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novia de terrorista


[C.J. Chivers] Chechena desaparecida era la novia secreta de cabecilla terrorista.
Grozny, Rusia. Los apresurados esfuerzos para encontrar a Elina Ersenoyeva, que fue secuestrada el 17 de agosto pasado por un grupo de hombres enmascarados en la calle principal de la capital chechena, empezaron como muchos otros.
Se compiló y publicó una versión de su desaparición. Grupos de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil instaron a Rusia a investigar y procurar su liberación.
Ella era periodista y asistente social, dijeron -otra víctima que había sido privada de su libertad, aparentemente por cuerpos policiales chechenos pro-Kremlin, que han estado implicados en muchos secuestros antes.
Pero desde entonces el caso ha dado un sorprendente giro, incluso según las extrañas normas de violencia, crimen organizado y brutalidad policial que acompañan la persistente guerra de Chechenia. Resultó que la señorita Ersenoyeva, de 26 años, llevaba una doble vida.
Además de sus posiciones públicas, era la novia secreta de Shamil Basayev, el líder terrorista checheno cojo y el hombre más buscado en Rusia, que murió en una explosión el 11 de julio.
La madre de Ersenoyeva dijo que su hija no se había casado voluntariamente con Basayev, el cabecilla que mantuvo su actitud desafiante e inclemente y que envió mujeres suicidas a Moscú y en aviones de pasajeros, y que organizó una brutal toma de rehenes en un teatro y una escuela rusas. Aceptó casarse con él, dijo su madre, sólo porque los separatistas habían amenazado con matar a sus dos hermanos si no hacía lo que se le ordenaba.
"Era una chica inteligente, pero estaba siendo manipulada", dijo su madre, Rita Ersenoyeva en una entrevista en el pueblo de Stariye Atagi, al sur de aquí, donde dijo que su hija era recogida para las visitas conyugales al líder terrorista. "Ahora ha desaparecido. He perdido la esperanza de encontrarla. He perdido a mi hija adorada".
Sean las que sean las circunstancias del matrimonio de Ersenoyeva, si era la rehén ocasional de Basayev o esposa voluntaria, su desaparición ha ofrecido frescas miradas en los tenebrosos mundos chechenos: la vida secreta de Basayev y las turbias circunstancias de los secuestros en el Caúcaso, que han persistido incluso en momentos en que se ha desacelerado el ritmo de la guerra en Chechenia.
La madre de Ersenoyeva dijo que su hija fue llevada a Basayev a fines de noviembre, después de que Kheda Saidullayeva, la esposa del presidente del gobierno separatista clandestino, le dijera que debía casarse con un combatiente. El nombre que le dio fue Ali-Khan Abu Yazidov.
Ersenoyeva accedió. El 29 de noviembre, un conductor, Kazbek, la recogió y llevó a una casa en Grozny, la capital chechena. Entró a un cuarto donde le dijeron que estaría esperando su novio, y encontró a Basayev, dijo su madre.
"Le dijo: ‘No tengas miedo. No te haré nada malo si haces lo que digo. No se trata de que tengas que matar a alguien. Necesito tu cerebro, tu cabeza'".
Basayev tuvo al menos tres esposas: una mujer chechena que fue asesinada en los años noventa, una mujer de Abkhaz a la que conoció cuando peleaba como un líder mercenario contra Georgia y una cosaca con la que, según se dijo, se había casado el Día de los Enamorados, en 2005.

Él y Ersenoyeva se casaron rápidamente en una ceremonia musulmana y pasaron tres noches juntos, dijo su madre. Cuando ella se marchó, contó su madre, Basayev le dio algunas tareas en internet, incluyendo bajar información de un sitio separatista en la red.
Pero esos eran detalles que su madre descubrió más tarde.
Cuando Ersenoyeva volvió a casa, dijo su madre, solamente dijo que había estado con su amante y que su marido estaba lejos. Gran parte de la sociedad chechena está centrada en torno a rituales dominados por los hombres, y que los hombres secuestren a sus novias es una tradición que todavía persiste.
Durante los siguientes tres meses, contó su madre, Kazbek vino a por Elina tres veces más. Entonces Ersenoyeva anunció que su marido había partido hacia Rusia a buscar trabajo.
Su madre dijo que se había enterado de la verdadera identidad de su yerno después de su muerte. (Basayev murió en julio cuando el pequeño convoy en el que viajaba fue destruido por una fuerte explosión. Rusia dijo que la explosión era una operación especial con el objetivo de matarlo; los separatistas dicen que las municiones que los rebeldes transportaban explotaron casualmente).
Ersenoyeva parecía aliviada cuando se enteró de su muerte, dijo la madre, y se conoció una historia más completa cuando agentes del FSB, el sucesor doméstico en Rusia de la KGB visitaron la casa y la entrevistaron, diciendo que la habían vigilado y que necesitaban cerrar el caso.
Pero sus problemas continuaron. El 16 de agosto, Ersenoyeva envió una nota a organizaciones de derechos humanos diciendo que ella y su familia estaban siendo acosadas por fuerzas chechenas pro-rusas y que tenía miedo, de acuerdo a la Sociedad de la Amistad Ruso-Chechena, un grupo privado.
Al día siguiente, Ersenoyeva y su tía fueron secuestradas por hombres chechenos enmascarados cuando se dirigía a su trabajo, de acuerdo a grupos de derechos humanos, su madre y el editor del diario donde trabajaba. Los hombres pusieron bolsas en sus cabezas, las obligaron a subir a sus coches y se marcharon a toda velocidad.
Después de una mañana de retención en un sótano, su tía fue dejada en libertad, pero no Ersenoyeva. Sus captores le permitieron hacer tres llamadas telefónicas el primer día, dijo su madre. Desde entonces no se sabe nada de ella y nadie ha hecho ninguna demanda ni petición de rescate.
Su madre dijo que no sabe quiénes la han secuestrado. Ha evitado cuidadosamente acusar a fuerzas chechenas pro-rusas, o kadyrovsty, como se les llama, lo que puede ser peligroso aquí.
Otros detalles de su vida matrimonial y la corroboración de que fue obligada a casarse no pudieron ser confirmados. Kazbek, el chofer, fue detenido, dijo la madre. Abdul Khalim Saidulleyav, el presidente separatista, fue asesinado en junio; su esposa ha debido ocultarse. Basayev está muerto. Las autoridades no han comentado el caso aparte de decir que fueron informadas del secuestro.
"Tenemos informaciones de que supuestamente ocurrió un secuestro, pero no realmente no sabemos nada", dijo Nikolai V. Kalugin, uno de los fiscales más reputados de Chechenia, en una conferencia telefónica.
Los secuestros han sido una parte siniestra de la vida en Chechenia durante más de una década, y especialmente desde que empezara la segunda guerra en 1999. Organizaciones de derechos humanos dicen que en la segunda guerra han desaparecido al menos varios miles de chechenos, una fracción de la población que ha desaparecido sin dejar huellas.
Las causas, y los secuestradores, son muchos. Los secuestros por rescate han sido un largo y macabro negocio, practicado por los separatistas y chechenos pro-Kremlin por igual. Organizaciones de derechos humanos y civiles chechenos dicen que los secuestros se han convertido también en insidiosamente institucionales, un mecanismo utilizado a menudo por el estado.
Sospechosos de ser militantes o simpatizantes, dicen, son detenidos para ser interrogados y torturados y son asesinados en secreto. Otras veces, dicen civiles chechenos, los familiares de sospechosos son detenidos para forzar a los militantes a entregarse o a informar sobre sus compañeros. La gente que se ha quejado sobre los abusos del gobierno también ha desaparecido.
Las desapariciones han marcado a la sociedad chechena y la han llenado de pesar; entrevistas al azar con chechenos a menudo resultan en historias sobre hermanos y padres desaparecidos mientras viajaban o han sido sacados de sus camas, secuestrados en la noche por hombres enmascarados.
Rusia ha dicho que está tratando de terminar con los secuestros y el número de secuestros ha disminuido cada año, aunque es todavía bastante alto. El año pasado, de acuerdo a Memorial, un grupo ruso de derechos humanos, hubo 316 casos y 151 de los secuestrados fueron dejados en libertad. Memorial informó sobre 103 nuevos casos hasta junio de 2006.
Pero los fiscales también han dicho que estudiar los casos ha sido complicado porque a veces las personas que han sido reportadas como secuestradas en realidad han huido o se han unido a los rebeldes, y usan los informes sobre sus secuestros para encubrir actividades ilegales.
En el caso de Ersenoyeva las autoridades se muestran ambivalentes. Kalugin, el fiscal jefe, dijo que los investigadores no empezaron a investigar los informes sobre el secuestro sino el 26 de agosto, más de una semana después de su ocurrencia.
Center Demos y la Federación Internacional de Helsinki para los Derechos Humanos, dos grupos privados que han estado activos en Chechenia, instaron a los fiscales a estudiar el caso imparcialmente, independiente de los vínculos con Basayev.
"Enfatizamos que los vínculos de la familia con los rebeldes -se trate del ‘terrorista número uno' o de un combatiente corriente- no justifican de ninguna manera ni el secuestro ni la desaparición premeditada de una persona", escribieron los grupos en una carta abierta el 26 de agosto.
Timur Aliyev, editor del diario Sociedad Chechena, en el que Ersenoyeva escribía ocasionalmente sobre problemas sociales, dijo que estaba sorprendido de todo el episodio. Dijo que ella nunca había mencionado que era la novia del terrorista. Era una mujer tranquila y culta, dijo, y su futuro parecía brillante.
Pero dado el caos aquí y su asociación con el diario, dijo, la siguiente movida de las autoridades o de los secuestradores podría ser contra él o su diario. "Tengo un poco de pánico", dijo. "No sé qué va a pasar".

