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comida y escuela


[Rama Lakshmi] En India los almuerzos gratuitos estimulan la asistencia escolar entre las niñas.
Dataan, India. Munni Sahariya, una niña delgada y tímida, extendió una estera de yute en el suelo en su clase de primero básico y se sentó con sus tres hermanos menores. Cuando el maestro leyó en voz alta el alfabeto hindú en la modesta escuela de dos aulas de la aldea, Munni, 9, sostenía el libro de texto con una mano y acunaba a su hermano llorón de 3 con la otra.
Munni es un poco mayor como para estar en primero, y su hermano es demasiado joven como para estar en la escuela. Pero sus padres la sacaron de la escuela hace tres años, cuando apenas había terminado el primer curso. Como otras muchas niñas en India, fue obligada a quedarse en casa a ocuparse de sus hermanos. Otras son obligadas a quedarse en casa para trabajar.
Entretanto, Munni se olvidó leer y escribir.
"Mi madre y padres trabajan en granjas lejanas y en sitios de construcción todo el día. Tenía que quedarme en casa y cuidar a mis hermanos menores", dijo.
Pero Munni ha vuelto a la escuela gracias a un innovador programa del gobierno para proporcionar almuerzos gratuitos a los alumnos.
En Dataan, en el estado de Rajasthan al noroeste, 59 por ciento de las niñas abandonan la escuela antes del quinto, de acuerdo a estadísticas oficiales. Pero los archivos de la escuela en Dataan muestran un 23 por ciento de aumento de las matrículas y asistencia de niñas desde que el programa fue iniciado hace tres años. Otras seis niñas más grandes han vuelto a la escuela de Munni debido al programa.
Esos programas de alimentación empezaron en algunos estados en 2002; en enero, una orden de la Corte Suprema los hizo obligatorios en toda India. El mes pasado el ministerio de Finanzas elevó el presupuesto para los almuerzos de 38 millones de dólares a 67 millones de dólares para 110 millones de niños en la escuela básica.
La campaña de almuerzos nacionales comenzó en 2001, cuando activistas sociales se quejaron de casos de muertes por inanición y desnutrición en todo el país, incluyendo Rajasthan. En esa época las bodegas del gobierno estaban bien aprovisionadas de trigo.
"Cuando las escuelas proporcionan esas colaciones de mediodía los niños corren a la escuela por su propia cuenta", dijo Jean Dreze, un economista de desarrollo nacido en Bélgica y miembro del Consejo Asesor Nacional del gobierno. "Hay fuertes evidencias de que las comidas del mediodía han conducido a un aumento de la asistencia escolar en muchas partes de India, especialmente entre niñas y niños desprivilegiados".
La madre de Munni dijo que había decidido enviar a su hija de vuelta a la escuela debido al programa de almuerzos. "Sólo daban almuerzo a los niños que iban a la escuela, no a los que se quedaban en casa. Así que el año pasado la envié de nuevo", dijo Santo Sahariya, 45, sentada frente a su sencilla choza de tejado de paja de un cuarto. Ella y su marido trabajan 10 horas al día y ganan menos de 2 dólares para mantener a sus cuatro hijos.
Puede enviar a los más chicos a la escuela con Munni, que "los puede cuidar... Y también comerán lo que les sirvan", dijo Sahariya.
Munni dijo que dos horas después de llegar a la escuela le "empezaban a sonar las tripas". Los funcionarios dijeron que muchos niños en India, como Munni, llegan a la escuela sin haber comido.
Además del almuerzo el estado ha estado distribuyendo alimento para llevar a casa, una nutritiva substancia en polvo llamada ‘India mix' -contiene soya molida, trigo, cebada, azúcar y glucosa. "Es tan popular entre los niños que lo repartimos al final del día, de modo que se queden en la escuela todo el tiempo", dijo el maestro de Munni, Rafiq Ahmad.
Un intento anterior para ayudar a las familias rurales pobres y mejorar la educación entregando 3 kilos de trigo cada mes a los niños que asistían a la escuela fue abandonado porque llegaban a la escuela solamente el día de la distribución.
Cuando hace poco sonó el timbre para el recreo de una hora de la escuela en Datan, los niños salieron corriendo de las aulas hacia el patio abierto, algunos con cuencos de acero vacíos y otros con páginas arrancadas de los libros de texto viejos con las que recoger sus comidas.
Los maestros les ordenaron sentarse formando ordenadas colas debajo de una acacia mientras una mujer servía ghoogri, una mezcla de trigo cocido y azúcar no refinada, de una caldera. Los hermanos menores de Munni, que no están matriculados en la escuela, se unieron ansiosamente a la cola.
Dreze, el economista, dijo que el programa de almuerzos también ayuda a romper las barreras de casta, clase y sexo porque los niños aprenden a estar juntos y compartir la comida. Sin embargo, este tipo de sociabilidad ha causado fricciones -miembros de las castas superiores se han quejado a veces de que las escuelas contratan a "intocables", gente en los escalones más bajos de la jerarquía social, como cocineros.
Entretanto, el maestro de Munni dijo que incluso con los almuerzos gratuitos, las niñas a menudo abandonan la escuela. Tienen que "ayudar a la familia durante las cosechas de la temporada o cuidar a los hermanos más chicos", dijo Ahmad. "Las niñas también se casan más temprano. Es difícil retenerlas porque para ellos la educación no es una prioridad".
La madre de Munni lo reconoció. "Fue nuestra primera hija y la casaremos en unos tres años", dijo. "Hasta entonces puede estudiar".

