace más de 16 años.
Ahmad era entonces un hombre larguirucho de 20, enamorado de una vecina que llevaba vaqueros y un peinado moderno, y que su madre viuda no aprobaba.
"Dijo: Me estoy haciendo vieja. Mazari es mi sobrina y me cuidará mejor que una chica extraña'", dijo Ahmad.
Mazari había sido prometida a otro niño. Pero la madre de Ahmad imploró al padre de Mazari, un camionero que era su hermano, que eligiera a Ahmad.
Ahmad sólo se enteró del plan cuando volvió a casa de su trabajo como estañero un día y descubrió que el padre de Mazari había comprado los caramelos que por tradición dan los padres de una mujer a la familia del novio.
"Yo estaba furioso", dijo Ahmad. "Entonces me di cuenta de que si rompía el compromiso, mi madre se entristecería mucho. Por eso decidí aceptar".
Mazari, entonces un chica de 16 con mejillas de manzana y de risa fácil, estaba igualmente angustiada cuando su padre le contó la noticia. "Empecé a llorar porque no quería aceptar la responsabilidad de casarme", dijo. Pero negarse a ello no era posible.
El hecho de que su prometido fuera un pariente le dio algún consuelo. Si hubiera sido comprometida con un extraño, dijo, "me habría enfadado y causado miedo". Y ninguna de las entonces más de 10 parejas de primos en primer grado de su familia ha tenido problemas médicos, de acuerdo a parientes.
Pero Mazari no era especialmente íntima de Ahmad, que era cuatro años mayor y uno de los niños con los que había crecido en una casa en Kabul que era compartida por seis familias.
Las fotos en su álbum de boda muestran a un joven con un traje claro de rayas finas y una adolescente con un vestido blanco festivo de volantes, rodeados de sonrientes invitados. Pero en foto tras foto, sus caras serias evitan mirarse.
Era el preludio a la prueba más dura de la pareja: observar el progreso inexorable del trastorno mental que ha afectado a cuatro de sus ocho hijos.
De vez en vez, Mazari todavía se queja ante su padre de "los problemas por los que me has hecho pasar".
Dijo que él se encoge de hombros y dice que no tiene la culpa -era simplemente su destino.
Ahmad, ahora de 36, dijo que había aprendido a distanciarse a sí mismo de cada nuevo hijo a los primeros signos de su desorden. No puede recordar siquiera qué nombre le dio a la más pequeña, una bebé de 14 meses que ya había desarrollado la reveladora incapacidad de sostener la cabeza.
"Trato de no mirarla demasiado, porque cuando lo hago me duele el alma", dijo, los ojos llenos de lágrimas.
Mazari, en contraste, ha hecho de salvar a sus hijos la misión de su vida. Y apenas de 32, su cara redonda se ve surcada por los esfuerzos de leer las recetas garrapateadas que están más allá del alcance de su tercero. Cuando la medicina moderna demostró ser inútil, se volcó hacia la religión, colgando amuletos de los cuellos de sus hijas y llevándolas en interminables peregrinajes a santuarios musulmanes.
Ahmad, cuyo nuevo negocio de venta de pintura para coches es bastante próspero, paga estas excursiones sin quejarse. Y los años de dolor han acercado lentamente a la pareja.
No hace mucho tiempo un especialista de Pakistán sugirió que Ahmad tomara una segunda esposa y comenzara a tener hijos con ella -una práctica permitida por la ley islámica.
Ahmad lo rechazó rotundamente.
"Después de todas las dificultades que hemos pasado juntos, no quiero que haya otra mujer entre nosotros", dijo.
También aceptó la petición de Mazari de dejar de tener hijos.
La única fuente que sigue causando tensiones entre ellos es si casar a su hijo con la sobrina de Ahmad. La unión fue convenida por la madre de Ahmad varios años antes de su muerte. El hermano de Ahmad insiste en que "incluso si enferman todos nuestros hijos, no causaré la infelicidad de mi madre en su tumba".
En cuanto a la madre del futuro novio, Mazari técnicamente no tiene nada que decir sobre el arreglo. Pero está conspirando discretamente para hacerlo descarrilar.
"Si es necesario, le diré a Ahmad que esa chica será una mala nuera", confesó. "Yo he tenido una vida dura y triste, y no quiero que mi hijo sufra lo mismo".
17 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
Pero poco después del nacimiento de su primer hijo, Ahmad y Mazari Ayubi se dieron cuenta de que la cabeza del pequeño Masi no se sostenía. Cuando cumplió dos años, el niño estaba paralizado desde el cuello hacia abajo y era mentalmente retardado, y Mazari empezó a sospechar lo que los doctores confirmarían más tarde:
"Es porque Ahmad y yo somos parientes que ocurrió esto", dijo tristemente, mientras acunaba al más pequeño de los tres niños, todos nacidos con la misma deformación. "Quizás es mejor que los primos no se casen entre sí".
Esas dudas son las primeras finas grietas de lo que es una tradición fundamental en Afganistán. Aunque no se dispone de estadísticas sobre el predominio del matrimonio entre primos de primer grado en el país, evidencias anecdóticas de empleados sanitarios, funcionarios de gobierno y familias afganas sugieren que la práctica es generalizada y está profundamente arraigada.
"Hay un dicho en nuestro país que dice que el matrimonio entre primos es el más indicado, porque el compromiso se hizo en el cielo", dijo M. Marouf Sameh, jefe de obstetricia y ginecología en el Hospital de Mujeres Rabia Balkhi, de Kabul.
Calculó que al menos un 10 por ciento de sus pacientes están casados con un(a) primo(a). Los doctores de varios otros hospitales y clínicas informan de tasas todavía más altas de matrimonios entre primos -casi siempre el resultado de acuerdos entre familias.
Algunos padres quieren conservar sus propiedades dentro de la familia o bajar el precio de la novia' que deben los hombres, por tradición, pagar a sus parientes políticos.
Otros dicen que están simplemente tratando de encontrar un pretendiente conveniente para sus hijos o hijas. Escoger a un extraño es visto como un riesgo. Mucho mejor, dice ese razonamiento, es elegir a un sobrino o sobrina cuyo carácter hayas podido conocer durante años de convivencia -una sabiduría aceptada no sólo en Afganistán, sino en muchas sociedades en Asia, África y Oriente Medio.
Incluso Sameh, cuyos padres no arreglaron su matrimonio, terminó enamorándose de una de sus primas. En una sociedad donde las mujeres tradicionalmente no pueden conversar con hombres que no son parientes, explicó, "esas eran las únicas niñas con las que podía pasar el tiempo". Pero fue sólo después de transformarse en médico, dijo Sameh, que se enteró de que las parejas cuyos miembros son parientes consanguíneos tan cercanos corren un riesgo más alto de concebir niños con defectos y enfermedades como el trastorno cerebral que sufren los niños de Ayubi.