26 de agosto de 2006
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billetes alevosamente falsos 1


[Stephen Mihm] Gobierno norcoreano falsifica dólares. Enseguida se enfada tras ser descubierto.
El 2 de octubre de 2004, el buque carguero Ever Unique, navegando desde Yantai, China, con bandera panameña, atracó en el Puerto de Newark. Cuando las grúas descargaban los contenedores del barco, que transportaban una variedad de artículos comerciales, los estibadores seleccionaron un contenedor y lo colocaron en un camión, que lo trasladó a un almacén a unos kilómetros del lugar. Allá, agentes del FBI y del Servicio Secreto, que habían montado una emboscada, se reunieron alrededor del contenedor y lo rompieron. Debajo de cajas de cartón que contenían juguetes de plástico, encontraron más de 300 mil dólares en billetes falsos de cien dólares, ocultos en compartimentos de doble fondo.
Las falsificaciones eran casi perfectas. Exhibían la misma variación de tintas de alta tecnología que los billetes americanos y estaban impresas en papel con la misma y precisa combinación de fibras. Las imágenes grabadas eran, si acaso, todavía mejores que las producidas por la Oficina de Grabado e Impresión de Estados Unidos. Sólo cuando fueron sometidas a un sofisticado análisis forense se pudo confirmar que eran imitaciones.
Falsificaciones de esta calidad superior -conocidas como superbilletes- han sido detectadas por funcionarios policiales antes, en otras partes del mundo, pero el transporte de Newark marcaba su primera aparición conocida en Estados Unidos, al menos en esas cantidades. Los agentes federales detectaron pronto más envíos. En otro buque llegaron a Newark, dos meses después, billetes falsos por un valor de tres millones de dólares; los superbilletes también empezaron a verse en la Costa Occidental, comenzando con un envío de 700 mil dólares que llegaron en lancha a Long Beach, California, en mayo de 2005, en herméticos paquetes de plástico y envueltos como momias en rollos de tela.
En las semanas y meses que siguieron, los investigadores federales arrestaron a un puñado de sospechosos de la falsificación en una serie de operaciones con el nombre en clave Royal Charm and Smoking Dragon [Encanto Real y Dragón Humeante]. En agosto pasado, tras una serie de detenciones, funcionarios del ministerio de Justicia iniciaron acusaciones en Nueva Jersey y California que revelaron que las falsificaciones fueron compradas y luego requisadas como parte de una operación que terminó con la captura de varios individuos acusados de ser contrabandistas y traficantes de armas. De algunos de ellos se sospechaba que tenían conexiones con bandas internacionales de delincuentes que operaban desde el sudeste asiático.
Las detenciones también impulsaron una acusación más transcendental. Después de dar a conocer las acusaciones, funcionarios policiales y del gobierno de Estados Unidos empezaron a decir en público algo que habían estado diciendo durante mucho tiempo en privado: las falsificaciones no estaban siendo producidas por delincuentes de poca monta ni siquiera incluso por carteles de sofisticados criminales, sino por el gobierno de Corea del Norte. "Los norcoreanos han negado que estuvieran implicados en la distribución y producción de falsificaciones, pero las evidencias son abrumadoras", me dijo hace poco Daniel Glaser, subsecretario para delitos económicos y financiamiento del terrorismo del ministerio de Hacienda. "No hay ninguna duda en cuanto a la implicación de Corea del Norte".
En septiembre pasado, el ministerio de Hacienda inició acciones para demostrar su malestar. El ministerio anunció que estaba reclasificando al Banco Delta Asia, un banco en Macao con estrechos lazos con Corea del Norte, como un "consorcio dedicado en lo esencial al lavado de dinero", una declaración que condujo al cierre del banco y al congelamiento de varias cuentas claves en el extranjero que pertenecían a miembros de la elite gobernante de Corea del Norte. En una declaración pública, funcionarios del ministerio de Hacienda acusaron al Banco Delta Asia de facilitar las actividades ilícitas de Corea del Norte por aceptar, entre otras cosas, "grandes depósitos de dinero en efectivo" de Corea del Norte, "incluyendo dinero norteamericano falso, y accediendo a colocar ese dinero en circulación".
La falsificación de dinero estadounidense por Corea del Norte es, para algunos, una provocación menor si se la juzga por las normas de ese país. Después de todo, Corea del Norte ha exportado tecnología para construir misiles en flagrante violación de normas internacionales; ha mantenido durante décadas una campaña de secuestros de ciudadanos de otros países; ha abandonado sus promesas de no producir armas nucleares; y, hace poco, el 4 de julio, lanzó misiles balísticos a despecho de advertencias de varios países, incluyendo Estados Unidos.
Pero varios antiguos y actuales funcionarios del gobierno de Bush con los que hablé hace algunos meses mantienen que la falsificación es en varios aspectos importantes una ofensa comparable. Michael Greem, ex hombre clave para Asia del Consejo de Seguridad Nacional, me dijo que en el pasado la falsificación ha sido vista como un "acto de guerra". Un importante funcionario de gobierno, que habló a condición de mantener el anonimato debido a lo delicado de las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte, accedió a que la falsificación puede ser considerada por algunos como un acto hostil contra otro país según el derecho internacional y agregó que las falsificaciones, al crear desconfianza en el dinero estadounidense, representaban una "amenaza para el pueblo norteamericano".
Independientemente de si la falsificación constituye o no una amenaza económica, el problema de las falsificaciones norcoreanas está agravando las relaciones diplomáticas entre los dos países. De acuerdo a algunos analistas, el congelamiento de las cuentas bancarias de Corea del Norte ayuda a explicar la decisión del régimen de lanzar misiles el 4 de julio. Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y ex embajador norteamericano ante Naciones Unidas, visitó Corea del Norte en el otoño pasado, no mucho después de las confiscaciones del ministerio de Hacienda. Cuando hablé con él a mediados de julio, me dijo que el lanzamiento de misiles era en parte una protesta contra las acciones del ministerio. "Cuando estuve en Pyongyang en octubre pasado", dijo, "mi interlocutor tocó el tema de las falsificaciones y del congelamiento de las cuentas como dos importantes fuentes de irritación para el gobierno". Continuó: "El tema de la falsificación, y el cierre del Banco Delta Asia, es un importante factor que contribuye a explicar la postura de Kim Jong Il".
¿Cuánta importancia ha de otorgársele a la falsificación? ¿Vale la pena agregarla a una situación diplomática que ya es bastante volátil? El actual gobierno surcoreano, que ha hecho de la détente con Corea del Norte un elemento central de su política exterior, ha evitado una confrontación abierta con el régimen sobre este tema. Incluso muchos funcionarios policiales norteamericanos que, sin embargo, se muestran irritados por las falsificaciones de Corea del Norte, cuestionan la opinión de que la falsificación represente una amenaza urgente. En una declaración ante el Congreso en abril, Michael Merritt, subdirector de investigaciones para el Servicio Secreto, que es responsable de proteger la moneda del país frente a falsificadores, dijo que no era probable que el superbillete "causara un efecto adverso en la economía norteamericana, si se considera el bajo volumen de los billetes falsificados".
Sin embargo, el gobierno de Bush está adoptando una postura dura. En respuesta a una pregunta después de un discurso en septiembre en Filadelfia, el presidente Bush mismo propuso que la falsificación es una de las afrentas más graves del régimen. "Corea del Norte es un país que ha declarado descaradamente que tienen armas nucleares", dijo. "Falsifican nuestro dinero. Y están matando de hambre a su propio pueblo".