11 de mayo de 2005
28 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh

bombay expulsa a sus pobres


[Rama Lakshmi] Las barriadas son arrasadas mientras los planes proponen reinventar la ciudad.
Bombay, India. Mohammad Badruddin, un albañil que vive en una atestada barriada infectada de moscas, dijo que hace poco estaba colocando azulejos en un destellante rascacielos residencial cuando oyó que cuatro excavadoras habían aplanado su vecindario de casas de lata.
"Volví corriendo y vi todo el vecindario demolido", recordó Badruddin, 52, cuya casa estaba en el centro de la capital comercial de India, Bombay. "Hicimos frente a las excavadoras, pero la policía nos golpeó. Todo mi trabajo fue reducido a escombros".
Badruddin y sus 4.000 vecinos viven ahora en tiendas improvisadas de plástico y bambú en un cementerio cercano. Para impedir que volvieran, el gobierno ha depositado montones de pútrida basura en el terreno del vecindario y apostado agentes de seguridad en el área para custodiarlo.
"Dicen que quieren transformar la ciudad en una Shanghai", dijo Badruddin, refiriéndose al programa de desarrollo de varios billones de dólares del gobierno. "No sé lo que significa la palabra Shanghai, pero es una excusa para dar a los pobres una patada en el estómago".
Para desocupar cientos de hectáreas para un nuevo edificio, unos 90.000 chabolas fueron derribadas en la barriada este año, dejando sin casa a 300.000 personas.
Bombay, 12 kilómetros de ancho en su punto más amplio y casi 40 de largo, ha sido un imán para los inmigrantes rurales que buscan trabajo y escapar de la miseria de las aldeas durante más de un siglo. Hoy más de la mitad de los 16 millones de habitantes de Bombay viven en hacinados vecindarios en el corazón de la ciudad, en las calles, junto a las líneas férreas y cerca de viaductos. Las barriadas incluso se abrazan al aeropuerto de Bombay, dificultando los planes de expansión que incluyen un nuevo terminal y pistas.
Gobiernos sucesivos han legalizado las nuevas villas miseria o repartido viviendas alternativas para asegurarse los votos de la gente que vive en esas áreas. Pero funcionarios declaran ahora que la frágil infraestructura de la ciudad está colapsando bajo la presión de la población y que Bombay no tiene espacio para más inmigrantes.
"Durante todos estos años nuestros políticos han alentado a estos usurpadores de tierras públicas", dijo Sanjay Ubale, un funcionario del gobierno del estado de Maharasthra, del que Bombay es la capital. Dijo que los nuevos inmigrantes rurales constituían el 37 por ciento del aumento de la población de 1991 a 2001. "Con la demolición de las barriadas hemos demostrado por primera vez coraje político y enviado un fuerte mensaje de que ya no hay espacios libres en esta ciudad", dijo Ubale.
Aunque más gente llega a esta bullente y variada metrópolis, las fortunas económicas de la ciudad ha disminuido en los últimos ocho años, dijo Ubale. Entretanto, dijo, ciudades sureñas como Bangalore, Hyderabad y Madras han superado a Bombay en atraer la inversión extranjera.
"Los precios de la propiedad inmobiliaria en Mumbai", como se llama ahora a Bombay, "se encuentran entre los más altos del mundo, los costes de vida y de hacer negocios son muy altos", dijo Ubale. "No hemos agregado ninguna línea ferroviaria en 50 años y nuestro sistema de transporte público está estrangulado. Las tuberías de agua fueron instaladas hace 100 años. Hay villas miseria por todas partes", dijo. "La ciudad está en decadencia y necesita urgentemente convertirse en una eficiente ciudad mundial, como Shanghai o Cleveland".
El ministro de Economía de India ha reservado financiamiento este año para proyectos de renovación urbana en seis ciudades, incluyendo el inicio de un metro y de lo que se ha llamado el proyecto transportuario de Bombay. El proyecto incluirá una autopista de varias vías y conexiones ferroviarias desde el adinerado sur de Bombay hacia los sectores más pobres en las afueras de la ciudad.
"El enlace transportuario será el Puente de Brooklyn de Mumbai. Descongestionará nuestra ciudad. Y el campo se pueden desarrollar manufacturas que también absorberían a los inmigrantes de Mumbai", dijo Milind Deora, parlamentario de Bombay Sur. "Pero a fin de cuentas tendremos que encontrar nuestro propio modelo de renovación. No podemos simplemente copiar, cortar y pegar Shanghai a nuestra ciudad".
Las acciones del gobierno del estado han alimentado un apasionado debate sobre si hay espacio para los pobres en el sueño de Bombay. Los activistas dicen que no se puede culpar solamente a los pobres de ocupar tierras públicas. Las barriadas, dice, surgieron debido a una corrupta colisión de dueños de villas miseria, policía y políticos.
Una polémica parte del plan de renovación es desarrollar la tierra ocupada por los clausurados molinos de algodón. Los molinos dieron a Bombay su primer impulso económico en 1800, pero fueron clausurados hace 20 años. Una prolongada huelga de los trabajadores en 1982 y el uso de maquinarias modernas fueron fatales para los molinos, afectando unos 250.000 empleos. Hoy, 54 molinos textiles ocupan unas 2.400 hectáreas en Bombay central. Un informe preparado para el gobierno por McKinsey &Co., una firma consultora internacional, recomienda la creación de "islas residenciales y comerciales de primera línea", vendiendo los viejos molinos y tierra en el puerto, ampliando los caminos y construyendo casas de lujo, puntos de venta, plazas urbanas, museos y hospitales.
Los propietarios de los molinos cerrados quieren la tierra para levantar centros comerciales y edificios altos lujosos, mientras la ciudad espera reservar una parte de la tierra para espacios abiertos y viviendas públicas pagables. Los antiguos trabajadores de los molinos están presionando a compañías cinematográficas y de ropa o talleres de piedras preciosas que crearán trabajo para sus hijos.
"Se me rompe el corazón cada vez que veo demoler un molino", dijo Narendra Kargaonkar, 42, trabajador de molino de segunda generación que perdió su trabajo en los Molinos Fénix, ahora el sitio de un ajetreado centro comercial, club nocturno y sala de bolos. El único recordatorio de la vieja estructura es la enorme chimenea que emerge del centro comercial. Kargaonkar trabaja ahora como repartidor de leche, y gana una parte de su salario de 1982.
Mohammad Badruddin, el vecino de la villa miseria, y Kargaonkar, se encuentran entre los cientos de miles de residentes más pobres que se sienten excluidos de la carrera de Bombay por transformarse en una nueva ciudad global.
"¿Qué tipo de renovación urbana es esta?", dijo Kargaonkar. "Donde antes estaban nuestros telares, ahora hay una discoteca".

10 de mayo de 2005
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©traducción mQh

el padre del holocausto


[Pablo Marín] Un burócrata gris y sin mayores talentos fue uno de los mayores responsables del exterminio judío durante el III Reich. El enigma de su figura, que sólo ganó notoriedad tras su captura por la policía secreta israelí, en 1960 -y su mediatizado juicio en Jerusalén, al año siguiente-, es abordado por un documental de la BBC.
Jerusalén, 13 de diciembre de 1961. Declarado culpable por un tribunal israelí, Adolf Eichmann, de 55 años, efectúa la última declaración que se le escuchará en un juicio cuya vista se había iniciado ocho meses antes: "No soy el monstruo en que pretenden transformarme... soy la víctima de un engaño". Según su abogado en la causa por crímenes contra el pueblo judío y contra la humanidad, el acusado albergaba la "profunda convicción de que tenía que pagar las culpas de otros".
Eichmann había sido raptado el año anterior desde Argentina -donde se hacía llamar Ricardo Klement- por la policía secreta de Israel, el Mossad. Antes de eso, su imagen no se equiparaba a la de los criminales de guerra juzgados en Nuremberg. Era más bien un tipo que, al decir de uno de sus captores, parecía "la persona promedio que pone estampillas en la oficina del correo. No un monstruo". Había sido, sin embargo, el arquitecto de la "solución final" que el III Reich estableció para los judíos: la aniquilación.
Fue "el hombre que organizó el Holocausto desde atrás de un escritorio", indica la voz en off que rige el relato de ‘I Met Adolf Eichmann'. Con el título castellano Adolf Eichmann, ‘El padre del Holocausto', este documental de 90 minutos sigue -con la discreción y sequedad características de las producciones de la BBC- la trayectoria de este funcionario de la maquinaria nacionalsocialista, desde principios de los '30 hasta el señalado juicio, que dio pie a su ejecución, en 1962. Todo, a través de quienes lo conocieron, entre ellos la secretaria -que lo consideraba un individuo amable e incapaz de violentarse- y su verdugo, que creyó verlo aún vivo tras su ahorcamiento.
El documental plantea, desde la partida, lo enigmático de este frío burócrata, visto en el juicio de Jerusalén en un cubículo antibalas, gesticulando levemente con los labios, mientras busca mantener la compostura.