Como la gran mayoría de hijos de primos, los propios hijos e hijas de Sameh son sanos. Pero se ha alarmado de la alta incidencia de defectos congénitos entre sus pacientes. Sameh, que es también director de la sección afgana de la Federación de Paternidad Planeada Internacional, ha empezado hace poco a hablar sobre el tema en programas de radio y televisión sobre los riesgos de los matrimonios en la familia.
Masooda Jalal, ministro de asuntos de la mujer, dijo que estaba buscando fondos para empezar una campaña nacional de concientización. "Estoy segura de que si supieran los posibles desdichados resultados, las generaciones futuras aprenderán a evitar esta práctica", dijo.
La experiencia de los Ayubi sugiere otra cosa.
Dos de los hijos de la pareja, incluyendo a Masi, ya han muerto, y dos hijas están cada día más incapacitadas. Sin embargo, el hermano menor de Ahmad, que comparte la misma casa en Kabul, insiste en que quiere arreglar el compromiso de su hija de 10 años con uno de los hijos sanos de Ahmad, que tiene 13.
Para pesar de Mazari, Ahmad está pensando en el ofrecimiento. "Primero trataré de encontrarle una esposa que no sea pariente y que sea responsable y obediente", dijo. "Pero si no encuentra ninguna, no tendremos otra opción".
Era la misma lógica que llevó a su propia madre a elegir a Mazari hace más de 16 años.
Ahmad era entonces un hombre larguirucho de 20, enamorado de una vecina que llevaba vaqueros y un peinado moderno, y que su madre viuda no aprobaba.
"Dijo: Me estoy haciendo vieja. Mazari es mi sobrina y me cuidará mejor que una chica extraña'", dijo Ahmad.
Mazari había sido prometida a otro niño. Pero la madre de Ahmad imploró al padre de Mazari, un camionero que era su hermano, que eligiera a Ahmad.
Ahmad sólo se enteró del plan cuando volvió a casa de su trabajo como estañero un día y descubrió que el padre de Mazari había comprado los caramelos que por tradición dan los padres de una mujer a la familia del novio.
"Yo estaba furioso", dijo Ahmad. "Entonces me di cuenta de que si rompía el compromiso, mi madre se entristecería mucho. Por eso decidí aceptar".
Mazari, entonces un chica de 16 con mejillas de manzana y de risa fácil, estaba igualmente angustiada cuando su padre le contó la noticia. "Empecé a llorar porque no quería aceptar la responsabilidad de casarme", dijo. Pero negarse a ello no era posible.
El hecho de que su prometido fuera un pariente le dio algún consuelo. Si hubiera sido comprometida con un extraño, dijo, "me habría enfadado y causado miedo". Y ninguna de las entonces más de 10 parejas de primos en primer grado de su familia ha tenido problemas médicos, de acuerdo a parientes.
Pero Mazari no era especialmente íntima de Ahmad, que era cuatro años mayor y uno de los niños con los que había crecido en una casa en Kabul que era compartida por seis familias.
Las fotos en su álbum de boda muestran a un joven con un traje claro de rayas finas y una adolescente con un vestido blanco festivo de volantes, rodeados de sonrientes invitados. Pero en foto tras foto, sus caras serias evitan mirarse.
Era el preludio a la prueba más dura de la pareja: observar el progreso inexorable del trastorno mental que ha afectado a cuatro de sus ocho hijos.
De vez en vez, Mazari todavía se queja ante su padre de "los problemas por los que me has hecho pasar".
Dijo que él se encoge de hombros y dice que no tiene la culpa -era simplemente su destino.
Ahmad, ahora de 36, dijo que había aprendido a distanciarse a sí mismo de cada nuevo hijo a los primeros signos de su desorden. No puede recordar siquiera qué nombre le dio a la más pequeña, una bebé de 14 meses que ya había desarrollado la reveladora incapacidad de sostener la cabeza.
"Trato de no mirarla demasiado, porque cuando lo hago me duele el alma", dijo, los ojos llenos de lágrimas.
Mazari, en contraste, ha hecho de salvar a sus hijos la misión de su vida. Y apenas de 32, su cara redonda se ve surcada por los esfuerzos de leer las recetas garrapateadas que están más allá del alcance de su tercero. Cuando la medicina moderna demostró ser inútil, se volcó hacia la religión, colgando amuletos de los cuellos de sus hijas y llevándolas en interminables peregrinajes a santuarios musulmanes.
Ahmad, cuyo nuevo negocio de venta de pintura para coches es bastante próspero, paga estas excursiones sin quejarse. Y los años de dolor han acercado lentamente a la pareja.
No hace mucho tiempo un especialista de Pakistán sugirió que Ahmad tomara una segunda esposa y comenzara a tener hijos con ella -una práctica permitida por la ley islámica.
Ahmad lo rechazó rotundamente.
"Después de todas las dificultades que hemos pasado juntos, no quiero que haya otra mujer entre nosotros", dijo.
También aceptó la petición de Mazari de dejar de tener hijos.
La única fuente que sigue causando tensiones entre ellos es si casar a su hijo con la sobrina de Ahmad. La unión fue convenida por la madre de Ahmad varios años antes de su muerte. El hermano de Ahmad insiste en que "incluso si enferman todos nuestros hijos, no causaré la infelicidad de mi madre en su tumba".
En cuanto a la madre del futuro novio, Mazari técnicamente no tiene nada que decir sobre el arreglo. Pero está conspirando discretamente para hacerlo descarrilar.
"Si es necesario, le diré a Ahmad que esa chica será una mala nuera", confesó. "Yo he tenido una vida dura y triste, y no quiero que mi hijo sufra lo mismo".
17 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
hablan disidentes católicos
[Alan Cooperman y Daniel Williams] Juan Pablo silenció a muchos, dicen sus críticos.
Ciudad del Vaticano. Algunas medidas cuantitativas del papado de Juan Pablo UII son bien conocidas: Visitó más países, nombró más santos y publicó más documentos doctrinarios que cualquier otro Papa. Pero hay otra estadística que es rara vez mencionada: Según algunas estimaciones, el Vaticano silenció o reprendió a más de 100 teólogos católicos durante el reinado de 26 años de Juan Pablo.
Mientras los 115 cardenales se preparan para entrar en cónclave este lunes y elegir al siguiente Papa, los disidentes están pidiendo una nueva apertura y la disposición a debatir tópicos tales como la ordenación de mujeres, el uso del condón para combatir el sida y la homosexualidad.