23 de julio de 2006
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bodas con perros


[Deborah Horan] Amantes de los perros hacen hueco para sus mascotas en ceremonias nupciales.
En septiembre, cuando Jane McBride se acerque por el pasillo vestida de blanco, un padrino peludo y de cuatro patas llamado Mufasa estará en el altar junto al novio.
McBride, fiscal general segundo en Springfield, no podría imaginar su gran día sin que el mix de pastor akita de 38 kilos no fuera testigo, dijo. Sólo le preocupa que el perro pueda romperle el vestido, cuando el ministro le diga al novio que puede besar a la novia.
"Siempre que John y yo nos abrazamos, Mufasa cree que debe meterse entre nosotros", dijo McBride. "Cree que es un gran abrazo colectivo y se excita muchísimo".
La gente que no tiene mascotas -e incluso algunas personas que sí tienen- pueden encontrar raro incluir a perros en una ceremonia de matrimonio. Pero los perros están participando cada vez más en bodas humanas, si la venta de trajes de novia con lentejuelas en miniatura, los vestidos de damas de honor con volantes y los diminutos esmóquines negros son alguna indicación.
Los trajes han estado volando de las estanterías de las boutiques de mascotas en esta temporada matrimonial, dicen los tenderos, a medida que la idea de hacer participar a mascotas en las bodas se hace más aceptable socialmente.
"Las parejas no tiene hijos, pero sí tienen perros, así que tiene sentido que ellos asistan a la boda", dice Sheila Spitza, co-propietaria de Wet Nose Pet Spa en Geneva.
Jennifer Schoonmaker, dueña de Cody and Carl's Blvd., una boutique de mascotas en Barrington, dice que ha vendido dos trajes de novia blancos, con velo, desde que, el mes pasado, pusiera en el escaparate trajes nupciales para perros en su exclusiva tienda.
Marion Thompson, dueña de Streeterville Pet Spa & Boutique en Chicago, ha vendido seis u ocho diminutos trajes de satén cubiertos de cuentas para perros este año. Los esmóquines para padrinos y los trajes floreados son los más populares, dijo. A veces los dueños quieren vestir a la mascota de una boda de tal manera que combine con la novia.
"Quieren que el perro sienta que es parte de la boda", dijo Thompson, que tiene una costurera a mano para modificar los vestidos para que se ajusten a perros de cualquier tamaño.
John Stewart, dueño de Alexis Creations, en San Antonio, dijo que ha visto dispararse las ventas de ropas caninas para bodas en los tres años que ha estado en el negocio haciendo ropa de diseño para perros.
"Cuando empezamos, teníamos quizás uno o dos encargos al año de ropa formal para bodas", dijo Stewart. "Ahora recibimos una o dos a la semana".
Entretanto los presupuestadores de bodas han agregado a su lista de cosas por hacer cosas tales como comprar galleticas para perros y encontrar locales para fiestas de bodas que acepten mascotas, dijo Chay Turner, dueña de The Wedding Runners en Matteson.
Turner dice que la mayoría de los perros en la nave son sujetos con correas. Pero una vez puso un galletica en la parte anterior de la nave, luego susurró "Okay, te toca", para indicarle a un Yorkshire terrier que corriera hacia la novia.
Incluir al chucho en la ceremonia es normalmente una idea de las novias, dice Turner. En la boda con el Yorkshire terrier en Maui, el novio se limitó a asentir.
"Estaba diciendo: ‘Como lo quieras tú, tesoro. Simplemente quiero estar ahí ese día'", dijo Turner.
Courtney Caveney, una novia de Flossmoor, vistió a su pit bull corgi con un lazo especial rosado con una bolsita para los anillos e hizo que el chucho recorriera el pasillo de la nave en su boda, el año pasado en Museo de Historia Natural Peggy Notebaert.
"Lo hizo trotando toda la nave", dijo Caveney sobre su perro de treinta centímetros de alto.
Judy Alden, una presupuestadora de bodas de la Consultora de Bodas Ju Wil, en Hoffman Estates, dijo que había incorporado dos veces a perros en ceremonias nupciales, las dos en casas particulares.
No la desconcierta la proliferación y costes de elaboradas ropas para mascotas que van de treinta a más de cien dólares, dependiendo de los adornos y de la tela.
"Todo el mundo está tratando de subirse al vagón de la industria de las bodas", dice Alden.
De toda la ropa de boda para mascotas, los vestidos para damas de honor y los esmóquines para padrinos son los que mejor se venden, dijo Spitza. Ha visto que la venta de esos artículos aumenta cada año mientras más y más parejas invitan a mascotas grandes y chicas a presenciar sus bodas.
De vez en cuando, la ropa no es para los novios humanos, dijo. Hace unas semanas, una pareja echó un vistazo a vestidos y esmóquines para una boda de dos mascotas para las que habían alquilado un salón de recepciones y enviado invitaciones formales.
"¿Quién es quién para decir si es correcto o no?", dijo Spitza. "Todo el mundo tiene su propio nivel de excentricidad".
Schoonmaker no alquiló un salón separado para el matrimonio de sus propios perros, que realizó para fomentar su nueva boutique. En lugar de eso, la boda y la recepción -una elaborada ocasión con champaña, ramos de maravillas, balones y regalos- se realizaron en un balneario de mascotas en un mini-mall de Barrington.
Pero Schoonmaker, diseñadora de oficio, y su colaborador Jeff McDaniel, enviaron invitaciones impresas -con huellas de pequeñas patas- a unos quinientos clientes pidiéndoles "el honor de su presencia en el matrimonio de sus hijos caninos".
"Era en plan de broma", dijo Schoonmaker.
Aunque las boutiques y los planificadores de bodas se han adaptado a las demandas de mascotas en las bodas, muchos locales se han quedado atrás en el tiempo. La mayoría de las iglesias y hoteles -incluso muchos parques y jardines botánicos- prohíben a los animales o imponen numerosas restricciones, dijeron los planificadores de bodas.
McBride escogió el restaurante Salvatore en Lincoln Park para celebrar sus bodas de septiembre. Unas 75 personas fueron invitadas a la celebración en el jardín inglés.
Mufasa, bautizado así por un personaje de ‘El rey león' [The Lion King], llevará un lazo multicolor que puede guardar los anillos. Especialidades de la fiesta incluirán galleticas o algunos otros tentempiés que puedan comer humanos y perros, dijo McBride.
No pensó nunca en dejar a Mufasa en casa el día de su boda.
"Mufasa esperaría estar aquí ese día", dijo McBride. "Es nuestro niño. No podemos imaginarnos haciendo esto sin él".

dhoran@tribune.com

28 de junio de 2006
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saliendo de entre los escombros


[Anthony Shadid] Los combatientes de Hezbolá y los vecinos de Khiam consideran la última guerra contra Israel como una victoria.
Khiam, Líbano. El lunes poco después del amanecer, los proyectiles estallaban cada pocos segundos. El último cayó a las 7:56 de la mañana. Luego cesaron, tan repentinamente como habían empezado hace 33 días. Y en las calles de esta ciudad chií, donde los cables de la electricidad se arrastraban entre los escombros y la rama de un árbol se extendía por sobre el capó de un BMW verde, los combatientes, envueltos en la fría brisa de la montaña empezaron a salir de sus escondites.
No había tiroteos, ni gritos, ni muestras jubilosas de celebración. Había, más bien, satisfechas expresiones de supervivencia. Los hombres se abrazaban, besándose en las mejillas. Algunos salían a la luz del sol por primera vez en semanas. Los celulares, en las manos de casi todo el mundo, sonaban con preguntas sobre el paradero de otros, el destino de las casas y la realidad de una tregua que todavía parece frágil. Sonrieron. "Agradezca a Dios por su seguridad", decían.
Y Hussein Kalash, robusto, duro y confiado, dijo tres palabras que, para los defensores de Khiam, los milicianos de Hezbolá, definen la guerra.
"Todavía estamos aquí", dijo.
En Khiam, una ciudad en la cima de un cerro con vista sobre la frontera israelí, la guerra terminó el lunes -al menos, de momento. Pero los combatientes empezaron a contar historias incluso antes de que una excavadora comenzara a arrojar polvo cuando retiraba los escombros de las estropeadas calles de la ciudad, donde no se salvó casi ningún edificio. Eran mitos de la resistencia -de tanques repelidos al otro lado de la fértil llanura que cerca la ciudad; de supervivencia con chocolate y agua durante dos semanas a lo largo de la primera línea de la ciudad; de la fe como su arma más importante.
En una guerra no resuelta, las percepciones se transforman en lo más importante, y el lunes las pandillas de combatientes, algunos con caras ojerosas, otros con expresión de alegría, recorrieron las calles victoriosas por una ciudad agujereada, sembrada de cráteres y picada de impactos de bombas, que, dijeron, era todavía suya.
"No pudieron entrar", dijo Abu Abboud, llevando un jersey con el texto ‘Narkotic' y pantalones caqui estilo militar.
Estaba sentado en una pequeña escalinata de un edificio rodeado de escombros, su fachada destruida por los bombardeos. Sus puertas de acero rojas y amarillas yacían sobre la calle como pedazos de papel arrugados. Un gato se arrastraba indeciso entre las ruinas, mientras se oían arriba los aviones israelíes. Saludó a otro miliciano, que iba con pantalones de estilo militar y botas de montaña negras, y las negras cuentas para orar colgando de su cuello.
"Si no vivimos con dignidad y entereza, es mejor morir", dijo.