Contactos con el Sionismo
En su célebre y controvertido reporte Eichmann en Jerusalén (‘Un estudio sobre la banalidad del mal'), la filósofa Hannah Arendt anota que "desde el punto de vista técnico y de organización, la posición de Eichmann (en el régimen) no era muy alta". Su cargo sólo llegó a ser de gran importancia debido a que la "cuestión judía" fue alcanzando proporciones cada vez mayores.
Nacido en 1906 en Solingen, ciudad de la cuenca del Rhin, no logró terminar la secundaria ni sus estudios de mecánica, pese a lo cual tuvo un buen empleo mientras la cesantía azotaba, a fines de los '20. Instalado en Austria, ingresó en 1932 al Partido Nacionalsocialista y a su unidad paramilitar, las SS, de la cual dependía, a su vez, un servicio de información del partido -la SD-, cuyas actividades se mantenían en estricta reserva. Eichmann ingresó a éste en 1934.
Su primera tarea fue archivar datos sobre la francmasonería, pero pocos meses después lo asignaron a un departamento dedicado a los judíos. En 1935, el antisemitismo alemán -paralelo al nulo contacto entre judíos y gentiles- se expresó en las leyes de Nuremberg, que privó de derechos políticos a una minoría que, en los hechos, tenía ya una ciudadanía de segunda clase. Esta reglamentación sin embargo, encontró respaldo en algunos miembros del sionismo, con quienes Eichmann tomó contacto.
Si los sionistas querían formar su propio Estado -y, por lo tanto, dejar Alemania-, Eichmann no podía estar más de acuerdo. Un tipo cuyas lecturas se limitaban a los periódicos, consultó obras básicas del sionismo y aprendió a leer los periódicos escritos en yiddish. Según Arendt, "se convirtió" a la señalada doctrina. Incluso hizo un viaje relámpago a Palestina, en 1937, en pos de gestionar un eventual traslado hebreo a la zona.

Como una Fábrica
Tras la anexión de Austria al Reich, en 1938, se trasladó a Viena para encargarse de la emigración forzosa de la minoría indeseable. En 18 meses, logró que un 60 por cierto de los judío-austríacos abandonara el país. ¿Cómo lo hizo? En sus palabras, se trataba de una "fábrica automática"
"En un extremo se pone un judío que todavía posee algo" (una fábrica o una cuenta en el banco) y va pasando por un edificio ad hoc "de oficina en oficina, y sale por el otro extremo sin nada, sin ninguna clase de derechos, sólo con un pasaporte que dice: usted debe abandonar el país antes de 15 días. De lo contrario, irá a un campo de concentración".
Tal era la "solución política". Más tarde -en la conferencia de Wansee, de 1942- se oficializa la "solución final": el exterminio. Incapaz de tomar decisiones por sí mismo, Eichmann sigue siendo el más obediente funcionario del Reich (en el juicio de Jerusalén declaró que habría enviado a la muerte a su propio padre si se lo hubiesen ordenado) y uno de los más eficientes.
Aun cuando la derrota nazi empezaba a olerse, mostraba "compulsión por terminar el trabajo", como señala en el documental un húngaro de padre judío. En Budapest, como en otras ciudades de Europa, se encargó sin escándalo ni gran violencia de enviar gente a los campos.
Ya en 1941 había discutido con Rudolf Hess la utilidad de Auschwitz para los propósitos del régimen y, como un oficinista que prosigue sin más su rutina laboral, se encargó de que los trenes de la muerte tuviesen los pasajeros que debían. Según se atestigua en la cinta de la BBC, no vaciló en mentir descaradamente a sus ocupantes. Tampoco en hacer que éstos escribieran postales a sus familiares, invitándolos a viajar al señalado campo de concentración.

Sin Arrepentirse
Con el fin de la guerra, esta figura en la sombra no corrió la suerte de los jerarcas más notorios. Prácticamente anónimo (su imagen casi no fue captada durante la guerra), se escondió en la Alemania rural, haciéndose llamar Otto Heninger.
En 1950, una organización secreta consiguió trasladarlo a Argentina. Fueron largos 10 años, primero en Tucumán -trabajando en una hidroeléctrica- y luego en las afueras de Buenos Aires. Que uno de sus hijos usara su verdadero apellido dio pistas al Mossad.
El secuestro de Eichmann fue portada en todo el mundo. Su juicio en Israel encarnó un saldo de cuentas de las víctimas con uno de los mayores victimarios. En un proceso altamente mediatizado, al que concurrieron 210 testigos y donde se formularon 15 cargos, Eichmann insistió en que cumplía órdenes, que no sentía particular aversión hacia los judíos y que, de todas formas, "el arrepentimiento es cosa de niños".
Tras su ahorcamiento, incluso algunas de sus víctimas protestaron: consideraban que, con la pena de muerte, Eichmann las había sacado muy barata.

¿Se Considera Culpable del Asesinato de Millones de Judíos?
Fiscal: "¿Admite usted que es cómplice del asesinato de millones de judíos?".
Eichmann: "Legalmente, yo no tenía otra opción que cumplir las órdenes recibidas de mis superiores en el ejercicio de mis funciones, por el rango que tenía".
Fiscal: "Mi pregunta no es una pregunta legal. Quiero saber si usted se da cuenta de que fue cómplice de una dictadura homicida, que se ensañó con todo un pueblo, ¿sí o no? En su corazón, ¿se considera culpable del asesinato de millones de judíos, sí o no?".
Eichmann: "En términos humanos, sí".
En el juicio de Jerusalén, Adolf Eichmann negó sistemáticamente toda responsabilidad respecto de la persecución de judíos, apoyándose muchas veces en el deber de obediencia. El documental de la BBC, sin embargo, no sólo trae a la memoria una declaración que formuló a sus subordinados cuando la guerra acabó ("el hecho de tener sobre mi conciencia la muerte de cinco millones de judíos me produce una extraordinaria satisfacción"). Además, incluye una entrevista que concedió, cuatro años antes del juicio. En ella señala: "No soy un antisemita, pero políticamente estoy contra los judíos, porque nos arrebatan nuestro espacio. Los judíos nos han declarado la guerra; se trataba de enemigos, y la guerra era sin cuartel".