"La represión del pensamiento, la pérdida de ideas, la clausura de la discusión -esos no son actos de fe. Eso no es el Espíritu Santo", dijo Sor Joan Chittister, una monja benedictina de Erie, Pensilvania. "La unidad es buena, pero tiene un lado oscuro".
Chittister es uno de los varios críticos del legado de Juan Pablo que ha sido llevada a Roma por una red internacional de disidentes, Nosotros Somos la Iglesia, en un intento de ampliar el debate preliminar al cónclave. Sintiéndose excluidos de un intercambio normal con los líderes de la iglesia, están auspiciando una serie de ruedas de prensa, con la esperanza de causar algún impacto a través de los medios de comunicación.
Sus llamados a una mayor tolerancia de la disensión se hacen eco de teólogos como el Padre Hans Kung, de Alemania, y el Padre Charles E. Curran, de Estados Unidos, que fueron despojados de la autoridad de enseñar en universidades católicas durante el papado de Juan Pablo. Ni Kung ni Curran han ido a Roma, pero están hablando. "Ahora mucha gente espera un Papa que desbloquee seriamente las reformas" y "tenga el coraje de empezar de nuevo", dijo Kung en una declaración.
Defensores de las víctimas de abusos sexuales, feministas católicas y grupos que quieren un mayor papel para los laicos en el gobierno de la iglesia están también pidiendo un Papa que permita un debate más abierto. Giovanni Avena, editor del boletín católico Adista, dijo que Juan Pablo creó un "ambiente medieval" en el Vaticano al enfatizar el ritual para los fieles comunes y restringir la discusión de problemas importantes en su círculo íntimo. Dijo que la decisión de prohibir que el Colegio Cardenalicio hablara con la prensa después del funeral de Juan Pablo era una muestra de esa actitud.
"Quieren que todo el mundo observe los rituales. Así prohíben el acceso a la realidad", dijo Avena, un sacerdote que trabajó en campañas con jóvenes en Sicilia para apartarlos de la mafia. "No hay participación de verdad. Es por eso que en Italia las plazas están llenas de gente para este tipo de espectáculo, y las iglesias vacías. Los disidentes están simplemente pidiendo que se restaure la ciudadanía al pueblo de la iglesia, a la comunidad de creyentes".
Según todos los indicios los cardenales se concentrarán en una gama diferente de problemas. Antes de que dejaran de hablar con los periodistas el sábado, señalaron la difusión del islam, la decreciente vitalidad de la iglesia en Europa, el reto del pentecostalismo en América Latina y la rápida marcha de la biotecnología como sus prioridades más importantes.
Pero los disidentes se han animado con los comentarios de algunos cardenales sobre la importancia de la "colegialidad", que en la jerga de la iglesia se refiere al principio de que todos los obispos, no sólo el Papa, gobiernan la iglesia. En opinión de algunos prelados, Juan Pablo fue un gran evangelizador, pero un administrador descuidado que dejó demasiada autoridad en la curia, la burocracia del Vaticano. Al menos sobre este punto los disidentes están de acuerdo.
"Mientras empeoraba la salud del Papa se desvió mayor autoridad hacia los funcionarios del Vaticano", dijo Lavinia Byrne, comentarista británica sobre asuntos católicos. "El balance de poder se torció a medida que se retiraba el poder de los obispos y de las iglesias nacionales y locales y se investía en el centro". Byrne fue monja hasta 2000, cuando abandonó la orden, el [Instituto de la Santísima Virgen María], después de negarse a repudiar los argumentos a favor de la ordenación de las mujeres en su libro Mujeres en el Vaticano'.
"Quiero que se reabra el debate", dijo. "Los argumentos contra la ordenación de mujeres no han sido nunca realmente explicitados. No es que crea que debe haber mujeres sacerdotes de la noche a la mañana, pero ¿por qué no podemos hablar sobre el tema?"
La respuesta de los funcionarios del Vaticano es que el asunto fue firmemente resuelto por Juan Pablo en 1994 en una breve carta en la que dice que Jesús había nombrado solamente a hombres como sus apóstoles y que la iglesia "no tenía ninguna autoridad" para ordenar a mujeres. Esa conclusión, agregó, "debe ser sostenida por todos los fieles de la iglesia".
Más ampliamente la iglesia católica, como todos los credos, debe definir y proteger su "verdadero tesoro", las doctrinas que considera esenciales, dijo el Padre Augustine DiNoia, un sacerdote estadounidense que es el segundo funcionario en importancia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el departamento del Vaticano encargado de velar por la ortodoxia y de disciplinar a los teólogos que rompen filas.
"En teología como en softball", dijo DiNoia, "no puedes jugar si no aceptas las reglas".
Curran, que sigue siendo sacerdote, fue obligado a renunciar a su cátedra en la Universidad Católica de Washington en 1986 debido a que difería de la iglesia en cuanto a la contracepción, la esterilización, la homosexualidad y el divorcio. Esta semana, estuvo en desacuerdo con lo que llamó la "presuposición fundamental" en el enfoque de DiNoia -y en el del difunto Papa- de la disensión.
"La presuposición de Juan Pablo II era que la iglesia enseña la verdad sobre la humanidad", dijo Curran en una entrevista telefónica desde la Universidad Metodista del Sur, de Texas, donde es profesor. "Pero la tradición católica acepta que haya diferentes niveles de verdad, y más importantemente, la historia nos recuerda que la jerarquía de la iglesia necesita aprender la verdad antes de poder enseñarla".
Curran observó que la iglesia católica aceptó durante mucho tiempo la esclavitud, prohibió el cobro de intereses sobre las deudas, se opuso a la democracia y combatió la libertad de conciencia, que un Papa del siglo 19 llamó "la cloaca por donde escurre toda la basura".
"Juan Pablo II dijo que la esclavitud era intrínsecamente mala. Si es intrínsecamente mala, ¿por qué no la condenó la iglesia romana sino hasta fines del siglo 19?", dijo Curran. "El hecho de que hayamos cambiado nuestra doctrina sobre temas importantes como la esclavitud muestra que la jerarquía de la iglesia debe enseñar lo mismo que aprender -y por eso no puede estar absolutamente convencida de lo que enseña".
La represión de los teólogos por parte de Juan Pablo empezó con su primer viaje como Papa al extranjero. En 1979 viajó a México y puso fin al movimiento de la teología de la liberación, que se había organizado entre los pobres y que el pontífice consideraba que estaba contagiado con el marxismo. Entre los actos finales de su pontificado estuvo la notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe de que el Padre Roger Haight, un sacerdote jesuita de Nueva York, no podía enseñar teología en una universidad católica debido a los errores doctrinales en su libro Jesus: Symbol of God' [Jesús, Símbolo de Dios].