Transportando a los Heridos
Dos ambulancias llegaron a las afueras de Khiam a las 10:10 de la mañana, cruzando por entre campos de cultivo carbonizados. Fueron recibidos por un hombre llamado Abu Heidar, vestido de color caqui. Estaba fumando. En su otra mano tenía un celular, y suplicó que lo ayudaran.
"Está cerrado", gritó, mirando el camino. "¿Se puede pasar por la casa vecina?"
Pedazos de concreto impedían el paso de las ambulancias, algunos del tamaño de fragmentos de cristal, otros como pedruscos.
Abu Heidar se volvió hacia el chofer de la ambulancia, indicando a los milicianos heridos en la ciudad.
"Tienes que subir allá arriba", le dijo, retirando el celular de su oído.
La cara del chofer estaba tensa y cansada. "Conozco el camino, pero está bloqueado", respondió. "¿Qué podemos hacer?"
Las ambulancias se arrastraron un poco, y se volvieron. Dieron unos bandazos y retrocedieron. Ayudado por Abu Heidar, un voluntario de la Cruz Roja empujó las rocas hacia fuera del camino, y los dos avanzaron indecisos hacia una calle cerca del Salón de Belleza May, donde un velo morado todavía envolvía la cabeza de un maniquí. Había un cartel en la pared: "Israel es el mal absoluto". El agua de colonia que se había echado uno de los milicianos despedía un débil aroma. En los pisos de arriba, los marcos de las ventanas habían sido arrancados de los balcones, y las cortinas ondeaban en la brisa.
Tres combatientes acarrearon al primer herido, una anciana con una mirada tan fija que parecía que estaba muerta. Las moscas revoloteaban inadvertidas sobre su cuerpo inerte. Los milicianos pasaron por encima de los escombros y junto a unos proyectiles no usados, trozos de metralla del tamaño de puños, un colchón carbonizado y el retorcido parachoques de un vehículo. Les cerraba el paso un coche carbonizado que parecía una lata rajada.
Luego vino un combatiente herido. Llevaba la cabeza vendada, y tenía una botella de suero conectada a su brazo.
"Espera un minuto", dijo uno de los combatientes al voluntario de la Cruz Roja. El miliciano mostró dónde le dolía, y ellos lo subieron cuidadosamente a otra camilla. Se aferró a su cartera sobre el pecho. "Poco a poco", dijo uno de los combatientes.
Otro miliciano vino después, de sandalias negras, caminando cuidadosamente. Llevaba la cabeza vendada, lo mismo que su brazo derecho y su mano izquierda, donde había conectada una botella de suero. Su cara estaba salpicada de costras. Cuando se acercaba a la ambulancia, le dio a Kalash un número que teléfono para que llamara.
"Estoy bien", dijo en el teléfono. "Díselo a todos allá. Ahora no tengo tiempo, me están llevando, pero te llamaré más tarde".
Al mediodía, habían salido a la acera unos veinte hombres. Algunos tenían walkies-talkies, la herramienta de comunicación por excelencia de los guerrilleros de Hezbolá. Muchos llevaban camisas de paisano sobre pantalones de estilo militar. Algunos iban de zapatillas, otros con botas de montaña. Después de algunas semanas sin tocar los celulares, por temor a que los israelíes pudieran localizarlos si llamaban con ellos, hablaron interminablemente sin rumbo fijo: si acaso los iban a enviar a otro lugar en el sur de Líbano, quiénes estaban allá, quién estaba herido.
"Todo está en orden. Está bien. Lo acabo de ver", gritó uno.
En Khiam, una ciudad conocida en el pasado por una cárcel israelí que Hezbolá convirtió en un museo después de dieciocho años de la ocupación israelí del sur que terminó en 2000, los combatientes ascendían a cientos según las estimaciones. Tras el comienzo de esta guerra, la aviación israelí lo destruyó.

Guerra de Percepción
Algunos milicianos estaban exuberantes, bravucones después de una guerra que, claramente, pensaban que habían ganado.
"No queremos que termine", dijo Kalash. Apuntó hacia la frontera israelí. "Queremos que siga, en todo el país".
Pero más común entre los combatientes era la conducta apagada de Abu Khafif, el corpulento y barbudo comandante, que cruzó la plaza mayor en un Mercedes negro, con una llanta desinflada debajo, chirriando en la calle. Su parabrisas estaba tan agrietado como una telaraña, y había un rifle en el asiento delantero.
De pantalones negros, una camisa Izod negra y zapatillas de tenis Fila blancas, era amistoso, y pidió a otro combatiente, sonriendo, que le cambiara la llanta. Junto a la llanta de repuesto había una bolsa de plástico negra con cinco rifles de asalto AK-47, y cargó el maletero, de paso, con latas de carne y garrafas de agua de diez litros. Estaba confiado, sonreía ante las preguntas. Pero era muy profesional, y se cuidaba de no decir nada que fuera muy revelador.
"¿Me va a molestar con sus chácharas?", preguntó. "No soy un portavoz. Soy un combatiente".
Había una palabra que se repitió una y otra vez en Khiam el lunes, tanto por combatientes como por vecinos que decidieron quedarse durante la guerra. Era karama, dignidad. En los discursos de los líderes árabes, repletos de clichés que a veces son los contrafuertes retóricos de los regímenes autoritarios, había perdido gran parte de su significado. Pero en Khiam se la dijo tan a menudo, tan fervientemente, que empezó a recuperar su significado.
"Esta es nuestra tierra", dijo Bilal Ali Saleh, un apicultor de 42 años. "¿Podemos dejar nuestro país? ¿Puede usted renunciar a su país?"
Miró por la calle, donde dos hombres acarreaban botellas de agua. Se pasó la mano por su barba negra, salpicada de gris, que le había crecido, dijo, porque desde el principio de la guerra no había encontrado abierto a ningún barbero. Y hablaba suavemente, casi flemático.
"Recuerdo que en 1967 los ejércitos árabes fueron derrotados en unos días. Los israelíes avanzaron cientos de kilómetros en nuestro país. Por lo que ves aquí en el sur, por lo que oyes en la radio, ahora avanzaron siete kilómetros en 33 días, y no pudieron seguir penetrando", dijo Saleh. "¿No es eso una victoria? ¿No lo considera usted algo histórico?"
"Mi opinión, la impresión que tengo es que nadie que sea del país y lo quiera, puede ser derrotado", agregó. "Esta es la tierra de sus padres, es la tierra de sus abuelos".
Saleh estuvo todo el tiempo en Khiam. No se había ocupado de sus avispas,
a las que mantenía a unos kilómetros en las afueras de la ciudad. "¿Crees que debería ir allá?", preguntó. La tienda en la que vendía enseres para el hogar fue destruida. Había enviado a su mujer, sus dos hijos y tres hijas a Beirut. Y él capeó el bombardeo israelí, durante el cual los proyectiles caían tan tupido que dijo que daba la impresión de que eran burbujas explotando en el agua hirviendo.
"Mi impresión es que aquí cayeron al menos unos 20 mil proyectiles", dijo.