10 de mayo de 2005
17 de abril de 2005
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dónde están los libros


[Cristóbal Peña] La Biblioteca Nacional de Perú reclama a Chile la devolución de joyas bibliográficas expoliadas durante la Guerra del Pacífico. Hacia 1880, el principal centro bibliográfico peruano albergaba unos 56 mil volúmenes. Tres años después, al retirarse las tropas chilenas que ocuparon Lima, quedaron poco más de 700. Perú supone que esos libros se encuentran en Chile y reclama su devolución.
En marzo de 1881, dos meses después de la entrada de las tropas chilenas a Lima, el entonces director de la Biblioteca Nacional de Perú, coronel Manuel de Odriozola, acusaba a los ocupantes del "más escandaloso y arbitrio despojo". En una conceptuosa aunque enérgica carta dirigida al Presidente chileno Domingo Santa María, el bibliotecario reclamó que "los libros son llevados en carretas y entiendo que se les embarca con destino a Santiago. La biblioteca, para decirlo todo, ha sido entrada a saco, como si los libros representaran material de guerra".
Fue el primero de una serie de reclamos históricos por el tema de los libros expoliados. En Perú calculan que fueron cerca de 56 mil los ejemplares sustraídos por tropas chilenas, casi la totalidad del depósito. Por estos días, en medio de asperezas diplomáticas, autoridades limeñas han renovado acciones en favor de una devolución.
Sinesio López, director de la Biblioteca Nacional de Perú, informó hace unas semanas que el tema lleva un par de años alojado en la agenda de conversaciones de ambas cancillerías. Y aunque todavía siguen en eso, conversando, López afirma que en el último tiempo "se han producido avances", lo que no es poco para un asunto que "en algún momento fue muy tenso, que (en Chile) negaron".
La voluntad está. Eso es seguro. El tema, sostienen autoridades chilenas, es dónde se encuentran - en caso de existir- los miles de ejemplares reclamados.

Papel de Envolver
En su ‘Narración histórica de la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia' (1904), el historiador peruano Mariano Paz Soldán consigna que, a pocos días de la ocupación, el coronel Pedro Lagos estableció su cuartel en la sede de la Biblioteca de Lima. Al constatar la riqueza del depósito -provisto de códices, incunables (impresos hasta principios del siglo XVI), documentos de la Inquisición y manuscritos de cronistas españoles y virreyes-, ordenó al director que le entregara las llaves.
"Desde ese momento principió el saqueo descarado de ese sagrado depósito", dice Paz Soldán, describiendo el procedimiento usado por las tropas del coronel Lagos. "Se cargaban carros con toda clase de libros, que se llevaban a casa de los chilenos y de allí, después de escoger lo que les convenía, el resto lo vendían en el mercado al precio de seis centavos de libra para envolver especies y cosas por el estilo".
En esos días de convulsión y escasez, los libros servían para envolver pescado y un poco más. "Eran utilizados como medio de pago para obtener alimentos y bebidas" -dice Sergio Villalobos en su estudio ‘Chile y Perú: la historia que nos une y nos separa'-, y cualquiera podía andar por la calle con una joya bibliográfica bajo el brazo. El escritor Ricardo Palma, por entonces subdirector de la Biblioteca Nacional de Perú, dijo haber comprado a un soldado chileno, "por dos reales de plata", un valioso incunable de 1499 que había sido donado en 1822 por el general San Martín, fundador de la biblioteca.
El mismo Palma hizo un inventario al retiro de los chilenos y no demoró mucho en la tarea. "Biblioteca no existe, pues de los 56 mil volúmenes que ella contuvo, sólo he encontrado 738, la mayor parte en latín, y aún éstos truncos".
Villalobos cree que "una proporción importante" de lo que Perú supone expoliado nunca llegó a Chile. El historiador atribuye gran parte de las pérdidas patrimoniales al saqueo de los propios peruanos, ocurrido en las horas previas a la entrada de los chilenos a Lima, y al tráfico de piezas que posteriormente se dio entre chilenos y peruanos. En esto último coincide la bibliotecaria peruana Sonia Gamboa, para quien "no todos los libros que desaparecieron de la biblioteca viajaron a Chile, sino que muchos de ellos fueron destruidos o vendidos".
Algo similar constató hace 121 años el presidente Santa María. En respuesta a una solicitud de Ricardo Palma en aras a una devolución, en 1884 Santa María respondió que "son pocos los de esta especie, pues la mayor parte se han perdido de aduana en aduana, y de oficina en oficina". Excusándose de no poder "desarmar las bibliotecas en que pudieran encontrarse catalogados", el presidente chileno envió de vuelta una partida de 200 libros con el sello de la biblioteca limeña.
Aunque con ese gesto Chile dio por reparado el daño, Perú siguió reclamando una reintegración. Parte del botín, concluyó el peruano Teodoro Hampe, se encontraría en el Catálogo del Fondo Inquisición del Archivo Nacional chileno. Sin embargo, en la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Dibam, no tienen registro de un solo volumen. "Nuestro catálogo está en línea y cualquiera puede consultarlo", dice la directora de la Dibam, Clara Budnik, poniendo en duda tal versión.

El Incierto Destino del Botín de Guerra
No sólo libros de origen peruano llegaron a Chile en los años de la ocupación. También joyas, muebles, armas y obras de arte, considerados objetos compensatorios o trofeos de guerra. Patricio Lynch, gobernador militar chileno de Perú, documentó entre octubre y diciembre de 1881 el envío a Valparaíso de tres cargamentos con piezas que en parte habían pertenecido al Museo Nacional, el Palacio de la Exposición, la Escuela de Medicina y de Minas, entre otros.
El historiador peruano Mariano Paz Soldán consignó el procedimiento. "No pasaron tres días de la ocupación y ya se veían en las puertas de los nuevos cuarteles carretas cargadas de lujosos muebles, libros, instrumentos y otros artículos (...) Lo de menos valor o estimación se vendió por mercaderes ambulantes a vil precio; los sobrantes, se remitieron al gobierno de Chile".
Sin embargo, con excepción de los trofeos de guerra propiamente tales, distribuidos en museos del país, el destino que tuvieron la mayoría de esos bienes se ha perdido en el tiempo.