El número exacto de teólogos castigados por el Vaticano es incierto, debido a que muchos casos fueron tratados privadamente, de acuerdo al Padre Thomas Reese, editor de la revista jesuita América. Pero dijo que teólogos católicos habían mencionado una cifra de 100 sacerdotes. "Una iglesia que no puede discutir abiertamente los problemas es una iglesia que se refugia en un gueto intelectual", escribió Reese en un editorial titulado Sobre los retos del nuevo Papa'.
En 1998 Juan Pablo decretó que las conferencias nacionales de obispos no podían presentar doctrinas teológicas a menos que fueran unánimes o fuesen aprobadas previamente por Roma. Alentó los sínodos, masivas reuniones de obispos de varios países, pero bajo un férreo control. El Papa se reservaba el derecho se definir sus programas y escribir las conclusiones.
"Cuando tienes sínodos y les preguntan que compartan sus preocupaciones, pero luego les dicen que hay cosas que no pueden discutir, eso es una represión del pensamiento socava la creatividad de toda la iglesia", dijo Chittister.
Jason Berry, un periodista de New Orleans y co-autor de Vows of Silence' [Votos de Silencio], un libro publicado en 2004 sobre los abusos sexuales en la iglesia, dijo que cree que la experiencia de Juan Pablo en Polonia bajo el nazismo y el comunismo lo llevaron a "romantizar el sacerdocio como una casta caballeresca". Incluso enfrentado a abundantes pruebas de abusos sexuales, "el Papa que dijo: No tengáis miedo', fue incapaz de una introspección sin temores del sacerdocio" y clausuró el debate sobre el celibato, la homosexualidad y la falta de sacerdotes, dijo.
En opinión de Berry el epítome de este enfoque de repliegue fue el sostenido rechazo del Vaticano a investigar las acusaciones de abusos sexuales por nueve hombres, incluyendo a dos sacerdotes, contra Marcial Maciel, el fundador mexicano de la Legión de Cristo, un movimiento de renovación dentro de la iglesia. Este año, un fiscal de la iglesia dijo que el caso había sido reabierto -un año después de ser presentado.
Como católico, dijo Berry, sentía un gran pesar por la muerte del Papa. Pero también dijo que estaba desalentado de la servil cobertura de prensa que no incluyó ninguna mención de los posibles defectos del Papa. "Con toda esa hagiografía por video que vemos, nadie quiere hablar sobre eso, pero creo que tenemos la obligación de ser honestos", dijo.
Muchos de los críticos de Juan Pablo dicen que fue sin embargo un gran Papa. Nosotros Somos la Iglesia, fundado en Roma en 1996, sacó una declaración alabando los intentos de Juan Pablo por liberar a Polonia y su renuncia al histórico anti-semitismo de la iglesia.
Curran dijo que admiraba las críticas del Papa al capitalismo y al excesivo individualismo, así como sus posiciones contra la guerra y la pena de muerte. "Estaba de acuerdo con él en casi todo, excepto cuando hablaba sobre la iglesia, las mujeres y el sexo", dijo.
Kung, un profesor nacido en Suiza de la Universidad de Tubingen, elogió la piedad personal de Juan Pablo y sus viajes a 130 países.
"Pero pronto las apariciones triunfales serán recuerdos desteñidos, y los discursos defendiendo los derechos humanos en el mundo serán palabras al viento", escribió Kung. "Entretanto, en la iglesia hay una crisis de esperanza y confianza".
16 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
Mientras los 115 cardenales se preparan para entrar en cónclave este lunes y elegir al siguiente Papa, los disidentes están pidiendo una nueva apertura y la disposición a debatir tópicos tales como la ordenación de mujeres, el uso del condón para combatir el sida y la homosexualidad.
"La represión del pensamiento, la pérdida de ideas, la clausura de la discusión -esos no son actos de fe. Eso no es el Espíritu Santo", dijo Sor Joan Chittister, una monja benedictina de Erie, Pensilvania. "La unidad es buena, pero tiene un lado oscuro".
Chittister es uno de los varios críticos del legado de Juan Pablo que ha sido llevada a Roma por una red internacional de disidentes, Nosotros Somos la Iglesia, en un intento de ampliar el debate preliminar al cónclave. Sintiéndose excluidos de un intercambio normal con los líderes de la iglesia, están auspiciando una serie de ruedas de prensa, con la esperanza de causar algún impacto a través de los medios de comunicación.
Sus llamados a una mayor tolerancia de la disensión se hacen eco de teólogos como el Padre Hans Kung, de Alemania, y el Padre Charles E. Curran, de Estados Unidos, que fueron despojados de la autoridad de enseñar en universidades católicas durante el papado de Juan Pablo. Ni Kung ni Curran han ido a Roma, pero están hablando. "Ahora mucha gente espera un Papa que desbloquee seriamente las reformas" y "tenga el coraje de empezar de nuevo", dijo Kung en una declaración.
Defensores de las víctimas de abusos sexuales, feministas católicas y grupos que quieren un mayor papel para los laicos en el gobierno de la iglesia están también pidiendo un Papa que permita un debate más abierto. Giovanni Avena, editor del boletín católico Adista, dijo que Juan Pablo creó un "ambiente medieval" en el Vaticano al enfatizar el ritual para los fieles comunes y restringir la discusión de problemas importantes en su círculo íntimo. Dijo que la decisión de prohibir que el Colegio Cardenalicio hablara con la prensa después del funeral de Juan Pablo era una muestra de esa actitud.
"Quieren que todo el mundo observe los rituales. Así prohíben el acceso a la realidad", dijo Avena, un sacerdote que trabajó en campañas con jóvenes en Sicilia para apartarlos de la mafia. "No hay participación de verdad. Es por eso que en Italia las plazas están llenas de gente para este tipo de espectáculo, y las iglesias vacías. Los disidentes están simplemente pidiendo que se restaure la ciudadanía al pueblo de la iglesia, a la comunidad de creyentes".
Según todos los indicios los cardenales se concentrarán en una gama diferente de problemas. Antes de que dejaran de hablar con los periodistas el sábado, señalaron la difusión del islam, la decreciente vitalidad de la iglesia en Europa, el reto del pentecostalismo en América Latina y la rápida marcha de la biotecnología como sus prioridades más importantes.
Pero los disidentes se han animado con los comentarios de algunos cardenales sobre la importancia de la "colegialidad", que en la jerga de la iglesia se refiere al principio de que todos los obispos, no sólo el Papa, gobiernan la iglesia. En opinión de algunos prelados, Juan Pablo fue un gran evangelizador, pero un administrador descuidado que dejó demasiada autoridad en la curia, la burocracia del Vaticano. Al menos sobre este punto los disidentes están de acuerdo.