Esperando el Ataque
Después de empezara el bombardeo, los combatientes de Hezbolá y otro movimiento chií, Amal, esperaron lo que temían que sería un ataque de comandos israelíes. Dijeron que los tenderos habían dejado sus llaves para que pudieran aprovisionarse -atún, carne enlatada y arroz. Sacrificaron unas cabras, pero dormían muy poco. Fue en gran parte una prueba de resistencia; durante las primeras tres semanas, ningún soldado israelí se acercó a la ciudad.
Pero el miércoles, después de anochecer, dijeron los combatientes, se acercaron dos columnas de tanques israelíes, una en dirección a la ciudad cristiana de Marjayoun, la otra hacia la llanura debajo de Khiam, salpicada de cedros y olivos. Los vecinos dijeron que los combatientes se ocultaron en una escuela y en varias casas abajo en la colina que ya habían sido destruidas. Los milicianos de Amal tenían armas más ligeras, dijo uno de los combatientes; los milicianos de Hezbolá, mucho más numerosos, tenían armamentos más pesados para hacer frente a los tanques. Para el jueves en la mañana ya habían estallado los enfrentamientos.
Un combatiente de 25 años dijo que habían destruido dos tanques en la mañana, y volvieron a atacar cuando los israelíes trataron de retirar los equipos al día siguiente. Dijo que habían destruido otros tanques y vehículos blindados antes de que entrara en vigor el cese el fuego el lunes -una docena, quizás más. Los combatientes creían que las tropas israelíes estaban tratando de entrar a la ciudad, aunque no hubo indicios de eso. Otros combatientes dijeron que los milicianos que controlaban las laderas de Khiam habían sobrevivido con agua y caramelos, demasiado recelosos como para salir a buscar alimentos.
Pero incluso el lunes, después de que se silenciaran las armas, prevaleció el secreto.
En una casa donde se reunían unos hombres, se saludaba a los que se acercaban con gritos de "¡Vete! ¡Vete!" Todas las preguntas sobre estrategia eran esquivadas por el combatiente de 35 años. En cuanto a su nombre, sacudió su cabeza. Sobre las bajas de Hezbolá, se negó a responder.
El combatiente -que se describió a sí mismo como un veterano de veinte años, reclutado cuando hacía la secundaria- se encontraba en una casa sin terminar que ya estaba destruida. Junto a él había un lanzagranadas incinerado, y el chasis apenas reconocible de un coche.
"Los israelíes dijeron que esta era una guerra de vida o muerte, pero a pesar de todo lo que tenían, no pudieron derrotarnos", dijo.
En la tarde, los combatientes se mezclaron con los vecinos en festivas escenas que discordaban con la destrucción que los rodeaba. Hicieron referencias a la fe chií, cuya historia se cruza con el Hezbolá libanés y el nacionalismo árabe. Cerca de ahí, un cartel con dos milicianos decía: "El Líbano es victorioso con sus mártires". El pasajero de un coche que pasaba hizo el signo V de la victoria.
Una excavadora pasaba a gran velocidad por las calles, echando hacia los lados pedazos de cemento, terrones de asfalto y botellas de Coca Cola. Trabajaba rápida y precipitadamente; en un momento, echó abajo lo que quedaba de las murallas de una casa derrumbada. Los coches empezaron a correr nuevamente por la ciudad, y la gente volvió a las calles, y algunos se sentaban en las aceras cerca del mercado de Abu Abbas, cuyos ventanales estaban hecho añicos.
"El dinero, igual que viene se va. Es dinero", dijo Hassan Sweid, un vecino de 37, sus ojos escudriñando las esquinas. "Todavía estamos aquí, todavía vivimos, esta todavía es nuestra tierra. Si este es el sacrificio por la dignidad, entonces no es nada".

15 de agosto de 2006
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brigada despareja


[John Keilman] Roedores gigantes, cerdos enanos y afanosas avispas están olisqueando en el frente de la detección de bombas.
George Livergood sabe más sobre su perro que la mayoría de la gente sobre sus hijos.
Durante nueve años, el agente de policía de Chicago de 57 años, ha patrullado los corredores de los aeropuertos de Mdiway y O'Hare con Arno, un pastor belga malinois adiestrado para detectar explosivos, y la efectividad de la búsqueda depende de la capacidad de Livergood de interpretar a su chucho como si fuera un as del poker.
Livergood sabe que si Arno se lame los labios cuando está olisqueando una maleta, probablemente lo más peligroso que haya dentro sea un bocadillo de pan mohoso. Sabe que una expresión desganada significa que el perro está aburrido, que necesita una pausa o unas palabras de ánimo. Y sabe que cuando Arno se sienta junto a un coche, con sus labios fruncidos y temblorosos, las mejillas infladas de excitación, es hora de llamar a la brigada antiexplosivos.
"Adoro a mi perro. Me encanta el programa canino", dice Livergood, un poli que habla rápido, es barrigón y tiene el pelo plateado. "Yo no haría esto si no pensara que nuestros perros son mejores que cualquier cosa".
Es un sentimiento común entre policías y militares, donde el perro tiene un historial de siglos de honrosos servicios. Los perros han defendido las fortalezas de los antiguos griegos, llevado cantimploras a los heridos en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial y perseguido a incontables delicuentes, de Chicago a Shanghai.
Pero el status del perro como el patrón oro del trabajo de seguridad está empezando a ser contestado. Los investigadores están experimentando con una ampia gama de animales cuyos menores costes, fácil adiestrabilidad y sentidos hiperagudos les permiten apropiarse de una parte pequeña, pero creciente de las acciones de los perros.
"Muy a menudo la gente que se entera del proyecto se echa a reír. Creen que es un chiste", dice Bart Weetjens, que ha adiestrado a una taltuza africana gigante para detectar minas antipersonales. "Luego se dan cuenta de que va en serio, de que es efectivo, de que puede ser útil. En este caso, las taltuzas pueden salvar vidas humanas".
Weetjens creció en Bélgica con un raro gusto en cuanto a mascotas. Su idea de un gran compañero animal era un jerbo, un ratón o algún otro roedor, criaturas cuyas narices sorprendentemente agudas le causaron una duradera impresión: A un hámster con una inclinación por el olor a sobaco le encantaba introducirse por el puño de las camisas de Weetjens y subir hasta que llegaba a la tierra prometida.
Como todos los mamíferos, sus ancestros habían desarrollado un agudo sentido del olfato para sobrevivir en el reino de los dinosaurios, cuando los peludos bichos de tamaño de ñasco no se atrevían a mostrarse de día. "Sus adaptaciones reflejan este largo período en el que fueron básicamente los dueños de la noche", dice Bruce Patterson, curador de mamíferos en el Museo Field de Historia Natural. "Con adaptaciones olfativas y acústicas únicas, los mamíferos no tienen realmente parangón en el reino animal".
Cuando Weetjens se convirtió en ingeniero. Buscando un modo de ayudar a los países africanos a deshacerse de las minas antipersonales, sabía que los perros no eran una opción. Aunque habían sido exitosos cazadores de minas desde la Guerra de Vietnam, cuesta 20 mil dólares adiestrar a uno y miles de dólares más para alimentarlo y mantenerlo, un precio demasiado alto para gran parte del mundo en desarrollo.
Es entonces que Weetjens recordó sus adorados roedores. Ciertamente, serían más baratos y quizás igualmente eficaces.
Un colega sugirió la taltuza gigante africana, que es grande -del tamaño de un gato- pero no tan pesada como para detonar una mina. Es resistente a las enfermedades del África subsahariano y puede vivir hasta ocho años. Y debido a que oculta su comida en la tierra, está acostumbrada a olfatear objetos escondidos.
Weetjens montó una base en una universidad de Tanzania y creó un régimen de adiestramiento de refuerzo positivo. Le dio a cada taltuza un olorcillo de TNT, y luego les ofreció una banana o algunos cacahuetes. Pronto, las taltuzas asociaron el olor del explosivo con el alimento y pudieron distinguirlo de entre una diversidad de olores. Cuando lo detectaba en el campo, se pondría a arañar el suelo, lo que quería decir que, debajo, podría haber una mina.
A un coste de unos cinco mil dólares por roedor, Weetjens formó un grupo de 250 roedores, algunos de los cuales han sido enviados a un campo minado en Mozambique. Todas han demostrado tener personalidades tan distintivas como los perros -que pueden ser testarudos, holgazanes, adictos al trabajo- y esos rasgos individuales han provocado que los preparadores hayan empezado a tener cariño por sus cargas, aunque Weetjens dice que las taltuzas se concentran arrogantemente en su trabajo.
"El vínculo con los perros puede ser un problema. Les gusta jugar", dice. "A la taltuza se la recompensa con alimento. No cesa de buscarlo".
Geva Zin también andaba buscando una alternativa para los chuchos que huelen explosivos, pero lo impulsaba más la curiosidad que la necesidad. Como veterano de la unidad canina de las Fuerzas Armadas de Israel, estaba preparando a perros antiminas en Europa del Este cuando observó a un animal que parecía haber nacido para oler debajo de la tierra.
"Conocí al cerdo en Croacia, que tiene siempre la nariz en la tierra", recuerda Zin en su laborioso inglés. "Mete la nariz en el agua, en el lodo. No le importa. Huele dentro, buscando animales pequeños, cetas, raíces chicas".
Zin volvió a Israel y convenció a un instituto de investigación de que albergara un centro de adiestramiento para cerdos detectores de minas - un importante logro en un país cuya religión dominante considera a los marranos como las criaturas más sucias de la naturaleza. Mientras trabajaba con la diminuta raza Sinclair, Zin llegó se convenció de que el antiguo prejuicio es injusto: Los cerdos son limpios, trabajadores e inteligentes, y es tan capaz como un perro de encontrar una bomba debajo de la tierra.
Eso lo llevó a explorar el potencial para el trabajo de seguridad de otro animal. Como soldado, había utilizado perros para revisar coches palestinos a la búsqueda de explosivos en cruces de frontera, y recuerda vívidamente los volcánicos alegatos provocados por los perros, que son considerados como bestias sucias y despreciables en las culturas árabes. Las cabras, razonó Zin, podrían ser una opción menos polémica.
Dice que con los dos animales ha habido resultados alentadores, pero que pasar del terreno de la práctica al mundo real no promete ser tan fácil. Tras haber invertido décadas trabajando con perros, los oficiales israelíes se han burlado de sus innovaciones, dice.
"Las Fuerzas Armadas de Israel rechazan las ideas novedosas. Son super cuadrados", refunfuña. "Creen en los perros. ‘No me hables de cerdos, no me hables de cabras'. La gente del ejército es muy, muy cuadrada".
Eso puede ser verdad en Israel, pero en Estados Unidos los militares han explorado ansiosamente la promesa de nuevos centinelas animales. A fines de los años noventa, la Agencia de Proyectos de Investigaciones Avanzadas de a Defensa, la principal dependencia de Investigación y Desarrollo del Pentágono, se acercó a un científico de Georgia para preguntarle sobre sus estudios sobre las avispas, que utilizan los aromas para encontrar plantas destrozadas por las orugas. ¿Habría alguna posibilidad de que esos mismos insectos detectaran explosivos?
Así nació el concepto de la Avispa Sabuesa. Los investigadores enseñaron a los bichos a detectar varios olores, recompensando el éxito con una dosis de agua azucarada. A diferencia de otras criaturas, cuya preparación puede tomar meses, una avispa aprende a detectar rápidamente un olor en menos de cinco minutos, dice Glen Rains, profesor de agricultura de la Universidad de Georgia que ha trabajado en el proyecto. Y la producción de cada avispa cuesta sólo centavos, agregó.
La Avispa Sabuesa es una clasificación que integra a varios insectos. Cuando las avispas detectan el olor que han sido adiestradas en reconocer, se amontonan en torno al pequeño hoyo que deja pasar el aire en sus panales. Un ordenador traza sus movimientos..
Rains dice que el artefacto demuestra toda su utilidad en ambientes controlados, tales como en la revisión de un coche o de una maleta. Ha demostrado ser eficaz en algunos ensayos, pero los fondos de investigación se han acabado, de modo que se necesitarán más inversiones para llevar a la Avispa Sabuesa al mercado.
Otro proyecto militar desarrollado por el Centro de Investigaciones Sanitarias y Ambientales del Ejército de Estados Unidos, es un sistema de alerta de la contaminación del agua que utiliza peces sol como una versión acuática de un canario en una mina de carbón. El pez, confinado a un estanque sumergido, es enganchado a electrodos que detecta los signos de estrés, alertando a los guardias a controlar el agua de posibles toxinas. El monitor ya está siendo usado en un embalse de Ciudad de Nueva York.
Entretanto, la marina tiene su propio cuerpo de protectores submarinos. Desde la Guerra de Vietnam, ha adiestrado a delfines en el uso de sus sonares innatos para detectar minas marinas y hombres rana enemigos. Aunque han sido desplegados hace poco en 2003, al principio de la guerra de Iraq, parecen estar condenados a ser remplazados por vehículos robots submarinos.
"La premisa explícita de la marina para el desarrollo de esta tecnología es retirar a todo ser humano y toda forma de vida de lugares que son peligrosos", dijo el portavoz Tom Lapuzza.
En realidad, muchos científicos están ideando artefactos de alta tecnología que algún día podrían sacar a los animales del negocio. Teong Lim, fundador del Newberry Park, que produce tecnologías de detección electrónica en California, dice que el detector de 27 mil dólares de su compañía identifica instantáneamente un amplio rango de olores peligrosos, incluyendo químicos que los perros normalmente no son preparados para identificar.
Esos detectores son una amenaza más para el rol dominante de los perros en la seguridad, pero no hay porqué echarse a llorar por Fido, todavía. La demanda de servicios caninos ha subido bruscamente en el mundo de después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y la Autoridad de Seguridad en el Transporte AST estadounidense, que adiestra a perros para detectar bombas en aeropuertos y en sistemas de transporte masivo ha tratado de asegurar un suministro adecuado con su propio programa de cría.
Los primeros sujetos fueron cobradores labradores donados por el Servicio de Aduanas australiano, pero como todos los criadores, los funcionarios de la AST siguen soñando con un superperro. Y así, en un intento de mezclar la resistencia de un labrador con el sobrenatural sentido del olfato de un perro de caza húngaro conocido como vizsla, crearon el vizslador.
La AST dice que los resultados iniciales son prometedores. Un cachorro se incorporó al programa a los ocho meses -el labrador típico no empieza sino a los catorce meses- y se graduó con una posición en el Aeropuerto Love Field de Dallas. Allá, el perro llamado Qquigley (la primera ‘Q' indica la camada de donde vino), rojizo y orejas gachas, recorre el perímetro y se mete entre los pasajeros. Es un tipo amistoso que se puede metamorfosear en el Increíble Hulk al primer indicio de explosivos.
"Cuando [en sesiones de adiestramiento] te encuentra con explosivos, man, te lo digo yo, te zarandea con toda su fuerza", dice Terence Crear, preparador de Qquigley. "Se convierte en una máquina".
Y al final del día, se marcha a casa a jugar fútbol con los hijos de Crear. Algo que no podrían hacer las avispas.