9 de mayo de 2005
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represión en el vaticano


[Loorie Goodstein] Jesuita fue obligado a salir de revista católica. Comienza temida represión conservadora.
Un jesuita estadounidense que es un frecuente comentador de televisión sobre temas relacionados con el catolicismo renunció ayer por órdenes del Vaticano como editor de la revista católica America debido a que ha publicado artículos críticos de las posiciones de la iglesia, dijeron varios funcionarios católicos en Estados Unidos.
La orden de renuncia del editor, el Padre Thomas J. Reese, fue emitida por la oficina del Vaticano para la vigilancia de la doctrina -la Congregación para la Doctrina de la Fe- a mediados de marzo, cuando la oficina era todavía encabezada por el cardenal José Ratzinger, dijeron funcionarios que hablaron a condición de mantener el anonimato debido a que no están autorizados a hablar sobre el asunto. Poco después murió el Papa Juan Pablo II y el cardenal Ratzinger fue elegido Papa, adoptando el nombre de Benedicto XVI.
La revista America, una semanario de Nueva York, es una modesta revista liberal moderada publicada por los jesuitas, una orden religiosa conocida por producir académicos que dirigen muchas de las universidades y escuelas de la iglesia. Los jesuitas aprecian su independencia, pero como todos en la iglesia, incluso su funcionario más importante, el general superior jesuita en Roma, debe responder ante el Papa.
En los últimos años America ha publicado artículos que representan a más de un lado en temas sensibles, como el matrimonio homosexual, las relaciones con el islam y si los políticos católicos que apoyan el aborto pueden recibir la comunión. Funcionarios de la iglesia dijeron que fue la publicación de algunos de esos artículos los que provocaron la represión del Vaticano.
El Padre Reese, en una declaración ayer, confirmó su partida pero no dijo que estuviera renunciando bajo presión. "Estoy orgulloso de lo que mis colegas y yo hicimos por la revista, y les estoy agradecido, a ellos, a nuestros lectores y nuestros benefactores por el apoyo que nos dieron. Quiero tomar un año sabático y determinar la siguiente fase de mi ministerio jesuita".
Académicos y escritores católicos dijeron ayer en entrevistas que temían que el despido de un comentarista católico tan altamente visible era un mensaje del Vaticano de que la discusión de las enseñanzas de la iglesia no serán toleradas.
Algunos jesuitas dijeron que en los últimos dos años habían recibido avisos hablados y escritos de la oficina entonces del cardenal Ratzinger sobre artículos y libros que habían publicado.
Stephen Pope, teólogo moral del Boston College que escribió un artículo crítico de la posición de la iglesia sobre el matrimonio homosexual, dijo sobre el despido: "Si es verdad desalentará a los teólogos católicos que quieren hacer preguntas críticas de publicar en revistas católicas. Puede tener un efecto aterrador".
El Padre Reese, 60, editor de America durante siete años, es un apreciado cientista político. Ha escrito varios libros que estudian a la iglesia católica como una institución política y religiosa, un enfoque más bien secular que el despacho del cardenal Ratzinger no apreciaba, dijo un funcionario en una entrevista el mes pasado.
Funcionarios jesuitas dijeron que el Padre Reese fue informado de su despido justo después de su regreso de Roma, donde fue entrevistado por casi todos los medios de prensa importantes estadounidenses en la cobertura del funeral del Papa y la elección como Papa del cardenal Ratzinger.
Será remplazado por su subdirector, el Padre Drew Christiansen, un jesuita que escribe sobre temas de ética social e internacionales y al que el Padre Reese reclutó para la revista en 2002.
Expertos católicos dijeron ayer que se quedaron consternados al enterarse del despido del Padre Reese. "Lo veo como una especie de liberal", dijo Philip F. Lawler, editor del servicio de noticias Catholic World News, un medio de prensa en el lado más conservador del espectro político. "Creo que ha llevado una política razonable. Lo observé durante la transición, y no puedo recordar ni una sola cosa que me hiciera pensar que lo ponía en peligro".
La Congregación para la Doctrina de la Fe se quejó ante funcionarios jesuitas por primera vez hace cuatro años, dijeron funcionarios de la iglesia, después de que America publicara un número especial criticando ‘Dominus Jesus', un documento sobre las relaciones interreligioso y la supremacía del catolicismo, que fue publicado por la Congregación.
Dominus Jesus fue ampliamente denunciado por muchos teólogos católicos y no-católicos que dijeron que socavaría décadas de acercamiento a otros credos, e incluso las relaciones con otras iglesias cristianas.
"Solo estaban informando sobre lo que dice un montón de gente, no estaban buscando problemas", dijo el Padre Mark Massa, un jesuita que dirige el Centro de Estudios Católicos Americanos en la Universidad de Fordham. "No puedo recordar nada que hayamos reportado que sea escandaloso".
La oficina del cardenal Ratzinger también se quejó ante los jesuitas por artículos de America sobre los sacerdotes homosexuales y sobre el trabajo de la congregación misma. La congregación amenazó con despedir al Padre Reese o nombrar un comité de censura para revisar el contenido de la revista, pero retrocedió después de hablar con los jesuitas, dijeron ayer en entrevistas funcionarios de la iglesia.
La revista comenzó entonces a solicitar artículos para estudiar un solo tema desde una variedad de perspectivas. En 2001 publicó un artículo que el Padre Reese había pedido al entonces cardenal Ratzinger como respuesta a un artículo del cardenal Walter Kasper, un alemán que trabaja en el Vaticano que había criticado al Vaticano y en particular a la congregación por no dar a las iglesias locales y obispos suficiente autonomía.
"Durante un largo tiempo", escribió el cardenal Ratzinger, "dudé en aceptar la invitación porque no quiero causar la impresión de que hay una larga disputa teológica entre el cardenal Kasper y yo, cuando de hecho no existen facciones".
Luego, en 2004, la congregación tuvo problemas con dos artículos más: uno del profesor Pope del Boston College sobre el matrimonio homosexual, que criticó a la congregación por emitir un documento que dijo deshumanizaba a homosexuales y lesbianas, y uno del parlamentario David R. Obey, un demócrata de Winconsin, que se erizó con los obispos que querían negar la comunión a políticos católicos como él mismo que apoyaban el derecho al aborto.
En los dos casos, el Padre Reese publicó puntos de vista opuestos. El artículo de Obey en realidad era una respuesta a un artículo anterior de America por el arzobispo Raymond L. Burke, ahora en St. Louis, que llamó a los políticos católicos que apoyan el aborto a cambiar de posición o a aceptar que se les negara la comunión.
El Padre Richard John Neuhaus, editor de otra revista católica, First Things, que es más conservadora que America, dijo ayer: "Sería justo decir que durante el pontificado de Juan Pablo II aparentemente America se veía a sí misma o al menos era ciertamente leída como una revista que algunos describirían como de una oposición leal. Y, está demás decirlo, hay una disputa sobre la definición de ‘leal' y la definición de ‘oposición'".
Pero el Padre Neuhaus agregó que el Padre Reese era un amigo que fue siempre "tolerante", incluso cuando estaba en desacuerdo.
En la sede americana de los jesuitas en Washington, un portavoz, el Padre Albert Diulio, dijo que el Padre Reese y su superior habían acordado conjuntamente el cambio de trabajo. Pero dijo que no sabía si el Padre Reese había renunciado bajo presión.
El Padre Thomas Smolich, que como el superior jesuita de California es el supervisor del Padre Reese, dijo que estaba conversando con el Padre Reese sobre lo que haría ahora. "Tom es un hombre de muchos talentos", dijo. "Hay muchas cosas que podría hacer en los ministerios jesuitas y católicos, en una universidad, en periodismo".
Tras la elección del Papa Benedicto XVI, America publicó un editorial que decía: "Una iglesia que no puede discutir abiertamente algunos problemas es una iglesia que se refugia en un gueto intelectual".