"Mientras empeoraba la salud del Papa se desvió mayor autoridad hacia los funcionarios del Vaticano", dijo Lavinia Byrne, comentarista británica sobre asuntos católicos. "El balance de poder se torció a medida que se retiraba el poder de los obispos y de las iglesias nacionales y locales y se investía en el centro". Byrne fue monja hasta 2000, cuando abandonó la orden, el [Instituto de la Santísima Virgen María], después de negarse a repudiar los argumentos a favor de la ordenación de las mujeres en su libro Mujeres en el Vaticano'.
"Quiero que se reabra el debate", dijo. "Los argumentos contra la ordenación de mujeres no han sido nunca realmente explicitados. No es que crea que debe haber mujeres sacerdotes de la noche a la mañana, pero ¿por qué no podemos hablar sobre el tema?"
La respuesta de los funcionarios del Vaticano es que el asunto fue firmemente resuelto por Juan Pablo en 1994 en una breve carta en la que dice que Jesús había nombrado solamente a hombres como sus apóstoles y que la iglesia "no tenía ninguna autoridad" para ordenar a mujeres. Esa conclusión, agregó, "debe ser sostenida por todos los fieles de la iglesia".
Más ampliamente la iglesia católica, como todos los credos, debe definir y proteger su "verdadero tesoro", las doctrinas que considera esenciales, dijo el Padre Augustine DiNoia, un sacerdote estadounidense que es el segundo funcionario en importancia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el departamento del Vaticano encargado de velar por la ortodoxia y de disciplinar a los teólogos que rompen filas.
"En teología como en softball", dijo DiNoia, "no puedes jugar si no aceptas las reglas".
Curran, que sigue siendo sacerdote, fue obligado a renunciar a su cátedra en la Universidad Católica de Washington en 1986 debido a que difería de la iglesia en cuanto a la contracepción, la esterilización, la homosexualidad y el divorcio. Esta semana, estuvo en desacuerdo con lo que llamó la "presuposición fundamental" en el enfoque de DiNoia -y en el del difunto Papa- de la disensión.
"La presuposición de Juan Pablo II era que la iglesia enseña la verdad sobre la humanidad", dijo Curran en una entrevista telefónica desde la Universidad Metodista del Sur, de Texas, donde es profesor. "Pero la tradición católica acepta que haya diferentes niveles de verdad, y más importantemente, la historia nos recuerda que la jerarquía de la iglesia necesita aprender la verdad antes de poder enseñarla".
Curran observó que la iglesia católica aceptó durante mucho tiempo la esclavitud, prohibió el cobro de intereses sobre las deudas, se opuso a la democracia y combatió la libertad de conciencia, que un Papa del siglo 19 llamó "la cloaca por donde escurre toda la basura".
"Juan Pablo II dijo que la esclavitud era intrínsecamente mala. Si es intrínsecamente mala, ¿por qué no la condenó la iglesia romana sino hasta fines del siglo 19?", dijo Curran. "El hecho de que hayamos cambiado nuestra doctrina sobre temas importantes como la esclavitud muestra que la jerarquía de la iglesia debe enseñar lo mismo que aprender -y por eso no puede estar absolutamente convencida de lo que enseña".
La represión de los teólogos por parte de Juan Pablo empezó con su primer viaje como Papa al extranjero. En 1979 viajó a México y puso fin al movimiento de la teología de la liberación, que se había organizado entre los pobres y que el pontífice consideraba que estaba contagiado con el marxismo. Entre los actos finales de su pontificado estuvo la notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe de que el Padre Roger Haight, un sacerdote jesuita de Nueva York, no podía enseñar teología en una universidad católica debido a los errores doctrinales en su libro Jesus: Symbol of God' [Jesús, Símbolo de Dios].
El número exacto de teólogos castigados por el Vaticano es incierto, debido a que muchos casos fueron tratados privadamente, de acuerdo al Padre Thomas Reese, editor de la revista jesuita América. Pero dijo que teólogos católicos habían mencionado una cifra de 100 sacerdotes. "Una iglesia que no puede discutir abiertamente los problemas es una iglesia que se refugia en un gueto intelectual", escribió Reese en un editorial titulado Sobre los retos del nuevo Papa'.
En 1998 Juan Pablo decretó que las conferencias nacionales de obispos no podían presentar doctrinas teológicas a menos que fueran unánimes o fuesen aprobadas previamente por Roma. Alentó los sínodos, masivas reuniones de obispos de varios países, pero bajo un férreo control. El Papa se reservaba el derecho se definir sus programas y escribir las conclusiones.
"Cuando tienes sínodos y les preguntan que compartan sus preocupaciones, pero luego les dicen que hay cosas que no pueden discutir, eso es una represión del pensamiento socava la creatividad de toda la iglesia", dijo Chittister.
Jason Berry, un periodista de New Orleans y co-autor de Vows of Silence' [Votos de Silencio], un libro publicado en 2004 sobre los abusos sexuales en la iglesia, dijo que cree que la experiencia de Juan Pablo en Polonia bajo el nazismo y el comunismo lo llevaron a "romantizar el sacerdocio como una casta caballeresca". Incluso enfrentado a abundantes pruebas de abusos sexuales, "el Papa que dijo: No tengáis miedo', fue incapaz de una introspección sin temores del sacerdocio" y clausuró el debate sobre el celibato, la homosexualidad y la falta de sacerdotes, dijo.
En opinión de Berry el epítome de este enfoque de repliegue fue el sostenido rechazo del Vaticano a investigar las acusaciones de abusos sexuales por nueve hombres, incluyendo a dos sacerdotes, contra Marcial Maciel, el fundador mexicano de la Legión de Cristo, un movimiento de renovación dentro de la iglesia. Este año, un fiscal de la iglesia dijo que el caso había sido reabierto -un año después de ser presentado.
Como católico, dijo Berry, sentía un gran pesar por la muerte del Papa. Pero también dijo que estaba desalentado de la servil cobertura de prensa que no incluyó ninguna mención de los posibles defectos del Papa. "Con toda esa hagiografía por video que vemos, nadie quiere hablar sobre eso, pero creo que tenemos la obligación de ser honestos", dijo.
Muchos de los críticos de Juan Pablo dicen que fue sin embargo un gran Papa. Nosotros Somos la Iglesia, fundado en Roma en 1996, sacó una declaración alabando los intentos de Juan Pablo por liberar a Polonia y su renuncia al histórico anti-semitismo de la iglesia.
Curran dijo que admiraba las críticas del Papa al capitalismo y al excesivo individualismo, así como sus posiciones contra la guerra y la pena de muerte. "Estaba de acuerdo con él en casi todo, excepto cuando hablaba sobre la iglesia, las mujeres y el sexo", dijo.