25 de junio de 2006
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elvis afgano


Una academia de canto de Kabul admite a fans de Ahmad Zahir, que murió hace 27 años en extrañas circunstancias.
Kabul, Afganistán. Era el primer día de clases en el Curso de Canto Ahmad Zahir, y Samir Najibullah llegó luciendo como una estrella del rock. Llevaba su pelo ondulado engominado hacia atrás y una apretada camiseta negra.
Najibullah, 22, anunció que quería ser el siguiente Ahmad Zahir, que es gruesamente hablando lo mismo que si un joven estadounidense dijera que quiere ser el siguiente Elvis Presley.
Zahir, el más venerado de los cantantes pop de Afganistán, murió en la flor de la vida después de una meteórica carrera cantando canciones de amor con letras que condenaban los corruptos gobiernos pro-soviéticos de fines de los años setenta.
Ha surgido un culto en torno a Zahir entre afganos que todavía no habían nacido cuando murió en extrañas circunstancias hace 27 años. Casetes y CDés de Zahor siguen siendo grandes éxitos de venta en los quioscos callejeros de Kabul y sus canciones se tocan en casas y clubes.
Esto quizás explica por qué 54 jóvenes afganos se han inscrito en las clases para imitar su ecléctico estilo, que fundía canciones folclóricas afganas y poemas con rock ‘n' roll.
"La gente me dice que tengo la voz de Ahmad Zahir y que este curso me ayudará a ser otro Ahmad Zahir", dice Najibullah. El mes pasado abrió su primera clase cantando a todo pulmón una tosca pero entusiasta versión de una canción de Zahir elogiando la maternidad afgana.
La academia de canto es un sueño de toda la vida de Safiullah Subat, 60, que creció con Zahir y dice que escribió la letra de varias de sus canciones. Durante una hora tres días a la semana, ofrece lecciones para aprender a cantar como Zahir con acompañamiento de un armonista y un percusionista que es el hijo del baterista de Zahir.
Subat ha construido un santuario al cantante muerto en una oficina de dos cuartos encima de un estridente mercadillo en el centro de Kabul, la capital. Las paredes están decoradas con fotos del siempre joven Zahir -murió a los 33- on su copete negro a lo Elvis y sus camisetas disco de los años setenta.
"Ahmad Zahir murió en la cúspide de su talento y popularidad, justo como Elvis Presley", dijo Subat mientras sus estudiantes, sentados en cojines en el suelo, esperaban sus lecciones. "Él era el Elvis de Afganistán, y, como Elvis, era adorado millones de mujeres".
Subat cree que agentes del gobierno mataron a Zahir debido a su aventura amorosa con la hija de un importante funcionario afgano. El cantante pop ya se había ganado la enemistad de la elite gobernante cantando canciones contra el gobierno que se convirtieron en himnos del movimiento de resistencia anti-soviético.

Zahir murió el 13 de junio de 1979, en una carretera al norte de Kabul. La causa oficial de su muerte fue un accidente de tráfico, pero Subat y muchos otros admiradores del cantante aseguran que fue matado a balazos por asesinos del gobierno.
Subat dice que vio el cuerpo de Zahir unas horas después de su muerte. Tenía una herida de bala arriba de su ceja izquierda, dijo, y la parte de atrás de su cabeza estaba destrozada.
"No fue un accidente de tráfico", dijo Subat. "Lo mató la política".
Subat dijo que él y otros fans de Zahir han pedido una investigación, pero nunca han sido tomados en serio. Ahora está haciendo un documental sobre la vida y muerte de Zahir, que espera que estimule a las autoridades a investigar su muerte.
Con ocasión del aniversario de la muerte de Zahir en junio, los fans se reúnen en torno a su tumba en Kabul para honrar su memoria. Los fans visitan su tumba todos los viernes para orar por él.
Subat, un hombre de aspecto de elfo con ondeados cabellos plateados y una nítida barba de chivo, dijo que había decidido abrir la academia debido a que se habían levantado las tradicionales restricciones afganas contra el canto y la música. Más de cuatro años después de la caída del régimen talibán, que prohibió la música, el canto vuelve a ser tolerado -al menos por muchos jóvenes urbanos afganos.