7 de mayo de 2005
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costes de novia fugada


[Ellen Barry] Pueblo abuchea a novia fugada. Todos quieren oír una explicación, y algunos creen que debería pagar los costes de su búsqueda.
Duluth, Georgia. Aunque el novio de Jennifer Wilbanks la ha recibido de vuelta con cariño después de su fuga del altar que la llevó a cruzar el país, la gente de Duluth no la ha ni olvidado ni perdonado.
Algunos creen que Wilbanks debería pagar la cuenta de entre 40.000 a 60.000 dólares de fondos municipales que se gastaron en su búsqueda, y algunos quieren verla haciendo trabajos comunitarios. Lo que todos quieren -desde el alcalde hasta el hombre de la tintorería- son excusas.
"Odio glorificar una mentira" dijo el martes la alcaldesa Shirley Lasseter, parada frente al ayuntamiento de Duluth en un traje rosado y zapatos de lona. "Yo siempre zurraba a mis hijos cuando mentían".
El alivio con que se recibió la reaparición de Wilbanks el sábado fue seguido por un sentimiento más severo. Activistas de derechos civiles pidieron el martes explicaciones a Wilbanks por utilizar estereotipos raciales al contar a la policía que había sido secuestrada por un latino.
El fiscal de distrito del condado de Gwinnett, Danny Porter debe decidir si la procesa por dar una declaración falsa a la policía, un delito punible por un máximo de cinco años de cárcel. Lasseter está considerando entablar un pleito para recuperar el dinero gastado en su búsqueda.
Y el ciudadano corriente Glenn DelConte, 43, dio su opinión de este modo: Pasó frente a la casa del novio John Mason, bajó la ventanilla del coche y gritó: "¡No te cases con ella!"
"No creo que sería una buena idea que ella decidiera vivir aquí" después de que se casen, dijo DelConte, 43, que trabaja en una imprenta de Duluth. "El siguiente condado en el camino sería una mejor idea".
La saga de la novia desaparecida consternó a la gente en Duluth, una afluente, en gran parte blanca ciudad de 22.000 habitantes a unos 40 kilómetros al nordeste de Atlanta. Duluth se infló para convertirse en la comunidad dormitorio por excelencia de Atlanta, donde las familias se reúnen para oír conciertos en el ondulado césped de la ciudad y los delitos violentos son prácticamente desconocidos.
Wilbanks, 32, desapareció mientras trotaba el 26 de abril, cuatro días antes de que se casara frente a más de 500 invitados. Su búsqueda, dijo el mayor Don Woodruff del departamento de policía de Duluth, fue "la operación más grande que hemos hecho nunca, excepto posiblemente un tornado que pasó por la ciudad".
Temprano el sábado en la mañana Wilbanks llamó a su novio desde Albuquerque para informar que había sido secuestrada por un latino y una mujer blanca. Después de que la interrogara la policía, confesó que había montado su propia desaparición porque estaba angustiada.
Aunque Wilbanks no ha hablado públicamente, gente cercana a ella la han descrito como una mujer con una creciente crisis a medida que se aproximaba la fecha de la boda. Tom Smiley, el pastor de la familia, dijo en una entrevista en ‘Hannity & Colmes' de Fox News el lunes por la noche que el temor de Wilbanks no se debía "al matrimonio" ni si casarse con Mason, sino que tenían que ver "con cosas que llevaba dentro".
Cuando pasaba por el campo en bus, dijo Mason, se quedaba petrificada.
"Necesita algún tratamiento, a falta de otra palabra", dijo. Mason dijo a Sean Hannity que todavía quería casarse con Wilbanks y le había vuelto a presentar la alianza de compromiso, que ella dejó cuando salió a correr.
"Sólo porque no hemos recorrido el pasillo hacia el altar, sólo porque no estuvimos, sabes, frente a 500 personas y no dijimos nuestros síes", dijo. "Sabes, mi compromiso con ella ante Dios lo hice el día que compré esas alianzas y las puse en su dedo. Y no me arrepiento de haberlo hecho".
Edward L. Hartness, que representó inicialmente a Wilbanks dijo el martes que había pasado su caso a otro abogado con más experiencia penal.
La fuga de Wilbanks no fue una decisión repentina, dijo el jefe de policía de Duluth, Randy Belcher, en una rueda de prensa el lunes. El 19 de abril compró un billete de bus para Austin, Texas. Cuando salió a correr el 26 de abril, llamó a un taxi, que la recogió en la biblioteca pública de Duluth y la dejó en el terminal de buses de Atlanta, dijo Belcher.
Mason que el castigo era innecesario para una mujer "enfrentándose ahora a las consecuencias". "Tendrá que pensar en lo que dirá la gente sobre ella. Y no puedo imaginar que sea algo bueno de pensar o fácil de solucionar", dijo. "Esa consecuencia es suficiente para mí. Y luego tendrá que vivir con todo el pesar de lo que tiene dentro".
Representantes de dos organizaciones de derechos civiles se reunieron con Porter el martes para discutir la invención de Wilbanks del secuestrador latino.
Fernando Mateo, presidente de Hispanos en Estados Unidos, dijo a la Associated Press que le gustaría que Wilbanks cumpliera servicio comunitario en un barrio latino. Joe Beasley, director regional sur de Rainbow/PUSH, dijo que se manifestaría frente a su casa si no pedía disculpas.
"Cuando esta señora dijo que su secuestrador era un hispano, marcó a todo un grupo étnico", dijo Beasley, 68.
"Es simplemente inaceptable, y no debiera salirse con la suya".
La gente entrevistada en Duluth el martes también quería excusas. Desde el sábado, dijo Lasseter, ha estado esperando una declaración de Wilbanks.
"Yo respeto su intimidad, pero han pasado tres días", dijo.
Varias personas hablaron de Wilbanks con compasión.
Susan Delaney, 46, dijo que los vecinos de la ciudad de Wilbanks estaban inclinados a perdonarla si creían que era sincera.
"Debería intentarlo", dijo Delaney. "No tiene que ser perfecta. Necesita confesar. Necesita decir: ‘Lo lamento. Lo eché a perder'".