Kung, un profesor nacido en Suiza de la Universidad de Tubingen, elogió la piedad personal de Juan Pablo y sus viajes a 130 países.
"Pero pronto las apariciones triunfales serán recuerdos desteñidos, y los discursos defendiendo los derechos humanos en el mundo serán palabras al viento", escribió Kung. "Entretanto, en la iglesia hay una crisis de esperanza y confianza".
16 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh
mujeres iraquíes discuten futuro
[Robert F. Worth] Con vaqueros o velos, las mujeres iraquíes no se ponen de acuerdo sobre el nuevo poder político.
Bagdad, Iraq. Una mañana la semana pasada, tres docenas de mujeres con trajes de mujeres de negocios se atiborraron en la oficina del hombre que será pronto el primer ministro de Iraq, Ibrahim al-Jaafari. La mayoría de ellas eran miembros de la recién elegida Asamblea Nacional, y tenían una lista de peticiones.
Querían que las mujeres ocuparan al menos 10 de los 30 ministerios del gobierno de Iraq. Querían que el número de lugares reservados para las mujeres en las listas de candidatos de los partidos se elevara al 40 por ciento en futuras elecciones. Más que nada, querían una promesa de que se respetarán los derechos de las mujeres.
Horas más tarde, otro grupo de parlamentarias llegó a la oficina del doctor Jaafari. Llevaban abayas negras, la túnica que cubre el cuerpo de las mujeres de cabeza a pies, y tenían otras peticiones. Querían que algunos aspectos de la ley islámica fueran integrados al código penal -incluyendo disposiciones de que se permita a los hombres hasta cuatro esposas y se reduzca la cantidad de dinero que se otorga a las mujeres en las herencias.
Mientras el primero parlamento iraquí elegido en décadas se prepara para comenzar a trabajar, las mujeres que componen casi un tercio de sus miembros están de acuerdo en una cosa: quieren más poder. Muchas dicen que fueron excluidas de discusiones que llevaron a la formación del gobierno. En una Cámara llena de grises señores de la guerra y clérigos, no ha sido fácil para ellas.
Al mismo tiempo, las mujeres de la asamblea están profundamente divididas.
De un lado están aquellas de la alianza chií dominante que se formó bajo los auspicios del gran ayatollah Ali al-Sistani, el clérigo chií más respetado de Iraq. Muchos ven su elección como una oportunidad para poner las leyes de Iraq en armonía con la sharia, la versión musulmana de la ley divina, derivada del Corán y otras fuentes religiosas.
No es un accidente. De hecho, la dirigencia chií depende astutamente de estas mujeres para gran parte de la lucha en la nueva asamblea sobre dónde el islam mismo, no sólo sus mujeres, debe ajustarse a la sociedad iraquí.
Esa perspectiva ha galvanizado a muchas de las mujeres más laicas de la asamblea, incluyendo a las de la alianza kurda que accedieron a formar un gobierno de coalición con los chiíes. Dicen que las leyes vigentes de Iraq, que históricamente han sido más liberales que muchas en la región, deben ser reformadas para proporcionar más derechos a las mujeres, no menos.
Los dos campos se han estado observando con inquietud a medida que el nuevo gobierno se prepara para asumir el poder.
Las mujeres chiíes "quieren obstaculizar a las mujeres, ponerles grilletes", dijo Songul Chapuk Omer, un turcomano étnico de Kirkuk. "Desprecian a las laicas. Piensan que han cometido algún delito".
Por su parte, Omer -que llama la atención con su brillante pelo castaño y prefiere los vaqueros acampanados y las camisas de algodón- a veces se refiere en tono de broma a sus contrapartes chiíes vestidas de negro como "chicas [de] cubiertas".
Un temprano campo de batalla será la nueva Constitución iraquí, que la asamblea debe tener redactada para mediados de agosto. La pregunta sobre el rol del islam en ese documento fue uno de los problemas que retrasaron la formación de un gobierno durante dos meses después de la elección.
Los laicos han comenzado a invitar a cientos de grupos de mujeres en Iraq a participar en la redacción del documento. Una campaña de base similar demostró ser efectiva el año pasado después de que chiíes religiosos del Consejo de Gobierno Iraquí propusieran una ley que habría extendido el poder de los clérigos sobre asuntos como la ley familiar. Las mujeres en el Consejo se unieron con los hombres laicos y la ley propuesta fue rechazada.
La próxima batalla puede ser más dura, si sólo porque la causa conservadora está ahora siendo dirigida en gran parte por las mujeres.
Shatha al-Musawi, por ejemplo, se ha transformado en una de los miembros más visibles de la alianza chií. Madre divorciada con tres hijos, ha trabajado diez años vendiendo ropa en un mercado mientras educa a sus hijos en Bagdad como madre soltera y terminando ella misma la secundaria.
"Para decirte la verdad, no soy feminista", dijo Musawi en una entrevista reciente, en inglés, cubierta por una abaya negra. "No quiero cometer los mismos errores que las mujeres occidentales. Creo que la familia debería ser el principal valor para las mujeres aquí".
Algunos miembros liberales de la asamblea dicen que las mujeres que hablan así reciben órdenes de los clérigos chiíes de la asamblea.
Pero eso difícilmente explica la pasión y elocuencia con que Musawi, 37, habla de la necesidad de hacer armonizar las leyes iraquíes con sus tradiciones musulmanas. No es tímida: durante la primera reunión de la Asamblea Nacional hizo un enfadado discurso exigiendo que los políticos que estaban retrasando la formación del nuevo gobierno fueron llamados a dar explicaciones.
Interrogada sobre su creencia de si los hombres deben tener cuatro mujeres, respondió: "¿Habéis oído hablar de Nasreen Barwari?"
Nasreen Barwari, la ministro de obras públicas del gobierno interino de Ayad Allawi, educada en Harvard, encabezó la delegación de mujeres laicas en la oficina de Jaafari la semana pasada. Es también la tercera esposa de Ghazi al-Yawar, miembro de la asamblea y ex presidente interino.
Musawi puede defender sus opiniones sobre la sharia en términos que los laicos pueden entender. Señala que tras tres guerras recientes, las mujeres de Iraq constituyen más del 55 por ciento de la población, según algunos cálculos. En una cultura donde las relaciones fuera del matrimonio son desaprobadas, muchas mujeres llevan vidas de solitaria miseria, dijo.
Del mismo modo, Musawi explica que los iraquíes -no las mujeres- deben proveer al mantenimiento de sus parientes más pobres. Así, dice, es justo que las mujeres tengan una parte menor de las herencias por ley.
"Tenemos tradiciones diferentes", dijo Musawi. "Lo que es aceptable para nosotros, no lo es para ustedes".