La academia de Subat sólo acepta a hombres de 16 a 33 años, desde la edad en que maduran la mayoría de las voces de los niños hasta la edad que tenía Zahir cuando murió.
La matrícula era inicialmente de siete mil afganis, unos 140 dólares, por dos meses de clases, u 840 dólares por todo el año. Pero Subat la redujo a tres mil afganis por dos meses después de que los estudiantes se quejaran de los costes en un país donde el 70 por ciento de la población gana menos de dos dólares al día.
Los solicitantes deben aprobar un examen de "IQ musical", que consiste principalmente en preguntas sobre Zahir. Los graduados reciben un certificado timbrado con un retrato del cantante.
Subat dice que no espera moldear otro Zahir, pero sí lanzar carreras musicales profesionales de jóvenes ansiosos por emular la música y estilo de vida de Zahir. Un joven afgano al que enseñó ha iniciado una exitosa gira de conciertos, cantando las canciones de Zahir entre expatriados afganos en Estados Unidos, contó Subat.
Los tres estudiantes que se aparecieron para el primer día de clases eran poco refinados, pero entusiastas.
Hafizullah Zahir, 21, estudiante de derecho y sin relación con Ahmad Zahir, dijo que no tenía experiencia cantando, pero quería aprender más sobre la vida y música del cantante. Si resultaba que poseía algún talento musical, dijo, preferiría ser cantante que abogado.
Luciendo una camiseta de baloncesto de los Philadelphia 76ers y un peinado secado a con secador de mano estilo años setenta, Zahir cerró los ojos y canturreó una canción de Zahir. Subat, sentado en un cojín, asintió entusiasta.
Ahmed Zia, 20, dijo que había escuchado la música de Zahir desde que tenía ocho años y había soñado siempre con convertirse en músico profesional. Pero tampoco él tenía experiencia musical.
"Estoy aquí para alegrar el alma de Ahmad Zahir, aprendiendo su música", dijo Zia, y luego inició una suave balada de Zahir, con su ondeado pelo negro cayéndole sobre la frente, una imitación perfecta del corte de pelo del cantante.
Después de que hubieran cantado los tres estudiantes, Subat hizo sugerencias para todos ellos. Explicó que tenían mucho que aprender y les esperaban muchas horas de práctica.
Esperaba más estudiantes que pagaran su matrícula para la clase siguiente, aunque Subat dice que no abrió la academia para hacer dinero. Tiene una posición holgada, ya que trabaja en el ministerio de Educación. Dijo que sus metas eran espirituales, no las de un mercenario.
"Sobre todo", dijo, "quiero que mi mejor amigo y el mejor cantante de Afganistán viva para siempre".

13 de agosto de 2006
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tapadera en kazajstán


[David Holley] Líderes de la oposición asesinados dicen que los testimonios en el juicio por homicidio están siendo censurados porque implican a protegidos del presidente.
Moscú, Rusia. Familiares de un líder de la oposición asesinado en Kazajstán acusaron el martes a las autoridades de estar montando una operación de encubrimiento después de que el tribunal desestimara las declaraciones de diez sospechosos en el juicio.
La decisión fue tomada la semana pasada después de que un acusado clave en el caso, nombrara a encumbrados funcionarios como los organizadores del secuestro y asesinato del político y otro acusado ratificara esas acusaciones.
"Es obvio que las estructuras del estado están implicadas en su muerte", dijo la familia de Altynbek Sarsenbayev en una declaración el martes. "Los organizadores de este juicio hicieron lo imposible por invalidar cualquier responsabilidad del estado en este crimen".
Los cargos de la fiscalía de que Sarsenbayev y otras dos personas fueron secuestradas por miembros parias de una unidad de elite de la seguridad nacional y ultimados en febrero por un ex agente de policía por instigación de un hombre que, hasta su detención, fue el administrador del Senado de Kazajstán.
En marzo, las autoridades dijeron que todos los sospechosos habían confesado, y que el administrador había actuado por motivos personales.
Partidarios de la oposición dicen que la cadena de responsabilidad debe ir más arriba, y que las autoridades tienen miedo al examen público de las evidencias que pudiera conducir al círculo íntimo del presidente Nursultan A. Nazarbayev.
"Fue un asesinato político, pero el tribunal no quiere examinar los hechos concretos", dijo en una entrevista telefónica ayer el hermano del político asesinado, Rysbek Saesenbayev.
Los familiares han decidido boicotear lo que queda del proceso, porque "es una trama diseñada por los gobernantes del país para encubrir los motivos reales del asesinato y a los verdaderos culpables", agregó.
En el juicio, que empezó en junio, el ex jefe de administración del Senado, Yerzhan Utembayev y Rustam Ibragimov, agente de policía, se declararon inocentes. Pueden ser condenados a la pena de muerte.
En una declaración el 2 de agosto, Ibragimov vinculó con el asesinato al orador del Senado Nurtai Abykayev y el jefe de seguridad de entonces Nartai Dutbayev, que se negaron a asumir responsabilidades por su presunta implicación de los empleados de la agencia. El acusado también mencionó a Alexei Kikshayev, un ex funcionario de asuntos religiosos en el gobierno de Kazajstán, como uno de los implicados.
"Decidieron utilizarme como chivo expiatorio, y es por eso que estoy entregando sus nombres", dijo ante el tribunal, de acuerdo a la agencia de noticias Interfax de Kazajstán.
Ibragimov dijo que Abykayev y Dutbayev querían montar un golpe contra Nazarbayev dentro de los dos o tres próximos años, informó la agencia de prensa. Como orador del Senado, Abykayev es el siguiente en la línea para la presidencia.
Vladimir Bozhko, primer vice-presidente del Comité de Seguridad Nacionales de Kazajstán, desdeñó las acusaciones como "sin sentidos".
Poco después de la detención de Utembayev en febrero, las autoridades dijeron que había enviado una carta al presidente en la que confesaba haber ordenado el asesinato.
La semana pasada, Utembayev se mostró dispuesto a hablar sobre las acusaciones de Ibragimov. Sin embargo, en lugar de solicitar su testimonio, el presidente del tribunal anunció el jueves que no llamaría a más testigos y que el juicio continuaría con los alegatos finales de los abogados.

Sergei L. Loiko contribuyó a este reportaje.

16 de agosto de 2006
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hezbolá, la guerrilla