7 de mayo de 2005
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claves en un mundo tenebroso


[Mai Tran y Sara Lin] Tratando de resolver los asesinatos de una adivina y su hija en Pequeño Saigón, los detectives intentan entender matices étnicos.
Primero, el asesino apuñaló repetidas veces a una adivina del Pequeño Saigón y a su hija. Luego el agresor echó pintura blanca sobre sus caras y manos. Intrigados detectives creen que la pintura puede tener un significado cultural oculto, y están pidiendo ayuda del público.
Ha Jade Smith y su hija Anita Nhi Vo fueron halladas muertas apuñaladas en su casa de Westminster hace dos semanas. Una pareja fue vista saliendo de la casa el 21 de abril -el día en que fueron encontrados los cadáveres- y policía dijo que la residencia había sido registrada, como si alguien hubiese buscado algo apresuradamente.
"Es la primera vez que vemos algo así", dijo el jefe de policía de Westminster, Andrew E. Hall. "Es un misterio. No sabemos si el asesino estaba tratando de ocultar la identidad de las víctimas o si es parte de un culto o si es algo cultural. No sabemos".
El crimen, que los detectives creen que está relacionado con el trabajo de Smith, ha introducido a la policía en un misterioso mundo.
Mientras en muchos lugares son considerados como exóticos, en la comunidad vietnamita los adivinos y lectores de mano son tenidos en alta estima por gente del mundo de los negocios y otros que buscan consejos sobre asuntos económicos, románticos y otros temas.
Hay veintenas, y quizás cientos, de adivinos en Westminster y Garden Grove, algunos operando en locales y muchos más hacen negocios en sus casas. Los clientes pagan miles de dólares por lectura. Smith era conocida por cobrar hasta 9.000 dólares por una sesión.
"En la comunidad vietnamita la gente que está muy enferma visita al adivino y también muy rápidamente le echan la culpa", dijo Karen Fjelstad, docente de la Universidad del Estado de San José, especialista en prácticas rituales vietnamita-americanas.
La pintura blanca es un espeluznante detalle sin un significado claro, dijo Fjelstad. Pero el color blanco, dijo, representa el duelo y se asocia a veces con ritos de pasaje. En los funerales vietnamitas, por ejemplo, el jefe de la familia doliente lleva una cinta blanca o ropa blanca.
Los detectives dijeron que había consultado con expertos y especialistas culturales de todo el mundo en un intento de comprender los matices culturales que pueden haber pasado por alto.
En la comunidad vietnamita la adivinación es una próspera empresa, y ricos y pobres se acercan a ella del mismo modo que los occidentales a los psiquiatras.
"A veces la gente se deprime, y este es un tipo de tratamiento", dijo Son-Kim Vo, que enseña cultura vietnamita en la Universidad de Fullerton del Estado de California. "Los adivinos dan esperanzas para el futuro, por eso son populares".
La guía amarilla vietnamita del condado de Orange incluye más de dos docenas de astrólogos, pero la mayoría, como Smith, construyen sus negocios boca a boca.
Los negocios se hacen generalmente en contante, convirtiendo a los adivinos en blancos de ladrones. La comunidad vietnamita tiene una tradicional desconfianza de los bancos, y la gente a menudo guarda su dinero en casa.
Amigos y clientes dijeron que Smith era conocida en las comunidades vietnamitas del país. Ella trabajaba desde casa y tenía una larga lista de clientes, viajando tan lejos como Nueva York para sesiones. En la época de su muerte, estaba planeando viajar a Vietnam para una lectura que había pedido un cliente.
Smith era conocida por llevar oro e impresionantes pedazos de jade y era una cliente regular del centro de diamantes del Pequeño Saigón, que alberga a más de 250 joyerías.
La policía de Westminster cree que el robo jugó un papel en los asesinatos. De la casa de Smith, 52, en la Bird Avenue, que compartía con su hija Vo, 23, estudiante del Orange Coast College en Costa Mesa, habían desaparecido joyas. Esta semana la policía dio a conocer bosquejos de un hombre y una mujer que fueron vistos saliendo de la casa.
Vecinos dijeron que vieron salir a la pareja en un Toyota Camry último azul o gris oscuro o un Honda a las 11:15 del 21 de abril.
Las autoridades creen que Smith puede haber conocido al asesino. Era cautelosa y no dejaba entrar a extraños después de perder 372.000 dólares en dinero contante y joyas en un robo del marzo del 2001. Una de las joyas robadas era un anillo de diamantes de 13.8 carates de un valor de 226.000 dólares.
Dos hombres fueron apresados y están cumpliendo sentencias en la cárcel. Pero las joyas no fueron recuperadas.
A pesar de leyes en Westminster y Garden Grove que dicen que los adivinos deben tener un permiso comercial, Smith no lo tenía. Sin embargo, no es inusual. Westminster tiene solamente un lector de manos con permiso, y Garden Grove tres. Sin embargo, abundan los negocios.
Yvonne Le dijo que ha estado leyendo manos desde su casa-caravana en Westminster durante ocho años. Dijo que recibe a cuatro personas al día, dando consejos sobre tópicos que van desde propiedades inmobiliarias a personas desaparecidas.
"Vienen a mí para que les ayude a solucionar sus problemas", dijo Le. "Tengo un don especial que me permite conectarlos con la gente de arriba".
La adivina Dung Pham, 62, de Fountain Valley, una secretaria jubilada, empezó a trabajar en el oficio desde que tenía 14 años.
"Me dijeron que estaba bien, y continué haciéndolo", dijo Pham, que no aparece en la guía amarilla. "Nací con un fuerte sexto sentido para conectarme con la gente de arriba. Puedo mirar a la gente y saber cómo son, si son buenos o malos y sus personalidades".
Los clientes, dijo, buscan ayuda para fechas de suerte para bodas y para encontrar a parientes perdidos. Sin embargo, la mayoría quiere saber sobre su vida amorosa.
"Quieren saber si sus maridos tienen una amante", dijo Pham. "Quieren saber cómo es la amante. ¿Me quiere mi marido a mí o a ella?"
También hay un lado oscuro del negocio. Algunos adivinos hechizarán a una amante o rival de negocios por un precio conveniente.
Para Kim Lee, 40, de Westminster, era difícil encontrar a un buen adivino. Como muchos otros que buscan lecturas, Lee buscaba a través de amigos a un lector de manos. Ella visitó a siete antes de que encontrara una en la que confiar en Garden Grove.
"Es como ir a un psicólogo para ver qué debo esperar y ver si es verdad", dijo Lee, que quería saber cuándo sería una buena época para abrir un restaurante. "Si tengo el presentimiento de que algo va a ocurrir, quiero saber si va a ocurrir".
Dijo que prefiere a una buena adivina que a un consejero matrimonial.
"Les pago por escuchar y hablar con ellos", dijo. "Un consejero matrimonial cuesta más y me da consejos. Una adivina me dice lo que va a pasar".