Muchas mujeres laicas en la asamblea concuerdan en que los modelos occidentales no siempre se pueden aplicar en Iraq y que el islam debe jugar un papel importante. Pero, como el doctor Raja al-Khuzai, dicen que hay muchas escuelas de pensamiento dentro del islam, y abundante espacio para opiniones divergentes, y se preocupan de que los islámicos intervengan en las leyes seculares de Iraq sobre la familia, que fueron decretadas en 1959 y siguen siendo de las más liberales en la región. Hoy, por ejemplo, los hombres pueden casarse con más de una esposa bajo estrictas condiciones. Khuzai, ginecólogo, fue una prominente voz laica en el Consejo de Gobierno y ahora es miembro de la asamblea.
Algunas mujeres iraquíes dicen que bloquear las propuestas de los tradicionalistas no es suficiente. Las leyes de Iraq ahora protegen a los hombres que cometen llamados crímenes por honor -el asesinato de esposas o parientes que son sospechosas de infidelidad. Una ley sostiene específicamente que el maltrato físico no es una causal de divorcio. Otra hace muy difícil para una mujer que conserve a sus hijos si vuelve a casarse después de un divorcio.
"Debemos pensar en cerrar esas brechas, no en volver al pasado", dijo Azhar Ramadan Rahim, un miembro kurdo de la asamblea de Bagdad. "Yo también soy musulmán, y chií, pero las reglas escritas hace 1.400 años no se pueden aplicar ahora".
Estados Unidos ya no tiene una participación oficial en los asuntos internos de Iraq. Pero un diplomático occidental en Bagdad dejó en claro que si la asamblea pareciera dispuesta a aprobar medidas extremas, habrá todavía manera de ejercer alguna presión desde fuera.
"La comunidad internacional de donantes querrá ver que los derechos de las mujeres sean respetados", dijo el diplomático.
La diversidad de Iraq podría demostrar ser otra fuerza para el compromiso. La nueva Constitución será sometida a referéndum en octubre y si la mayoría de los votantes en cualquiera de tres de las 18 provincias iraquíes vota no, el documento será declarado nulo.
Hay algunos indicios de que la brecha entre los tradicionalistas y laicos iraquíes puede ser superada. Después de alguna desconfianza inicial, las mujeres de ambos lados han empezado a reconocer que hay interpretaciones diferentes del islam y la ley.
"Algunas mujeres laicas tenían una visión muy negativa del islam y no nos daban la oportunidad de explicarnos", dijo Musawi. "Ahora que podemos discutirlo, creo que hemos alcanzado un punto medio".
Una cosa en la que todas están de acuerdo es en la necesidad de mantener la voz de las mujeres en la política. El alto número de mujeres en la asamblea -87 de los 275 escaños- es en efecto legal: la comisión independiente que organizó las elecciones en Iraq determinó que uno de cada tres candidatos en todas las coaliciones políticas debían ser mujeres. No hay precedentes en el mundo árabe de semejante representación de las mujeres, y es rara en otros lugares.
Pero las mujeres dicen que quieren encontrar un modo de mantenerla o reforzarla. Están ganando experiencia rápidamente y ya algunas dicen que están más unidas que nunca.
"Tengo más miedo de las fuerzas conservadoras que de las fuerzas musulmanas", dijo Salam Smeasim, una laica que es asesora económica del ministerio interino de Asuntos de la Mujer. "Incluso los comunistas de aquí no quieren que las mujeres sean activas o tengan posiciones de poder".
"Creo que las mujeres aquí estamos muy ansiosas de trabajar en política, más que los hombres incluso", dijo Smeasim. "Se puede ver que están luchando por algo".
13 de abril de 2005
©new york times
©traducción mQh
Bagdad, Iraq. Una mañana la semana pasada, tres docenas de mujeres con trajes de mujeres de negocios se atiborraron en la oficina del hombre que será pronto el primer ministro de Iraq, Ibrahim al-Jaafari. La mayoría de ellas eran miembros de la recién elegida Asamblea Nacional, y tenían una lista de peticiones.Querían que las mujeres ocuparan al menos 10 de los 30 ministerios del gobierno de Iraq. Querían que el número de lugares reservados para las mujeres en las listas de candidatos de los partidos se elevara al 40 por ciento en futuras elecciones. Más que nada, querían una promesa de que se respetarán los derechos de las mujeres.
Horas más tarde, otro grupo de parlamentarias llegó a la oficina del doctor Jaafari. Llevaban abayas negras, la túnica que cubre el cuerpo de las mujeres de cabeza a pies, y tenían otras peticiones. Querían que algunos aspectos de la ley islámica fueran integrados al código penal -incluyendo disposiciones de que se permita a los hombres hasta cuatro esposas y se reduzca la cantidad de dinero que se otorga a las mujeres en las herencias.
Mientras el primero parlamento iraquí elegido en décadas se prepara para comenzar a trabajar, las mujeres que componen casi un tercio de sus miembros están de acuerdo en una cosa: quieren más poder. Muchas dicen que fueron excluidas de discusiones que llevaron a la formación del gobierno. En una Cámara llena de grises señores de la guerra y clérigos, no ha sido fácil para ellas.
Al mismo tiempo, las mujeres de la asamblea están profundamente divididas.
De un lado están aquellas de la alianza chií dominante que se formó bajo los auspicios del gran ayatollah Ali al-Sistani, el clérigo chií más respetado de Iraq. Muchos ven su elección como una oportunidad para poner las leyes de Iraq en armonía con la sharia, la versión musulmana de la ley divina, derivada del Corán y otras fuentes religiosas.
No es un accidente. De hecho, la dirigencia chií depende astutamente de estas mujeres para gran parte de la lucha en la nueva asamblea sobre dónde el islam mismo, no sólo sus mujeres, debe ajustarse a la sociedad iraquí.
Esa perspectiva ha galvanizado a muchas de las mujeres más laicas de la asamblea, incluyendo a las de la alianza kurda que accedieron a formar un gobierno de coalición con los chiíes. Dicen que las leyes vigentes de Iraq, que históricamente han sido más liberales que muchas en la región, deben ser reformadas para proporcionar más derechos a las mujeres, no menos.
Los dos campos se han estado observando con inquietud a medida que el nuevo gobierno se prepara para asumir el poder.
Las mujeres chiíes "quieren obstaculizar a las mujeres, ponerles grilletes", dijo Songul Chapuk Omer, un turcomano étnico de Kirkuk. "Desprecian a las laicas. Piensan que han cometido algún delito".
Por su parte, Omer -que llama la atención con su brillante pelo castaño y prefiere los vaqueros acampanados y las camisas de algodón- a veces se refiere en tono de broma a sus contrapartes chiíes vestidas de negro como "chicas [de] cubiertas".