[Edward Cody y Molly Moore] La mejor guerrilla del mundo. Analistas atribuyen elasticidad de Hezbolá al celo, discreción y financiamiento iraní.
Beirut, Líbano. Durante un mes, los combatientes irregulares de Hezbolá hicieron frente al moderno ejército israelí en las colinas del sur del Líbano, gracias al extraordinario celo y secreto, riguroso adiestramiento, estrecho control de la población y un estable flujo de dinero iraní para adquirir armas efectivas, de acuerdo a informadas evaluaciones en el Líbano e Israel.
"Son la mejor guerrilla del mundo", dijo un especialista libanés que ha analizado los datos de inteligencia sobre Hezbolá durante más de dos décadas y se opone firmemente al militante movimiento musulmán chií.
Debido a que Hezbolá se había enraizado en aldeas chiíes amistosas y en búnkeres subterráneos construidos en secreto durante varios años, la fulminante campaña aérea israelí y el asalto terrestre con tanques fueron incapaces de establecer un control total sobre la franja de la frontera para limpiarla de guerrilleros de Hezbolá -que era el objetivo declarado del ataque de Israel. En gran parte como resultado de ello, la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobado por unanimidad el viernes noche se quedó corta con respecto a los objetivos originales de Israel y el gobierno de Bush cuando empezó el conflicto el 12 de julio.
Mientras el cese el fuego declarado por Naciones Unidas debe entrar en efecto el lunes en la mañana, muchos libaneses -especialmente entre los chiíes que conforman el 40 por ciento de la población- ya han evaluado la resistencia de Hezbolá como una victoria militar, a pesar de la devastación provocada en el Líbano por los bombardeos israelíes.
El poder de resistencia de Hezbolá en el campo de batalla provino de su clásica posición ventajosa de pez en el agua de la que disfrutan sus guerrilleros en su terreno, ocultándose en las aldeas y ayudados por sus familiares. Hasán Nasrallah, el líder de Hezbolá, resumió la estrategia de la guerrilla en un discurso televisado durante el conflicto cuando dijo: "No somos un ejército regular y no lucharemos como un ejército regular".
La flexibilidad del grupo en el campo de batalla también provino de una inusual combinación de celo y disciplinada ciencia militar, dijo el especialista libanés con acceso a informaciones de inteligencia, que habló a condición de no ser identificado por su nombre.
La intensa fe y adoctrinamiento musulmanes de los combatientes redujeron su temor a la muerte, observó, proporcionándoles una ventaja en la lucha cuerpo a cuerpo y al desafiar los ataques aéreos trasladando municiones de un lugar a otro. Los líderes de Hezbolá también reforzaron la disposición de los combatientes a correr riesgos mortales con la fundación del Instituto de los Mártires, con una oficina en Teherán, que garantiza pensiones de vida y pago de matrículas de estudio para las familias de los combatientes que mueren en el frente.
"Si estás esperando que se asome una bandera blanca de los búnkeres de Hezbola, te aseguro que no la vas a ver", dijo el general de división Ido Nehushtan, miembro del estado mayor israelí, en una rueda de prensa en Gosherim, un pueblo al norte de Israel. "Son extremistas, van a pelear hasta el fin".
Además, la dirección militar de Hezbolá estudió cuidadosamente la historia militar, incluyendo la Guerra de Vietnam, dijo el experto libanés, y armó un programa de adiestramiento con ayuda del servicio de inteligencia y oficiales iraníes con años de experiencia en la guerra Irán-Iraq en los años ochenta. El adiestramiento corrió a la par con un armamento que demostró ser efectivo contra los tanques israelíes, agregó, incluyendo el principal tanque de batalla Merkava con sólidas láminas blindadas.
Misiles antitanques guiados por láser y por calor fueron las armas más efectivas y mortíferas de Hezbolá, de acuerdo a oficiales y soldados israelíes. Una revisión de los archivos de las fuerzas armadas israelíes muestra que la mayoría de las bajas israelíes en combate resultaron de impactos de misil en vehículos blindados -o en edificios donde los israelíes habían montando puestos de observación o realizaban allanamientos.
La mayoría de los misiles antitanque, observaron oficiales israelíes, podían ser sacados de sus escondites y disparados rápidamente por equipos de dos o tres hombres a distancias de 3.200 o más metros de sus blancos. Uno de los más efectivos fue el Sagger 2 ruso, un misil hilo guiado con un alcance de 550 a 3.200 metros.
En un búnker subterráneo, los soldados israelíes descubrieron equipos de cámaras infrarrojas conectados a ordenadores que alimentaban coordenadas de blancos al misil Sagger 2, de acuerdo a oficiales israelíes que describieron los detalles a partir de fotografías que dijeron los soldados habían tomado en el interior de un búnker.
Algunos misiles antitanques también pueden ser usados para atacar a helicópteros, lo que ha limitado el uso militar de ellos en operaciones de rescate y otras. El sábado, Hezbolá derribó un helicóptero CH-53 Sikorsky en el Líbano, matando a sus cinco ocupantes, de acuerdo a los militares israelíes. A fines del domingo, las tropas israelíes todavía no habían sido capaces de retirar los cuerpos debido al intenso tiroteo en la zona del accidente.
El arsenal de Hezbolá, que también incluye miles de misiles y cohetes con los que atacar ciudades y pueblos al norte de Israel, fue pagado por una caja de guerra mantenida llena por implacables campañas de recaudación entre los chiíes del mundo y, en particular, por fondos proporcionados por Irán, dijo el especialista en inteligencia. El monto de los fondos iraníes que llegaron a Hezbolá se han calculado en 25 millones de dólares al mes, pero algunos informes sugieren que aumentó fuertemente, quizás se duplicó, después de que Mahmoud Ahmadinejad asumiera como presidente en Teherán el año pasado, dijo el especialista.
Fawaz Trabulsi, profesor libanés que ayudó a dirigir las milicias pro-palestinas contra el ejército israelí en 1982, observó que la lucha de Hezbolá es diferente en varios aspectos a la de la Organización por la Liberación de Palestina durante los años ochenta. En esa guerra, las fuerzas israelíes avanzaron derechamente por el norte y alcanzaron Beirut en algunos días, encontrando apenas resistencia, recordó, diciendo que los oficiales israelíes pensaran que podían repetir esa actuación contra Hezbolá.
Una razón de la enorme diferencia es que la inteligencia israelí tenía mucho menos información sobre las fuerzas, tácticas y equipos de Hezbolá, que entonces sobre la OLP, que estaba infiltrada por una red de espías, dijo Trabulsi, ahora profesor de ciencias políticas en la Universidad Americana de Beirut. "Hezbolá no ha sido infiltrada de ninguna manera", dijo.
Nehushtan, el general israelí, dijo que los militares israelíes tenían suficiente información para calcular la capacidad de combate y armas de Hezbolá cuando se inició el conflicto. Además, los aviones de guerra israelíes habían atacado blancos precisos durante el conflicto, presumiblemente sobre la base de informaciones de inteligencia sobre el terreno que eran transmitidas al ministerio de Defensa en Tel Aviv por sus aviones robot y otros equipos de espionaje. Sin embargo, otros observadores dijeron que la extensión de la guerra el último mes -cuando Israel dijo, en varias ocasiones, que controlaba el terreno, sólo para continuar peleando en las mismas aldeas fronterizas- sugiere que el servicio de inteligencia no proporcionó un análisis adecuado del campo de batalla.
"Creo que no es un secreto que los militares israelíes no tenían informaciones sobre esto", dijo Richard Straus, que publica el boletín de noticias Middle East Policy Survey en Washington. "No sabía qué tenía Hezbolá, cómo lo había acumulado, de qué era capaz".
Otra diferencia que dio a los combatientes de Hezbolá una ventaja es la experiencia que adquirieron al combatir a las tropas israelíes durante las casi dos décadas de ocupación israelí en el sur del Líbano, que terminó en 2000. En contraste, las guerrillas palestinas habían ganado la mayor parte de su experiencia luchando contra las milicias libanesas en la guerra civil aquí -usando nada más que rifles de asalto y lanzagranadas- y estaban mal preparadas y mal equipadas para resistir el avance del moderno ejército israelí.
"La diferencia está en el adiestramiento, la diferencias está en las armas, pero la gran diferencia es que la mayoría de los palestinos nunca había peleado contra Israel", dijo Trabulsi. "Estaban acostumbrados a la guerra civil en el Líbano".
La resistencia de Hezbolá a la infiltración de la inteligencia israelí se debe a una cultura de la clandestinidad extrema, incluso según las normas de las guerrillas. El código se correspondió con una tendencia hacia el secreto en una tendencia musulmana chií, llamada faqih. También coincidió con un sentido de solidaridad contra otros de la que se imbuyeron los chiíes libaneses desde el principio de su emergencia como una fuerza política a mediados de los años setenta, cuando su primera organización se llamaba Movimiento de los Deprivados.
Una joven doctora libanesa se enteró de que su hermano había sido un miliciano de Hezbolá durante varios años sólo cuando el movimiento la notificó de que su hermano había muerto, dijeron colegas. Igualmente, un libanés descubrió que su hermano era un importante oficial de Hezbolá sólo cuando le informaron sobre su muerte; el hermano había disfrazado sus ocasionales viajes a Teherán diciendo que estaba tratando de empezar un negocio de exportación-importación.
Un grupo de periodistas que en el mes pasado viajaron a las secciones bombardeadas de los suburbios del sur de Beirut donde Hezbolá tenía su cuartel general fueron aproximados dentro de minutos por jóvenes que les preguntaron quiénes eran y qué estaban haciendo en el lugar. No se permitían entrevistas con los vecinos que vivían allí, la mayoría de los cuales son ardientes partidarios de Hezbolá, dijeron los jóvenes. En los campos de batalla del sur del Líbano, sin embargo, la milicia estaba atareada luchando contra las tropas israelíes y guareciéndose de los bombardeos.
Los periodistas podían moverse por donde se atrevieran, ya que también ellos corrían el riesgo de ser atacados por los aviones israelíes.
Incluso la dirección política del movimiento fue mantenida en la ignorancia sobre muchas actividades militares y de inteligencia, observó Trabulsi. Ghaleb Abu-Zeinab, miembro del buró político de Hezbolá, dijo en una entrevista, por ejemplo, que no estaba informado por las operaciones "en el terreno", el término que usa Hezbolá para designar las aldeas y colinas en el sur del Líbano dond se libró la guerra.
"Tienen una organización militar y de inteligencia totalmente separada de la organización política", dijo Trabulsi.
Un dramático ejemplo del secreto y las cuidadosas preparaciones para la guerra con Israel es la televisión de Hezbolá, al-Manar. El canal siguió transmitiendo su combinación de noticias y programas desde estudios escondidos durante todo el conflicto, a pesar de repetidos ataques aéreos israelíes contra torres de retransmisión y antenas en todo el país. Los libaneses dijeron que algunas transmisiones parecían incluir mensajes cifrados para los combatientes de Hezbolá en el sur del Líbano. Pero como sobre la mayoría de las cosas relacionadas con Hezbolá, no estaban realmente seguros.
Nasrallah, el líder de Hezbolá, utilizó al-Manar para una serie de discursos alentando a sus partidarios y explicando su estrategia. En la pantalla en programas pregrabados y con su turbante de clérigo y aspecto de estudiante, fue quizás el secreto mejor guardado, ya que era buscado por los aviones de guerra israelíes. Estaba en un escondite en un lugar que sólo los libaneses pueden conocer.

Moore informó desde Jerusalén. Jonathan Finer en Gosherim contribuyó a este reportaje.

13 de agosto de 2006
©washington post
©traducción mQh
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