6 de mayo de 2005
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católicos en arenas movedizas


[Tracy Wilkinson] El catolicismo pisa arenas movedizas cuando empieza el papado de Benedicto XVI. Con mil millones de católicos, pero separados por disensiones, la iglesia espera saber en qué dirección se encamina el nuevo pastor.
Ciudad del Vaticano. El sacerdote peruano volvió la espalda a la Plaza de San Pedro y se alejó. No esperó las primeras palabras del Papa Benedicto XVI. No había necesidad, dijo. El sacerdote sabía lo que representaba el Papa en los asuntos importantes. La elección de Benedicto, dijo era un importante retroceso de una iglesia que se tambalea por los escándalos, divisiones y deserciones de un rebaño desobediente.
El sacerdote representa apenas uno de los muchos problemas que hereda Benedicto cuando comienza su reinado como el Papa número 265 de la iglesia católica.
Aunque la iglesia cuenta con más de mil millones de adherentes, se ve atormentada más que nunca por la apatía, enfrentamientos con otras religiones y conflictos con sociedades seculares. El reto de Benedicto será mostrar a los creyentes y escépticos por igual que él es su pastor universal, un "humilde pastor" de todo su pueblo.
La tristeza por la muerte del Papa Juan Pablo II antes en abril dio paso a una ansiosa anticipación por lo que su sucesor podría significar: una oportunidad de renovación de la iglesia que muchos creían que estaba languideciendo en los últimos años.
El nombramiento del cardenal José Ratzinger fue una muy reñida afirmación del ala conservadora de la iglesia y una clara victoria de los católicos partidarios del legado del Papa Juan Pablo.
Ahora el reto para el canoso prelado alemán, y para la iglesia, es este: ¿Podrá el nuevo Papa transformarse de un estricto disciplinario en un inspirador ministro de los católicos del mundo? ¿O preferirá un papado más insular que fomenta la pureza religiosa pero corre el riesgo de alejarse de sus seguidores?
¿Será el nuevo Papa capaz de llegar a los descontentos, especialmente en Estados Unidos y América Latina? Tendrá que encontrar maneras de atraer a los jóvenes católicos a la fe y a sus padres de vuelta a la misa del domingo; tendrá que decidir si honora o no las peticiones de obispos locales de mayor autonomía y qué hacer sobre la pobreza que nutre la inestabilidad política.
El Papa puede elegir entre enfrentarse a la enorme disparidad entre lo que la iglesia enseña y cómo vive la gente, especialmente en países devastados por el sida o parroquias desbocadas por la escasez de sacerdotes. Benedicto también hace frente al reto de si enfrentarse a otras religiones, como el islam, o participar en un diálogo como socios potenciales en el fomento de la moralidad.
La larga carrera del nuevo pontífice contiene claves de su enfoque. Como el principal guardia de la doctrina del catolicismo durante más de dos décadas, Ratzinger tiene un claro historial filosófico.
Reprimió la disensión, impuso como ley las enseñanzas de la iglesia y de hecho creó muchas de las divisiones que ahora sacuden a la iglesia. Su firme postura sirvió de socorro de aquellos en necesidad de claridad moral, alejándoles de ideologías modernas que se negaban a reconocer verdades absolutas como las enseñadas por la iglesia. Pero para los liberales, su ortodoxia ha sido desalentadora.
Ratzinger hablaba a menudo sobre la "creativa minoría" católica. Dijo que le preocupaba menos que la gente se alejara de la iglesia que vivieran fielmente la doctrina. Una iglesia más pequeña, pero más pura, era aceptable.
Sin embargo, desde su elección como Papa, Benedicto XVI ha tratado de mostrar una imagen más amable, más magnánima. Es un aspecto del Papa de 78 años, del que muchos dicen que ha estado siempre ahí pero nunca fue visto por el público. Los cardenales y otros importantes clérigos han hecho esfuerzos por defenderlo y han pedido a sus congregaciones que den al Papa una oportunidad. Piensen que el rol del Papa es completamente diferente del rol de guardián de la fe. El mundo quiere ver a un nuevo Ratzinger, dicen.
Desde la elección misma de su nombre y primeros comentarios preparados, el nuevo Papa ha dejado claro que revivir el cristianismo en Europa es su principal prioridad. Luchar contra la apatía moral y la marcha del laicismo en el continente históricamente cristiano está en primer lugar en la mente de Benedicto.
Algunos pueden argumentar que la iglesia católica ya ha perdido a Europa y que sería mejor que concentrara sus esfuerzos en otras partes del mundo, como África y Asia, donde la fe está floreciendo pero debe hacer frente a nuevas amenazas de las sectas evangélicas y el islam radical.
Los defensores del Papa dicen que el corazón europeo debe ser rescatado como parte de una búsqueda del retorno a valores fundamentales tradicionales.
"Es europeo; no abandonará a Europa", dijo el obispo austriaco Egon Kapellari, un amigo de toda la vida de Ratzinger. "La iglesia es como un árbol con raíces profundas y una amplia copa. Un árbol sin raíces profundas no puede tener una copa ancha".
Pero otros se preocupan de que la concentración en Europa se hará a expensas de la iglesia universal.
Las reformas que algunos católicos dicen que ampliarían el atractivo de la iglesia y aumentarían sus adherentes, tales como la ordenación de sacerdotes casados y un mayor papel para las mujeres en la liturgia, son muy improbables que estén a la vista.
El cardenal Claudio Hummes, el arzobispo de Sao Paulo, Brasil, y un importante prelado latinoamericano que muchos pensaban que tenía una posibilidad de llegar a ser Papa, diseñó un programa diferente de prioridades necesarias para revitalizar a la iglesia.
"Lo que necesitamos es una iglesia más cerca de la gente", dijo. "Debemos continuar nuestra solidaridad con los pobres".
Benedicto XVI, en su primer discurso presentado las metas de su papado, hizo una sola referencia, en cinco páginas de texto, a "los pobres y los más pequeños" a quienes debe dedicarse "el ardor de la caridad".
Hummes, como la mayoría de los cardenales, apoyaran o no a Ratzinger, expresaron fe en que el nuevo Papa buscará un acercamiento.
"Tenemos la esperanza de que realmente nos quiera a todos", dijo Hummes. "No podemos ver todos los planes del Papa en las primeras horas del primer momento".

5 de mayo de 2005
24 abril 2005
©los angeles times
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