Un temprano campo de batalla será la nueva Constitución iraquí, que la asamblea debe tener redactada para mediados de agosto. La pregunta sobre el rol del islam en ese documento fue uno de los problemas que retrasaron la formación de un gobierno durante dos meses después de la elección.
Los laicos han comenzado a invitar a cientos de grupos de mujeres en Iraq a participar en la redacción del documento. Una campaña de base similar demostró ser efectiva el año pasado después de que chiíes religiosos del Consejo de Gobierno Iraquí propusieran una ley que habría extendido el poder de los clérigos sobre asuntos como la ley familiar. Las mujeres en el Consejo se unieron con los hombres laicos y la ley propuesta fue rechazada.
La próxima batalla puede ser más dura, si sólo porque la causa conservadora está ahora siendo dirigida en gran parte por las mujeres.
Shatha al-Musawi, por ejemplo, se ha transformado en una de los miembros más visibles de la alianza chií. Madre divorciada con tres hijos, ha trabajado diez años vendiendo ropa en un mercado mientras educa a sus hijos en Bagdad como madre soltera y terminando ella misma la secundaria.
"Para decirte la verdad, no soy feminista", dijo Musawi en una entrevista reciente, en inglés, cubierta por una abaya negra. "No quiero cometer los mismos errores que las mujeres occidentales. Creo que la familia debería ser el principal valor para las mujeres aquí".
Algunos miembros liberales de la asamblea dicen que las mujeres que hablan así reciben órdenes de los clérigos chiíes de la asamblea.
Pero eso difícilmente explica la pasión y elocuencia con que Musawi, 37, habla de la necesidad de hacer armonizar las leyes iraquíes con sus tradiciones musulmanas. No es tímida: durante la primera reunión de la Asamblea Nacional hizo un enfadado discurso exigiendo que los políticos que estaban retrasando la formación del nuevo gobierno fueron llamados a dar explicaciones.
Interrogada sobre su creencia de si los hombres deben tener cuatro mujeres, respondió: "¿Habéis oído hablar de Nasreen Barwari?"
Nasreen Barwari, la ministro de obras públicas del gobierno interino de Ayad Allawi, educada en Harvard, encabezó la delegación de mujeres laicas en la oficina de Jaafari la semana pasada. Es también la tercera esposa de Ghazi al-Yawar, miembro de la asamblea y ex presidente interino.
Musawi puede defender sus opiniones sobre la sharia en términos que los laicos pueden entender. Señala que tras tres guerras recientes, las mujeres de Iraq constituyen más del 55 por ciento de la población, según algunos cálculos. En una cultura donde las relaciones fuera del matrimonio son desaprobadas, muchas mujeres llevan vidas de solitaria miseria, dijo.
Del mismo modo, Musawi explica que los iraquíes -no las mujeres- deben proveer al mantenimiento de sus parientes más pobres. Así, dice, es justo que las mujeres tengan una parte menor de las herencias por ley.
"Tenemos tradiciones diferentes", dijo Musawi. "Lo que es aceptable para nosotros, no lo es para ustedes".
Muchas mujeres laicas en la asamblea concuerdan en que los modelos occidentales no siempre se pueden aplicar en Iraq y que el islam debe jugar un papel importante. Pero, como el doctor Raja al-Khuzai, dicen que hay muchas escuelas de pensamiento dentro del islam, y abundante espacio para opiniones divergentes, y se preocupan de que los islámicos intervengan en las leyes seculares de Iraq sobre la familia, que fueron decretadas en 1959 y siguen siendo de las más liberales en la región. Hoy, por ejemplo, los hombres pueden casarse con más de una esposa bajo estrictas condiciones. Khuzai, ginecólogo, fue una prominente voz laica en el Consejo de Gobierno y ahora es miembro de la asamblea.
Algunas mujeres iraquíes dicen que bloquear las propuestas de los tradicionalistas no es suficiente. Las leyes de Iraq ahora protegen a los hombres que cometen llamados crímenes por honor -el asesinato de esposas o parientes que son sospechosas de infidelidad. Una ley sostiene específicamente que el maltrato físico no es una causal de divorcio. Otra hace muy difícil para una mujer que conserve a sus hijos si vuelve a casarse después de un divorcio.
"Debemos pensar en cerrar esas brechas, no en volver al pasado", dijo Azhar Ramadan Rahim, un miembro kurdo de la asamblea de Bagdad. "Yo también soy musulmán, y chií, pero las reglas escritas hace 1.400 años no se pueden aplicar ahora".
Estados Unidos ya no tiene una participación oficial en los asuntos internos de Iraq. Pero un diplomático occidental en Bagdad dejó en claro que si la asamblea pareciera dispuesta a aprobar medidas extremas, habrá todavía manera de ejercer alguna presión desde fuera.
"La comunidad internacional de donantes querrá ver que los derechos de las mujeres sean respetados", dijo el diplomático.
La diversidad de Iraq podría demostrar ser otra fuerza para el compromiso. La nueva Constitución será sometida a referéndum en octubre y si la mayoría de los votantes en cualquiera de tres de las 18 provincias iraquíes vota no, el documento será declarado nulo.
Hay algunos indicios de que la brecha entre los tradicionalistas y laicos iraquíes puede ser superada. Después de alguna desconfianza inicial, las mujeres de ambos lados han empezado a reconocer que hay interpretaciones diferentes del islam y la ley.
"Algunas mujeres laicas tenían una visión muy negativa del islam y no nos daban la oportunidad de explicarnos", dijo Musawi. "Ahora que podemos discutirlo, creo que hemos alcanzado un punto medio".
Una cosa en la que todas están de acuerdo es en la necesidad de mantener la voz de las mujeres en la política. El alto número de mujeres en la asamblea -87 de los 275 escaños- es en efecto legal: la comisión independiente que organizó las elecciones en Iraq determinó que uno de cada tres candidatos en todas las coaliciones políticas debían ser mujeres. No hay precedentes en el mundo árabe de semejante representación de las mujeres, y es rara en otros lugares.
Pero las mujeres dicen que quieren encontrar un modo de mantenerla o reforzarla. Están ganando experiencia rápidamente y ya algunas dicen que están más unidas que nunca.
"Tengo más miedo de las fuerzas conservadoras que de las fuerzas musulmanas", dijo Salam Smeasim, una laica que es asesora económica del ministerio interino de Asuntos de la Mujer. "Incluso los comunistas de aquí no quieren que las mujeres sean activas o tengan posiciones de poder".
"Creo que las mujeres aquí estamos muy ansiosas de trabajar en política, más que los hombres incluso", dijo Smeasim. "Se puede ver que están luchando por algo".
13 de abril de 2005
©new york times
©traducción mQh